viernes, 30 de noviembre de 2012

El filósofo, el festival y el veneno del cine

Mar del Plata 2012 - Parte II
por José Miccio

Bleak Night

7

Es un buen momento para hablar de cine latinoamericano. Una película de la competencia internacional que no se llevó ningún premio pero fue bien recibida es la brasileña O som ao redor, del debutante Kleber Mendonça Filho. No consigo entender las razones de sus defensores. Memories look at me se maneja dentro de la historia social de su país sin convertir cada comentario en un ejemplo y cada situación en un caso; en O som ao redor ocurre todo lo contrario: no hay nada que no responda a una grilla preestablecida. Cuando se habla de guiones de hierro se suele pensar en un tipo de narración hipercontrolada, comúnmente atribuida a Hollywood; pues bien, el de Mendonça Filho es un guión de hierro que se pretende alternativo al otro, algo muy frecuente en cierto cine de pretensiones críticas e inclinado al énfasis y la tesis.

O som ao redor

O som ao redor es un retrato de la burguesía brasileña de Recife, de sus previsibles miserias y mezquindades. El edificio donde pasan la mayor parte de las cosas es propiedad de una familia de terratenientes liderada por un viejo canchero y desagradable que se baña de noche en un sector de la playa visitado por tiburones. No hay en la escena otro riesgo que la metáfora: entre predadores hay códigos. Efectivamente, el nieto que anda noviando con chica nueva puede ser un pibe más o menos piola, un burguesito presentable; pero el viejo es distinto, porque sabe perfectamente de dónde viene la guita y qué significa tenerla en abundancia; una secuencia en el campo sirve para poner en relación la tierra y el lujo urbano: en ella un salto de agua se transforma en sangre.

La exposición de O som ao redor es tan esquemática que no es difícil imaginar el repertorio de ideas que las escenas vienen a ilustrar; de hecho, y a pesar de sus planos contundentes, las escenas son tan flojas, tienen tan poca autonomía, que parecen los cuadros de la casa de un guionista. Por ejemplo: las burguesas que permanecen en el hogar mientras su esposo trabaja son sexualmente insatisfechas: que una se haga una paja usando de vibrador el lavarropas (en Mad Men Betty Draper hace lo mismo). Los burgueses piensan en futuros abstractos en los que sus hijos podrán moverse bien si manejan determinadas herramientas: que los pibes estudien chino. Los burgueses están locos por la seguridad: rejas, rejas y más rejas (y alguna cámara). Hay burgueses jóvenes que se sienten vacíos: que uno robe estéreos. Pero hay también burgueses livianos y bien pensantes: entonces que uno defienda en una reunión de consorcio al empleado que se duerme pero se vaya a encontrar con su chica antes de votar. Así todo, hasta el martillazo final.

Post Tenebras Lux

8

Palabras oídas en la cola del cine, en distintos días y horario: miserabilismo, puesta en escena, relleno, larga, gratuito, preciosista, deconstrucción, autoindulgente, rigurosa, desafiante. Es casi imposible hablar sin caer en ellas; en cierto sentido trabajan solas, y quién duda que de ahí procede su efectividad a la hora de comunicarse con rapidez o hacerse el rana. Aparecían en todas partes, sin método; pero en los comentarios sobre la última de Reygadas se pisaban por ver cuál primereaba. Sucede que si hubo en Mar del Plata una película para el agite, esa película fue Post Tenebras Lux. Otros adjetivos para ella: irritante, arrobadora, potente, pueril, inolvidable.

La primera escena es increíble. Una nena – la hijita de Reygadas – camina en medio de una tormenta eléctrica por una llanura embarrada en la que van y vienen vacas, caballos y perros. Verdadero antídoto contra O som ao redor, la escena tiene que ver con el desamparo y la fragilidad (también con la vida recia y sin culpa) no porque sus formas sean ilustrativas sino porque son absolutamente incitantes. La clave es la riqueza sensorial. Cuando la película se entiende, cuando del caldo de imágenes y sonidos el sentido asoma su cabeza, las cosas empiezan a andar mal. Por el contrario, mientras la oscuridad permanece y los lazos entre escena y escena resultan inexplicables la película es fascinante. Incluso algunos de sus riesgos más notorios se sobreponen por descaro a la gravedad y el profundismo. Un fauno fosforescente que camina con valijita de plomero o doctor, un tipo que se arranca la cabeza con las manos, la falta de conectividad: hay que bancarse las burlas de los superados.

Y hay que bancarse a Reygadas, que no deja de frecuentar malos lugares. Hay en el cine heraldos de la espuria trascendencia: el Malick de El árbol de la vida, el Von Trier de Dogville. Reygadas parece siempre a punto de sucumbir a esa misma petulancia. Por eso, si alguien pregunta de qué va su nueva película tal vez convenga recurrir a su tema más a la vista y decir que trata de la vida en la ciudad y la vida en el campo. Es un modo de proteger su sensualidad de los huracanes teológicos que inspira. Pero con todo derecho se puede decir: trata de la falta de calma. O del pecado.

Las tres opciones son legítimas y llevan a las mismas conclusiones, pero tengo la impresión de que si se llega a ellas desde los temas más hondos la película empeora notablemente. En cualquier caso, hay algo cierto: el mundo de Post Tenebras Lux es un mundo inhóspito, desespiritualizado, duro como la piedra; y el lugar que el hombre ocupa en él no es superior al de los otros seres. La equivalencia entre plantas, animales y seres humanos que la película propone es notable: son iguales frente a los elementos, no frente a Dios, que permanece ausente.


Romance Joe

9

Una sección interesante, irregular pero bien curada, fue la de los nuevos directores surcoreanos, que estuvieron en Mar del Plata presentando sus películas. Dos de ellas mostraron cierta inclinación por el existencialismo: Bleak Night, un preciso estudio de adolescentes angustiados, muy serio y riguroso, y la deliciosa Romance Joe, una comedia de medio tono que se mueve durante dos horas con la gracia del conejo blanco de su gran final. En la línea del mejor Hong Sang-soo, la película debut de Lee Kwang-kuk, que supo ser su ayudante, consigue unir tristeza y levedad sin recurrir a escenas de compensación ni a contrastes de laboratorio. Uno de sus principales encantos es el poco interés que muestra por señalarles a sus espectadores las razones de cada cambio de tiempo y nivel narrativo; Romance Joe es difícil de seguir si se pretende salir del cine con un mapa de sus caminos, pero no si uno se deja llevar por el ritmo de sus planos y sus cortes, tan fluidos que parecen surgir de nuestra respiración.

Hanaan

También resultó atractiva Hanaan, una película barata y sin actores profesionales que trata de un policía surcoreano que trabaja en Uzbekistán como agente de narcóticos. Cultora del hiperrealismo de cámara en mano y editada con destreza, la película no carece de virtudes: tiene garra, un gran prólogo y la suficiente convicción como para escapar de su único plano bonito como de la peste (la foto del catálogo es justamente la de ese plano fundamental y despreciado: una traición de pressbook).

Dangerously Excited

Existen estadísticas miserables que pretenden medir la felicidad. En El relojero de Saint Paul, aquella película de 1973 con la que Tavernier llegó al cine (tal vez para poco), un locutor radial dice apenas al comienzo: “Las encuestas afirman que el 89% de los franceses son felices”. En Dangerously Excited, segundo largo de Koo Ja-hong, el protagonista dice, conforme, que su índice de felicidad es de 49. Las dos películas, que no se parecen en absolutamente nada, tratan de la falsedad de la estadística, de su retorcida estupidez. La pretensión del director coreano es menor que la de Tavernier: no alcanza a un país entero sino a su protagonista, el empleado público que descubre gracias a unos pibes que su vida ordenada y segura es un desastre. Los pibes hacen rock, y el empleado, que no escucha música, termina arrastrado hacia un Woodstock personal que tiene su clímax en la visita que Bob Dylan – con cara coreana - le hace en sueños.


Le Grand Soir

10

Otra comedia: Le Grand Soir, de la dupla Benoit Delépine y Gustave Karvem, los mismos de Aaltra, Louise-Michel y Mammuth. En esta ocasión no hay carreteras; todo gira alrededor de un Carrefour que parece haber tomado posesión del espacio y el tiempo, además de haber reconfigurado la totalidad de los vínculos sociales. Europa como hipermercado: un páramo moral.

Los protagonistas son dos hermanos. Uno, totalmente invadido por el mundo del tener, vende colchones. El otro, un punk nihilista autobautizado Not, vive en la calle con su perro y es la referencia anarquista obligada del cine de Karvem y Delépine (además del primer personaje que se aleja del mundo laboral por decisión propia). Recordemos. En Aaltra hay una mención y una dedicatoria a Albert Libertad, un agitador tullido de fines del XIX y comienzos del XX. En una escena de Mammuth se escuchan sonidos parecidos a la palabra “Proudhon” en medio de una pesadilla burocrática telefónica. Louis-Michel remite desde su título a la anarquista francesa de la Comuna. Ninguna de estas alusiones constituye necesariamente un compromiso ideológico, pero su alta frecuencia va de la mano con una constante del cine de la pareja: la total recusación del trabajo.

Ahora bien, a diferencia de los anarquistas del vino como Otar Iosseliani, que le devuelven placer y percepción a sus desocupados, Karvem y Delépine los mantienen en un estado de conciencia semibárbaro. Siempre queda claro que los primeros responsables de la vida alienada son los patrones y la burocracia, pero los débiles incomodan, por pesados, por sacar provecho de sus taras, y sobre todo por su parquedad y su muy dudosa inteligencia. Este es el gran problema de las películas de Karvem y Delépine: tanta falta de atributos las lleva al borde del cinismo cool.

Por supuesto, que la sociedad descargue su crueldad burocrática sobre unos idiotas inexpresivos no la exime de nada; y hasta es posible argüir que la impugnación de su funcionamiento es así más afectiva. Es la idea del personaje como caja de resonancia, que se suele utilizar para hablar de cineastas tan distintos como Elia Suleiman, Aki Kaurismäki y el padre de todos los impertérritos del mundo: el gigante Buster Keaton. Según esta idea, la falta de luces podría ser – como la bondad completa, la inocencia o la extranjería – un modo de dejar en evidencia a los garcas y de restituirle al mundo su indeterminación.

A pesar de todo (de lo bien que queda decir deadpan, por ejemplo) hay algo poco convincente en esta forma de entender el problema: los personajes de Karvem y Delépine no son Bouvard y Pecuchet. El mejor de ellos - el Depardieu de Mammuth - se destaca con claridad porque el actor que lo interpreta es un monstruo del cine y porque al final de su viaje habla y escribe. Es más: se convierte en un inocente filósofo. Ese descubrimiento de la palabra anunciaba un refinamiento en el retrato de los personajes que Le Grand Soir no confirma. La primera mitad de la película presenta una venenosa descripción del chotomundo Carrefour. Después, cuando los protagonistas deciden despertar al pueblo del sueño inducido por el trabajo y el confort, todo deviene edulcorado, fácil, utopista y pavote: arengas, consignas y una pequeña antología de travesuras contra la propiedad y las costumbres. Se sentía la falta de palabras, pero puestos a hablar Karvem y Delépine resultaron ñoños y discursivos.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Figuras en azul verde

(Geoffrey Johnson, 2011)
Visuales LVIII‏



por Liliana Piñeiro


la ciudad amanece
desvanecida
bajo una luna oscura


fugitivos de la noche
avanzamos
íntimos y precarios


alguien nos está soñando
aún

"No me extraña que Clarín intente hacer cosas que aún nos van a sorprender, porque para ellos lo que está en juego no es la libertad de prensa ni la seguridad jurídica, sino plata y poder. Y no lo van a resignar"

El Chino Navarro habló en La otra sobre el 7D, la película de Néstor, Adrián Caetano y Máximo Kirchner


- ¿A quién se le ocurrió la idea de hacer la película?

- A Emilio Pérsico. En Ríos Gallegos nos encontramos con un grupo de mineros de Río Turbio con sus cascos, estaban esperando a Néstor, llorando. Luego de superar ese momento de dolor, Emilio dijo que había que documentarlo, que no podía quedar en nuestras memorias o en cámaras de noticieros que seguramente se iban a perder. Pérsico me sugirió que me reuna con el Topo Devoto, que tenía alguna experiencia en esos temas. El documental me sirvió en lo personal para sanar el dolor que tenía y siento por la ausencia de Néstor, además de poder hacer una película que a muchos compañeros les ha gustado, que les parece que es un instrumento importante para recordar, para reflexionar y para la política.

- ¿Cómo conociste a Néstor?

- Nosotros nos sumamos a trabajar en la corriente que conducía Kirchner en el año 2000, lo conocí a través de Cristina, a quien conocíamos de antes. Pero la relación más estrecha, más amistosa, la más frecuente e intensa políticamente hablando fue en 2008, 2009, 2010.

- En la película hay escenas muy dramáticas de la primera etapa del gobierno de Néstor, como el acto en que ordena descolgar los cuadros de los genocidas en el Colegio Militar, o el discurso en el que frente a cientos de uniformados les dice: “yo no les tengo miedo”, un dramatismo que en su momento, antes del conflicto con el campo, no llegamos a captar en toda su dimensión y que la película rescata.

- Sí, es cierto, muchas de las medidas que se tomaron en aquel momento las empezamos a valorar después, porque en ese momento era tanta la urgencia que no medíamos lo importante. El mero hecho de haber roto la lógica que estaba vigente hasta ese momento, donde la política estaba subordinada a los grupos económicos, recién lo empezamos a valorar a partir de la 125, pero Néstor la empezó a construir el 25 de mayo de 2003. Si bien sabíamos que era importante, no alcanzamos a medir su alcance estratégico.

- Hay una decisión estética de no identificar las voces de quienes relatan o de no situar explícitamente ciertos episodios, como la derrota de las elecciones de 2009 o la vinculación de los últimos días de Kirchner con el asesinato de Mariano Ferreyra. Alguien que no está bien informado, un extranjero o alguien que la vea dentro de 10 años puede llegar a no entender de qué se trata. ¿No se podrían desarrollar un poco más esos pasajes, pensando en un espectador no avisado? ¿No se podría hacer una versión que explicitara esto para otro tipo de espectador?

- Sí, no está mal pensarlo. Hay algunos testimonios que no hace falta explicar quiénes son, porque por lo que dicen se comprende cuál es el vínculo que tienen. Hay algunos hechos que no todos los argentinos tenemos por qué conocer, y mucho menos los que no son argentinos, y en ese sentido es comprensible tu observación y la vamos a evaluar. A partir del momento en que se estrena, muchas personas empiezan a aportar elementos que uno no había visto y que se pueden tener en cuenta, en una película que por sus características puede ser criticable, aun desde el punto de vista de el que le gusta mucho. El mayor acierto de Paula fue articular la historia política, la coyuntura y ese amor hermoso de Néstor y Cristina. Eso le da más humanidad y mayor comprensión sobre quién es Néstor. Uno toma conciencia de que forma parte de un colectivo y a veces circunstancialmente toma un rol preponderante, que el conductor es un emergente de ese colectivo y también la esperanza de que se puede hacia delante y lo mejor está por venir.

- Uno de los puntos de mayor interés de la película es el testimonio de Máximo. ¿De quién fue la idea y cómo hicieron para convencerlo?

- En la etapa en que trabajamos con Adrían (Caetano) había una idea de no tener ni testimonios ni relatos. Con Paula incorporamos la idea de tener testimonios y sobre la marcha fuimos determinando quiénes iban a aparecer. El caso de Máximo surgió de conversaciones con él, del Topo y mías, particularmente, se lo planteamos y él tomó la decisión de aceptar. No estaba inicialmente previsto.

- Vos hablaste de la etapa con Adrián Caetano, que aparece en los títulos finales como director de la primera etapa. ¿El llegó a tener una versión terminada de la película?

- Así es, si, una versión que a nosotros no nos parecía que cumpliera las expectativas que nosotros teníamos de la película. En aquel momento yo creí que la culpa mayor era del Topo y mía porque no habíamos sabido explicar qué buscábamos. Y un año después le agrego que influyó mucho el hecho de estar muy encima del momento de la ida de Néstor. Paula la tomó un año después y esa distancia nos permitió trabajar con más tranquilidad, mientras que en el caso de Adrián nosotros estábamos muy encima y eso atentó con lo que nosotros esperábamos de la película. Adrián hizo un buen trabajo, es un hombre talentoso y terminamos la relación en muy buenos términos, incluso queríamos que él siguiera, pero él tenía compromisos contraídos con anterioridad.

- Y si hay dos películas terminadas, ¿no podrían verse las dos?

- No, no me parece oportuno, quizás más adelante podremos presentarla en público,pero ahora hay que concentrar el esfuerzo en el gran trabajo que hizo Paula.

- ¿Tienen pensado, una vez que la película recorra el circuito comercial, proyectarla en lugares públicos como plazas, centros culturales…?

- La idea es, a fines de enero a más tardar, recorrer todas las plazas, todos los clubes, donde haya una persona que quiera verla, vamos a estar mostrándola, el año que viene la tienen que ver millones de personas.

- En estos días hubo un intento de Clarín de criminalizar la opinión, tanto de periodistas como de militantes y funcionarios, en el contexto de su lucha para postergar la vigencia de la Ley de medios. ¿Qué pensás que va a pasar a partir del 7D?

- La sociedad argentina tiene un desafío y es que se cumpla la ley. La ley fue votada por el parlamento, promulgada por el ejecutivo, fue ratificada por el poder judicial. Y lo que hay que hacer es que se cumpla la ley. No me extraña que Clarín intente esto que conocemos y cosas que aún nos van a sorprender, porque para ellos lo que está en juego no es la libertad de prensa ni la seguridad jurídica sino plata y poder y no lo van a resignar. Pero la historia va en una dirección y Clarín va en otra, y tarde o temprano va a tener que allanarse a la ley. Y tendrá que ser un medio de comunicación, importante pero no va a poder condicionar nunca más a la democracia y como cualquier persona física o jurídica va a tener que cumplir la ley. 

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Lanata en preproducción: la Fragata no le importa a nadie, que haya caído el fallo del Juez Griesa es una gilada, que la Corte declaró indamisible el planteo de Clarín es una pelotudez y los músicos argentinos son todos unos hijos de puta, boludo


Fondos Buitre: Corte de Apelaciones de EE.UU. suspendió el fallo de Griesa


Esa instancia de la justicia del país norteamericano aceptó la apelación de la Argentina. Se fijó una nueva fecha para una resolución al respecto. Según ordenó la Corte, será el 27 de febrero.

Un tribunal federal de apelaciones de Nueva York pospuso el efecto de las resoluciones, emitidas por Griesa, "en espera de nueva orden" de la Corte del país norteamericano.

Asimismo, la nueva orden, que evita el denominado "default técnico" que los fondos buitre buscaban provocar en nuestro país, fijó para el 27 de febrero una nueva resolución en torno al fallo de Griesa respecto de nuestro país

Ley de Medios: la Corte calificó de "inadmisible" el pedido de Clarín

En un fallo complementario, el máximo tribunal de Justicia del país denegó el pedido de prórroga de la cautelar que frena el artículo 161 de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual interpuesto por el monopolio. El texto indica: "Esa petición es inadmisible pues al tratarse de un planteo que, ante la resolución denegatoria dictada por el juez de primera instancia, se encuentra en trámite ante el tribunal de alzada competente con motivo de la apelación promovida por las peticionarias, su consideración no corresponde a la jurisdicción apelada ni originaria de esta Corte (artículos 116 Y 117 de la Constitución Nacional; arto 14, ley 48). Por ello, se desestima la prórroga".

Fragata libertad: "La Fragata es inembargable por ser un buque de guerra"

La embajadora argentina en Gran Bretaña, Alicia Castro, explicó que la embarcación demorada en Ghana no es pasible de ser retenida en parte de pago a acreedores externos, según indica la legislación internacional: "Pedí constancia ante la OMI y la conseguí: la Fragata Libertad no tiene número ante esa organización porque es un buque de guerra y el número citado por la diputada no corresponde a ninguna embarcación", advirtió.

Fiesta en el Congreso por la aprobación de la Ley de la música


El Senado aprobó la creación del Instituto Nacional de la Música. La iniciativa tiene por objeto el fomento de la actividad musical, en general, y la nacional, en particular. Entre otras cosas, se busca proteger la música en vivo, impulsar la producción fonográfica y de videogramas nacionales.

El filósofo, el festival y el veneno del cine

Mar del Plata 2012 - Parte I
por José Miccio


1

Hace unos meses, Manantial editó en Argentina Las distancias del cine, un libro notable de Jacques Rancière que reúne ensayos sobre cineastas y temas diversos, entre ellos Hitchcock, Bresson, Pedro Costa, Minnelli, la política, el arte, la pedagogía y el entretenimiento. (Escribí sobre él para Bazar Americano; si tienen ganas y un poco de tiempo libre pueden leer la nota acá: http://www.bazaramericano.com/resenas.php?cod=293&pdf=si). Si bien todos los capítulos son excelentes, lo más sorprendente del libro es el prólogo, una propuesta neocinéfila que suspende los imperativos teóricos y le permite a la lectura moverse por entre todas las acepciones posibles de la palabra cine. Rancière, que es cualquier cosa excepto un cinéfilo termita, procede en su prólogo termitamente: se define como amateur, reniega de los sistemas y declara en contra de la autoridad de los especialistas. Sus mismos argumentos reivindican, sin necesidad de mencionarla, la mejor de las tradiciones intelectuales de su país, la más libre y menos sentenciosa, que es la del ensayo; de ella procede la preferencia de Rancière por las unidades pequeñas, su voluntad descriptiva, el reconocimiento de la película que cada espectador se hace en secreto como parte fundamental del cine, y en última instancia su convicción más ardiente: la que dice que de las tareas que se atribuyen comúnmente al trabajo intelectual la recusación de los expertos es la única indispensable.

Un festival de cine es un viaje en su sentido más común, un recorrido más o menos interesante por distintos lugares, en general turísticos, que presenta las dificultades de todos los viajes seguros: el cansancio, el tedio, el amontonamiento, el apuro, la incomprensión, el olvido rápido. Pero es también un viaje en su sentido drogón, un trip, una sacudida sensorial multiplicada con el correr de los días por la acumulación de horas de pantalla y reconocible por algunos síntomas frecuentes, como la mezcla de argumentos, la persistencia inconcebible de algunas imágenes sueltas y la sensación de habitar un mundo que se ha quedado sin asideros. Hace algunos años, el trip era más virulento, porque la costumbre era menor y flotaba sobre los cinéfilos quemados la idea de que había en la ciudad películas que nunca volveríamos a ver, y que dejarlas pasar por razones superfluas como el trabajo y la salud era barbárico, propio de tibios o herejes. Ahora, con internet a nuestras espaldas, las cosas son distintas, y la cuestión, si no se tienen compromisos profesionales, pasa por aprovechar la única posibilidad de ver en cine películas que de todos modos conseguiremos, o que conocemos bien pero nunca pudimos disfrutar en una pantalla grande. De ahí el grandísimo problema que una mala proyección significa, y el enojo que la mala información provoca. Dos ejemplos: Demonios (Lamberto Bava, 1985) estaba anunciada en 35mm pero se pasó en Blu-ray; según el catálogo la duración de Faraón (Kawalerowicz, 1966) era de 180’, lo que indicaba que se trataba del corte polaco, pero la versión que se dio fue la bien conocida de dos horas y media, que es fabulosa pero no la que el festival prometía.

Entre el filósofo Rancière y un festival de cine sobrecargado como el de Mar del Plata no hay más vínculo que este: la idea de que la experiencia multiforme puede oponerse al orden teórico, o que la cinefilia no tiene por qué dar cuenta de sus razones ante un tribunal presidido por la coherencia. Es cierto: el filósofo y el festival están muy lejos uno de otro. Pero también es cierto que a ninguno traiciono si digo que, aunque diferentes y jamás reconciliados, ambos pertenecen a una misma superficie extensa, no a órdenes opuestos. Digámoslo así: para el sacudimiento propio del festival Rancière es demasiado mesurado y demandante; para la tranquilidad que exige la lectura de Las distancias del cine el festival es demasiado vertiginoso y volado; y sin embargo, un mismo viento sopla en los extremos; la cinefilia lo conoce bien porque es el viento que agita su única bandera inconmovible: sin la posibilidad de ir y venir por su territorio con libertad, y sin la posibilidad de entregarse simultánea o alternativamente al goce y al argumento, el cine sería muy pobre, y nuestro vínculo con él irremediablemente falso.


Vida en sombras

2

Las secciones del festival mostraron por sí mismas una amplitud de criterios obligada y bienvenida. Obligada porque no existe para un evento de trescientos largos otra posibilidad que el eclecticismo; bienvenida porque el repertorio de experiencias que puede promover el cine es generoso, y no hay virtud en reducirlo a un patrón único. Sin películas deslumbrantes –el mayor inconveniente de esta edición del festival - pero con muchas de real interés, Mar del Plata ofreció un programa rico y caótico. Hubo títulos de cineastas consagrados como Resnais, Ruiz, de Oliveira y Mekas, cine experimental español, comedias indies, un ciclo de nuevos directores surcoreanos, cine de terror, películas sobre textos de Jorge Amado, documentales, un foco dedicado al skate, otro dedicado a Viñoly Barreto, una sección de temática musical, seis comedias de la Ealing, todo Bonello, cine para chicos (con la inexplicable inclusión de las películas de los superagentes y el también inexplicable repaso por los largos de García Ferré), películas con Sandrine Bonnaire, y una zona marginal para la cinefilia más festiva y reventada a cargo de Fernando Peña y Fabio Manes, responsables del genial ciclo televisivo Filmoteca, que programaron varias películas extravagantes para las trasnoches. Una de las mejores funciones fue la proyección de la copia restaurada de Vida en sombras, la única película dirigida por Llorenç Llobet-Gràcia, en 1949. En ella, el enorme Fernando Fernán Gómez vive sus mejores y sus peores días en relación con el cine; como él mismo dice una vez, tiene encima su veneno. Imagen feliz y vergonzante: cada película una dosis.


In the fog

3

Comencemos por tres dosis de cine europeo serio. In the fog es una de esas películas virtuosas, graves y marrones que los rusos (o bielorrusos) presentan cada tanto en los festivales de cine y que parecen destinadas a llevar como epígrafe de cada comentario unas palabras de Dostoievski. Quizás estas, del relato Vlas: “Creo que la más importante, la más enraizada necesidad del pueblo ruso consiste en el sempiterno e insaciable sufrimiento, en todo y por todo. De esa ansia de sufrimiento parece estar contagiado por los siglos de los siglos”. Es una exageración, claro. Y posiblemente un error; al fin y al cabo todo lo que sucede en la película de Sergei Loznitsa depende de una situación histórica precisa, no del alma rusa (al menos hasta cierto punto). In the fog transcurre durante la ocupación nazi de Bielorrusia, en dos planos temporales: el del presente, que reúne a tres hombres en circunstancias horribles, y el del pasado, no menos horrible, que explica el motivo de esa reunión. La primera parte es intensa; hay en ella una materialidad del bosque, de las botas y la madera que fortalece el drama de los dos partisanos y el presunto traidor. Luego, cuando los flashbacks y el correr de los minutos reducen el vigor de la primera media hora, la película deja de desprender emoción de sus planos largos; entonces solo queda admirar su virtuosismo y esperar la niebla.

La memoria es caprichosa; borra aquello que fue hecho para merecerla y retiene los accidentes y los detalles. A pesar de ello, sospecho que todos los que vieron In the fog recordarán durante mucho tiempo su plano secuencia de apertura, difícil y memorable, además de falto de invención. Como indican los libros, la cámara de Loznitsa aprovecha el movimiento de los actores; los toma como postas para pasar de un lado a otro y describe, mediante elementos bien elegidos, un drama y el espacio físico y social del que surge; en este caso, se trata de la ejecución por parte de los alemanes de tres empleados del ferrocarril que - luego sabremos - sabotearon el paso de un tren. En el camino de la cámara se cruzan los invasores, las familias de los condenados, los animales de granja y el clima agresivo de la Rusia blanca; sin cortes, todo un mundo surge ante nosotros. No es un mérito cualquiera. Pero como ocurre en muchas películas de tono alto, Loznitsa termina su majestuoso plano poniendo el punto final con tinta negra, atando el sentido, señalando todo: el movimiento se detiene frente a una carretilla que carga huesos de vaca, y el sonido informa que los saboteadores acaban de ser colgados fuera de campo.


Student

4

Hablando de Dostoievski (y de planos saturados de sentido), hubo en competencia una adaptación de Crimen y castigo. Se trata de Student, del kazajo Omirbayev. Uno de los problemas del cine dostoievskiano es que suele carecer de la intensidad salvaje del escritor ruso; de hecho, es curioso que la mejor adaptación cinematográfica de un relato de Dostoievski sea Una mujer dulce, en la que Bresson procede al revés que su fuente literaria y hace de La sumisa (un relato que incluye exclamaciones como “¡Viva la electricidad del pensamiento humano!” y “¡Estamos malditos, y en general la vida de los hombres está maldita!) un estudio frío y distante sobre el suicidio. Como si hubiese tenido esto en cuenta, Omirbayev filma a Dostoievski con Bresson en la cabeza: Student tiene varios puntos de contacto con Pickpocket. Pero ahí donde Bresson despoja, Omirbayev subraya, y en cada subrayado borronea sus aciertos. La cuestión pasa por poner a nuestro Raskolnikof kazajo en función del capitalismo posoviético, y por establecer entre sus acciones y los valores de la nueva sociedad un vínculo no arbitrario: los motivos del asesinato no son (solamente) privados.

Omirbayev, que había intentado filmar en Killer las modificaciones producidas en Kazajistán después de la caída del muro (sus mafias nuevas y la carrera especulativa), encuentra en Crimen y castigo una historia del presente; fue Dostoievski el que escribió, lamentándose, que el dinero es “la más dulce de las mieles”. Cierto es que la grandeza de la novela no pasa por su denuncia social, pero es perfectamente legítimo que Omirbayev elija ese camino; el cine no le debe respeto a la literatura sino al cine, y hasta Dostoievski debe ajustarse a las generales de esta ley. El gran problema de Student no es la adaptación sino su necesidad de dejar todo en claro. El protagonista deambula por la ciudad con cara de piedra, habla poco y no se conmueve más que por la hija muda de un poeta desdichado, que toma el lugar de la puta Sonia de Crimen y castigo (obviamente los cambios respecto del libro son muchos: el estudiante no asesina a una usurera sino a un almacenero; usa un revólver en lugar de un hacha; el sueño del mujik que mata a su caballo se convierte en el episodio real del ricachón que mata al burro). La inexpresividad del personaje va de la mano de la sobreexpresividad del contexto; todo lo que ocurre ilustra una misma idea. Una docente joven defiende la competencia y el darwinismo social, uno más viejo duda de esas razones, un compañero de universidad lee parte de un ensayo sobre el posmodernismo, dos pibes roban una cartera, un hombre envidia la carne que compra para los perros del patrón, la televisión muestra enfrentamientos callejeros, el asesinato de Kennedy y documentales de leonas que cazan jirafas. Todo está servido para que, por medio de una inferencia heroica, pasemos por encima de esos signos y lleguemos hasta el fondo de la cuestión: el famoso capitalismo salvaje.

No era necesario tanto apoyo, pero parece que Omirbayev no confía mucho en sus espectadores; si hasta necesita comunicarles su idea del cine por medio de una pobre ironía. En la primera escena de Student - que es, dicho sea de paso, un prodigio de elipsis y montaje - el propio Omirbayev afirma, en el rol de un director exitoso, que el cine existe para disfrutar y descansar. Es una palmada en la espalda del espectador serio y juicioso. Una vez Pasolini dijo que Antonioni le daba a su público lo que su público quería; Omirbayev participa de esta demagogia para finos (que en realidad no existía en Antonioni). Por eso su película es tan fácilmente apreciable en determinados contextos, como los festivales de cine.


Beyond the hills

5

El Astor de Oro fue para la rumana Beyond the hills, de Christian Mungiu, el mismo de 4 meses, 3 semanas y 2 días. Es un premio indiscutible, lo que no habla necesariamente bien de la película ni del jurado. Su primera hora es muy buena. Mungiu filma sus planos con gran profundidad de campo y aprovecha la falta de electricidad para que las velas tengan en la iluminación un papel digno de su belleza. Pero esta plasticidad no se destaca solo por sí misma sino porque envuelve a los personajes sin que estos queden atrapados en ella como muñecos distribuidos en el cuadro para dibujar simetrías y contrapesos. Durante esta primera parte la película aprovecha un recurso clásico y siempre atractivo: la presentación de un mundo desconocido a través de la llegada de un extranjero.

Ese mundo desconocido es un convento ortodoxo en el que viven, rezan y trabajan varias monjas, la madre superiora y el máximo responsable, un sacerdote al que las jóvenes consagradas a Dios llaman Papi. La extranjera es Alina, que vuelve de Alemania en busca de su amiga más querida, ahora monja. Mungiu presenta la información con habilidad, y mientras conocemos quién es quién y qué vínculos tienen entre sí, conocemos también una institución, sus reglas, su división del trabajo, sus espacios, su ritmo y los valores que profesa.

Mientras hay descubrimiento, la película es muy buena; los problemas empiezan cuando toda la información ha quedado bien establecida y la crisis de Alina pasa definitivamente al centro de la escena. Posesión o histeria o angustia insoportable: la interpretación abierta es un clásico del cine conventual. Kawalerowicz filmó en Santa Juana de los Ángeles su versión más rica; Ken Russell montó su circo en Los demonios; Mungiu se resigna a terminar su historia sin correr ningún riesgo y con un plano retórico.


Memories look at me

6

Loznitsa, Omirbayev, Mungiu. Es como si el festival solo hubiera ofrecido películas virtuosas que son menos de lo que pretenden. No fue así, de manera que lo mejor es hablar pronto de un film realmente bueno: el film chino Memories look at me, que mereció algunas opiniones condescendientes y una mención del jurado. Es un film pequeño y triste, producido por Jia Zhang-ke pero cercano al cine de Hou Hsiao-hsien (y por su intermediación al de Ozu), tal como dejan entender sus encuadres, su tempo y su precisión microhistórica. Su argumento es sencillísimo: una joven – la misma directora, Song Fang - retorna por unos días a la casa de sus padres, pasa el tiempo con ellos y otros familiares, conversa y registra en cada cosa una partícula de historia familiar e historia social, sin levantar nunca la voz ni obligarse a ilustrar ideas.

Además de filmar estupendamente el departamento en el que sucede casi todo, y de aprovechar al máximo las ventanas y las puertas, Song consigue que un paseo en auto por el barrio y un par de apuntes sobre negocios y arquitectura basten para establecer todo un panorama histórico, que entre las escenas haya crecimiento y no mera adición, y que la tristeza cale hasta el hueso. La única revelación que Memories look at me tiene para ofrecer es que no hay manera de recuperar lo perdido, o que solo es posible recuperar los signos de la pérdida, y sentir su peso. El último plano, de los padres viejos, es extraordinario.

martes, 27 de noviembre de 2012

Magnetto chocó la calesita

#ApoyoALaCorte




El domingo empezamos el programa señalando un llamativo párrafo de la columna de Ricardo Kirschbaum en la página 3 de la edición dominical de Clarín: (para bajar el audio del programa de radio compartido con Lucas Arrimada, clickear acá)

"El Gobierno emprendió la cruzada para controlar la Justicia y la ofensiva que desató, sin precedentes desde la restauración democrática, puso a uno de los poderes de la República en una situación complicada. Esa acción premeditada, que la Corte observa impávida como si ocurriera en otro lugar y no fuera de su incumbencia, apunta a controlar la Justicia". (Las negritas son del editor de Clarín)

A pesar de que el título de la columna era "EL GOBIERNO “VA POR TODO”, PERO CADA VEZ ESTÁ MÁS AISLADO", las negritas indican inequivocamente que Clarín se sentía despechado porque ya sabía que la Corte no se amoldaría a sus intereses y su intento de prorrogar la cautelar eternamente no iba a prosperar. Las 48 horas siguientes mostraron, por el disparatado intento de incriminar penalmente a periodistas y el rechazo contundente que obtuvo ese mamarracho jurídico de Clarín , que es el Grupo de Noble y Magnetto el que está cada vez más aislado, y que sus pretensiones de imponer su capricho como ley se diluyen de manera irreversible. Hoy, para nosotros -parafraseando a Magnetto cuando humilló a Alfonsín- Clarín es para nuestra democracia un obstáculo.

En la mañana de hoy hubo grupos de caceroleros que, como fuerza de choque de Clarín, convocaron a una manifestación para presionar a la Corte, difundiendo en twitter el hashtag #ApoyoALaCorte. La respuesta de la Corte no se hizo esperar demasiado: rechazó in limine el recurso de Clarín para prorrogar la cautelar que vence el 7D, desestimando así el argumento que pretendieron instalar los escribas a sueldo de la Corporación, acerca de que se les estaba denegando justicia. Minga. La Corte no ve motivos para impedir que el juicio se siga sustanciando por los carriles normales, es decir: no ve que se le esté denegando justicia a nadie, y de paso desmiente la patraña de la campaña publicitaria de Clarín, que trasmite la idea, inconsistente, de que "a la Justicia no le parece muy constitucional la Ley de Medios". Minga: solo los muy intoxicados por la desinformación magnetista pueden tragarse semejante tóxico.

Hoy a la mañana, horas antes de saber cómo podía expedirse la Corte, pero intuyéndolo, yo, valiéndome del propio hashtag de los cacerolos, escribí estas frases en twitter:

Yo #ApoyoALaCorte para que no se deje presionar por los cacerolos ni por las corporaciones que persiguen periodistas y promueven dictaduras.

#ApoyoALaCorte para que no haga el papelón de someterse al siniestro poder de Clarín, el monstruo que todo quiere devorar.

#ApoyoALaCorte para que quede bien parada ante la historia y no tenga el triste papel de bajarse los pantalones ante Noble y Magnetto.

#ApoyoALaCorte porque esta Corte independiente fue nombrada por Néstor Kirchner y quiero que siga siendo independiente y respetuosa de la democracia.

#ApoyoALaCorte para que no quede manchada por haberle facilitado el negocio a Clarín, volteando una ley votada por los representantes del pueblo.

#ApoyoALaCorte porque no sé si sus jueces son probos y valientes, pero apuesto a que no menoscaben a esta institución de nuestra democracia.

#ApoyoALaCorte para que no se deje correr por los manotazos de ahogado de Clarín.

#ApoyoALaCorte para que los próximos gobiernos, sean del partido que fueran, no se tengan que comer extorsiones de Clarín.

#ApoyoALaCorte para que el futuro presidente pueda llegar al fin de mandato, aunque no sea tan valiente como Cristina para resistir aprietes.

Por la zozobra que el Grupo está mostrando en estos días y las respuestas adversas que cosecha en distintos sectores de la sociedad, podemos afirmar que #MagnettoChocólaCalesita

Néstor Kirchner, la película

por Juan Soriano

Entiendo que quizás una crítica a esta altura del partido, sea algo que ya queda viejo, pero vayan a quejarse a Arnet, a Tel Mex y a todos esos que me dejaron sin internet en Santos Lugares, viejo.

Así las cosas, no quería dejar pasar la posibilidad de decir algo sobre esa película.
Y todo ese algo, será lo siguiente:

Es una película militante.
Es una película que a nosotros nos emociona y nos parte al medio de principio a fin.
Es una película que cuenta con el valor agregado y muy interesante de ver a Máximo Kirchner diciéndoles a todos, diciéndonos a todos, que pase lo que pase no hay que aflojar nunca.

Es el "No nos han vencido" llevado a lo contemporáneo, la realidad efectiva de la militancia y una oda enorme a la voluntad y a los símbolos.

La película desnuda como nunca, el enorme valor y peso concreto que los Kirchner siempre le dieron a la simbología y a los gestos como transformadores reales de la política, y con eso, de la vida de todos y cada uno de los y las habitantes de la Argentina.

Las manos nerviosas, las miradas de costado, las múltiples expresiones en una caminata de menos de 50 metros, el hecho real de pararse sólo como un hombre frente a miles y miles de soldados juntos y con armas para decirles que no les tiene miedo.
El relato de los familiares que cuentan justamente la historia de un hombre, y la demostración empírica durante toda la película de que se trató siempre, de un hombre, que será nuestro único héroe (hombre) en este lío que nos tocó vivir, pero que era un tipo, de carne, hueso, llanto y sonrisa.


Por eso, la película sirve.
Y es entretenida, lo cual no es poco.

Es comprensible también, que Jorge "no trabajaría nunca en Clarín" (Revista Noticias, Octubre 1996) Lanata diga que no le gustó.
Que se enoje.
Que le ponga "the movie" luego de decir "Néstor Kirchner".
Que le pique.
Que le moleste.
Que le duela.

Él va a tratar de decirnos que es porque no está de acuerdo con cuestiones políticas que tienen que ver con cosas que no aparecen (no tienen por qué, es una película para nada neutral y nadie oculta eso) y esconderá que escribe y dice lo que dice por las jugosas sumas de dinero que le aporta laburar para Clarín.
Lanata, va a tratar de mostrarse como siempre, como un paladín de la verdad, y termina siendo un Paladini de mentira.

Porque lo que en realidad le jode, es que vayan desde las agrupaciones, cada individuo garpando su entradita, como acto militante, a pasarla bien.
Porque lo que no logra entender, es que la cultura también es política y que militar, es divertido.
Porque le da asco ver a pendejos, parejas, personas, hombres y mujeres que van ahí a ver a Néstor, y que todos los que van a ver la película, son personas que quieren al kirchnerismo: esa película no genera espectadores de odio, como podría suceder si se proyectara una película sobre, no sé, Bush.

Nadie va al cine a pasarla mal.
Un gorila de sombrero y placa, con su mujer gorila, no van a ir a ver la película de Néstor.
No la van a querer pasar mal, después de ir en su auto al shopping, comprar unas cuantas cosas, comer rico y terminar con el cine, so pretexto de terminar en un hotel alojamiento para no molestar a los chicos.

Es el mismo criterio que aplican ellos, los gorilas, cuando cambian de canal al ver que empieza Cristina a hablar, o que no miran 678 porque "mienten".
Nos odian.
Les dolemos.
No nos quieren ver, ni escuchar, nos quieren matar, nos quieren denunciar, nos quieren callar, nos quieren hacer desaparecer, y no logran entender que la democracia es esto.

De cualquier modo, todo eso, junto, no es lo que le pica a Jorge Lanata, el Dario Gallo bueno del Grupo Clarín.

No.

Lo que en realidad le pica y mucho, es que la película de Néstor haya metido más de 60.000 espectadores desde que estrenó hasta el fin de semana (según números leídos en la web de Clarín, donde me informo habitualmente) y que ese número seguramente se sostenga.
Le duele que posiblemente se convierta, Néstor Kirchner, la película, en el documental más visto de Argentina, y que ya sea, seguro, el documental con mejor arranque.

Y le duele, ¿Sabés por qué? Te lo pregunto así, como te lo preguntaría él.

Mirá, Jorge: (para leer el texto completo, clikear acá)

lunes, 26 de noviembre de 2012

Este hombre, hace unas décadas, dirigió la revista El Porteño

Quiero contarles una buena historia



Les quiero contar una historia. Este hombre, Gabriel Levinas, hace unas décadas dirigió El Porteño. Tengo la colección completa. Hoy en día, este hombre forma parte del staff de Lanata en Mitre

Ayer en twitter, @Gabylevinas: "La película Néstor inauguró el choripanmovie en lugar de un chori para ir a la plaza viene el chori para ir a cinemax".

@Gabylevinas: "Por suerte los cines no tienen parquet".

*FIN*

#LorenzettiNoMeFalles

Judicialización de la política y politización de la justicia



1) #LorenzettiNoMeFalles Kirschbaum

El Gobierno “va por todo”, pero cada vez está más aislado

POR RICARDO KIRSCHBAUM


COMPARTIR


24/11/12
El Gobierno emprendió la cruzada para controlar la Justicia y la ofensiva que desató, sin precedentes desde la restauración democrática, puso a uno de los poderes de la República en una situación complicada. Esa acción premeditada, que la Corte observa impávida como si ocurriera en otro lugar y no fuera de su incumbencia, apunta a controlar la Justicia. No hay otra explicación a esta batería de presiones para evitar un pronunciamiento sobre la ley de medios y, así, convertir el famoso 7D en un fiasco, otro de la extensa cadena de fracasos que enhebró este año la administración de Cristina Kirchner.

1) #LorenzettiNoMeFalles  LUCHO BUGALLO #8N


Estimados ciudadanos: los acontecimientos se precipitan a pasos agigantados, es probable que el 6D sea demasiado tarde. La mesa está tendida para que Gobierno kirchnerista se apodere de nuestra libertad de información y expresión.

Como muchos de nosotros consideramos, la batalla se librará el martes 27 cuando se reúna a las 9 hs. la Corte Suprema de Justicia en el 4° Piso de los Tribunales para tratar el "per saltum".

En esa oportunidad se tratará el proyecto de resolución sobre la ley de medios que el martes siguiente será aprobado por el tribunal. De los 7 ministros hay 3 que son kirchneristas (Zaffaroni, Highton y Argibay) y otros 3 que lo siguen a Lorenzetti, quien estaría siendo presionado por el gobierno amenazándolo con no firmarle la Ley de Reforma del Codigo Civil y con revelar algunos temas personales que están ocultos.

La Corte deberá decidirse entre darle un año más al Grupo Clarín para desinvertir (lo que no quieren los K que desean tener control completo de los medios a partir de marzo), decirles "hagan lo que quieran , no opinamos", que sería nefasto para el futuro de los medios de comunicación del país que estarían en manos de las vías de hecho que pudiera implementar el gobierno.

Existe otra alternativa que sería darle a Clarín solo 30 días para presentar su plan, lo que llevaría el tema al 7 de enero, una fecha por demás complicada para realizar cualquier movilización. Mas allá de esta situación el Kirchnerismo esta moviendo los hilos para tomar Cablevisión a las 0.00 hs del 7D con o sin orden judicial y sin sentencia en firme.

Luego de esto será facil: cae Fibertel, dominan la red amenazando a los otros 2 proveedores Telefónica y Telecom y tendrán acceso a todos los archivos, registros y base de datos. El paso siguiente será expropiar Papel Prensa, frenar la importación de papel con el pretexto de que faltan dólares, liquidar lo poco que queda de justicia independiente sin temor a la crítica de los medios, y multar y perseguir a Clarín, Nación y Perfil hasta hacerlos quebrar o cerrarlos. Ese es el significado del "vamos por todos" y esas son las enseñanzas de Chávez y Fidel.

Ganar elecciones luego será fácil y conseguir la reelección, más fácil aún. No tenemos tiempo, la batalla se empieza a librar este martes y poca gente lo sabe. Debemos movilizarnos con toda la gente que podamos "por una justicia independiente, en respaldo del poder judicial y la división de poderes", dándole una clara muestra a Lorenzetti y los demás ministros de que su decisión marcará el futuro de la Argentina, y que deben hacer respetar la constitución y estar de esta manera a la altura de la historia. El Martes 27 a las 9 hs vamos TODOS a Tribunales, se juega la madre de las batallas y todos debemos marchar a mostrar el camino.

#RepudioAClarin


Declaración de COMUNA (Solicitada a publicarse MAÑANA 26-11)

Comunicadores de la Argentina – COMUNA rechaza por inconstitucional y antidemocrática la acción del grupo empresario Clarín, que presentó una denuncia penal contra los periodistas Roberto Caballero, Sandra Russo y Javier Vicente por opinar a favor de la aplicación de la ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, que prevé la desmonopolización y democratización de la comunicación en nuestro país. El Grupo Clarín imputa a los periodistas “instigación a la violencia”, lo que significa pedir para ellos cárcel entre tres y seis años, y acusa también a funcionarios, legisladores y dirigentes políticos que no comulgan con los propósitos de la empresa. El Grupo Clarín, que supo ser cómplice de la genocida dictadura cívico-militar, considera un delito la libertad de expresión de los periodistas que no defienden sus intereses. COMUNA se solidariza con los periodistas amenazados por la acción de una empresa que promueve el silenciamiento y la censura ahora por vía judicial. COMUNA vuelve a abogar por la aplicación completa, sin excepciones, de las leyes de la democracia, que deben ser cumplidas por todos.

ADHESIONES al mail: solicitada2611@gmail.com

domingo, 25 de noviembre de 2012

Buscando el disco del año 2012 / Encontrando al vendido del año (Lanata)

Un programa para bajar clickeando acá


El programa La otra del domingo pasado lo dedicamos a repasar algunas de las novedades discográficas de los últimas semanas, empezándonos a preparar para e balance del año y las mejores ediciones discográficas- Escuchamos:

- "White limos", Metric, Banda original de sonido del film Cosmópolis, de David Cronenberg.

- Coiffeur, "Armar la cama es un recuerdo", Nada.

- Coiffeur, "Boca de noche" , Nada.

- Dani Umpi / Gepe, "Patas para arriba", Piano.

- Dani Umpi, "Faltó un abrazo", Piano.

- Bat for Lashes, "All your gold", The Haunted Man.

Bat for Lashes, "Laura", The Haunted Man.

- Cafe Tacvba, "Zopilotes", El objeto antes llamado disco.

Cafe Tacvba, "Olita", El objeto antes llamado disco.

- Franco Luciani, "A vos te encanta", Franco Luciani Tango Trío.


- Franco Luciani, "Ave de paso", Franco Luciani Tango Trío.

-  Franco Luciani / Juan Baglietto, "Pueblero de Alla Ite", Franco Luciani Grupo Folklore.

- K'naan, "Mecca", Banda original de sonido de Cosmópolis.



Hoy a la noche viene el Chino Navarro a hablar de la película por él producida y que estos últimos días está dando mucha tela para cortar: Néstor Kirchner, la película. Que despertó respuestas ofuscadas o resentidas como la de este showman mediático, resentido ariete del Grupo Clarín, la nada misma del periodismo argentino. Resulta que a Jorge le debe haber molestado sobremanera que la voz que argumenta que Clarín es un peligro para la libertad de expresión en la Argentina en el documental sobree Néstor es el propio Lanada, un poco antes de ponerse del lado del más débil o sea: Clarin. Parece que el cambio drástico de opinión del ex.periodista se basa en cientos de miles de razones mensuales. Al Chino, además de preguntarle por la película, le vamos a preguntar sobre la coyuntura política naciona. Imperdible. A la medianoche por FM La Tribu, 88,7, online.

Para descargar el programa pasado, ckickear acá.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Néstor Kirchner y el cine político

por Oscar Cuervo

Hasta hace poco yo me preguntaba cómo era posible que el cine argentino no percibiera la agitación política de estos años. Si toda la sociedad, la familia, la escuela, la tele, la música, se veía atravesada por una controversia, ¿cómo era que en cine no se veía? ¿Cómo el cine argentino podía ser tan careta para mantenerse al margen de la disputa?

2012 es el año en que el cine se hizo cargo del problema.

Obviamente, no digo que el cine argentino haya sido apolítico, porque nunca es posible que lo sea. Pero resultaba muy raro que en las películas argentinas no se percibieran rastros de estos años de disputa.

Uno iba a reunirse con familiares y se armaba la discusión, en los blogs arreciaba la discusión, en la universidad se discutía, en la calle. Entre los sindicalistas, los escritores, los músicos, los actores, entre taxistas y pasajeros se discutía con pasión, atropelladamente. Los críticos de cine se puteaban unos a otros, gente que había compartido espacios comunes por años, de pronto se veía enfrentada.

¿Cómo era posible que de ese estado de discusión no se percibieran rastros en las películas argentinas? Ni en las buenas ni en las malas...

Y bueno, este año la cosa cambió drásticamente.

Un intento fallido de instalar una discusión fue Secuestro y muerte, de Fillipelli. Pero no prosperó, por varios motivos. Por su histeriqueo para no llamar las cosas por su nombre. Por su cobardía cívica, por su vocación endogámica... La única discusión que podía plantear Secuestro y muerte estaba restringida al mundillo del Bafici y ni siquiera. Pasó desapercibida.

De todos modos, a pesar de sus remilgos, Secuestro y muerte era más honesta en su insidia que el cancherismo antipolítico de El estudiante. La peliculita venerada por el mundillo baficiano, es cine liberal libertario, lanatismo avant la lettre. Aunque para ser lanatismo pleno  El estudiante tiene un inconveniente: la mayoría de la juventud lanatista es tan bruta que no ve películas políticas. Así que la discusión en torno a El Estudiante se limitó a morderse la cola: entre los que decían que la película decía y los que decían que no decía. Por lo tanto, era solo una discusión entre críticos y estudiantes de cine.

Secuestro y muerte y El estudiante fueron, por tanto, dos intentos fallidos de instalar un debate político. Fallidos por su falta de coraje. Por su mala fe, por su liberalismo abstracto y por su esnobismo.

Este año aparecieron al menos tres películas en las que se percibe con claridad las huellas de la contienda.argentina, cuando no la contienda misma.  Películas que exhiben una posición, que se hacen cargo de ella.

Tierra de los padres, Infancia clandestina y Néstor Kirchner.

No es una enumeración exhaustiva: a lo mejor hay más, pero son las que a mí se me hacen evidentes.

No forman parte de lo mismo: son muy diferentes en sus propósitos y en su concepción cinematográfica. No tienen las tres el mismo valor artístico, pero de algún modo en ellas se afirma la idea de que la estética no lo es todo. No son idénticas en su posición política ni en el público al que reclaman. Pero sus realizadores quieren intervenir por medio de ellas en el conflicto político actual. No hablan sólo de la dictadura, aunque sí hablan de ella. No hablan solo de los 70, aunque sí hablan de esa década. No hablan de "la política" o de "la violencia" en abstracto: hacen política y hacen cine. No son post-políticas, no son irónicas ni elusivas. Y coinciden en algo más: son tres películas incómodas para el partido del cine (esta es una idea que habría que desarrollar).

Hoy en Patologías culturales y mañana en La otra.-radio intentaremos seguir desarrollando estas ideas. FM La Tribu. Hoy sábado a las 17:00, mañana domingo a la medianoche. 88,7. Acá se puede escuchar online.