jueves, 18 de noviembre de 2010

Mar del Plata: Libros buenos y películas malas


por José Miccio

Días nublados, fríos y de llovizna intermitente en Mar del Plata, ideales para ir al cine. Hoy miércoles volvió el sol pero la temperatura bajó notablemente en el tiempo de una película (y no en el de La bella mentirosa). No hay caso: hay que salir con abrigo aun con calor. Aunque ha habido alguna reprogramación (algo siempre molesto si se tiene la grilla muy pensada), todo se desenvuelve sin mayores contratiempos. Las proyecciones son buenas, las copias de las películas de Étaix y el foco australiano son extraordinarias, no es necesario hacer colas kilométricas para conseguir entradas, la gente de prensa en muy amable y se respira tranquilidad. Las películas valiosas de estos tres días fueron Las tierras blancas (Hugo del Carril), Poetry (Lee Chang-dong), Wake in fright (Ted Kotcheff) y Basta la salud, Yoyo y Ese loco deseo de amar (Étaix). Algo de ellas en la próxima entrega.


El festival editó dos libros. Uno, a cargo de Roger Koza, recoge bajo el título Cine del mañana las conferencias que un grupo de críticos convocados por Quintín (Rosenbaum, Burdeau, Peranson, van Bueren, Arroba y Cristina Nord) leyó en la edición de 2007, la última hecha en marzo. El otro, coordinado por Fernando Martín Peña, Elvio Gandolfo y Álvaro Buela, es el tomo III de las Obras incompletas de Homero Alsina Thevenet, que continúa el proyecto iniciado el año pasado con la publicación del primer volumen (el segundo está pendiente). Más allá de lo que cada uno piense sobre los autores, es de un valor inestimable que el festival acompañe su programación con material bibliográfico de distintas épocas y de enfoques (en principio) contrapuestos. Alsina Thevenet representa un periodismo serio, de dato duro y opinión fundada, que no se practica ya; los críticos editados por Koza, aunque de generaciones distintas, parecen todos herederos más o menos fieles del vuelco operado a partir de los años 50 en torno a Cahiers; su tarea es propiamente ensayística y trabajan con hipótesis arriesgadas, lanzadas en busca de efectos cognitivos amplios (o del goce narcisista). Es una impresión apresurada, y unos fragmentos elegidos medianamente al azar no la harán mejor. Pero ahí van, igual e irresponsablemente. Emmanuel Burdeau –jefe de redacción de la actual Cahiers, justamente– dice en una parte de “Futuro, antiguo, digital”, su contribución a Cine del mañana: “¿Para qué sirvió hasta ahora lo digital –DV para A l’Ouest des rails, HD para El mundo y la nueva película de Jia, Still life?-. La respuesta es desconcertante: no sirvió para avanzar, para hacer un cine del futuro; sirvió para decir, interminablemente, adiós a un mundo que se va, ese viejo mundo de la piedra, de los intercambios físicos, de la arquitectura y de los monumentos que sin embargo están destinados a la destrucción. ¿Precipita una mutación? Sí, pero también la retrasa, la frena. A l’Ouest des rails, Still life, No quarto da Vanda: el cine en digital es principalmente un cine de la ruina, arquitectónica y comunista”. Alsina Thevenet no descarga hipótesis así, y menos aún juega con las palabras como el francés. En su artículo de 1997 “Cuando Hollywood filmaba cine extranjero” escribe: “A Jean-Luc Godard le preguntaron, en un reciente festival, qué opinaba de las adaptaciones americanas de previas películas francesas, como El regreso de Martin Guerre o su propia Sin aliento. Contestó: ‘Me parece muy bien. Los franceses tienen las ideas y los americanos tienen el dinero’. Pero la humorada da una idea indebidamente moderna de la relación que existió entre Hollywood y el cine europeo. Esas adaptaciones americanas han ocurrido desde la época muda hasta hoy”. A continuación, Thevenet hilvana una importante cantidad de datos y despeja dudas sobre la posible novedad del fenómeno. Pero lo que hace especialmente significativo al fragmento citado es que una boutade -de Godard, además, a quien el uruguayo no apreciaba especialmente– no es un valor en sí, como ocurre a menudo, sino apenas un motivo para empezar el trabajo. Recuperar viejas polémicas, ponerlas a prueba en el presente, volverse un poco estrábico es algo muy bienvenido cuando la opinión correcta se ofrece como algo accesible, casi natural.




La calidad de las películas es disímil. Vaya novedad. Es probable que una evaluación en casilleros no le haga justicia a un festival de cine ni menos aún al cine mismo. En el haber están estas y en el debe, estas otras: la contabilidad no funciona acá. ¿Qué hace cada película en el programa? ¿Debe ser buena para que su participación en el festival sea adecuada? ¿Cómo entra en relación con sus compañeras de sección? Hay un foco dedicado a Ferreri y otro a John Hugues: ¿se repelen necesariamente?, ¿hay un suelo que sostenga su coincidencia? El riesgo de tomar demasiado en serio preguntas como estas, un poco por fuera de la tradicional determinación del valor, es evidente: siempre hay razones para ver una película. Algunas, sin embargo, resultan verdaderamente intratables y dan ganas de regresar a la tablita. Symbol, del japonés Matsumoto, es una de ellas. Es más o menos así: un tipo despierta en una habitación blanca y recibe cosas cada vez que pulsa el pito de un ángel; mientras, un luchador mexicano de los de máscara como El Santo y Blue Demon espera por su combate y combate; finalmente, ambas situaciones entran en contacto, misteriosamente, así como todos los sucesos del mundo. El catálogo dice que Symbol “…no se parece a nada que hayamos visto antes” y califica de kafkiana la lógica de la película. Las dos afirmaciones son falsas. Symbol no sabe qué hacer con su capricho, su imprevisibilidad es espuria y no hay gambeta antropológica, lisérgica o historietística que valga. Un pijama a lunares y un luchador de catch no hacen al pop por sí mismos, y el pobre Kafka no tiene nada que hacer acá.


Por su parte, una película como I saw the devil –o la infaltable cuota de ultraviolencia surcoreana– tiene toda la pinta de estar en programa con el objetivo de satisfacer expectativas secundarias. Pero su impericia es tan alarmante que no sirve ni como relax para luego de un día agotador. Se trata de una historia de venganza deudora de la trilogía dirigida por Park Chan-wook y que incluye al menos una escena drástica –el corte de los tendones de un tobillo– tomada directamente de Sympathy for Mr. Vengeance. La historia en una línea es así: un asesino serial mata muy salvajemente a la esposa de un agente del servicio secreto y éste se lanza tras él de manera tan o más salvaje. El problema de I saw the devil no es la mutilación, el canibalismo, la tortura; el problema es que carece de la inventiva visual de su modelo y encima es cobarde. Digámoslo así: si el reviente es su ley que se haga cargo y no joda. Pero a alguien –su director, su guionista, su productor, una tía– se le ocurrió que era necesario poner una línea de diálogo seria, que un personaje relativamente ajeno a la carnicería dijera algo parecido a esto: “No hay que convertirse en un monstruo por luchar contra un monstruo”. Las moralejas simples mueren si se las explicita. Con todas las reservas que se les quiera hacer, las películas de Park aluden a esa ética de medios y fines desde su propia narración, sin parlamentos que disculpen su brutalidad. En Sympathy for Lady Vengeance hay una larga secuencia final que ilustra el vacío del vengador, y en Old boy, el montaje de dos caras en una –como el de Spinetta-Páez en Lalala– resume coherentemente lo que el diálogo de I saw the devil quiere meter de prepo (y además tiene la curiosidad de constituir para la memoria del cine una cita del Bergman de Persona). Habrá que preguntarse qué pasa con este cine coreano, tan celebrado en los últimos años, tan fácilmente programable.

12 comentarios:

  1. A ver, cada festival tiene sus perfiles, sus zonas, sus derrapes. Según leo en varios blogs, enlo que a competencia internacional se refiere, éste es según cierto consenso crítico, uno de los mejores mae del platas de los últimos años. ( no tengo manera de medirlo si no es por la impresiones que leo de "otros" con cierta autoridad para opinar).
    Ahora bien, está bien lo que te preguntás con respectoa a la pertinencia de qué hace un foco Ferrreri y otro foco John Hughes. Se rechazan entre sí? Te preguntás. Te lo responde: sí y mil veces sí. Esa falsa "democratización" del universo cinematogáfico, le hace muy mal al cine. No tiene nada que hacer Ni El club de los 5, ni Pobre angelito, con La gran comilona o Dillinger ha muerto. Y esto es culpa de la teenegerización de la crítica. que comenenzò no hace 5, ni diez años. Hace mucho más. Y es una tendencia, lemanteblemente mundial

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  2. Alejandro. Es evidente que Ferreri y Hughes se rechazan y que los festivales están compartimentados. Noto que mi pregunta está mal formulada. Debería ser así: ¿eso que se repele entre sí se repele tambén y necesariamente en nosotros? No hay espectadores coherentes, no existe la transtividad: si admirás a Visconti entonces admirás a los Taviani y decididamente no admirás a Argento ni a Sollima. No funciona así, creo que es obvio. Vivimos, parece, un tiempo en que alguien puede admirar a Ferreri y a Hughes sin que entre Ferreri y Hugues exista nada en común. A mí no me sorprende. Tampoco había relación entre Duras y Raoul Walsh y a nadie escandaliza hoy que alguien admire India Song y El tiempo en sus manos. Y en cuanto a a falsa democratización te comento que hasta los seguidores de Hughes estarían de acuerdo. Se ha movido algo y no hay chance ya de poner las cosas en los lugares que tenían antes. Desconozco cómo seguirá esto, si Hughes será para los espectadores del 2050 un referente importante o no será nadie. El tiempo no pone nada en su lugar.

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  3. Sí, es cierto que el tiempo (todo entero) no arregla nada. y tampoco "todo lo arruina", como quería Noe(Gaspar) y por eso andaba filmando violaciones al revés. No quiero sonar apocalíptico, ni reaccionario tampoco. Pero mucho menos
    "mansamente integrado" a la falsa democratización. Por que está bién que las puertas de entrada al cine (y de ahi al mundo) pueden y deban ser muchas, y variadas. Y tal vez un festival debe celebrarlas(ahi anda Quintín festejando la revalorizacion de Larry Cohen en Hamburgo o Locarno o no se dónde, que no me parece ni mal, ni bien, Cohen digo, y sus mosntruitos que estaban vivos) Pero ya se está haciendo costumbre este rescate del " artesano amable", o ·el creador de univeros adolescentes" que tendrían el mismo peso que no se, no quiero poner Visconti, porque suena a viejo choto sesentista, pongamos que se yo, a ver... no se, elegí un nombre con OBRA de merecido prestigio...el que quieras. Sigo insistiendo con esto: como diría Panigassi, una cosa es una cosa y otro cosa es otro cosa... Que se yo, vos hablas de Solima, por ejemplo. Y te diría que cinematograficamente Solima y si querés, con el nullo interés que me depara hoy su obra, hasta Argento, decían algo diferente cinemotograficamente hablando. Y uno podía ver y admirar supomngo a Solima o a Argento ( o veo un plano de Argento y huyo, creo)
    No se cuando empezó a mezclarse todo, y aquello que era una especie de broma adolescente ( veamos esta peli, dale, que es trucha, que es cómica, que es solo sangrieta, bizarra, esta hecha con dos pesos, que no es intelectual, dale que bueno, bolú, escribanos sobre ella, a ver ahora programemos una seccion en un festival " se convirtio en cosa seria. Admitir que a uno le gusta un cine decidadamente menor, no es lo mismo que fabricar a un "autor menos" ¿ me explico? Como si debiera ahoera buscarse el lugar " consagratorio" de cuanto producto se fabricó. Tomé el ejemplo de Hughes como una sintoma, que ya he visto en muchso festivales, Bafici incluido: bueno cada festival tiene una seccion noctura o caprichosa. Que se yo, es tema para debatir este. Y te aclaro que he visto gran parte de la produccion de Huges. Pero hoy la miraria como una curiosidad sociologica. Y como la caida en la teenaginizacion eterna, ya en los 80. ¿cuando empezó todo esto? ¿ la culpa no la habrá tendio también los amados y viejos cahiers? No quiero aparecer apocaliptico , te repito, pero...lo termnare siendo. Movie mutations. Pero me gustara mutar en otra especie de espectador: mas abierto sí, pero mñas exigente también. No se- Son dudas de madrugada.
    O tal vez me vuelva reaccionario como Levy Strauss,al final de su vida. Y como el acabe diciendo :" No se, no es este el mundo en el que crecí.. nopuedo opinar sobre el, porque ya no me pertence más..."
    Espero que no
    saludos
    Ale

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  4. Alejandro. Yo tengo la impresión de que a veces tomamos por nuevo algo que tiene muchos años y que formó parte, sin dudas, de la lógica de Cahiers. El tema es complicado y me excede, pero dejame decir que Irreversible es no solo peor sino más nociva que cualquier comedia adolescente.

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  5. Absolutamente de acuerdo con tu última frase. Detesto visceralmente Irreversible. y seguro es mas nociva que Hughes. Aunque mi pobre angelito, creo comparte algo con ella. y seguro que esto es viejo, pero me parece que el antigo cine menor defendido por cahiers post estapa amarilla, digo hasta mediados de los 70???, es por lejos mejor que lo que vino despues. Y supongo que a lado de no se Jackass ( defendido por Porta Fuz en su blog) Hughes, pasaria por Ford.
    saludos, y hacem un favor, anda y mirate algo de Los Hijos, que hay un debate internacional en la lectora provisoria, y quiero leer una opinion no facciosa.
    saludos y no te pierdas Dillinger!!

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  6. Hola, intervengo yo que no vi Irreversible (detesto a Noé desde mucho antes), ni Dillinger (admiro a Ferreri pero no tuve el gusto de ver esta), y de Hughes parece que lo único que vi es... ¿El club de los cinco? Bueno, si la he visto no me acuerdo.

    ¿La elevación de empleados irrelevantes a la categoría de autores empezó con Porta Fouz? ¿en los 80? ¿con los Cahiers? Sólo recuerdo una frase de Martín Perez: "el cine tonto nos va a salvar", para reivindicar una película tontísima que no menciono para no abrir otro frente de conflicto. Esta frase ¿vendrá del cahierismo? ¿o del neoconservadurismo de los 80? Sólo diré que no es lo mismo que los cahieristas descubran un autor en Hawks que este procedimiento se extienda hasta el absurdo y cualquier paparulo que haya hecho cuatro comedias se eleve al rango de autor. ¿Se aplica esto a Hughes? No lo sé: estas preguntas se suelen resolver de a una por vez. Quizá si alguien va a ver la retro de Hughes pueda resolver al menos este caso. Por ende, valdría la pena ver la retrospectiva y analizar también los procedimientos legitimadores del festival.

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  7. Yo no vi más que El club de los cinco y la recuerdo apenas. (Y no sé qué es Jackass). Sólo tengo la impresión de que es legítimo el homenaje que el festival le hace a este tipo. En cuanto a Cahiers y el presente, es bueno recordar que los franceses no solo decían que Hawks era un artista sino que Charlton Heston era una especie de manifestación divina. Igual, a mí personalmente me agota esa puja por poner en el altar a alguien del montón y mandar al montón a alguien del altar; es una lógica que - aunque anterior - sí viene de Cahiers, y la reunión de autorismo y paparulaje no es su degradación sino su triunfo.(o ambas cosas si se quiere).

    Creo que no pesco nada de Los Hijos, Alejandro, y tampoco del otro español Escatín Lara.

    Oscar. ¿Cuál era esa película tonta que Pérez quiso elogiar así?

    Les mando saludos y no se pierdan Poetry cuando vaya al BAFICI

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  8. Ay, José, me temo que a vos te encantó... ¡Moulin Rouge!

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  9. Uy, perdí: pensé que la película tonta de Pérez era Dogville.

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  10. Porta Fouz cita la frase de Pérez en su nota laudatoria sobre Moulin Rouge -no sé a propósito de cuál la dijo MP-. Concuerdo en que es tonta, pero creo que no nos va a salvar.

    Dogville no la vi, pero me parece que Von Triers no es tonto sino algo peor.

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  11. Bueno resulta haora que yo he visto más de Hughes! me puse a buscar en internet y decubrí que: 1) Fue escritor y porductor de todas Las pobres angelitosentre otras " genialidades" pero que no diorigio nunguna ( yo vi la primera de la serie)
    2) de las dirigas vi :(en video y años después de su estreno): Se busca novia, aka 16 candles, consagración de la insoportable Molly Ringwalds.. ( los 80 cineamtograficos no podian ser buenos con la consagaración de "eso" como ícono adolescente)
    Rl club de los 5, de la que me acuerdo levemente una escena en ques e drogan. Una pelicula de "falsos" loosers.
    La chica de rosa. la sufrí una noche en casa de unos amigos..
    Mejor solo que mal acompañado: la única del que guardo un algun ( buen) recuerdo, con el gordo John Candy y Steve Martin ( ahora hicieron una remake parece, dirigida por el subnormal que dirigió una cosa llamada Que pasó anoche? y que segun "la nueva crítica" es el non plus ultra de la nueva comedia "anárquica e incorecta". Solo me reí una vez, pero después lloré porque la vi en cine en dia de entradas caras y hubiera preferido no hacerlo)
    y despues habré visto alguna otra con el insoportable Chevy Chase.
    rcordando todo esto,y obviando que ha escrito cosas como Cuidad bebe suelto! de la que he visto escenas en noches de zapping, me pregunto
    ¿Es un tipo nefasto como Noé? No; evidentemente. Aunque recuerdo que sus comedias eran muy moralizantes, y de un conservadurismo sexual apabullante recuebierto con alguna que otra picardía.
    ¿Merece un foco en un festival de cine Clase A? Solo en una seccion específica como " Recuerdo de cierta adolescenica" / no la mía, ya era mayorcito, digamos adolescente tardiiiiisimo cuando las ví).
    El cine tonto,a veces nos salva una noche de insomnio. Pero nada más-
    Como verás José, para ser un sesentita hinchapelotas, he visto lo suficiente de Hughes como para decir. No, no hay que legitimarlo.
    Y Jackass es una serie de peliculas que parten de un grupo de pelotudos importantes que hacen pruebas peligrosas, absurdas, escatológicas, ya demás se hacen bromas pesadisimas entre ellos y las filman. Hubo una serie en MTV da alló pasoa al cine ( auqnue creo que nos e estrenaron en sal acá hasta recien esta última parte, en 3 D, y saludada por Port FUz. Preparte porque por ahí ahi en dos años un Foco Knoxville ( el creador de jack ass) en el Bafici.
    saludos
    Pd: no vi nuuuuuuuunca moulin Rouge. Siempre la agarré en cable empezada y me parecía un sub ken russel, pero más prolijito. No me banco a Buzz Lhurman

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  12. Esa Qué pasó anoche la vi: desastre. Y creo que mantendré mi ignorancia en lo que hace a Jackass. El festival está en un bache importante: hace dos días que no veo una buena película. Mando algo sobre la de Lee Chang-dong mañana: de las nuevas me parece la mejor.

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