martes, 16 de abril de 2019

Cocina*

Visulaes C


por Liliana Piñeiro

La batalla entre las dos era sorda, y se libraba a la hora de la comida. Si la invasión era violenta, la resistencia era feroz. Cada tanto, el sol de la siesta traía una tregua amorosa, y madre e hija jugaban. Un aroma dulce de manzanas y caramelo se mezclaba con las risas. La pequeña, excitada y feliz, corría por la vieja cocina.

El acontecimiento llegó una tarde, cuando la niña chocó contra la pared de azulejo y sintió que era ella. Extendió las manos y las miró, como si fueran nuevas. Y el pecho y las piernas, toda una sobre los pies. Fue un frío en el cuerpo, y algo más. De la risa al asombro: primera conciencia de sí.

Cozinha da casa de Manhufe (Amadeo de Souza-Cardoso, 1913)

No hay comentarios:

Publicar un comentario