miércoles, 22 de marzo de 2017

El derrumbe del gato

A Mirtha Legrand en su cena del sábado en Olivos se le escapó la palabra "derrumbe" para referirse a la crisis autoinfligida en la que se debate el gobierno macrista desde hace varios meses. Mejor dicho: es muy probable que no se le haya escapado. No estamos hablando de la farándula ni de furcios televisivos, sino de alguien que se mantuvo en la cresta de la ola en la sociedad argentina desde hace bastante más que medio siglo. Uno puede pensar todo lo mal que quiera de Mirtha Legrand y de las posiciones políticas que fue asumiendo. Pero ella vio pasar a Perón, Aramburu, Frondizi, Illía, Onganía, Lanusse, Cámpora, Perón, Isabel. Videla, Viola, Galtieri, Bignone, Alfonsín, Menem, De La Rúa, etc., etc., Néstor, Cristina y el gato, mientras su capacidad para conectar con audiencias masivas no solo se mantuvo, sino que fue creciendo. Es imposible que le falte astucia, así que hay que creerle cuando dice que ayudó a que gane el gato, tanto como cuando lo chucea "no se me haga el cocorito" o los reta "ustedes no ven la realidad". Así que es difícil que se le escape la palabra "derrumbe". 

La nota de ayer de Ricardo Roa en Clarín, "Mirtha Legrand, la desilusionada",está escrita por alguien cuya visibilidad e influencia dependen del dedo de Magnetto; no es el caso de Legrand. Puede haber una lucha intestina entre Magnetto y Mirtha para definir quién sintoniza mejor y antes con el humor social dominante en las clases medias urbanas, lo que luego se propaga hacia el resto de la sociedad. Pero una sola pregunta de ella -"¿cuál es la jubilación mínima?"- tiene para el reforzado blindaje que protege a macri un efecto más nocivo que un millón de horas de Roberto Navarro gritando a cámara. Y al Grupo Clarín no le alcanzarán varios meses de todas sus señales operando full time para reparar el daño causado en esos 5 segundos: la cara del gato al haber sido pescado en falta, su abatatamiento y su incapacidad insalvable para responder a esa sencilla pregunta fuera del coaching. 

Mirtha fue contratada por Magnetto como parte de su estrategia para voltear a Cristina (no lo lograron), pero Mirtha no depende del gato ni de Magnetto. Tiene autonomía y se apresta a sobrevivir al derrumbe. Lo de Ricardo Roa de ayer no es una "columna de opinión" sino una manifestación del malestar que en el Grupo causa la evidencia de que alguno de sus contratados no se adecuen a los ritmos de negociación del jefe. Clarín va a abandonar al gato en el momento en el que el costo de descrédito frente a sus audiencias sea más alto que los negocios que aún puede arrancarle. No es sostenible en el tiempo que Clarín se resigne a sintonizar con el núcleo duro del macrismo: está obligado a apuntar a una base social más amplia. Y la felpeada de Mirtha dolió por lo poco que a ella le costó consumarla, precisamente porque sus dardos alcanzan al corazón del cualunquismo que el régimen cree tener atado. Sencillamente: el presidente es humillado en público en una señal amiga, por no saber cuánto gana un jubilado.

Algó falló en la estrategia de marketing: justo en ese tema en el que el macrismo cree que nunca se le puede escapar la tortuga. Una conversación con Mirtha no es lo mismo que una conversación con Susana. La figura de la esposa presidencial como parte de ese triángulo impresiona por su absoluta inconsistencia discursiva y gestual, en comparación con esta anciana de 90 que no necesita a Durán Barba ni ningún troll center para conectarse con el humor social. Pero un equipo de expertos de comunicación no debería desconocer quién es Mirtha. En este sentido, el error del equipo es comparable al de Lopérfido al llevar a De La Rúa a conversar con Tinelli. Hay una fracción de segundo en el que las cámaras captan la cruda verdad.

Lo que sucedió el sábado a la noche es lo que viene sucediendo desde hace varios meses, pero ahora de modo fulminante. Como dijo bien Mirtha: el derrumbe. De una construcción imaginaria que se hizo con materiales de diversa procedencia. 2016 fue el año en que el gato estuvo blindado por Clarín, gran parte del PJ y la CGT, el episcopado y gran parte del Poder Judicial. Pocas veces en la historia argentina los factores del poder se alinearon para sostener un proyecto político como en esta ocasión. No se trata del gobierno del PRO, sino del gobierno de las clases dominantes. Las contingencias de la historia hicieron que quien quedara a la cabeza de este régimen fuera mauricio macri. Por astuto e infalible que sea su equipo de asesores (aunque se acaba de demostrar que no lo es), por maciza que sea la coalición social que lo gobierna, en el sistema presidencial que rige a la Argentina el que queda expuesto es el titular del ejecutivo. Y las exposiciones a las que está sometido nos están mostrando una realidad asombrosamente precaria. Por lo tanto, está destinado a dilapidar con mucha rapidez el poder político que las elecciones de 2015 le otorgaron: el derrumbe. Mirtha lo dijo. El triunvigato de la CGT lo entendió en contacto con sus propias bases hace dos semanas.

Pero no todo es estrategia comunicacional. Menem no necesitaba de tanta sobrevida asistida; Cristina los tuvo siempre en contra. No solo se trata de cómo comunicar sino qué es lo que hay para comunicar (o impedir que se comunique). El proyecto político que se quiere llevar a cabo. Carlos Pagni lo está diciendo en sus columnas: si a macri le va bien, hay sectores de "la economía" que van a morir. Cuando Pagni dice "sectores de la economía" hay que pensar en lo que Cavallo llamaba "provincias inviables": están hablando de millones de personas. 2016 fue también el año en que algunos formadores de opinión del progresismo cool se sintieron colegas de Pagni y compartieron amables charlas, llenas de guiños y sarcasmos refinados. Estos formadores llegaron a postular que no estaba gobernando la vieja derecha, que se trataba de algo nuevo. Es obvio: que el macrismo llegó por el voto popular, pero el voto no es un dato suficiente para determinar la estrategia del proyecto. En 16 meses hubo tiempo de sobra para avivarse de que esta nueva derecha es moy parecida a la fea vieja derecha. Su único plan es bajar los salarios, crear un ejército de desocupados y reprimarizar la economía. El manejo de twitter no alcanza a establecer una diferencia cualitativa en el proyecto. Del otro lado está el pueblo argentino, que tampoco es tan nuevo. Hay una tradición de resistencia y movilización ante el ajuste que no inventaron Néstor ni Cristina. Ni nació en las asambleas barriales de 2001. Entonces, la predicción del corrimiento desde "los extremos" (?) hacia "la moderación" que sobrevendría al terminar el mandato de Cristina fue rápidamente falsada. 

Dos o tres datos de hoy refutan la "novedad" de la derecha y su "moderación": macri trata de encarar el conflicto salarial con los docentes despreciando torpemente a la escuela pública, nada menos, una de las claves de la historia nacional desde sus mismo cimientos. Patricia Bullrich, otro personaje tradicional de nuestra historia, sale a respaldar la (falta de) firmeza del gobierno diciendo "Vamos a actuar y puede haber consecuencias, pero no significa que vaya a haber un muerto". Y Elisa Carrió, servicial, acusa a los manifestantes de estas semanas de querer desestabilizar al gobierno y suplica: "no hay que reprimir, porque están buscando muertos". El derrumbe y los muertos: un clásico nacional.

La cárcel de Milagro Sala fue el intento temprano de disciplinar la protesta social. No funcionó. El blindaje alrededor de la precaria figura presidencial duró un año. Las amenazas de encarcelar a Cristina perdieron eficacia por dos motivos: cada vez que amenazan sin llevarlo a cabo, enardecen más a su núcleo duro, pero a la vez recelan que meterla presa funcione como un baldazo de querosén para aplacar las llamas. Hoy una torpeza asombrosa los lanzó a demonizar a los docentes, creyendo que podría ser tan fácil como demonizar a Luis D'Elía o a la Morsa.

Un país en guerra contra las maestras es inviable. El enemigo se está equivocando y en estos casos es conveniente no interrumpirlo. 

El mayor peligro: que el derrumbe produzca "nuevas muertes".

martes, 21 de marzo de 2017

Marcha federal educativa: hoy y mañana. Mañana todos a Plaza de Mayo



MARCHA FEDERAL EDUCATIVA”: LA PATRIA SE VISTE DE GUARDAPOLVOS BLANCOS.

Comenzó ayer la Marcha Federal Educativa que partió del NOA, NEA, Patagonia, Cuyo y Pcia. de Buenos Aires hacia Plaza de Mayo.

En distintas provincias se están realizando acciones en el comienzo de la Marcha Federal.
En Santa Fe , AMSAFE, encabezada por Sonia Alesso - Sec. General de AMSAFE y CTERA - lanzó el Foro Santafesino en Defensa de la Educación Pública, la Ciencia y la Tecnología.
En Misiones los docentes nucleados en UDPM realizan caminatas por los pueblos y encuentros con la Comunidad Educativa.
En Pcia. de Buenos Aires, SUTEBA y el Frente Gremial realizan acciones en escuelas, Concejos Deliberantes. Hoy además habrá actos, radios abiertas y marchas de antorchas.
Por la mañana partió la columna de ATECH, Chubut.
En Ciudad de Buenos Aires, UTE junto a universitarios, estudiantes, científicos y otras organizaciones realiza hoy a las 18 hs. una clase pública en el Cabildo.
Hoy por la mañana hubo actos en Rawson, Comodoro Rivadavia y Esquel y a las 18 hs. habrá un acto en Bariloche.
Así la Marcha Federal Educativa empezó a calentar motores desde los distintos puntos del país.
Por Paritaria Nacional Docente, por salarios dignos y en defensa de la Educación Pública.

Buenos Aires, lunes 20 de marzo de 2017


Todos somos docentes y exigimos respeto, salarios dignos, apego a las leyes #ParitariaFederalDocente #MarchaFederalDocente
Corriente Federal de Trabajadores de la CGT.

Luego de la reunión de paritaria del 14 de marzo, la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), de la cual ADUBA forma parte, resolvió convocar a un paro nacional de 48hs para los días 21 y 22 de marzo, ante la pérdida del poder adquisitivo superior al 10% de los salarios de los 180.000 docentes universitarios de todo el país.

Asimismo, en un plan de lucha en conjunto con todos los gremios de la educación, participaremos de la MARCHA FEDERAL EDUCATIVA el día 22 de marzo, a las 10hs.

Reclamamos una recomposición salarial del 10% (debido al deterioro del 6% hasta el año pasado, cuando nuestro acuerdo salarial del 35% quedó por debajo de la inflación oficial, que fue de un 41%, y un 3,8% en los 2 primeros meses de este año).

A su vez, rechazamos el techo salarial del 18% que el Gobierno intenta imponer a los docentes y a todos los trabajadores, ya que los datos oficiales de la inflación de los 2 primeros meses del año, más los tarifazos que aún quedan pendientes, muestran que la inflación del 2017 será muy superior a dicha cifra.

Asimismo, reclamamos por la continuidad de nuestro Convenio Colectivo de Trabajo: el adicional por título (Especialización, Maestría y Doctorado), el plus a la dedicación exclusiva, el plan de jerarquización laboral y la renta para los docentes ad honorem y contratados.


lunes, 20 de marzo de 2017

Maestros en situación Hiroshima


Dijo el gato:

"Hace unos días Infobae publicó esta foto que me llamó mucho la atención. Unos chicos de 7 y 8 años toman una clase al aire libre en medio de una ciudad completamente en ruinas. La foto fue tomada en Hiroshima meses después de la explosión atómica que arrasó el 90% de los edificios, fábricas, calles, plazas y casas de esa ciudad y dejó más de 150.000 personas muertas, decenas de miles de ellas de manera fulminante.

"Sin embargo en la foto se ve que los chicos continuaron estudiando en una escuela sin paredes, sentados en pupitres rotos, cajones de carbón y mandarinas rodeados de su ciudad pulverizada. Dos meses después de la bomba, de pie, al frente de todos ellos volvió a estar el maestro. Dando clases como todos los días, como si nada hubiese cambiado, aunque los chicos no tuvieran ni libros ni cuadernos y muchos de ellos, tampoco padres.

"Por dos años Hiroshima estuvo en ruinas, sin escuelas, pero durante ese tiempo sus alumnos nunca dejaron de asistir a clases y los maestros nunca dejaron de estar al frente de ellos.
Para que un país pueda levantarse la escuela nunca debe parar".

Es decir, quien hoy ocupa la presidencia de la Nación puso a los maestros en situación Hiroshima. Un país cuyo presidente pone a los maestros en situación Hiroshima es inviable. Ante semejante alternativa, ¿qué puede llegar a caer antes: un país, los maestros o un gato?

domingo, 19 de marzo de 2017

Mirtha, el gato y el derrumbe: ¿recién sabés por dónde vamos?




[En el minuto 1,40 del video]

Mirtha: Yo creo que ustedes no ven la realidad. No ven la realidad. La gente está muy quejosa [Mirando a fuera de cámara] Paren de hablar, chicos ahí, por favor, estamos en televisión y en vivo, ¿eh? [Vuelve a dirigirse al gato]: La gente está muy quejosa, muy quejosa.

Gato: Yo estoy diciéndote claramente que lo tengo claro.

Mirtha: ¿Sabés cuándo creo que empezó... no quiero emplear la palabra "derrumbe", pero el descreimiento? Con las primeras facturas de luz.

Gato: Y... fue muy... muy...

Mirtha: Ahí la gente empezó: "pero, ¿vos viste?, yo pagaba x cantidad y ahora mirá lo que pago, yo no puedo...". ¡Los negocios que han cerrado! ¿Los teatros, inclusive! Hay gente que no puede pagar esas sumas.

Gato: Y, sí...

Mirtha: ¿Sabés por qué? Porque no se hizo gradualmente.

Gato: No, ¿cómo? ¿Recién sabés por dónde vamos? Lo que estamos cobrando de la electricidad es el 45% de lo que vale.



El gato no sabe cuál es la jubilación mínima:

Voy a mandar a construir un cohete que pueda ir hasta donde no voy



Foto: Leticia Zanetto

("Medicina del amor": Este es un tema que Charly cantó en vivo durante sus recitales del año 2010 y que aún no fue editado en ningún disco).

Voy a comprar un alfajor,
Voy a sacarme el pulmotor del corazón fatal
Voy a correr hasta morir
Voy a tener que subsistir en este drama mal.

Y aunque no pierdo la esperanza
a veces con vivir no alcanza
voy a tomar un poquito más,
de aquella medicina del amor.

Voy a mandar a construir
un cohete que pueda ir
hasta donde no voy
y todos correrán a ver
lo que tenemos que creer
lo que no pueden ver.

Y aunque no pierdo la esperanza
a veces con vivir no alcanza
voy a tomar un poquito más
De aquella medicina del amor.


Foto: Sebastián Leal

La fiesta debe continuar
y todo el mundo va a bailar
todo lo que le dan
y si alguien viene a sonreir
yo le diré por qué sufrir
por qué llorando está.

Y si no pierdo la esperanza
a veces con vivir no alcanza
voy a tomar un poquito más
de aquella medicina del doctor.

Y aunque la vida es un problema
a veces con vivir la pena,
voy a tomar un poquito mas,
de aquella medicina del doctor.

La fiesta debe continuar
y todo el mundo va a tomar
todo lo que le dan
y yo tambien me quedaré
no tengo ganas de mover
pero tengo que estar.


Y aunque no pierdo la esperanza
a veces con vivir no alcanza
voy a tomar un poquito más
de aquella medicina del amor.


sábado, 18 de marzo de 2017

"El Evita no tiene una posición política clara más allá del asistencialismo"

Mensaje de alejamiento de uno de los principales referentes del Movimiento Evita, Carlos Vilas



"Pretenden presentarse como aliados tácticos de un proyecto que derrapa y vuelve a hundir al país y a su pueblo en una crisis brutal de la que se pudo salir gracias a aquel proyecto al que sólo se sumaron después del 25 de mayo de 2003." (Carlos Vilas)

Carlos Vilas es militante del campo popular, abogado, politólogo, Profesor Honorario de la Universidad Nacional de Lanús, autor de numerosos libros y hasta estos días fue uno de los principales referentes de Movimiento Evita, de cuyo Consejo Político Nacional formó parte durante varios años *. Acaba de tomar la decisión de irse del Evita y en este mensaje dirigido a sus compañeros explica por qué.


Asunto: Me fui

Estimados todos y todas:

El objeto de este mensaje es comunicarles que he decidido apartarme del Movimiento Evita (ME).

Tomé esta decisión después de varios meses de reflexión, en particular desde el congreso de La Plata.

El ME es ciertamente una gran organización social que representa a ese 30% de la población argentina que se encuentra en el fondo del barril por efecto del neoliberalismo y de las limitaciones del proyecto kirchnerista para desmontar las condiciones estructurales y culturales que hicieron posible su acción devastadora en los noventas y su retorno en octubre 2015. Las acciones emprendidas por el Evita en torno a la emergencia social le han permitido limar asperezas con otras organizaciones sociales que expresan a ese mismo sector, fortalecer la CTEP como eje orgánico de la economía social y ampliar la proyección social de la CGT más allá del mundo del empleo registrado, con el cual siempre se manifestaron contradicciones. Pero todo ello dentro de la lógica de garrote, chicana y zanahoria del gobierno y las patronales.

Es importante trabajar y potenciar lo social, particularmente en este escenario de creciente deterioro generado por las políticas del gobierno de Cambiemos y sus colaboradores parlamentarios, pero es necesario mirar más allá de la emergencia social. El "segundo tomo" de Jorge Taiana sigue sin ser siquiera borroneado. El "vamos por más" del pasado reciente resuena hoy como un recurso retórico para montarse en la cresta de la ola de aquel momento.

Ya no creo que el Evita tenga una mirada de articulación de lo inmediato con lo estratégico, ni una visión de poder. El "Consejo Político", supuestamente creado para que aportara iniciativas en este sentido, nunca funcionó.

He llegado al convencimiento de que en esta cuestión el Evita no tiene una posición política clara más allá del asistencialismo, que es necesario pero insuficiente, y es además un terreno en el que el enemigo siempre tiene más recursos.

La ruptura del grupo parlamentario del ME con el FpV y la constitución de un bloque propio no ha generado hasta el momento resultados equivalentes al deterioro que esa decisión produjo. Nadie en el ME pudo explicar plausiblemente las razones de fondo de esa fractura, que más me ha parecido una decisión de oportunidad o del susto por el incidente José López que el resultado de una valoración política ligada a una estrategia propia de construcción política.

Tampoco comparto las declaraciones de algunos compañeros de conducción respecto de Cristina Fernández de Kirchner. Suenan a craso oportunismo y a especulación pequeña. Las considero declaraciones que suman a la estrategia del gobierno de Cambiemos, los grandes medios, parte importante del poder judicial y el FR, de erosionar a la figura más emblemática de la década ganada. Sí, de la década ganada, por más que el macrismo y lo que éste expresa intenten taparlo. Creo que insistentes declaraciones públicas de figuras del Evita que buscan guardar distancia y presentar una mirada crítica sobre la ex presidenta, quizás pretendiendo asumir un perfil supuestamente razonable no consiguen más que seguirle el juego a Massa y por lo tanto al macrismo. Lo demás es verdura. Son dichos y acciones producto de una combinación de oportunismo y torpeza. Entendibles en las figuras de "la política como siempre", pero no en referentes de una organización que durante los doce años de gobiernos kirchneristas vociferaron lealtad, se beneficiaron de amplia asignación de recursos y accedieron a importantes funciones de gobierno. Subestiman al enemigo, que tiene buena memoria. Y así como fueron aliados tácticos de un proyecto en el que, cuando empezó a alzar vuelo, descreyeron, ahora da la impresión que pretenden presentarse como aliados tácticos de un proyecto que derrapa y vuelve a hundir al país y a su pueblo en una crisis brutal de la que se pudo salir gracias a aquel proyecto al que sólo se sumaron después del 25 de mayo de 2003.

Todo lo que ahora pongo por escrito fue conversado con muchos de ustedes, de manera que no resultará novedad.

En resumen, no quiero seguir vinculado a una organización cuya orientación política no tengo en claro y lo que tengo en claro no me gusta, y por eso me voy.

Carlos M. Vilas


* Carlos María Vilas nació el 3 de enero de 1943, en Realicó, La Pampa. Es abogado (UNLP, 1966), Magíster en Ciencia Política y Administración Pública (FLACSO 1970) y politólogo. Profesor Honorario de la Universidad Nacional de Lanús, donde dirige la Maestría en Políticas Públicas y Gobierno y la revista Perspectivas de políticas públicas. Desde julio de 2003 fue director del Etoss (Ente Tripartito de Obras y Servicios Sanitarios) en representación del Poder Ejecutivo Nacional. Durante el período 1999-2001 fue Presidente del Directorio del Instituto Argentino para el Desarrollo Económico. Además fue consultor de agencias gubernamentales europeas en programas de formación de recursos humanos, desarrollo social e institucional, políticas públicas, seguridad y reforma del Estado. Consultor de UNICEF, PNUD, ACNUR y OEA en Centroamérica y el área andina. Funcionario de la CEPAL (1974-76). Asesor de gobiernos de Centroamérica y autor y coautor de más de 20 libros publicados en castellano, inglés, portugués. Su obra y su extensa trayectoria cuenta con un gran reconocimiento académico nacional e internacional. Durante estos años integró el Consejo Político Nacional del Movimiento Evita. Por medio del mensaje que reproducimos hizo público su alejamiento de este movimiento.

viernes, 17 de marzo de 2017

Alguien enamorado

Sobre Like someone in love (Abbas Kiarostami) - Los cines posibles (penúltima) - Sábado 19:30 (puntual) - Proyección y debate (+ una yapa) - Alvarez Thomas 1093 (CABA)

En la penúltima jornada del ciclo de cine estival "Los cines posibles" vamos a proyectar la última película del iraní Abbas Kiarostami, Like someone in love (2012), filmada en Tokio. En principio, Kiarostami iba a titular esa película The End. Cuando la hizo, Kiarostami no podía saber que con ella iba a concluir su obra. Kiarostami murió en París el 4 de julio pasado. Ironías de la contingencia: Like someone in love es la firma de autor al pie de una obra que siempre desplazó el fin de sus películas hacia afuera del plano. Ni Kiarostami sabía que, al terminar su película de una cierta manera, estaba dejando su rúbrica en la historia del cine. El final de Like someone in love es una declaración de principios acerca del vínculo del cine con el mundo, que se juega en una puja inestable entre interior y exterior, dos dimensiones que a su vez dependen del límite que siempre impone un marco. La ventana indiscreta, probablemente. Y por todo esto, Like someone in love es una recusación de todo intento de dar por terminado nada. Ni un amor, ni un relato, ni una película ni el cine terminan nunca de terminar.

El amor después del amor. La película japonesa con la que el cineasta iraní terminó sin saberlo su filmografía tiene un título en inglés. A Kiarostami hubo un punto en el que se le hizo insostenible seguir filmando en Irán. Su cine surgió de los caminos escarpados y sinuosos de su tierra natal, se dejó fracturar por un terremoto que desorganizó su grado cero del relato (¿Dónde queda la casa del amigo? / Y la vida continúa) y a partir de ahí fue tejiendo la trama poética de la fractura, la contingencia y el desvío. Todas sus películas adoptan, en forma y materia, la pregunta por el desvío. Las circunstancias históricas produjeron otra fractura que lo llevó a filmar dos largos fuera de Irán: Copie Conforme (Francia-Italia, 2010), su película europea, y Like someone un love, su película japonesa con el título de un standard del jazz cantado por Ella Fitzgerald en 1957. Es el disco que pone a girar el protagonista para ambientar su escena amorosa. No "alguien enamorado", sino "como" alguien enamorado. Kiarostami logra una delicadísima película de amor entre personajes de diversas generaciones, uno que porta el paso sereno y fatigado de la tradición, los otros la turbulencia incierta de la juventud. Las canciones clásicas nos ayudan a vivir amores que nunca terminan con un acorde afinado. El amor no parece ser contenido del todo en ninguna canción. Ni en ninguna película. Kiarostami habla así de su propia extranjería: no está ni en la tierra ni en la época a la que pertenece. Pero en lugar de cerrarse en un confort interior, con su delicadeza infinita deja astillar su fábula por un piedrazo violento desde el exterior. Una noche de cristal que se hace añicos. No hay película mejor para dar por terminada nuestra incursión por los cines que aún no se hicieron.

El cine después del cine. Allá por finales de los años 80 se puso de moda decir que el cine había muerto, todos andaban diciendo cosas parecidas: la muerte del hombre, la muerte de Dios, el fin de la historia, el fin de la política. Al final, nada finalizó. Sobre la muerte del cine había hablado Godard, creo, o Susan Sontag. Afortunadamente Godard muy en serio no se lo tomó, porque durante las décadas siguientes siguió haciendo cine y poniendo en evidencia todo lo que aún no se había filmado. Quizás su temprano acercamiento a la exploración de las posibilidades del video, luego del digital, finalmente del 3D, lo convencieron de que lo que se terminaba es una cierta teoría del cine, ya muy asentada desde mediados de siglo, y no el cine mismo. A su primera película digital le puso en el título la palabra "Film". En otra versión de "Los cines posibles" podríamos haber programado un, dos, tres Godard, pero como todo tiene un corte, a pesar de que nada concluye, Godard nos quedó fuera de campo. (Quizás todo el ciclo sea un modo secreto de invocar a Godard sin decirlo).

Pero, ¿quién impide que las cosas muten? Estamos en 2017 y el cine mutó en lugar de morir. Los 24 cuadros por segundo parecen situarse en la zona de las tecnologías obsoletas, pero tampoco la música se terminó cuando se dejaron de fabricar discos de pasta para hacerlos en vinilo, ni cuando el vinilo fue desplazado por el casete, desplazado a su vez  por el cd, que dio paso al mp3, para volver al vinilo. La ontología de la música no tenía por qué condenarse a un soporte, así como la del cine no quedó aferrada a la película de nitrato de plata ni al celuloide, ni a los 24 cuadros por segundo. 

Más allá de la cuestión tecnológica que permitió la invención del cinematógrafo, es evidente que la captura de la luz que emite el mundo sigue produciéndose en las cámaras digitales. No hay motivos para otorgarle estatus de mayor verdad al registro fílmico que al magnético o al digital, como no sea una fetichización de los soportes. La imagen digital tiene su propia materialidad, porque toda producción humana la tiene. El problema está en detenerse en un materialismo abstracto, que no es capaz de comprender la totalidad del dispositivo cinematográfico y reduce el todo a solo una parte. ¿La imagen digital da lugar a un aumento de las posibilidades de manipulación? Es posible: se puede manipular más fácil, pero desde que existieron el encuadre, los bordes del plano, la profundidad de campo, el montaje, el corte inicial y el corte final que enmarca a una película, ya desde entonces se desencadenaron las posibilidades de la manipulación, que la sintaxis narrativa delineada por David W. Griffith o el montaje de atracciones programado por Eisenstein no hicieron más que potenciar.

Por ende: el cine no tiene por qué terminar con el celuloide ni con los soportes analógicos, así como las mutaciones de la imagen no empiezan con los programas de computación.  

El cine no es lo mismo que un mero registro fotográfico fijo pasado a mucha velocidad, sino una doble proyección, o proyección en un doble sentido: unos haces de luces móviles chocan contra una pantalla y afectan la visión de un espectador, quien organiza ese magma de impresiones de acuerdo con cierta lentitud perceptiva peculiar de nuestro sistema nervioso, mientras la subjetividad del espectador proyecta sobre esos datos una organización propia, que se rige tanto por los códigos introyectados por la cultura como por sus fantasmas personales. En fin, el proyector proyecta, pero el espectador también proyecta.


Kiarostami estaba empezando a ser conocido en el mundo cuando se puso de moda hablar de la muerte del cine. Así que atención pido al silencio y silencio a la atención, que voy en esta ocasión, si me ayuda la memoria, a contarles que a mi historia le faltaba lo mejor. El punto de partida de Kiarostami es cercano al neorrealismo, tal como puede habérselo apropiado un iraní culto de mediados del siglo xx. Nada sabemos de la astucia persa que puede haber operado en esa apropiación. Nada sale de la nada, pero el cine iraní es tan moderno como arcaico en proporciones para nosotros desconocidas.

Como sea, Kiarostami conquistó una posición desde la cual puede avistarse la totalidad del cine como un problema de marco: donde termina el plano cinematográfico no termina el mundo. Esto ya el cine lo había asumido, pero él le adjudica una jerarquía especial al desplazamiento, al desvío, cierta poética antiaristotélica que lleva a acentuar la función del inicio y del corte como fatalidades contingentes, sin conclusión. Una película empieza por algún lado, pero la peripecia ya se ha iniciado cuando la película arranca. En el principio hay un plano y un campo de visión, es decir, un límite espacial y por ende un fuera de campo. Las ventanas, los vidrios, los reflejos, son elementos del mundo de los que se vale el cine de Kiarostami para indicar el límite que pone que funcionar el cine. Cuando la chica va en el remís atravesando Tokio, mientras escucha los mensajes desolados que su abuela deja grabados en su celular, su mirada melancólica está sumida en una introspección sobre la cual Kiarostami proyecta las luces de neón de la ciudad reflejas sobre el cristal de la ventana. Por eso, el plano cinematográfico tal como lo filma Kiarostami contiene dentro suyo una superficie que retorna afuera del plano, y el nuevo intimismo que la vida contemporánea experimenta en el interior de un auto incluye el reflejo de un exterior. Esa manera de hacer entrar adentro el afuera es lo que impide todo cierre. Por eso, el final de la filmografía de uno de los más grandes directores de la historia del cine no es el final del cine, ni siquiera el final de esa película. Kiarostami integra con tanta finura un pasado muy remoto a este presente feroz que todo en él nos lanza al futuro del cine.

jueves, 16 de marzo de 2017

Algo está pasando que la gente está mirando y la piel está cambiando de color

La otra.-radio: una semana intensa y una canción por década (para escuchar clikeando acá)



Hello, constant concept
the thing is
la entrada es gratis y la salida vemos
don't follow leaders
watch the parking meters
chau Migue, chau Migue, chau
say no more
hola, bueno, te cuento que acá en Buenos Aires está lloviendo mucho
que te extraño mucho... eh...
bueno, que espero que llegues rápido, ya, el día que vuelvas...
bueno te mando un beso y... chau.

Me lo dijiste a mí
te lo quise creer
yo se lo dije a usted
más allá del principio del placer.

Acaba de pasar
(no entiendo nada,
no sé lo que está pasando)
un poco me dolió
la gente se dio cuenta
algo entre los dos pasó.

Pronto podemos ser
los tres chiflados bien
lo supo el corazón
con razón me lo dejaste así
(La vanguardia es así).

Yo soy de ese canal
y estoy peinado igual
que el chico del tablón
por favor, yo necesito un gol.

Algo está pasando
que la gente está mirando
y la piel está cambiando de color
algo está pasando
no me convertí en un santo
y Fernando está tocando el bandoneón.

En  Buenos Aires también
algo está pasando tal vez
y si depende de mí
que todo el mundo pase así su vejez.

Parece que no es fácil
nos van a discutir
y mis soldados y yo
de algún modo vamos a salir.

Y si es un día gris
y no me quiero rendir
espero que estés vos
que sos el único que me conoce así.

¿Para qué esperar? (¿para qué esperar?)
yo sé que es fácil dormir
yo estoy en paz con mi dios
pero la gente no se olvida de estos dos.

Algo está pasando
el país lo está notando
y la gente está tocando rocanrol.

Check it out, baby!

Yo soy de ese canal
y estoy peinado igual
que el chico del tablón
por favor, yo necesito un gol.

Algo está cambiando
no me convertí en un santo
y la gente solo baila rocanrol.

Hola, buenas noches
quisiera comunicarme con la voz más importante
que hoy cuenta Argentina
quisiera encontrarme con lo máximo
quisiera encontrar a través de este micrófono
la voz de Charly García
¿está por aquí Charly Garcia?
¿cómo puedo hacer para encontrarlo?
hay aquí dos señores del deporte del balompié
quiero pasarles el telefono para que con ustedes pueda hablar
el señor Kiko y el señor Roberto Solozabal
desde España para toda la República Argentina un abrazo fraternal
como decimos los argentinos, España, la madre patria
te doy con uno de los grandes exponentes de los hoy punteros de la liga española...
Roberto Solozabal, un saludo para Charly.

Había algo atrapado
Dejen salir lo auténtico
Quizás tu vuelo se caiga en el próximo meridiano
¿recordás el día que naciste?
¿recordás el día que recordarse algo por primera vez?
Quizás tu vuelo se caiga en el próximo meridiano
y tal vez tu auto chocó la otra mañana
y recién extrañaras a tu pequeño perro el día de su cumpleaños.

Para escuchar el programa entero, clickear acá y descargar.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Hoy a las 20 horas ruidazo en todo el país


Este miércoles a partir de las 20, se va a hacer un nuevo ruidazo contra el aumento de tarifas en varios puntos del país. En la Ciudad de Buenos Aires, habrá manifestaciones en la totalidad de las comunas.

PUNTOS DE ENCUENTRO RUIDAZO 15M CABA:

Comuna 1: Belgrano y Entre Rios - Independencia y Defensa - San Juan y Chacabuco - San Juan y Entre Rios.
Comuna 2: Av Córrdoba y Pueyrredon -
Comuna 3: Av. Rivadavia y Av. Callao - Av. Rivadavia y Loria - Av. Entre Rios y Av. San Juan -
Comuna 4: Montes de Oca y Martín Garcia - Almirante Brown y Perez Galdos - Regimiento Patricios y Suarez - Caseros y Monteagudo
Comuna 5: Corrientes y Medrano - 18hs Radio Abierta. - San Juan Y Boedo -
Comuna 6: Rivadavia y Acoyte -
Comuna 7: Centenera y Asamblea - Varela y Eva Perón - Rivadavia y Culpina - Carabobo y Rivadavia -
Comuna 9: Rivadavia y Carhúe - Av. J.B. alberdi y Murguindo - Av. Directorio y Lacarra - Av. Eva Perón y Escalada.
Comuna 10: Moviliza de Rivadavia y Mariano Acosta hasta Rivadavia y Olivera - Moviliza de Jonte y Lope de Vega hasta Lope de Vega y Beiró -
Comuna 11: Alvarez Jonte y Nazca - Beiró y Sanabria - Boyacá y Juan B. Justo. -
Comuna 12: Monroe y Triunvirato - Artigas y Mosconi - Crisologo Larralde y Av Balbín -
Comuna 13: Lacroce y Alvarez Thomas - Cabildo y Juramento - Cabilso y Crsólogo Larralde -
Comuna 14: Córdoba y Scalabrini Ortíz -
Comuna 15: Av Triunvirato y Av. de los Incas - (Pque Chas, Villa Ortuzar) - Av. San Martin y Av. Juan B. Justo (Paternal)
Scalabrini Ortiz y Corrientes (Villa Crespo)
Corrientes y Dorrego (Chacarita )
Alvarez Thomas y Lacroze (Chacarita)

martes, 14 de marzo de 2017

La chica desconocida

Sobre La chica sin nombre (Jean Pierre y Luc Dardenne, Bélgica, 2016)


Aparecieron como anomalías. Los hermanos Dardenne. ¿De qué planeta vinieron? De este, desde Europa. Con La promesa, hace exactamente 20 años. En un par de películas establecieron un programa estético de una fertilidad asombrosa. Su estilo parece fácil de imitar: cámara en mano, largos planos secuencias, narración lineal en presente continuo, ficciones contemporáneas, luz natural, ambiente de trabajadores, clases medias bajas, inmigrantes ilegales, elipsis cargadas, puntos de ataque y de cierre secos, cortes directos, ninguna música, diálogos parcos, redundancia mínima posible.

Bueno, no todos estos principios son tan fáciles de imitar. Aparecieron muchos émulos que filmaban con cámara en mano y luz natural a personas pobres. Con las elipsis y los puntos de ataque y de cierre ya no son tan imitables. Hay que tener una noción muy precisa de lo que se quiere indicar, pero también de lo que el cine puede indicar del mundo. No todo cineasta se detiene a pensar el cine como pliegue del mundo.

La filme inconnue, estrenada en Argentina como La chica sin nombre, es su película más reciente. Tuvo entre la crítica una recepción dispar: se habló de repetición, de agotamiento de su sistema creativo, se la trató como una película menor. Hay algo que puede escaparse a la mirada desatenta: ellos siguen con tenacidad su programa estético pero la clave que organiza estos elementos no son los planos secuencia ni la cámara en mano ni la prohibición de flashbacks. Indudablemente la historia de la inmigrante de Gabón muerta en condiciones equívocas comparte la región temática de todas sus películas. Acá es la fijación obsesiva de Jenny, una médica joven que se siente interpelada por esa muerte y por su desatención en el instante crucial. Si pensamos sus películas en términos de instante crucial, nos vamos acercando al núcleo de su programa. El instante crucial organiza todos sus elementos estilísticos. Los Dardenne se aferraron a ese mástil y no lo largan. En ese sentido, es verdad, vuelven siempre al punto: se repiten. Pero hay repeticiones y repeticiones. A un director como Hong Sang-soo se le disculpa que sus películas se parezcan tanto entre sí por su tono leve. Los Dardenne no gozan de esa indulgencia porque sus películas no son ciertamente leves. La crítica actual suele preferir la levedad. La seriedad se desbarata en un tuit. Y la crítica está mudándose a twitter. Por eso, se dice de Hong "hace siempre la misma película" con gesto amable; cuando se dice esa frase de los Dardenne, es un reproche.


La cosa es así: los Dardenne sostienen que el cine es una tarea de visibilización de un estado del mundo que pocos quieren ver. Cuando llegaron con La promesa, El hijo, Rosetta, lo inesperado es que apareciera una Europa brutal, racista, neoliberal, despiadada y expeditiva. No buscan víctimas porque, sobre ese fondo, su cámara persigue el surgimiento de una conciencia. No necesitan recurrir mayormemte a una pedagogía, porque confían en que una vez que se llega a ese instante crucial, es posible continuar la línea de puntos. De ahí esos finales cortantes. Ya está, ya viste todo lo indispensable, ahora seguí vos. No hay ingenio tampoco; siempre están ajustando cuentas con lo real. Eso los hizo imprescindibles: ellos cazaron un problema de la relación del cine con lo real. No con el lugar común del montaje prohibido ni con las temáticas sociales. Lo real en los Dardenne es una cuestión de tiempo: el instante.

Pero el secreto no es tan hermético: se puede filmar el peso infinito de un instante. Hay instantes en los que alguien llama, pide, ofrece. Esos instantes son filmados con la vacilación con la que la mirada se acomoda ante algo con lo que no contaba. Los Dardenne solo muestran conductas, pero no son conductistas ni entomólogos: no filman de arriba ni de lejos, sino cerca y un poco atrás de sus personajes. No organizan la escena según un esquema de estímulo y respuesta, sino que buscan el borde de la indecisión, la posibilidad de estar atentos a esos instantes cruciales o de estar distraídos. Y, para redondear su singularidad, notaron que esta indeterminación- la posibilidad de atender o no un detalle crucial, una señal- es compartido por personajes y espectadores. Unos y otros pueden distraerse o presenciar. Eso es lo que siempre está en vilo en su cine.

Toda la trama de La chica sin nombre está construida en base a este dilema: me llaman: ¿escucho o no la llamada? Responder a una llamada del celular, escuchar el timbre: la intriga avanza entre indicios materiales, pero no filman cosas, o personas como si fueran cosas. Filman encrucijadas. Trabajan desde el gesto físico que denota ese arrojo de sus personajes. Un chico que siempre busca escaparse, salta muros, se cae, una chica que empuja puertas, arremete y cae, dos personas que cargan un peso que los excede, tambalean, caen juntos, una mujer a la que siempre le suena el timbre o el teléfono, atiende o no, atiende a sus pacientes, mira el fondo de sus ojos, toca, escucha. En esa desnuda materialidad opera una fuerza invisible. Los Dardenne son bressonianos.


La obsesión de la médica Jenny Davin (maravillosa Adèle Haenel) es hacer un buen diagnóstico, esa es la rigurosa enseñanza que le trasmite a Julien, el muchacho residente que la secunda en su consultorio público; se lo trasmite con tanta vehemencia que casi lo echa de su carrera. Las preocupaciones de Jenny  son dos: conocer el nombre de la chica muerta y recuperar la vocación de Julien. Esa duplicidad no implica dispersión, los dos motivos están vinculados. La insistencia para que Julien revea su decisión de dejar la profesión desborda la esfera ética y pone a La chica sin nombre en un plano político. El planteo no se agota en la culpa por no haber atendido lo suficiente, sino que va hacia el encuentro del otro. Jenny no cree ni quiere (ni podría) ser la heroína que repare sola el desgarro del mundo, está muy concentrada en los llamados que continuamente le llegan, pero ella también llama a Julien, dado que fue él quien escuchó la llamada para la que ella se cerró. Cuando escribo "él escuchó la llamada para la que ella se cerró" la frase tiene un sentido inmediato y otro más.

El conflicto de Jenny empieza a partir del instante en que advierte que en un instante anterior estuvo desatenta. La desatención, tratándose de una médica, suma varias acepciones. Ella, como agente de la salud pública, está siempre en el trance de atender o no. Durante la película toma tres decisiones: 1) decide recuperar la identidad desconocida de una chica muerta después que ella no la atendió; 2) decide quedarse en el consultorio público y dejar de lado una carrera profesional ventajosa; 3) decide tratar de que Julien no abandone la medicina. Los tres propósitos son políticos en un sistema social que se rige por actitudes contrarias: la indiferencia, el olvido, la desatención, la preservación individual.


La traducción correcta del título es "La chica desconocida",  con sagacidad se refiere tanto a la chica muerta como a la propia Jenny, en la medida en que ella va a irse decidiendo, no está terminada. El personaje, construido desde un gesto característico, revisa, en sentido médico y también revisa su propia decisión anterior; lo mismo hace con Julien: le pide que revise en esos dos sentidos. En sus revisaciones médicas, Jenny se propone leer a partir de los síntomas que ofrecen los cuerpos de sus pacientes las claves para entender una trama oculta del mundo. La materialidad de esta práctica se abre hacia el fuera de campo. Como descifradora de síntomas involuntarios, Jenny excede su rol de médica para alcanzar una capacidad no solo detectivesca, sino también de adivina. Su mirada insistente hace hablar a los otros. Hay una escena imborrable de esas que cada tanto los Dardenne consiguen, cuando el personaje que interpreta Jérémy Renier (centro solar del universo Dardenne) ruega que ella deje de mirarlo para poder seguir hablando. En la fragilidad que él muestra ahí se evidencia el temible poder de la mirada de Jenny.

Lo que los Dardenne nunca olvidan, lo que no sería conveniente olvidar ante sus películas, es que ellos conceden ese mismo poder al espectador. Ahí hay una política de autores.

lunes, 13 de marzo de 2017

Tenía un gato pero él me odiaba: ya fue


Teníamos un gato que se llamaba Dionisos
cada día una nueva crisis
solía guardarlo en la caja
donde ponía mis juguetes y cuadernos.

El me odiaba
pero yo lo quería
Siempre que Dionisos me miraba
se estiraba y me rasguñaba
y en cuanto podía se escapaba
por los tejados de Siracusa
lejos de mí, aunque yo lo quería.

Miau.

Yo lo agarraba del cogotito
Y dónde habrá quedado todo lo demás.
Él me odiaba.

Magnetic Fields  (Stephin Merrit) 50 song memoir, 2017


domingo, 12 de marzo de 2017

La foto del atril de la CGT es buena: no podés unirte con los que están negociando tu ruina

Una lectura optimista de la debacle del Triunvigato: hoy a las 12 de la noche en La otra.-radio. Radio Gtáfica. 89,3 www.radiografica.org.ar




Esta foto es de una elocuencia tal que no necesita un gran esfuerzo interpretativo. A menos que se quiera desviar el sentido para hacerle decir otra cosa que la que visiblemente dice. Ni Ezeiza ni cajón de Herminio. Algo nuevo, que será recordado en adelante como el 7 de marzo o la fuga de los burócratas. O "pone la fecha, la puta que te parió". Ni una masacre ni un error, sino una necesidad histórica.

El acontecimiento es diáfano: la cúpula sindical que detenta la dirección de la CGT fue desautorizada en un acto convocado por ella misma. Caducó simbólica y fácticamente su capacidad de representación. Encajonados en un rincón medio inaccesible, los miembros del Triunvigato se metieron en su trampa mortal. La rosca puede ser infinita, pero cada tanto la historia te marca un corte. Entonces hay que ver cómo te plantás ante la verdad alumbrada. Si te haces el boludo, estás perdido.

Nunca sucedió en Argentina, que yo recuerde, que la propias bases desautorizaran de manera tan neta e inequívoca a sus dirigentes sindicales en un acto abierto como el 7 de marzo pasado. No eran infiltrados de La Campora ni del trosquismo, esos estaban a muchas cuadras de ahí: los que hicieron cagar en las patas a los burócratas eran sus propias bases.

La realidad, es decir, en este caso, el pueblo, fue a la convocatoria que la CGT había lanzado un mes atrás. Fueron cientos de miles de personas. Es bastante difícil de calcular cuántos, precisamente por el modo en que fue convocada. En una encrucijada diabólica entre Diagonal Sur y Moreno, con el palco taponando el acceso hacia Plaza de Mayo. La CGT no tiene huevos ni ovarios ni agallas ni nada para ocupar el territorio asambleario por excelencia de la historia argentina: la Plaza. El esquema Movilización Hacia la No Plaza/ Paro Sin Fecha fue una remake de lo que hicieron dos veces el año pasado: cuando convocaron por la Ley Antidepidos en Paseo Colón y renunciaron a toda medida de fuerza ante el veto del gato y cuando en noviembre movilizaron hacia Plaza Congreso con paro sin fecha, finalmente levantado por la invitación oficial a la "mesa del diálogo". En ambos casos, la abrumadora respuesta popular a las convocatorias fue malversada en roscas de palacio por los burócratas, lo que significó severos retrocesos en el nivel de empleo y de capacidad adquisitiva del salario. La predisposición de los dirigentes sindicales y sociales (en esto hay que incluir, porque fueron socios políticos, al Evita y la CTEP) a entregar a sus bases a cambio de ganar prebendas para sus dirigentes (dinero para obras sociales y sindicatos, caridad clerical para los desposeídos, freno al conflicto lubricado con dinero para fortalecer las estructuras dirigenciales) le dio un tiempo precioso al macrismo para avanzar en la destrucción del tejido social. Cuanto más despedidos hay, más difícil se hace luchar por el salario y más cuerpos disponibles tienen las "orgas" como el Evita y la CTEP para negociarlos con los ricos. Por eso, el macrismo se animó a empezar el año soñando con una flexibilización laboral que sería como entregarle a los capitales trasnacionales al pueblo asado al horno.

Pero la historia tiene su astucia: el pacto de las orgas con el régimen no tiene una elasticidad infinita. Hay un kirchnerismo social que no necesariamente se presenta con una identificación política expresa. Se trata de un estado de conciencia, de una dignidad, un piso de derechos innegociables, mal que les pese a los chinos navarros y pablos moyanos. Es un pueblo acostumbrado a vivir durante doce años en una progresiva conquista de derechos. Gente con acceso al trabajo, con capacidad de pujar por la distribución del ingreso, comer todos los días, irse de vacaciones, estar refrigerados en un verano tórrido y calentitos en el invierno frío, no ser verdugueados por la policía, besarse en la calle, ir a la universidad, discutir y reclamar cuando las cosas no andan bien, tener acceso a la salud pública, a las jubilaciones y pensiones, ser protegidos en los accidentes de trabajo, proyectar un futuro familiar y personal sin miedo. Ninguna utopía: más bien un diseño módico de dignidad colectiva y diversa. Este proyecto es intolerable para las clases dominantes locales y para el poder financiero trasnacional. Nos quieren de rodillas. Abominan de nuestro orgullo.

El macrismo propone nada más que desandar ese camino, ir para atrás, quebrar tu resistencia, hacerte sentir indigno, poner los niveles del salario y la desocupación a la altura de las sociedades más regresivas, hacerle la guerra a los pobres, tratándolos como fracasados, vagos, criminales en potencia. Disciplinar con hambre y palos. No hay derecha moderna. Se equivocaron los analistas millenials. A la ferocidad del neoliberalismo global que rige en Europa, Norteamérica, Asia Menor o el Sudeste Asiático se entra a los empujones y escupidas. Los patrones tienen una idea degradada de la inteligencia y la dignidad de las clases populares y cuentan con que sus dirigentes son cooptables. No se equivocaron con las cúpulas gremiales, ni con la mayoría de los gobernadores y senadores, ni con gran parte de los diputados. Son cobardes y entreguistas. No todos, afortunadamente. El poder judicial es de ellos, siempre lo fue. Y las fuerzas de seguridad, que se nutren mayormente de hijos resentidos del pueblo, necesitan permiso para golpear y matar, así se relajan.

Lo que molesta en Argentina, para que ese plan retrógrado funcione, es ese kirchnerismo social, continuidad del peronismo histórico. El pueblo ejerciendo sus derechos adquiridos y empujando por más. Quince meses de destrucción macrista fueron tiempo suficiente para que cualquier persona adulta y sin mala fe advierta la dirección a la que nos quiere llevar este régimen. Como el diseño político del macrismo es precario, esta destrucción no puede proseguir sin la complicidad de las dirigencia sindicales y políticas. La avenida del medio no existe. Si no resistís a ese retroceso, sos estúpido o cómplice.

La cúpula cegetista es macrista aunque no se anime a decirlo. Su conducción política son las clases dominantes que se instalaron por el voto popular en el Poder Ejecutivo. Ese triunfo en las urnas no es vitalicio. Hay que llegar a agosto y octubre, cuando el pueblo vuelva a votar. El régimen necesita tiempo para afianzarse porque en los últimos meses está empezando a tambalear. Los burócratas sindicales se vendieron barato. (A Moyano Sonny, hijo del Don, le molesta que le digan burócrata, pero lo que más le duele no es el hambre del pueblo sino Covelia).

Hay muchas personas cercanas que nos vinieron insistiendo durante meses en que hay que confiar en la representatividad de toda la dirigencia sindical y, vagamente, de toda dirigencia que se autodenomine peronista. Hay varios que se ofendieron conmigo por no creerme ese verso de la unidad sumisa. Mientras el bienestar del pueblo fue retrocediendo a velocidad alarmante, algunos compañeros, periodistas, analistas políticos, dirigentes de tercer o cuarto orden o simplemente amigos, insistieron en referirse a estas cúpulas como "Movimiento Obrero Organizado". Se burlaron de nuestras objeciones "clasemedieras" a la irritante pasividad de la CGT para poner un freno a la codicia de los ricos. Hay un problema de diagnóstico: esta cúpula no puede poner ese freno porque son un engranaje de ese mismo régimen. El cuello de botella del bienestar popular es la histórica raigambre reaccionaria de la burocracia sindical. Mientras esa misma casta corrupta y retrógrada siga en sus puestos, como desde hace décadas, el avance popular tiene un tope. La burocracia sindical no se confunde: abomina del kirchnerismo, teme a "los zurdos" y va a brindar a Olivos con macri. Aunque se coman las eses, aunque sean morochos, no estarán de tu lado.

La foto del derribo del atril dice que las propias bases convocadas por esos dirigentes los desautorizaron en asamblea popular. No esperaron a las PASO, ni formaron un partido, ni trataron de quebrar los escollos que la burocracia tiende para impedir la democratización de los gremios. El pueblo iba a buscar la fecha del paro general, pero la cúpula había arreglado que no. Todo fue muy visible y los porongas más grandes de la historia huyeron como ratas por tirante.

Desde ese día están sumidos en un proceso de shock: ¿cómo tomar contacto con el aire exterior sin oxidarse en segundos? Están escondidos. La foto se entiende fácil, el pueblo les marcó el territorio, la calle es nuestra. Si esta burocracia quiere mantenerse en su puesto sumisa a su amo, no puede dar la cara ante los trabajadores. Las maniobras dilatorias se agotaron.

Pocas horas antes de la escena del atril, los justificadores hablaban del poder de convocatoria de este sindicalismo. Pero la gente que abarrotó la 9 de julio a todo lo ancho, desde San Juan hasta Avenida de Mayo, toda Avenida de Mayo hasta la Plaza, toda Diagonal Sur y adyacentes, no fuimos a apoyar a esa dirigencia, fuimos a pedirles la fecha del paro. Los que atribuyen poder de convocatoria a esa dirigencia impostora son sofistas. Los que tejieron la patraña del tiempismo proverbial de la cúpula, mientras se burlaban de las que llamaban jocosamente "plazas de la resistencia clasemediera" pueden tomar nota de que todas las plazas están diciendo lo mismo y que solo su necedad las opone.

¿Cuál es el poder efectivo de la CGT respecto de un paro general? No es la adhesión de los gremios del transporte para que nadie pueda salir de su barrio. Eso solo es así cuando hay gobiernos de orientación popular. Si no tenés colectivos, no te podés mover. Ahí la UTA tiene poder de daño. Pero en un clima de descontento popular, el paro de transporte no es decisivo. Si querés protestar, no vas, aunque te vengan a buscar en remís. La clave de que el paro sea convocado desde la CGT, con o sin colectivos, radica en que la convocatoria oficial de las centrales de trabajadores reconocidas por el estado te resguarda de sanciones laborales. Si vos querés faltar al trabajo en protesta y tu gremio no te respalda, estás listo. Si las centrales como la CGT o la CTA decretan un paro, los gremios encuadrados en ellas están asistidos por el derecho a la huelga. El poder de la CGT está conferido por el poder punitivo del estado y no por el carisma ni por la legitimidad de sus dirigentes. La burocracia tiene, por esta prerrogativa jurídica, al pueblo de rehén. Eso es lo que manifiestan cuando los gordos ofuscados te dicen "el paro va a ser cuando nosotros digamos". Revolean la pija estatal cuando se jactan de eso.

La foto del atril derribado es muy buena para el pueblo. Puede haber un grado de ingenuidad en el trabajador, el cooperativista, el desempleado o el pequeño empresario que creyó en las burdas promesas electorales de una derecha que nunca pierde las mañas. Puede haber una parte del pueblo ingenuo, pero no estúpido. Puede no tener idea de cómo labrar el camino político para salir de la encrucijada, pero empieza a percibir que lo están forreando, que cada semana es un poco peor. La noticia es buena, aunque la conciencia de la opresión sea dolorosa. Siempre es mejor estar enterado de la verdad: la cúpula cegetista pactó con el macrismo. Los que huyeron el martes del palco son traidores inescrupulosos (no escribo hijos de puta por respeto a las putas). La noticia es buena.

La noticia es mala para el régimen, porque se les quemaron unos fusibles necesarios para su proyecto destructivo. Por eso, tienen que tratar de sobreimprimir en esa foto una fábula inverosímil, evocando el cajón de Herminio o la masacre de Ezeiza. Ambas analogías son insostenibles, el 7 de marzo no se parece a nada de eso: no hay campaña electoral, no hay candidaturas en juego, no hubo violencia, ni siquiera un herido. No hubo desmanes ni trompadas. Hubo una base popular pidiendo la fecha del paro y unos dirigentes cagones escapándose. Ni Herminio ni Ezeiza. Pero siempre hay algunos giles que se las creen. Sin embargo, la parte más lúcida de la derecha ya tomó nota de que el 7 sufrieron una derrota política. La dirigencia sindical tiene que reinventarse aceleradamente, porque el 7 de marzo tuvo su debacle. Hay que ver si puede y cómo lo hace. Pero lo que se vio el martes 7 es que el pueblo ya está despierto.

La noticia es mala para todos los escribas chantas y mistificadores del Movimiento Obrero Organizado, tipos que nos han hinchado las pelotas durante décadas con la presunta extirpe de gladiadores de los Moyano y de los Schmid. Quedaron en offside. Las consignas abstractas de la "unidad" y de la férrea representatividad sindical cayeron como las hojas en otoño, secas, muertas. Eran macanas. No podés unirte con los que están negociando tu ruina. Sentido básico de supervivencia. Ante esa unidad es preferible el quiebre.

Ahora que todo está más claro, los mistificadores tienen pocas escapatorias. Si te siguen hablando del compañero Moyano o del compañero Pérsico o del compañero Daer o del compañero Schmid, te están adobando para entregarte en bandeja y mandarte al horno.

Si solo eran zonzos que se creyeron su propio cuento del MOO y los Tres Reyes Magos, si se dan cuenta de que el pueblo le está diciendo a macri que pare la mano, que no nos siga jodiendo, si se ponen a la cabeza de los reclamos que el pueblo expresó el martes 7 de marzo de 2017, entonces puede que sean simplemente compañeros equivocados.

sábado, 11 de marzo de 2017

La tarea intelectual y nosotras, las mujeres



por Lidia Ferrari
[El post está ilustrado con fotografías de la marcha del 8M, tomadas por Willy Villalobos]

En estas épocas de movilización femenina para avanzar sobre derechos que aún no han sido conquistados, recordé un texto que escribí en el 2001. Dicho texto fue inspirado por la pregunta de un amigo acerca de la razón que llevaba a que hubiera tan pocas mujeres poetas/letristas en el tango. Mi amigo Miguel A. García me hizo llegar su interrogación, y como estudiosa del tango escribí “Pocas percantas letristas de tango”. Es un texto apócrifo sobre una investigación universitaria en USA, donde cito investigadores y autoras que sólo existieron en mi mente. Mi intención era reflexionar sobre las dificultades materiales con que nos encontramos las mujeres para desarrollar una tarea intelectual. Pero lo quería hacer en clave irónica. Como sucede con las cosas que circulan por internet, recibí después de más de diez años un mensaje de una persona que estaba interesada en encontrar más referencias sobre los investigadores citados. Como la historia tiene su gracia y va a tono con los tiempos que [nos] corren, lo comparto. 



POCAS PERCANTAS LETRISTAS DE TANGO


Dra. Mirella Merello *

Una erudita historiadora, Erika Old [1], en su primer acercamiento al estudio del tango, se sorprendió de la escasez de mujeres letristas de tango y, por el contrario, advirtió su protagonismo como tema central de la lírica tanguera.


Erika Old interroga el lugar que le corresponde a la mujer en un mundo como el del tango, entre 1890 y 1950, pues observa la casi inexistencia de mujeres letristas. Deduce de ello el relegamiento y postergación de las mujeres en una cultura predominantemente machista, pero no logra profundizar demasiado en la consideración del problema.


La evidente supremacía del hombre como poeta del tango dio lugar a que otros pensadores concluyeran sobre los componentes líricos y apasionados de los hombres, en oposición a las más prosaicas inquietudes de las mujeres. Pero estas no han sido sino aproximaciones intuitivas e improvisadas.


He querido contribuir con el acercamiento de mis propias hipótesis a la elucidación de este problema.

Considero que las mujeres de antaño deben de haber respondido a su natural ímpetu materialista e instintual, que sólo les permitía dirigir sus ingenios a la crianza de los niños, al planchado de camisas y, las más inteligentes, al trabajo como costureras para la manutención familiar. Es probable que debamos aceptar lo que siglos de historia de la humanidad han venido mostrando. Los hombres pueden usar mejor su mente y su espíritu para la poesía, la filosofía y la estrategia guerrera y política. Las mujeres, en cambio, en las pocas ocasiones que pueden llegar a usarla, sólo les alcanza para resolver los problemas domésticos de la vida cotidiana. Pero estas afirmaciones debemos sostenerla con criterios válidos y científicos para que se constituya en una verdad universalmente aceptada.

Recurro a otra investigadora de Massachussets, Nini Marshall, dedicada a los estudios de género, pues ha comprobado, mediante rigurosos métodos experimentales, que las horas dedicadas por una mujer a la resolución de los problemas domésticos (dentro de los cuales se incluyeron lavado, planchado, recolección y factura de alimentos, crianza de niños), son proporcionales en una escala de 6 a 1 a las horas del trabajo intelectual del hombre.

¿Qué utilidad podemos extraer de sus conclusiones? Si bien está claro que el trabajo intelectual del hombre es de superior rendimiento al de la mujer o, de acuerdo al planteo más radical de otros, en la mujer no existiría la posibilidad de un trabajo intelectual sostenido; si bien esto está claro, es necesario acercar nuevos descubrimientos científicos para echar luz sobre esta relación entre el trabajo doméstico femenino con la tarea intelectual masculina.

En sus últimos estudios, Nini Marshall establece con precisión la índole de esa relación entre el trabajo Intelectual y el doméstico. Los últimos resultados le han permitido concluir que “un libro de filosofía de un hombre altamente valorado socialmente, que equivale a 57000 horas de trabajo intelectual, han insumido 445000 horas de trabajo doméstico (se incluye en esta categoría tanto al trabajo manual, como al trabajo intelectual de menor valor, lo que permite el cálculo y resoluciones de problemas culinarios y de administración hogareña)” [2]. De ello resulta, según las conclusiones de esta experta, que por cada hora de trabajo intelectual son necesarias, en promedio, 5 horas 35 minutos de trabajo doméstico. Estas investigaciones, que se llevan a cabo gracias al valioso aporte financiero del Banco Mundial en una de las más calificadas universidades del mundo, permiten corroborar la tesis: con cinco mujeres no alcanza a producirse la inteligencia de un solo hombre.

Tomamos estos datos de reciente y relevante interés, porque son de utilidad para poder pensar en la pregunta inicial de Erika Old. ¿Por qué la proporción de mujeres letristas de tango entre la década de 1890 y 1950 no alcanza al 2,78% del total de la producción de letras de tango?

Como podrá verse, este porcentaje es bastante menor que la proporción que se podría encontrar en otras latitudes, pero ello se debe a determinadas condiciones diferenciales entre las investigaciones realizadas en América del Norte y las condiciones de vida de América del Sur.

1. Las letras de tango han sido escritas en Argentina y Uruguay, países netamente subdesarrollados, donde las mujeres carecen, aún más que en el primer mundo, de inteligencia intelectual, si bien algunas se han atrevido a escribir letras de tango.

2. Se produce en las mujeres de estos países un proceso compensatorio inconsciente, a través del cual las mujeres prefieren participar de la escena del tango como protagonistas de sus letras antes que ser sus creadoras. Se sienten halagadas de ser tema recurrente para los hombres y eso les alcanza.

Falta obviamente, para ser rigurosos en nuestra aproximación a estos problemas, citar las nuevas investigaciones que establecen diferencias aún entre las mismas tareas intelectuales, pues no es lo mismo la tarea intelectual del filósofo que la poética y, a su vez, la poética en sentido estricto, que la letrística. No ha pasado desapercibido para los investigadores que el valor decreciente de estas actividades intelectuales es proporcional a la cantidad de horas de tarea doméstica implicada. Por ejemplo: una hora de trabajo intelectual filosófico necesita de 9 horas de trabajo doméstico, pues el hábitat necesario para la realización de dicha tarea es de absoluta importancia y requiere de determinadas condiciones (silencio, tranquilidad, orden familiar, limpieza, espacio, mobiliario, café y comida) que sólo pueden ser provistas por un entorno familiar protegido por mujeres ligadas afectivamente a quien realiza dicha actividad filosófica. En cambio, en la tarea intelectual del letrista, la proporción desciende a 5 horas de trabajo doméstico por cada hora intelectual, ya que en algunas ocasiones dicha tarea puede realizarse en cafés y bares, muchos de ellos improvisados, si bien el lazo afectivo con el proveedor de la tarea doméstica puede ser también indispensable (mozo/a, dueño de bar, otros)




Se prevé que para el año 2005, el equipo científico de la investigadora Nini Marshall logrará acercar valores más exactos. Han comenzado por establecer una escala en las Tareas Intelectuales de Primer Nivel, de valor decreciente:

TAREAS INTELECTUALES DE PRIMER NIVEL (Género Masculino)

1. Trabajo filosófico superior de altas categorías conceptuales.
2. Trabajo científico superior en ciencias exactas y afines, de conocimiento teórico básico.
3. Trabajo científico inferior en ciencias exactas y naturales, de conocimiento teórico aplicado.
4. Ciencias sociales y humanas de alto contenido teórico (lingüística, antropología, sociología y economía)
5. Literatura y afines (poesía, ensayística y ficción).


Volviendo a nuestro objetivo inicial de contribuir con los interrogantes de la Dra. Erika Old acerca de la escasez de mujeres como letristas de tango, hemos mostrado que necesitamos de los estudios de N. Marshall para acercar respuestas. Eso nos ayuda a considerar que la razón de que la cantidad de mujeres letristas de tango sea escasa se debe al universal predominio de la tarea intelectual en el género masculino. También se puede observar que esta tarea intelectual, (de acuerdo al cuadro de Marshall), ni siquiera ha alcanzado la categoría 5 de las Tareas Intelectuales de Nivel Superior del género masculino, lo cual la coloca entre las Tareas Intelectuales de Nivel Inferior.


Ahora bien: ¿Cuántas horas de trabajo intelectual requiere una letra de tango? Depende de la letra, obviamente, y de la maestría del autor. Hay letras que se sospecha han requerido no más de quince minutos en una servilletita de café y otras que maduraron en años de vida. Puede ser razonable estimar unas 50 horas por letra; si aceptamos que el actual patrimonio de letras de tango es de 50.000 unidades, esto significa 2.500.000 horas de trabajo. Ahora bien, el trabajo doméstico correspondiente alcanza a 12.500.000 horas, realizado en su mayor parte por mujeres, no menos de 5 o 6 mil.


Estas mujeres, en vez de escribir tangos, se dedicaron a planchar cuellos palomita, cocinar pucheros, desmanchar corbatas voladoras, sacarle los zapatos al perdulario cuando vuelve borracho a las tres de la mañana, pasar el plumero al piano, comprar fideos y churrascos, entre innumerables actividades. ¿Por qué? La respuesta vale la pena un tango.



* Publicado en la revista Argentango Nro. 7, Julio 2001

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Hola Lidia,

[…]
Estoy haciendo un pequeño trabajo para un seminario […] y me encontré con un artículo tuyo. El artículo en cuestión es una traducción que has hecho sobre un texto de la Dra Mirella Merello. Me pareció super interesantísimo, traté de buscar información de Mirella, y de las mujeres que allí cita, pero no hay nada. Te quería pedir si vos podrías facilitarme material de Merello o la nota completa aunque esté sin traducir. Realmente me pareció maravilloso. Inclusive, el trabajo del que hablan sobre una tal Erika Old, es grandioso! Quería ver si podía escribirle a esta mujer, pero no encuentro nada en internet.

El trabajo que estoy haciendo es […].

Me parece importante poder visibilizar a esas mujeres que producto de la época, se cambiaban el nombre, regalaban sus tangos, los vendían a varones a quienes se atribuían la autoría. […]



[1] Old, Erika, The woman in the tango Lyrics, Mc. Donald & Coke Press, New York, 1998.

[2] Marshall, Niní, Domestic works and intelectual supremacy: women and men, Pink Full University Press, Mass, Ohio. 1999.