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miércoles, 10 de septiembre de 2014

¿Ud hace canciones? ¿Cuántas piensa grabar aquí? ¿Ya tiene algo grabado o piensa realizar todo el trabajo en el Reino Unido? ¿De qué vive en su país? ¿Porqué quiere grabar con Juan? ¿Juan tiene estudio en su casa? ¿Las canciones ya están compuestas? ¿No son solo canciones?

Pablo Dacal preso en Londres



por Pablo Dacal

Aterricé en el aeropuerto de Heathrow a las 18:30. Caminé por los pasillos con mi equipaje de mano, repasando en mi mente todas las imágenes que Londres había generado en mí durante muchos años. Las nuevas canciones marcaban mi pasos. Completé la tarjeta de inmigración con los datos necesarios, me sumé a la fila, esperé mi turno y me acerqué a la casilla. El oficial de inmigración me preguntó porqué viajé a Londres. -Vengo a visitar a mi amigo Juan -. ¿Por qué viaja con su guitarra, si piensa hacer turismo? - Porque soy músico, quizás toquemos o grabemos algo, es mi oficio -. ¿Entonces piensa trabajar en Londres? - No, solo grabar y conocer la ciudad, no pienso dar conciertos aquí -. El oficial llamó a otra oficial con la que pude hablar en castellano, pero cada respuesta resultó mas sospechosa para ellos. Las preguntas subieron el tono, consideraron que estaba mintiendo. Tomaron mi pasaporte, mi cuaderno de canciones y notas, me pidieron que los acompañe. El oficial, junto a otra oficial, abrieron todo mi equipaje con guantes de goma. Abrieron cada paquete, cada regalo, revolvieron la ropa, contaron mi dinero, miraron los discos, cada folleto y carpeta, se llevaron varias cosas para analizar: mi plan de gira por Alemania y un poster con Susie Asado, mi diario del trovador y mi cuaderno de canciones. Me condujeron a la oficina de inmigración, me tomaron las huellas digitales, fotografías con cuatro máquinas diferentes, y me dejaron esperando junto a otros detenidos. Retuvieron mi equipaje, me ofrecieron comida, me preguntaron si tenía alguna enfermedad y me informaron lo que ya era obvio: estaba detenido en el aeropuerto de Londres.

Una hora después regresó la segunda oficial de inmigración, la que hablaba en castellano, que estuvo a cargo de mi caso desde ese momento. Comenzó el tercer interrogatorio, primero por escrito, con las mismas preguntas de rigor y unas cuantas mas. ¿Por qué quiere entrar al Reino Unido? - Porque quiero conocer la tierra de los Beatles y Oscar Wilde -. Cada respuesta fue perdiendo su gracia frente a la inquietante violencia en las preguntas de nuestra oficial. ¿Ud hace canciones? ¿Cuántas piensa grabar aquí? ¿Ya tiene algo grabado o piensa realizar todo el trabajo en el Reino Unido? ¿De qué vive en su país? ¿Por qué quiere grabar con Juan? ¿Juan tiene estudio en su casa? ¿Las canciones ya están compuestas? ¿No son solo canciones? Sin embargo en su cuaderno vemos letras de canciones. ¿Usted entiende? Firme aquí por favor.

Luego del interrogatorio me permitieron abrir mi ordenador, entrar a facebook y buscar el teléfono que Juan me había enviado, pero no pude encontrarlo. Leí los mensajes de Juan, algo preocupado por mi retraso, pero no me dejaron responder hasta unas horas mas tarde. Entonces, la curiosa oficial de inmigración quiso leer toda mis conversación con Juan, desde marzo hasta la fecha, frase por frase en el chat. Le dije que eso era ilegal, pero no pareció preocuparse. Al leer que Juan me proponía grabar en su demorado segundo disco, se ofuscó: -Ud dijo que solo grabaría a Juan en sus canciones, pero aquí Juan lo invita a grabar en su disco ¿Porqué las mentiras?

Esperé en la oficina por unas hora mas. El oficial de guardia me permitió tomar mi cuaderno y el libro sobre Patafísica de mi mochila, pero no un lápiz ni lapicera: son armas de un posible ataque. Solo entonces noté que las sillas estaban encadenadas al piso, las mesas fijas, y no había elementos peligrosos en la sala. Allí estaba con una americana desorientada y un árabe cansado de esperar, quien sabe por cuantas horas.

Regresó mi oficial a cargo, se sentó y me informó que, junto a sus superiores, habían decidido negarme la entrada al Reino Unido. En su carpeta llevaba impresas varias páginas de Facebook y otros sitios web sobre mi y sobre Juan, mis datos personales y varias cosas mas. Me dijo que habían elaborado un informe que quedaría por 10 años en sus archivos. Me acusaron de declararme un simple turista, cuando en realidad iba a grabar con Juan en forma profesional, tanto en su álbum como en el mío. Tenía pasaje de regreso a Alemania para las 9:30 de la mañana, llevaba ya seis horas allí y era la medianoche.

Las habitaciones o celdas estaban ocupadas, por lo que podría dormir en la sala en que me encontraba, sobre las sillas, o en un diván aún vacío. Las luces altas prendidas, el árabe dormido, la americana mirando divertida algunos programas en la tv -hasta que le informaron que su entrada también era denegada, y comenzó a llorar. Guardias blancos, negros, árabes: toda raza y creencia al cuidado del Reino Unido. Un mas simpáticos -¿Gusta fútbol? ¿Boca?-, otros distantes. Todos aburridos, encerrados en una sala en la que solo el reloj indica el cambio de la noche al día, tomando café de máquina, actuando al servicio de los presos de frontera, ejerciendo la correcta amabilidad que a nadie permita decir que nos han faltado el respeto. Si necesitábamos comida, solo teníamos que acercarnos a la ventana y dar tres golpes: ellos se acercaban gustosos y serviciales. Estaba preso en el aeropuerto de Londres.

¿Cómo es posible que aún hoy una guitarra resulte peligrosa a los carceleros del mundo? ¿Temen que una canción nos vuelva millonarios y carguemos con todo su dinero? ¿Que nuestro canto atente contra sus buenas costumbres y se desmorone el reino que han unido con tanto esfuerzo? ¿Somos los trovadores esos peligrosos intérpretes de la manzana podrida que crece dentro de las sociedades? Si es así, tenemos un poder que desconocemos y ya es hora de utilizarlo.

Por la mañana me acompañó un oficial por todo el aeropuerto, pasamos los trámites con rapidez, esperamos juntos y entré al avión en primer lugar, antes que los clientes ejecutivos. Nadie dijo nada sobre mi guitarra en los maleteros, las azafatas me saludaron con su sonrisa habitual, aunque algo desconfiadas por mi aspecto criminal. El oficial me devolvió el pasaporte arriba del avión, y se despidió.

Fui detenido en el aeropuerto del Reino Unido, pero ya estoy de regreso en la amigable Berlin. Estuve incomunicado sin disponer de mi equipaje ni poder salir de una habitación por 15hs, pero soy libre. Ellos aún no pueden abandonar su puesto, allí estarán ahora investigando la web y preguntando: ¿Por qué quiere entrar al Reino Unido? ¿Tiene familia? ¿Fútbol?

sábado, 29 de marzo de 2014

¿A cuántos artistas populares reconocen cantando en este video? (Hay 60)

El artista popular, la canción de Pablo Dacal y el video de Ignacio Masllorens



Paseo por la calle
San Telmo, Buenos Aires
a pie o en bicicleta
en bondi, taxi, subte o tren
Si alguno me saluda
ya no tengo dudas
estoy metido en este baile
vine para continuar
la vida del artista popular
que no tiene lugar, no tiene principio,
no tiene ataduras ni final
puede terminar
pero su canción no callará.

Si afuera hay una guerra
cantamos en las fiestas
de cumpleaños, casamientos
y hasta defunción
Mientras vamos andando
te escucho y voy silbando
le puse melodía a la función
en que un actor vivió
la vida del artista popular
que no tiene lugar, no tiene principio,
no tiene ataduras ni final
puede terminar
pero su canción no calla.

La vida del artista popular
no tiene lugar, no tiene principio,
no tiene ataduras ni final
puede terminar
pero su canción no callará.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Más allá del bien y el mal

Pablo Dacal estuvo en La otra.-radio presentando su nuevo disco, El corazón es el lugar. Un programa para descargar clickeando acá



Abran los ojos, les quiero contar,
por qué no duermo y salgo a caminar
cuatro minutos denme su atención
nada se pierde por una canción.
Qué caramelo están comiendo
más allá del bien y el mal
esto tiene que cambiar.

El guerrillero hoy es militar
y el empresario quiere gobernar
ser un artista es pura ilusión
la academia es la televisión.
No hay derecho, menos izquierdo
más allá del bien y el mal
esto tiene que cambiar.

Olas gigantes destruyen Japón
y en Medio Oriente se ocupa King Kong
en treinta años ya no va importar
a Wong Kar-wai lo pueden clonar.
Soy yo quien canta un holograma
más allá del bien y el mal
esto tiene que cambiar.

En las ciudades no entra un alfiler
no tengo barrio adonde volver
mejor será cantar y caminar
el pasaporte hoy es mi verdad.
Cerca o lejos, es un reflejo
más allá del bien y el mal
esto tiene que cambiar.

Tan festejado escribir o pintar
o actuar en teatro o postear o tuietear
los suplementos no quieren mirar
dicen que no y que sí y a cobrar.
El pensamiento tiene su tiempo
más allá del bien y el mal
esto tiene que cambiar.

Profundamente soy superficial,
no escondo nada aquí ni allá.
independiente me quiero volver
ni de mí mismo quiero depender.
Los tentadores vienen llegando
más allá del bien y el mal
esto tiene que cambiar.

La tentativa es tentar con acción
ver al deseo brotar como vos
toda moral moribunda se irá
por fín la hora de la libertad.
Un nuevo nombre tiende su mano
más allá del bien y el mal
esto tiene que cambiar.

Si te molesta el tono fatal
o te incomoda que hablé sin dudar
mi garantía es la juventud
que me ha dejado años y salud.
Sé lo que digo porque lo vivo
más allá del bien y el mal
esto tiene que cambiar.

Además, Willy Villalobos estuvo en el Borda durante la represión de la policía macrista y nos lo contó todo.


Para bajar el audio del programa completo, clickear acá.

viernes, 26 de abril de 2013

El artista popular

Pablo Dacal presenta El corazón es el lugar, su nuevo disco, en La otra.-radio




El artista popular - Pablo Dacal y las Guitarras del tiempo.

Paseo por la calle
San Telmo, Buenos Aires
a pie o en bicicleta,
en bondi, taxi, subte o tren.

Si alguno me saluda
ya no tengo duda
estoy metido en este baile
vine para continuar
la vida del artista popular
que no tiene lugar
no tiene principio
no tiene ataduras ni final
puede terminar
pero su canción no callará.

Si afuera hay una guerra
cantamos en la fiesta
de cumpleaños, casamiento
y hasta defunción.

Mientras vamos andando
te escucho y voy silbando
le puse melodía a la función
en que un actor pidió
la vida del artista popular

que no tiene lugar
no tiene principio
no tiene ataduras ni final
puede terminar
pero su canción no calla.

Este domingo a la medianoche en La otra.-radio, Pablo Dacal presenta su nuevo disco, El Corazón es el lugar. FM La Tribu. 88,7. Online.

lunes, 28 de mayo de 2012

Seis años de La otra.-radio


Los domingos a la medianoche, La otra no quiere ser una más: quiere ser La otra.

Seis años condensados en 12 minutos, dándole Play acá:



Lisandro Alonso, Raúl Perrone, Esther Díaz, Andrés Di Tella, Gonzalo Aloras, Pablo Dacal, Los Beach Boys, Luca Prodan, Alejandro Ricagno, Pablo Llonto, Dante Palma, los elefantes, el gusanito, la pelicana y el androide, Pipo Lernoud, Perlongher, Gelman, The Last DJ, Montoneros, una historia, Sergio Pángaro, las Seis Enfermeras Locas del Pickapoon Hospital de Carolina, Magnetic Fields, Willy Villalobos...

jueves, 15 de septiembre de 2011

El Príncipe

Este viernes a las 20:00 hs. en Humberto 1º 775



Escribió Willy Villalobos, director de La cocina:

"Mucho tiempo tardé en editar el material, 5 años. Lo que pasaba es que el Príncipe ya no estaba y por lo tanto era una gran responsabilidad para mí convertir en película esa cantidad de tesoros. Muchos amigos se acercaron a dar una mano, pero no dábamos pie con bola. De lo único que estaba seguro era de lo que no quería. No me gustaba el apuro de los editores, me mareaban, y mucho menos la idea de mezclar los tiempos de filmación. Sabía que con los mismos ingredientes se pueden hacer comidas muy diferentes. Cinco editores desfilaron hasta que di con uno que se dio cuenta de que el Príncipe era “diferente”: era Martín Farina. Recuerdo que llegué a su casa en Castelar y no le andaba el equipo de sonido, por lo que decidimos que viera el material con auriculares, mientras yo preparaba unas pizzas en la cocina. Al rato Martín me grita desde el cuarto: “¡Che Willy, este tipo está loco, es un genio, como Charly!”. Durante toda la mañana no paró de comentarme asombrado lo que estaba viendo.

"La idea con la que trabajamos fue respetar, como si fuera una crónica, los tiempos vividos, y escucharlo atentamente al Príncipe, ya que sus ideas nos servían de guía en la edición. Hoy, cuando nos juntamos con Martín para hablar de cualquier verdura, siempre aparece alguna idea de las que aprendimos mirando y escuchando a Gustavo. Jugamos a repetirlas de memoria.

"Cuando terminamos, no lo podíamos creer, habíamos logrado armar el rompecabezas y salimos a mostrarlo, queríamos ver al Príncipe dialogando con los espectadores. Desde ese día entendí que la película era una obra del Príncipe, desgraciadamente la última, y que nuestro mérito había sido estar a su lado, acompañarlo".



Dice Pablo Dacal: "Nuestro Príncipe ríe para combatir la tragedia, canta para elevar el espíritu, se deja poseer por el don musical. Hijo de los mejores artistas del mundo y padre de la nueva generación rioplatense, cuánta inspiración verlo vivir, cuánta palabra que pudo perderse y aquí nos está hablando, cumpliendo su inevitable destino".

Dice Juanito el Cantor: "En estos tiempos donde las personas forjamos 'carreras' y donde la grandeza se mide en popularidad, descubrir a un hombre que con una profunda simpleza nos conduce a preguntarnos una vez más por qué elegimos hacer lo que hacemos (y por qué lo seguimos haciendo) es una explosión de sentido".

Dice Gonzalo Aloras: "La música del Príncipe está hecha de cuerpo. El cuerpo del Príncipe ha sido campo de batalla y experimentación. Sin duda fue un artista que percibió su eternidad en vida. Al morir entonces, poca cosa ha perdido: sus canciones vibran para siempre al ritmo de un latido cósmico. Y en La Cocina nos hacemos amigos de estas verdades".

sábado, 23 de abril de 2011

El progreso


Hoy viene Pablo Dacal a Patologías Culturales, a presentar su nuevo disco, El Progreso. Producido por Ezequiel Cutaia, con estos invitados que figuran ahí en el video, Dacal se consoloda como uno de los referentes musicales del nuevo rock argentino.


Además, vamos a estar sacando unas últimas conclusiones sobre la política en el Bafici y el nuevo cine argentino: ¿quedó a la derecha de la sociedad?

Hoy a las 17:00 en FM La Tribu. Se escucha on line acá.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Las canciones del 2009



por oac

Bien, esta lista la encaro sin la menor pretensión exhaustiva. ¿Qué pasa con la música popular? ¿Hacia dónde va? No tengo la menor idea. Lo que me parece es que vivimos bajo el paradigma del sound design, la industria musical es hoy cosa de diseñadores, quienes calculan la posición y el rango de cada plano sonoro de las grabaciones que se editan y hacen uso de un vasto archivo de géneros musicales (rock, soul, bossa, jazz, funk) a los que remixan con mayor o menor ingenio, para parecer novedosos.

Esta ingeniería sonora pretende suplir a la antigua y noble artesanía de la canción. Pero todo indica que habrá canciones cuando esta forma subsidiaria de la industria cultural entre en colapso. Este año me dediqué a escuchar canciones y va mi respeto inmenso al oficio que creo que está en el tope de todos los oficios terrestres: el de los hacedores de canciones. Incluyo aquí sólo la música que se editó este año; pero lo que en verdad escuché con más alegría y placer es un talento que descubrí un poco tardíamente: Stephin Merrit, el colosal cancionista de The Magnetic Fields. Si alguien tiene la noticia de que hay algún otro hacedor de canciones de esta envergadura que pueda escapárseme, le estaré largamente agradecido.

Esta es la lista de mis canciones (entre las editadas en 2009):




There's a meat market down the street
The boys and girls watch each other eat
The boys and the girls watch each other eat
When they really just wanna watch each other
Sleep
They want to watch, to watch each other
Sleep, sleep, sleep...


Uno de los síntomas más exasperantes del pop actual es que la mayoría de las canciones ya han ofrecido todo lo que tienen en su primer minuto; Regina hace canciones que van desplegándose de a poco y crecen irresistiblemente.



Ok, tiene 67 años. Ok, es quizá el músico más influyente del siglo pasado. Ok, todos le deben algo. Pero hizo uno de los mejores discos del 2009: The fireman / Electric Arguments. ¿Qué quieren? Sigan mamando.




Ok, tiene 50 años. Ok, es el cerebro de la banda que transformó definitivamente al rock nacional en una aceitada máquina de hacer dinero. Pero creo que este año nadie hizo en Argentina un disco mejor que Fuerza natural. Cerati brilla aquí como cantante, guitarrista y compositor.




Ok, el youtube tiene sonido e imagen deficientes. Ok, Pablo Dacal no es el compositor de Mandolín. La canción es del Príncipe. Ok, el Príncipe es uruguayo y murió hace cinco años, en medio de la indiferencia de casi todo el mundo. Pero la canción es preciosa y la versión de Pablo es vibrante.




Ok, a Juanito ya lo conocemos y lo admiramos. Ok, están cantando una cumbia tradicional y con este gesto no parecen destinados a revolucionar el panorama musical argentino. Pero tienen una musicalidad muy rara de encontrar hoy en día. Aunque todos sus integrantes tienen una historia previa, sacaron este año su primer disco bajo el nombre de Doña maría. Son lo más parecido a la revelación nacional del año.




Come stay with me stay in my room
My duvet smells but so would you
If you hadn’t washed in as long as I have
And i’ll wash my balls if you say that you’ll grab them
Nah i’m not gonna make you do that
Its just you and me on the bench where we’re sat.

Ok, tiene sólo 20 años y lo que pueda llegar a ser está por verse. Pero el autor de She's got you y The gay pirates, que además es un incipiente cineasta, tiene algo, o al menos eso me parece. Sé que Luis recomienda dejar pasar un tiempo antes de dejarse deslumbrar. Pero le prestaría atención a este pibe que hizo al menos dos lindas canciones como las citadas. O es capaz de hacer un tema romántico destinado a una chica que no quiere permanecer en la habitación de él porque hay mucho olor a bolas. Atenti con Cosmo.

martes, 18 de agosto de 2009

Lovely Revolution




por Daniel Cholakian

El sábado pasado en la sala del CELCIT, donde un rato después se hizo un lugar en este mundo la presencia mágica de Juan Carlos Gene con su inolvidable Minetti, pude presenciar la obra teatral Lovely revolution, con texto de Enrique Papatino, dirección de Enrique Dacal y dirección musical del Pablo Dacal.

Ficción de la historia de la historia, la obra recupera dos claves en la vida de Mariano Moreno: su maximalismo revolucionario y el amor apasionado por su mujer, Guadalupe Cuenca. Con estos ejes, la obra se organiza a partir de una serie de canciones. Pequeñas obras de cámara, son piezas que, en su concepción y ejecución, se presentan como clásicas, pero contienen rupturas con el clasicismo, de acuerdo con cierto anacronismo que atraviesa el relato histórico original. Al poner en juego lo clásico y moderno, los ejercicios de cambio de registro, las letras que juegan dialécticamente con el sostén musical, Dacal – Papatino – Dacal, resignifican la historia contada y sabida. Al cuestionar el clasicismo estético con la sutileza con que lo hacen, cuestionan a la vez la misma historia que relatan.

Cuatro personajes, presentes y ausentes, un inglés fabuloso que sostiene al encendido Moreno, a la amante Lupe y al escurridizo y traicionero Pedroza, juegan a cantar/contar la historia que va desde la jabonería de Vieytes hasta la muerte del secretario de la Primera Junta.

La obra, que sorprende y seduce, se afianza sobre todo en su extraña propuesta musical (extraña en tanto es difícil de ser clasificada) y en su dinámica concepción escénica. El uso del espacio, la movilidad y la interacción de los personajes en una escena que propone siempre distintos puntos de atención, son las claves de la atracción que ejerce Lovely Revolution.

Sin embargo, su riqueza no sería tal si no contara con la participación de un cuarteto de actores / cantantes y un cuarteto de músicos que hacen su trabajo con gran talento personal y un ajuste colectivo notable. Difícil destacar labores, pero sorprende la calidad canora de Jessica Schultz y la riqueza de recursos actorales en la mínima gestualidad de Enrique Dacal, dando cuerpo a un inglés que acompaña a cada personaje, casi en un modo subalterno.

viernes, 14 de agosto de 2009

La era del sonido



LLEGA LA ERA DEL SONIDO
YA LO PERDIDO ES PERDIDO
MIRA DE DÓNDE
DE DÓNDE HEMOS VENIDO

¿EN QUÉ PENSÁS CUANDO TE MIRO?
LAS OLAS ROMPEN LA BAHÍA
MIRÁ ADONDE
ADONDE LLEGA LA ESPUMA

UN CONTINENTE ALGO VACÍO
LLEGA LA ERA DE LOS SONIDOS
LA VOZ QUIZÁ...

ENTRE UN RUIDO Y OTRO RUIDO
HAY UN GIGANTE Y NO ESTÁ SOLO
MIRÁ DE DÓNDE
DE DÓNDE HEMOS VENIDO
MIRA ADONDE
ADONDE LLEGA LA ESPUMA

ALLÁ A LO LEJOS
NO TIENEN FRÍO
LOS QUE AÚN NO LLEGAN
LOS QUE AÚN NO SALEN
DE DÓNDE HEMOS
DE DÓNDE HEMOS VENIDO




PABLO DACAL
por Maximiliano Diomedi

En éstos días estuve escuchando una entrevista en youtube a Pablo Dacal. En realidad estuve mirando videos suyos (el de San Valentín es puro amor) y entre todas esas cosas que había para ver pulsé sobre una entrevista que le hizo hace poco Daniela Podlubne para lo que parece un programa de tele que se llama Club de fun. Arte del ocio.

A veces en la radio yo me siento reiterarme cuando sábado a sábado elijo música de Pablo para pasar en el programa, siento que los que están del otro lado del parlante van a escuchar y van a decir ¿otra vez éstos pasando a Dacal? Cada vez que selecciono música de él pienso que eso puede llegar a pasar, pero a la vez también pienso que si por casualidad alguien está escuchando y no lo conoce (sí, en cierto modo yo concibo a la radio como un servicio, aún a pesar de lo que hay que escuchar), podemos servir apenas como una llave de ingreso a un universo que a mi me resulta muy seductor: el de las canciones, la bohemia, el amor, el odio, la resistencia, el sonido, los cuatro o cinco tonos que simpre nos conmovieron, los arreglos de cuerdas, la creencia en un mundo feliz, una forma de andar por el mundo.

“No me preocupa la guita / puedo hacer lo que sea / salgo a pasear y al mirar un umbral / veo una grieta”

La cuestión es que yo siento ser una especie de militante de su música, la defiendo como si la hiciese yo (o más que si la hiciese yo, en realidad). Me llevó un tiempo poder desentrañar porqué sus canciones me gustan (hoy me voy a limitar a decir que me gusta y que creo que lo que hace es verdaderamente relevante). Una punta la expresó el mismo Pablo en esa entrevista que líneas atrás mencionaba. Allí dice: “La era del sonido tenía una intención de hablar de mí, pero tratar de considerarme un ser prototípico de mi generación, de mi modesta bohemia musical. Y me parece que el disco logró hablar por varios más que yo. Yo creo que logró sentar un precedente, que es un disco muy importante que pasó, realmente lo creo. Era, o es, decir `paremos un poco con tanto look, tanta cosa, tanto video, tanta foto, tanta estrategia, tanta prensa y hagamos música”.

(La nota completa
acá)


Hoy a la medianoche en el CCC (Corrientes 1531) cantan Pablo Dacal y Gonzalo Aloras. Organizan: FM La Tribu y Patologías culturales.


miércoles, 12 de marzo de 2008

La era del sonido


Así se llama el nuevo disco de Pablo Dacal y La orquesta de salón, que a partir de ayer martes y de aquí en más todos los martes hasta no se sabe cuándo se va a presentar en vivo en El Nacional (Estados Unidos y Balcarce).

Ayer fui con mis amigos Maxi, Sofi y Livio a ver a Pablo y la Orquesta. Un gusto: Pablo cultiva un gusto por la canción, una confianza en la canción. Ante la carrera armamentística de la música pop, de la música rock o de no sé qué (esa de más rápido, más fuerte, más lejos), Pablo confía en las armas de la canción. Una canción se defiende sola, parece pensar: así suenan los 12 músicos de la orquesta sin amplificación siquiera, apenas un micrófono para que la voz de Pablo se eleve un poquito por encima de los 12 que tocan. Y a veces hasta Pablo se aleja del micrófono para que la voz también llegue por el aire totalmente desnuda: es cuando canta el tema que da nombre al disco: La era del sonido.

Hay que tener confianza en las canciones para hacer eso: sin afeites, sin barnices, sin guiños de pertenencia a los del palo, cualquiera que sea el palo. Por eso el repertorio de Pablo va de sus propios temas a Leonardo Favio, George Brassens, Louis Armstrong, o ese Amor Clasificado del Potro. ¡Qué lindo tema hizo Rodrigo!



Un día más que pasa y yo sin probar aquello que ando buscando.
Desesperado y sin aliento traté de no sentirme cansado.
Fui hasta el puesto de diarios y revistas,
amanecía en la Docta a prisa,
y decidí dejar aquella ilusión en manos del canillita.

Puse un aviso en el diario La voz para tener una cita,
con alguien que tuviera ganas de amar hasta con la luz prendida.
Busco un amor clasificado en el diario
que para amar no tenga día ni horario,
busco un amor, amor que nunca encontré pero lo sigo buscando.

Busco una chica que me dé su amor que sea pura ternura,
no importa raza, religión ni color, exijo amor y locura.
Busco un amor condcionado en el diario,
que para amar no tenga día ni horarios,
busco un amor, amor que nunca encontré pero lo sigo buscando.

(Busco un amor en el diario... ¡La voz del interior!)

Ya cinco días han pasado y sigue el teléfono callado.
Compré camisa, pantalón de vestir y hasta lustré los zapatos.
Sonó el telefono y salté de la cama,
alguien dijo "hola" y nadie me contestaba,
y una voz dijo "corte de servicio, debe veinte llamadas".

Busco una chica que me dé su amor, amor con poca cordura,
desgarrarnos de amor y placer hasta perder la conducta.
Busco un amor clasificado en el diario
que para amar no tenga día ni horario,
busco un amor, amor que nunca encontré pero lo sigo buscando.

¡Eh! El periódico de hoy
dice que ando buscando un amor.

Pablo hace también El cosechero (grabado en su primer disco, 13 grandes éxitos), aquel viejo tema de Ramón Ayala. Hace la canción no como la haría un cosechero del año en que Ayala la compuso, sino como la puede cantar un muchacho porteño del siglo XXI, que ha escuchado además a Brassens, a Lou Reed, a Moris y a Rodrigo. El cosechero, en la voz de Dacal, en el aire del Nacional, en la era del sonido, suena a canción contemporánea, algo que está ocurriendo ahora, no una parodia, no una cita, no un homenaje, no el ejercicio de una lengua muerta. Y esta noche parece que, entre todos los inventos humanos, una canción es algo indestructible.




OSCAR ALBERTO CUERVO