jueves, 15 de enero de 2015

Je ne suis pas Nisman


"Presten mucha atención porque es ahora cuando se verá quién es quién" termina diciendo el Pájaro Salinas en su último post dedicado al fiscal Nisman. Y digo "último" porque el Pájaro le dedicó varios. Nisman desde hace años tiene a su cargo la causa AMIA, sin haber logrado en tanto tiempo ningún avance de la investigación. Por el contrario, está sospechado de obstruir cualquier avance.

Ayer Nisman lanzó una escandalosa operación, acusando directamente a la Presidenta y al canciller Timerman de encubrir al terrorismo iraní en el atentado de la AMIA. Obviamente la acusación fue inmediatamente recogida y asumida como propia por Clarín y La Nación, que intentarán dejar en sus primeras planas el nombre de Cristina asociado a la palabra "terrorismo" por todo el tiempo que puedan. Que la derecha tenga que ponerse detrás de un tipo tan sospechado como Nisman también habla de su falta de recursos legítimamente políticos para cuestionar al gobierno. 

La denuncia del fiscal es gravísima si se la toma en serio, a pesar de que aún no presentó ninguna prueba consistente que respalde sus acusaciones. En cambio, da la impresión de tratarse de un intento por criminalizar una política de estado, como si los tribunales tuvieran derecho a penalizar los actos de gobierno. La acusación del fiscal que paralizó la causa AMIA es curiosa, porque su rol lo hizo tan mal que es uno de los responsables de que el acto terrorista pueda quedar impune, además de suponer de manera falaz que ya se ha demostrado quiénes son los autores del atentado, cuando esto es justamente lo que él debería haber logrado y no hizo. Un artífice de la impunidad que quiere acusar de eso mismo a otros para tratar de zafar. 

Lo que sí hizo Nisman es empiojar la causa poniéndola al servicio de la estrategia bélica de EEUU e Israel en Medio Oriente. A Nisman le interesa algo muy distinto de encontrar a los autores del atentado: quiere sobreactuar su servilismo con la embajada de los EEUU e impulsar las directivas de la CIA y el Mossad, organismos de inteligencia extranjeros que impusieron a la investigación un rumbo único, excluyente y no probado, la pista iraní, desechando otras posibilidades, como la pista siria que se barajó inmediatamente de producida la masacre. Nisman también congeló el avance de la causa por encubrimiento, y por su propia culpa todos los imputados resultaron absueltos. Dejó caer esa investigación por orden de la propia embajada norteamericana en Buenos Aires, como consta en varios cables de Wikileaks.

En el acto de julio pasado frente a los Tribunales, donde se conmemoraba el 20 aniversario del atentado a la mutual judía, la organización Memoria Activa (familiares de las víctimas de la AMIA enfrentados a las entidades comunitarias oficiales, que están alineadas con el gobierno derechista de Israel), pidió que se apartara a Nisman de la causa. Su referente, Diana Malamud, dijo: “Exigimos la remoción del fiscal especial Alberto Nisman, por su total incapacidad. Será una fiscalía especial porque es especialmente inepta”.

Nisman había aparecido hace un par de años en los Wikileaks como un operador obediente de las directivas de la embajada norteamericana en Buenos Aires que intentó desviar la investigación en favor de los intereses bélicos de ese país. Durante unos años EEUU e Israel estuvieron alentando una escalada bélica contra Irán, por lo que les servía que quedara instalada la idea de que es un estado que propicia el terrorismo (como si los propios EEUU e Israel no incurrieran en bombardeos a poblaciones civiles, torturas de prisioneros, masacres y otras horrendas violaciones a los derechos humanos tan repudiables como la voladura de la AMIA). Por eso, les resultaba funcional acusar a Irán por el atentado y que se desestimaran otras líneas de investigación. Nisman, en su fabuladora denuncia de ayer dice que la orden de Cristina era imputar a algunos "fachos locales" por el acto terrorista. En sus años como presidenta y antes, como integrante de la comisión bicameral que investigó los atentados, Cristina jamás propició desviar la investigación hacia lugar alguno, pero la preocupación de Nisman porque se acuse a fachos locales quizás sea un indicio de sus propias amistades.

El gobierno kirchnerista durante casi 12 años logró construir un delicado equilibrio para no ceder a las presiones de ninguna de las partes que sostienen el conflicto en Medio Oriente: ni con EEUU e Israel, ni con Irán, ni con los otros actores de aquella complicada región. Esta posición de autonomía y no alineamiento se materializó en muchos discursos de Néstor y Cristina en las Naciones Unidas, exigiéndole a Irán que colabore en el esclarecimiento del atentado y luego intentando descongelar la causa con el Memorandum de Entetendimiento para interrogar a los iraníes a los que que el propio Nisman imputa. El Memorandum fue fuertemente resistido por sectores de la Secretaría de Inteligencia del estado que fueron removidos hace poco y a los que Nisman también reporta (en especial se menciona a Jaime Stiuso).

Dice el Pájaro Salinas:

Durante casi una década, desde que reemplazó al prevaricador ex juez Juan José Galeano al frente de la (des)investigación, y usufructuando un presupuesto mensual millonario, Nisman fue el garante -en cumplimiento de los acuerdos establecidos entre los servicios de inteligencia locales con los de Estados Unidos e Israel- de que no se avanzara un milímetro en la dirección de establecer  quienes demolieron la AMIA, mataron a 85 personas e hirieron de gravedad a más de un centenar.


(...) En épocas recientes, la Presidenta (que conoce muy bien la causa AMIA ya que fue miembro de la Comisión Bicameral de Seguimiento de las Investigaciones de ambos atentados, primero como senadora y luego como diputada), percibiendo que el presidente Obama busca descongelar las relaciones con Irán a fin de que este país oficie como dique de contención de los extremistas suníes financiados por Arabia Saudi, Qatar, Kuwait y Turquía, tomo la iniciativa de llegar a un acuerdo con Irán para que la justicia argentina pudiera interrogar a los altos funcionarios iraníes que tan livianamente acusa Nisman.

La firma del memorandum con Irán provocó una insurrección generalizada dentro de una Secretaria de Inteligencia liderada por “Jaime” Stiuso o Stiusso, colonizada a gusto tanto por el Mossad como por la CIA desde hace décadas. A partir de entonces, la SI, ex SIDE, trabajó decididamente para los enemigos del Gobierno, excepto una ínfima minoría que decidió privilegiar su fidelidad al Poder Ejecutivo por sobre sus lazos con Estados Unidos e Israel, tal como todo indica hizo desde un primer momento -por las razones que sea- el general Cesar Milani… lo que explica los virulentos ataques que recibe de parte de una  oposición, lidera por “la corpo” mediática a la que los crímenes de lesa humanidad les importan un bledo. 
En este contexto, el descabezamiento de la Secretaría de Inteligencia y la jubilación compulsiva de Stiuso o Stiusso no podía dejar de tener remezones y “vueltos”. Nisman no es más que su espada vengadora. (Completo acá)
Hace apenas unos días, antes de que se produjera la masacre de Charlie Hebdo, en este mismo blog yo escribía: "...la Amia y la DAIA defienden de modo dogmático la tesis impuesta por el MOSSAD y la CÍA sobre la investigación de los atentados terroristas perpetrados contra la Embajada Israelí y la AMIA en los 90. Cualquiera que cuestione esas tesis (altamente cuestionables) que en nuestro país lleva a cabo el fiscal Nisman, con la colaboración de miembros de la SIDE, ahora al parecer removidos, que tuercen la investigación hacia lo que a EEUU e Israel les interesa, es acusado de connivencia con el terrorismo islámico, Por supuesto, los que hablan así reivindican in toto el terrorismo norteamericano e israelí". 

¿Se acoplarán ahora estas entidades a la temeraria movida de Nisman para embarrar la cancha? ¿Prevalecerá entre las entidades un mínimo de sensatez para no involucrarse en una maniobra golpista? 

"Presten mucha atención porque es ahora cuando se verá quién es quién".

Todo esto lo escribí apenas horas antes de que la masacre en la revista Charlie Hebdo en París hiciera escalar un clima de guerra contra el Islam que ahora involucra fuertemente a las potencias europeas. La máquina bélica occidental ya no marca a Irán o a Hezbollah como los enemigos más peligrosos. Ahora señalan a Al Qaeda y el Estado Islámico (a pesar de que ellos aparezcan enfrentados entre sí). "Je suis Charlie" fue la pancarta oportunista tras la cual se alinearon los líderes europeos el domingo en París, que conducen estados que no buscan la paz sino que promueven la guerra.

Je suis Charlie es una consigna sentimental y simpática para alinear a millones de franceses con Merkel, Cameron, Netanyahu, Rajoy y otros masters of war. Europa está en problemas políticos y económicos, se acercan las elecciones en Grecia, donde podría ganar la izquierda antiajuste. En España crece Podemos. Se trata de intentos de tramitar la crisis por la vía política, que incluso siguen con atención a las experiencias latinoamericanas denominadas populistas. Se hace política, es decir: se apela al poder del pueblo movilizado; o se hace terrorismo, es decir: se apela a la psicosis del televidente que apoye el exterminio del mal absoluto. Por eso en Europa crece la islamofobia, algo que en Sudamérica no tiene ninguna chance de prosperar. Por eso los actos terroristas son completamente funcionales a los intereses de la máquina bélica de occidente, como lo demostró la secuencia 9/11, invasión de Itak en busca de armas masivas que nunca se hallaron y posterior show de "ajusticiamiento" y desaparición del cadáver de Osama Bin Laden, con puntos tan oscuros como es oscura la película Zero dark thirty, que pretende hacernos empatizar con los comandos yanquis que llevan a cabo estas "misiones especiales", donde los terroristas jamás son apresados sino siempre muertos fuera de campo. No vaya a ser cosa de que digan que alguna vez fueron agentes norteamericanos.

Como pocas veces puede verse, en la denuncia de Nisman se alínean los intereses desestabilizadores de las potencias extranjeras y la derecha local. "Si me llega a pasar algo, no miren a Oriente, miren al Norte", advirtió hace poco Cristina. ¿Nisman vendrá respaldado por el Norte o se manda por las suyas? "Presten mucha atención porque es ahora cuando se verá quién es quién".

A pesar de su pésimo desempeño como fiscal de la causa, los medios golpistas argentinos otorgan inmediato crédito a este personaje que venía muy cuestionado. Les sirve para intentar manchar a Cristina con los peores estigmas: fue loca, violenta, intolerante, autista, farsante, ladrona... ahora quieren hacerla terrorista. Es el precio a pagar por ser una líder democrática que no se doblegó ante los poderes fácticos que tuvieron en vilo a todos los gobiernos civiles del siglo xx o que directamente impusieron los gobiernos militares para que hagan la tarea sucia de defender sus intereses permanentes. El kirchnerismo también fue original en su política de no alineamiento internacional y de multipolaridad. Esa autonomía nacional también se castiga. En estos tiempos memorables gobierna el país un movimiento que sostiene la autonomía de la política para lidiar contra la prepotencia de las corporaciones. Recordemos esto porque en pocos meses habrá otra persona sentada en la Casa Rosada y tendremos un parámetro con que medirla.

La denuncia de Nisman viene después de que su mandante Jaime Stiuso fue expulsado de la SI. Los familiares  de las víctimas hace rato sospechan de su desempeño, cuando no directamente lo repudian. Otro factor a tener en cuenta es el enfrentamiento de una parte de la corporación judicial contra el gobierno democrático. El ex fiscal general federal de Bahía Blanca, Hugo Cañón, un luchador férreo por la vigencia de los derechos humanos y contra la impunidad, que renunció hace pocos meses a su cargo de presidente de la Comisión Provincial por la Memoria afirmó por estas horas acerca de Nisman: "Está probada su dependencia de la CIA. No es una movida menor. Quienes mueven las piezas en el tablero mundial están dando un jaque evidente. Ya son varios los países afectados, y el nuestro está siendo colocado en ese sitio de desestabilización. No hay que restarle importancia y hay que estar preparados".

Como dice el Pájaro Salinas, "Presten mucha atención porque es ahora cuando se verá quien es quien". En las próximas horas se verá si la jueza Servini de Cubría hace lugar al pedido de indagatoria de Nisman. En ese caso, se podrá evaluar si esta maniobra desestabilizadora se limita a un acto desesperado de Nisman por haberse quedado solo o si forma parte de un juego más vasto y peligroso.

2 comentarios:

  1. No se necesita ser muy avispado para darse cuenta que hay una mano negra en esta movida de Nisman.
    ¿Justo ahora salta este tema? Fijarse que además de Cristina se involucra a gente relacionada con movimientos populares. Es demasiado sospechoso, demasiado grotesco, que sea justo cuando se viene una escalada bélica por parte de las potencias occidentales por el tema de Charlie Hebdo, que como dice Oscar en otro post tiene como únicos ganadores a los reaccionarios de todo tipo.

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