lunes, 15 de abril de 2019

La derecha apesadumbrada



Un amigo me envía los links del domingo y me comenta: Cuando las cosas se ponen interesantes, ciertas columnas del periodismo argentino empiezan a ponerse divertidas. Tirando la toallla.

Mauricio Macri, en emergencia

por Eduardo van der Kooy para Clarín

Este es el panorama que posee el Gobierno, en el momento tal vez más crítico de la crisis económico-social, de cara a las elecciones de octubre. Surge de sus propias evaluaciones.

Tal comprobación encendió definitivamente las luces rojas en el macrismo. La explicación resulta sencilla. El oficialismo estaría ganando por ahora sólo en tres de los cinco principales distritos del país. Esa fue la columna vertebral de la irrupción en el 2015 y la consolidación en las legislativas del 2017. Entre una elección y otra, además, aumentó el caudal de votantes en casi todas esas provincias. La excepción resultó Santa Fe, aunque tal caída no impidió la victoria. Sin una recomposición en la franja central del país la posibilidad de la reelección presidencial puede alejarse.

El mayor incordio radica, por supuesto, en Buenos Aires. Macri no repunta pero María Eugenia Vidal conserva una fortaleza llamativa entre su amplia clientela electoral. Habrá que ver hasta cuándo, si algún bálsamo de la economía no logra mitigar el dolor de los bolsillos. La gobernadora sigue repasando cada día números que la aterran. De la semana pasada: seis distritos del interior bonaerense donde Cambiemos debe ser inexpugnable para compensar la sangría inevitable del Conurbano. De ese total, el oficialismo estaría ganando apenas en Pergamino.

Vidal no sólo carga con la mochila que por ahora representa el Presidente. Cristina continúa su barrida. Apareció en la misteriosa geografía de la Provincia un discípulo que cosecha casi la misma cantidad de votos que ella en la pelea por la gobernación. Se trata de Axel Kicillof, a quienes los intendentes pejotistas y K del Conurbano observan con recelo. Las malas lenguas se han empezado a soltar: le llaman el nuevo “rock star”, por el modo en que suele presentarse en los actos que realiza en Buenos Aires. Reniega de bombos y aparatajes. Calza remeras de un talle menos que realzan su humanidad todavía firme. Se para sobre zapatillas con los cordones sin atar.

Acostumbra a ser cáustico y sólido para cuestionar al Gobierno y desnudar las razones de la crisis económico-social. Asoma, por otra parte, sin compañías que pueden ensombrecerlo.

El enemigo más temible de Macri

por José Fernández Díaz para La Nación

Aterrados por la posibilidad de que Cristina gane, los mercados repudian los bonos y le suben el riesgo país a Macri. Por la misma razón, los empresarios se dolarizan y fogonean así la inflación, que complica aún más el panorama electoral de Cambiemos . Por espanto al chavismo, el Fondo crea un programa de rescate, pero le ata las manos a quien quiere proteger, permite el deslizamiento y hasta toma distancia de sus propias culpas declarando su "decepción" en un informe que acaban industrializando los opositores más extremos. Galvanizados por esa sombra cristinista, los inversores que creen en el oficialismo no le aflojan ni un centavo, y si en las primarias llegara a perder, echarían a volar y provocarían una corrida terrorífica contra el peso. Que en lugar de perjudicar a la dama tan temida le terminaría haciendo un invaluable favor. Asustados porque la arquitecta egipcia regrese con su delirante régimen y su sed de venganza, politólogos, economistas y otros opinadores profesionales se enfurecen con el Gobierno y ponen la lupa solo en sus errores (que los hubo y muchos), pero hablan y escriben como si en la actual adversidad argentina no hubieran influido el tremendo pasado ni las bruscas turbulencias internacionales. (...) Hay quienes genuinamente fustigan por convicción ideológica o desencanto fáctico, o mejor: para despertar al dormido y para que mejore, tarea virtuosa e imprescindible en la democracia, sobre todo si se ejecuta con responsabilidad y sin histeria. Pero después están quienes lo hacen de mala fe y por puro interés personal: hojean los sondeos del descontento, y por rating o por plata (la oposición reparte) practican la demagogia, el panquequismo cínico y la crítica de destrucción masiva.

De esas usinas del justicialismo pop surgió el poderoso hit "un gobierno de ricos para ricos" y también la idea del "fracaso" irreductible, que hace furor por estos días. Si Cambiemos ya fracasó sin retorno ni atenuantes, la lógica oculta lleva inexorablemente a su inmediato reemplazo y a la restauración peronista, en cualquiera de sus variantes. ¿No es bello? El razonamiento trabaja sobre un dato real: la economía pasa por un momento incuestionablemente malo. (...) ¿Quién nos hizo creer que nuestros actuales sufrimientos se podían evitar? Para empezar, el propio Macri. Que es el principal culpable de que los argentinos hayamos relativizado la gravedad del daño y la cantidad de tiempo que llevaría normalizar el enorme desquicio.


(...) Frente a estas recriminaciones, un alto funcionario se defendió con otra metáfora cinematográfica: el micro tenía poco combustible; el motor estaba fundido; las llantas, lisas y sin repuesto; el piso de arriba lo ocupaban barrabravas; se venía de frente una tormenta, y nos esperaban en un cruce un grupo de narcos para emboscarnos. "Si decíamos todo eso, la gente se iba a querer bajar -confesó-. Decidimos no contar con crudeza ese estado de deterioro y de peligro para no asustar, y resolvimos avanzar mientras íbamos negociando, consiguiendo nafta por el camino, atando con alambre lo que podíamos. Y salimos a la ruta y anduvimos un buen trecho. Nos fue bastante bien; la gente volvió a votarnos y las cifras de la reactivación asomaban. Fue entonces cuando un camión salió de la niebla, nos llevó por delante y nos tiró a la banquina". Puede ser una mirada autocomplaciente, pero contiene algo de verdad; en la herencia, en la dificultad, en el acierto, en el accidente y en las pifiadas.

El hombre que camina sobre hielo finito no debe luchar ahora contra Cristina o los ansiosos paladines de la hegemonía peronista, sino básicamente contra esa ocurrencia falsa pero verosímil: el fracaso es exclusivamente suyo y es definitivo. Si no logra vencer ese fantasma, en pocos meses sonará el crac, crac decisivo, y las aguas frías se lo tragarán.


Negocian con el Fondo mientras crece Cristina

por Joaquín Morales Solá para La Nación

Es la peor etapa de Macri en las mediciones de opinión pública, justo en el mismo momento en que, según todos los economistas serios, la recesión tocó fondo y empezó una reactivación, imperceptible aún. Una de las encuestadoras más serias detectó en marzo que Cristina Kirchner había superado al Presidente en imagen y en intención de voto. No por mucho, pero ella estaba arriba por primera vez. En el ballottage eventual estaban empatados. Las dos encuestadoras creíbles que miden mensualmente (Poliarquía e Isonomía) no terminaron todavía su trabajo de este mes. No habría razones, en principio, para que Macri hubieraya mejorado cuando se anuncia una inflación de más del 4 por ciento en marzo. 


(...) Cristina ha demostrado que, más allá de las palabras de sus voceros, consejeros y mensajeros, no está dispuesta a cambiar. Nunca se la escuchó decir una sola palabra sobre la tragedia de Venezuela; acaba de solidarizarse con Julian Assange, protegido de Rafael Correa, el expresidente ecuatoriano caído en desgracia, y hace poco diseñó un discurso fuertemente antinorteamericano en el Senado a propósito del caso del falso abogado Marcelo D'Alessio. Después de criticar la supuesta participación de los Estados Unidos en ese caso, que el gobierno de Washington desmintió, terminó con una pregunta retórica: "¿En serio que la embajada de los Estados Unidos no tuvo nada que ver? La verdad es que me cuesta creerlo", sentenció. Cristina es Cristina.

(...) Es cierto también que al macrismo le es difícil seducir hasta a sus propios votantes. Es el caso de la Capital, convertida casi permanentemente en una ciudad hostil, ingrata, colonizada por minorías violentas que transforman al resto de los ciudadanos en inmigrantes indocumentados. El jueves pasado, un grupo piquetero ocupó las Galerías Pacífico, generalmente llenas de turistas, lo que obligó a los comercios a cerrar sus puertas. La policía metropolitana estaba detrás de los piqueteros -cómo no-, pero no hizo nada para impedir que entraran al centro comercial. El Presidente no es responsable de estos desmanes, pero alguien debería consultarle a Durán Barba si el desorden en el espacio público no termina influyendo también en las elecciones. Seguramente, dirá que desalienta hasta a los votantes de Macri. Todos los funcionarios saldrán corriendo entonces para resolver un problema que nadie quiere ver.

C5N, inesperado líder en su tembladeral

por Pablo Sirvén para La Nación

Pasó lo que tenía que pasar: cuando la situación socioeconómica se pone más brava, parte de la audiencia emigra hacia aquellos medios que además de dar las noticias sin anestesia gustan sazonarlas con condimentos alarmistas y comentarios socarrones. Así, C5N se convirtió en marzo en la señal de noticias más vista. Poco importa el papelonazo del "Ganó Scioli" de 2015 o, hace apenas semanas, en una escala menor, cuando dieron el triunfo al candidato kirchnerista a gobernador en Neuquén, que quedó segundo.


Los relatos sombríos y los videographs incendiarios pueden más y cautivan a un público crecientemente predispuesto a confrontar sus propias estrecheces con la pantalla apocalíptica de C5N sin importarles mayormente lo tendenciosas que pueden llegar a ser varias de sus propuestas, algo que con diversos matices también se constata en señales con posiciones diametralmente opuestas.

(...) Lo cierto es que el hecho de haber quedado en la punta de las preferencias viene provocando malestares diversos en la competencia. La más notable y belicosa fue la de Jorge Lanata, que desde Radio Mitre despotricó contra que C5N siga existiendo teniendo en cuenta que pertenece a un grupo empresario (Indalo) que debe miles de millones al fisco y que, por esa razón, tiene en cautiverio a sus dueños (Cristóbal López y Fabián de Sousa). La señal no está quebrada, como dice Lanata, sino en concurso, con una intervención judicial prescindente que garantiza su funcionamiento y aleja la posibilidad de su cierre.

(...) El ciclo de entrevistas que comenzó hace poco Lanata por TN no rindió lo que se esperaba y por eso fue desplazado a la medianoche para reforzar la franja de las 23 en la férrea pulseada que ahora le impone C5N. Difícil desligar su bronca de estos datos.

Es casi desgarrador leer la pesadumbre de estas columnas dominicales. Hasta hace poco estas mismas plumas rebosaban de triunfalismo, porque el kirchnerismo era un mal recuerdo cuyo fantasma el gobierno se encargaba de reavivar. Decían promover astutamente a una enemiga fácil de vencer: el famoso piso alto y techo bajo de Cristina. "El oficialismo necesita subir a Cristina a escena, es la enemiga deseada que garantiza la derrota perpetua de la oposición". Ahora parecen haber advertido que la promoción de la grieta, de la que estos mismos voceros vivieron durante años, se les volvió en contra. El macrismo tiene fecha de vencimiento, pero Clarín y La Nación deben fidelizar a sus lectores más allá del resultado de las elecciones de octubre. ¿Cómo combatir al populismo cuando el macrismo se hace insostenible y no se define un plan alternativo para el poder permanente?

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