viernes, 1 de septiembre de 2023

La bala que no salió


Sin el fallido magnicidio contra Cristina no se entiende lo que está pasando hoy en Argentina
no se entiende la disolución del frente de todos si no se toma nota de la falta de energía del presidente para esclarecer el atentado

no se entiende el silencio de Cristina ni su renuncia explícita a estar en ninguna boleta de esta elección si no se recuerdan los años que se cantó "si la tocan a Cristina, qué kilombo se va a armar"

no se entiende la desorientación de la militancia de hoy sin la ausencia de reacción contra el intento de asesinarla

no se entiende la degradación del debate político argentino si no se toma en cuenta que el intento de asesinarla se naturalizó tanto por los enemigos como por los propios

no se entiende la sordera de la militancia a la declaración explícita al final del juicio de vialidad
porque la bala no salió, pero eso es una contingencia física: bien podría haber salido: el ethos social es el mismo que hizo posible el intento de asesinarla, pero durante meses se siguió cantando estúpidamente "Cristina Presidenta" sin haber asumido que su cuerpo estuvo y está expuesto al asesinato

Creo que el pueblo y su falta de madurez y seriedad ante la reintroducción del asesinato político es la condición para que las variantes del fascismo se hayan envalentonado para tomar el poder.

Si estamos en un laberinto y no encontramos la salida, es porque nos olvidamos que hace pocos meses aceptamos la invitación a entrar a este laberinto y seguimos la vida lo más panchos.

El magnicidio fallido contra Cristina y su naturalización, tanto por parte del enemigo como por parte del movimiento peronista es precondición del desembarco del fascismo.

Si ellos llegan a ganar, es porque no estuvimos a la altura de las circunstancias.

Después, si gana Bullrich o Milei, si el fascismo llega al poder por el voto: a llorar a la iglesia.

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