domingo, 9 de septiembre de 2012

Papirosen / süden

Dos grandes películas
Hoy a la medianoche su director Gastón Solnicki en La otra.-radio. Fm 88,7


por Oscar Cuervo

Gastón Solnicki es uno de los cineastas más talentosos de la Argentina, pero su nombre hasta ahora había pasado un poco inadvertido porque su brillante primer film, süden, no responde al modelo imperante en el Nuevo Cine Argentino: es un documental, tan riguroso como discreto, sobre el último viaje que realizó a la Argentina el músico Mauricio Kagel. En el cine local de los últimos años hay pocos films como süden, con una forma tan precisa y tan ceñida a su objeto: la escucha musical, según la entiende uno de los grandes músicos contemporáneos. Como se trata de un tema tan específico y dado que la película no hace la menor concesión a la demagogia cool, es natural que no se volviera una moda instantánea como lo fueron Historias extraordinarias o El estudiante.

Cuando entrevisté a Solnicki en ocasión del estreno de süden pude constatar que la perfección formal de su ópera prima respondía a la seriedad con la que él encara su trabajo tanto como a la pasión que le despierta la música. Y creo que süden puede ser considerada sin problemas como una gran pieza musical que Solnicki y su editora Andrea Kleinman (prácticamente co-autora de sus películas, como el propio director remarca todo el tiempo) construyen montándose en la obra de Kagel. En esa entrevista dos cosas más me llamaron la atención: Solnicki me dijo que le encanta el cine clásico de Hollywood (si la memoria no me engaña, mencionó a Frank Capra) por sus cualidades formales, de las que trata de aprender, sin necesidad de caer en la sospechosa pereza de los "homenajes" al cine de esa época. Y también me sorprendió que me contara que estaba filmando desde hace años la historia de su familia y que justo la tarde de nuestra entrevista venía de filmar a su abuela en uno de los momentos más reveladores de toda su historia familiar.

Ahora esa película ya terminada, Papirosen, ganó el último BAFICI, imponiéndose con toda justicia sobre otras películas argentinas que los organizadores del festival se habían encargado de remarcar como los highlights de esta edición. Finalmente el 14° Bafici termino siendo el de Papirosen y el de Tierra de los padres. A pesar del premio que ganó, Solnicki tampoco pudo escapar al maltrato del BAFICI: “El premio del Bafici viene muy trabado -declaró a Página 12-. Parecería que son patadas en el culo las que me están dando. Cobrar los 150 mil pesos que otorga el Fondo Metropolitano al ganador “es una burocracia muy compleja y yo no sé cómo voy a hacer para rendir porque es un premio lleno de contradicciones. En vez de ser un premio con el que uno se podría desendeudar, uno tiene que ponerse a trabajar para inventar vericuetos absurdos. (...) Además, el Hoyts, que entrega uno de los premios centrales del Bafici (el estreno durante una semana), nos viene directamente ignorando, no nos contesta los mails”. 

El triunfo de Papirosen es la consolidación de un cineasta del que cabe esperar mucho en los próximos años. Su segundo largo no sigue simplemente la fórmula del primero, evita la tentación de repetir el truco que una vez le salió bien y así expande la onda de su autoría, en pleno desarrollo. Papirosen muestra otro lado de Solnicki: el capaz de hacer un retrato implacable y no obstante amoroso de su familia y su clase. No principalmente un realizador virtuoso como mostró ser en süden, sino más bien un artista arrojado. El arrojo de su segunda película no es reductible a una fórmula sencilla puesta a funcionar (se le suele llamar "cine radical" a películas hechas en base a ideas simples y llamativas cuyo ingenio se agota en los primeros diez minutos). No hay ingenio en Papirosen sino decisión de trasmutar el más hondo malestar personal, histórico y de clase burguesa en materia de humor tragicómico. Muchos cineastas jóvenes se hacen notar retratando realidades sociales que les son ajenas, los que le vale el mote de osados o comprometidos. Solnicki filma a su propia familia y hace cine político de primer orden.

Ahora süden y Papirosen se están exhibiendo en nuestra ciudad: hoy domingo se reestrena süden en las nuevas salas del Centro Cultural San Martín a las 18:00 y a las 19:30 va Papirosen (Sarmiento 1551. Entrada general $20. Estudiantes y jubilados: $12. Y los viernes a las 20:00 se da Papirosen en el Malba (Av. Figueroa Alcorta 3415. Entrada general: $23. Estudiantes y jubilados: $12.

Hoy a la medianoche, su director Gastón Solnicki en La otra.-radio, FM La Tribu, 88.7, online

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