martes, 22 de abril de 2014

La inseguridad: ellos o nosotros

La exclusión social, la cárcel, el empleo en negro... La otra.-radio para escuchar clickeando acá

Los pastizales que antes combatió se revelarán, él no los verá crecer...

"Hay 13 puertas entre la entrada al penal de José León Suárez y la entrada al aula del CUSAM [Centro Universitario de la Universidad de San Martín dentro del penal] ", dice David Rubio, director de 13 puertas, la película.

Con esa cuenta Rubio mensura la continuidad que nos une y nos separa de los presos y los guardiacárceles que estudian una carrera universitaria en esa cárcel.

"Se cree que el espacio de la cárcel es infranqueable, pero sus límites son porosos: entran y salen personas y cosas".

Lo que más nos cuesta, a los que estamos afuera de la cárcel, es sentir esos grados de separación. Que son posibles de atravesar uno a uno.

Es decir: el interior de la cárcel es un pliegue de nuestro mismo espacio.

Luis, guardiacárcel del Penal n° 48 de máxima seguridad, tiene la llave para abrir esa puerta. Él entra y estudia junto a los presos. Después sale y va a su barrio de casitas precarias.

Es posible entrever que en esos barrios los pibes eligen un proyecto para abrirse camino en la vida: un trabajo mal pago, el choreo o entrar a la cana.

Es notorio que el guardia que tiene la llave de la puerta n° 13 del Penal de máxima seguridad proviene del mismo sector social que la enorme mayoría de los presos.

Es notorio que la enorme mayoría de los presos, tanto como los guardias, son morochos y pobres.

Nos resulta difícil, a los que estamos afuera de la cárcel de máxima seguridad, percibir la continuidad que liga nuestra situación con la de los que están en la cárcel, como guardias o como presos.


El discurso hegemónico nos  incita a pensar el asunto en términos de seguridad / inseguridad. Nos vinculamos con ellos como con fantasmas que nos asechan. Que asechan nuestras pertenencias.

"Si salís a la calle, estos son capaces de matarte por sacarte el celular".

Este asedio es constitutivo de nuestra existencia actual. Determina nuestros movimientos, diseña nuestra forma de habitar la calle y la casa.

La radio nos confunde a todos.

La paranoia nos convence de que a ellos los necesitamos adentro.

"Que se pudran adentro" piensa el ciudadano asechado que no es lo bastante fascista como para reclamar linchamientos.

Es época de neoliberalismo: a no olvidarlo.

En la guerra fría la amenaza interior era el subversivo. Hoy es el chorrito.

"Nosotros" somos los que no queremos ser ellos, los que no queremos vivir con ellos. "Ellos" son lo que no queremos ser.

La gente vs. los delincuentes.

Esta separación es constitutiva del orden actual. No solo acá: en el mundo.

Pero hay tan solo 13 puertas que atravesar para llegar a ellos. Y un guardiacárcel que cierra la puerta y se va a un barrio pobre.

Los beneficiarios de esa separación en la continuidad no están ahí. También a nosotros nos cuesta percibirlos.

El 70 por ciento de las empleadas de casas de familia realiza sus tareas para el 20 por ciento de las familias de mayores ingresos de la población.

Ellas entran por la puerta de servicio.




Reimon, Rodrigo Moreno

Pertenecen al mismo sector social que puebla las cárceles y del que salen la mayoría de los guardiacárceles.

El 74,2 por ciento de las empleadas no terminaron los estudios secundarios, el 11,6 por ciento no cuenta con el título primario.

Una de cada cuatro viene de lejos. Tuvo que venir a nosotros.

Nos cuesta percibir en qué lugar estamos nosotros respecto de ellas.

Ahí en el medio, sin sentirlo, sin poder pensarlo.

Anoche en La otra.-radio conversamos con David Rubio (director de 13 puertas), Vanesa Parziale (guionista) y Santiago González Casares, profesor de Filosofía del CUSAM. Ellos atravesaron las 13 puertas (que tanto nos cuestan pensar) para hacer la película o para dar clases de Filosofía.

En el programa también hablamos con Federico Kucher (economista) sobre el sector de los trabajadores informales: los que trabajan "en negro": empleadas domésticas que están lejos de su ciudad de origen, que no han terminado la escuela, obreros de la construcción que arriesgan sus vidas en andamios, sí, inseguros.

Lo que más nos cuesta es pensarnos entre todos ellos.

Para escuchar el programa, clickear acá.

Durante el programa de anoche escuchamos las nuevas canciones de Fernando Cabrera.



La muerte a veces puede titubear
también ella enfrenta a su rival
tampoco es esta la primera vez
que se medirán.

Un hombre piensa y duda en soledad
su fortuna da tranquilidad
los pastizales que antes combatió
se revelarán
él no los verá crecer.

Inaugurando la riqueza van
hijos bobos de la abundancia
tonto botín maltrataron
la prosperidad.

Son hijos que cultivan al revés
con sus ojos pisan sin mirar
llevan caretas por caparazón
oraciones que no se oirán.

La muerte a veces puede titubear
también ella enfrenta a su rival
tampoco es esta la primera vez
que se medirán.

Un hombre piensa y duda en soledad
su fortuna da tranquilidad
los pastizales que antes combatió
se revelarán
él no los verá crecer.

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