miércoles, 29 de junio de 2011

La casa de las escaleras

(M. C. Escher, 1951)
Visuales XXXI‏


por Liliana Piñeiro

Una escalera es un atrevimiento. Divide el aire en planos, puede subir a los cielos y descender a los infiernos.

Asciende, y en cada escalón renueva la fantasía: es un consuelo para el cuerpo que no puede volar.

Cruel o piadosa? Soberana en el espacio, da pequeños intervalos para el descenso, y hace más lento el camino de la decepción.

Una escalera enriquece la vista, en su punto. Cambia las ciudades, los amores, las ventanas de lugar.

Sin embargo, a veces sospecho que solamente mide el tiempo de llegada, tal vez, hacia ninguna parte.

3 comentarios:

  1. el cuadro es totalmente fascinante...

    ResponderEliminar
  2. Y también cada reflexión . Buenísimo! Martha

    ResponderEliminar
  3. ..." hacen más lento el camino a la decepción "... me encanta. Esta obra de Escher podría llamarse "La casa de las escaleras que se bifurcan "... muy bellas tus imágenes.

    ResponderEliminar