jueves, 1 de agosto de 2013

Canción para los días de la vida



Este día empieza a crecer
voy a ver si puedo correr
con la mañana silbándome en la espalda
o mirarme en las burbujas.

Tengo que aprender a volar
entre tanta gente de pie
cuidan de mis alas unos gnomos de lata
que de noche nunca ríen.

Si la lluvia llega hasta aquí
voy a limitarme a vivir
mojaré mis alas como el árbol o el ángel
o quizás muera de pena.

Tengo mucho tiempo por hoy
los relojes haran que cante
na na na na na
na na na na na....

Y la espuma gira en torno a mi piel
le han puesto manos para hablarle
a las cosas de mi.
y al fin mi duende nació
tiene orejas blancas
con un soplo de pan y arroz
y un hongo como nariz
cuatro pelos locos
y un violín que nunca calla
solo se desprende
y es igual a las guirnaldas.

Este dia es algo de sal
me dejó vibrando al nacer
pesa y es liviano como un hilo sin nombre
suena un poco a mi guitarra.

Tengo que aprender a ser luz
entre tanta gente de atrás
me pondré las ramas
de este sol que me espera
para usarme como al aire.

Y es que al fin mi duende se abrió
tiene un corazón de mantel y batón
y un guiño al ver que todo es verdad
ya los gnomos cuiden
a un violín que siempre canta
nunca se adormece
y es igual a las guirnaldas.

Y es que nunca calla
solo se desprende
y es igual a las guirnaldas.

Luis Alberto Spinetta x María Gabriela Epumer  (Gracias a Roger Koza, quien me recordó esta versión en el día del cumpleaños de María Gabriela)

...un violín que siempre canta
nunca se adormece...

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