lunes, 15 de marzo de 2021

Piazzolla, el rock y la dictadura: bancate ese defecto




En 1976 Piazzolla estaba dando unos recitales en el Gran Rex con una formación que incluía sintetizadores y tratamiento musical afín al jazz rock. Los tangueros le habían dado la espalda. Necesitaba conquistar a un público rockero. Y quería llevarse a Tomás Gubistch, el guitarrista de Invisible para tocar en su banda. Era un movimiento oportunista del "maestro" que a los pocos meses iba a borrar con el codo. Esa noche el Gran Rex se llenó de público rockero. Spinetta estaba en la platea y un reflector lo iluminó. Al poco tiempo, Piazzolla se lleva a Gubistch de gira por Europa y eso provoca la fractura de Invisible. 



La gira por Europa era financiada por la dictadura militar para contrarrestar las denuncias de las violaciones de derechos humanos del gobierno de Videla. La dictadura la llamaba "campaña antiargentina en el exterior". Gubistch tenía una posición política de izquierda y en su paso por Invisible le criticaba a Spinetta que no fuera más comprometido. Pero Gubistch no sabía que la gira de Piazzolla era financiada por los milicos. En uno de los recitales, antes de salir a escena, Piazzolla les dice a sus músicos, todos jóvenes: "No digan nada contra el gobierno argentino porque va a haber unos militares hoy entre el público". Gubistch se da cuenta de lo que le estaba pidiendo Piazzolla y en su improvisación de guitarra incluye algunas líneas melódicas de "Hasta siempre" la canción dedicada al Che. En escena Piazzolla lo mira enfurecido. 


Después estalla: "La cuestión política ya me tiene harto.. No quiero oír hablar de comunismo ni de izquierdismo. Me tienen harto estos irresponsables pendejos que no saben dónde están parados. Yo los mandaría a Rusia a todos y que morfen pescado y que griten viva Marx. QUE VIVAN LOS HERMANOS MARX [en mayúscula en el original]. Qué joder, a todos a la camara de gas ... El que es músico y político cagó. Los dos juntos nunca dan resultado. A ver si creen que Chopin escribió el estudio revolucionario porque era politizado.. No, era un hombre de varias Polonias y nada más. Yo me siento igual con Argentina." (Libro Tigres en la lluvia, de Martin Graziano, p. 164 , que a la vez cita el libro de Diana Piazzolla sobre su padre, Astor, p. 216).

Eso no es todo: en la página 170 del libro de Martín Graziano leemos: "Piazzolla pautó una cena con Jorge Rafael Videla y fue entrevistado por revistas como Radiolandia y Gente.... Deslizó que los músicos habían resultado un grupo de ególatras, drogadictos e izquierdistas." Sigue Graziano: "Esa clase de delación en 1977 era poco menos que una condena a muerte". Piazzolla maltrataba a la banda de músicos jóvenes que había reclutado en su etapa de acercamiento al rock argentino, grabó un disco en vivo el Olympia de París sin avisarles a sus músicos que lo estaba haciendo y no les avisó que la gira era financiada por la dictadura. Gubistch decidió abandonar la banda y volverse a Argentina. Fue a tramitar el pasaporte al consulado argentino en París. Fue recibido por el cónsul Mario Corcuera Ibáñez. Dice Gubistch: "Me explicó con tono de milico que si yo volvía a Buenos Aires no podía garantizar mi integridad física, a menos que yo publicase en La Razón y La Nación declarando que había sido manipulado por elementos sediciosos de marxismo internacional, que me arrepentía. Le contesté básicamente que se podía meter mi pasaje en el orto, que era un facho hijo de mil puta, que algún día la historia iba a exigir explicaciones a colaboradores como él" (Graziano , p. 171). En el consulado sabían de la posición política de Gubistch por las declaraciones que había hecho Piazzolla. Al no aceptar el chantaje que le proponía el cónsul de la dictadura, Gubistch se tuvo que quedar en Europa por varios años. Al poco tiempo, la actitud de Piazzolla hacia los rockeros argentinos cambió.

En el 84 ya Piazzolla no necesita conquistar al público rockero y empieza a atacar a los músicos de rock argentino: Dice: 

- Los roqueros argentinos tienen una gran desgracia Salieron y empezaron a ganar dinero. Y el que no lucha en esta vida no logra nada. Ganan dinero, se van a grabar a Estados Unidos y de lo único que se preocupan es de mejorar el sonido, comprar sintetizadores, teclados, las mejores baterías, cada equipo que me dejan con la boca abierta; en vez de estudiar. Pero después, el mensaje poético y musical no existe. Cantando son todos muy mediocres, no hay un tipo realmente del que se pueda decir qué maravilla de cantante.

-¿No hay mensaje en las letras de Luis Alberto Spinetta, por ejemplo, o de Charly García?

-Cuando empezó Spinetta con el grupo Almendra (en 1967) era muy positivo; pero Charly García me revienta porque es muy poseur: una pose; o sea, se baja los pantalones cuando se enoja y todas esas cosas que en este mundo, si vos escribieras bien te las permito. Sé genio y después bájate los pantalones. O se pone a decir groserías que a mí no me parece, porque yo a veces tomo los ejemplos de los grandes divos del mundo, como Frank Sinatra, Tony Bennett, Barbara Streissand, Ella Fitzgerald, Sarah Vaughan o un Jacques Brel; nunca tuvieron necesidad de esas tonterías .Ellos subían, cantaban y decían las cosas más lindas del mundo.

-¿Por qué no se dio la fusión de roqueros argentinos con Piazzolla?

-Es exactamente lo que declaré. Me tuvieron miedo y es lo peor que me pudieron haber hecho .Yo hubiera preferido que me dijeran: “¡Cómo no, maestro! Yo no sé mucho pero me gustaría intentarlo”. Yo les di la oportunidad, a pesar de que no sabían música, de que trabajaran conmigo. [Fuente: Socompa]


Esta semana se cumple el centenario del nacimiento de Piazzolla, uno de los más grandes músicos argentinos, que fue durante los años de Videla un colaboracionista de la dictadura y un oportunista para cooptar al público de rock. La música de Piazzolla sigue siendo una belleza indispensable aunque su creador haya tenido actitudes miserables.