lunes, 11 de abril de 2011

Bafici 13/8

Apuntes sobre Meek’s Cutoff


por Lukas Karrizo

Película de atmósferas si las hay… La incertidumbre es el campo propicio para la creación, y de eso habla Reinchardt en Meek’s Cutoff, su nuevo film. Éste transcurre en 1875, época de colonos en EEUU. Dejando territorios seguros, estos colonos se aventuran a atravesar la estepa desértica en busca de vaya a saber qué; será el agua, el oro… El camino es incierto y eso es lo que logra transmitir la película. Los sonidos cobran importancia: el crujir de los pasos, el andar de los bueyes y las carretas transforman lo monótono en imposibilidad y agobio. Inevitable no recordar los pasos interminables de los protagonistas de Gerry de Gus Van Sant. No hay rumbo prefijado, parece que la brújula está mareada. Reinchardt mira el pasado para comprender el aquí y ahora.

Varios de los personajes apelan a sus creencias para seguir caminando sin rumbo. Las certezas se acabaron y alguien debe dar el paso a otra posibilidad que no tenga que ver con la ambición (buscar oro) y sí con buscar lo básico y elemental (el agua), el sentido vital. Meek, quien teóricamente los guiaría hacia ese oasis, pierde su rumbo. Lo mismo ocurre con los colonos creyentes que apelan a la guía de su Dios… ¿Sólo un Dios podrá salvarnos?... Y, sí, pero en el sentido que encarna el personaje de Michelle Williams. Ella percibe cierta posibilidad en el indio que capturan. Es la única que frena sus temores e intenta interactuar con quien conoce la geografía del lugar. Dios es humano, oscuro y anda semidesnudo por el desierto… Si hay algo que puede salvar a estos hombres, o al menos dar otra posibilidad, es saber escuchar e interpretar la palabra del diferente. Meek intenta de todas formas aniquilar esa otra voz. La película habla de eso: de la violencia del que no quiere escuchar y la predisposición de alguien por escuchar esa otra voz para encontrar, tal vez, un rumbo posible. Claro, ese rumbo no nos asegura nada más que seguir buscando.

2 comentarios:

  1. La película es buena y hay un eco de G. Van Sant...pero los pasos de Gerry son inigualables!

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  2. Sí, me gusta cómo lo ponés. Y además esa última toma del indio alejándose por esa tierra inmensa en la que todavía había espacio para otros, me conmovió mucho.

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