domingo, 31 de mayo de 2015

Cómo incide el derrumbe del FR en el voto al Frente para la Victoria




A principios de marzo, cuando publiqué en mi blog este tweet del amigo Nestor Sbariggi, muchos compañeros plantearon, legítimamente, temores en cuanto a la conveniencia de un hipotético triunfalismo de nuestra parte. Les sonó excesivo lo allí dicho, obviando que se trataba de información, que no de opiniones. Y, en igual sentido, siguen dudando a propósito de la ecuación costo/beneficio que implicaría para el Frente para la Victoria una renuncia de Sergio Massa a su carrera presidencial, que a esta hora es cada vez más probable.

Va de suyo que toda presencia electoral que coseche siquiera mínimamente en territorio opositor es bienvenida. Y Massa fue eso, durante un buen tiempo, en proporciones difíciles de precisar, porque en 2013 se sustentó tanto en voto gorila, como en una división del acompañamiento que plasmó el PJ-PBA en 2011. Sumen lo obtenido por el ex intendente de Tigre y por Martín Insaurralde en las PASO de hace dos años y compárenlo con el desempeño bonaerense de la presidenta CFK en su reelección, y verán que las diferencias son insignificantes. Pero, en cualquier caso, allí estaba el marido de Malena Galmarini para dividir el campo adversario.

Pero ni entonces ni ahora existió ese 70% de impenetrable antikirchnerismo que tanto agitó el establishment, primero para sentenciar un fin cada día más lejano, y luego para impulsar amalgamas imposibles.

Ahora bien, conforme se fue diluyendo, creció, primero, la candidatura de Maurizio Macrì, aunque en una magnitud que no le permite todavía alcanzar al kirchnerista mejor posicionado, Daniel Scioli, y habiéndose, ahora, luego de un salto a principios de año, amesetado. Lo que hace pensar que ya chupó todo lo que podía de lo que Massa había sumado entre las elecciones primarias y las generales que lo consagraron diputado nacional en 2013: poco menos de 25% de aquel 44%.

En cambio, cuando uno estudia las fugas de los intendentes que fueran pilares de su proyecto político, rápidamente advierte que, salvo Jesús Cariglino, que ya no formaba parte del FpV en 2011, el resto ha emprendido el retorno hacia el dispositivo organizado por CFK. Humberto Zúccaro explico que ello era así debido a que 8 de cada 10 de sus militantes rechazaban la posibilidad de acabar en un acuerdo electoral encabezado por Macrì. Lo que remite tanto a cuestiones ideológicas como a la sobreabudancia que supondría una mega confluencia opositora en términos de armados de listas subancionales.

Cuando uno entiende que en política, si bien no puede negarse el impacto específico de las individualidades, en última instancia éstas resultan el emergente de estructuras sociales, a cuya significación institucional deben corresponder, nada de esto le puede extrañar.

El massismo se fundó en varias razones, pero en el fondo existía fundamentalmente una tensión interna mal resuelta con la conducción nacional del FpV, siendo en cambio la pertenencia sociológica de ambos espacios, mayormente, compartida. No se trataba --no mayormente, que se entienda-- de un voto a Massa en sí, sino de una suma de situaciones que elaboraron una nueva mayoría, a la vista está que meramente coyuntural.

La perspectiva continuista del kirchnerismo, en el marco de una discusión que tiene al programa de reivindicación histórica de la esencialidad peronista en el eje de la disputa, con las derivaciones que ello puede suponer para las bases de cada dirigente, están empujando las piezas del tablero hacia su cauce, digamos, natural. Y cada uno de los jefes territoriales ejecuta en consecuencia, según entiende que mejor puede expresar esas realidades, de las que son producto. Las PASO, por su parte, ordenarán los apetitos.

Massa, equivocadamente, creyó que todo se debía a una elaboración exclusivamente propia, y por ende perdió el pulso de los acontecimientos tanto como la posibilidad de maniobrarlos en su provecho.

Dicho todo esto, y en conclusión, si el tigrense insiste en su aventura nacional, bien; y si no, también. Ya resulta indistinto.


* Pablo D. Papini es editor del blog Segundas Lecturas y asesor de la diputada Mayra Mendoza en la HCDN.

sábado, 30 de mayo de 2015

Tonto (levantando una casa que puede caerse al primer ladrillo)



Estoy levantando una casa
que puede caerse al primer ladrillo
si el cemento no pega
pero me dijeron
que recién se hace difícil a partir de ahí.

Hmm... como soy joven, sólo hago lo que hago
no hago muchas conjeturas
si cambian mis lazos, ya no soy tan vivo
así es como crecí
pero todo ese asunto del anillo y de la chica
cada vez me preocupa más
¿soy bastante grande,
bastante fuerte como para atravesar tu línea?
Creo que sí, nena.

Estoy levantando una casa
que puede caerse al primer ladrillo
si el cemento no pega
pero me dijeron
que recién se hace difícil a partir de ahí.

Vos me ves, siempre estoy tan apurado
que no sé si está bien lo que hago
hay un montón de tipos ahí con dinero y con músculos
mirá esta pelvis, nena, que no se te olvide
ah, pero los rulos se irán
el dinero se va a acabar
¿qué dejamos para el final?
Ella está más que feliz, ya hizo su juego
digo: ¿quién es esa perra con mi apellido?

Estoy levantando una casa
que puede caerse al primer ladrillo
si el cemento no pega
pero me dijeron
que recién se hace difícil a partir de ahí.

Sí, a decir verdad, nena
sólo trato de mantener la cabeza afuera del agua
responsabilidad, virar a la monogamia,
no soy un padre, soy hijo
¿vos sos una madre, no es cierto?
Uh, mi orgullo y alegría
Sí, sos mi orgullo y alegría.

Voy levantando una casa
que puede caerse al primer ladrillo
si el cemento no pega
pero me dijeron
que recién se hace difícil a partir de ahí.

viernes, 29 de mayo de 2015

Massismo en estado desesperante


Decía ayer que la estampida que está vaciando al Frente Renovador es uno de los espectáculos más penosos y fascinantes de la política argentina de las últimas décadas. Hace no tanto, cuando venció al kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires, Massa parecía ser el político más astuto del país, pero al cabo terminó por mostrarse como un pícaro de poca monta, incapaz de preservar el capital político que recibió en las elecciones de 2103. Los errores de conducción del kirchnerismo le dieron aire para crecer, pero no pudo sostenerse con virtudes propias ni fue capaz de conducir la coalición de intendentes bonaerenses que hoy lo abandonan sin piedad. Mal podría entonces conducir el país.

En los últimos días la disgregación del FR se acelera a ritmo vertiginoso. Los primeros garrochazos fueron resonantes y, con cierto intervalo entre uno y otro, se fueron con diversos rumbos el diputado Darío Giustozzi; el gobernador de Río Negro Alberto Weretilneck; los intendentes Jesús Cariglino, Gustavo Posse y Sandro Guzmán; los legisladores bonarenses Alfonso Coll Areco, Roque Cariglino y Mariano San Pedro; y asesores como Alberto Fernández y Juan José Álvarez. Ahora circulan rumores de negociaciones secretas entre Massa y Macri, mientras el jefe del PRO en público aparece bajándole el precio al ex-intendente de Tigre, lo que le agrega un tono humillante al desguace. Cada día se suman nuevos nombres a la estampida: el intendente de Merlo, Raúl Othacehé y el de Pilar Humberto Zúcaro ya anunciaron su vuelta al FPV. Facundo Moyano vuelve con Scioli, mientras su padre se acerca a Macri. José Eseverri, intendente de Olavarría, se fotografía con Florencio Randazzo y declara que "el ministro es un gran hacedor, algo que hace falta en la próxima etapa de Argentina". Cerca de él aseguran que está todo listo para su vuelta al FPV, pero quiere anunciar su pase junto a otros, como el intendente de San Martín Gabriel Katopodis, el de Junín Mario Meoni, y el de Arrecifes Daniel Bolinaga. De concretarse estas fugas, el Frente Renovador quedaría reducido a las familias Galmarini y Barrionuevo y al bloguero Omar Bojos. Respecto de Francisco De Narváez, que hace unos pocos días aparecía como la piedra de la discordia en el interior la construcción massista, hoy nadie entiende si sigue, si se bajó,si está o se ha ido.

En las últimas horas, lo que queda del massismo parece haber perdido el decoro y se arroja con furor a un proceso de turbulencia obscena. Ayer Francisco De Narváez llegó a la redacción de la agencia periodística platense Nova acompañado de un patovica y le dio a una paliza al periodista Mario Casalongue, por una nota que este había escrito metiéndose con la intimidad del colombiano. Semejante arranque de violencia parece desaconsejado para quien aún se postula como candidato a gobernador de la más grande provincia argentina. Imagínense si la escena, en lugar de De Narváez la paliza al periodista se la hubiera dado Máximo Kirchner a algunos de los autores de tantas injurias a la familia de la presidenta. ¿Cómo habría sido cubierta la noticia? La Nación, en cambio, la cuenta con palabras exculpatorias hacia el violento agresor del periodista:

 Política  Jueves 28 de mayo de 2015 



Francisco De Narváez golpeó a un periodista que publicó una nota agraviante



El candidato a gobernador por el Frente Renovador agredió al director de la agencia de noticias NOVA, que había publicado una nota denigrante sobre el dirigente y su esposa


(...) Desde el entorno de De Narváez admitieron la golpiza en diálogo con LA NACION y manifestaron que mañana el diputado presentará una denuncia contra el responsable de la agencia de noticias bonaerense por las infamias.
(...) Tras la agresión, la agencia NOVA publicó: "De Narváez ingresó al lugar visiblemente alterado y decidido a perpetrar el acto violento contra el director de la agencia de noticias, que se desmayó al recibir la inesperada paliza del legislador, el cual siguió golpeando a Casalongue a pesar de que éste se encontraba inconsciente".
Luego del episodio, De Narváez manifestó: "Dada la absoluta falsedad de la información contenida en esa nota y el agravio a mi familia producido por esta infamia, presentaré mañana una querella contra el responsable de la publicación. Hago notar que no es la primera vez que este medio periodístico me agrede con información falsa".

¿Cómo reaccionaría De Narváez si llegara a ser electo gobernador y recibiera apenas alguno de los agravios que la prensa opositora lanza sobre la Presidenta? Más allá de eso, el colorado parece haber perdido la chaveta en plena campaña, ya algo desinteresado de la imagen que proyecta.



Otro renovador que ante la debacle política de su espacio se desinhibe y dice barbaridades es nada menos que el suegro de Sergio Massa, padre de Malena Galmarini y ex-funcionario menemista Pato Galmarini, quien propuso desandar el camino del gobierno kirchnerista en materia de condena del terrorismo de estado y reponer el cuadro de Videla en el Colegio Militar.



El Pato Galmarini dijo esta sorprendente declaración en el programa de Maximiliano Montenegro, al lado de otra Pato, la Bullrich, ambos ex-Montoneros. Probablemente Galmarini piense desde hace rato lo que ayer dijo, ya que en los 90 formó parte del gobierno que indultó a Videla. Pero el tono destemplado con que manifiesta semejante grosería en un tramo crucial de la campaña solo parece ayudar al más rápido hundimiento político de su yerno y evidencia que han perdido los estribos. El Frente Renovador en su instancia terminal muestra su cara más fiera.

jueves, 28 de mayo de 2015

El laberinto de la derecha: Clarín trae malas noticias, pero no se hace cargo


La derecha acusó los dos golpes recibidos en este fin de semana otoñal: el domingo una contundente lluvia de votos en las PASO de la provincia de Chaco, de la mano de una de las figuras del kirchnerismo que Clarín puso más empeño en demoler: Jorge Capitanich, el candidato a intendente de Resistencia, gobernador saliente y ex-Jefe de Gabinete nacional, a quien Jorge Lanata dedicó varios programas difamatorios el año pasado, sin haber logrado más que potenciarlo electoralmente en su provincia. Capitanich sacó casi 2/3 de los votos en tándem con el candidato a sucederlo, Domingo Peppo, enfrentando al rejunte de toda la oposición: el PRO, la UCR, el massismo, Stolbizer, la Carrió y hasta Victoria Donda se encolumnaron detrás de la candidatura de Aída Ayala, que sacó un poco más de la mitad de los votos del FPV. Semejante paliza electoral viene a derrumbar el mito de que el kirchnerismo ha venido venciendo durante años por el hecho de que la oposición no se juntaba. Un motivo adicional para la humillación opositora es que el ejecutor de sus aspiraciones ha sido Capitanich, un político que en los últimos años se mantuvo leal a Cristina contra todo cálculo prudencial. Ni siquiera les queda la escapatoria de resaltar, como en el caso del salteño Urtubey, otro triunfador reciente del FPV, supuestos gestos de distanciamiento del electo gobernador respecto de la Rosada, gestos relativizados por la participación de Urtubey en el multitudinario acto del lunes 25 en Plaza de Mayo.

Y precisamente la otra noticia que sacudió al Círculo Rojo es la multitud convocada el lunes en apoyo a Cristina. No existen precedentes cercanos de un jefe de estado saliente que goce, después de tantos años de un gobierno desgastante, de semejante apoyo popular. La Plaza reventaba de gente, con una densidad por metro cuadrado y un desborde por las calles adyacentes que hace muy difícil calcular el número exacto de asistentes. Pero puede decirse que los dos últimos actos, el del 1 de Marzo en Congreso y este del lunes, están entre los más grandes de estos años kirchneristas. En ambos casos, la multitud se componía en mitades casi iguales de militantes movilizados orgánicamente por las diversas agrupaciones que integran la coalición oficialista y una masa de adherentes inorgánicos que concurren por las suyas. Los sectores movilizados pertenecían ostensiblemente a la amplia base social que viene apoyando al kirchnerismo. La movilización confirma lo que decían las encuestas sobre la alta imagen positiva de Cristina. Este respaldo popular hace trizas las gastadas teorías del pato rengo y del poder que se esfuma cuando se acerca el fin del mandato. También explica el alineamiento de todo el arco territorial del peronismo, que no regala lealtades si el liderazgo no se sustenta en apoyo popular. Si los intendentes y gobernadores, cada uno en la medida de sus posibilidades, movilizan para un acto así a pocos meses de un fin del mandato, es porque gustan salpicarse del chapuzón de multitud que Cristina les ofrece. Esto vale también para la cantidad de recientes aliados que el Frente Renovador viene perdiendo a un ritmo vertiginoso, para distanciarse del derrumbe político del massismo y vo lver al regazo del movimiento peronista (Eseverry, Zuccaro y hasta el propio Facundo Moyano enfilan su vuelta hacia el FPV; y nada de esto parece ajeno a la contundente demostración de fuerza del lunes).


El Círculo Rojo tiene que dar a conocer de algún modo las malas noticias, para no quedar descolocado por la realidad y para intentar revertirla a partir de un diagnóstico más preciso que el que usualmente gusta propagar. Durante meses la "estrepitosa caída de la imagen presidencial" pretendió obrar como profecía autorrealizada: de tanto decirlo, esperaban convencer a la sociedad de que la caída política de Cristina era inevitable. Pero la realidad parece hoy tan distante de esas profecías que no solo les resulta imperioso reformular la comunicación para no verse burlados por la realidad.

Ahora la idea de que con la recuperación kirchnerista el FPV podría llegar a ganar las elecciones pretende usarse como predicción suicida: el recurso de informar una posibilidad alarmante para movilizar las voluntades que la eviten. Algo de eso quiso hacer De Narváez con su infructuosa convocatoria a unas PASO unificadas para toda la oposición. Lo de De Narváez puede haber sido la súplica desesperada antes de levantar campamento. Esto se explica porque él ponía la plata en la campaña del FR: intentó, mientras pudo, convencer a toda la derecha de la conveniencia de que el macrismo y el massismo se unieran detrás de su candidatura, pero esta maniobra hoy resulta imposible. Entonces, prima su prudencia empresaria antes que su ambición política; ante el desbande massista el colorado baja su candidatura en cualquier momento, preludio quizás del anuncio de la bajada del propio Massa.

A propósito, la estampida que está vaciando al Frente Renovador es uno de los espectáculos más penosos de la política argentina de las últimas décadas. Quien en las elecciones de medio término de 2013 parecía ser el político más astuto del país, terminó por ser un pícaro de poca monta, incapaz de preservar el capital político que recibió en aquellas elecciones, fruto de los errores del kirchnerismo. Massa se sintió el hombre providencial antes de tiempo, confundió defectos ajenos con virtudes propias y no fue capaz de conducir la coalición de intendentes bonaerenses que hoy lo abandonan sin piedad. Mal podría entonces conducir el país. El Círculo Rojo lo usó para derrotar a Cristina y él no tuvo la lucidez necesaria de apuntalar su construcción política diferenciándose de la línea que le bajaba Clarín. Si algo parece demostrarse en estos años es que Clarín ha consumido el potencial de todos los políticos de los que se valió para mellar al gobierno. Uno de los cambios que se imponen en el próximo período es la remoción de los mariscales de la derrota corporativa, desde Magnetto hasta las figuras mediáticas que se expusieron en defensa de intereses empresariales parecen haber dilapidado sus últimos restos de credibilidad. El Círculo Rojo también tendrá que resolver su interna y remozarse.

Mientras tanto, ellos también tienen que comunicar las malas noticias. Eso es lo que le tocó hacer ayer a Eduardo van der Kooy:

Dos luces de alerta para la oposición

La elección de Chaco dejó varias lecciones. Entre ellas, que no es suficiente un buen candidato para ganar.

Por: Eduardo van der Kooy
La oposición no tuvo buenas novedades el fin de semana largo. Se encadenaron dos episodios: las elecciones primarias en Chaco y la fastuosa celebración del 25 de Mayo, convertida por Cristina Fernández en un formidable acto de campaña. Una exhibición de maquinaria político-electoral oficialista que, tal vez, obligue a los opositores a repensar algunos de sus pasos en las semanas que restan todavía hasta el 9 de agosto, fecha de las PASO.
En uno de los casos, la votación en Chaco, la oposición unida (coincidieron Mauricio Macri, Sergio Massa y la UCR en el mismo espacio) pudo haber incurrido, a lo mejor, en una errada apreciación acerca del humor social imperante en la provincia del norte. En el otro, la fiesta callejera al influjo K, pareció reaccionar indignada, como si hubiera resultado víctima de una sorpresa. Las urnas suelen ser un refugio inviolable hasta que se abren. El más desprevenido sabía la utilización política que la Presidenta haría se la Semana de Mayo. Bueno será remarcarlo para que no existan desayunos tardíos: ese raíd presidencial recién concluirá, en este tramo, el 7 de junio cuando la mandataria sea recibida por Francisco en el Vaticano. Habrá que ver cómo se respeta el deseo del Papa para que esas citas no resulten explotadas por intereses políticos. (...)
La derrota opositora en Chaco tuvo para el año electoral un significado más tangible que el regreso kirchnerista a las calles con motivo de la Revolución de Mayo. Lo que pareció haber quedado en tela de juicio habría sido la premisa de que la unión de opositores sería un muro infranqueable para el oficialismo en cualquier territorio. Aquella premisa comenzó a ser edificada con la victoria de Alfredo Cornejo sobre el FPV en las primarias de Mendoza. Un candidato también respaldado por Macri, Massa y la UCR. (...)
Chaco pudo haber arrojado otra enseñanza. Cómo el PJ se alinea de modo casi automático cuando ve peligrar su poder. La provincia y el partido se desarticularon políticamente mientras Capitanich permaneció en la Casa Rosada. Su regreso respondió a dos causas: el fracaso personal y el riesgo potencial que representaba Aída Ayala, la intendente radical de Resistencia. Capitanich retomó la gobernación y fue a pelearle directamente el bastión a la mujer radical. Sobre ella acudieron además Macri y Massa. Cuando pase la elección general en la provincia (20 de septiembre) el ex jefe de Gabinete volvería a posicionarse –más allá del cargo– como indiscutido hombre fuerte. Quedaría al descubierto para la oposición que sería insuficiente para quebrar esos modelos con reunirse sólo en torno a una dirigente taquillera. (Completo acá).
Causa un poco de gracia el modo de Clarín de no hacerse cargo de su propia derrota. Toda una lección que los políticos opositores no parecen en condiciones de asimilar: el Círculo Rojo les dicta el guión, les señala la dirección, les ofrece la pantalla para que pongan la caripela, los reta cuando no se ponen de acuerdo, les exige unirse en listas únicas antiK; y cuando la estrategia fracasa les atribuye la responsabilidad de la derrota. Del acto del 25, lo que Clarín le reprocha a "la oposición" es no haber advertido "la utilización política" que el gobierno habría hecho de la Semana de Mayo, como si alguna advertencia al respecto pudiera haber impedido la imponente movilización. Y de la derrota sufrida por la derecha en Chaco, el Grupo borra con el codo lo que durante años escribió con la mano: ahora Clarín dice que no basta que toda la oposición se una detrás de un candidato para vencer al kirchnerismo. Lo que parece imponerse a partir del desbande de Massa es el alineamiento de toda la derecha detrás de una fórmula PRO pura, la línea defendida por Duran Barba. Si esto no les funciona, volverán a reprocharle a los políticos que se les subordina por no haberse juntado.

martes, 26 de mayo de 2015

Plaza y pueblo: la fiesta inolvidable

Fotografías: Esteban del Valle


Fotografías: Carlos Brigo



El kirchnerismo en su año 12 hace movilizaciones cada vez más grandes, felices e impresionantes.

Lo primero que impresiona, el dato político más importante, lo más impactante y lo mejor, todo eso junto, es el pueblo en la Plaza. Hay ya entre los que participamos en estas movilizaciones, fiestas populares, una memoria impregnada en el cuerpo de ser parte del pueblo. Distinta a ser parte de un hashtag, más antigua y también más potente, más física. 

Yo llego muy apretado en el subte, en medio de un amasijo de clase media, el kirchnerismo que viene desde Caballito, aún no en estado de pueblo. Ahí estamos como en cualquier viaje en hora pico, muchas personas juntas en un cachito de espacio, ciudadanos apretados, pero no todavía multitud. Esa mutación se produce cuando el subte nos escupe en la Plaza. Ayer en medio mismo de la Plaza, a la altura de la Pirámide. Ahí devenimos pueblo. Nuestra identidad clasemediera se diluye porque el colectivo material que pasamos a integrar es transversal y sobre todo popular. En ese sector de la Plaza, al sur de la Pirámide, había ayer un amplio predominio de personas a las que la categoría de clase media no les cabe de ninguna forma. 

Pobres de verdad. Estoy buscando la palabra y ninguna termina de decirlos bien: "gente humilde" suena a eufemismo paternalista, "pobres" define por la privación, trabajadores sí, siempre que se incluya en esa categoría a laburantes de trabajos precarios y no sindicalizados; morochos evidentemente, de ropa barata, ese es un dato perceptivo inmediato, grasitas, gronchos, cabecitas, palabras que tienen diversas connotaciones según quién y con qué tono las diga. ¿Pueblo pueblo, como para acentuar el carácter más restringido de la palabra? En fin, entre nosotros, ellas y ellos, señoras mayores y pendejos, madres con sus bebitos que no vienen al centro muy seguido. Pocos lectores de este blog, digamos. Sectores sociales que viven la política desde otro lugar al mío. La Patria es el Otro. Y en las movilizaciones kirchneristas de estos años yo aprendí que quiero ser parte de esos otros. Eso es un efecto práctico, tangible, físico, sentimental y simbólico de estas movilizaciones. Devenir pueblo. Una ruptura del tiempo profano pequeñoburgués para entrar en la sacralidad de la Historia, si se me permite el engendro conceptual.

Ahora pienso que para nuestra época eso es una recuperación del kirchnerismo. Esa amalgama gozosa y hermana de los cuerpos,  volverse compañeros, palabra que en el tiempo profano de la pequeño-burguesía suena siempre un poco impostada.

Ahora lo pienso: hay un sector significativo y ruidoso de la ciudadanía que se define como antiK que no conoce esta experiencia. No logra plasmar una experiencia aproximada a esta, o quizás no lo quiere o le teme. Creo que les produce una profunda envidia. En eso ganamos. Tenemos una riqueza de la experiencia política que los anti simplemente desconocen. La fiesta popular. Estuve en cacerolazos con ojo observador y ahí cundía el desaliento, la impotencia, el desprecio: la ausencia de interlocutores y de palabras que no sean insultos e imprecaciones.

Hay una manera de entender el rezongo tuitero, replicado en las columnas derechistas de hoy, por el hecho de que en estos festejos mayos no se recordara 1810. Hace poco fue el bicentenario, pero no importa. Hay una pugna ahí por el concepto de historia. Los gorilas quieren retrotraer el 25 de Mayo a la estampita de los paraguas, bien congeladito ahí, de sentido cerrado. Cristina repuso desde 2010 un sentido de historia en disputa viva, en presencia. Eso es insoportable para La Nación, custodia de la memoria cristalizada del mitrismo. Es molesto también para el ejercicio tuitero que sustituye la historia por la instantaneidad. Se hace subir un hashtag durante un rato. Pero cuando el pueblo va a la Plaza se recupera, se retoma, se reinicia la historia. La dimensión temporal humana y colectiva que no se diluye en el aire, permítame usted Carlitos. La que insiste, queridos tuiteros, mis grasitas.

Esta fiesta popular no responde a una sociotecnia, porque, si no, la podría hacer cualquiera. Los cacerolos no pueden hacerla, el PRO puede tirar globitos en el búnker un rato, incluso cuando gana por mucho. Moyano, que supuestamente tenía el control de la calle, es absolutamente impotente para hacer algo así. Las hinchadas de fútbol ya sabemos que se alejan cada vez más de cualquier noción de fiesta. El Trece puede ensayar diversas formas de manipulación de audiencias, desde el Prende y Apaga de Lapegüe hasta el "hagan algo, la concha de su madre" de Lanata mirando a cámara y convocando a la revuelta televidente. La pueblotecnia resultó complicada.

Cómo se convoca a la fiesta popular. La tradición peronista ayuda y mucho. Hay algo de aquellas otras Plazas, obviamente. Pero desde la muerte de Perón, con aquellas últimas plazas del 74 tan llenas de malos presagios, ninguna invocación a la liturgia peronista había logrado revivir el cuerpo que en su aspecto festivo parecía muerto.

El kirchnerismo supo aggiornar la movilización con algo del rito rockero, la misa ricotera, el show de luces, los cantantes.... Eso lo podría hacer cualquiera pero no lo hacen, no les sale.

Hay que pensar entonces en Cristina. Su carisma. Ella ayer decía "los que no me quieren dicen que soy antipaticona, soberbia...". Y ese juego de provocación pícara y altiva es parte de su estilo, ese que nos encanta a los que sí la queremos. En estos años además ha ido puliendo su seducción y su capacidad oratoria. Ya se remarcó la atención seria con que el pueblo la escucha en cada Plaza. El hecho de que es mujer, otro factor, una dama en el ojo de la tormenta, una esposa (la mujer de..., diría Randazzo), una madre, ahora una abuela. Si fuera eso solo, entonces la Carrió o la Bullrich podrían intentarlo.

Habría que pensar cuánto bien nos hizo Clarín y el sistema de medios de la derecha con sesgos golpistas. El machacar diario contra la Yegua, el odio destilado, el ensañamiento machista, la apelación a las imágenes degradadas de la femineidad: la Bruja, Puta, la Loca... Creo que esa concentración del poder de fuego sobre su figura ayudó a hacerla querida. La fidelidad que nos despierta a tantos cientos de miles tiene que ver con percibirla como un cuerpo frágil y asediado. Sentimos que ella nos necesita, que tenemos que estar ahí, acariciarla con nuestros cánticos. Si no le hubieran pegado tanto, quizás no habrían ayudado a su crecimiento como líder popular.

También podríamos pensar que, si mantiene estos niveles de adhesión y capacidad de movilización, puede influir  el hecho de que gobierna bien. Capaz, ¿no?

Que renovó el pacto de fidelidad con su base social, un vínculo que había sido tan ultrajado por las decepciones de Alfonsín, de Menem o el desastre final de la Alianza. Nuestra generación solo había visto políticos que defraudaron a sus votantes.

Ayer el discurso de Cristina tuvo un contenido político conciso pero significativo. Evitó cualquier gesto que pudiera ser interpretado como un espaldarazo, no apareció "el candidato de Cristina" que algunos esperaban. Esperen sentados. Le pidió a la oposición que diga qué es lo que quiere cambiar. Les pidió a los sectores oponentes que piensen si, a pesar de lo antipática que les resulta, no sienten que están al menos un poquito mejor que en 2003. Advirtió sobre la posibilidad de que la derecha intente aún alguna maniobra desestabilizadora para hacer enojar a la gente. Nos dijo que no creamos que un movimiento político depende de una sola persona y que ahora está puesta en nosotros la responsabilidad de nuestro destino. Resaltó el rol del mantenimiento de las paritarias recuperadas después de muchas décadas.

"Espero que mis compañeros de la CGT sigan pidiendo y luchando como lo han hecho durante la gestión de Néstor y la mía, porque si no lo hacen les voy a decir a los trabajadores que cambien de dirigentes sindicales". Cristina anticipó ahí qué rol político va a jugar su liderazgo.

Nomeolvides

Fotografías: Esteban del Valle

por María Pía Chiesino

Hace trece años, el 24 de mayo de 2002, a la noche, habíamos ido con mis compañeros de laburo (una escuela para adultos del Partido de San Martín) a comer a una parrilla. Solíamos hacerlo. La víspera del 25 de mayo era una de las fechas en las que, después del acto, comíamos juntos. Ese año, 2002, el país estaba arrasado. Hecho mierda estaba. A pesar de eso, un grupo de docentes del conurbano sentíamos que, si no quedaba nada para hacer, por lo menos nadie iba sacarnos la dicha de sentarnos a compartir un pedazo de carne, una ensalada y un vaso de vino. ¿Nos conformábamos con poco? Puede ser. Lo cierto es que si uno miraba alrededor, no había nada.

En la parrilla había un televisor. Y a las doce de la noche del 25 de mayo, la cadena nacional puso una bandera en la pantalla y empezó a sonar el himno. Y ahí se me partió la cabeza en ocho. No por nosotros, que nos paramos "como correspondía". Un par de mesas al costado, una mina que estaba sentada con otra no se paró. Ni amagó pararse, y lloró, sentada a esa mesa, mientras duró la canción patria.Y, cuando digo que se me partió la cabeza, lo digo porque lo que yo sentí mientras la miraba llorar fue que nadie tenía derecho a decirle que se parara o que cantara media estrofa. ¿Quién carajo era nadie en ese momento para pedirle (pedirnos), algo así?
El himno terminó y cada mesa siguió con lo suyo.

Trece años después, a veces me pregunto en qué andará esa mina que lloraba las lágrimas que nosotros nos tragábamos. No lo sé. No voy a saberlo nunca, claro. Pero pasé parte de la noche del 24 de mayo de 2015 escuchando al Tata Cedrón, regresado a la patria y cantando "Nomeolvides" de Jauretche, Las lágrimas que se me cayeron anoche fueron de emoción, de alegría, y de "menosmal". Ayer fue el cumpleaños de esta patria que los argentinos empezamos a recuperar en 2003. En ese momento yo no me daba cuenta. No creía en nada ni en nadie. Ahora siento que nunca voy a terminar de agradecerle al Pingüino todo lo que nos devolvió. Las ganas de cantar el himno, de hablar de la patria, y de cantar "Nomeolvides", llorando de la emoción, con un cantor popular que tuvo que irse del país durante treinta años y que pudo elegir volver.

lunes, 25 de mayo de 2015

Lujos que nos da la radio

Roger Koza, Gonzalo Aloras, D'Angelo, Cannes, Ciudadano Toto



Un lujo fue el programa de anoche de La otra.-radio (los que no lo sintonizaron en vivo solo tendrán que conformarse con esta muestra de los últimos 35 minutos: clikeen acá).



- Gonzalo Aloras: Vino a hablarnos del cautivante arte del desacople del soulman D'Angelo, quien conjuga la tradición de la mejor música negra y la vanguardia más radical. En el lapso de catorce años, D' Angelo solo editó dos discos, ambos magistrales: Voodoo (2000) y Black Messiah, en los que parece proseguir en la huella dejada por Prince pero yendo incluso un poco más allá. Gonzalo nos habló también de su propio proyecto radiofónico, Radio Aloras, que puede escucharse online acá; en la que muy pronto tendremos nosotros alguna irrupción.



- Roger Koza en directo desde Cannes: Su mirada apasionada y rigurosa sobre el festival de cine más importante del mundo. Ahí donde se concitan, por un lado, los mayores autores contemporáneos: Hou Hsiao Hsien (The assassin, para Roger quizás una obra maestra de todos los tiempos), Apichatpong (Cemetery of Splendour, lo mejor del director tailandés), Miguel Gomes (Las mil y una noches), Jia Zhang-ke (Mountains May Depart); y por el otro, una política de la visibilidad de las películas por parte de la dirección del festival, regida por la mediocridad y las concesiones al mercado, con algunas películas directamente horribles, como Youth de Paolo Sorrentino.



Roger describe como una afrenta el hecho de que una película magistral como la de Apichatpong sea derivada a una sección como Un certain Regard, de segunda categoría, y ni siquiera reciba algún tipo de premio, mientras otras películas sin valor son inexplicablemente seleccionadas para la competencia oficial, cuyo jurado termina premiando la corrección política de Dheepan, de Jacques Audiard, un film mediocre que responde al modelo de cine que promueve el director del festival, Thierry Frémaux. Entre la admiración hacia algunas obras maestras y el enojo por el rumbo del festival transcurre la comunicación de Roger desde Cannes.


- Un adiós a Adrián Nievas, el Ciudadano Toto, ex integrante de Adicta, un artista del pop platense que ayer tomó la determinación de quitarse la vida. Lo despedimos escuchando dos canciones que son exponentes plenos de su pathos existencial: "Este atardecer que me lastima" y "Un repentino fin".



Para escuchar el fragmento final del programa de anoche, clickeen acá.

domingo, 24 de mayo de 2015

Más sobre Randazzo, Scioli y el futuro del kirchnerismo

Una conversación con el Pájaro Salinas 


Juan Salinas: Pero ¿qué te pasa Oscar? A mí me parece que Randazzo es unos cuantos puntos más potable que Scioli. Pero si hubieras visto como lo atacó el jueves esa serpiente con cara de nada que es Fantino a Randazzo, no dejándole terminar una sola frase sin interrumpirlo y hablando ¡mas de media hora! de ese blooper de la gente de Carta Abierta (no de Randazzo, que ostensiblemente dijo lo que dijo sin intención) yendo una y otra vez al mismo punto, te darías palmaria cuenta de que el establishment no quiere saber nada con la posibilidad de que Florencio sea presidente. Randazzo es el candidato de Cristina, y eso debería ser suficiente para no romper más las guindas en este momento. Si querés votar a Scioli está todo bien, pero no te juntes fácticamente con Fantino.

Oscar Cuervo: Juan, no vi a Fantino el jueves ni me junto con él ni con el establishment. Mis críticas al desempeño de Randazzo durante estos primeros días de campaña como precandidato del FPV explican qué me pasa con él, no hay otra motivación que las que expreso. Creo que el FPV está en condiciones de ganar en octubre, porque el Círculo Rojo no está logrando juntar a toda la oposición. Massa se desmorona y no se muestra capaz de convocar al voto peronista de todo el país. Macri está decidido a hacer una campaña PRO puro, por consejo de Durán Barba, y no quiere saber nada, al menos por ahora, con compartir un espacio opositor con Massa y De Narváez. Ahora que la posibilidad del triunfo del FPV se muestra cerca, esta semana el Círculo Rojo dejó de presionar a los opositores para que se unan y ponen la expectativa en la división del FPV. Y creo que la agresividad con que Randazzo encara la interna lleva a hacia la tentación del rupturismo. Veo en estos días que los ataques de Randazzo a Scioli son retomados por algunos kirchneristas que hacen gala de un culto a la pureza K. Kirchneristas portuarios, quizás sin historia peronista, 678izados, que se enervan por la disputa interna y parecen mas interesados en ganarle a Scioli en agosto que en ganarle a Macri en octubre. Están jugando con fuego. Hay un sector kirchnerista incorporado en los últimos años con ciertos reflejos antiperonistas y veo que se montan en la agresividad de Randazzo como puerta de salida del FPV, si Randazzo no gana. Creo que la interna debería jugarse en otros términos, porque si no, va a ser difícil recomponer el Frente el día después de las PASO. Y veo que muchos kirchneristas tardíos no tienen intención de recomponer nada ni piensan el día después. Creen que todo termina cuando se defina el ganador de las PASO.

Pájaro: Creo que Randazzo se equivocó en otras oportunidades en atacar a Scioli. Y creo que los kirchneristas debemos dar un ejemplo en estas PASO, debemos tratarnos como compañeros y explicar (como explica Taiana) cómo sigue el segundo tomo de este proceso de profundas reformas. Ahora bien: el candidato K, el candidato de Cristina es, claramente, Randazzo. Entonces hay que dejarse de joder y apoyarlo con decisión, ser predicadores y tratar de lograr lo que parece imposible. Y sin gana Scioli, está clarísimo que lo votaré, ya que lo más importante es que no gane Macri, que destruiría en meses lo construido en años. ¿Está claro? ¡Vamos con Randazzo!

OC: No, no creo que el candidato de Cristina sea Randazzo, si no, Cristina lo hubiera dicho. Tampoco creo que Cristina ponga en disputa su liderazgo en estas PASO. Si el candidato de Cristina fuera Randazzo y perdiera en las PASO, quedaría afectado su liderazgo y la unidad del FPV. Creo que Cristina no come vidrio. Yo votaré en las PASO al candidato que en agosto me parezca que garantiza el triunfo del FPV. Y en octubre al ganador de esa interna. Ahora veo que Randazzo se posicionó bien entre el núcleo duro K que desconfía de Scioli. Ese voto ya lo tiene. Pero ahora remacha sobre ese mismo clavo, sobreactuando kirchnerismo, así como los K "puros" (lo digo entre comillas porque es una descripción irónica, no creo en esa pureza) sobreactúan entusiasmo por la "pureza K" de Randazzo. Esa sobreactuación se mostró con crudeza en las risotadas con que en Carta Abierta festejó el fallido de Randazzo sobre el "proyecto manco". Carta Abierta, se supone, es un espacio en alerta por el peso de los signos y del lenguaje político y esas risotadas los dejaron offside, festejando una expresión al menos desafortunada. Ni el auditorio ni Randazzo parecen haber considerado que ese intercambio de mutua fascinación iba a trascender necesariamente y a ser usado como cizaña en la interna del FPV

Pájaro: Estoy de acuerdo con vos en todo menos en tu pánico... aunque horas atrás mi amigo Teodoro Boot también me confesó sus aprensiones, en la misma línea que las tuyas. ¿Por qué te hablo de pánico? Porque los dolobus que vos mentás, esos que dicen que antes de votar a Scioli se cortan la yugular con una yilé oxidada (siendo, como es, que se comieron unos escuerzos gigantes) son numéricamente irrelevantes y, si quieren hacerse los brígidos y votar en blanco en las nacionales, que lo hagan y la Patria se los demande. Pero eso no es suficiente para desistir de votar por el candidato de Cristina. No es lo mismo que Scioli arrase a que le gane 6 a 4 al candidato de Cristina. Y peleando por una buena elección, quien te dice... Igual, prefiero a Florencio presidente que a D0S. Me parece algo natural, ¿a vos no? Ahhh. Randazzo dijo que es el candidato de Cristina porque Cristina hizo todo lo que estuvo en sus manos para fortalecerlo. No puede ni debe hacer más. Pero lo que podía hacer lo hizo.

OC: Creo que estás equivocado al caracterizar a Randazzo como el candidato de Cristina. No se de dónde sacás esa conclusión. Me puedo equivocar, pero me parece que Cristina no tiene ni tendrá candidato en estas internas. En todo caso, me parece que es lo correcto, que esté por encima de los candidatos y se dedique a consolidar su liderazgo. A mí ninguno de los dos, ni Scioli ni Randazzo, me convencen demasiado. Pero creo que esta falta es responsabilidad de Cristina, que durante estos años no propició el crecimiento de un sucesor confiable, quizás porque su figura es muy rutilante. Pero eso ya quedó claro en 2013. La apuesta por Insaurralde. La derrota en la provincia de Buenos Aires. La falta de un sucesor salido del riñón K. Ni Scioli ni Randazzo lo son. Ambos son peronistas, con sus idas y venidas en todos estos años. Entonces muchos kirchneristas se aferran ahora con cierta desesperación a Randazzo como si fuera el portador del genoma K. Su desempeño en estos días no me gustó, creo que una vez posicionado como la alternativa a Scioli, sería la hora de que le hable a un elector no K, que les explique a aquellos a los que no les preocupa demasiado la interna del Frente para la Victoria por qué él sería un buen presidente, en lugar de seguirle remachando a los K que lo voten a él por ser más K que Scioli. El electorado al que Randazzo está inerpelando ahora es un sector reducido, cuyo voto está ganado, en lugar de ir a la busca del voto aún no definido. Ese voto no definido es el que va a volcar la elección, es el que marca la diferencia entre el 30% que el FPV sacó en 2013 y el 54% que había sacado en 2011 Cristina. No me gusta cómo Randazzo encara la interna, como está moviéndose en este tiempo reducido en que tiene que mostrar lo mejor de sí y no lo estamos viendo. No puede ser que lo mejor de Randazzo sea que él no es Scioli. Tiene que tener un atributo propio, más allá de esa negación. Ese flojo desempeño me hace dudar de su capacidad política. Mucha elasticidad y mucha astucia le van a ser necesarios al que gane las presidenciales de octubre. Por lo que se ve en Brasil, Chile o Venezuela, las derechas no se quedan quietas aunque pierdan elecciones y vuelve a arremeter inmediatamente. Fijate en Dilma y en Bachelet arrinconadas pocos meses después de ganar. No podemos tener confianza en que ganando solamente está garantizado el proximo mandato, si el elegido no es suficientemente hábil. 

Y una postdata a este diálogo que no va a terminar acá, seguramente. En las próximas semanas lo seguiremos en la radio con el Pájaro: En un post anterior dije que el ciclo kirchnerista se monta en un más largo y complejo ciclo peronista, esto Cristina parece comprenderlo muy bien. En cambio, Randazzo parece que se dirige a reducir la densidad política del ciclo y a remarcar solo una identidad K. Pero el kirchnerismo siempre se sostuvo sobre una coalición mucho más heterogénea. Randazzo parece hablar solo al público de 678. Y hay una responsabilidad de Cristina también en haber sostenido esa cristalización seissieteochezca en el horario central de la televisión pública. ¿Creo yo que Scioli, si gana, va a representar la continuidad precisa de la identidad kirchnerista? No lo creo: Scioli no es un "soldado de Cristina", ni el Cámpora del siglo XXI. Tampoco me parece que sea conveniente tener en la presidencia a un soldado de Cristina (si Randazzo lo fuera) ni un Cámpora en la presidencia para que Cristina esté en el poder. Cristina puede mantener su liderazgo desde otro lugar que desde el comando del próximo gobierno. Como una aliada de mucho peso y con un margen de capacidad crítica hacia el presidente que venga. Lo que el peronismo no puede permitirse es "perder con lo nuestro", como infortunadamente dijo Patricio Mussi hace poco y algunos kirchneristas sectarios parecerían dispuestos a preferir.

Acá se puede seguir leyendo el punto de vista sobre al interna entre Scioli y Randazzo en el blog del Pájaro Salinas.

sábado, 23 de mayo de 2015

Programazo: Koza / Aloras / Cannes / D'Angelo / Domingo medianoche

Todas buenas noticias: el cine que Roger Koza está viendo, el que en un tiempo -ojalá- vamos a ver.


Hou Hsiao-hsien: "La nueva película de Hou pertenece a una especie en extinción llamada cine clásico. Los secretos y saberes de ese cine del que ya casi no quedan exponentes le importan poco a una gran mayoría, y son una minoría notable los que resguardan esa devoción por la imagen en movimiento. Es que lo que sucede en The Assassin es verdaderamente de carácter alucinatorio, porque todo, absolutamente todo, está al servicio de esa historia que parece menor pero que no es otra cosa que la estructura propia y el develamiento del poder en general en un contexto histórico que no se elude. Esto no es el limbo, sino una época del mundo que reenvía signos pretéritos a un sistema de corrupción que tal vez no ha sido superado del todo. Es una película fulgurante, irrepetible y de una hermosura pocas veces vista en el cine. Es como encontrarse por primera vez con una película de Mizoguchi o Dreyer y ser uno de los primeros testigos de una obra que, desde ese momento, se sabe que será un clásico hasta el fin de los días". [Completo acá]


Apichatpong Weerasethakul: "Es casi una afrenta y un ejercicio de poder obsceno que Cemetery of Splendour, la nueva película de Apichatpong Weerasethakul, esté en la segunda competencia de importancia, siendo el director tailandés uno de los ganadores recientes de la Palma de Oro. Cuando dos días atrás tuvo su estreno internacional, la indignación resultó mayor.

"La tensión acechaba en el Teatro Debussy. Subieron los productores y Apichatpong Weerasethakul, y éste, con su amabilidad característica, agradeció y dijo lo que se tenía que decir sin apelar a la mala educación. Joe, como le dicen sus amigos cercanos, afirmó estar muy contento de participar en una sección dedicada a descubrir nuevos talentos". [Completo acá]


Manoel de Oliveira: "De Oliveira, a sus 73 años, decide hacer una película personal que recién su público conocerá a una vez que él esté muerto [Visita ou memorias e confissos]. Es probable que a principios de la década de 1980 el realizador de Gebo y la sombra no podía imaginar que viviría aún por más de tres décadas. Su longevidad es todavía más enigmática. Había especulaciones sobre los motivos de esta confiscación de un material que, tras la interdicción en vida, la muerte viene a liberar. ¿Algún remordimiento de naturaleza política? ¿Alguna mácula en el trayecto de una vida que resultaba inconfesable? Ahora que se ha visto, nada había para esconder. La amabilidad de la película no solamente nada tiene que ocultar, sino que el clima confesional no parece detenerse frente aquello que para un hombre lo es todo.". [Completo acá]


Cornelio Porumboiu es un genio. Filma cada vez mejor; el suyo es un cine puro, consistente, de una eficacia narrativa notable. Por ejemplo: un auto; en él viajan el padre y su hijo. Plano medio sobre el niño sostenido por un rato y un conflicto en pleno desarrollo: el padre llegó tarde a buscarlo a la escuela. El congestionamiento callejero, aparentemente, lo demoró. Así lo entiende también el niño, pero todavía sigue molesto. ¿Por qué? La conversación que se mantiene en el auto es extraordinaria. Justeza melódica en los diálogos y decisión de registro perfecta sobre cuándo dejar el foco en un personaje o cambiar el ángulo y la perspectiva; la reproducción y la lógica de los giros argumentativos son contundentes, una especialidad de los rumanos en general y de Porumboiu en particular. [The treasure, completo acá]


Nanni Moretti: La nueva película de Nanni Moretti, Mi madre, también habla de la confrontación con la muerte de un ser querido. El tono sereno y no exento de comicidad predomina en una de las películas más simples y menos narcisistas del director, incluso cuando la inspiración viene de la muerte de su propia madre. En el film, es una directora la que está rodando una película sobre una lucha sindical en el contexto de una fábrica. La escena inicial es magnífica porque empieza con una manifestación en la que la bronca de los operarios tiene una verosimilitud táctil hasta que alguien grita “¡Corte!”. Los otros cortes son de orden onírico. A menudo, la directora tiene algunos sueños. Uno de ellos, por cierto, es hermoso. Mientras espera el estreno de una película suya va caminando por una larga fila; puede divisarse su nerviosismo. La puesta en abismo, entonces, es doble: sueños y secuencias de la película en la película. [Completo acá]

[Todos los textos anteriores provienen de la pluma febril de Roger Koza en Cannes; mañana  en La otra.-radio conectamos directamente con él, tras el cierre del festival]


Black Messiah del músico proveniente de Richmond, Virginia, fue elegido el disco del año 2014 por La otra (acá). Gonzalo Aloras tuvo la oportunidad de ver hace un tiempo en vivo a este asombroso talento. Mañana Gonzalo Aloras lo cuenta en La otra.-radio. The last DJ trae además algunas otras gemas inesperadas.




The last DJ este domingo a medianoche en La otra. FM La Tribu, 88,7. Online HD o SD.

viernes, 22 de mayo de 2015

Razones Locas


A esta altura ya son muchos los que saben que hace no mucho tiempo y acá cerquita vivió un genio de la música popular del siglo XX llamado Eduardo Mateo. Pero seguro todavía hace falta que se enteren muchos más. Cuando digo "genio" pretendo no abusar de la carga de esta palabra, porque se la usa con cierto descuido. Mateo es un genio porque su obra artística desborda el horizonte de expectativas de su época, porque corre los límites de lo imaginable, porque toma del aire sonidos y silencios que están flotando para todos pero las devuelve transfiguradas como muy pocos podrían. En cualquier parte que hubiera nacido este talento improbable sus semejantes habrían tenido problemas para entenderlo rápidamente. La noción de belleza que él maneja en sus canciones no es alguna que le preexistiera. La belleza fue más grande y más extraña a partir de él.

Valga  esto como invitación a descubrirlo para los que aún no lo hicieron: su música requiere una predisposición a aventurar la escucha y a descubrir qué cosas puede un oído. Los genios nos enseñan a percibir las cosas del mundo, nos educan la percepción, y es ahí donde se unen la belleza con la verdad.

No es mucho lo que Mateo grabó, pero si por algún lado hay que empezar, yo recomendaría Mateo solo bien se lame, su obra maestra, a la altura del Artaud de Spnetta, por decir algo. O el maravilloso disco a dúo con Fernando Cabrera, Mateo & Cabrera, milagroso encuentro irrepetible, grabado en vivo en 1987, cuando uno de los dos estaba empezando y el otro estaba por terminar.



Si traigo el tema es porque acaba de reeditarse un libro que sería el complemento indispensable para descubrir a Mateo, Razones Locas, una minuciosa y apasionante biografía escrita por el musicólogo y periodista brasileño Guilherme de Alencar Pinto, que sirve para reponer al genio en su dificultoso contexto, el Uruguay entre los años 60 y 1990. No es que Uruguay fuera especialmente difícil, es que la singularidad de Mateo se le haría difícil a cualquier contexto, porque las demandas de la coyunturas siempre son distractivas cuando aparece un gran artista. Y si el artista es tan irregular y desconcertante como Mateo lo era, tanto en su obra como en su travesía cotidiana, entonces él se vuelve un analizador, un sujeto capaz de medir involuntariamente las reacciones, la atención, el rechazo, la distracción, la generosidad y la pequeñez del tiempo que le tocó. El libro de Alencar Pinto tiene la virtud de documentar a Mateo en sus días y por eso mismo nos ayuda a comprender cómo reacciona el hombre común cuando se topa con un hombre singular. Por eso, por registrar con precisión las reacciones que Mateo despertaba a su paso, la irrupción de canciones que se volverían clásicos años después, el libro Razones Locas es un gran documento y a la vez una especie de novela apasionante.

Yo descubrí a Mateo cuando él ya había muerto, en los inicios del siglo XXI. Y el libro de Alencar Pinto me ayudó a moverme por ese planeta extraño. Leer Razones Locas y a la vez ir descubriendo sus discos es un programa siempre interesante. 

Me valí mucho del libro de Alencar Pinto para escribir una extensa nota en el número 2 de revista La otra, allá por la primavera de 2003: "Eduardo Mateo: tejedor de canciones". Que luego reproduje en el blog Un Largo (acá). En una parte de la nota, pongo:

Eduardo Mateo era un tejedor de canciones:

“Un día Mateo pasó a visitarme, yo estaba durmiendo y me despertó. Se sentó ahí en la cama. El me estaba mirando, hasta que, bueno, cuando vi la presencia de él yo en seguida me desperté más rápido, abrí la ventana, «Hola, qué tal», -era como un privilegio, ¿no?-. Y bueno, así charlando, yo agarré la guitarra, empecé a cantar una melodía que tenía. Y él me dijo: «¿tenés un papel y un lápiz?». Le di un papel y un lápiz, y me dijo: «cantá la melodía». Me la hizo cantar varias veces. Y me hacía parar, y él escribía. Así sucesivamente, una hora, dos horas... Hasta que me dice: «dame la guitarra». Agarró la guitarra y empezó a ensayar el tema ya con esas palabras, haciendo una descripción sobre mí y sobre lo que había alrededor nuestro en ese momento. Porque habla de que no había reloj y es verdad, porque el reloj que había no andaba. Habla de un jarrón con rosas: es verdad. Habla de un pantalón que estaba ahí a los pies de la cama, con flores, y es verdad – porque en aquella época usábamos ese tipo de ropa-. Habla de una guitarra marrón: sí, es verdad. Habla de lo que yo digo «yo quiero fumar», con lo cual me refiero, me gustaría aclararlo ahora, al La Pazsuave. (El que habla es Pippo Spera, amigo de Mateo y también músico, unos años menor que él. Se refiere a la co-autoría de la canción Pippo, alrededor de 1968.)

Pippo, amigo que vistes color
con tu guitarra marrón
Siempre sonríes con una canción
no hay en tu casa reloj
Eres muy lento cuando sales de la cama, ah
mientras la luz se queda fría en la ventana, ah, ah...

Andan las flores por tu pantalón
dices del mundo dolor
Alguien entrando golpea el portón
rosas hay en tu jarrón 
Eres muy lento cuando sales de la cama, ah
mientras la luz se queda fría en la ventana, ah, ah...

Pippo, amigo, yo sé que es verdad:
la lluvia te ha de mojar
Dices: no importa, yo quiero fumar
triste la tarde se va
Eres muy lento cuando sales de la cama, ah
mientras la luz se queda fría en la ventana, ah, ah...

- ¿Cómo te sentiste con respecto a que la letra de esta canción fuera dedicada a vos?- pregunta Guilherme de Alencar Pinto, autor de una excelente biografía de Mateo, Razones locas, editada en Buenos Aires el año pasado por Ediciones Zero.

Responde Pippo: “La primera reacción fue una decepción. Porque yo esperaba «una canción», que hablara no sé de qué, ¿viste?. Y como que de repente empieza a hablar de mí y ya se había terminado la posibilidad de que apareciera un mensaje... No sentí ni halago ni nada. Tenía un cierto no sé cómo llamarle, que se hablara de mí. Pero recuerdo que me pegó la canción en el Parque Hotel, cuando él la estrena con El Kinto, en un baile, ya con Urbano cantando. Entonces yo ayudaba mucho al Kinto. (El Kinto es la banda que Mateo tenía con Rubén Rada y Urbano Moraes, entre otros, creadores del candombe beat y adelantados, allá por 1967, del rock en castellano en el Río de la Plata). Me ocupaba un poco de la utilería -continúa Pippo-. Y me acuerdo que me llamó Mateo para que subiera al escenario, y yo dije: «algún cable, algún bafle, algo»... a ver qué era, ¿no?

Recuerda el propio Mateo: “Pippo estaba en el baile. Entonces lo hicimos subir, lo sentamos arriba de un bafle: tenés que verlo a Pippo: él siempre tenía camisas floreadas, botas de color... Pero el Pippo siempre se vistió bien, ¿no? Pantaloncito justo... «Sentate acá». Lo sentamos arriba de un bafle y le cantamos la canción. Fue el taponazo, el taponazo.”

Pippo: “Bueno, obviamente, me puse a llorar, ¿no? Una cosa que no esperaba que fuera eso, esa canción, ¿no? Ya un ente aparte de mí. Con el cuidado que la trató, con el arreglo, con la delicadeza... Algo increíble”.

Pippo, espectador privilegiado, co-autor y a la vez destinatario de la canción, testimonia acerca del “Método Mateo de defraudar/desbordar las espectativas”. Volvió a ocurrir decenas de veces: un oyente, muy bien predispuesto con el músico admirado, queda descolocado al oir la canción, le parece que algo no está bien o que es demasiado tosca o demasiado simple. Pero necesita volverla a escuchar: sólo después de varios intentos la canción empieza a abrirse para él, se da cuenta de que lo que percibió como anomalía en realidad es un viaje en otra dirección, en el que se descubren territorios desconocidos. ¿Cuántas veces la canción popular se permite este riesgo? No muchas, millones de canciones transitan por caminos ya conocidos, canciones que uno igual ama pero no producen esa inquietud.

La letra de Pippo es una descripción llana de una cosita de nada -Pippo despertándose- que puede confundirse con un costumbrismo que no supo elegir un tema más interesante. Las canciones suelen ser más dramáticas. Mateo, a lo largo de su obra posterior, volverá sobre este descentramiento: porque de lo que se trata es de echar una luz rara sobre lo que resulta familiar: entonces empieza a verse otra cosa.



(La nota completa, acá).

Regálense a sí mismos-si aún no los tienen- los discos de Eduardo Mateo y el libro Razones Locas.