jueves, 25 de septiembre de 2014

Cristina le dijo a Obama lo que nadie les dice a los yanquis

En el Consejo de Seguridad de la ONU desnudó frente al presidente norteamericano la hipocresía de su política bélica


“Si queremos realmente combatir el terrorismo -dijo ayer la presidenta-, trabajemos por la paz. No se combate el terrorismo haciendo sonar los tambores de la guerra. Al contrario, es lo que quieren precisamente, una reacción simétrica para que entonces vuelva a comenzar la rueda, así siempre hay un crédito de sangre que reclamar”.

Ayer durante la reunión convocada por Estados Unidos para tratar el caso de los ataques terroristas del grupo ISIS, Cristina manifestó una aguda crítica a la forma en que las potencias occidentales conducen una lucha ineficaz y oscilannte contra lo que caracterizan vagamente como terrorismo internacional. La caracterización de ese terrorismo contra el que año a año se convoca a luchar  -y se empuja a hacerlo al resto del mundo- se va redefiniendo sobre la marcha con fundamentos nunca firmes. Cristina habló con una franqueza inusual en esos ámbitos, a apenas dos bancas de distancia del presidente norteamericano Obama, al que se notó molesto por las palabras de la presidenta.



Hace unos meses se hablaba del Estado Terrorista de Irán. Argentina fue hostigada por proponer un acuerdo con ese país para investigar el atentado a la AMIA, hostigamiento que reprodujeron las entidades comunitarias judías locales, porque, se alegaba que "no se debe negociar con terroristas". Cristina ayer le dijo en la cara a Obama: "En este país, los fondos buitres hicieron un formidable lobby en el Congreso americano, esto se puede ver en los sitios web de la Task Force, donde ponían fotos mías con (el presidente iraní) Ahmadinejad, del que así se denominaba 'estado terrorista islámico', con el cual hasta el año pasado parecía ser condenable hacer un memorandum de entendimiento de cooperación judicial". Pero ahora los EEUU se sientan a hablar con los iraníes, que ya no son "el Estado Terrorista" sino la "República Islámica": "Con sorpresa pero no con disgusto nos enteramos -siguió Cristina- de que el jefe del Departamento de Estado de este país se entrevistó con su par iraní a fin de abordar el problema del ISIS. Y entonces observo un discurso mucho más amigable hacia quienes hasta el año pasado se los acusaba de terroristas".



Gradualmente Cristina se fue metiendo en terrenos de alta sensibilidad para la política imperialista: "El atentado a las Torres Gemelas de Al Qaeda fue ideado y plasmado por Osama Bin Laden, que tampoco surgió como un hongo después de la lluvia. Osama Bin Laden, fue entrenado (por los EEUU) junto a los talibanes para enfrentar a Rusia durante la guerra Fría. Luego surgió la famosa primavera árabe, en la cual aparentemente todos eran luchadores de la libertad, 'freedom fighter', de la que iban a surgir nuevas democracias. Y muchos de los fredom fighter de la primavera árabe resultaron ser fundamentalistas que recibieron entrenamiento militar en esos momentos y hoy están combatiendo en el ISIS".

"El año pasado se hablaba de otros problemas y de otros peligros en materia de seguridad, que hoy han cambiado", ya que "los que ayer eran malos, hoy no parecen tan malos; los que ayer tenían que ser invadidos y arrasados, hoy parece ser que están colaborando para que el ISIS (Estado Islámico, por sus siglas en inglés) desaparezca".

"Ahora (la amenaza) ha pasado a ser el ISIS, unos nuevos terroristas que no sabemos quién les compra el petróleo, quién les vende las armas, quién los ha entrenado. Porque obviamente manejan recursos económicos, armamentísticos y de difusión francamente cinematográficos, lo que me lleva a plantear interrogantes sobre lo que está pasando y fundamentalmente cómo hacemos para combatir eficazmente al terrorismo".

"No sería nada extraño que el año que viene haya desaparecido el ISIS y haya aparecido cualquier otro grupúsculo de nombre extraño, con actitudes todavía más virulentas y más violentas".

Cristina desplegó esta memoria de la sinuosa política exterior estadounidense ante la mirada disgustada de Obama. Probablemente el presidente del mayor estado bélico del mundo no haya recibido públicamente nunca una crítica de este tipo, y menos aún de una jefa o de un jefe de otro estado. EEUU reformula continuamente el Eje del Mal al que todos los países subordinados deben combatir. El solo hecho de recordarles a los yanquis las torsiones de su política imperial parece una osadía insoportable. Guardemos este discurso, porque es probable que por muchos años ningún otro mandatario argentino tenga el coraje de sostener algo así con la claridad y la firmeza con que lo hace Cristina.  

Obviamente, todo el cipayismo local tuiteaba contra la presidenta mientras ella decía sostenía estas posiciones.

4 comentarios:

  1. Cristina puede hablar en nombre de todo un bloque que ya no se calla, justamente porque surge una alianza natural para cambiar el sistema que se cae.
    La verdad nos hará libres.

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  2. (parecido a lo que Alfonsín le dijo a Reagan en los jardines de la Casa Blanca)

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  3. Señores,le dijo lo que 200 millones de personas pensamos pero que ningun presidente se anima a decirle ! Por muchas razones como esta ;no me gusta la bandera de eeuu en mi pais!

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