Mostrando entradas con la etiqueta Fiascos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fiascos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de septiembre de 2026

Los Senadores del Lago Escondido



Hay un largo historial de transas oscuras con el poder judicial, a las que solo se señaló después de años de consentir sus privilegios corporativos. Cristina tuvo la presidencia durante ocho años en los que promovió a los jueces del lawfare. Fue además la principal impulsora y redactora de la Ley 26.122 en 2006, que estableció un diseño institucional donde los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) mantienen su total vigencia a menos que ambas cámaras del Congreso los rechacen de forma expresa (por eso muchos de los decretos devastadores de milei siguen vigentes). En su momento, con Milagro Sala detenida Cristina hizo campaña diciendo que "no ponía las manos en el fuego por nadie". Julio de Vido fue desaforado el 25 de octubre de 2017 mientras se encontraba procesado por dos causas judiciales antes de recibir cualquier condena penal definitiva, y el bloque del Frente para la Victoria decidió no bajar al recinto para defenderlo, en medio de la campaña electoral. 


Así que la opacidad de esta semana al votar a estos jueces del lawfare no es una novedad de Cristina sino un patrón de conducta de todos estos años. El desafuero de De Vido fue apenas tres días después de las elecciones en las que Cristina fue candidata sin poner las manos en el fuego por él. ¿No es hora de que dejemos de adjudicarle una visión estratégica infalible y empecemos a pedir explicaciones? ¿Nos quieren atar a sus propias estrategias familiares mientras el pueblo sacrifica a generaciones enteras por motivos tan poco claros? 

Cynthia García, una periodista que hasta ahora se mantuvo como vocera incondicional de las directivas de San José 1111, en estos días empezó a vacilar. Algo debe haber conversado con esas fuentes para que en las últimas horas ensayara un ensayo de justificación o al menos atenuación del estupor que la maniobra senatorial produjo en las bases kirchneristas. Ella tuitea:
Cynthia aún no paerece comprender del todo lo que Víctor Hugo, otro ferviente defensor de Cristina, ya expresa en voz alta:

El agravio no es contra plumas mediáticas, otra vez el circulo áulico se equivoca atacando al periodismo, igual que milei. El agravio de los Senadores de Lago Escondido es contra los del llano, hartos de adivinar las razones sublimes de tantas decisiones oscuras que no empiezaron acá. Aún no entienden que pasaron la raya y esta vez ya no va más.

La democracia incautada es efecto en buena parte de los fenomenales yerros nunca asumidos de la conductora, siempre encerrada en un cuarto, aún antes de que el TOFF la encerrara-, siempre adjudicándose el patrimonio sobre los votos como si fuera la dueña. Nunca escuchó criticas ni respondió preguntas, solo dió ordenes para acatar. Nunca con la humildad para reconocer que desde 2013 hizo todo mal.

El centro de la actual tragedia cívica no está en San José 1111. No es Crstina la primera, ni la única, ni la que sufre la mayor injusticia: la que desde 2016 está padeciendo es Milagro Sala, a la que se abandonó, se la olvida hoy completamente, por la que Crsitina tampoco puso las manos en el fuego, igual que con De Vido. En el centro del dolor no se halla la habitante de San José 1111 sino los miles de pibes que ni siquiera una vez votaron y hoy los espera un horizonte negro, en el que van a vivir bajo la juridiscción de los jueces escondidos que ella mandó a votar. Los viejos sin remedios y los pibes suicidas no le conceden el derecho de negociar que ella se adjudica por todos nosotros a priori.


Cynthia García les pide a los perplejos que miren alrededor. Queda como la emisaria del reino celestial que quiere propagar la culpa entre las auténticas víctimas del ajuste, quiere inyectarnos la sombra del pecado compartido. "Miremos a nuestro derredor para ver quiénes festejan", amonesta García. Los que festejan son los que mandaron los pliegos que ella mandó a votar, sin siquiera cuestionarse el absurdo evidente de pactar en secreto con el lawfare al que se pretende acusar por los altoparlantes. 

Así como vimos votar a los Senadores de Lago Escondido, en 2013 vimos como se impulsó a Insaurralde, se lo volvió a meter en 2021 y se lo quiso meter en 2023, y aunque afortunadamente no logró imponerlo, gracias a lo cual el peronismo conservó la provincia que se hubiera perdido si se imponía su diseño. Ella nunca explicó esas presiones, de la misma manera en que eligió a Alberto en 2019 y en seguida esquivó los costos de su ocurrencia,  haciendo rápidamente de cuenta que ella ya no teníaa nada que ver. Criticó a Alberto y Guzmán por su negociación con el Fondo pero operó para que ese gobierno fuera intervenido finalmente por Massa, en otra oscuridad, para que STM siguiera como ministro el mismo ajuste -y con mayor inflación- que ella le criticaba a Guzmán. ¿Qué era lo que no le podía tolerar a un ministro que le toleró a su aliado?


En el invierno de 2023 amagó con Grabois y con Wado -¡24 horas! para terminar proponiendo desde la EXESMA al que estaba decidido de antes, STM, el ministro de la inflaci'on que jamas podría ganar haber ganado luego de anticipar su fracaso en la gestión. Fue la trampa perfecta y ella su diseñadora. Nunca salió a explicar todos esos zigzagueos y alimentó su narcisismo de estratega infalible. Había dicho en mayo de 2023 que veníaa una eleccion de tres tercio. Su aliado, STM, estaba alimentando al monstruo que al final ganó. Nunca una autocrítica de yerros tan costosos. En la ceremonia de traspaso sonrió al monstruo que ayudó a encaramar y le dio la espalda al que antes nos había pedido que votemos. Su dedo siempre ungió a sapos que tenemos que nos mandó a tragar para siempre lavarse las manos en la derrota. Igual que antes y ahora con los jueces del Lago Escondido. 

Hoy el dolor popular es demasiado grande para que otra vez ella quiera protagonizar su melodrama. Antes que ella y peor que ella y con menos privilegios que su familia hay muchos que viven la desesperacion por la crueldad de una casta que ella muestra integrar.


Cynthia: no tenemos tiempo para esperar sus nuevas clases magistrales. A diferencia de vos, ya ni esperamos explicación por el múltiple estandar de ser claudicante con el poder, complaciente con sus propios errores, durísima con los disidentes, indiferente con el pueblo. Si sos mensajera decile que no la bancamos más.

miércoles, 29 de julio de 2026

Efecto Nolan: de Oppenheimer a La Odisea

De la fisión nuclear al naufragio homérico

Las primeras secuencias de Oppenheimer delatan la clausura prematura de una fórmula. Christopher Nolan despliega su acostumbrada pirotecnia de cortes de cuatro segundos e inserts de chispas y ondas expansivas, amalgamados con los pomposos violines de Göransson, motor de combustión interpuesto para fabricar urgencias artificiales. Sacudidos en un calesita mundana de cortes de pelo, bigotes, canas, arrugas, ojeras, demacrados más gordos que hace un rato, mientras viran las escalas cromáticas que fechan del ocre en color decolorado al blanco y negro azulado: la dificultad inicial de lectura (se) agota rápido y dura para siempre. Como si se tratara del trailer de una película que se estrena la semana próxima, en la que veremos en orden cronológico lo que ahora vemos revuelto: discusiones conversas, jugadas de pizarrón, teorías fisicas, intrigas geopolíticas, ofensas raciales, complejos de inferioridad, insinuaciones sexies, psicoanalisis al paso, hinduismo, mucho cinismo y ninguna flor. ¿Cuál de todas estas cosas sería la que vamos a jerarquizar? ¿Qué eje organiza el todo? ¿La cuántica o la psicopatía? 

Nolan podrá decirnos al oído: es que viste todo desde la mente abotagada del tipo que hizo lo necesario para que la bomba anduviera, de modo que su memoria se parece a lo que yo supongo que es la teoría cuántica: un montaje abotagado.

La Odisea es, como Oppenheimer, Inception, Tenet o Interestelar, una huevada ampulosa, basada en ideas intrincadas sobre la entropía invertida o el fin de la edad de bronce. La tesis organizadora es "el flagelo de la guerra", o "a favor de todo lo bueno y en contra de todo lo malo". Extenuante el esfuerzo mental que habría que hacer para ligar la cantidad de detalles, nombres y conexiones necesarios para que cada secuencia conserve algún sentido.

En este parque de atracciones el tema es un mero pretexto. El elenco opera bajo la lógica del actor como reloj humano. Figuritas repetidas -Matt Damon, Cillian Murphy, Robert Pattinson o Casey Affleck- giran en un carrusel donde sus cuerpos intercambiables vestidos con escafandras, trajes militares o harapos antiguos funcionan como señalética de diseño: un indicador temporal para que el espectador ensamble el mapa sin detenerse a pensar en la sustancia.

Quizá sea Dunkerke el único caso en el que Nolan moderó y moduló su habitual dispersión narrativa en un sobrio diseño de solo tres tiempos superpuestos en un acorde menor, propicio a dejar fluir la emoción. En cambio, La Odisea agrava la inflación. Nolan está envalentonado por haber logrado el presupuesto requerido para garantizar el gigantismo que él supone necesario para navegar los mares de la epopeya fundacional. Su ancho de bastos es la cámara IMAX a full que en las películas anteriores solo pudo usar de a ratos. IMAX es el santo y la seña: los espectadores no quieren las peripecias de Homero sino las escalas descomunales de una cámara que amenaza con tragarte junto a las sirenas y el grandulón bobo de un solo ojo. Para que todos digan qué bien filmado, qué bárbaro.

Nolan opera mediante lo que David Bordwell denominó "linealidad fragmentada": esquemas convencionales y predecibles que se fracturan artificialmente en el montaje para obligar al espectador a mantenerse ocupado uniendo las piezas. El espectador se entretiene en descular no ya el sentido sino el mero orden del relato. Lo que se produce en pocos minutos y a lo largo de todo el metraje es un aplanamiento de todas las capas sin ninguna jerarquía de sentido. La ciencia o el mito son en su cine solo invocaciones, guiños para incluir a los que nunca volverán a preocuparse por asuntos semejantes. El pequeño requisito es haber leído antes una sinopsis de La Odisea sólo para saber si Circe viene antes o después del Caballo. El reduccionismo psicologista es idéntico a Oppenheimer: el viaje mítico y la dimensión colectiva de una civilización quedan aplastados para encajar en la neurosis de manual de un individuo con trastorno de estrés postraumático.


El propósito declarado de Nolan de filmar en celuloide y respetar la imagen analógica funciona como marketing del fetichismo material, un egotrip auteurista frente al imperio digital de la época. La trampa es evidente: el montaje es tan triturado que anula la posibilidad de un principio de realismo. La gigantografía IMAX es una promesa experiencial que solo alcanza a un porcentaje menor de los espectadores globales, mientras la mayoría consumirá la versión híbrida que traduce la imagen a lo digital, comprando tan solo una ilusión analógica.

El daño colateral más grave de la cruzada de Nolan es artístico. Al aceptar que su obra sea un polimorfo que cambia de forma según la pantalla, Nolan derriba el pilar que separaba al cine de la televisión y de la industria audiovisual: la precisión del plano. Si el director más taquillero de la industria le muestra al mundo que un plano puede cortarse un 40% arriba y abajo sin que la película muera, le extiende un cheque en blanco al algoritmo del streaming para que altere el plano a los efectos del consumo. Nolan, sin quererlo, legitima la idea de que el cine es contenido maleable y no una estructura cerrada. Amenaza letal para jóvenes cineastas: no importa que pases horas afinando la geometría de un encuadre, el mercado lo va a estirar, encoger o recortar para que encaje en el smartphone o la sala disponible del multiplex.

jueves, 2 de julio de 2026

Los caminos que Cristina propone no llevan a su libertad sino a nuestra derrota


Todo el despliegue que se hace desde San José 1111 abona la idea de que Cristina prefiere perder y por eso no se dedica a construir un candidato propio sino a minar a Axel. Eso es lo imperdonable. 

¿Por qué no señala un candidato y va a internas? En cambio, a lo que se dedica es a "inundar el terreno de mierda" (como dice Stve Bannon): lo pone a Pichetto a hacer campaña, manda a Berni y Moreno a descalificar a Axel, algunos de la Cámpora piden "Cristina presidenta", sin explicar cómo eso sería viable y otros quieren poner en marcha un "operativo clamor" para poner a Máximo como candidato. También están los que dicen que negocia con Massa para que vuelva a ser candidato. 

2+2=4. Si hacés todos esos movimientos juntos es que estás dispuesta a todo lo necesario para que Axel pierda. Porque Massa vuelve a perder, Máximo candidato va a quedar tercero o cuarto detrás de Myriam Bregman. Tener como voceros a Berni, Moreno e Ishii te muestra que no le interesa sumar a nadie sino que no cuenta con mejores referentes para hacerle daño a Axel. Hay una sola lógica para interpretar todos estos movimientos simultáneos de Cristina: quiere que pierda el peronismo

Yo quiero que ella esté libre pero el camino que ella propone no lleva a su libertad sino a nuestra derrota. 

Se equivocó fiero cada vez que decidió sola quién es el candidato. Desde Insaurralde 2013 no pega una y fue capaz de elegir a los tipos más infumables sin dejar crecer a una dirigencia joven kirchnerista: tragamos sapos a rolete: Scioli, Insaurralde, Alberto, Massa. ¿No te parece que su rol como conductora ya caducó? ¿Vamos a seguir esperando que nuestra suerte quede en manos de su dedo muy falible? ¿No está claro que es la artífice de todas nuestras derrotas desde hace más de 10 años? 

El sofisma de la Cámpora es traficar una candidatura de ellos bajo la aparente consigna "Cristina Presidenta", sin mostrar ninguna conexión lógica entre la consigna y la táctica. Solo los que no quieren pensar no pueden ver que es un camino ineludible hacia la derrota. 

Axel es el primer candidato en 15 años al que votaríamos con confianza y justo ahora Cristina despliega un abanico para impedirnos votarlo. Los cristinistas tienen que abrir los ojos porque están aferrados a una ilusión caduca.

sábado, 23 de mayo de 2026

Novela


El debate alrededor del abucheo recibido por Fito esta semana en el Arena, al presentar Novela, hace eje en un público "monstruoso", incapaz de escuchar la presentación de un "nuevo" disco completo.

Creo que ese enfoque es una forma incompleta (!) de tratar el asunto. Vi a Serú Girán tocar discos completos con temas enteramente desconocidos por el publico; en la presentación de Bicicleta, cuando todavía no había salido, tocaron incluso temas nuevos que no iban a quedar en el disco. La velada fue tan hermosa como nos sonaron aquellas canciones por primera vez. Para llegar a esa noche hay un trayecto que hacen los artistas en comunión con su público. FIto hace muchos años que cultiva a un público de playlists, sin proponerles ningún desafío. No es raro que críes al monstruo que te va a terminar pegando un tarascón. Aparte, no es "algún disco", es Novela, el disco que Fito guardó indeciso desde fines de los 80, grabó como un híbrido anacrónico en Abbey Road y publicó en marzo de 2025 sin haber hecho nunca gira de presentación. Lo tocó una vez en Rosario con preaviso. Y en el Arena, solo avisó pocas horas antes del show, muchos días después de haber agotado las entradas. Fito lo "presenta entero" el día que dice despedirse de él porque a la vez publica el nuevo. Si hay alguien que maltrató a Novela, el primero es el propio autor. Nunca le dio el cobijo requerido y este miércoles lo arrojó a los leones luego de haberlo guardado con vergüenza ambivalente por años. Quizá esa presentación caprichosa y tardía haya sido el último zamarreo al que sometió a estas canciones. Hay una razón para entender por qué lo mostró con tanto desdén. El disco, la versión que quedó finalmente plasmada, es realmente malo, el peor que haya grabado en los últimos años. Lo que es decir. Quizá la frialdad, el aburrimiento y el rechazo del público sean solo una reacción a la altura de una obra sin gracia.

domingo, 25 de enero de 2026

Aceleración 3: Dionisos intoxicado

El iluminismo oscuro

- Nick Land plantea la aceleración como una inevitabilidad propia de la dinámica del tecnocapitalismo, que funciona por un proceso maquínico indiferente a la intención humana. ¿No está glosando los planteos de Heidegger sobre la técnica tal como los desarrolló durante décadas, desde sus numerosos cursos sobre Nietzsche entre 1936 y 1944, pasando por “La cuestión de la técnica” hasta “La muerte de la filosofía y la tarea del pensar”? 

- La tesis de Land sobre un proceso maquínico indiferente a la intención humana parece evocar, en ciertos aspectos, la noción de Heidegger de que la técnica moderna es un desborde que escapa al control de la volundad. Sin embargo, hay una diferencia crucial: Heidegger ve este proceso como un peligro, punto culminante de una larga historia de olvido del pensar como pregunta (Seinsvergessenheit). Este olvido permite el abandono de la verdad en favor de un cálculo regido por la eficacia para saquear las reservas disponibles, naturales y humanas. El sentido de ser de todo ente es ofrecerse a la usura de la época. Lo ofrecido a la usura es todo lo que existe, porque para el actual dispositivo epocal lo incalculable carece de ser. Esta actitud provocadora -podríamos denominarla "extractivismo extremo"- se sostendrá mientras el olvido prevalezca. La posibilidad de pensar, hoy en peligro, radica en transitar un camino que el olvido oculta. Se olvida la diferencia entre pensar y calcular: se olvida que nuestro vínculo con el mundo es el habitar, y así nos convertirnos en vectores del saqueo; se olvida la posibilidad de tomar decisiones libres. El valor de la eficacia queda completamente encadenado a la imposición extractivista. Esa es la diferencia radical de Heidegger con el aceleracionismo. La absoluta movilidad del capital sin frenos de la que hablaba Marx, esta fuerza de desterritorialización desatada, nos condena a una existencia impotente: si por la fuerza del mercado no podemos no ir siempre más allá, abdicamos de todo decidirEl pensar heideggeriano se vale de metáforas para traer a la palabra lo no pensado, aquello que la jerga técnica no puede nombrar porque ni es calculable ni vale según su eficacia. 

En el punto donde hace falta pensar qué quedó de la libertad, Heidegger alude al "claro" (Lichtung, el claro del bosque). No es simplemente el lugar iluminado sino el ámbito de lo abierto, donde tanto el alumbrar como el ocultar se nos hacen posibles. ¿Queda alguna instancia en la que podamos participar de un alumbramiento o solo podemos dejarnos arrollar, eufóricos o depresivos, por el futuro incontenible? ¿Pero qué queda del futuro si ya vino a buscarnos? ¿El eterno retorno de lo mismo, con la hiperkinesia de lo novedoso? Esto presenta una dificultad para la comprensión de la época, porque lo olvidado nos aguarda como posibilidad fuera de nuestro círculo de visión. 

Waldlichtung vs Dark Enlightenment

 

.-La necesidad de enfatizar la alteridad radical que tiene el aceleracionismo proviene de su ansiedad por renegar de toda decisión. En su fase más influyente del Cybernetic Culture Research Unit (CCRU) en Warwick, Land piensa el proceso tecnocapitalista como una inteligencia  alienígena. Reconfigura los conceptos en un estilo de escritura deliberadamente oscuro y provocador: la eficacia importa, la verdad no.  Reconoce sus deudas conceptuales, pero intenta una subversión radical de la crítica heideggeriana al convertir la advertencia de Heidegger en un mandato autoritario de aceleración. A pesar de su coqueteo con lo alienígena, la imposibilidad de frenar invita a una parálisis centrípeta, como una rueda atrapada en una ciénaga que cuanto más acelera, más se hunde.

- ¿La diferencia entre Heidegger y Land sería que mientras Heidegger piensa la historia con el prisma decisorio de la posibilidad, que da una tarea indeclinable para el pensar, Land celebra una adherencia maníaco-depresiva a lo ya dado? ¿Contra su agitación futurófila, el aceleracionismo terminaría por ser una rendición incondicional al statu quo? ¿No se vuelve así toda su teoría superflua? Más bien parece testimoniar un colpaso del pensamiento parecido al de Nietzsche, pero sin su grandeza.

- Sí, la diferencia fundamental entre Heidegger y Land radica precisamente en la dialéctica entre la posibilidad (Heidegger) y la inevitabilidad (Land), y esto define el rol o la falta de rol del pensamiento en cada filosofía. Para Heidegger la desmesura técnica es la forma en que se nos oculta el sentido en la época actual. Sin embargo, esta ocultamiento no es el fin de la historia, sino un momento de una temporalidad a la que siempre le cabe la posibilidad del desocultamiento (aletheia), esto es: la verdad. La tarea del pensar es fundamental y activa; en ella reside la libertad que no abandona a la clausura absoluta de la realidad. Land, al contrario, festeja la rendición al arrollamiento capitalista, un proceso de inteligencia alienígena que se autodespliega y desterritorializa, disolviendo las formas humanas, las identidades y los valores. Un Dionisos intoxicado, en los términos monstruosos de Nietzsche, en una fiesta química que se extiende hasta el hastío. El pensador a la retaguardia. Este tardonihilimo no permite una actitud diferente al "decir sí" a lo dado, humillándose al poder como última instancia -habría que revisar todos esos pasajes que Nietzsche dedicó a pensar la humillación de los débiles. El tuitero NRx no es un agente crítico sino una especie de trovador del capital que canta la balada del colapso inminente, para llegar más rápido al poshumanismo. La teoría landiana nos invita a una performance: busca la desorientación, la ofuscación y el amasijo de cuerpo y máquina. Imita el proceso que describe induciendo al colapso mental, algo que asemeja al abrazo de Nietzsche al caballo en Turín sin su grandeza.

Pop para divertirse


- ¿Qué significa "alienígena" en Land, más allá de un esteticismo deudor del género sci-fi? ¿Hay un fundamento serio para el uso de este concepto o solo es una retórica que banaliza el problema? 

- Se refiere a lo que está más allá de la comprensión y el control humanos. No se trata de hombrecitos verdes sino fuerzas que operan de un modo ajeno a la lógica antropocéntrica. El capitalismo no es, según él, un sistema diseñado por humanos para humanos sino un proceso de inteligencia artificial ciego a las intenciones humanas. Los humanos se vuelven meros vectores o huéspedes para la reproducción exponencial del capital, en analogía a la función de un virus en un organismo. Land también incluye una referencia al horror cósmico de H. P. Lovecraft, la indiferencia del cosmos hacia la existencia humana y la revelación de una realidad monstruosa e incomprensible. Otra vez vuelve Nietzsche y su profecía de una especie vanidosa rápidamente extinguida en una galaxia insignificante dentro de un universo inhóspito, el pasaje fundacional de su obra. 

"En un apartado rincón del universo, donde titilan innumerables sistemas solares, hubo una vez una estrella en la que animales inteligentes inventaron el conocimiento. Ese fue el más orgulloso y el más mentiroso minuto de la historia universal, pero duró solo un minuto. Tras pocos resuellos de la naturaleza, la estrella se congeló y los inteligentes animales hubieron de morir". (Sobre verdad y mentira en sentido extramoral)

El capital, montado en su invención tecnológica, es lo único digno de respeto en esta profecía disciplinaria. La especie se extingue pero tras aniquilar a los débiles manda a su elite a otra galaxia. "Yo os anuncio al Superhombre". Land apela al imaginario sci-fi -especialmente en referencia a películas como Alien, Blade Runner o Terminator 2- como un shock value, es decir, un valor de impacto para inyectar anabólicos a su invitación a morirnos. El xenomorfo, la criatura de Alien, es un meme perfecto de un depredador adaptable, sin empatía y puramente funcional, que encarna la lógica del capital. La retórica landiana busca imitar la frialdad maquinal que describe. No es un adorno sino parte integral de su proyecto proselitista para romper con el discurso tradicional. 


- Pero Heidegger, cuando dice que la técnica no es instrumento de una voluntad humana, no está expulsando el problema hacia lo alienígena ni poniéndolo en manos de los dioses. Más bien cuestiona el modelo instrumental que la piensa como una herramienta neutral, como el típico martillo de los positivistas, sometida al arbitrio de una voluntad racional -incluso de la subjetividad humana entendida como intersubjetividad. Ni la técnica es una herramienta neutra ni la historia humana es conducida por una conciencia racional. Esto no implica que sea soplada por el Espíritu Santo -es desgraciado que la insistencia de un periodista de Spiegel en los años 60 lo haya llevado a pronunciar aquel "Solo un dios puede aún salvarnos", que más bien fue una concesión de Heidegger a la insistencia periodística antes que el corolario de su posición filosófica. Nuestra conciencia racional se configura en la historia y nadie la conduce desde arriba. Esa configuración histórica se edificó sobre un olvido, dice la tesis heideggeriana que podemos discutir pero no simplificar a través de la sinopsis de un Hollywood retrofuturista.

- Ciertamente la relación entre lo humano y lo no-humano en Heidegger es compleja y su crítica al olvido del pensamiento occidental no parece conducir a lo "alienígena". La diferencia radica en cómo cada autor comprende la esfera de lo no-humano o lo no-pensado. En Heidegger no es una fuerza externa y hostil que busca destruir a la humanidad, sino la fuente desde la que emerge la existencia humana en su dignidad. La tarea del pensar es recordar esta fuente, escuchar esa voz. El desarrollo histórico de la técnica es el punto culminante de un olvido, pero la posibilidad de un giro (Kehre) hacia otro comienzo permanece abierta. No hay un alien aquí; hay un hogar perdido y la posibilidad de decidir habitarla, no en medio de este frenesí de cálculo y usura. No parece que el capitalismo sea el modelo propicio para este giro. Heidegger no se extiende sobre cómo se operaría el giro pero señala que su posibilidad nos aguarda. Ahí radica su incompatibilidad con los aceleracionistas. En Land lo alienígena es la fuerza ciega que no ofrece una morada habitable para la humanidad, ni el cuerpo ni la tierra, lo que lleva a especular con la migración de la inteligencia desde el soporte biológico finito del cuerpo humano hacia lo poshumano, como dice Alejabdro Galiano en ¿Por qué el capitalismo puede soñar y nosotros no?: "A partir de la concepción del ser humano como un dispositivo, un grupo de neurocientíficos trabaja sobre la premisa de entender la actividad cerebral como un software que, si fuera posible escanear el cerebro, podría reproducirse en cualquier plataforma. Si logramos que la  música suene igual en un CD, un MP3 o la nube, ¿por qué no podríamos hacer lo mismo con la mente? (...) muchos sueñan en voz baja con poder escanear un cerebro, emularlo, reescribirlo, mejorarlo y subirlo a una computadora". Y muchos ni bajan la voz para decirlo: Peter Thiel invierte en eso los millones que les saca a los hambrientos. El aceleracionismo se toma la desterritorialización tan literalmente que la proyecta como una migración del cuerpo y finalmente una migración de las elites económicas ricas hacia otros planetas. 

- En cuanto al shock value que ensayan los NRx con su retórica pop, ¿no es una banalización nada contracultural sino acorde a las tendencias más conservadoras del sistema? ¡Pop para divertirse! Las visiones sobre el rumbo de la racionalidad moderna pueden rastrearse en momentos muy anteriores del arte y la filosofía, en el Genio Maligno cartesiano, en el Gólem, en Frankenstein,  las distopías de H. G. Wells o Karel Čapek y muchos otros ejemplos no anclados a la estética ochentista.


- Para los defensores de Land, esta retórica no es banal porque tiene una función estratégica: es una performance diseñada para el contagio y diseminación viral de ideas, buscando la eficacia en la era del pop y la información rápida. Imita el movimiento del capital. Es cierto que al reducir toda complejidad ontológica a tropos narrativos de horror y ciencia ficción, Land corre el riesgo de resultar un mero ejercicio de estilo posmoderno. Lo cool de su retórica puede desviar la atención de su (in)consistencia argumental. El uso de una retórica fechada podría hacer que su obra envejezca mal, que ya haya envejecido o que se confunda una intuición filosófica con la envoltura cultural del momento.

- Esta retórica pop,  ¿no es un Nietzsche aggiornado para jóvenes tardo-ochentistas?

- La etiqueta "Nietzsche pop" expresa una crítica aguda a la obra de Land. Los elementos más radicales y estéticamente atractivos del nihilismo nietzscheano -la locura, la destrucción de los valores, el Übermensch como singularidad- quedarían empaquetados en una estética cultural de finales del siglo pasado -ciberpunk, rave, teoría de sistemas- atractiva para una audiencia desilusionada con la política tradicional y fascinada por la tecnología. El pathos trágico de Nietzsche era íntimamente antisistémico, crítico de la cultura de masas. La estrategia retórica de Land, por el contrario, sintoniza perfectamente con el lenguaje del marketing cultural y se enfoca en el shock antes que en la sustancia. Y sería una fórmula para aliviar angustias. Proclamar que el capital es una fuerza alienígena cuyo despliegue es inevitable es más cómodo que admitir que existe otra posibilidad. El pensador se convierte en un espectador, incluso un animador del desastre. Los magnates high-tech prefieren a los influencers que pregonan la inutilidad de trabajar contra el sistema, un fatalismo tecnocrático y anti-democrático que legitima a un poder  incontrolable.

viernes, 15 de agosto de 2025

Menem, farsa y tragedia


Análisis de la serie Menem, el show del presidente (Ariel Winograd, Prime Video, 2025), a cargo de Oscar Cuervo, en conversación con Maximiliano Diomedi, en Patologías Culturales, FM La Tribu, 9 de agosto de 2025.

 
"Es entretenida" dicen los sagaces comentaristas, como si pudiéramos distraernos con nuestra tragedia.
 

Menem no fue un personaje farsesco o no fue solo eso. Fue quien encabezó un proceso de destrucción de la soberanía popular y el PJ de hoy todavía se debate en esa agonía. Como sujeto histórico, no fue solamente un pícaro o un farsante, fue además un trágico, que perdió toda dignidad al traicionar. Lo que estaría a la altura de tal personaje sería un relato sobre la traición, encarnada por un tipo que fue renunciando a todo respeto por su historia y su origen. Pero no se trata solo de un personaje, también hubo una dirigencia política acoplada a esa traición, hasta hacer que el peronismo ya no signifique nada, como lo muestra la foto.


Ninguna de estas complejidades preocupan a los productores y el realizador de la serie: declaran desde la placa inicial su desentendimiento por el rigor histórico, ya que, dicen, todo está al servicio del interés dramático. Pero el drama tampoco funciona. Winograd elige respetar el género farsesco con que el menemismo de los 90 se narró a sí mismo. Pero la farsa menemista era sólo un recurso para manejar la conversación -la mentada pizza con champán- mientras se procedía a la tragedia social y la traición histórica. Entonces lo que podría haber sido un desafío formal, agazapar la traición y la tragedia detrás de la farsa, termina siendo un acople inconsistente de episodios rendidos a la retórica televisiva noventista. Quizá el menemismo algún día dé lugar a un relato a la altura de nuestra tragedia. Mientras tanto, seguiremos repitiendo los síntomas sin apropiarnos del significado.

jueves, 10 de julio de 2025

La concepción paranoica del cine según Ángel Faretta




Hace veinte años se publicó el primer tomo de la Obra Kapital de Angel Faretta: (El concepto del cine, Djaen, 2005). Faretta supo ser un reputado crítico de cine a fines de los 70 y principios de los 80, con cierta tendencia a expresar en cada reseña suya una cosmogonía monumental, llena de mayúsculas y latinazgos, aunque también exhibiera cierta sagacidad para pensar el cine. Después dicen que se encerró a escribir la Obra Kapital de la cual El concepto del cine es el primer tomo:

Nos adelantamos -declara en la introducción, usando el plural mayestático- también a cumplir con el pedido de algunos –pocos- discípulos que deseaban tener, desde bastante tiempo atrás, siquiera las conclusiones de nuestra teoría.

Antaño Faretta podía seducir a sus lectores con mordaces observaciones que aligeraban su tono mesiánico. Pero el encierro de estos últimos años parece haber acentuado su oscurantismo hasta perder toda gracia. En un pasaje de El concepto del cine dice:

El cine nace con Griffith (...) mediante el re-curso a lo mítico. Como este recurso es, in nuce, «relato», «historia», «ficción», en el primer nivel de su operar Griffith funda el cine como relato, como mythos, pero una vez operado este sentido, debe crear la forma de sostener y soportar tal re-curso, con una práctica que unifique imaginariamente tales mitoi; para ello recurre a un logos compuesto de logoi como: división diegética en planos, campo y fuera de campo, principio de simetría, ejes de construcción... que configuran así una lógica que contiene y soporta al mito y a lo mítico.” (páginas 143-144).



Esta afirmación aparece en una sección del libro titulada, con comicidad involuntaria y falta de rigor epistemológico, “Axiomas y postulados”. Sin apelación posible, el Oscuro Maestro decreta de aquí a la eternidad que el cine es esencialmente relato y que Griffith es el partero del cine. Curiosamente este mythos restaurado es sostenido por una lógica (división en planos, etc.), con lo cual el destino del cine queda definitivamente ligado a la palabra (tanto mythos como logos significan en griego “palabra”; palabra-relato, en un caso; palabra-argumento, en el otro). Ahora bien, como el aparatito milagroso de los Lumiere puede registrar las mínimas vibraciones de lo real que son irreductibles al mito, a la lógica y a toda otra especie de palabra, Faretta debe despreciar la invención del cinematógrafo por tratarse de un comienzo “bajo” y necesita mistificar un Origen Griffithiano del Cine, en línea directa con los Tiempos Heroicos. Así, la mirada queda subordinada despóticamente a la Idea.

Para llevar a cabo esta operación hace falta alterar un tanto los vínculos de las cosas. Porque la lógica inventada por Griffith se cristalizó muy rápidamente como convención narrativa al servicio de la industria del entretenimiento de masas, para lo cual era muy conveniente familiarizar al espectador con un código fácilmente “legible”; en términos de marketing: hacía falta construir un espectador a imagen y semejanza de la producción en serie. Esta imposición es descripta por Faretta con palabras tanto más bonitas:

“El reino de la transparencia es la etapa del cine (...) en la cual se troquelan exhaustivamente los géneros como efectos de transparencias diegéticas y cuando se establece, además, el pacto simbólico entre hacedores y espectadores.

“Transparencia es la situación, pacto simbólico o recurso mediante el cual el cine, especialmente en el período clásico, legisló y gobernó el acceso primario a los films, haciendo visible, mediante la acuñación de géneros, la legibilidad del cine... (página 61)

“Troquelado”, “pacto”, “acuñación” “legislación”, “gobierno” son todos términos que apenas disimulan la violencia ejercida sobre la percepción del espectador. Es curioso que semejante despliegue de imposición instaure un “reino de la transparencia”. Lo cierto es que los espectadores no han tenido nunca la oportunidad de hacer “pactos”. La industria hollywoodense necesitó configurar los géneros e instaurar la falsa impresión de transparencia (no hay nada más opaco que esa supuesta transparencia) para asegurarse un mercado de consumidores. Y eso mediante una práctica de homologación de la mirada. Faretta mistifica esta estrategia tan prosaica y funcional al business como si fuera una lucha de titanes por las Esencias Eternas.

Y es sintomático que un entusiasta del “Cine” hable tan naturalmente de “legibilidad”, lo que demuestra el fracaso de la teoría farettiana para pensar el cine en términos que no sean los de la lectura. Pero sucede que el cine puede ser algo distinto de la lectura. Y de hecho lo es.

Creo que la hegemonía de Griffith, que predominó en este primer siglo del cine, ha sacrificado otras zonas de la experiencia humana, zonas de la realidad frente a las cuales la palabra -la palabra lógica o la palabra mítica, la novela o la teoría científica, no importa: todas las formas de la palabra- resultan insuficientes. Si algo justifica la existencia del cine es que abre una dimensión de la experiencia en las que la mirada y la escucha no se someten ni se reducen sin más al logos ni al mito. Por cierto esa zona ilegible y renuente a la transparencia se halla presente y opera con toda su fuerza desde que el cine existe, incluso en ese período que se denomina clásico. Esa zona ilegible de la experiencia emerge en el plano cinematográfico -y en su escena off- en Hitchcock y Murnau, tanto en Ford como en Lang.


martes, 18 de febrero de 2025

Cripto Vence: la cadena de torpezas es abrumadora

Alguien filtró la pregunta que Santiago Caputo no le dejó hacer a Jony Viale


Si fuera mileísta, les recomendaría que se guarden unos días porque la racha viene fulera.


Esto se parece a esa parte de Casino donde el ritmo se acelera porque todos están re de merca y no paran de hacer cagadas. Termina mal.

miércoles, 22 de enero de 2025

David Lynch se fue cuando sus pesadillas se materializaron


 

¿A quién apoya el dispositivo hegemónico? Mark Zuckerberg (Facebook), Sundar Pichai (Google), Elon Musk (X) y Tim Cook (Apple) en la asunción de Trump. ¿Algo más hegemónico? Los antiwoke argentinos pregonan que a Trump lo atacan los medios hegemónicos.


Cuando en 1979 veíamos en Apocalypse now al coronel Killgore decir "Me encanta el olor del napalm a la mañana. Huele a victoria" lo considerábamos una hipérbole con fines poéticos de un fascismo en retirada. Hoy Killgore parece refinado al lado de trump, musk o milei.


miércoles, 25 de septiembre de 2024

Inesperado: La Cámpora juega para Milei



Escucho a muchos compañeros preocupados por el conflicto que plantean las internas en una fuerza popular como el peronismo o el kirchnerismo. Yo creo que no es que las internas sean de por sí malas. Cuando lo que se discute es un rumbo político y en las coaliciones hay diversas posturas, las internas son perfectamente lícitas y necesarias para la democracia. 

Tenemos en estos días una interna incomprensible en la provincia de Buenos Aires. Máximo Kirchner, luego de que la Cámpora guardara silencio durante los 10 meses del gobierno libertario, hizo su primer acto dedicado a atacar al gobernador Kicillof. Siendo ambos provenientes de la mayor cercanía de Cristina y con Kicillof dedicado a una gestión muy difícil en la provincia más grande, casi un país en sí mismo, que él ganó dos veces por un amplio margen y se mantuvo frente a la ola de derrotas que sufrieron el kirchnerismo y el peronismo en el resto del país, ahora recibe fuego cruzado: Milei desfinanció totalmente a la provincia y boicotea la gestión provincial. Kicillof también es atacado por el lúmpen-peronismo de derecha de Moreno, que propone una alianza con Pichetto y la pro-dictadura Villarruel. 

Insólitamente, Máximo convoca a un acto en semanas en las que la población empieza a manifestarse por primera vez hastiada de los desastres libertarios, con los jubilados y docentes universitarios hambreados y reprimidos, con la provincia de Córdoba prendiéndose fuego ante el abandono del estado nacional, con una falsa narración acerca de una inflación en baja que la población no registra, ya que el el transporte público y las tarifas de los servicios públicos están teniendo alzas salvajes. No se comprende que en ese contexto el hijo de la expresidenta, en lugar de llamar a luchar contra este ajuste salvaje, dedique un acto a desgastar la figura del gobernador de la propia fuerza política. Más que una interna parece un autoboicot. 

El señor Maximo Kirchner, muy disociado de la realidad popular, se dedica a atacar a uno de los dirigentes con responsabilidad de gestión, que asoma como la principal voz opositora al mileísmo. En este contexto, MK llega a lo inconcebible: sale a reivindicar la legitimidad política del veto presidencial al aumento de las jubilaciones, una postura que en el peronismo jamás se vio, que lo pone a la derecha no solo del troskismo, sino también de parte del radicalismo y hasta de la Coalición Cívica. El apoyo de MK al veto presidencial es algo más que un deliz anecdótico, es un síntoma: revela que a La Cámpora, un espacio tan cercano a la expresidenta, no le molesta ser funcional al ajuste brutal. ¿Cómo puede llamar MK a "no patalear" frente al veto porque "es constitucional"? No recuerdo una posición más desmovilizadorra lanzada desde una agrupación supuestamente nacional y poipular. Lo que me hace pensar que el ataque a Kicillof no es una anomalía en la línea política de la Cámpora, sino que está en línea con el guiño al veto de Milei que llama al pueblo a desmovilizarse. 


En este caso, lo malo no es que haya una interna que discuta diferencias políticas, sino que la puja aparezca totalmente ajena a los sufrimientos del pueblo, y que insinúe una dolorosa indiferencia ante el padecimiento popular. Los que en estos días estuvieron atentos a las redes sociales, sobre todo de twitter, habrán visto que debajo de los posteos de los referentes de la Cámpora se acumularon miles de mensajes de repudio de las bases, en una rara unanimidad que termina favoreciendo a Kicillof. 


Por eso es reduccionista decir que no tiene que haber internas, porque es necesario analizar el sentido de las posiciones en pugna para comprender qué está en juego. La Cámpora parece obsesionada por la desnuda acumulación de poder, en desmedro de los intereses populares. Lo inquietante es preguntarse si MK podría desplegar semejante operación sin tener el aval de su madre. Sería mucho más grave que fuera la propia Cristina la que opera contra Axel, tal vez negociando en secreto con el régimen libertario, ojalá que no. Ojalá que solo sea la torpeza lo que está llevando a Cristina y a La Cámpora a volverse funcionales a Milei.



Wado también ataca a Axel. Elige la Universidad Austral, un reducto del Opus Dei. Comparte escenario con Martín Menem, Julio Cordero, secretario de Trabajo de la Nación y el sérvice Gerardo Martínez. Justo ahí y con esos Wado abjura de su pasado y le reprocha a Kicillof, 10 años después, "no haber hablado con los empresarios". Si habla con la derecha, en la tribuna de la derecha y dice cosas de derecha, no hay dudas de que es la derecha. Milei, Moreno, Máximo y Wado: todos contra Axel. Se diría que lo fortalecen. Será con Axel, nomás.