martes, 31 de mayo de 2016

Moyano está más indignado por la intervención de la AFA que por el veto a la emergencia ocupacional. Capaz que ahora llama a paro nacional.


Algunos compañeros me acotan con benevolencia que no tenemos que esperar un plan de lucha de parte de Moyano en la CGT Azopardo, porque está retirándose de la actividad gremial. Dentro de unos meses deja de ser trabajador. El problema es que cada día hay nuevos despidos, suspensiones y quita de horas extras que funcionan como amenaza sobre los trabajadores que todavía conservan el empleo y se resignan a perder poder adquisitivo. ¿Por qué Moyano no se retira ya mismo y evita nuevos despidos motivados por el gobierno al que ayudó a ganar? Su retiro gradual cuesta centenares de empleos por semana.

O sea, Moyano, andate a la AFA y dejá en la CGT a alguien que esté interesado por la suerte de los trabajadores.

En un año, con un desempleo más alto, el movimiento obrero no tendría la misma fortaleza política que hoy para resistir el ajuste

Debate sobre las cúpulas sindicales y el malestar en las bases: La otra.-radio para escuchar acá



El domingo en La otra entrevistamos a Leonardo Martín, miembro de la Corriente Político Sindical Federal y periodista especializado en temas gremiales en La Señal Medio y Radio Gráfica. El eje de la entrevista fue este particular momento de los sindicatos argentinos, con las cúpulas de las diversas CGTs en tránsito hacia una unidad cuyo programa político aún no esta definido, mientras las bases y los cuadros medios de algunos sindicatos presionan para que se adopte un plan de lucha más duro contra el ajuste neoliberal impuesto por el gobierno macrista. En algunos tramos de la charla, Leonardo dijo algunos conceptos que nos gustaría destacar, mientras la charla completa, la palabra de la senadora por Misiones Sandra Giménez y nuestra propia posición editorial sobre el tema se pueden escuchar clickeando acá.

Dijo Leonado Martín:

"Las bases de los sindicatos y algunos gremios, como los que integran la Corriente Político Sindical Federal, están planteando que actuemos de manera más contundente, porque está claro que las medidas que ha tomado el gobierno de macri apuntan contra el salario de los trabajadores, contra el empleo y contra el futuro. No se avizora una recuperación económica, sino que por el contrario se prevé un deterioro de la economía nacional para los próximos meses una pérdida del poder adquisitivo de los salarios y una precarización laboral. Las dos medidas que tomó el gobierno en relación al empleo marcan una precarización importante: en Cresta Roja retoma a un tercio de los trabajadores por un plazo de 180 días, con condiciones bastante peores que las que tenían previamente. Y, por otro lado, el ejemplo de McDonalds es escandaloso: se promueve pagar al 'empleado joven' por debajo del mínimo, un sueldo de $ 4500, ¡con $ 1000 subsidiados por el estado! Esto le va a bajar los costos a McDonalds, porque promueve que la empresa cambie a un chico que está trabajando por un sueldo mínimo por otro que ingresa con un salario menor y encima subsidiado por el estado. 

"En el Plenario Sindical Federal de Villa Constitución de la semana pasada estuvieron gremios que integran la Corriente Político Sindical Federal, donde los más activos son la Federación Gráfica Bonaerense, Curtidores, la UOM de Campana- Zárate, Aceiteros de San Lorenzo, provincia de Santa Fe. Estaba también el núcleo del MTA y había CGT Regionales participando de este plenario en un lugar emblemático,  porque es una zona industrial muy potente del sur de Santa Fe: está ACINDAR, está Techint en esa zona. Lo que hubo fue un encuentro para acercar posiciones entre gremios que hoy son minoritarios dentro de lo que es la lucha interna de la CGT (no por la UOM, porque en este caso es un recorte de la UOM), y para tender puentes entre sindicatos, para empezar a pulsear y plantear la discusión acerca de cuál debe ser el rol que tiene que cumplir el movimiento obrero organizado.

"El plenario terminó con la consigna de llamar a un paro general, pero en la conducción de las CGT todavía no ha llegado ese pedido que está muy presente en las bases. Hoy por hoy, muchos trabajadores empiezan a ver con bastante miedo la posibilidad de perder su trabajo, en muchos casos ya perdieron horas extras, tienen suspensiones. Empieza a haber un temor que está pidiéndole un poco más a las conducciones. 

"Y en este momento en que se maneja un proceso de unidad de las centrales sindicales, el planteo de varios de los discursos en el Plenarioo fue la pregunta de unidad para qué, con quién y con qué idea. Por eso se hace mención a estos cuatro hitos de la historia del movimiento obrero, que son: La Falda 1957 (ver acá), el de Huerta Grande (ver acá), la CGT de los Argentinos (acá) y los 26 puntos de Ubaldini (ver acá). Son referencias muy avanzadas de las luchas del movimiento obrero. Hoy en ese sentido no hay un programa así de claro.

"Abel Furlán (del la UOM Zárate-Campana) en su discurso en el Plenario de Villa Constitución lo dice muy claro: "hoy tenemos la capacidad de resistir ciertas medidas; en un año o en dos años, con un desempleo mucho más alto quizás el movimiento obrero no tenga la fortaleza política para luchar contra ciertas decisiones'."

Mientras tanto, los secretarios generales salientes de la conducción de las CGTs apenas anuncian la realización de ollas populares, sin siquiera una fecha o una consigna clara, retrocediendo de lo que ellos mismos pedían en la enorme marcha del 29 de abril, cuyo éxito condena su actual retroceso.  María Pía , una oyente del programa, nos decía el domingo por teléfono: "Es una locura esa convocatoria a ollas populares sin fecha todavía. Lo concreto es que el jueves que viene dos de las cuatro centrales sindicales, las dos CTA, ya han convocado a un cese de tareas y movilización. Hay que ir a eso. Y con los trabajadores que adscriben a las CGT de Caló y de Moyano y sienten la necesidad de profundizar los reclamos nos encontraremos en la calle. Es con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes".

La concentración de las CTA es el jueves a la una de la tarde en 9 de Julio, para marchar a las tres a Plaza de Mayo.

lunes, 30 de mayo de 2016

Futuro

El cantante de Te King en La otra.-radio, clickeando acá 



Canto de día
y pido de noche
que el sol se quede acá
cuando el futuro es impreciso
y no tengo fe
pienso en los gestos
un árbol jamás está quieto
y nunca renuncia al día.

Del futuro es importante 
entender 
del futuro son los hijos.

Damián Cubilla es el cantante, compositor y guitarrista de la banda Te King, que estuvo de visita en el programa de anoche de La otra, para hacer su refinada música en vivo, en plan solista. Damián logra unos climas de increíble intimismo y ambientes misteriosos gracias al manejo virtuoso de su guitarra. Durante muchos años estuvo tocando blues en el Samovar de Rasputín, en el barrio de la Boca, pero cuando formó Te King su música se abrió en mil direcciones, incorporando afinaciones no convencionales de la guitarra, aires orientales, limpidez folk y un sustrato de blues que se nota más cuando pela el slide. Anoche estuvo tocando algunos hermosos temas en el estudio de Gráfica, y también escuchamos juntos algunas canciones de sus dos discos (Te King y Te King Vol II) que pronto saldrán juntos en una edición en vinilo. Recomiendo especialmente que escuchen el audio del este tramo del programa en el que Damián hizo sus canciones en vivo, clickeando acá.

La formación completa de Te king (que no estuvo anoche en la radio), está integrada por Aquiles Cristiani (piano, sintetizador), Antü Filardi Sabín (guitarra acústica, sintetizador, programaciones), Marcelo Ricardo Salusky (bajo), Betty Confetti (voces y guitarra acústica), y Benjamin Ochoa (sintetizador). Su próxima actuación será el jueves 30 de junio en Club V, de avenida Corrientes 5008, Villa Crespo, ciudad de Buenos Aires, junto a The Paco y Olmas Band.

domingo, 29 de mayo de 2016

Las cúpulas sindicales son la garrapata en el cuello del movimiento obrero organizado

LA NECESIDAD DE UNIDAD, PERO ¿CON QUIÉN? ¿CON QUÉ PROGRAMA?: conversación con Leonardo Martín hoy a medianoche en La otra.-radio, FM 89,3, online acá


En un interesante post publicado en su blog, titulado "Asumiendo una derrota", hoy Abel Fernández escribe:

"El punto es que el 29 de abril el sindicalismo -para ser precisos, las cinco centrales que hoy reúnen la casi totalidad de los gremios- produjeron una movilización muy importante, que hizo visible la preocupación y la bronca conque una buena parte de los argentinos mira las políticas de este gobierno. Y mostró la capacidad de presión que tienen.

"La usaron de inmediato. Pidieron al Congreso, y obtuvieron, la sanción de una ley “antidespidos”. Un gesto simbólico -nunca se hizo claro cómo iba a proteger eficazmente los puestos de trabajo- pero que demostraba que una buena parte de los políticos con cargos legislativos estaban dispuestos a acompañar sus planteos. Por su parte, Cristina Kirchner había elogiado calurosamente la manifestación del 29.

"El Presidente Macri anunció por anticipado su decisión de vetar la ley. Y una vez aprobada, lo hizo. Frente a esta demostración que el Ejecutivo estaba dispuesto a utilizar todas sus herramientas para imponer su voluntad, la dirigencia sindical nacional… se la comió doblada, dirían en mi barrio. Para peor, las declaraciones de Moyano y Caló sobre el punto fueron lamentables.

"Entendamos: era claro, para los que conocían las realidades internas de los sindicatos más poderosos, que no estaban interesados, por ahora, en decidir un paro nacional, ni en romper negociaciones con el gobierno. Lo desconcertante, lo que permite calificarlo como una derrota, es que aparecieron impulsando una presión que no estaban dispuestos a sostener. Los motivos… son irrelevantes. Lo que importa, son las consecuencias".

Las consecuencias son muy negativas para el campo popular (evito decir "para el peronismo", porque en el actual contexto semejante categoría suena viscosa y porque en la multitudinaria movilización del 29 de abril no se movilizaron solo peronistas). El arrugue de los capangas de las CGTs es quizás el dato político más relevante de la semana, porque deja a la intemperie a un enorme sector social del país que por un momento percibió que iba a ser conducido por los burócratas en su lucha en defensa del empleo y el salario. Esa ilusión estaba expresada -y a la vez interrogada- por el notable discurso que dio en abril la senadora por Misiones Sandra González:

"La actitud con la que ustedes asumen la responsabilidad de venir a pedirnos a nosotros una Ley para declarar la Emergencia Ocupacional tiene que ver también con la responsabilidad que tuvieron ustedes -y se hacen cargo, por lo visto- de llevar a la presidencia a Mauricio Macri. Y [tienen que] hacerse cargo de reconocer que se equivocaron, porque estas medidas no son producto de la casualidad ni de una economía desmadrada que no tiene conducción. Son producto de decisiones políticas que toma el presidente de la República, el ingeniero mauricio macri, al que hay que pedirle los cambios, desde los mismos movimientos políticos que le ayudaron a llegar a ese lugar".

Por lo visto, los secretarios generales de las CGTs nunca se hicieron cargo de la responsabilidad de llevar a macri al gobierno y solo hicieron la movida de reclamar una declaración de emergencia ocupacional para posicionarse mejor en la defensa de sus prebendas tradicionales: cobertura judicial frente a sus actos de corrupción, manejo del dinero de las obras sociales, perpetuidad de los cargos en los que se hallan encaramados desde hace décadas sin pisar jamás un lugar de trabajo. El retroceso en chancletas de Moyano, Caló y Barrionuevo (hay que dejar afuera de esta caracterización a Micheli y Yasky) es un regreso a sus posiciones habituales (si Caló estuvo en los últimos años entre el sindicalismo que apoyaba al gobierno de Cristina parece que fue por los mismos motivos por los que hoy se pliega al eje Moyano/Barrionuevo/Benegas: oportunismo). Lo que pasa es que este paso en falso desde la combatividad de abril hasta la claudicación de hoy se nota más por la brusquedad de la maniobra y la ausencia de un discurso articulado para sostenerla: los capangas salieron a los medios balbucenado incoherencias, porque no tienen nada que puedan decir claramente (lo único coherente que podrían decir es "somos corruptos y formamos parte de la clase social que le chupa la sangre a los trabajadores"). El impacto lo sienten mucho más quienes hace un mes pensaron que tenían quiénes los condujeran en su lucha.

Lo que reclama repensarse es la caracterización que hace Abel de esta defección. Abel lo llama "derrota", palabra que supone una delimitación de campos en pugna y la idea de que los burócratas están del lado del pueblo y contra la derecha ajustadora. Pero si no es así, si desde hace décadas los burócratas son la garrapata enemiga prendida en el cogote del movimiento obrero, lo de esta semana no se trata de una derrota sino de la exposición de una verdad. Una explicitación de lo que los capangas son y qué intereses representan. Es un tema espinoso, porque muchos compañeros reaccionan ante esta posibilidad con un acto reflejo: cualquier crítica al desempeño histórico de las cúpulas sindicales es vista como el ataque pequeño-burgués que, por razones de clase, repudia a los líderes sindicales. Esta respuesta es falaz: Primero porque los secretarios sindicales de las CGTs no pertenecen a la clase trabajadora sino a la clase explotadora. Segundo porque esa pequeñoburguesía "progre" a la que se ataca está hoy sufriendo el mismo ajuste brutal que todo el pueblo (esto no incluye a los burócratas). Asumir que las confederaciones sindicales autodenominadas CGT están desde la época de Vandor en el campo adversario y que constituyen un obstáculo para la profundización de cualquier avance popular es doloroso, porque la idea del Movimiento Obrero Organizado, con el "negro Moyano" a la cabeza es un mito que sostiene una visión amable y tranquilizadora de la integridad del peronismo. Es decir: que se empeña en aferrarse a un mito y cerrar los ojos a una realidad mucho más difícil y contradictoria.

Además el problema es complicado porque hay una evidente fractura entre las cúpulas sindicales y las líneas medias del gremialismo. Hablar de la corrupción del "sindicalismo" entonces también es injusto. Una muestra de eso la encontramos en la nota de Leonardo Martín sobre el Plenario Sindical Federal realizado la semana pasada en Villa Constitución. Hay bronca en las bases y en los cuadro medios del sindicalismo, incluso en amplios sectores de gremios como el metalúrgico que en Antonio Caló solo pueden encontrar un reflejo degradado de su realidad.



"Diferentes secretarios generales y referentes sindicales expresaron su preocupación, trazaron un análisis de la coyuntura política económica y sobre todo pensaron los lineamientos, la base imprescindible, desde la cual debe trabajar el Movimiento Obrero. El lema del plenario fue “En defensa del trabajo y la producción nacional”. Todo transcurrió en la misma jornada en la cual Mauricio Macri con un gran cinismo vetaba desde Cresta Roja a la ley de Emergencia Ocupacional.

"En ese sentido Héctor Amichetti (Federación Gráfica Bonaerense), que dió uno de los discursos centrales, expresó “Estamos ante un proyecto que ignora al trabajo, a la producción nacional y a los trabajadores”. Abel Furlán (UOM Zárate-Campana) y diputado nacional) fue muy claro: “El proyecto actual viene a recortarnos nuestros sueldos, a desindustrializar el país, a que sea un país solo agroexportador. No quieren a un Movimiento Obrero que sea protagonista en la construcción del país, quieren un Movimiento Obrero sometido con un 19 /20 % de desocupación”.

"Furlán expresó la preocupación y la necesidad de una acción rápida: “Quieren poner de rodillas a la industria y con ello a las organizaciones gremiales. Si no reaccionamos rápidamente contra estos despidos cuando nos demos cuenta no vamos a tener la fuerza para detener esas políticas”.

El compromiso, la necesidad de lucha, de unidad fueron conceptos comunes en casi los 17 discursos que hubo a lo largo del Plenario. Walter Correa (Curtidores) fue contundente al respecto: “No podemos mirar al costado aquellos que vivimos los noventa. Ningún dirigente gremial puede escapar a esa realidad que nos tocó vivir, que se hagan cargo. Nosotros nos vamos a hacer cargo, vamos a dejar de titubear y analizar y vamos a comenzar a luchar. No hay otra opción que enfrentar a esta derecha berreta”.

Amichetti también fue en esa dirección: “Hay que fortalecer desde los trabajadores el frente, con eso estamos trabajando desde la Corriente Político Sindical Federal y el Núcleo del MTA. Estamos convencidos que hay que persuadir a que otros compañeros estén en la misma vereda y en el mismo camino. No ceder, no aflojar, no claudicar”. “El pueblo ya está movilizado, ya está saliendo. Si nosotros tenemos la convicción de orientar esa movilización popular el camino será menos tortuoso. Acortaremos el dolor de muchísimas familias argentinas. En la familia que este proyecto no encuentre resistencia va a seguir provocando dolor y tristeza”.

Pablo Reguera (Aceiteros San Lorenzo) con sencillez y claridad dijo “No le tenemos miedo a lo que se viene pero sí sabemos que tenemos que tener la trinchera y nos vamos a preparar. Tenemos que prepararnos para luchar no solo por nosotros, también por los compañeros”. Sonia Alesso de CTERA también dio su visión:” Vienen por todo, no hay una sola manera de resistir. Lo estamos haciendo aunque traten de invisibilizarnos”.

Victoria Paulón, histórico dirigente de la UOM, justamente desde la seccional de Villa Constitución, expresó “vamos a entrar en un proceso creciente de lucha callejera y movilización pero también espacios de reflexión”."

En el párrafo siguiente de su nota, Leonardo Martín titula "LA NECESIDAD DE UNIDAD, PERO ¿CON QUIÉN? ¿CON QUÉ PROGRAMA?", anticipándose a las reservas que los propios gremialistas reunidos en Villa Constitución expresan ante el proyecto de unidad:

"Héctor Amichetti no dio lugar a la confusión ni a la ambiguedad: “Queremos la unidad con aquellos compañeros que tienen en claro que este es un proyecto que necesita ser combatido para que pueda ser derrotado. No se puede negociar con este proyecto. Hay que combatirlo como siempre lo hemos combatido a lo largo de la historia que se apoyó en los golpes militares, en los fusilamientos, en el secuestro y la desaparición de miles de compañeros. Vamos a llamar a la unidad, pero a la unidad convencida de que no le podemos dar un minuto de tregua a este proyecto que viene a destruir el trabajo y la producción de los argentinos”."

Es que la molesta constatación de que los secretarios generales de las CGTs solo trabajan en pos de sus propios intereses no es bien recibida en medio de un proceso en el que se negocia la unidad de las tres "CGT". El pueblo necesita de esa unidad, pero quienes están llevándola a cabo son estas garrapatas.

Esta noche conversamos este espinoso asunto con Leonardo Martín, periodista de Radio Gráfica y participante de la Corriente Política Sindical Federal. FM 89,3. Online acá.

Lista de objetos y otras cosas que deberé devolver por haber creído que un empleado de clase media puede vivir como un dandy de Recoleta

González Fraga manda a la clase media a la mierda



por Eduardo Rojas

1) Un frasco de perfume franco-guaraní comprado en Ciudad del Este, República del Paraguay.

2) Un reloj marca Seiko nipo-guaraní comprado en igual lugar.

3) Un muñequito artesanal de River hecho en barro cocido comprado en el shuk (zoco) de Tel Aviv.

4) Dos fetas de jamón ibérico de cerdo alimentado con bellotas, adquiridas en Madrid por una amiga que luego me las regaló (las otras tres del mismo paquete me las comí).

5) Una botella de Pinot Noir marca Cóppola, origen Napa Valley, California, EEUU, que me regaló mi amigo Roberto Pagés.

6) Una edición de lujo en papel biblia con hebras de oro de El alquimista de Paulo Cohelo comprada en el Mercado de Frutas y Verduras de El Chuy, Brasil.

7) Dos rollos de papel higiénico reciclable comprados en el Shopping Adventure de Miami, EEUU en enero de 2015.

8) Un juego de lencería erótica masculina realizado en lana rústica de Manos del Uruguay, comprado en Paysandú, R.O.U.

9) Una corbata de seda florentina estampada, regalo de una tía política.

10) Una caja (sin uso) de preservativos musicales "para su amiga secreta señor" (sic, sic, sic) adquirida en Encarnación, República del Paraguay.

Hemos vivido en el lujo, la concupiscencia y el derroche, ahora gracias a Javier González Fraga (presidente del Banco Central con Alfonsín y responsable de la hiperinflación de 1989; otra vez presidente del Banco Central con menem y asesor de inversiones de Gaith Pharaon, el traficante de armas y lavador internacional de dinero) volveremos a la buena senda ¡Gracias Javi!

sábado, 28 de mayo de 2016

Histórico discurso dirigido a los burócratas sindicales: "Háganse cargo: ustedes lo trajeron a la presidencia"

"A nosotros nadie nos dice lo que tenemos que hacer", patoteó Moyano, cuando todos sabemos que macri les dijo qué tienen que hacer.



por Oscar Cuervo

Esta semana la burocracia sindical argentina alcanzó un nivel de degradación nunca antes conocido. La grotesca salida de los representantes de las autodenominadas "Confederaciones Centrales del Trabajo" de la reunión del jueves donde se trataba la inminente unidad de las mismas se constituyó en un espectáculo ofensivo para todos los trabajadores del país. Los jerarcas sindicales, atornillados en sus cargos desde hace décadas, corruptos hasta la médula, apretables por el poder económico a causa de los muertos que los burócratas tienen en sus placares, dispuestos a transar con las patronales para mantener sus prebendas, capaces de negociar la dignidad de sus representados a cambio del manejo del dinero de las obras sociales, macartistas, sospechados de asesinatos, sin trabajar desde hace años, machistas, misóginos, homófobos, serviles con los poderosos y crueles con los débiles, dieron un espectáculo lamentable. Después de que en abril fueron al congreso a pedirles a los legisladores una Ley de Emergencia Ocupacional, después de que sus mismas organizaciones sindicales movilizaron a cientos de miles de trabajadores levantando esa consigna, después de que la Ley fuera aprobada en ambas cámaras, tras el veto monárquico de quien ocupa el poder ejecutivo nacional, los capangas defraudaron la buena fe de todos. Salieron de su reunión sin hacerse cargo de nada de lo que habían dicho hace apenas semanas, desentediéndose de lo que habían pedido ellos mismos en el Congreso, burlándose de los trabajadores que ellos mismos convocaron el 29 de abril. 

En un gesto de cinismo inaudito, salieron a decir que van a organizar ollas populares como única respuesta al ataque al trabajo que está llevando a cabo el gobierno ajustador. El 29 de abril uno de los integrantes de esa extirpe corrupta y patotera había desafiado al presidente diciendo que no tendría huevos para vetar una Ley de Emergencia Ocupacional. Lo que ahora quedó demostrado es que si alguien no tiene huevos, ni cara, ni palabra ni vergüenza es la familia Moyano. Tan lamentable como el desempeño grosero y cobarde de Hugo Moyano a la salida de la reunión del jueves, con sus ataques sin sentido a un periodista para disimular la defraudación que estaban perpetrando, fue el inconsistente balbuceo de Antonio Caló, secretario de la otra CGT, quien se mostró incapaz de articular un solo argumento para justificar sus defecciones. De Barrionuevo no cabía esperar otra cosa, porque al menos tuvo la dignidad de no ir a la marcha del 29A. 

Las versiones de los periodistas atribuyen la traición de los capangas a dos posibles motivos: macri los amenazó con un carpetazo que los dejaría en una situación judicial incómoda o los compró otorgándoles el manejo del dinero de las obras sociales para que no hagan el paro en repudio por el veto a la Ley que ellos mismos habían ido a pedir. Puede ser que se trate de una de las dos cosas o incluso de ambas: así de corruptos los hemos conocido a lo largo de estos años. 

Lo que queda claro es que hasta que los trabajadores de este país no se saquen de encima a esta lacra, la derecha seguirá avanzando. Las confederaciones gremiales, el poder judicial y las policías son los tres sectores retrógrados que todavía no ingresaron en democracia y siguen con las prácticas y prebendas de las épocas más oscuras de la historia. "A nosotros nadie nos dice lo que tenemos que hacer", patoteó Moyano ante los ojos de un país que sabe perfectamente que están haciendo lo que macri les dijo que tienen que hacer.

Por eso vale la pena detenerse 5 minutos a escuchar el discurso que en abril dio en la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Congreso la Senadora por la provincia de Misiones Sandra Giménez, que les dijo en la cara a los burócratas todo lo que todos (y ellos mismos) saben muy bien, pero que nadie se atreve a decirles. Ellos la escucharon enmudecidos. ¿Podrían volver ahora a mirarla a los ojos? ¿Pueden decirles algo a sus representados sin que se les caiga la cara de vergüenza?

Dijo Sandra Giménez:

La actitud con la que ustedes asumen la responsabilidad de venir a pedirnos a nosotros una Ley para declarar la Emergencia Ocupacional tiene que ver también con la responsabilidad que tuvieron ustedes -y se hacen cargo, por lo visto- de llevar a la presidencia a Mauricio Macri. Y [tienen que] hacerse cargo de reconocer que se equivocaron, porque estas medidas no son producto de la casualidad ni de una economía desmadrada que no tiene conducción. Son producto de decisiones políticas que toma el presidente de la República, el ingeniero mauricio macri, al que hay que pedirle los cambios, desde los mismos movimientos políticos que le ayudaron a llegar a ese lugar. Por eso es muy importante fijar en estos momentos prioridades, queridos compañeros. [...] Si vamos a cambiar la historia, hagámoslo todos juntos y desde la verdad. Y en libertad. [...] 

Ustedes están viniendo a pedir acá una Ley de Emergencia Ocupacional, ante los cientos de miles de despidos que el presidente macri autorizó a través del ministerio de modernización de su gestión de gobierno. Por eso se hace necesario que sean claros: desde cuándo pretenden la emergencia ocupacional, cuál es la fecha a partir de la cual va a regir la emergencia ocupacional. Si va a ser el 10 de diciembre del año 2015 o si va a ser a partir de ahora, para que tengamos claro desde cuándo vamos a recuperar la dignidad de los trabajadores despedidos, aquellos que ustedes defienden, y que nosotros también pretendemos honrar desde el trabajo. Pero después no nos vengan a decir desde ningún lado que somos nosotros los que ponemos palos en la rueda. Se puede hacer con todas las medidas: los tarifazos, la inflación, la canasta básica, con los DNU que siguen funcionando. Pero son ustedes los que en este momento con claridad deben definir fecha, tope, para esta negociación. Porque ustedes mismos nos dicen: "no se aguanta, no aguanta el compañero o la compañera". Y nosotros lo vemos todos los días. Y en esa paciencia ilimitada de la democracia, decimos: "tienen poco tiempo, son jóvenes, se equivocaron", [como] decía recién el secretario Barrionuevo. Pero no corrigen, secretario general, no corrigen lo que van a hacer con un decreto. Pueden detener cada una de las medidas dando de baja con un decreto los decretos que dictaron. Y no lo hacen. Porque no lo quieren hacer. Porque no quieren una patria de trabajadores, quieren una patria de empleados y de peones. 

Y háganse cargo, compañeros: ustedes lo trajeron a la presidencia. Entonces sean bien claritos. No todos, y es cierto, me aclara la compañera, no todos, y por eso también [vale la pena hacer] la diferencia en el discurso. Pero son muy valientes, porque el valiente también reconoce cuando se equivoca. Y de eso se trata este tiempo, de salvar a los que dependieron de nuestra conducción política. Y se equivocaron al producir ese gran hito histórico del neoliberalismo de nuevo en la Argentina. Por eso también [quiero] decirles que para nosotros es prioritario el tema del trabajo de hombres y mujeres. Sobre todo de mujeres, lástima que acá en las secretarías generales no veo ninguna. Pero, bueno, seguiremos militando para llegar desde el mundo del trabajo a ocupar sus espacios. Y sobre esa cuestión también decirles que el proceso de discriminación es mayor aún en nuestras provincias. (...) 

Porque sí creo que es histórico, sí creo que está bien que trabajemos desde la verdad, en libertad, dejando atrás las hipocresías. Pero no usándonos unos a otros en los discursos y cuando nos conviene. Cuando nos conviene somos compañeros y compañeras, y cuando no nos conviene estamos en la vereda de enfrente y ponemos palos en la rueda. Siempre hemos sido lo mismo y siempre hemos estado en el mismo lugar. Trabajando para los argentinos igual que ustedes. Muchísimas gracias.


viernes, 27 de mayo de 2016

Jubilaciones M: más plata para los que más tienen



por Mariano Kestelboim

El Gobierno K recompuso el ingreso de los jubilados de menores ingresos (la mínima subió 22 veces entre 2003 y 2015). El Gobierno M busca mejorar el de los de más y así restablecer el esquema de desigualdad distributiva que había antes del Kirchnerismo. Volveríamos a una latinoamericanización distributiva: más haberes para los que más tienen.

De aprobarse, será la política distributiva que más marcará el cambio respecto a la gestión K. Hay otros actores sociales beneficiados. Antes, el apoyo político descansaba fundamentalmente en los sectores de menores recursos; ahora, en los de ingresos medios/altos y altos. Esta política consolidaría ese respaldo.

La oposición debería lograr que, en el proyecto, parte de los juicios se paguen cobrando el Impuesto a las Ganancias al Poder Judicial.

Vergonzoso arrugue de Moyano y Caló ante el apriete del macrismo

Traición a los trabajadores


El viernes pasado se llevó a cabo el Plenario Sindical Federal en el anfiteatro de la UOM de Villa Constitución, provincia de Santa Fe. La consigna convocante: “En defensa del trabajo y la producción nacional”. Se hicieron presentes más de 30 sindicatos que integran la Corriente Político Sindical Federal, el Núcleo del MTA, las CTA y CGT regionales y una fuerte representación de sindicatos santafesinos. Segûn informa en su web la Corriente Política Sindical Federal:

No hubo dudas en el diagnóstico de la situación. Enfrente hay un Gobierno que viene por los derechos laborales, que quiere rebajar “el costo” que significan los salarios, que busca flexibilizar a los trabajadores como ocurrió durante los años noventa. Para lograrlo y avanzar necesita quebrar a la resistencia que pueden oponer las entidades gremiales, el movimiento obrero organizado. Ese objetivo necesita de un disciplinamiento y avance sobre los trabajadores. Generar una fuerte recesión con un ajuste brutal, con la devaluación, apertura de importaciones, aumento salvaje de los servicios públicos y tasas de interés que alimentan la bicicleta financiera en desmedro de la inversión productiva. Un objetivo que necesita generar miles de desempleados, precarizar, recortar el poder de los sectores populares y de negociación de las centrales sindicales. Quebrar las solidaridades internas, que permitan una restauración oligárquica en la Argentina.

(...) La imagen del auditorio entero cantando “¡¡Paro Nacional, Paro Nacional!!” fue la mejor síntesis de lo expresado en el Plenario. Un paro que nace desde abajo, de miles de trabajadores que ven peligrar su fuente de trabajo y que aún tienen el recuerdo doloroso de los años noventa y del 2001. La coincidencia es que ese paro se está gestando desde las bases. En un pasaje cúlmine de su discurso Amichetti dijo: “Hay que dar una respuesta, será el paro y será lo que tenga que seguir al paro” ante un auditorio que respondió sonoramente".

Después de la reunión de ayer de los capangas de las "tres CGT" en pos de la unidad sindical, el clamor de los trabajadores reunidos en Villa Constitución parece que no fue oído.

Dijo el líder de los trabajadores gastronómicos Luis Barrionuevo: "Se le dará el tiempo necesario al gobierno porque el paí­s está destruido, sin inversiones ni fondos, luego de desperdiciar uno de los mejores momentos de la historia para insertarse en el mundo. Ello no significa dejar de lado los derechos de los trabajadores, porque colaborar no es cogobernar La idea no es unificar las CGT para estar en contra de alguien y, en realidad, en ninguna de las centrales existe clima ni ganas de ir a un paro general, como plantearon algunos".

No se trata de la posición aislada de un líder obrero. Así se expresaron también los trabajadores Hugo Moyano y Antonio Caló:





Escribíamos el 29 de abril, horas antes de la imponente movilización de trabajadores en Paseo Colón, que fueron convocados en defensa del empleo y en favor de una ley para frenar los despidos por 6 meses que las centrales sindicales le reclamaban al gobierno, ley que el Congreso aprobó y el titular del Ejecutivo vetó en menos de 24 horas:

"No hay que mirar la foto de los dirigentes en el palco de hoy. Hay que mirar a las bases movilizadas. La intención inicial de la convocatoria era "celebrar la fiesta del trabajo", como todavía sigue diciendo Piumatto. Iba a ser una demostración de fuerza de los burócratas para obtener algunas prebendas del gobierno. Pero la dinámica de la lucha de clases desbordó las motivaciones subjetivas de los convocantes. A la marcha de hoy se fueron sumando sectores gremiales y políticos que no están en el mismo negocio de Barrionuevo, Venegas y Moyano. La marcha es histórica porque por primera vez en muchos años todos los sectores sindicales tienen que dejar de lado diferencias políticas e ideológicas. Es también inédito que un gobierno que supuestamente acaba de salir de su "luna de miel" concite una movilización de trabajadores en contra, a tan pocas semanas de haber ganado las elecciones. Es decir: esta movilización es más interesante por lo que promete que por lo que hoy va a suceder. Venegas y Barrionuevo no van a hablar porque el cariz opositor impuesto por las circunstancias los deja muy en offside. 

"Moyano, hábil para el reposicionamiento, endureció en las últimas 72 horas su discurso y ahora dice que "Macri está en contra de los trabajadores". Moyano tiene razón, pero eso se sabía cuando él lo apoyaba hace apenas semanas. Como es hábil para los reposicionamientos lo que hay que hacer con Moyano es decirle que si, que tiene razón, que Macri está en contra de los trabajadores. Pero en los próximos meses también hay que prestar atención a lo que Moyano haga y no solo a lo que diga. Porque el tipo también tiene negocios en el fútbol, en Covelia, en la guita de las obras sociales".

In altri tempi.


jueves, 26 de mayo de 2016

Nos temen



por Willy Villalobos

El sector financiero en el mundo posee el doble del producto bruto de todo el planeta. Es lógico que se impongan presidentes de la manera más burda. La unidad de los medios de comunicación, el dinero plantado en los paraísos y la represión es la que produce fotos como la de ayer en Plaza de Mayo. Guita, medios y represión es lo que posibilita que La Nazion y el Intendente de Bahía Blanca vuelvan reivindicar a los genocidas, o que Moyano y Caló arruguen ante el aprete del poder del gobierno de los ricos. Ni el dinero, ni los medios, ni la represión piensan en el pueblo como personas. Para ellos somos como pollos de criadero. 



Nos temen porque en varios momentos de nuestra historia pudimos recuperar derechos y vivir dignamente. Nos temen porque son conservadores angurrientos que lo quieren todo para ellos. Nos temen porque son unos infelices que la juntaron en pala tranzando con el diablo, pero a cambio entregaron la sensibilidad. Nos temen porque saben que la brutalidad con que nos tratan genera un odio que puede ser la fuerza que motorice la unidad necesaria para sobrevivir con esperanza y creatividad, como nos enseñaron las Madres. El odio sin venganza y el amor creativo es lo que nos puede permitir recuperar el camino de la justicia, eso nos enseñaron las viejitas. 

Me sorprendió ayer Hebe advirtiendo que no hay que reaccionar como ellos esperan porque sería como darse la cabeza contra la pared. Ellas ganaron porque no olvidaron, no perdonaron, no hicieron justicia por mano propia y confiaron en la organización y en el pueblo. Pienso que ese es el camino, pase lo que pase.

Gay y los enemigos internos


“Ayer y ahora hay enemigos importantes, de adentro y de afuera, los que responden a intereses personales y los que integran grupos perfectamente organizados que no tienen patria ni bandera, pero que sí quieren subvertir valores y adueñarse fundamentalmente de nuestros ideales y de nuestra juventud. Por eso digo, no son tiempos fáciles pero tampoco son tiempos para tibios”, dijo el intendente macrista Héctor Gay en el acto oficial por el 25 de mayo. [Completo acá]

Escribe Maxi Diomedi en su muro de facebook:

"El intendente de Bahía Blanca, además de ser macrista, es un hombre formado en los valores de La Nueva Provincia (LNP). Muchos se cagaban de risa cuando decíamos que Gay era LNP en el poder. No ya alguien proveniente de la arena política encarnando la mirada del multimedio, sino uno del multimedio. También pensaba yo que ningún otro grupo mediático en Argentina había logrado eso. Para quienes lo conocemos y escuchamos tantos años, su discurso de hoy es moneda corriente. Lo gravísimo es que no lo hace desde los micrófonos de ese medio cómplice de la dictadura, lo hace como intendente. Es fundamental entender que cuando Gay habla de 'los enemigos del ayer', habla de aquellos que la dictadura militar desapareció. Y lo hace frente a quienes siguen formándose en los valores reivindicatorios del terrorismo de Estado (o sea, de sus valores)". 

El bebé de Rosemary



por José Miccio *

Hay embarazos difíciles en el cine pero pocos como el de Rosemary. Polanski cuenta esta, la historia de la posible mami del diablo, como podría haberlo hecho Henry James si hubiese llevado al cine sus ideas sobre la narración y el punto de vista. Mantener siempre el foco en un personaje es algo que Polanski hace a menudo, pero solo con esta película consiguió una aventura cognitiva tan reluciente y amena, tan maliciosa además. A diferencia de lo que ocurre con la heroína del clásico relato de James En la jaula, Rosemary no trabaja con signos leves (aunque insistentes) que la interpretación enriquece hasta la desmesura sino con signos pesados que parecen exigir una interpretación más contundente que la que está dispuesta a darles. Para que tan delicado asunto no desbarranque resulta necesario un soporte a prueba de todo, y una increíble Mia Farrow se carga la película sobre sus hombros finitos. Su Rosemary es psicológicamente débil pero narrativamente vigorosa. La clave de la historia es que colme el vaso de la inocencia hasta que el espectador se fatigue. Sus soleros, sus sábanas floreadas, sus pantuflas celestes y su cara de nena se unen a sus decisiones inexplicables. Rosemary cambia de pediatra porque sus vecinos lo sugieren, ingiere comidas y bebidas de sabor extraño, se pone un amuleto que hiede, acepta la violación de su marido sin escándalo, hace todo lo que los otros quieren que haga y nada de lo que el espectador haría en su lugar. Es frágil e insoportable. Necesita protección y gritos. Hay algo del goce propio del teatro de marionetas en el cine de terror, y cualquiera se habrá encontrado alguna vez dando avisos. ¡Cuidado, Rosemary! ¡No tomes eso, no! ¡Pedí una consulta con el doctor Hill! ¡No confíes en una vecina que se maquilla de esa manera! Pero como resulta que nadie sabe más de lo que Rosemary sabe, el espectador sí está en su lugar, obligatoriamente. Sigue, por eso, sus inferencias, aunque no necesariamente las comparta; aún más, el efecto de la historia depende de que dude de ellas pero no pueda rechazarlas. A fin de cuentas, el lobo nunca aparece detrás de Caperucita: crece lentamente en nuestro interior como consecuencia de la confirmación siempre demorada de lo que en verdad ocurre y del ahogo que provoca la misma Rosemary con su aquiescencia loca.

* Este es un fragmento del extenso texto "Madres de cine", publicado completo en el blog Un Largo (clickear acá).


lunes, 23 de mayo de 2016

Tomás Abraham, Alejandro Rozitchner, Friedrich Nietzsche y el entusiasmo

Felicidad + Inversión + “Intratables”


Cuando subí el post anterior sobre la malversación de la jovialidad nietzscheana por parte de la filosofía postmoderna y política neo-conservadora y su degradación terminal en los talleres de entusiasmo de Alejandro Rozitchner no esperaba encontrar una prueba a favor de mi tesis nada menos que de Tomás Abraham. Abraham es algo así como el promotor en Argentina de la lectura reaccionaria de Nietzsche y Foucault, y esa posición conservadora se ha ido acentuando con el correr de los años, a medida que su senilidad lo fue alejando de su auto-proclamada condición de enfant terrible (no hay entrevista en la que no recuerde que él sí estuvo en Mayo Francés, como si fuera demasiado conciente de que si no lo remarca nadie jamás se daría cuenta) hasta devenir en el viejo burgués reaccionario, el empresario textil que reivindica sus privilegios de clase que hoy es. Cómo se llega a ser lo que se es.

Así que nadie mejor que Abraham para legitimar la doctrina PRO de los talleres de entusiasmo y su genealogía nietzscheana foucaultiana. En Perfil de ayer, Abraham escribió:

Jueves

Alejandro Rozitchner es un intelectual con mucho coraje. Pocos saben de su fuerza polémica. A pesar del encono de algunos círculos y del escándalo de quienes veían con rubor esa “desgracia” familiar como lo dijo más de uno, tenía una relación entrañable con su padre, el filósofo marxista León Rozitchner. Posee un buen conocimiento de los puntos débiles de ciertos revolucionarios. Replica con inteligencia a su sectarismo, mala fe, conoce su frivolidad y su resentimiento. Soportó ser un marginal además de la difamación del mundo progre.

Sin embargo, su filosofía del entusiasmo es un error. No es lo mismo la política que la dinámica de grupos, ni la literatura del liderazgo que la conducción política. 

Jueves a la noche
Felicidad y entusiasmo son lemas evangélicos. Están pensados para gente con culpa de ser ricos. Por eso funciona en una agrupación política que piensa a la política como una devolución de favores dados por la providencia.

Corresponde a una mentalidad de patriciado. Lo que no excluye inteligencia, entrega, honestidad e ideales colectivos. La ayuda espiritual de un experto en felicidad y otro de entusiasmo, les permiten moderar las exigencias superyoicas de quienes reclaman justicia en nombre de los más pobres.

Hay tres modelos para la interpretación del campo político: el de la guerra; el del contrato, y el de la fiesta. Para el último falta bastante.

Viernes
El pensamiento de Alejandro Rozitchner sobre el entusiasmo es anterior a sus nuevos receptores políticos. En sus cursos en la universidad, elaboraba conceptos sobre el tema de la subjetividad. Un interés que compartía con su padre, pero desde un punto de vista diametralmente opuesto. León Rozitchner partía de la deuda, de la culpa, de la muerte y del terror. Alejandro lo hace desde una perspectiva afirmativa en la que prima la voluntad de vivir y de hacer.

Su “gay saber”, o saber jovial, se inspira en un Nietzsche prometeico, en los escritos de Bataille sobre el erotismo, y en el tono de un Gilles Deleuze cuando escribe sobre las máquinas deseantes. Además del rock como forma de vida.

Luego, su curiosidad lo llevó a la literatura de autoestima y ayuda mutua, como también a la literatura oriental. Pero jamás se le ocurrió disfrazarse de gurú. Es un intelectual crítico del pensamiento vengativo.

La retórica macartista de Abraham -usa "mundo progre" como un estigma y alude a la política de la lucha de clases como "pensamiento vengativo y el "resetimiento de ciertos revolucionarios", cada vez más cerca de Vicente Massot- me exime de mayores caracterizaciones. Supuraciones clasistas de esta índole segrega en cada intervención mediática. Lo valioso de estos párrafos reside en que Abraham conoce el paño en que se mueve "el intelectual de mucho coraje" que dicta talleres de entusiasmo en la Fundación Pensar. Describe de manera diáfana el destinatario de la doctrina gaya: la gente con culpa de ser ricos (Abraham no tiene culpa o dice continuamente que no la tiene, lo cual podría indicar otra cosa). El modelo al que adscribe a Rozitchner para aminorar la culpa burguesa es el de "la fiesta", lo que en este contexto refiere ambiguamente a la suelta de globos amarillos o a la jovialidad nietzscheana. Abraham está seguro de la genealogía del entusiasmo macrista: "Su “gay saber”, o saber jovial, se inspira en un Nietzsche prometeico, en los escritos de Bataille sobre el erotismo, y en el tono de un Gilles Deleuze cuando escribe sobre las máquinas deseantes. Además del rock como forma de vida". De ahí, describe un deslizamiento vital delicioso: la literatura de autoestima y la literatura oriental (¿cuáles serán las fuentes orientales que según Abraham convergen con el gay saber y el deleuzianismo?).

El párrafo que condensa la conversión paterno filial de los Rozitchner es claramente el más explícito: "León Rozitchner partía de la deuda, de la culpa, de la muerte y del terror. Alejandro lo hace desde una perspectiva afirmativa en la que prima la voluntad de vivir y de hacer". La perspectiva afirmativa en que prima la voluntad de vivir y hacer es precisamente la jibarización del gay saber nietzscheano operado por el postmodernismo francés de los 70. Por supuesto: ellos no quieren saber nada sobre que ese gay saber es un temple reactivo ante la vivencia de catástrofe que el advenimiento del nihilismo provoca en Nietzsche. La cosa de los Abraham y Rozitcher como macristas nietzcheanos es el nihilismo que se oculta detrás de la "pura afirmación".

Las derivaciones políticas de las ideas filosóficas ocurren siempre por pequeños deslizamientos: no es Newton el responsable del reduccionismo de Comte ni Marx el precursor de los Gulags soviéticos, así como no fue Nietzsche el filósofo que sentó las bases del nazismo en la primera mitad del siglo xx. No son tampoco Nietzsche, Vattimo, Foucault y Deleuze los pilares filosóficos del macrismo argentino, a pesar de que la tesis de la muerte de la verdad y la "pura afirmación de la vida" están en completa sintonía con la restauración neoconservadora en curso. El tema de la filosofía, entonces, no es buscar la culpabilidad de los grandes pensadores en los deslizamientos interpretativos posteriores. Pero sí es problema de la filosofía estos mismos deslizamientos, el empobrecimiento de los conceptos operados por los intérpretes, el ocultamiento de las tensiones irresueltas que dan origen a los conceptos filosóficos y su degradación a doctrina.

Nietzsche, como cualquier gran pensador, es el nombre de un problema: el de la renuncia a la verdad. Una manera de honrarlo es someterlo a una incesante discusión.

El macrismo y un mundo post nietzscheano

La otra.-radio para escuchar clickeando acá





Noche de inmensa calma
me ciega el alma 
tu claridad
y se alza al infinito
muriendo el grito
(Buenaventura Luna, "La noche", 
cantado por Liliana Herrero en su disco Lo imposible)

Dice Verbitsky en su artículo de ayer domingo en Página 12:

“Hay que vender la idea de que el país tiene una base sólida”, postula con entusiasmo Federico Sturzenegger. El diario La Nación destaca su “evidente tranquilidad” que atribuye a la exitosa solución al problema de la deuda, que le permite concentrarse en la tarea que todo el gobierno considera primordial. “Estamos obsesionados con reducir el gasto público. Esa es una tarea permanente”, dice. Ahora que “ya nadie duda sobre si la Argentina va a poder cumplir con sus compromisos” la recuperación será “muy, muy rápida y significativa”. Para Sturzenneger, la reactivación se producirá en el segundo semestre.

"Estas declaraciones fueron formuladas el 11 de junio de 2001, cuando era Secretario de Política Económica durante el último ministerio de Domingo Cavallo, bajo la presidencia de Fernando de la Rúa. A 15 años de distancia se conoce lo sucedido: el megacanje no solucionó el problema de la deuda, sólo la incrementó en decenas de miles de millones de dólares. Ese dinero financió la fuga por parte de las grandes empresas, que expatriaron sus capitales antes de que los ingenuos mortales fueran atrapados por el corralito. La reactivación no fue rápida ni significativa, sino que se profundizó la recesión, mientras la reducción del gasto público se limitó a la merma del 13 por ciento en los ingresos de jubilados y trabajadores del Estado, y fue devorada por la cuenta de intereses del nuevo endeudamiento. Además tuvo consecuencias personales para el locuaz vocero: la Corte Suprema confirmó el procesamiento de Sturzenegger por negociaciones incompatibles con la función pública. Si aún no ha llegado a juicio ha sido por la protección política que le acordó Maurizio Macrì, quien lo hizo presidente del Banco Ciudad, diputado nacional y ahora presidente del Banco Central, mientras pretende que el suyo es un gobierno honesto y transparente. Este blindaje contra las consecuencias de sus actos permite que Sturzenegger mantenga el optimismo bobo de entonces, compartido con la plana mayor de la nueva Alianza que integra, y vuelva a vaticinar primores para el segundo semestre, en este caso descenso de la inflación, que a fin de año caería al 2 por ciento mensual, desde el 6,5 por ciento de abril, lluvia de inversiones en dólares, megaplanes de obras públicas, empleo auténtico y no inútil, crecimiento, felicidad y globos. El problema es que hoy como entonces estas expresiones de deseos no tienen correlato en la realidad. El gobierno necesitaría un año de tres semestres para ver sus vaticinios hechos realidad. Mientras, se limita a repetir slogans de campaña, con promesas que suenan muy atractivas pero que no tienen la menor posibilidad de cumplirse.

"Esa independencia del discurso en relación con los datos de la realidad no es una exclusividad argentina. En su edición del viernes el diario de registro de la política estadounidense, el Washington Post, publicó una columna sobre lo que llamó “un mundo post fáctico”, en el que el público ni siquiera se preocupa por saber si los hechos que se le presentan son verdaderos. Se detectó una tendencia general a creer en los supuestos hechos que confirman las opiniones preexistentes y desechar aquellos que las contradicen. Este fenómeno se potencia en las redes sociales, donde quienes sostienen las opiniones más fuertes son los menos inclinados a modificar sus puntos de vista y tienden a rechazar como tendenciosa cualquier corrección basada en datos. Otra publicación estadounidense atenta al mismo fenónemo es la revista New Yorker donde Jill Lepore escribió que la enorme cantidad de datos disponibles vuelve a las personas cínicas respeto de la verdad misma. “Con tantas fuentes de información disponibles, es mejor suponer que son todas erróneas. Si la verdad está pasada de moda, si vivimos realmente en un mundo post fáctico, no hay ningún motivo para que los mentirosos se avergüencen”. Pese a que Donald Trump miente una y otra vez en su campaña y que sus falsedades son de inmediato señaladas, “esto no incide en su comportamiento ni en el de sus seguidores”, dice el Post. También el referendo sobre la posible salida británica de la Unión Europea está plagado por un mal uso intencional de los datos, agrega. Pese a que ha sido demostrada su falsedad, la cifra de 350 millones de libras por semana que Gran Bretaña pagaría a la Comisión Europea, sigue pintada en el exterior de los ómnibus como argumento de campaña, sin que nada cambie. La conclusión es que en la era de las redes sociales, a los políticos, los militantes, los programas robot y los gobiernos les resulta fácil manipular las noticias y al público cada vez más difícil corregirlo, aún cuando se lo proponga".

Hasta acá Verbitsky (se puede leer completo acá).

Sobre la machacona espera del tercer semestre en que la felicidad se instalará en la República Ceócrata de Macrilandia ya sabemos bastante.

Pero el pasaje donde Verbitsky cita a los periodistas norteamericanos y su idea de "un mundo post fáctico" me impresionó por su evidente aroma post-nietzscheano.

Digo post-nietscheano porque no me atrevo a decir directamente nietzscheano.

Es cierto que Nietzsche acuñó con tremenda eficacia algunos aforismos que daban por liquidada la verdad. Los más famosos: "La verdad es el error sin el cual no puede sobrevivir determinada especie" y "No hay hechos, solo interpretaciones".

Gianni Vattimo se encabalga en Nietzsche: “No hay «hechos», sólo interpretaciones; sólo fábulas, producciones simbólicas que son el resultado de determinadas jerarquías de fuerzas emocionales, y dan lugar a determinadas configuraciones (por ejemplo, una cierta interpretación «prevalece» como «verdadera», se convierte en norma, etc.; pero es precisamente un acto de fuerza).” (G. Vattimo, La voluntad de poder como arte). Foucault redobla la apuesta: para postular algo como verdadero hace falta un acto de fuerza, casi policíaco: “no se está en la verdad más que obedeciendo a las reglas de una «policía» discursiva que se debe reactivar en cada uno de sus discursos” (El orden del discurso).

Pero Nietzsche elaboraba sus aforismos punzantes en medio de las terribles tensiones de las que deja testimonio en su propia obra. La corriente post-moderna del siglo 20, hace casi 40 años, extrajo estas frases del torrente nietzscheano, barrió bajo la alfombra la catástrófe que Nietzsche vaticinaba como "advenimiento del nihilismo" y pretendió hacer de la muerte de la verdad una ocasión lúdica y festiva. La Gaya Ciencia es el libro en el que Nietzsche dejó sentada su percepción de la "enorme lógica del terror" y el "entenebrecimiento de la tierra" que vendría con el nihilismo. En el libro V, "Los que no tenemos temor", el parágrafo 343 dice:

Nuestra serenidad. El más importante de los acontecimientos recientes, “la muerte de Dios”; el hecho de que se haya quebrantado la fe en el Dios cristiano, empieza ya a proyectar sobre Europa sus primeras sombras. Por lo menos para el corto número de aquellos cuya mirada y cuya desconfianza en el mirar son bastantes finos y penetrantes para tal espectáculo, parece que se ha puesto un sol, que se ha trocado en duda una antigua y profunda confianza; a éstos debe parecerles nuestro viejo mundo cada día más crepuscular, más dudoso, más extraño, más viejo. Hasta puede decirse, en términos generales, que el acontecimiento es demasiado grande, demasiado lejano, demasiado apartado de la comprensión de todo el mundo para que pueda extrañarse que no haya producido ruido la noticia, y que las masas no se den cuenta de ella, ni puedan saber lo que se hundirá por haber sido minada esa fe: todo lo que se apoya en ella y con ella se enlaza y de su savia vive, por ejemplo, toda la moral europea. Esa larga serie de demoliciones, de destrucciones, de ruinas y derrumbamientos que tenemos en perspectiva, ¿quién podrá adivinarla hoy lo bastante para ser el iniciador y el adivino de esta enorme lógica del terror, el profeta de un entenebrecimiento y de unas oscuridades tales que probablemente no tuvieron jamás semejanza en la tierra? Nosotros mismos, nosotros, adivinos de nacimiento, que estamos como al acecho en las alturas, plantados entre el ayer y el mañana; nosotros, primogénitos del siglo futuro, que deberíamos percibir ya las sombras que Europa va a proyectar, ¿cómo es que esperamos sin interés verdadero, y sobre todo, sin cuidado ni temor, la venida de ese eclipse? ¿Estaremos tal vez dominados todavía por las primeras consecuencias de tal acontecimiento? ¿Es que esas primeras consecuencias, contra lo que debía esperarse, no nos parecen tristes y sombrías, sino que, al revés, se nos presentan como una especie de luz nueva, difícil de describir, como una especie de dicha, de alivio, de serenidad, de aliento, de aurora?...Efectivamente, nosotros los filósofos, los espíritus libres, ante la nueva de que el Dios antiguo ha muerto, nos sentimos iluminados por una nueva aurora; nuestro corazón se desborda de gratitud, de asombro, de expectación y curiosidad, el horizonte nos parece libre otra vez, aun suponiendo que no aparezca claro; nuestra naves pueden darse de nuevo a la vela y bogar hacia el peligro: vuelven a ser lícitos todos los azores del que busca el conocimiento; el mar, nuestra alta mar, se abre de nuevo a nosotros, y tal vez no tuvimos jamás un mar tan ancho.



El tránsito que Nietzsche lleva a cabo con su grandioso estilo desde el comienzo del párrafo hasta su final expresa la terrible tensión a la que su auto-adjudicada "jovialidad" enfrenta. El saber nietzscheano es jovial no porque desconoce la lógica del terror del nihilismo que anuncia. Si se quita la percepción del terror, la jovialidad niestzscheana se transforma en una alegría banal. Así es como se llega a los "talleres de entusiasmo" que dicta Alejandro Rozitchner en la Fundación Pensar. Cierto: la transición Nietzsche/Foucault/Vattimo/Rozitchner puede sonar una degradación brutal y sin duda lo es. Pero esa degradación está latente cada vez que se lee a Nietzsche sin la densidad histórica de la que su experiencia da cuenta.

Me parece que el problema de la verdad, livianamente esquivado por la interpretación jovialista del nihilismo nietzscheano, es el que la filosofía tiene que seguir interrogando hoy, si es que tiene algún sentido seguir haciendo filosofía.

[En el programa de anoche, mientras escuchábamos los nuevos discos de Liliana Herrero, Radiohead y Bob Dylan, se nos ocurrió hacer este cruce entre filosofía y política. Para escuchar el programa, las canciones y la conversación, clickear acá]-




Loose talk around tables

Abandon all reason
Avoid all eye contact
Do not react
Shoot the messengers
This is a low flying panic attack
Sing the song of sixpence
that goes
Burn the witch
Burn the witch

domingo, 22 de mayo de 2016

Los soñadores nunca aprenden

Los soñadores
nunca aprenden
nunca aprenden
más allá del punto
de no retorno
de no retorno
y ya es muy tarde
el daño está hecho
el daño está hecho
esto va
más allá de mí
más allá de vos
la habitación blanca
junto a una ventana
Por donde entra el sol
estamos
felices de servir
felices de servirte.



Los nuevos discos de Radiohead, Bob Dylan y Liliana Herrero hoy a la medianoche en La otra.-radio. Radio Gráfica, FM 89,3. Online.

sábado, 21 de mayo de 2016

Nietzsche: capítulos V y VI


Capítulo V. Nietzsche contra la verdad: clickear acá

En los capítulos anteriores de nuestra saga nietzscheana en Patologías Culturales estuvimos hablando de un texto que escribió en 1873 y se público póstumamente, Sobre verdad y mentira en sentido extramoral. En él aparecen prefigurados todos los problemas de su filosofía.

Un texto sobre la verdad emparejada, atención, no con el error o la falsedad, sino con ... ¡la mentira! La pregunta por lo que es la verdad atraviesa todas las épocas de la filosofía y atraviesa también la civilización occidental. Nietzsche, que desarrollará un agudo sentido de la historia de la civilización occidental y, finalmente, de su propio lugar en esa historia *, no podrá resistirse a la insistencia de la verdad y adoptará frente a esa insistencia un temperamento bélico. Ese temperamento quizás diga más de su posición de pensamiento que cualquier fragmento extraído del flujo de sus textos.

En la modernidad filosófica, la verdad es tratada como un atributo de la subjetividad (es decir: el entendimiento, la conciencia, la (a)percepción, la razón, el yo, el cogito, según los matices que la subjetividad adopte en los diversos pensadores modernos). Desde Descartes hasta Hegel, pasando por Hume y Kant, la verdad acontece en el ámbito de la subjetividad humana. El sujeto es sustantivo y lo verdadero es adjetivo. La filosofía moderna toma a la subjetividad como un campo de exploración infinita. Cuando coinciden (concuerdan, se sintetizan o se concilian en una unidad superior) el pensamiento subjetivo y la realidad objetiva en el propio elemento del pensamiento, se produce la verdad. Nietzsche, conciente de este eje de la filosofía moderna, se decide a impugnarlo y afirma que la verdad no existe sino como una operación linguística.

Nietzsche pertenece a un momento de la historia de la filosofía en que el interés de la exploración se desplaza desde la subjetividad hacia el lenguaje. El fundamento del saber, la posibilidad de llegar a un conocimiento verdadero, no habría que buscarlos en las facultades del sujeto, porque el sujeto es un producto del lenguaje. Este tránsito de la modernidad hacia una filosofía contemporánea conocerá diversas modulaciones, desde Kierkegaard hasta Wittgenstein, pero no deja de ser notorio cómo el lenguaje va a desplazar al sujeto de su anterior centralidad. Que el yo sea el resultado de una trama urdida en el habla parece ir contra el sentido común, aunque ya para nosotros, en el siglo xxi, tantos años de análisis del lenguaje nos han ido haciendo tolerable esta idea, sin que todavía haya perdido totalmente su extrañeza. 

El sentido común prefiere todavía que la verdad primero ocurra en el pensamiento y después se transmita a través del lenguaje. El lenguaje en la modernidad sería solo el vehículo. Pero a partir del giro lingüístico aparecen una serie de pensadores que invierten esa ecuación y dicen: 'lo que nosotros pensamos está condicionado por la gramática de nuestro lenguaje'. En esa aurora se ubica Nietzsche. Para él, nuestra gramática nos condiciona para encajar las cosas del mundo en la cuadrícula de las palabras de las que disponemos. Eso está planteado como tesis en Sobre verdad y mentira en sentido extramoral y ya nunca abandonará esa posición. La modulará, tratará de acomodarla de mejores maneras pero no podrá salir de ella. Tal como aparece en este texto germinal, la tesis no está exenta de cierta circularidad, porque el lenguaje mismo es producto de una invención, lo cual supone un inventor: la palabra es la fijación de una excitación nerviosa singular y fugaz. Múltiples y siempre diversas excitaciones son encajadas en una misma palabra: no hay dos hojas iguales en todo el universo, pero tenemos una sola palabra para capturar esa pluralidad indeterminada, forzando las similitudes y aborreciendo de las diferencias. Por eso, para Nietzsche el conocimiento es odio a la verdad. En esta recusación del conocimiento Nietzsche parece hablar en nombre de una noción más genuina de la verdad, la que le permite aludir a ese flujo de sensaciones que se resisten a encajar en el cepo del lenguaje. Pero eso ¿de dónde se sabe? Con esto no pretendo sentar una objeción a la filosofía nietzscheana, sino indicar el punto de tensión desde el cual Nietzsche piensa. 

(Este capítulo lo pueden escuchar clickeando acá)

* Solo desde esa aguda -y dolorosa- percepción de su lugar en la historia de la civilización, desde la conciencia de su perspectiva histórica como una perspectiva histórica es que puede ironizar el comienzo de Sobre verdad y mentira en sentido extramoral la voz de un narrador que ha observado nacer y extinguirse el conocimiento humano (demasiado humano) y la humanidad misma como el momento más orgulloso y mentiroso de la historia universal: 

"En un apartado rincón del universo, donde titilan innumerables sistemas solares, hubo una vez una estrella en la que animales inteligentes inventaron el conocimiento. Ese fue el más orgulloso y el más mentiroso minuto de la historia universal, pero duró solo un minuto. Tras pocos resuellos de la naturaleza, la estrella se congeló y los inteligentes animales hubieron de morir".

El que narra semejante relato solo puede ser un muerto... o un Superhombre...

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Capítulo VI. Nietzsche iluminista: escuchar clickeando acá

Hablamos de un momento clave en su desarrollo como pensador: la ruptura con Wagner.

El acercamiento de Nietzsche a Wagner se dio cuando aún era un joven filólogo. Wagner, uno de los más grandes artistas de su tiempo, ya era una celebridad cuando el joven Nietzsche lo conoce. Además de ser un genio musical era una personalidad, ambicioso, bastante megalómano, y alrededor suyo giraba un circo de banalidad alejada del gusto nietzscheano. Aun así, durante algunos años Nietzsche, encandilado por la música de Wagner, intentó aportar el discurso filosófico que expresara en conceptos lo que esa música era. Wagner buscaba lograr a través de la ópera la obra de arte total y en El nacimiento de la tragedia Nietzsche sugiere que en el arte wagneriano se recupera la potencia dionisíaca que la tragedia antigua alguna vez tuvo y perdió.

Pero la vocación flosófica de Nietzsche no podría permanecer por siempre bajo la órbita del sistema wagneriano. El vínculo siempre fue tenso y se mantuvo mientras Nietzsche silenció sus diferencias, algo que Wagner y su mujer Cósima advertían bajo la forma del carácter excesivamente reservado del joven filósofo. El distanciamiento primero no fue explícito, pero a la larga se le hizo inevitable. Le llevó al menos tres años, desde 1873 hasta 1876. Nietzsche se fue apartando del círculo wagneriano y en un momento la ruptura fue irreversible. De hecho, nunca en vida de Wagner Nietzsche se atrevió a publicar una página explícita contra el músico (solo después de su muerte Nietzsche publicaría su furia antiwagneriana). Pero su necesidad de diferenciarse lo llevó a reinventarse como autor, hasta adoptar una tonalidad totalmente opuesta a la que tuvo en su período wagneriano.  

Entonces comienza una nueva etapa en su obra: la llamó "la filosofía de la mañana", que abarca una trilogía de libros que algunos catalogan como el "período iluminista" de Nietzsche: Humano, demasiado humano, Aurora y La Gaya Ciencia. Ya desde los títulos se imposta una nueva tonalidad: luz y jovialidad, el temperamento frío del científico para poner bajo sospecha la narcosis del arte. Pretendió ser una ruptura con lo que tenía de oscura, de narcótica y de metafísica la música de Wagner y que Nietzsche consideraba que había impregnado su escritura hasta sofocarla. A partir de entonces adopta una retórica cientificista. Empieza a hablar en términos de la fisiología de los pensamientos y la química de los sentimientos. Es un momento del siglo xix en el que que se respira en el ambiente cultural un aroma positivista que a Nietzsche le provee un ropaje pseudocientífico, porque de hecho Nietzsche nunca hace nada parecido a la ciencia. Sin embargo, trata de pensar los productos de la humanidad como provenientes de la propia fisiología. Niega un origen alto de los grandes ideales y valores de la civilización, el nacimiento siempre es bajo. Las grandes ideas brotan desde el subsuelo la vida, pero ahora en la vida no resuena la potencia de Dionisos, sino la biología de su siglo.

Son los primeros libros en que Nietzsche empieza a escribir bajo la forma de los aforismos. Sus libros anteriores tenían la forma del ensayo (nunca, ni antes ni después, Nietzsche escribió tratados). El aforismo le permite ir adoptando perspectivas fragmentarias y ensayar variaciones. Por momentos dan la impresión de ser bocetos de un desarrollo por venir (incluso hasta el final no renunciará a la posibilidad de escribir una "Obra Capital"), pero en otros van a conquistar la precisión de un estilo inevitable para el carácter de su pensamiento. Nietzsche, primero sin saberlo, inaugura la fragmentariedad como uno de los rasgos propios de la filosofía contemporánea.

Pero esta trilogía debe pensarse también como un tránsito. De hecho, cada libro tiene lo suyo y la distancia entre Humano, demasiado humano y La Gaya Ciencia es ostensible. Esa ciencia gaya tiene el germen de la conmoción que se desatará posteriormente: Incipit tragoedia.

De La Gaya Ciencia y de la que se viene vamos a tratar en el capítulo de hoy, el séptimo de nuestra saga nietzscheana. A las 17:00 en FM La Tribu, 88,7.