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viernes, 20 de febrero de 2026

Una oscura noche de injusticia



Una oscura noche de injusticia: el alineamiento de una dirigencia corrupta, la oposición disgregada y un electorado confundido dan como resultado un retroceso grave de la calidad de la vida popular en Argentina. Culpas para repartir por todos lados.

La reacción de la CGT convocando en los últimos días a un paro general fue tardía; no pudo ser una digna representación de la clase obrera organizada. Los trabajadores nunca estuvieron más desprotegidos.

La conducción política del peronismo estuvo estos años enredada en su propia impotencia, de forma que no logró plantear una visión alternativa que a la vez denunciara el auténtico despojo que implica este proyecto de ley mileista. La derrota popular no ha sido narrada.

 Ahora es difícil concebir que en senadores la votación pueda torcerse.

Ahora que todas las instancias representativas fallaron, los trabajadores tendremos que conquistar en la lucha cotidiana la dignidad que se nos usurpa.

lunes, 1 de octubre de 2018

Schmid se fue del TriunviGato


La política no es aritmética: hay unidades que alejan y hay divisiones que suman. Ejemplo de lo primero es la prolongada agonía del ahora fenecido TriunviGato. No había ninguna ventaja para el movimiento obrero en ese rejunte pegado con moco que regaló años preciosos para que el macrismo hiciera su faena dañina. En esa misma línea, el sorpresivo alejamiento de Juan Carlos Schmid del TriunviGato es ejemplo de una división que suma.

No casualmente la última vez que Schmid fue mencionado en este blog fue en el post anterior, dedicado a analizar la ascendente figura de Grabois y su trayecto hacia la unidad del campo popular. Justamente Schmid formaba parte del heterogéneo grupo de dirigentes que estaba escuchando la intervención de Grabois en febrero pasado. En esa foto en línea con Schmid estaban Micheli, Palazzo, Moyano y Baradel, entre otros, mientras en la orgánica cegetista nos habíamos acostumbrado ver a Schmid junto a Daer y Acuña. Y nunca dejamos de preguntarnos por qué Schmid quedaba de ese lado y no del otro. Por su trayectoria, por formación política e inteligencia, la presencia de Schmid junto a los otros dos siempre marcó una llamativa disparidad.

Con Schmid también deja su cargo en la cúpula de la CGT el aeronavegante Juan Pablo Brey y es posible que sean seguidos por otros sindicalistas cercanos al moyanismo. Es esperable que estos sectores que se alejan de la dirección triunviral se encaminen hacia el Frente Sindical para el Modelo Nacional. Entonces la noticia no es "que se divide la CGT", sino que los dirigentes más valiosos del sindicalismo se están agrupando en un polo claramente opositor. El espacio de los claudicantes se estrecha dramáticamente.

Lo mejor de todo esto es que estos movimientos hacia una nueva unidad crecen desde las bases. Es seguro que la dirigencia opositora se pasó años dividida por peleas personales, mientras que desde abajo crecía el reclamo de unidad.

Este tránsito es equiparable, entonces, al acercamiento de Grabois a la CTA y a la partida de Victoria Donda y Daniel Menéndez de Libres del Sur. Son reacomodamientos que posibilitan la construcción de un gran frente popular y democrático que se enfrente al macrismo predador.

lunes, 19 de febrero de 2018

Semana decisiva: la crisis política del macrismo y la caída del mito de la unidad cegetista

La otra.-radio para escuchar clickeando acá 



El régimen macrista está viviendo desde fines de año pasado una crisis política, después de la victoria pírrica de su proyecto de reforma previsional, -un eufemismo para el recorte de las jubilaciones consentido por una parte de la CGT y la bancada de senadores de Pichetto, sin cuya complicidad esto no hubiera sido posible. 

El costo político fue alto para el oficialismo porque se rompió el clima triunfalista que había logrado después de las elecciones de octubre. Podría compararse con el efecto del ajuste diferido: las facturas de gas, agua y luz, el precio de los combustibles y el boleto de colectivo postergaron sus brutales aumentos para después de las urnas. Así, el clima político en medio del cual se votó escondió astutamente la naturaleza del saqueo económico, en otro ejemplo de posverdad, como "error útil para el acrecentamiento del poder", según una fórmula nietzscheana inexplicablemente celebrada por el progresismo cultural porteño. De la misma forma la crisis política que venía incubándose empezó a manifestarse.

El régimen comete cientos de errores útiles para acrecentar su poder. Pero la verdad en algún momento asoma, no como error, sino como evidencia del engaño en su manejo totalitario de los medios de información. Muchos en octubre votaron todavía confundidos por el clima de pseudo-prosperidad que escondía el ajuste agazapado. Ni bien el macrismo consiguió su respaldo electoral mostró su cara verdadera , que solo ofrece penurias para el pueblo, hambre, desempleo y represión. No hay misterio en esto: solo ocultamiento, engaño y complicidades. 

Pero la mentira en política (la mentira es política) tiene su fecha de vencimiento. En diciembre, cuando el régimen mostró su brutalidad para bajar las jubilaciones y transferir esos millones hacia la provincia gobernada por Vidal, el forzamiento se hizo evidente para muchos que seguían teniendo alguna expectativa de mejoras graduales. La retribución que les ofrendó el gobierno, envuelta en una humareda de balbuceos inconsistentes e inconvincentes, fue que habrá más ajuste y solo eso. 

Las maniobras distractivas con las metas inflacionarias y la devaluación seguida por otra baja del salario real dejaron al desnudo el carácter clasista del régimen. Hay que ser muy boludo o muy cínico para seguirles creyendo -o simular que se les cree: hay de las dos clases de actitudes. 

Los despidos que afectaron a pueblos donde el oficialismo había ganado, los escándalos por corrupción que salpican a más de medio gabinete, el desprecio del macrismo hacia sus propios votantes, el servilismo de los tribunales en favor del régimen, la continua supresión de las libertades civiles, la disolución social y la marginación de sectores cada vez más grandes de la población que propicia este proyecto, la respuesta puramente represiva a esta conflictividad, todo se conjuga para que las mentiras se descubran.

La crisis política empezó a asomar a fin de año y todavía no terminó. Como resultado de ella, la coalición social gobernante se agrieta. Un final catastrófico empieza a sospecharse, la prosperidad prometida no va a llegar y las torpezas de gestión y comunicación no se pueden tapar mucho tiempo más con trucos de marketing.

Así hay que interpretar la debacle del triunvirato que rigió la CGT en estos años. Ya estaba bastante claro cuando en mayo de 2016 la cúpula sindical se dejó forrear ante la vista de todos con el veto presidencial a la ley antidespidos. Las bases ya estaban cabreras en el acto de Diagonal Sur donde sus propios adherentes voltearon el atril, en una imagen que va a quedar para la historia. 

Incluso hubo muchos sectores en el campo popular que le siguieron extendiendo un crédito político al triunvirato cuando ya era notorio que jugaban en contra de los trabajadores. Las defecciones y los errores de apreciación bien intencionados confluyeron para darle aire al ajuste. Pero llegó el momento en el que esta conducción claudicante mostró que ya no tenía nada más para dar. Quienes con disciplina orgánica se aferraron a un fetichismo de la unidad cegetista no supieron ver que se trataba de la unidad para la traición. Llegó el momento en que toda esa patraña se hizo insostenible y ese mito de la unidad cruje.

Ninguna otra cosa más que esta es la "división del sindicalismo" que la prensa oficial se empeña en presentar como novedad. El gremialismo combativo ya estaba enfrentado objetivamente a la posición claudicante del triunvirato. Lo que pasa ahora es que esto aflora en la superficie. No se trata de que el moyanismo haya sido descubierto en alguna maniobra delictiva, sino que el régimen le aplica a este sector el mismo tratamiento que antes le aplicó a los otros opositores. La "división" de la CGT es nada más que la caducidad de una alianza que se mostraba inviable desde antes.

La caída del triunvirato implica también la unidad de una parte del sindicalismo con los sectores que se opusieron desde el principio al ajuste neoliberal. No se puede separar la división de unos de la unidad de los otros.

Este realineamiento despierta recelos entendibles a uno y otro lado de la fractura. La gobernabilidad fue el signo que explicó el desempeño de la mayoría sindical que quiso mostrarse como unidad y era colaboracionismo. Ahora asoma un horizonte de mayor conflictividad al que el oficialismo solo sabe responder con más operaciones de inteligencia, represión, chantaje judicial y mentiras mediáticas.

Esta semana va a haber una movilización que plasmará las nuevas relaciones de fuerzas. No hay sindicatos que "se bajan" de la movilización, porque esos nunca estuvieron de este lado. Quedará para la historia un análisis del desempeño del moyanismo en este período. ¿Moyano creyó que podía coquetear con el poder sin que su legitimidad se viera mellada? En todo caso, es una cuestión psicológica. El modelo sindical que encarna el moyanismo es, por su fundamento social, incompatible con el proyecto macrista.

El 21F asomará la sintaxis de esta segunda fase de la lucha social en la Argentina macrista. El gobierno se juega mucho en la partida y puede verse tentado a redoblar su dureza represiva. Ni siquiera así se garantiza que vaya a vencer la resistencia popular. El pueblo recién está desperezándose.

El carácter despiadado del régimen: eso se sabía desde el principio. Lo sabían incluso muchos de los que recién ahora pretenden haberse dado cuenta. Lo que está por revelarse es la capacidad popular para no caer en un abismo del que le será muy difícil rescatarse si no empieza ya mismo.

En el programa de anoche estuvimos hablando de este tema y tuvimos los testimonios de Sergio Palazzo y Eduardo Berrospe de la Bancaria y la discusión de Hugo Moyano con Mirtha Legrand. También escuchamos la más maravillosa música de la Incredible String Band y Me Darás Mil Hijos. Pueden descargar el programa clickeando acá.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Todos a la audiencia pública contra el tarifazo


La Corriente Federal de Trabajadores (CFT)​ y la CTA​ de los Trabajadores anunciaron en conferencia de prensa realizada en la sede de la Asociación Bancaria que movilizarán el 16 de septiembre hacia la Usina del Arte, donde se realizará la audiencia pública por la tarifa del gas.

Sergio Palazzo, secretario general de la Asociación Bancaria y referente del espacio que integra la CGT, dijo que la convocatoria “es para rechazar el aumento tarifario del Gobierno. Los trabajadores de la CTA, Corriente Federal y de distintas organizaciones intermedias y clubes de barrio nos convocamos el día 16 a las 11 en Brasil y Azopardo para marchar a donde va a ser la Audiencia Pública”.

El bancario argumentó que “no se trata si bajan el aumento del 400 o 500 % a un 300 %. Se trata si se puede pagar o no las tarifas en Argentina. Los trabajadores en Argentina lo están pagando con caída del salario, con puestos de trabajo. Las PyMES lo están pagando con menos empresas porque cada vez cierran más empresas”.

También dio a conocer datos crudos tomados de información oficial  del Banco Central sobre la evolución negativa del empleo. “Desde diciembre y mayo de este hasta hoy, hay 507.449 cuentas de sueldo menos y 6021 cuentas de empresas empresas menos dentro de los registros del Banco Central. Claramente ya estamos pagando el ajuste y el gobierno del presidente Macri decide que sigamos pagándolo y creemos que no corresponde porque esto afecta a miles y miles de hogares en Argentina”.

Respecto a los servicios, el referente de la CFT consideró que se “deberían reestatizar los servicios públicos y volver a manos del Estado y que el Estado garantice tarifas que puedan ser accesibles a la ciudadanía y que por otro lado garantice las inversiones necesarias”. Luego se despachó contra Aranguren: “las inversiones son necesarias para que no tengamos un Ministro como ayer que dijo `seguramente va a haber corte de energía en el mes de enero depende del calorcito que haga`”.

Por su parte Hugo Yasky, titular de la CTA de los Trabajadores, destacó que la CTA Autónoma conducida por Pablo Micheli también adhiere a la convocatoria. Y adelantó que hay diálogos con la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) que “va a ampliar la convocatoria”. “Las tarifas son un derecho ciudadano” agregó, diferenciándose de la posición oficialista que plantea que “es un problema de los consumidores”.

“Estamos convencidos de que el paro nacional debe ser convocado por todas las centrales sindicales para continuar la lucha en unidad y para que el gobierno entienda que no se puede seguir ajustando ni destruyendo empleos ni salarios”, finalizó Yasky.