lunes, 31 de agosto de 2009

Un acto de amor



por Liliana Piñeiro

A veces, las buenas películas decantan al día siguiente. Y con Montoneros, una historia, el documental que el sábado presentó La Otra con la presencia de su director, Andrés Di Tella, algo así sucedió en mi caso. El debate posterior estuvo interesante (inclusive el que siguió en la cena y el café que algunos compartimos): se habló de la realización del film, de la obtención de los testimonios, de la responsabilidad política de la conducción de Montoneros, de su demonización, de la moral militante, de lo que pasó en el cautiverio de los presos políticos durante la dictadura, de la relación entre torturador y torturado, etc., etc. Un gran aporte de esta película (se estrenó en 1994) fue instalar un tema de la historia reciente de nuestro país que aún nos duele, y que resulta difícil de procesar para los que hemos atravesado la década del setenta, con sus ideales y contradicciones, su violencia y su tragedia.

A través de la historia de Ana, una militante de la Organización, vamos siguiendo los acontecimientos de la época. El relato, alejado del heroísmo, conserva la frescura de los ideales, la elección juvenil, el enamoramiento y el progresivo compromiso con una causa revolucionaria, el cual se fue dando, por momentos, en forma confusa e indiscernible, como sucedía en gran parte de los jóvenes de esa generación.

Montoneros, una historia posibilita múltiples abordajes, pero quisiera destacar aquí una escena que me impactó profundamente. Al ser perseguidos por los militares, Ana y su marido Juan, ambos militantes, deciden huir por los techos de las viviendas vecinas. La persecución se hace extenuante, y al límite de sus fuerzas Ana, muy lastimada, le dice a Juan que no puede más, que prefiere entregarse. Juan apoya su pistola en la cabeza de su compañera y le dice: “Si no seguís, te mato”. Recordando esas palabras, Ana, conmovida, manifiesta que ese fue un acto de amor, que gracias a eso sigue viva.

Por supuesto, se debatió sobre esa escena, dada la ambigüedad y la tensión extrema que la misma plantea. ¿Hay amor allí, cuando se amenaza la vida? ¿Intentó Juan, con dureza, obligar a Ana a mantenerse dentro de las normas de la Organización (era preferible suicidarse a entregarse), por temor a que se convirtiera en una delatora? Y en ese caso, ¿no estaba Juan preservándose a sí mismo, frente al peligro de ser “marcado” por su compañera? ¿O se trataba solamente de una intervención fuerte, intentando provocar la reacción de la desfalleciente Ana, lo cual, finalmente, sucedió? En un primer momento, aposté por esta última interpretación: muy probablemente, Juan no hubiera matado a su mujer si ésta no hubiese podido seguir. Pero hoy, con cierta distancia, arriesgo otra pregunta (y otra mirada) sobre este suceso. En el caso de que Juan, desesperado, hubiese apretado el gatillo, ¿podría considerarse un acto de amor? A esa altura se tenía ya conocimiento, entre los militantes, de las espantosas torturas a los que se los sometía, buscando datos sobre los compañeros. ¿Qué destino esperaba a Ana si se entregaba? Seguramente, el mismo que ya habían sufrido otros. ¿No era preferible morir a atravesar semejante sufrimiento?

A partir de esta escena recordé otra, que se plantea en La Condición Humana, la excelente novela de André Malraux. En un campo de concentración, los presos políticos, detenidos tras fracasar la revuelta china de 1927, esperan ser ajusticiados de manera cruel: se los arroja vivos a la caldera de una locomotora. En esas circunstancias, Katow, quien por su posición en la organización revolucionaria tenía cianuro para suicidarse (nótese la similitud del procedimiento que empleara Montoneros) se conmueve por el terror de sus dos compañeros y decide entregarles su única dosis. Si bien en este caso la grandeza es evidente (asume Katow el suplicio para evitárselo a sus compañeros), se podría pensar también que Juan estaría dispuesto a cargar sobre su conciencia el asesinato de Ana para evitarle un terrible sufrimiento.

En realidad, no sabremos nunca las motivaciones de semejante actitud, pero uno de los grandes méritos de esta película radica en suscitar preguntas acerca de los actos humanos que resultan de difícil comprensión. Y las formas del amor entran, sin duda, en esta categoría.

"El público nos vota todos los días"

Marcelo Bonelli, empleado del Grupo*

Promedio del rating diario del domingo 30 de agosto de 2009
Telefe 10,6%
América 6,7%
La Televisón Pública 5,8%
El Grupo 5,5%
Canal 9 4,3%

* Cuando no puede hacer otra cosa más que vernos a nosotros. Ahora si les dejamos elegir...

sábado, 29 de agosto de 2009

Dos o tres cosas que yo sé de ellos


("Presentan la ley para controlar a los medios, Julio Blank, Clarín, 30/8/2009)
Estos son años oscuros para la autodenominada "prensa". Algún día el rol de las empresas mediáticas en este período será estudiado con una mezcla de curiosidad y repugnancia.

por oac

Dos fallidos al hilo en la noche del jueves ponen en evidencia la patética relación entre medios y política de la que hablaba hace poco el diputado Carlos Raimundi. Código político, el programa del dúo Van der Koy-Blank en TN. Primero es Adrián Pérez, el joven sobresaliente de la Coalición Cívica el que aparecese oponiéndose a la nueva ley de medios en estos términos:

Lo que sucede es que con esta ley el gobierno quiere crear otro monopolio de medios...

Lo dice en los estudios del actual monopolio realmente existente, monopolio al que el fallido alude y que cada noche tiene a Adrián y a su jefa como invitados preferenciales.

Más tarde es a Julio Blank, autor de la antológica frase La crisis causó dos nuevas muertes, al que se le escapa un flatus vocis. Anuncia:

En este instante está empezando el nuevo paro del Campo, tenemos un móvil de TN en Charata.

Y mirando hacia afuera de cámara, pregunta: "Me dicen que lo tenemos a Eduardo Buzzi, Eduardo, ¿está ahí?". Y el director poncha al camión de exteriores de TN, la noche chaqueña iluminada por los reflectores del Grupo, mientras un atildado señor canoso tiene el micrófono de TN, el amigazzo Buzzi: "¡Acá estoy, Julio!". Y colapsa Blank: "¡Gracias por estar ahí, Eduardo!".

¡Oia! Sin querer, entrevistado y entrevistador deschavan el fato que los une, como esas parejas clandestinas que se hacen evidentes a los ojos de todos por un pequeño gesto que se les escapa: el jerarca del holding le agradece al luchador rural que esté ahí, justo donde TN dispuso dar por inauguradas las trasmisiones del nuevo round "Gobierno vs. Campo". ¡TN llega al lugar de los hechos antes de que los hechos sucedan y le agradece al amigazzo que asuma la conducción desde exteriores de tan apasionante acontecimiento! Cuando Blank se da cuenta de lo que dijo, se embatata, aclara: "quiero decir: usted está ahí luchando por los suyos, pero gracias por darnos esta entrevista". Y oscurece.

En primer lugar: sea cual fuera el resultado de la escaramuza parlamentaria que se avecina en torno a la nueva ley de servicios audiovisuales, hay algo que ya es irreversible. Hace un año, la exégesis del tratamiento mediático del lock-out patronal era cosa de semiólogos. Hoy el rol político de los medios ya está instalado en la agenda pública. Clarín podrá mantener o no la fusión Cablevisión-Multicanal, podrá ponerle palos en la rueda al contrato AFA/Estado Argentino o no, podrá hacer lobby para postergar el tratamiento de la ley hasta que asuman legisladores más dóciles o no, podrá especular con que la nueva conformación de los bloques le permita sacar mayores tajadas si los más dóciles o no le facilitan los futuros negocios. O no. Pero la descarada manipulación a la que las empresas mediáticas han sometido a sus usuarios en estos últimos meses, la falta de decoro de los empleados de los holdings cuya credibilidad se ha ido mellando a la vista de todos, la autoparodia en la que están cayendo en la desmesurada confianza de impunidad para mentir perpetuamente que muestran, la exasperada tonalidad distorsiva con la que desprecian la inteligencia de su espectador tienen un precio político y también uno de mercado. La clase media a la que Clarín pretende tener una llegada directa e inapelable puede que no se fume a los K, pero empieza a ver los modos un tanto hiperbólicos con que Todos Nosotros la engaña sin piedad.

Quizá sea Julio Grondona el que lo hizo: el segmento futbolero del mercado tiene características especiales, una cierta destreza en la lectura del rol de los medios en el negocio deportivo. Los hinchas de fútbol más o menos avispados saben qué pito tocan el Clarín Deportivo, Olé!, TyC sports, Fútbol de Primera, saben las operetas que a lo largo de estos años han hecho Fernando Niembro y otros empleados de menor rango a favor o en contra de cada DT de la Selección, y cómo van entongados en la compra y venta de jugadores. El tele-espectador futbolero ha aprendido a advertir cuando Niembro menciona cinco veces en un partido la presencia en las plateas del colorado. Y la ruptura del contrato de la AFA con TSC no puede ser vendida a ningún hincha incauto como un atentado a la libertad de prensa, sino que aparece desnuda como lo que es: el fin de un negocio colosal, lo que dará lugar a otros negocios. El propio canal de De Narváez, que necesita sepultar políticamente a los K, recibe una oferta a la que no podrá resistirse y termina aceptando parte del paquete futbolero del fin de semana. El golpe asestado al Grupo Clarín en su joy division es leído popularmente como un asunto de dinero y poder. El Grupo queda en offside y manda a su empleado del mes, Marcelo Bombau (a) el abombau, a decir que lo más democrático es que quien quiera ver fútbol pague por ello. Es sólo cuestión de tiempo, los muchachos mediáticos están cebados, se han creído que el gobierno de los Kirchner pronto se acaba pero que el imperio Clarín nunca se acaba. Y tan cebados están que su público cautivo ha empezado a pensar(los). Pueden seguir con su laburito de desgaste permanente hacia la figura presidencial hasta lograr su más preciado objetivo: la salida anticipada de Cristina, la cárcel para Néstor. Pero para reposicionar su mellada marca en el mercado (aún si sus lobbystas ganaran en la dilación de la ley) van a tener que encarar una ardua tarea. Por lo pronto, lo que parecía impensable: que el factor mediático se debata políticamente, que se los trate como un Poder, es algo que ya no se puede revertir; ni siquiera los más serviciales opositores (oficialistas del Poder mediático, de hecho) podrán dejar a las empresas de comunicación en su círculo de intangibilidad. (Ni hablar de la viuda y su adorable par de herederos, ni hablar del hijo del gral. Lapegüe o el ex-periodista TNmbaun).



En segundo lugar: impresiona la brutal pedagogía a la que los holdings (especialmente Clarín, quien se empeña en dejar intacto el viejo apotegma de que nadie-puede-gobernar-la-Argentina-sin-él) someten al llamado "arco opositor". Como muestra, el par de fallidos del jueves a la noche, la territorialidad de Buzzi o de la Coalición Cívica (y también la de Reutemann, Cobos o quien fuera) se asienta sobre el alcance del cableado del Grupo: ellos están ahí donde el Grupo les dice que estén y por el tiempo que el Grupo quiere que estén. Si una semana antes de las elecciones el Grupo elige al colorado y a Pino e invisibiliza a los candidatos de la CC, entonces la CC baja al tercer puesto. Si el Grupo los necesita, ellos acuden prontos al llamado y dicen lo que, como explica Raimundi, el Grupo espera que digan. El problema es que el llamado "arco opositor" aspira a gobernar: digamos: Reutemann, Solá, Cobos, Macri, el Colo, ¿Carrió? ...quien fuera. Pero ahí están recibiendo un curso intensivo de poder. Repitan todos: na-die-go-bier-na-sin-Cla-rín. En el fondo, el arco opositor está sometido a la que podríamos llamar la paradoja Lilita (por ponerle un nombre): necesitan de Clarín para existir pero les convendría que Clarín pierda esta batalla, si alguna vez quieren gobernar el país. En el caso de Carrió la solución parece fácil: la gordita sabe muy bien que ni ella ni sus pollos podrán nunca gobernar nada. El colorado, que es colombiano y tiene otros escollos, ha explicado por qué él también quiso tener su little Group: "para defenderme". Y acepta los partidos del sábado porque también tiene que vencer al Grupo.

Y después está el PJ. La suerte de la nueva ley de medios está en sus manos: son los legisladores del PJ de las diversas provincias y facciones los que en las próximas semanas van a decidir si se aprestan a gobernar la Argentina sin Clarín o se resignan a co-habitar el poder con el Grupo, como todos estos años, pero un poco peor, un poco más cagones, un poco más a la vista.



En tercer lugar: los Kirchner hacen esto ahora, después de haber perdido un tiempo precioso sin desarticular el oligopolio. Han tenido cierta sagacidad para ir eligiendo a sus adversarios oportunamente: primero descabezaron a las cúpulas militares, después a la Corte menemista, después a los tenedores de bonos. En cada caso, para vencer a un oponente tuvieron que aliarse con un poder fáctico. En las últimas semanas volvieron a repetir la jugada de pizarrón: con Grondona contra TyC. Gol. Y aquí se plantea lo que podríamos llamar la paradoja Kirchner: los pingüinos mostraron que el equipo se agranda en la adversidad, en situaciones de precariedad política: las más celebradas medidas de inicio del período de Néstor se tomaron cuando asumían el poder con un 22% de los votos, después de salir segundos contra un "triunfador" que abandonó. El golpe que liquidó a las AFJP lo concretan en situación de sozobra, después de la noche infausta del voto no-positivo. En los momentos en los que los K se han fortalecido, cuando parecía que podían ganar por goleada, ellos solos se complicaron el partido (el ejemplo más lamentable: la 125). Ahora de nuevo: se recomponen y producen averías al Grupo después de la dolorosa piña del 28/6. En situación de debilidad se proponen retar a duelo a un poder sustancial de la Argentina moderna, ese emporio que atravesó golpes militares, golpes de mercado, que se vayan todos, autocríticas de las cúpulas militares, obediencias debidas, indultos y revocaciones de indultos, sin jamás tener que explicar qué hizo él (el emporio) durante los años de plomo. Hasta la iglesia ha tenido que ceder parte de su ascendiente sobre la población, mientras le Grupo crecía y crecía. Ahora es Néstor, el que ya está políticamente muerto pero aún sobrevive. Es la paradoja K: hacer de su debilidad fortaleza, mientras el arco opositor espera las señas del asistente de dirección para entrar a cámara.

(Hoy a la noche la seguimos en La otra.-radio, FM La Tribu, 88.7, www.fmlatribu.com).

Con quién bailar?



Las lunas de junio: dice el muchacho que ya se dio por vencido con todo ese asunto, y que los abrazos tienen su encanto pero él ya no tiene esperanzas de enamorarse. Y el resto de la vida palidece insignificante. Dice que está buscando alguien con quien bailar. Con quién bailar? se pregunta una y otra vez, dice estar buscando alguien con quien bailar. Anillos, cuerdas, qué uso podría darle a cosas así? Campanas y carrouseles, siente que está boludeando. Y el resto de la vida palidece insignificante, ya que él sólo quiere alguien con quien bailar. Y tú, le dice el pibe a alguien a quien está mirando a los ojos, pareces el cielo, un ángel salido de un sueño, setecientos setenta y siete veces más adorable que cualquier cosa que este joven haya visto. Y el resto de la vida palidece insignificante.



Con quién bailar? Con quién bailar?, insiste. Porque dice estar buscando alguien con quien bailar.

De la cantera inagotable de canciones de amor de Stephin Merrit y sus Magnetic Fields habrá más el domingo a la medianoche en La otra.-radio (FM La Tribu, 88.7, www.fmlatribu.com).

Contaremos además con la distinguida presencia de Willy Villalobos y el especialista en medios Santiago Marino, para hablar del fin de los monopolios mediáticos.

Mentiras piadosas



por Martha Silva

En su cuento "La salud de los enfermos" del volumen Todos los fuegos el fuego, Julio Cortazar se deslizaba sinuosamente de la pintura familiar a lo ominoso. Como aquellos conejitos que en “Carta a una señorita en París” se empiezan de pronto a vomitar, como si tal cosa. Nadie en la literatura argentina, ni siquiera Borges, tenía la cualidad de deslizarse tan subrepticiamente hacia lo fantástico, haciéndonos creer en su cotidianeidad. Ese mecanismo cortazariano era por cierto más factible en épocas anteriores. Hoy resulta improbable creer que alguien que en verdad desapareció, tenga existencia real y esté triunfando en París. La inmediatez de lo tecnológico ha obturado casi totalmente la posibilidad de inventar mentiras piadosas. La cruda realidad saldría a la luz de inmediato.

Esas familias siniestras del siglo que pasó tenían además el mandato y la costumbre del disimulo, del ocultamiento de aquello que hoy se ventilaría descarnadamente por televisión, hasta el último detalle. Muerte, amor, adulterio y ruina eran palabras impronunciables en el seno de una familia honorable, palabra vetusta si las hay.

Mentiras piadosas es el primer film del director Diego Sabanés, que hace una versión libre del citado cuento. En ese ambiente de simulación del que hablábamos más arriba, hay un cierto toque de humor que el director rescata de Cortázar, en el que se mueven con holgura la gran Marilú Marini y el actor y director teatral Claudio Tolcachir. Mención especial para otro hombre de teatro: Rubén Schuzmacher, en el rol de un ser un tanto despreciable. El resto está correctísimo y hay también un protagonismo de los objetos.

En el film de Sabanés ocurre como en la obra teatral que interpreta casualmente en este momento Marilú Marini Invenciones, en la que existe una escalinata que, peldaño por peldaño, atesora y narra las vicisitudes y las miserias que han ocurrido en el seno de una familia de clase alta.

No faltará quien ejerza su derecho a criticar la libertad con que Sabanés adaptó el cuento. “Nadie puede decir ahora los textos del mismo modo”, nos dijo recientemente el gran autor uruguayo Villanueva Cosse, con respecto a su audaz versión de Marat-Sade.

Es , por lo menos, una cuestión opinable.

jueves, 27 de agosto de 2009

Brindemos







Comparacion entre la ley de la dictadura y el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual
(Fuente: Pablo Mazzone; link a Facebook)

A continuación, un cuadro comparativo sobre los principales puntos entre la ley de la dictadura y el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (SCA):

> Objeto de la regulación

Ley 22.285: Únicamente se regulan los servicios abiertos (radio y TV) y los sistemas complementarios más antiguos, como Antenas Comunitarias.

Ley SCA: El objeto de la iniciativa es otorgar marco legal a todos los Servicios de Comunicación Audiovisual independientemente del soporte técnico utilizado para su transmisión.

El libre acceso a las nuevas tecnologías permitirá el establecimiento de garantías destinadas a proteger el pluralismo y la diversidad de todas las producciones audiovisuales.

> Libertad de expresión

Ley 22.285: Está limitada por las necesidades de la Seguridad Nacional. La ley actual admite restricciones a la Libertad de Expresión basadas en este motivo.

Ley SCA: Se garantiza el derecho humano universal al derecho a la información y a la libertad de expresión como lo prevé el 13 de la Convención Americana sobre Derechos humanos, que implica el derecho a recibir, difundir e investigar informaciones y opiniones. Los tratados de Derechos Humanos son una pieza fundamental del espíritu de esta propuesta.

> Autoridad de aplicación

Ley 22.285: El organismo que regula la Radio y la TV está integrado por militares, servicios de inteligencia y empresarios.

Ley SCA: El organismo que regulará los Servicios de Comunicación Audiovisual será dirigido por un órgano colegiado integrado por representantes de la legislatura nacional, de la segunda y tercera minoría y representantes del Poder Ejecutivo Nacional.

Se establecerá un Consejo Multisectorial y Participativo integrado por representantes de las Universidades, de las Asociaciones sin fines de lucro, de los trabajadores del sector, etc.

> Licenciatarios

Ley 22.285: La radiodifusión sólo se podía ejercer como actividad con fines de lucro.

Recién en el año 2005 el Congreso Nacional permitió a las personas jurídicas sin fines de lucro ser titulares de licencias de radiodifusión, pero con algunas restricciones.

Ley SCA: Se permitirá el acceso a las entidades sin fines de lucro.

Se reservará con carácter inderogable, el 33% del espectro para las personas jurídicas sin fines de lucro tales como, asociaciones, fundaciones, mutuales, etc.

> Monopolios y Oligopolios

Ley 22.285: Se admiten los monopolios y los oligopolios de medios. El Estado tiene una participación subsidiaria, ya que solo puede dar servicio en áreas geográficas no rentables para los privados.

Ley SCA: Se impedirá la formación de monopolios y oligopolios.

Se promoverá el pluralismo del espectro y de los servicios de Comunicación Audiovisual. El Estado Nacional, las Provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y los Municipios tendrán asignadas frecuencias.

> Medios públicos

Ley 22.285: Solo se prevé su condición subsidiaria. Las Universidades deben ser titulares de licencias por explotación comercial en TV. Solo se preveía a ATC como empresa comercial.

Ley SCA: Se permitirá que las Universidades tengan emisoras sin restricciones ni obligación de ser sociedades comerciales.

Se propondrá un sistema de medios estatales con objetivos democráticos, con participación y control comunitario y social.

> Control Parlamentario

Ley 22.285: No está previsto ningún control por parte del Congreso de la Nación.

Ley SCA: El control del Congreso de la Nación estará previsto para evaluar el funcionamiento de la Autoridad de Aplicación, de los medios públicos y el desempeño del Defensor del Público.

Para ello se crea la Comisión Bicameral de Seguimiento y Promoción de los Servicios de Comunicación Audiovisual.

> Multiplicidad de licencias en servicios abiertos

Ley 22.285: Permite que una sola persona sea titular de 24 licencias de servicios abiertos (radio y TV). Ley SCA: Sólo se podrán tener 10 licencias de servicios abiertos.

> Multiplicidad de licencias en sisemas por suscripción

Ley 22.285: Los sistemas de TV paga no tienen limitaciones en relación a las licencias que puede poseer una misma persona, siempre que no estén en la misma zona de cobertura. Esto facilita la formación de monopolios.

Ley SCA: Las licencias de TV paga estarán limitadas en número y en cuotas de mercado.

> Plazo de licencias

Ley 22.285: Las licencias duran 15 años y se pueden prorrogar por 10 años más.

Ley SCA: Las licencias durarán 10 años y se podrán prorrogar 10 por años más, previa realización de Audiencias Públicas.

> Requisitos para ser titular de una licencia

Ley 22.285: Se exigen requisitos personales basados en la posesión de riqueza y preferencia de aspectos patrimoniales.

Ley SCA: Para ser titular de una licencia se ponderarán criterios de idoneidad y de arraigo en la actividad.

Se excluirá de la posibilidad de ser titular a quienes hayan sido funcionarios jerárquicos de gobiernos de facto, atendiendo a la importancia de los medios en la construcción del Estado de Derecho y la vida democrática.

> Transparencia de la titularidad de las licencias

Ley 22.285: Esta ley posibilita que mediante la utilización de sociedades por acciones, se esconda la verdadera titularidad de las licencias.

Ley SCA: Se promoverá un régimen de transparencia de titularidad de propiedad de las licencias.

> Contenidos de interés público

Ley 22.285: Se permite la codificación de las transmisiones deportivas, impidiendo el acceso abierto a la mayoría de la población.

Ley SCA: Este proyecto prevé que los partidos de fútbol relevantes podrán verse por TV abierta.

> Medios de propiedad social

Ley 22.285: No están previstos

SCA: Se promoverá la regularización de medios comunitarios, que han estado excluidos durante décadas.

> Cooperativas

Ley 22.285: Su participación estuvo prohibida hasta el año 2005. Actualmente pueden participar en forma restringida.

Ley SCA: Se establecerá un régimen abierto de participación para las cooperativas. También se implementarán medidas tendientes a evitar abusos de posición dominante.

> Cine nacional

Ley 22.285: No está previsto.

Ley SCA: Se establecerá una Cuota de Pantalla de Cine Nacional, como lo han hecho países como Francia o Brasil.

Película de amor n° 6: Montoneros, una historia


por oac

Cuando pensé en hacer este ciclo de 10 películas de amor siempre tuve en mente interferir sobre cualquier idea de "pureza", tanto en la noción de amor que pudiera ir construyéndose para los que siguieran la totalidad del ciclo, como de toda noción de género cinematográfico que pudiera relacionarse con el título "películas de amor". ¿Qué es una película "de" amor? ¿Qué se supone que tiene que pasar, cómo deberían comportarse los personajes de las películas de amor? Más de una vez, en los debates posteriores salió la idea de que, por ejemplo, los personajes de Torrentes de amor, los de Cuento de invierno o los de Les chansons d'amour no podían amar. En otro post ya hablé al respecto sobre la representación más pacífica y aceptada del amor. Quizá me sorprendió un poco que se señalara la "falta" de amor aún en las películas que yo había pensado como las más obviamente amorosas del ciclo. Aún así quedaba en pie la pregunta de lo que significa "película de amor", qué se piensa que debe habilitar ese "de". Una película donde los personajes se muestran atribulados por el amor, donde el amor los perturbe y los haga tambalear, ¿ya no sería de amor? Sin explicitarse en sus detalles, parece que hay un deber ser aún para las películas de...

Para esta segunda parte del ciclo yo reservé algunas miradas aún más problemáticas, films que directamente yo mismo no había considerado de amor en primera instancia. Van a ir viéndose. Pero me pareció una buena oportunidad volver a hacer circular aquella vieja consigna... ¿feminista?: "lo personal es político y lo político es personal". Esta frase puede pasarse rápido, como una simple generalización que afirma que lo político está en todas partes. Seguro que la frase también dice eso. Pero me parece que hay que detenerse un poco más de tiempo en esa correspondencia bi-unívoca, que dice más que una reducción de todo a la política, cosa que tantos reduccionistas están dispuestos a aceptar rápido. La frase habla de lo personal y dice que lo político es personal. Lo bueno que tiene para mí es que pone en contacto dos zonas que el sentido común separa. Más bueno todavía sería hacer que la distinción se disuelva: toda la experiencia amorosa es política, las relaciones familiares lo son, una carrera universitaria, un noviazgo, una separación, una canción, una ceremonia fúnebre, una proyección cinematográfica son políticas. Las frases que quedan sin decir son políticas. La práctica de los trolls que a menudo visitan este blog con el fin de atraer la atención por un rato con poco gasto y casi nulo compromiso personal, practicando esta forma zonza del ring-raje, también.

Pero la frase además dice de qué está hecha la política: de qué está hecha la Historia. Nietzsche diría que todo lo grande tiene un origen bajo. No sólo la idea de Dios o la distinción entre el Bien y el Mal; también una revolución se amasa con materiales "bajos". Si no fuera que esta distinción entre lo "alto" y lo "bajo" supone ya una determinada jerarquía que hace pensar que entrar a Montoneros para levantarse tipos es algo "bajo", podríamos suscribir la frase. Pero, ¿quién dijo que tomar el poder es alto y levantarse un tipo es bajo? Hay algún realizador que puede llegar a ofenderse mucho si alguien se atreve a detenerse en las historias de amor, de celos y despecho apenas sugeridas que flotan en su película "de desaparecidos". Pero, ¿es una impertinencia pensar (lo que alguna película incita a pensar, aún contra la voluntad de su realizador) que la experiencia miltante de los años 70 está amasada en el amor, en las intrigas, las infidelidades, los celos, la seducción, el levante?



En 1999 le hicimos una entrevista a Andrés Di Tella para la revista Parte de Guerra. Allí él decía:

"- Para mí era importante decir que Ana, la protagonista de Montoneros, una historia, que está contando esas experiencias tremendas, es una persona que hoy está bien. Pero en realidad a la vez es una persona dañada, no puede dejar de serlo. Quizá todos tenemos algo dañado, no sé, todo el mundo, aunque no tenga una historia tan dramática. La diferencia es cuando se cruza la política de esa forma: es la intervención del estado la que le mata al marido. Y lo increíble es que hasta el día de hoy tiene esas dudas de que alguien la llamó y entonces a lo mejor él está vivo. La película empieza con eso, es algo que yo había escuchado... pero ella me dijo: «mirá, ayer me llamó...». Estaba totalmente alterada. O sea que la desaparición es una cosa... más que real, es como un pozo negro que no tiene fin. Yo no lo podía creer... Ella misma dice después: «no, me di cuenta de que no podía ser, pero en un primer momento...».

"- ¿Qué críticas les hacían los ex-compañeros a Ana, después de ver la película?

"- Ella dice en algún momento en chiste, ¿viste? que los militantes del PC tenían granos, que eran todos gorditos con anteojos, y que los montoneros eran churros, buenos mozos, y que ella se levantó al más lindo de todos. Lo dice riéndose, pero parece mentira cómo la gente dice: «¡ah, se metió por eso, es la única razón!», y la acusan de ser superficial, cuando a mí me parece todo lo contrario. Además es algo con lo que me encontré en absolutamente todas las charlas, el elemento de la seducción: que en los montoneros estaban las mejores minas o los chicos más lindos, ¿entendés? Pero estaba prohibido eso... Es que la experiencia personal va en contra de los mandatos, de lo que debe ser, además de lo que debió haber sido.

"- ¿Hubo gente que se enojó mucho con la película?

"- No, nadie se enojó. Hubo gente que no estaba de acuerdo y que discutió, como Graciela Daleo. Una sola vez hubo un incidente, cuando la dimos en la facultad de Ciencias Sociales. Había un grupo de montoneros actuales, liderados por el hijo de Firmenich. Hicieron un volante que hablaba de la tergiversación histórica y pintaron el aula. Y los del Centro de Estudiantes, que eran de Franja Morada, decían: «no, no pinten el aula, ¡compañeros!», una discusión tremenda. Yo estaba en la esquina y llegué al final de la proyección, entonces unos aplauden y después este grupo empieza a putear y a cantar la marcha peronista. ¡Se armó la gresca! Yo me sentía... ¿vieron Ed Wood?, cuando él va al estreno de la película y ve a la gente enfervorizada y se pone contento, y alguien del público dice: «ahí, ahí está el director... ¡mátenlo!». (Risas). Era más o menos los mismo, primero la euforia y después...".

miércoles, 26 de agosto de 2009

Voceros del poder




por Carlos Raimundi

El diputado Raimundi, del espacio SI (Solidaridad e igualdad) da su punto de vista acerca del discurso de los dirigentes políticos que se transforman en voceros del establishment, de los grandes grupos mediáticos o de la dirigencia rural; estas declaraciones las hizo a partir del exabrupto del parco senador Carlos Reutemann ("que la candidatura se recontra metan en el medio del culo") y de las declaraciones de Gabriela Michetti sobre cómo consideran a Argentina en el mundo ("me contó un señor que estuvo afuera, en un curso especial, que Argentina no existe"). Las expresiones de Raimundi se hicieron en el programa 678 de Canal 7.

Una cosa es ser parco por forma de ser, pero teniendo volumen; y otra cosa muy distinta es decir poco porque no hay nada para decir, porque todo lo dice el poder. Entonces el poder es el que le presta los escenarios a la política. Durante la campaña era el programa de Tinelli. El debate de la política no estaba en el mundo de las ideas, estaba en el mundo de la farándula. Después, para poder existir había que estar en la Rural. Más tarde hay que asumir o cambiar posiciones por temor a que un Grupo de medios me haga aparecer o no en su pantalla.

El problema sería que la política está perdiendo volumen y el poder necesita dirigentes que digan poco o que no digan nada, que busquen grandes consensos etéreos. Como De Narváez, por ejemplo. Porque el poder no está buscando dirigentes con volumen, que se planten, que digan "acá está la política, hablo en nombre del pueblo". En cambio, necesita dirigentes que digan: "adónde hay que firmar, qué tengo que hacer para que ustedes estén de acuerdo y para poder salir en los medios que ustedes manejan".

Estamos en vísperas de tratar la Ley de Arrendamiento Rural, un proyecto preparado con el consenso de una abrumadora mayoría de los sectores políticos, una ley con origen en la Federación Agraria. Yo quiero ver que los dirigentes que firmaron ese consenso por estar de acuerdo con lo que dice, ahora lo sigan sosteniendo. No vaya a ser que ahora le vayan a preguntar a la Federación Agraria o a la Mesa de Enlace si están de acuerdo, y si nos dicen que no están de acuerdo, entonces estos dirigentes qeu hablan para el poder retiren el consenso. Eso sería una muestra más de que estos dirigentes primero le preguntan al poder qué tienen que hacer y adónde hay que firmar, y después actúan en consecuencia.



(Las declaracionesde Raimundi las hizo a partir de los dichos de Reutemann y Michetti, pero se podrían aplicar a pseudo-progresistas como Pino Solanas; incluso a varios comentadores de este blog que tratan de cultivar una imagen crítica y se alínean sistemáticamente con la derecha).

La otra adhiere al proyecto de ley de medios audiovisuales

Este jueves en el Congreso


Este jueves 27 de agosto de 2009
Hora: 11:30 - 18:00
Lugar: Frente al Congreso
Calle: Entre Ríos y Rivadavia, Buenos Aires.

Este jueves, día de la radiodifusión, nos movilizamos de Plaza de Mayo a Congreso en apoyo al proyecto de ley que se presenta en el Congreso, a 5 años de la presentación en sociedad de los 21 puntos básicos por el derecho a la comunicacion.

Link a facebook.

Este proyecto ha sido discutido a lo largo y lo ancho del país, con conferencias, seminarios y asambleas de gran participación popular y cuenta con el apoyo de diversas entidades vinculadas a la prensa y la comunicación.

Con su promulgación, se pondrá fin al viejo decreto-ley de Radiodifusión de la dictadura de Videla-Martínez de Hoz. La presentación de la norma buscará reemplazar al Decreto Ley 22.285 de Radiodifusión que lleva al pie las firmas de Jorge Rafael Videl, Albano Harguindeguy, José Alfredo Martínez de Hoz, Jorge A. Fraga, Carlos W. Pastor, Juan R. Llerena Amadeo y de David R. H. de la Riva. La denominada "ley de medios de la dictadura" fue sancionada el 15 de septiembre de 1980 y promulgada cuatro días después. Contiene 116 artículos distribuidos en 11 capítulos y su marco normativo fue puesto en marcha en 1982, a través del Decreto 286/81, reglamentario de la 22.285. En 29 años de vigencia sufrió no menos de 20 modificaciones, entre disposiciones, resoluciones, Decretos ley, Decretos de Necesidad y Urgencia y leyes.

La nueva ley dará fin a la situación monopólica de los medios audiovisuales. Con esta ley se da inicio a un proceso amplio y abierto de democratización plena en el acceso a los medios y un contenido concreto al derecho a la libre expresión de las ideas.

Los puntos más destacables del proyecto presentado son:

- Se garantiza el derecho humano universal a la información y la libertad de expresión, como lo prevé el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que implica el derecho a recibir, difundir e investigar informaciones y opiniones.

- Se reservará con carácter inderogable, el 33% del espectro para las personas jurídicas sin fines de lucro tales como asociaciones, fundaciones, mutuales, etc.

- Se promoverá la regularización de medios comunitarios que han estado excluídos durante décadas.

- Se impedirá la formación de monopolios y oligopolios. Se promoverá el pluralismo del espectro y de los servicios de Comunicación Audiovisual.

- Se propondrá un sistema de medios estatales con objetivos democráticos, con participación y control comunitario y social.

- Sólo se podrán tener 10 licencias de servicios abiertos. Las licencias durarán 10 años y se podrán prorrogar por 10 años más, previa realización de Audiencias Públicas.

El jueves estaremos en Plaza de Mayo.

martes, 25 de agosto de 2009

Parador Retiro: la política del cine

Texto aparecido en La otra 21
(fragmento de un informe sobre el mejor cine argentino de 2009)


por oac

Una película que se filma en un lugar como el Parador Retiro no puede ser otra cosa que cine político. Pero bajo esta etiqueta pueden incluirse experiencias diversas, cines diversos y políticas diversas. Con las mejores intenciones se puede fomentar una mirada paternalista que despierte conmiseración hacia un grupo de indigentes que siempre estarán ubicados del otro lado de la pantalla, mientras la película se dirige a un público a salvo de estos peligros. También se podría tratar de estimular algún tipo de culpabilidad de un espectador cómodo pero con mala conciencia, o remarcar lo que a todos nos conviene sentir: que el estado no hace lo suficiente, que estas instituciones funcionan muy mal, que nos apenan estas víctimas del sistema y que el solo hecho de apenarnos un rato nos hace un poco mejores. Cuando sucede esto no deja de ser cine político, aunque su propósito declarado (cierto denuncialismo) no coincida exactamente con los resultados, porque finalmente ese paternalismo es una buena manera de atornillarnos para quedar finalmente más fijados a la situación inicial. No digo que en todo esto no haya algo de realidad: la culpa, las víctimas, el estado. Quizá estos lugares comunes sean ineludibles y hasta el film más honesto permita vías de escape oportunas.

Sin embargo, el cine político no está todo hecho, siempre está por hacerse, no se trata de un simple trámite, porque cada película vuelve a enfrentarse con el obstáculo del poder y del no poder, cada película que se filma sobre un tema “social” vuelve a toparse con su objeto: la pobreza, la injusticia, la exclusión, la culpa. Y cada espectador vuelve a iniciar la historia del cine y se sobresalta cuando siente que el tren se le viene encima, o bien cierra la barrera para que nada de lo que aparezca en la pantalla lo alcance... (continúa en La otra 21).

Y Parador Retiro sigue proyectándose en el MALBA (Av. Figueroa Alcorta 3415), sábados 18.30.

lunes, 24 de agosto de 2009

Fiebre en la Trastienda



por Dark Lady

El recital de La Portuaria programado para el 11 de julio en La trastienda se realizó finalmente el sábado pasado, 22 de Agosto. “Brindo por ustedes y porque se terminó la gripe chancha, o quizás nunca existió, no me importa” dijo Diego Frenkel, lider de La Portuaria, a cuatro o cinco temas de comenzado el show.

Siempre es un placer verlos en vivo, encontrarse con ellos en ese paroxismo que se da siempre finalizando sus conciertos (y también acompañarlos en todo el viaje para llegar a ese éxtasis). Esta vez los pude ver a una distancia de dos metros, sentada en una mesa de la primera fila y disfrutando de una copa de vino. La figura de Frenkel se elevaba desde el suelo por la altura del escenario y por la altura de los saltos espasmódicos con que a veces nos hipnotiza, ese cuerpo delgado y fibroso que serpentea. Tiene esa capacidad de convocarte, de atraerte, de seducirte con la emoción en la voz, fuego en el cuerpo y el alma que se asoma a través de su mirada.

En este caso, y como suele suceder en la mayoría de los recitales, empezaron tímidamente con temas que en su gran mayoría eran de su última producción La vaca atada. Como en su recital veraniego en la Costanera sur, quedé encantada con la bailable Chiquitita pegó, en la cual brilló principalmente el baterista de la banda, el “Colo”, quien tocó la canción con los ojos cerrados, como poseído por el ritmo. Otro de los temas al cual le imprimieron mucha onda y groove fue Enero, también de su último disco.

Pero ahí la cosa recién empezaba.

En medio del show, justamente cuando promediaba el super hit Selva, a Frenkel se lo vio molesto porque aparentemente no le funcionaba bien su guitarra. Dejó de cantar y hasta amagó con no tocar más. Se lo notaba enojado. Sus compañeros lo mimaron con sus miradas y con sus palabras. Y Diego volvió. Este incidente duró apenas medio minuto (o quizás hasta menos) pero afectó el desarrollo del show de una forma inesperada. El cantante supo explotar esa bronca y conducir esa energía hacia su performance, que extrañamente a partir de este “inconveniente” se vio favorecida. El tipo despegó.

Cantó La vaca atada y se bajó del escenario para subirse a cantar sobre la mesa donde teníamos el vino. Le corrí la botella para que no se rompiera la cabeza. Fue hermoso tener ese cuerpo eléctrico tan cerca. Volvió a subir al escenario. Se llevó a una niñita de unos diez años a bailar con él unos de sus mejores temas, Baby, del disco Río. La nena estaba chocha y lo seguía a Frenkel al ritmo del acordeón.

Repasaron además algunos de los temas de su disco 10.000 Km, incluída la canción Bajo la piel (uno de mis preferidos). También tocaron los éxitos Devorador de corazones, Nada es igual y El bar de la calle Rodney. El primero de estos temas suelen tocarlo a un ritmo mucho más acelerado que en el disco que lleva su nombre. Entonces Diego se arrojó al público, como una ofrenda.

Gran parte de su cuerpo cayó encima mío. Yo agarré una de sus piernas mientras el sostenía su púa entre los dientes. Todas querían tocarlo y él quería ser tomado por todas. Yo a esa altura hacía rato que, como Frenkel lo pidiera, había “levantado la cola de la silla”.

Cada vez que los veo pienso que sus discos, si bien son muy buenos, son enormemente superados por sus apariciones en vivo. La energía que fluye es impresionante. Sus conciertos tienen un plus que en los discos se pierde. La interacción de ellos en el aquí y ahora y con su público los lleva a otro nivel artístico. os shows de La Portuaria siempre suben la temperatura: “ parece que volvió el verano. En La Portuaria siempre es verano”.


(Este video fue escogido por el editor del blog porque los registros en vivo de La portuaria que hay en youtube tienen un audio muy deficiente)

domingo, 23 de agosto de 2009

Di Tella, Bernini, Mekas, Magnetic Fields, el documental en primera persona, la Historia, las historias y las canciones de amor: la radio, tonight


Jonas Mekas

Este domingo a la medianoche en La otra.-radio estaremos conversando con Emilio Bernini y Andrés Di Tella.

Ambos son viejos amigos de La otra. Emilio es crítico de cine, editor de la excelente revista Kilómetro 111. Hace poco tuvo a su cargo prologar la edición del libro Ningún lugar adonde ir (Caja Negra Editora, Buenos Aires, 2008), del cineasta Jonas Mekas. Ningún lugar adonde ir es el diario personal del largo exilio que Mekas inició en 1994, después de huir por razones políticas de su tierra natal, en Lituania. Mekas pasó por campos de trabajo forzado y campos de refugiados de guerra para terminar recalando en New York en 1949. En esa ciudad, Mekas llegaría a ser uno de los principales exponentes del New American Cinema y muy activo participante del movimiento contracultural en el que participaron cineastas como John Cassavetes, artistas plásticos como Andy Warhol, poetas como Allen Ginsberg y músicos como John Lennon, Yoko Ono y The Velvet Undreground. La obra de Mekas es insoslayable para aquel que se interese por el cine independiente y, más específicamente, por toda una línea del cine contemporáneo que se conoce como "diario fílmico" o también "documental en primera persona". Mekas es autor de varios films fundamentales de este género, como Lost, lost, lost, Reminiscences of a journey to Lituania y As I was moving ahead, ocassionally I saw brief glimpses of beauty, uno de los títulos más largos y bonitos que una película haya tenido. Emilio Bernini en su prólogo al libro de Mekas sostiene que en el diario personal que el cineasta escribió entre 1944 y 1955 está prefigurada la poética que iba a continuar en sus películas. Bernini viene reflexionando desde hace tiempo sobre el género del documental en primera persona. En la presentación de este libro que se hizo hace poco en el MOCA dijo:

"Si hay una característica contemporánea del documental actual es precisamente ese pasaje al polo de la primera persona cuando en la historia del documental siempre se trató de la narración o la representación del otro, cultural, social, político, étnico, trabajador. En la historia del documental la representación del yo estaba ante todo prohibida, porque en esa inter-dicción –esto es, que el cineasta no dijera su yo- se aseguraba la condición objetiva del documental y se fundamentaba pues el documental. El documental contemporáneo, en su forma más innovadora, termina con esa interdicción porque hace de su objeto a los cineastas mismos, que hablan de sí y crean sus propias imágenes. Hablar de sí, escribir sobre sí, filmar sobre sí, es una modalidad cada vez más extendida, que no implica solo al documental, sino a la cultura contemporánea misma". (La versión completa de esta disertación va a ser publicada en el número 22 de revista La otra)".

Esta tendencia de la cultura contemporánea abarca, según sostiene Bernini, obras literarias como La vida descalzo en Villa Gesell y otras playas de Alan Pauls, o Un año sin amor de Pablo Pérez; pero también se puede reconocer en obras de teatro como Crudo de José María Muscari y La noche que Larry Kramer me besó de David Drake, o en películas como Tarnation.

Otro al que el tema del documental en primera persona le interesa es Andrés Di Tella, porque él los hace (La televisión y yo, Fotografías, filmes sumamente valiosos e interesantes);
pero también los ve, los piensa y escribe sobre ellos, lo que se puede constatar en su blog Fotografías. Este tema ya le interesaba a Andrés en 1999, cuando era director del BAFICI y a mi pedido escribió un artículo titulado "Primera Persona Documental" para la revista Parte de Guerra, que yo co-dirigía por ese entonces. En esa nota Di Tella también vinculaba este género contemporáneo del documental autobiográfico con una tendencia de la literatura actual, las llamadas memoirs.

"... la tendencia en la literatura norteamericana y británica es que las «memorias» ya no son el patrimonio exclusivo de escritores mayores, de personajes notables o, digamos, de los ricos y famosos. Cualquiera, de cualquier edad, puede escribir sus memorias. En una vuelta de tuerca nueva, muchos escritores jóvenes comienzan su carrera publicando un libro de memoirs. Uno de los libros más originales que leí en los últimos años, por ejemplo, fue el primer libro del inglés Nick Hornby, Fever Pitch, las alucinadas memorias de un hincha de fútbol, la cultura popular, la sociedad inglesa, en fin, lo público y lo privado. (...) En la ensayística, creo que no hay actualmente forma que tenga mayor credibilidad. Si nos atrevemos a decirlo con un poco de grandilocuencia: ante el fin de los Grandes Relatos, el pequeño relato de la experiencia privada es de lo más cerca que podemos llegar a alguna verdad".

Di Tella escribía eso en 1999, cuando venía de hacer Montoneros, una historia (que vamos a pasar el sábado próximo en el ciclo de las 10 películas de amor en el auditorio La Tribu), film que, si bien no es un ensayo autobiográfico, se toma la libertad de enfocar un período de la historia argentina habitualmente referido a la Historia con mayúscula, pero centrándose en una experiencia personal e intransferible, una historia (¿de amor?). Con Di Tella hoy vamos a hablar de la tensión, la colaboración y el conflicto que se establece entre la Historia general y las historias perticulares, tal como él las practica en su cine y las piensa como espectador y lector.

Di Tella y Bernini en La otra.-radio, hablando de Historia y de historias. Y las canciones de amor, esas que nunca pasan de moda, esta noche las va a traer Magentic Fields. A la medianoche en FM La Tribu, 88.7, www.fmlatribu.com.



I should have forgotten you long ago
But you're in every song I know
Whining and pining is wrong and so
On and so forth, of course of course,
But no, you can't have a divorce

I haven't seen you in ages
But it's not as bleak as it seems
We still dance on whirling stages
In my Busby Berkeley dreams
The tears have stained all the pages
Of my True Romance magazines
We still dance in my outrageously beautiful
Busby Berkeley dreams

And now you want to leave me for good
I refuse to believe you could
You forget we're not made of wood
Well darling you may do your worst
Because you'll have to kill me first

Do you think it's dangerous
To have Busby Berkeley dreams?

sábado, 22 de agosto de 2009

Underwear



Una chica linda en ropa interior
una chica linda en ropa interior
si hay algo mejor en este mundo
a quién le puede importar

La muerte es la muerte
pero el amor es el amor
la muerte es sólo la muerte
pero el amor es el amor



Un chico lindo en ropa interior
un chico lindo en ropa interior
si hay algo mejor
que tirársele encima
a quién le puede importar

La muerte es la muerte
pero el amor es el amor
la muerte es sólo la muerte
pero el amor es el amor.



Este domingo en La otra.-radio (FM La Tribu, 88.7, www.fmlatribu.com), la música de The Magnetic Fields.

Y estaremos charlando sobre cine con Andrés Di Tella (realizador de
Montoneros, una historia, que proyectaremos en el ciclo 10 películas de amor el próximo sábado 29 de agosto en el Auditorio La Tribu) y Emilio Bernini (crítico de cine, editor de la revista Kilómetro 111 y autor del prólogo del libro Ningún lugar adonde ir, de Jonas Mekas).

viernes, 21 de agosto de 2009

Fascismo mediático


por oac

Ni bien se conoció el fallo judicial de la causa Cromañón una banda de jueces mediáticos -encabezados por el habitualmente abyecto Jorge Rial, la siempre despreciable Mirtha Legrand y el cada vez más degradado Jorge Lanata- salió a rechazar el dictamen y a representar indignación ante cámaras, sin conocer los fundamentos, naturalmente. El énfasis de los mediáticos se centró en la absolución de los integrantes de la banda Callejeros. Reprobaron esa absolución y dictaminaron que por ella queda demostrado que en "este país" no hay justicia. ("¿Hasta cuándo vamos a tener un país poco serio?'"). El que siempre llega más lejos es Rial: en un alarde del más desembozado fascismo electrónico se comprometió ante cámaras a no permitir que los Callejeros vuelvan a subir a un escenario; amenazó con dar a conocer los nombres de los empresarios que se atrevan a contratarlos, con la presunta intención de promover una suerte de linchamiento televisivo.

Esta peligrosa prepotencia muestra el ejercicio del poder que los policías mediáticos se arrogan y nos invita a buscar alguna manera de contraarrestar el peligro de estos facho-mediáticos. Se postulan para sustituir a la justicia y promover un neo-despotismo electrónico que induzca los truculentos estados de ánimo de las hordas de televidentes psiquiatrizados. ¿Habrá alguna manera en el futuro cercano de defendernos de estos ignorantes tan peligrosos (mediáticos y televidentes)?



La condena televisiva a Callejeros no necesita analizar los fundamentos del fallo. Desde la ignorancia del desarrollo del caso se hace hincapié en el hecho de que el manager de la banda, Diego Argañaraz, reciba una dura condena, mientras los integrantes de la banda resultan absueltos. De haberse interiorizado de los fundamentos del fallo, los facho-mediáticos se habrían enterado de que la absolución se funda en algunas premisas que los jueces consideraron probadas:

- La revista Arde rock & roll de julio de 2003 (anterior al incendio) publicó unas declaraciones de Patricio Fontanet diciendo: "En organización mejoramos un montón. Yo no me preocupo por la escenografía, así como no me preocupo por la seguridad, yo sé que Diego [refiriéndose a Argañaraz, el manager] va a cumplir con eso y hay un laburo metódico”.



- La condena diferenciada para Argañaraz se basa en que los jueces consideraron probado que junto con Chabán, Argañaraz organizó el show.
- El era el único referente de Callejeros que hablaba con Chabán.
- Se encargaba de contratar el sonido, los fletes y el alojamiento del grupo.
- Arreglaba con Chabán la cantidad de entradas que se ponían en venta.
- Recibía la recaudación y deducía los gastos, entre los que incluía la coima policial.
- Además de la seguridad contratada por Chabán, Argañaraz contrataba a Lorenzo Bussi como organizador de seguridad de Callejeros y le indicaba cuántos integrantes precisaba para cada show .
- Contrataba a un grupo para rescates de emergencia.

No me consta nada de esto ni soy quien para evaluar su grado de certeza. No es ese el caso. Mi pregunta es cómo se puede rechazar el fallo sin entrar a considerar todas las variables de un caso de muchas facetas, con demasiados actores y muchos aspectos problemáticos. Estos puntos fueron considerados probados por el tribunal. ¿Puede equivocarse este tribunal al considerarlos como motivos suficientes para condenar a Argañaraz y absolver a Callejeros? Por supuesto, todo juez es falible. ¿Hay algún motivo para sospechar que estos jueces tengan algún interés particular en salvar a Callejeros y condenar a Chabán, Argañaraz y al policía coimero? Nadie tiene el derecho de afirmarlo si se queda tan sólo en una sospecha o en la indignación cualunquista del país "poco serio".

El fascismo mediático no se detiene en las minucias que son decisivas a la hora de absolver o condenar a alguien por un hecho de resultado tan terrible. El televidente psiquiatrizado que consume esta basura hasta la insanía y responde como cobayo a las consignas que les dicta la tv no necesita mucho para indignarse y salir a gritar su sed de sangre. *

Si las premisas que fundamentan el fallo judicial están probadas adecuadamente o no lo están, eso no lo puede decir ningún mediático ni ningún telvidente; tampoco lo podemos determinar en este espacio. No cabe otra más que esperar la revisión prevista por el propio sistema judicial, mediante los recursos que presenten las partes interesadas. No son tampoco los familiares de las víctimas los sujetos más calificados para evaluar el fallo. Se los puede acompañar en el dolor, pero no hay por qué seguirlos en sus reacciones particulares.

* (Incluso el televidente semi-ilustrado que sale a repetir con prolijidad la línea que baja la voz en off de TN es igualmente dócil; aunque cultive ante el espejo la imagen del analista sagaz, recita el libreto de Nelson y Lilita).

jueves, 20 de agosto de 2009

Ya está


por oac

Ya está. Las facultades delegadas al poder ejecutivo de la nación han sido aprobadas por una mayoría holgada en el senado: 38 votos contra 30. Los agoreros que esperaban que después del 28 de junio la situación se fuera a hacer ingobernable a menos que el gobierno cediera al apriete de la corporación agrogarca pueden seguir intentándolo. Los que creían que la derrota electoral iba a desgajar los bloques del oficialismo en ambas cámaras por causa de una rebelión antikirchnerista empiecen a apostar por una oposición articulada en base a ideas, aunque sea mínimas, en lugar de esperar la disgregación del oficialismo. Por ahí se les ocurre algo.



Ya está: fútbol gratis para todos a partir de mañana. Así, de un plumazo, se le acabó el negocio a TyC. No más Domingol, no más esas inolvidables trasmisiones de las tribunas mirando un partido que quedaba fuera de campo. No más secuestro de los goles hasta el domingo después de Fútbol de Primera. El fútbol de primera se va a ver en la tv pública y gratis, desde mañana mismo. El domingo a las 22 en el 13, fútbol de última. ¡Qué lástima que ver el fútbol en directo no siga siendo un privilegio de los que tienen el abono premium, pucha! Los idiotas útiles que tratan de hacer creer que el estado va a subsidiar al fútbol dejen de mentir en defensa de los intereses del Grupo. El fútbol no necesita subsidios porque es un gran negocio. Los políticos opositores cuya territorialidad se basa en que TN les dé pantalla empiecen a pensar que quizá no les resulte un buen negocio apostar todas las fichas a Clarín.


crisafa