s√°bado, 31 de octubre de 2009

Yoko, Dylan y Micah

presentan sus nuevos discos en La otra.-radio
domingo a la medianoche, FM La Tribu, http://www.fmlatribu.com/









Y conversamos con la periodista Claudia Acu√Īa sobre el papel de los medios en la construcci√≥n de los sentidos de la realidad.

viernes, 30 de octubre de 2009

This is It!


por oac

Todas las noticias que nos llegaban eran horribles: denuncias por paidofilia o chantajes de las familias de los ni√Īos que se quedaban a dormir con √©l lo hab√≠an llevado a la quiebra, estaba chiflado y gastaba fortunas en extravaganzas, por poco hab√≠a tirado a uno de sus hijos por el balc√≥n, lo hab√≠an visto vestido de mujer caminando por las calles de Londres, se le estaba cayendo la nariz, su alteraci√≥n mental lo hab√≠a hecho incapaz de volver a hacer otro disco. Todo mal, como corresponde a ese oficio que se est√° volviendo cada vez m√°s indigno y buch√≥n, el de periodista.

No me interesa decidir acá cuántas de esas cosas son ciertas, Michael tendría lo suyo, yo tengo lo mío y el que está leyendo no creo que sea mejor que nosotros dos. Si te buscan mierda te la encuentran, los que viven de buscarle mierda a los demás.

Michael será otro magnate norteamericano encerrado en su propio laberinto de vanidad e impotencia, Orson Welles los retrató de una vez y para siempre.

Pero Jackson ha sido tambi√©n un gran artista. El producto m√°s refinado de la escuder√≠a Tamla Motown, el destilado de las mejores tendencias de la m√ļsica popular del siglo, heredero de Duke Ellington, James Brown, Stevie Wonder y de las estrellas fugaces del soul y del funk de los 60 y 70 y de los trabajadores del algodonal y de los coros spiritual de las iglesias del deep south. Jackson salt√≥ la valla desde las radios del gueto hasta las radios blancas. Y produjo el mayor suceso global de la m√ļsica desde Los Beatles y hasta hoy.

Es verdad: tenía a toda la industria atrás, pero toda la industria sumada no da como resultado un artista. Madonna tenía a toda la industria atrás y ahí la tienen.



Alg√ļn d√≠a habr√° que hacer un desarrollo m√°s extenso acerca de los artistas que toman de modo literal esa consigna del romanticismo de hacer de s√≠ mismos una obra de arte: yo en los √ļltimos tiempos apunt√© a dos, de muy diverso car√°cter: Clint Eastwood y Charly Garc√≠a. Constructores de sus propios √≠conos, el yeite consiste en abolir la separaci√≥n entre la obra y el cuerpo del artista, inscribir al √≠cono sobre la superficie de su piel, modelar las cavernas interiores del cuerpo y ofrecer el resultado a la consideraci√≥n p√ļblica. Tiene algo de ofrenda a la comunidad, como lo indica el final de Gran Torino, pero en el caso de Eastwood prima el c√°lculo sobre la efectuaci√≥n: Clint hace que se sacrifica por la comunidad y ah√≠ termina todo para √©l.

El caso de Michael Jackson es el m√°s radical. El cruce desde las radios y los charts negros hacia el mainstream no s√≥lo qued√≥ registrado en sus discos, sino en todo su cuerpo. Su f√≠sico magro condensa la experiencia doliente de los antepasados africanos, de los esclavos de Am√©rica, de los ni√Īos pobres abusados por padres alcoh√≥licos, de los m√ļsicos negros que cantan Dignity & Pride. En el cuerpo de Jackson, su obra, opresor y oprimidos juntos en un mismo envase.

Si sumamos: artista de talento deslumbrante + memoria corporal de la opresión + magnate chiflado + Tamla Motown + cruce al mainstream + la cuestión de la técnica + paranoid android del Siglo XXI, el resultado de la cuenta da = Michael Jackson.

This is It es finalmente la brillante despedida de un gran artista. Lo que se ve all√≠ no guarda relaci√≥n directa con las noticias de la prensa carro√Īera. Se ve a una bestia esc√©nica, un tipo que captura la mirada, un m√ļsico descomunal preparando concienzudamente su vuelta a los escenarios, un bailar√≠n de una originalidad incomparable. Respaldado por la tecnolog√≠a de punta.

En uno de los momentos m√°s inquietantes del film, Michael se queja por el efecto que est√° produciendo en √©l un aud√≠fono interno. No hay demasiadas explicaciones, pero supongo que se trata de un auricular por el cual el tipo monitorea el sonido del espect√°culo, s√≥lo que en vez de tener el aparato puesto en las orejas lo tiene adentro del o√≠do: Michael dice que siente como si le estuvieran metiendo un pu√Īo en la oreja y que eso es demasiado (incluso para √©l!). Le preguntan qu√© quiere que se modifique en el funcionamiento del aud√≠fono interno, si tiene alguna precisi√≥n que hacer o simplemente que bajen el volumen. Y Michael contesta que s√≠, que por favor, que bajen el volumen.

Esto da una idea de su cuerpo doliente devenido en laboratorio tecnol√≥gico, para bien del show bussiness y probablemente para que la t√©cnica haga su mejor faena hasta la fecha. Jackson y los dise√Īadores, arregladores e ingenieros que lo rodean parecen estar de acuerdo en trabajar para dar el mejor show de que se tenga memoria.

En la pel√≠cula hay muestras de lo que hubiera sido y se ve que hubiera sido deslumbrante: tanques de guerra que amenazan con deglutir el cuerpo del artista, ara√Īas mec√°nicas, fantasmas voladores, proyecciones en 3D, la aparici√≥n involuntaria de Rita Hayworth, Humphrey Bogart y Edward G. Robinson, los mejores bailarines de todas las razas. Y esas canciones claro: Thriller, Beat it, Man in the Mirror, Billy Jean, I cant' stop loving you, Smooth Criminal...

La mayor parte del tiempo, en estos ensayos registrados durante las √ļltimas semanas de la vida de Jackson, el cantante est√° haciendo playback sobre las grabaciones originales. Sobre todo se est√° puliendo el planteo esc√©nico del show. En esas ocasiones luce el Jackson bailar√≠n y se lo ve maravilloso, con el talento y el magnetismo de siempre y quiz√° a√ļn mejor. Sobre el escenario no hay rastros del desquicio humano de que habl√≥ la prensa amarilla. Quiz√° lo fuera en privado, pero lo que se ve sobre las tablas es simplemente al mejor prepar√°ndose para volver. Las remakes de los viejos clips y los gadgets son llamativos, pero quiz√°s innnecesarios, cuando lo que realmente importa es el despliegue de la m√ļsica y de la danza. A partir de cierto punto, los trucos restan en lugar de sumar.

Pero los momentos m√°s emocionantes y por eso mismo los m√°s tristes son puramente musicales: Michael a veces cede a la tentaci√≥n de cantar algunas partes, como cuando tiene que ensayar alg√ļn d√ļo o cuando le indica a sus m√ļsicos que no est√°n logrando el groove que √©l pretende. Ah√≠ la m√ļsica es cuerpo y memoria corporal, algo que ninguna m√°quina podr√≠a calcular, porque encarna las heridas y el latido y la carne vibra siempre en arm√≥nicos singular√≠simos y a la vez ancestrales. Michael Jackson es un cantante de matices casi imperceptibles, como si dibujara en el aire con un pincel muy fino una figura primitiva y estilizada.

Ser√° una de mis diez pel√≠culas del a√Īo.

Aquel querido mes de agosto

Este sábado a las 19:30 en Lambaré 873



por Eduardo Chinasky

Aquel querido mes de agosto, la pel√≠cula de Miguel Gomes, comienza con un registro documental sobre unas aldeas del Portugal profundo, sus personajes singulares y su m√ļsica popular. Lo que se dir√≠a un “trabajo de campo”. Pero casi imperceptiblemente, como si las diferentes partes de la narraci√≥n fueran capas tect√≥nicas que se van desplazando a trav√©s de millones de a√Īos para formar nuevos continentes, el documental seco va dando lugar a una historia de amor triangular: padre, hija, y aspirante a novio de la hija. Como si la c√°mara se fuera metiendo dentro de los sentimientos y contradicciones m√°s √≠ntimas de los personajes, para desembarcar en una tierra inc√≥gnita. Apagados desiertos del coraz√≥n, abandonos presentidos y no por eso menos tristes.

El talento de Gomes radica principalmente en que el espectador, hipnotizado por este relato a cielo abierto, no nota este ejercicio de desplazamiento. Entonces el film empieza a flotar gallardamente entre dos aguas.


Aquel querido… es l√≠mpido y transparente como un vino blanco de Portugal, as√≠ de refrescante. El acierto del film de Gomes es dejar muy poco por decodificar y, en cambio, proponer climas inmediatos, emocionales. Es entonces ejemplo de c√≥mo una narraci√≥n produce un ciframiento entre lo aparente y lo oculto, pero sin llegar jam√°s a develar lo oculto como un verdadero “significado” (como una equivalencia) que el p√ļblico deba reconocer s√≠ o s√≠ para comprender la obra. A Gomes le bastan pocos elementos para mostrarnos que un cuento -o sea: un mundo- puede alcanzar capas muy densas y profundas de sentido, sin necesidad de recurrir a la altisonancia ni al c√°lculo. Gomes enhebra su obra a trav√©s de canciones, coplas simples y hermosas, que hablan de lo que todos vivimos: el amor, su p√©rdida, la esperanza esquiva (fragmento de la nota sobre la pel√≠cula de Gomes aparecida en revista La otra n° 21).

jueves, 29 de octubre de 2009

Ni√Īos del limbo



por Martha Silva

Vivimos buscando un lugar en el mundo en el cual ubicarnos lo m√°s dignamente posible. Despu√©s de pasar a mejor vida, la lucha por el status sigue, pues tenemos tres opciones de acuerdo a c√≥mo haya sido nuestro comportamiento en vida: el infierno, el purgatorio y el cielo. Siempre seg√ļn los dictados de la religi√≥n cat√≥lica. Las almas de los ni√Īos que mor√≠an antes de ser bautizados iban al limbo, espacio ahora descalificado por la propia Iglesia (Comisi√≥n Teol√≥gica Internacional) por haber sido una simple hip√≥tesis teol√≥gica, sin mayor entidad.

La talentosa Andrea Garrote –ver revista La otra n° 20- rescata esta denominaci√≥n para designar a cierto tipo de gente que se podr√≠a identificar como perteneciente a la clase media, a quienes los acontecimientos -aun los m√°s cruentos- les pasan por encima sin que ellos se den por enterados: masacres, revoluciones, etc.

Ella misma personifica a una profesora que coordina un taller literario al que trata de preservar de los avatares que provienen del afuera. No tiene mucha suerte por cierto, porque la realidad se filtra y de qué manera, ya que se le introduce , sin que ella siquiera se percate, un grupo comando terrorista decidido a hacer estallar alguna que otra institución, tomando como centro su taller y como ejecutores a ciertos alumnos. Se mezcla entonces la ficción con una realidad que la profesora no quería dejar entrar en absoluto, provocando la risa y la reflexión posterior.

No es posible evitar la culpa, por más que la clase ilustrada intente refugiarse en esta especie de bunker y no darse por enterada de lo que ocurre afuera. No hay refugio posible. Lo pensó también Hanna Arendt al reflexionar sobre la fallida desvinculación entre filosofía y política en La promesa de la política.

Nadie est√° exento de la angustia -dir√≠a Andrea Garrote- y el personaje de la obra que presenta como el m√°s l√ļcido -interpretado por Alejandro Zingman- es designado como tonto o quiz√°s como autista, pero demuestra estar m√°s enterado que los dem√°s de lo que est√° ocurriendo en el pretendido taller literario.

Excelentes actuaciones del elenco, en parte perteneciente al entorno teatral que ha rodeado a Andrea Garrote, profesora también, pero de teatro. Una puesta en escena en la que cada elemento está pensado en función de la trama.

EL CAMARIN DE LAS MUSAS. Mario Bravo 960. S√°bados 23:00 hs. Domingo 18:00 hs. Loc. $30-

miércoles, 28 de octubre de 2009

Yo quiero m√°s

Yo necesito


por oac

Siguieron en estos d√≠as, ac√° y all√°, las derivaciones acerca del regreso de Charly. Por un lado, parece que el acontecimiento no pudo quedar al margen de la lidia pol√≠tica en la que cada cosa se interpreta como un movimiento del antikirchnerismo o un contramovimiento del kirchnerismo (o viceversa). As√≠, si Maradona ha pasado a ser el impresentable que "nos llena de verg√ľenza ante el mundo" (y esta ferocidad de los grandes medios para condenar el tipo de actitudes que en otros momentos le festejaron parecer√≠a vincularse al apoyo pol√≠tico que Maradona dio al F√ļtbol Para Todos), no falt√≥ quien quiso oponerle a Charly como ejemplo del "hombre felizmente rehabilitado".

Es obvio que por estos d√≠as nada escapa al mercadeo medi√°tico, el asunto es c√≥mo hacemos para pensar las cosas en su singularidad y no como ejemplos de una lucha generalizada que parece envolverlo todo. Sobre todo cuando la cosa a pensar es la obra de un artista popular como Charly, una obra que demostr√≥ que puede sostenerse m√°s all√° de la coyuntura en que fue concebida. Y adem√°s, cuando este artista se ha erigido a s√≠ mismo en √≠cono y ha explotado todas las ambivalencias posibles de esa construcci√≥n. Un artista que, adem√°s de componer canciones que se han vuelto patrimonio de la comunidad, mantiene una distancia que juega con la ambig√ľedad (el Traidor y el H√©roe, el H√©roe que traiciona, el Traidor que traiciona borgeanamente, sin dejar de sacrificarse a la vez por la comunidad). En Adi√≥s Sui Generis, Charly le pide al p√ļblico de la primera funci√≥n que abandone el Luna Park para que entren los de la segunda y dice: "ustedes saben, yo soy una especie de Judas Iscariote". Ocho a√Īos despu√©s en Clics Modernos se refiere a s√≠ mismo en tercera persona: "√©l se cans√≥ de hacer canciones de protesta y se vendi√≥ a Fiorucci"; y m√°s adelante: "Se pregunt√≥ por qu√© sus hijos nunca lo invitaban al bar / Un d√≠a volver√° a las fuentes / no creo que pueda dejar de protestar / Anda ocupado, perdi√≥ algo de fama / pero no le va mal".

Durante d√©cadas, desde la disoluci√≥n de Sui Generis, hemos escuchado decir que Charly se hab√≠a vendido. La nov√≠sima versi√≥n de esa a√Īoranza del Charly "anterior" es la de que algunos empiezan a extra√Īar al que empezaba dos horas tarde y tocaba diez minutos. Ahora hay quien dice que Charly ha sido lobotomizado, quien se lamenta porque est√° dopado con drogas legales y quien quisiera volver a verlo como se lo vio en los √ļltimos a√Īos: "este no es Charly".



Yo ya dije lo que vi el viernes, pero ahora sólo quiero agregar que debatir sobre imágenes planas, de legibilidad inmediata y sin espesor, como las que reproduce la televisión, no funciona de la misma manera cuando se habla de Lilita Carrió o Luis Delía que cuando se quiere decir algo así de un artista complejo como Charly.

Me llamaron del programa de radio del compa√Īero Gerardo Fern√°ndez para preguntarme sobre el asunto y ac√° pueden escuchar mi intervenci√≥n. Tambi√©n me enrosqu√© en el blog de Gerardo discutiendo con unos comentaristas que dicen que no fueron a verlo, pero lo vieron en un teleflash y aseguran que Charly canta peor que nunca y que est√° art√≠sticamente muerto. Ojo, que son muchachos que saben, hay uno que se hace llamar sargento y dice ser maestro de canto, ¿o era al rev√©s?


Prueba de sonido

Pero lo que de veras me gustó fue leer el relato que hizo Arqueck sobre su odisea del viernes hasta llegar a ver a Charly en Velez y su vuelta a casa empapado y exhausto. Si no me equivoco Arqueck es un gran narrador. El relato emppieza así:

"Si hay comienzo existe la habitación.

"Ah√≠ estoy con mis circunstancias y un CD o cassette –un cassette o un CD, mejor– llamado “Filosof√≠a barata y zapatos de goma” (por la misma √©poca de “el acento de barrio te sale mal” y “sos un arist√≥crata de cotill√≥n”, la doble mortal moral ricotera) del hombre –que sabr√© y estudiar√© y poseer√© y perder√©– Carlos Alberto Garc√≠a Moreno (Lange).

"Yo en la habitaci√≥n y en las letras y en ese terceto inicial √†lla Sargeant Pepper y luego yo comprandome todos y cada uno de los cd`s del oligarca mayor y comenzando a forjar la productiva y coral voz del fan√°tico: una estructura de sistem√°ticos desenga√Īos, un ir y volver de dos personas uno solo, la complicidad de ning√ļn crimen y la ense√Īanza de aprender de lo que nadie ense√Īa pero resignificarlo
".

Y si quieren saber cómo sigue, clickeen acá. Creo que no se arrepentirán.

(Las fotos que ilustran este post fueron sacadas de la página de FB Charly García (Culto Say No More. Fotógrafo: Maxi Vernazza)

martes, 27 de octubre de 2009

Todav√≠a faltaba el mejor ciclo de cine de este a√Īo

Y empieza este s√°bado en La Tribu

Lambaré 873 - 19:30



La otra presenta:

¿Delirio o realidad? Delirio y realidad.

Un ciclo de pel√≠culas inclasificables, entre la ficci√≥n y el documental, entre el sue√Īo y la vigilia, entre el delirio y la realidad.

- 31 de octubre: AQUEL QUERIDO MES DE AGOSTO, el sorprendente film de Miguel Gomes ganador del √ļltimo BAFICI.



- 7 de noviembre: ELEG√ćA DE UN VIAJE de Alexander Sokurov.



Y DONG de Jia Zhang-ke. Dos maestros del cine contemporáneo exploran los cruces entre cine y pintura, realidad y representación.



- 14 de noviembre: LA SALVAJE Y AZUL LEJAN√ćA. Desde hace a√Īos se viene dudando de si el cineasta Werner Herzog es un genio o un loco: esta pel√≠cula no nos sacar√° de la duda.



- 21 de noviembre: ALEMANIA EN OTO√ĎO (film colectivo de Rainer Werner Fassbinder, Alexander Kluge, Volker Schl√∂ndorff, Edgar Reitz y otros). Cuando la realidad pol√≠tica parece una pesadilla.



- 28 de noviembre: EL DESENCANTO, una extraorindaria pel√≠cula de Jaime Chavarri que cambi√≥ para siempre al cine documental, √ļltima pel√≠cula de este a√Īo.

lunes, 26 de octubre de 2009

Argentina Camba



por oac

Prensa camba independiente: el desarrollo de las notas en el interior de Perfil y la contratapa de Fontevecchia no justifican lo que el t√≠tulo promete. En el √ļltimo p√°rrafo de la nota de p√°gina 2 dice: "“Milagro Sala tiene una adhesi√≥n m√°s difusa al kirchnerismo. No es ni D’El√≠a ni P√©rsico, se mueve con m√°s autonom√≠a”, confi√≥ a este diario un dirigente que conoce el universo de los kirchneristas puros": eso es todo. De este modo, la conexi√≥n que establece la tapa entre la "poderosa" militante juje√Īa y el kirchnerismo es simplemente "difusa". Una lecci√≥n de precisi√≥n period√≠stica. Pero la tapa es todo lo que necesita el gorila lector de Perfil, quiero decir, el lector camba, para alimentar su no tan difuso racismo.


Dirigentes cambas

Pero la nota de Gerardo Young en Clarín de ayer supera todas las marcas del racismo camba:

"Hija de nadie, coya orgullosa, criada en los bajofondos de San Salvador de Jujuy, ex presidiaria, ex adicta, enferma cr√≥nica, fan√°tica de los autos, tiradora profesional, madre de dos hijos, incansable e inabarcable, l√≠der indiscutible de la organizaci√≥n popular Tupac Amaru, alias La Milagro, La Flaca o La Gobernanta. A los 46 a√Īos, en su cuerpito de menos de 50 kilos se concentra hoy el temor, la fascinaci√≥n y la m√°s incre√≠ble historia sobre la destrucci√≥n del Estado y sus consecuencias. Jujuy ya la conoce; ahora, el pa√≠s.

"¿Puede Milagro Sala, esa criatura fr√°gil y agresiva, mal
(sic), manejar el destino de toda una provincia?

(...) "«¡Que me digan violenta! Pero m√°s violencia es la de los pol√≠ticos que no han hecho nada por los pobres!», se defiende La Milagro, mientras camina con los enviados de Clar√≠n por "El cantri de los villeros", un barrio de 1.800 casas que construy√≥ con fondos p√ļblicos en el Alto Comedero, a 15 kil√≥metros del centro de Jujuy. La visita al "cantri" fue el jueves por la ma√Īana y La Milagro se mostr√≥ como siempre: en jean y remera, el pelo negro reseco y cortado como a cuchillo, acompa√Īada por entre 20 y 30 hombres que la protegen, movilizada con los Fiat Adventure, esos que la identifican en Jujuy. «¿Y por qu√© los coyas no podemos tener autos buenos, eh?»."

El fino Gerardo Young se burla de la manera de pronunciar "cantri" de la hija de nadie, la "coya" orgullosa, de pelo negro reseco y cortado a cuchillo. ¿Racismo? ¿Clasismo? No: prensa libre, escrita a la medida del imaginario de los sectores medios de la Naci√≥n Camba del R√≠o de la Plata.

domingo, 25 de octubre de 2009

Primicia Mundial

Lo nuevo de Martín Buscaglia esta noche en La otra.-radio



A las 23:59 del domingo en FM La Tribu.

Pablo Llonto en La otra.-radio

El autor de La Noble Ernestina hoy a la medianoche
En FM La Tribu, 88.7,
www.fmlatribu.com



Nacido en San Martín, provincia de Buenos Aires. Abogado y Licenciado en Periodismo.

Entre 1978 y 1991 trabaj√≥ como redactor de las secciones Pol√≠tica y Deportes de Clar√≠n. La cobertura m√°s extensa que le toc√≥ realizar fue el llamado Juicio a las Juntas, cr√≥nica y comentarios diarios sobre el proceso judicial, durante casi todo el a√Īo 1985. Fue delegado sindical de los trabajadores de Clar√≠n entre 1984 y 1999. Ese a√Īo fue despedido por la empresa, gracias a un fallo de la Corte Suprema.

Form√≥ parte de las redacciones en las revistas Noticias, El Gr√°fico y Somos y Veintitr√©s. Entre 2005 y 2006 fue secretario de redacci√≥n de la revista "Un Ca√Īo". Colabor√≥ en el peri√≥dico de las Madres de Plaza de Mayo.

Uno de sus trabajos, "El invencible Bilardo", fue seleccionado finalista en la Tercera Convocatoria del PREMIO NUEVO PERIODISMO CEMEX+FNPI. de la Fundación de García Márquez.

Como abogado integró los equipos de abogados que colaboraron ad honorem con el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) en 1985 en los juicios por desapariciones de personas durante la dictadura militar argentina y actualmente representa a familiares de desaparecidos en las causas penales de la ESMA, Campo de Mayo, Automotores Orletti, La Tablada y Superintendencia de Seguridad Federal.

En abril de 2005 public√≥ su segundo libro, "La Verg√ľenza de Todos" (Ediciones Madres de Plaza de Mayo) una investigaci√≥n sobre lo que ocurr√≠a en la Argentina de la dictadura militar del general Videla durante el Mundial de F√ļtbol que se jug√≥ en junio de 1978. En 2007 publica la primera edici√≥n de La Noble Ernestina: de c√≥mo una intrascendente bailarina de flamenco conquist√≥ al due√Īo del diario Clar√≠n y, luego de la muerte del esposo, logr√≥ desplazar al resto de la familia para quedarse con una empresa en ascenso que en pocos a√Īos lleg√≥ a ser el m√°s grande imperio medi√°tico de Sudam√©rica.

Integra el grupo de periodistas Metaprensa que se plantea la lucha por otro periodismo, y que produjo un programa de radio en AM 530, La Voz de las Madres, llamado "Nos mean y dicen que llueve". Esta noche conversa con nosotros.

s√°bado, 24 de octubre de 2009

La vida en canciones


por oac

Que yo recuerde no ha habido recital de Charly García que no estuviera asediado por el drama. Definitivamente, Charly es un artista asediado y la mejor prueba de ello son sus canciones.

Sus canciones: no hay otra explicaci√≥n para comprender su autoridad a trav√©s de d√©cadas: no se trata de su presencia f√≠sica, ni de una voz privilegiada, ni de un buen agente de prensa, ni de un productor musical avezado, ni de una coyuntura favorable, ni de complacencia para con su p√ļblico, ni de habilidad para aggiornarse, ni de buena suerte. Con semejante cosecha de canciones, con canciones as√≠, no pod√≠a ser de otro modo. Ah√≠ est√°n, escucharlas, pensar en lo que dicen y c√≥mo lo dicen.

Charly pertenece a una raza de cantantes confesionales, (como John Lennon, como Elliott Smith) que supo exponer su m√°s √≠ntimo desgarro bajo la luz despiadada. Ha crecido en p√ļblico y en p√ļblico ha muerto mil veces. Quien lo prob√≥ lo sabe: la obra de Charly es preparaci√≥n para la muerte. Los m√°s j√≥venes o los m√°s distra√≠dos tomen sus discos desde el primero hasta el √ļltimo (con todas las pausas que consideren necesarias) y no tardar√°n en comprender que prepararse a morir es el asunto de Charly.

No hay trucos pop, ese es un recurso leg√≠timo de otros, no de Charly. No es el hombre m√°s sexy del mundo, las arrugas no le har√°n mella. Por eso a√ļn en las peores noches su temible presencia guardaba una fuerza art√≠stica inapelable. La laceraci√≥n f√≠sica, la fisura, la p√©rdida de la juventud no pueden da√Īar el magnetismo del tipo que hace Canci√≥n para mi muerte, Confesiones de invierno, Viernes 3 AM, Vos tambi√©n estabas verde, Fax U, Ases√≠name...

Nadie sabe por qu√©, pero necesitamos canciones. ¿Por qu√© una determinada especie aparecida en un peque√Īo planeta al costado de un universo indiferente necesita canciones para vivir? No s√©.

Pero sin canciones la vida sería un error. Cuando aparece un tipo que pone las canciones, después otro amasará el pan y otro pondrá la mesa. Y listo.

Charly puso las canciones.



Y m√°s all√° de todo c√°lculo, en la noche de ayer bastaba con que las cantara. Su voz ahora suena m√°s clara y potente que en estos √ļltimos 20 a√Īos: la voz estaba ah√≠. Charly est√° sereno y feliz, eso se nota a la distancia. Yo estaba a veinte metros y lo notaba, pero si cerraba los ojos y escuchaba su voz, lo sent√≠a protegido por sus canciones. La banda son√≥ de puta madre (y sigan mamando). Hilda es una diosa, el puntal m√°s perfecto que pueda tener Charly en el escenario. Y el negro Garc√≠a Lopez y su guitarra lanzando llamaradas que asustaron al mismo vendaval. Con el zorrito y los chilenos, los siete sobre el escenario eran la mejor banda que Charly haya tenido en d√©cadas. Y el flaco Luis Alberto Spinetta, al que Charly present√≥ como "mi √≠dolo y mi maestro" y nunca dijo una verdad tan grande. Los dos juntos jugando para el mismo equipo son robo. Esos dos pibes ah√≠ arriba son nuestros reyes magos. Y existen.



No cantó ninguna de las que nombré, cantó otras, tan buenas como esas. Yo me quedo con El amor espera, que es mi favorita de Charly siglo XXI; y con dos que no hizo él pero que él hizo suyas: Me siento mucho mejor e Influenza.

Todo bajo control, todo preparado para que la noche fuera perfecta. Pero no. La tierra no es un sitio fácil, la perfección no es cosa mundana. La tormenta que se desencadenó fue feroz. Antes de empezar, las fieras ráfagas frías hacían tambalear el dispositivo escénico. La cosa estaba fulera, así que hubo que desmontar la parte del show que iban a dar los De la Guarda. Será para otra vez. Y cuando se largó, ay mami. Dos horas bajo un diluvio.

La lluvia fue el drama que esta noche puso Dios y la puso gratis. Fue la mejor superproducción de una noche memorable. La lluvia puso el aliento épico y creo que no podría haber sido mejor con una noche plácida. Así quedará en la memoria del cuerpo, esa que se acuerda cuando la mente empieza a olvidarse.

Yo creo que me voy a acordar de esta noche dentro de algunos a√Īos.

Y creo que todavía habrá otras noches que la vida nos guarda, mientras la vida quiera.

viernes, 23 de octubre de 2009

Aleeerrta!



Yo la tengo.

La entrada para ver a Charly. Hace muchos a√Īos que sigo la carrera de Charly. Y la de hoy es una ocasi√≥n especial, no hace falta explicar por qu√©. Lo √ļnico que importa es verlo y escucharlo, saber c√≥mo est√° el Charly m√ļsico, c√≥mo suenan sus canciones, las que atraviesan mi vida y la de muchos otros. No me interesa ni un poco entrar en consideraciones acerca de "Charly, ejemplo de rehabilitaci√≥n", ni a favor ni en contra, ni un poco m√°s o menos. Eso es materia de mercadeo medi√°tico, de las corporaciones que nunca dejan de ponerse en √°rbitros de la moralidad y del sentido de las cosas.

Se est√° largando la tormenta. Hoy que Charly parece estar tranquilo, el cielo est√° nervioso. Anuncian tormentas el√©ctricas, granizo, van a caer Narodoskys, Montenegros y Finos Palacios de punta. ¡Dios nos ampare!

Después cuento.

My Winnipeg


por Juan Aguzzi

En realidad, My Winnipeg (2008) trabaja varios de los t√≥picos de los que se vale Guy Maddin para dar a sus pel√≠culas ese tono de melodrama alucinado –melodrama en el sentido de que es en el espacio de esas situaciones donde aquello que se contiene en la orilla de la vida, simplemente ocurre: los h√©roes dicen a los gritos lo que piensan del mundo, las hero√≠nas sufren por lo que aman y no consiguen, los padres traicionan a sus hijos–, esa carga on√≠rica que suele ir desprendiendo las capas de lo posible para descubrir el tiempo animal de las emociones donde todo se vuelve real. Pero adem√°s de esos componentes, My Winnipeg, que es el √ļltimo film estrenado de Maddin luego de, por citar un par de los √ļltimos, La m√ļsica m√°s triste del mundo (2003); Dr√°cula: P√°ginas del diario de una virgen (2002); es un relato sobre la memoria de infancia y juventud, de la infancia y la juventud en una ciudad –Winnipeg, una ciudad ferroviaria y con poco humor, donde Maddin naci√≥ y donde pasa buena parte del a√Īo, la ciudad m√°s fr√≠a del mundo, con 20¬ļ bajo cero en invierno, como le gusta se√Īalar al autor–, una suerte de exploraci√≥n emotiva, un relevamiento de las cicatrices que esas √©pocas fueron dejando en el cuerpo y en la mente. Algunas esencialmente formadoras de un car√°cter –el del narrador que las repasa, el propio Maddin– otras que van torn√°ndose divergentes al cabo del tiempo y muestran su costado m√°s desolador, m√°s absurdo y salvaje, y que terminaron conformando ese imaginario entre perturbador y fant√°stico de sus relatos.

Y como si esto fuera poco, My Winnipeg est√° sustanciada con recursos de los que el cine de Maddin es deudor pero que aqu√≠ se ensamblan admirablemente para alcanzar otro estadio est√©tico, tal como si cierta melancol√≠a le requiriera trazos m√°s afinados. Algo que puede verse en la estilizada l√ļdica de sombras y luces que remiten al universo expresionista alem√°n; en la combinaci√≥n pura de elementos dram√°ticos o tr√°gicos que alumbraron las im√°genes del cine mudo; en un montaje que es a la vez reflexi√≥n y afirmaci√≥n de (y sobre) las potencialidades que los rusos teorizaron un par de d√©cadas despu√©s de la invenci√≥n del cine; en las animaciones reguladas por los caprichos de la imaginaci√≥n para dar cuenta de la leyenda, todo, claro, a trav√©s de una gestualidad moderna, arraigada en principios personales acerca del riesgo de narrar sin imposiciones y yendo lo m√°s posible al fondo de la cuesti√≥n.



En ese sentido, My Winnipeg est√° planteada como un relato autobiogr√°fico a trav√©s de un flujo de enunciados verbales y conexiones voluntarias de im√°genes y frases. All√≠, el inconsciente po√©tico del autor hace circular –mediante una prosa po√©tica– una serie de analog√≠as incontrolables
que tienen su correlato en la exhuberancia de los espacios a partir de los cuales Maddin recuerda y asocia. Descubre esa ciudad paralela, oculta o superpuesta a la otra real, esas calles aleda√Īas a las arterias por donde circula el tr√°nsito ordinario, calles por donde se observa el fondo helado y triste de las casas; y muestra los irreversibles y rid√≠culos planteos urbanizadores de una ciudad sitiada perennemente por la nieve, que no son m√°s que vanas justificaciones por los que se destruyen antiguos edificios en aras de la insolente globalizaci√≥n; un gran basural vuelto una gran monta√Īa helada por donde los ni√Īos esqu√≠an, el lago donde la manada de caballos se congel√≥ al galope y sus cabezas asoman con un rictus desesperado en los ojos y en las bocas y donde los paseantes, en el marco de esa bizarra escenograf√≠a ecuestre, se detienen y se toman fotos; los jugadores veteranos de hockey sobre hielo como derivaci√≥n de su visita a los estadios y a los vestuarios donde se jugaba ese deporte –al parecer su padre trabajaba all√≠–, pasajes en los que el autor arroja una mirada contemplativa sobre sus deseos homoer√≥ticos en un tono absolutamente l√≠rico. Aqu√≠, en estos pasajes, Maddin hace jugar una conciencia autorreflexiva a partir de la figura dominante de su madre –rol para el que consigui√≥ a Ann Savage, la femme fatale de una perla del cine negro norteamericano, Detour (1945), de Edgar G. Ulmer, en una suerte de libre traslaci√≥n ed√≠pica– y de su relaci√≥n con √©l y sus hermanos, una madre que, no duda en decirlo, “tuvo la fuerza de todos los trenes de Manitoba” en su actitud castradora. Las im√°genes del pubis de “su madre” que se cuelan entre los pliegues del relato laten con su impudor a cuestas y grafican un “estado” de la relaci√≥n.

Pero no s√≥lo all√≠ est√° lo oscuro –y al mismo tiempo lo que ilumina–, de My Winnipeg, sino tambi√©n en la presencia de fantasmas que caminan la ciudad y en la melancol√≠a siniestra –hay por momentos un dejo lyncheano en las enso√Īaciones– con que Maddin traza paralelos entre las experiencias colectivas y las personales, a fin de cuentas todos componentes de una memoria atravesada por las ausencias del presente, a las que s√≥lo esa memoria puede invocar y conjurar.

jueves, 22 de octubre de 2009

Vals con Bashir







Podemos olvidar el pasado, pero el pasado no se olvida de nosotros.

Una noche en un bar, un viejo amigo le dice al director Ari que tiene una pesadilla recurrente en la que le persiguen 26 perros.

Cada noche, el mismo n√ļmero de animales.

Los dos hombres llegan a la conclusi√≥n de que tiene que ver con una misi√≥n que realizaron para el ej√©rcito israel√≠ durante la primera guerra con el L√≠bano a principios de los a√Īos ochenta.

Ari se sorprende al darse cuenta de que no recuerda nada de ese periodo de su vida.

Intrigado, decide ver y hablar con viejos amigos y antiguos compa√Īeros dispersados por el mundo entero. Necesita saber la verdad acerca de ese per√≠odo y de s√≠ mismo.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Das Kapital nunca pasa de moda


por oac

Siempre me pareci√≥ que Alexander Kluge es una versi√≥n sin gracia de Godard y la visi√≥n de Noticias de antig√ľedad ideol√≥gica: Marx - Eisenstein - El Capital no logra alejar esta idea de mi cabeza. Ayer a la noche se vio en la Lugones lo que por lo visto es el highlight de este DOCBSAS/09, una versi√≥n condensada de la extensa edici√≥n original (casi 10 horas) de Nachrichten aus der ideologischen Antike - Marx – Eisenstein – Das Kapital. La versi√≥n completa s√≥lo sali√≥ a la venta como una caja de DVDs, la versi√≥n condensada que aqu√≠ se vio ayer la hizo el propio Kluge para ser exhibida en festivales. Se trata de un intento de retomar el viejo proyecto que Sergei Eisenstein no pudo llevar a cabo: hacer una versi√≥n cinematogr√°fica de El Capital, la obra cumbre del fil√≥sofo Karl marx. Pero m√°s bien, lo que parece hacer Kluge (eso al menos es lo que se desprende de esta versi√≥n breve) es filmar los obst√°culos que tiene el lenguaje cinematogr√°fico para filmar semejante cumbre del pensamiento humano, o directamente filmar la imposibilidad de filmarlo.




Kluge anuncia que su pel√≠cula (en rigor de verdad un DVD triple, una m√°s que atractiva mercanc√≠a que se puede adquirir por internet) es a la vez un tributo a Sergio Eisenstein por haber intentado lo imposible. As√≠ que la suma de estrellas taquillera (Marx, Eisenstein, Das Kapital, m√°s Bertolt Brecht, m√°s Hans Magnus Enzensberger, m√°s James Joyce) no pod√≠a sino constituir un √©xito en peque√Īa escala. Y as√≠ fue: las varias funciones programadas del film ensayo de Kluge est√°n agotando las entradas, aunque no se trate precisamente de la mejor pel√≠cula del DOC/09.



La estructura de esta versi√≥n condensada est√° formada por una serie de sketches, clips, entrevistas, intert√≠tulos y hasta peque√Īos cortos que alcanzan un valor aut√≥nomo. Ejemplo de esto es el cortomentraje El hombre en la cosa, dirigid por Tom Tykwer, en el que, partiendo de la imagen congelada de una breve filmaci√≥n en la que una mujer pasa caminando por una vereda, y mediante efectos de aproximaci√≥n a los distintos objetos en cuadro (efectos logrados con recursos digitales) una voz off analiza las capas de tiempo y las complejas relaciones sist√©micas de cada elemento de la imagen, la pollera de la transe√ļnte, los graffitti inscriptos en las paredes de la calle, las baldosas, las puertas, etc. En consonancia con la idea central de El Capital, lo que este corto muestra es que el ser de cualquier objeto implica una compleja serie de relaciones sist√©micas y que cada cosa que el tosco materialismo s√≥lo es capaz de pensar en su mera ficisidad es en realidad el resultado de un trabajo metaf√≠sico. Este solo corto basta para dar una idea intuitiva de la genial filosof√≠a marxista. Dada su eficacia, el resto de la obra aparece ciertamente como una inflaci√≥n, muy entretenida, eso s√≠, del planteo de la imposibilidad de filmar un tratado filos√≥fico.


Y aqu√≠ vuelvo al principio: los recursos que Kluge pone en juego tienen una bastante evidente raigambre godardiana, el collage de im√°genes, textos escritos, voces, m√ļsica, ruidos, √≠conos, material de archivo que Godard fue cincelando en las √ļltimas d√©cadas hasta llegar a la exquisitez de las Histoire(s) du cin√©ma. Pero sucede que Godard es una especie de m√ļsico y un gran poeta (de la palabra y de la imagen), y quiz√° el m√°s exquisito montajista de la historia del cine. Esos mismos recursos en las manos de Kluge tienen un efecto colateral algo inc√≥modo: hacen extra√Īar a Godard. All√≠ donde Godard es capaz de componer una m√ļsica sublime formada por una superposici√≥n de citas dispuestas con una r√≠tmica sincopada para conducirnos hacia una experiencia de inquietud l√≠rica, Kluge es demasiado lineal, asertivo, a lo sumo ingenioso.

Madame Butterfly

La pel√≠cula de Tsai Ming-liang que se proyecta hoy por √ļltima vez en el DOCBSAS/09



por Liliana Pi√Īeiro

¿Cu√°nto tiempo lleva la dolorosa comprobaci√≥n del desamor? √Čsta parece ser la pregunta que sostiene a Madame Butterfly, el corto que Tsai Ming-liang filmara en homenaje a la famosa √≥pera de Puccini. No es casual el escenario elegido: se trata de un “no lugar”, la estaci√≥n de √≥mnibus de Kuala Lumpur, donde la transitoriedad de los v√≠nculos acent√ļa la soledad. “Mi novio vendr√° a buscarme”, afirma Madam en medio de la multitud, rechazando toda ayuda para regresar a su casa. Desde esa certeza, m√°ximo pico de expectativa amorosa, se desencadena la desilusi√≥n. Y el tiempo no es variable menor. Los minutos van esculpiendo los rasgos en el rostro de la Dama Mariposa y s√≥lo hay que dejarlos transcurrir, hasta que la obra de la desolaci√≥n est√© consumada. Del abigarrado espacio de la estaci√≥n se pasa a la intimidad de una cama.

Otros son los signos de la ausencia: una po√©tica de los rastros se desliza en la pantalla. La escena queda definida desde el amante que falta, faro invisible de significaci√≥n. El silencio es el √ļnico sonido del abandono, mientras la mano crispada revela la impotencia del cuerpo. El sue√Īo pierde su batalla y los ojos se abren al recuerdo, de triste persistencia. Nada m√°s (y nada menos). Hay que verla. Breve, conciso lirismo para un imposible olvido.

martes, 20 de octubre de 2009

Un relato urgente sobre La Noble Apropiadora

(Sobre la charla que se hizo ayer en ATE Legislatura)



por emeygriega

- Pablo Llonto no fue porque tenía gastroenteritis.

- Pablo Gennaro abrió la mesa y aseguró que ATE Legislatura estará a disposición de esta causa, que habrá más reuniones.

- Habló el tío de la chica apropiada, querellante en la causa desde antes que Abuelas. Cordobés, cantante: David Lanuscou, militante montonero preso, con su hermano desaparecido. Tiene un disco llamado Vuelo Libertario y, aunque es musico desde antes, muchas de sus canciones las escribió con clavitos en las paredes de su cautiverio. Ayer cantó a capella y definió a los muertos como héroes. Teme por las generaciones futuras. Ve demasiado insatalada la teoría de los dos demonios y sabe que el genocidio fue hurdido por los grupos económicos, financistas del plan Condor. Aclara no tener certeza de que la chica de Noble sea su sobrina Matilde, pero que tiene indicios firmes y tiene derecho a quitarse sus dudas.

- Rosita Roisimblitt (Abuela de Plaza de Mayo) dijo que ellas creyeron ingenuamente en H√©ctor Magneto cuando iban a las reuniones, pero Ernestina nunca las recibi√≥. Que el Juez Marquevich fue un juez probo que la proces√≥ y la detuvo, pero poco dur√≥ la detenci√≥n y el juez. Tan poderosa es la mujer que el juez de la Naci√≥n no est√° en funciones desde entonces. Que ellas no buscan por buscar, que tienen datos concretos de dos familias, que no se trata de encontrar nietos, sino que cada abuela busca a su nieto. Que a lo que accedieron los letrados de la se√Īora es a cotejar la sangre de la chica con s√≥lo dos familias, y que eso vulnera el funcionamiento del Banco de Datos Gen√©ticos. Que hoy d√≠a no se necesita sangre: un cepillo de dientes, una bombacha o un peine alcanzan.

- Alan Iud, el ultimo de los integrantes de la mesa, miembro del equipo letrado de Abuelas, intentó resumir los escollos jurídicos y la falta de jurisprudencia en tal sentido. Nuestro codigo penal impide a alguien sacarse "compulsivamente" sangre. Pregunté por qué sí lo permite para con los cónyuges antes de contraer matrimonio o por qué el estado interviene cuando los testigos de Jehová no quieren trasfundir a sus menores. Dijo que nuestro código necesita modificaciones. Algo parecido había dicho Rozanski cuando le tocó juzgar a Etchecolatz y a Von Wernich. En tal ocasión el juez dijo que nuestra Constitución no tiene contemplada la lesa humanidad como en otros países y que las reformas deben ser urgentes). Iud agregó que la Corte Interamericana de DDHH no había tomado cartas en este caso, pero sí en otros.

Al cabo de las alocuciones, hubo preguntas e intervenciones de algunos familiares de desaparecidos, contando las mil y una variantes de la modalidad vincular entre el apropiador y el apropiado. Que as√≠ como Cabandi√© odi√≥ a su apropiador, otros le tienen cari√Īo, y que esos procesos deben ser respetados. Que a veces el mismo paso del tiempo y la madurez hacen que el hombre que hoy tiene 30 a√Īos, lentamente, desee armar v√≠nculo con su familia verdadera.

Este es el resumen de lo que pasó ayer.

Yo vi la Raya

por oac

Dialoguito de martes a la madrugada:

oac: Raya, I've just seen INDEPENDENCIA in the DOCBSAS and I love it. Very nice film.

Raya: thank you oscar
:)

Y s√≠, vi la nueva de Raya, Independencia. Y me alegro de haberle echado el ojo al filipino este, creo que no me va a hacer quedar mal. A la altura de Autohystoria era un poco arrojado levantar esta bandera con tanto tibur√≥n suelto dando vueltas. Pero hab√≠a que hacerlo. Despu√©s vino Possible lovers, otro hueso duro de roer, m√°s √°spero e insolente a√ļn. Y empezaron a sonar las voces de que el muchacho filipino era un bluff. Pero en La otra lo bancamos y acudimos a la palabra autorizada de Jean Pierre Rehm, quien nos reafirm√≥ que s√≠, que se trata de un artista de fuste.

Y esta noche vengo de ver Independencia, √ļnica exhibici√≥n en el DOCBSAS, lo lamento por los que se ven llegando tarde, tarde a todo, pero nadie sabe cu√°ndo se puede volver a exhibir el film. Digamos: si el BAFICI aplica a Independencia el mismo criterio que tiene para los cineastas nacionales, no podr√° pasar Independencia el a√Īo que viene. De este modo, el DOC se apunta un porotazo. As√≠ que no parece factible que se vuelva a exhibir prontamente esta joyita martiniana. Si dije hace unos d√≠as que era dif√≠cil que hubiera en el DOC/09 un film tan bueno como el de Apicahtpong, ahora afirmo que Independencia es al menos tan bueno como A Letter to Uncle Boonmee (que, de paso, dan por √ļltima vez el mi√©rcoles a la noche).



Es lindo descubrir a un cineasta en su fase incipiente, cuando a√ļn no est√° tan claro si su obra futura acaso podr√° sostener lo que uno vislumbra a primera vista. Es lindo ir viendo c√≥mo se desarrolla, no siempre de un modo previsible. El caso de Raya Martin es el de alguien que camina en zigzag, si uno cree que ya tiene su "f√≥rmula" por haber visto Autohystoria o Possible lovers, entonces se equivoca. Acariciando lo √°spero de esos films implacables y dif√≠ciles de olvidar, es posible confundir a Raya con un provocador, un especialista en exasperar a p√ļblicos conservadores con gestos osados. Pero yo siempre cre√≠ que lo que sosten√≠a estos films "dif√≠ciles" no es la duraci√≥n inusitada de sus planos o la rugosidad de su textura, sino una experiencia horror√≠fica que demanda estas tonalidades. Hay que olvidarse un poco de que la caminata de Autohystoria dura 37 minutos o de que casi todo Possible lovers cabe en un plano fijo de hora y media, olvidarse de estos detalles al fin y al cabo exteriores, para impregnarse del horror que esas im√°genes exudan.



Lo propio de Raya parece ser eso de tratar la "Historia" (jej√©) como sue√Īo o como pesadilla. Y cuando es necesario √©l parece capaz de adoptar un tono de delicado ensue√Īo selv√°tico, im√°genes primitivas en un diferente sentido a las de los films anteriormente citados. En Independencia adopta una dramaturgia cl√°sica que s√≥lo es cruzada por breves interferencias, que tampoco son arbitrarias. Y el sonido chirriante de la cara oscura de su filmograf√≠a ac√° se troca por una m√ļsica dulc√≠sima. Y sin embargo es la continuaci√≥n de la misma guerra por otros medios. En realidad, Independencia es otro paso en la direcci√≥n iniciada por A Short Film About the Indio Nacional (Or the Prolonged Sorrow of the Filipinos), su largo del a√Īo 2005. Martin declara que es la segunda parte de una trilog√≠a que transcurre durante los per√≠odos de mayor violencia de la historia filipina. Cada film de esta trilog√≠a (que a√ļn no se ha completado) emula el estilo cinem√°tico de la √©poca en la que transcurren los hechos. Para Indio Nacional, que transcurre hacia fines de la ocupaci√≥n espa√Īola en Filipinas, esto implicaba filmar en un estilo de cine mudo, con c√°mara est√°tica, intert√≠tulos y alg√ļn recurso de animaci√≥n muy simple. Para Independencia , que narra sucesos ocurridos durante la ocupaci√≥n americana, se trata de rodar el film totalmente en estudios, utilizando fondos pintados (alrededor de 20 fondos pintados por varios artistas pl√°sticos) y recursos narrativos propios del primer cine sonoro (todo eso explicado por el propio Raya ac√°). Pero, agrego yo, la operaci√≥n est√©tica del film es bastante m√°s compleja que una simple emulaci√≥n de un estilo retro (cosa que a su modo hace Guy Maddin con resultados much√≠simo menos interesantes), porque cada tanto Raya quiebra la armon√≠a con algunos acordes disonantes que provienen de otra dimensi√≥n. Habr√° que ampliar estas ideas a medida que volvamos a ver la pel√≠cula y, si se da la ocasi√≥n, hacerle algunas preguntas a Raya.



Para terminar una buena noticia: Independencia no va a volver a ser exhibida en este DOCBSAS, pero Marcelo Céspedes y Carmen Guarini piensan prolongar la experiencia de esta muestra anual editando algunas de las películas más valiosas y artísticamente arriesgadas que se presentan en el festival. Empiezan ahora mismo con la edición nacional de Z32, de Avi Mograbi. Y para dentro de un tiempo anuncian la edición de Independencia en dvd. Bravo por ellos.

:-)



Todo el mundo tiene que pedir
yo me adelanté en este país
pero ahora quiero participar
desde que vi la raya...

lunes, 19 de octubre de 2009

Encuentro en el estudio


por oac

Hace un par de semanas tuve la fortuna de pasar casualmente por el canal Encuentro y encontr√© a Lalo Mir entrevistando a Fito P√°ez. Lo que me retuvo unos instantes es que Fito se dispon√≠a a tocar Al lado del camino, una canci√≥n que justo yo hab√≠a subido al blog un d√≠a antes: uno de los grandes temas de P√°ez, lo que a la vez implica uno de los grandes temas de la m√ļsica popular argentina de las √ļltimas d√©cadas. Pero reportajes a Fito se han visto muchos y bien podr√≠a tratarse de uno m√°s, haci√©ndole decir lo que el m√ļsico ya dijo miles de veces. La cuesti√≥n es que Fito y Lalo estaban en los estudios ION y hablaban de m√ļsica, de los problemas que se le presentan a un compositor a la hora de hacer una canci√≥n. Y Fito cont√≥ que estuvo varios meses trabado en la composici√≥n de Cad√°ver exquisito, por no saber resolver una secuencia de acordes descendente, cosa que Fito relataba con su habitual histrionismo, lo que hac√≠a que un tema aparentemente t√©cnico, algo que s√≥lo pueden comprender los especialistas, se transformara en un relato apasionante.

Y Lalo segu√≠a los pormenores del relato con su propio entusiasmo, con esa risa contagiosa que lo muestra como un profesional d√ļctil y que a la vez se permite hacer sus entrevistas con total relax, sin interrumpir, dejando al entrevistado desplegar su encanto, sin robar c√°mara y haciendo la pregunta precisa que dar√° lugar a una nueva respuesta interesante. Alguna vez habr√° que decir que Lalo Mir es uno de los tipos m√°s talentosos que tienen los medios de comunicaci√≥n argentinos, en la radio es imbatible, un grande a la altura de Antonio Carrizo o del negro Marthineitz, el creador de un estilo (en los 80, con 9PM y poco despu√©s con Radio Bangkok) imitado pero jam√°s siquiera rozado. La cosa es que Lalo no tuvo hasta ahora, que es un comunicador maduro y puede permitirse manejar unos tiempos mucho m√°s pausados que en los acelerados 80, no tuvo, dec√≠a, oportunidad de desplegar todo su talento en la TV. Y este programa de Encuentro del que estoy hablando puede ser el que permita apreciar el valor que Lalo tiene tambi√©n para la televisi√≥n.



El programa se llama Encuentro en el estudio, y consiste en que un m√ļsico se junta con Lalo en un estudio de grabaci√≥n (ION tambi√©n tiene una historia gloriosa en la m√ļsica argentina) a conversar sobre m√ļsica, a hablar del amor que tiene por su instrumento, a analizar las dificultades y las maravillas de su oficio. La idea es aparentemente sencilla y podr√≠a pasar desapercibida si el conductor no tuviera sensibilidad o si el m√ļsico respondiera en cassette rutinario. As√≠ que el otro componente necesario es que el invitado sea capaz de apasionarse hablando de la m√ļsica. Y eso pas√≥ con Fito y volvi√≥ a pasar la semana siguiente con Rub√©n Ju√°rez. Otro memorable programa. Lalo y su entrevistado charlan un rato y en determinado momento el invitado se detiene a ejemplicar lo que est√° diciendo, hace sonar el piano o el badone√≥n. Rub√©n Juarez dice que los Beatles le volaron la cabeza, caza el fueye y se pone a hacer Yesterday en tempo de tango nost√°lgico, y suena maravilloso. Habla del estilo de Darienzo, de Pugliese, de Troilo, y marca con el bandone√≥n las r√≠tmicas que caracterizaban a cada orquesta de la √©poca cl√°sica. Y el invitado tiene tambi√©n tiempo para hilar una serie de canciones seg√ļn su inspiraci√≥n del momento.



Cada programa dura 50 minutos sin cortes. Y algo que tambi√©n llama la atenci√≥n es la calidad de imagen, iluminaci√≥n y sonido, lo que lo acerca a los standards de un DVD musical y lo aleja de las texturas m√°s bien chatas de la TV por cable. Para hoy a la noche se anuncia el tercer programa, con Liliana Herrero como invitada. El programa tiene su primera emisi√≥n los lunes a las 22:00 hs. Despu√©s vi que se repite los martes a las 17:00 y varias veces m√°s a lo largo de la semana. Para el √ļltimo porgrama de la temporada se anuncia a Andr√©s Calamaro, otro grande de la m√ļsica argentina. Ser√°n 13 programas en esta primera temporada y parece que el a√Īo que viene se van a hacer 13 m√°s. Est√°n para verlos en vivo, para guardarlos y grabarlos y volver a verlos cada tanto, cuando uno no quiere quedar hundido en la ci√©naga de Luis Ventura, Joaqu√≠n Morales Sol√°, Gustavo Bonelli o Lilita Carri√≥.

La historia de los hijos "adoptivos" de Ernestina


ATE-LEGISLATURA

invita a enterarse de lo que los grandes medios no permiten difundir:

MESA DEBATE: La Noble Ernestina


PABLO LLONTO: Periodista. Autor del libro que investiga esta historia.

ROSA ROISIMBLIT: Vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo

PABLO GENNARO: Secretario General de la Asociación Trabajadores del Estado, Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

HOY LUNES 19 DE OCTUBRE 19.00 hs.
SALON JAURETCHE
PERU 160- PLANTA BAJA
LEGISLATURA CABA

domingo, 18 de octubre de 2009

18 de octubre


por Daniel Cholakian

Tal vez el primer contacto directo que tuve con el peronismo haya sido el 20 de junio de 1973. Hasta entonces hab√≠a tenido noticias de segunda y tercera mano. Eran los relatos b√°sicamente antiperonistas que circulaban en mi familia. La genealog√≠a inclu√≠a, y sigue incluyendo a√ļn, desde historias de abusos ocultos con las adolescentes de la UES hasta el congelamiento de los alquileres que sumi√≥ en la miseria a humildes propietarios, o las corrupciones eternas de gremialistas que ten√≠an casas y queridas fastuosas, aun cuando manten√≠an las formas de una vida tradicional.

Pero ese mi√©rcoles 20 de junio de 1973 por la esquina de mi casa en caballito, desde la ma√Īana muy temprano empezaron a pasar autos, camiones y micros escolares, bondis fuera de l√≠nea, y la avenida Directorio, por entonces doble mano, se hizo mano para Ezeiza de prepo nom√°s, de tanto negro que se iba a un aeropuerto, aeropuerto al que ni en pedo podr√≠a ir jam√°s a tomar un avi√≥n.

Yo recuerdo mi sorpresa y extra√Īa algarab√≠a, contagiada por tanta gente que soportaba esperar a paso de hombre esa larga peregrinaci√≥n hacia la felicidad. Porque ninguna otra cosa sino la felicidad pod√≠a ser aquel viaje, que despu√©s, mucho despu√©s, sabr√≠a que fue un viaje de todos nosotros, y hacia abismos tan complejos que tendremos que trabajar mucho, ser muy pacientes y poco dogm√°ticos para entender lo que devino despu√©s de ese d√≠a.

Deber√© decir, no sin un regusto amargo, que esa avenida Directorio solo se visti√≥ nuevamente de camiones y morochos y bombos y festejos, en otro junio, un 25, un 1978, para un mundial que festej√© esta vez con ellos, con los morochos en los camiones. Por gracias del destino, esa vez Directorio tambi√©n fue mano √ļnica, pero justo en el sentido contrario. ¿Qu√© dibujar√° la historia con caminos de direcciones iguales pero sentidos contrarios?

Luego, mis contactos con el peronismo fueron muchos, desde la militancia universitaria y sindical, generalmente enfrentados, y desde la mirada ansiosa del que pretende aprender.



Dos elementos siguen pareciéndome centrales a la hora de pensar al peronismo. Tomen esto por favor como parte de una mirada y no como una explicación exhaustiva. Todo texto sobre el peronismo es incompleto y provisional. Mucho más una balbuceante columna radial.

Uno de ellos es la capacidad de poner la pol√≠tica en las calles, tanto para demostrar su capacidad ante los otros (para el peronismo siempre son los otros), como para hacerse cargo de sus enfrentamientos. As√≠ como lo cotidiano pol√≠tico parece resolverse en lo oculto, en lo nunca dicho, en lo guardado en las altas paredes de un ministerio, la pol√≠tica gruesa del peronismo se hace p√ļblica. El peronismo resuelve sus cuitas en la calle. Se matan y se curan en salud en las veredas de las plazas, en las marchas, en los gritos, en la siempre perdida y siempre recuperada movilizaci√≥n popular. Aun con la retracci√≥n de la masividad, los momentos centrales de la discusi√≥n pol√≠tica siguen teniendo, dentro del peronismo, el espacio p√ļblico como escenario. En alg√ļn sentido, esta condici√≥n de hacer de lo p√ļblico su lugar sostiene la condici√≥n de central del peronismo en la pol√≠tica argentina.

El otro elemento radicalmente diverso del peronismo es su sentido tr√°gico. El peronismo es lo tr√°gico de la pol√≠tica argentina (…).



Lo trágico no es lo dramático, sino todo lo contrario. Aun cuando mi expresión es estrictamente errónea (en el ámbito de lo trágico no hay posibilidad de la política), cuando hablo de lo trágico me refiero a aquello que en función del mito fundante no puede dejar de suceder. El mito fundante suele ser de orden religioso. Lo trágico se sustenta en el mandato divino. Lo que es de origen divino es inevitable (Edipo va a matar a su padre y casarse con su madre, eso es trágico, no hay modo de evitarlo).

No tengo dudas de que el mito fundante de la pol√≠tica moderna en Argentina es el relato sobre el 17 de octubre de 1945. El peronismo es el hecho tr√°gico de la pol√≠tica argentina, porque es lo que deviene del mito fundador de la modernidad pol√≠tica argentina. Sin que el ejercicio del poder se legitime en aquel mito fundante, sin que el ritual peronista consagre al pr√≠ncipe, no puede ejercerse el poder en este pa√≠s. Porque el poder es el orden. El peronismo garantiza el orden. Dije pr√≠ncipe porque el rey, se√Īores, es eterno: en este sentido Per√≥n aun sin pensarlo lo deja claro en su discurso de ese d√≠a: “Que sea esta unidad (la de Per√≥n y la masa sudorosa) indestructible e infinita”. Que sea infinita hace que ambos (pueblo y Per√≥n) sean eternos. El pueblo es un concepto claramente atemporal. En esa operaci√≥n de sentido, Per√≥n se instala en la eternidad. Constituye all√≠ esa relaci√≥n con el pueblo, que es el actor central de la pol√≠tica moderna. Por lo tanto, s√≥lo se podr√° constituir un poder capaz de gobernar en tanto se instituya al conductor moment√°neo, en el ritual que repita aquel mito original. Qui√©n sea instituido moment√°neamente como l√≠der en la relaci√≥n con el pueblo, recibiendo el mandato del eterno, ser√° quien pueda ejercer el poder pol√≠tico.

Ahora bien, y mucho menos te√≥ricamente, en nuestro pa√≠s es com√ļn sostener en la actualidad que no hay posibilidad de gobernar si no es con el peronismo en el poder. Y esta afirmaci√≥n sencilla, “los √ļnicos capaces de gobernar son los peronistas”, es la mejor demostraci√≥n de que el peronismo es lo tr√°gico en la pol√≠tica argentina. Repito lo tr√°gico no supone valores, es un modo de construcci√≥n de la realidad.

Finalmente podr√≠a decir que este ritual de instituci√≥n del peronismo es lo que deja afuera la discusi√≥n por la “ideolog√≠a” del mismo. Al peronismo no lo instituye su doctrina (aun cuando muchos quisieran asegurar eso), al peronismo lo instituyen sus rituales. Lo instituyen sus discursos fundantes, sus significantes originarios. Es por eso que lejos est√° el peronismo de ser un proceso anticipatorio de la posmodernidad. Nada de desaparici√≥n de los grandes relatos, nada de m√ļltiples explicaciones para un mismo concreto. El peronismo se rearma cada 17 de octubre y en el coraz√≥n y el sentimiento de cada peronista.



Será por eso que tal vez muchos, que miramos desde abajo los camiones pasar hacia ese destino idílico aun cuando mortal, probablemente nunca nos subamos a esos camiones. Sin embargo, esto ni nos impide pensar al peronismo, ni juntarnos con ellos a tomar una ginebra y advertir que, en muchos casos, podemos pensarnos juntos en un país más feliz y posible.