miércoles, 27 de septiembre de 2017

Fantasmas de la contingencia - Un cineasta se come un zapato

Cinextremos último: Decasia (Bill Morrison) + Werner Herzog se come su Zapato (Les Blank) - Sábado 19:30 - Alvarez Thomas 1093


Llegamos al final del ciclo de cines extremos con un doble programa muy especial.

1- Decasia (Bill Morrison, 2002, USA, 70 minutos)

Cuando pensé este ciclo de películas que empujan las posibilidades del cine más allá de sí, hacia sus extremos, una de las primeras que se me ocurrieron programar es Decasia, un cruce inquietante entre las huellas de lo real y la aparición de fantasmas que solo el cine puede convocar, una forma de extensión de la memoria y el sueño que la experiencia humana no alcanzaría si el cine no existiera.

Bill Morrison es un gran cineasta contemporáneo que avanzó en un terreno que lo devuelve hacia el fundamento del cine, literalmente hablando: el soporte, la emulsión, los rollos de película marcados por la luz, por el polvo y la humedad. Latas encontradas en diversos grados de deterioro, en muchos casos de autores anónimos. Metrajes rescatados del fondo de un lago helado, en sótanos, en estanterías o contenedores, sobre los que el tiempo obró su tarea de corrosión: emulsiones levantadas, rayas, polvo, alteraciones de la impresión original de la luz que inscriben otra imagen sobre la imagen inicial. El objeto referente, el paisaje, el rostro desfigurado, dando a luz fantasmas de la contingencia. Morrison monta esos fragmentos, prueba con diversas cadencias y ritmos, trabaja con músicos que expanden el efecto hipnótico de la imagen.



En el caso de Decasia, la música la hizo Michael Gordon. La experiencia completa, sus 70 minutos, nos invita a un viaje perceptivo cautivante. El extremo de la materialidad de la imagen sometida a la ira del tiempo y la aparición de todo tipo de fantasmas.

Dijo el cineasta Errol Morris: "Una pura poesía de delicuescencia. Las imágenes son a la vez inquietantes, misteriosas e increíblemente bellas".

Kenneth Anger, cineasta: "Atrayente y perturbador. Sinfonías de natación de belleza barroca emergen de la desintegración corrosiva del nitrato, como cohetes de aniquilación para demoler catedrales de la realidad".

En una entrevista que le hizo hace poco Roger Koza, Morrison dijo:

"Mi formación está relacionada con la pintura, y mi vínculo con el medio, el formato y el origen de mis materiales constituye una parte del proceso del cine que hago. Es una forma de collage. Es por eso que siempre estoy buscando archivos interesantes. Mi trabajo es realmente al revés: primero encuentro alguna fracción de metraje, o en este caso una colección completa de películas, y posteriormente rastreo la historia, a veces una película que respalde ese metraje. La construcción de mis películas depende de escenas específicas que encuentro. (...) Todo film es literalmente memoria social. Cuando se pierde cualquier registro fílmico, se extravía también la memoria de un suceso que tuvo lugar en cierto momento. Hubo una inmensa cantidad de registros fílmicos en el siglo XX. La mayoría está destinada a perderse, lo que es también precipitar el olvido". (completo acá:)



2- Werner Herzog se come su zapato (Les Blank, 1980)

Si hablamos de extremos del cine, pocos o ningún cineasta han llevado las posibilidades del cine hasta sus extremos como Werner Herzog. Una especie en extinción, la vida misma de Herzog es un viaje hacia los extremos. Esta vez no programamos ninguna película suya, sino un mediometraje que lo tiene como protagonista, en uno de sus episodios extremos. En 1980 Herzog hizo la promesa de que si su colega Errol Morris terminaba su film Gates of heaven, él se comía su zapato. Esta película de 21 minutos incluye secuencias de Gates of heaven (que finalmente se hizo) y de la película de Herzog También los enanos nacen pequeños. También una entrevista en la que Herzog discute el efecto destructivo de la televisión capitalista y los límites de la imaginación humana.

Creo que este doble programa de películas muy poco vistas es un gran final para este ciclo sobre los extremos del cine.

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