martes, 19 de marzo de 2024

Que vuelvan las ideas

AM 530 - Somos Radio
 


Comentario a una nota de Oscar Cuervo en el programa "Que vuelvan las ideas" conducido por Pablo Caruso en AM 530 - Somos Radio

El ataque al cine argentino no lo hace milei en primer lugar como política de ajuste sino con fin propagandístico. Como la economía anda mal quiere distraer a su electorado mostrando que ataca "el curro de las películas que no ve nadie". El mismo patrón por el que se ataca "el curro de los DDHH" o "la mafia de la justicia laboral": para dibujar los contornos de la "casta" a la que culpabiliza por la inflación y la pobreza. Parte de su electorado compra que se están desmatelando "los kioscos de la casta". La defensa del sector cinematográfico alegando la importancia social, cultural y económica del cine argentino es necesaria pero es un error limitarse a defender la actividad sectorial. El electorado percibe estas defensas como "casta". Trump lo hace en USA. En estos días milei avanza contra el cine pero también contra docentes, científicos, derechos laborales, feministas, organizaciones sociales, etc. Es FUNCIONAL a este ataque que cada sector se defienda a sí mismo "demostrando" que no hay "curros". Cada sector caracterizado como "curro" reacciona defensivamente y milei dibuja los contornos de la casta. "¿Vos querés que el estado haga películas (o tenga universidades) mientras se mueren de hambre los niños en el Chaco?". Esa idea consolida su base electoral. La defensa sectorial de cineastas, actores, críticos, productores es necesaria pero no suficiente, en tanto la comunidad cinematográfica no asuma que lo que se está atacando no es solo el cine (o la ciencia o los DDHH) sino UNA FORMA DE VIDA. Por lo que creo que toda defensa sectorial (los actores o críticos demostrando que no hay "curros") no alcanza si no se integra a una contraofensiva estratégica que abarque a trabajadores, organizaciones sociales, científicos, universitarios, feministas. En defensa NO SOLO del cine argentino (o las organizaciones sociales o el CONICET) sino de una concepción integral de la comunidad: CGT, CTA, CTERA, CONICET, feministas, cineastas, universitarios deben articular una lucha común en las calles, en los medios, en el Congreso. Si el cine solo defiende al cine, al fascismo de mercado le será más fácil destruirlo.

lunes, 11 de marzo de 2024

¿Qué hacer frente al ataque fascista al cine argentino?


Abracemos a toda la comunidad con una mirada amplia: no es el cine vs los niños hambrientos o los investigadores. Es la critica a la insostenibilidad del modelo fascista de mercado. El ataque es integral. La justicia laboral es una "mafia". Los DDHH son "curros". Las películas "no las ve nadie". Los comedores comunitarios son "kioscos". Si Argentina tiene tecnociencia "dejan de comer los chicos del Chaco". Hay que identificar esa totalidad y defenderla. También necesita un electorado que crea que la inflación y la pobreza se solucionan destruyendo la cultura, violando los DDHH, bajando el "costo laboral", estigmatizando a los "planeros", banalizando la violencia de género. Es un ataque coordinado.

sábado, 2 de marzo de 2024

La llegada

(Alejandro Rubio)

Chicos, padres,

chicas, despierten

despiértense, levántense,

reciban el domingo

con una sonrisa:

el mesías está en la puerta.

Desde el balcón hace un rato

que lo observo.

Chicas, chicos,

es la última vez,

no volverá a nuestra puerta,

recibámoslo.


Ha caminado un largo camino

nuestro mesías, parece cansado.

La espalda encorvada, la mirada baja.

Está hace media hora

sentado en el umbral

mientras la oscuridad no se disipa

y una fila de hormigas le trepa por las piernas.


Familia,

¡levántense!

El primero que le abra la puerta

con un beso

será su preferido.

Lloverán bendiciones sobre su cabeza.

Todo, todo va a cambiar.

No más esto,

no más, porque ha llegado él,

el que los años nos enseñaron a esperar.


¿Pero, qué pasa?

¿Por qué duermen?

¿Qué sueño los lastra?

¿Sexual? ¿Una carrera

de fórmula uno? ¿La cara

de un muerto amado?

Todo eso mañana

 va a dejar de importar.

Yo,

la mujer de la casa,

velo.


Aunque ¿no estaré

yo misma

en mi propio sueño?

Mi sueño del mesías,

tal como lo pensé,

flaco, alto, pelilargo,

vestido como un croto,

¿no será realmente un croto

cansado, harto

de caminar, que se sentó

en nuestro umbral

a ver las hormigas

trepar por sus piernas

hasta el torso? El más

hermoso de los sueños,

el querido por el corazón.


No crean que no los entiendo

cuando intento despertarlos.

Miraron tele hasta tarde.

Fueron a bailar.

Apenas raya el sol.

Las persianas bajas.

Pero, pero, vamos,

es él, es la última vez,

no habrá otra chance,

como lo esperamos él nos espera.


¿O acaso no creen?

¿Acaso no creían?

En cada bautismo,

comunión, casamiento,

entierro, ¿no creían?

¿No había esperanza?

¿Eramos como animalitos?

No, no puedo creer eso,

ahora que lo veo, puesto

en mi umbral.


Aunque tampoco en su sueño se engañen

con que yo, mujer de la casa,

no entiendo también eso.

Está tan lleno de pruebas el mundo

y decepciones. Cada cicatriz

endurece. Otras cosas

ocupan su lugar,

otras ganas, otros miedos,

el trabajo, las cosas, la familia,

poco a poco se vacía el pecho

de su imagen, hasta que al final

todo lo nuestro está vacío.

Vacío de la plétora del corazón.


Pero igual,

vamos, chicos, vamos,

a levantarse,

a ver quién será el primero

en ofrecerle un asiento cómodo,

un café con leche, nada más pide

a cambio de todo lo demás,

cabizbajo, cuando una hormiga rodea su ojo,

salgan del sueño trivial y mírenlo

y háganlo entrar.

Después todo será distinto,

créanme, a mí, que en mi vigilia

lo veo, poniéndose de pie,

mirando hacia un gorrión que pía,

sin volver la cara hacia mi cara,

arrastrando los pies, fatigado de esperar,

dando la vuelta, dirigiéndose

a la esquina, pasando la casa de María,

y dejándome sola, una señora vieja en camisón

que esperó y esperó y no

olvidó.

Alejandro Rubio, "Tres poemas católicos", Iron Mountain