viernes, 4 de abril de 2014

BAFICI $26: Atlántida / Ignasi M. / Volantin Cortao



por Marcos Perilli

Atlántida: Bien podría ser calificada como “otra de adolescentes” y sumarle el “atormentados”. Pero nada de eso ocurre en Atlántida, la película de Inés María Barrionuevo. Muestra a sus personajes sin caer en el histrionismo, sino más bien como suelen ser en la realidad.

Es verano en un pueblo chico de Córdoba, los jóvenes inician su paso a la madurez con más libertades que otros, dependiendo de la clase social a la que pertenecen. Los hay que trabajan, los hay que disfrutan del día en la pileta del club, los hay que sienten que no pertenecen a ese mundo y quieren volar.

El film está centrado en el protagonismo de dos hermanas adolescentes, que están solas a raíz de una breve ausencia de sus padres. Dos personajes muy disímiles, como casi siempre suelen ser los hermanos. La historia transcurre en los ’80, quizás para hacer notar la diferencia respecto a como son aceptadas hoy día las diversidades sexuales, pero es algo notable en la película. Para ser la primera función que elegí para iniciar este BAFICI y tal vez porque era baja mi expectativa con respecto a las obras argentinas, esta me sentó muy bien.



Ignasi M.: La película de Ventura Pons retrata a un reconocido restaurador de obras de arte, venido a menos gracias a la crisis en España. Acaba de perder su empresa, tiene HIV, su padre ha intentado suicidarse nuevamente; no obstante, su buen humor no decae. En el devenir de estos hechos vemos cómo se va reuniendo con seres queridos, familiares, amigos, vecinos, conocidos, teniendo conversaciones muy íntimas en las que los recuerdos de tiempos pasados afloran con alegría y emoción.

Es interesante también ver cómo en esas charlas se debaten ideología, religión, sexualidad, trabajo y la realidad social que les toca atravesar. Una de esas charlas la mantiene con un joven argentino del que no entiende por qué eligió Cataluña como lugar para fugarse de la crisis en Argentina del 2002. El argentino le responde que los catalanes son muy generosos, aunque como país son muy pasivos a la hora de las crisis, porque no se movilizan socialmente.

Se nota que ese joven algo se llevó de Argentina. Seguro.



Volantin Cortao: Esta es una película chilena dirigida por Diego Ayala y Aníbal Jofré. Generalmente decimos de los jóvenes pertenecientes a clases marginales que tienen una historia detrás para reaccionar como a veces lo hacen. Como por ejemplo, si en algunos casos terminan siendo padres en plena adolescencia, drogándose o delinquiendo. Pero ¿cuál sería el problema de fondo de una joven de familia bien constituida, con padre benefactor, madre protectora y hermana afectuosa, que estudia una carrera, hace una pasantía para su futuro trabajo, para que decida tirar todo por la borda y acercarse a un mundo marginal para terminar viviendo en él?

O más bien… ¿existe la posibilidad de elegir otro destino? ¿o no tener ninguno? ¿Hay un deber “hacer” una vida? ¿Cómo estamos seguros de que vivimos lo que deseamos y no es una imposición de un sistema, que genera esclavos obedientes, que no se cuestionan por qué deben trabajar, asistir a escuelas o ir a reformatorios; o pagar una casa y todo aquello que sea necesario para vivir? ¿Cómo sabemos si es la que se equivoca en hacer esa elección o nosotros en espantarnos por su errabundo andar porque estamos demasiado domesticados?

No hay comentarios:

Publicar un comentario