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miércoles, 4 de noviembre de 2015

Decisión política: esta hora tan exigente para todos

La otra.-radio, con Hugo Presman y Diego Skliar, para escuchar clickeando aca


El domingo pasado estuvimos hablando en La otra.-radio del momento político especialísimo que se atravesamos, con el fin del mandato de Cristina y la sorpresa dramática de una segunda vuelta con final abierto, con un candidato de derecha pura y dura como Macri, y otro que recién ahora está ordenando su frente interno, para presentarse como la clara alternativa  que desde el peronismo puede frenar un avance brutal de la derecha. Nosotros en el staff de La otra tenemos matices diferenciados, aunque finalmente coincidimos en votar a Scioli en segunda vuelta. E invitamos a dos periodistas muy inteligentes, Hugo Presman, co-conductor del programa El Tren, de Radio Cooperativa, lunes a viernes a las 19:00 , con una posición de izquierda que ha apoyado al gobierno kirchnerista haciéndole serias críticas; y también con Diego Skliar, conductor de La Mar en Coche, que sale al aire de lunes a viernes a las 10:00 en La Tribu, y desde la izquierda plantea serias reservas al modelo productivo extractivista / desarrollista que ha sostenido el kirchnerismo. De manera que desde posiciones no del todo enfrentadas pero tampoco idénticas estuvimos planteando preguntas y definiciones sobre esta hora tan exigente para todos. Lo que transcribo aquí es una parte menor de un debate más extenso y complejo, que pueden escuchar entero clickeando acá.

Oscar Cuervo: Estamos en un período inquietante por lo breve, porque llega hasta el 22. Yo tengo conciencia de que ahí no termina nada sino que la cosa sigue, sea como fuera que termine esa elección. Pero este período está cargado de dramatismo por qué uno tiene que pensar si hasta el 22 puede hacer algo para dirigir el rumbo que va a tomar la historia argentina en los próximos años.

Willy Villalobos: A mí me sorprende el nivel de discusión política que se ve en la calle, en el tren, en el subte. Y me parece que esa es la respuesta a una situación inesperada por todo el mundo, en cuanto hubo una manifestación popular que dejó sorprendido incluso a los que mejoraron su cantidad de votos, que es la derecha más trágica. Sucede a veces que hay un cachetazo producto de una manifestación política inesperada por parte del conjunto, que produce mucha discusión, que es muy saludable, y que de esta discusión se configure el "nosotros". Porque después desmenuzando, vos decís que va a haber represión, gane quien gane, que es posible que haya ajuste, gane quien gane. Ahora eso es un buen punto de inicio para una discusión. Quizá en otro momento la urgencia no daba para tanto, yo creo que ahora de mi parte hay una necesidad de captura del voto a voto a Scioli, porque me parece que no es lo mismo uno que el otro y no es lo mismo el futuro que se puede dar según quién gane.

Diego: En estos días, argumentos y motivos antimacristas tengo un montón, y me parece que eso es lo que hay que poner en juego, pensar qué significa el macrismo en la ciudad, del mismo modo que sabemos cuáles son las líneas estratégicas de Alfonso Prat Gay, seguramente ministro de economía en caso de que gane Macri. Yo no tengo nada para decir acerca de Scioli, en lo personal me encuentro ante ese problema, no tengo ningún motivo para acompañar a Scioli ni al gabinete que nombró. Cuando las cosas se ponen en términos personales, se pone bien difícil la cosa. En ese sentido me pareció muy rico el desafío que planteó Oscar en los días anteriores a la primera vuelta, al anunciar que dejaba en blanco esa parte presidencial de la boleta. Es muy rico el desafío de pensamiento, más allá de lo que le puede haber parecido a sus amigos, abre ahí una discusión que está buenísima, que tiene que ver con cuáles son nuestras preguntas y no la pregunta sobre encolumnarse ciegamente detrás de eso que encarna Scioli y el equipo que parece que va a armar.

Oscar: Es una pelea que percibí en mí, que me inclinó la balanza pocos días antes de la primera vuelta, lo cual me da cierta tranquilidad después, porque también me dan bronca los que patean al caído, que les ven todos los defectos a los candidatos una vez que perdieron. Yo percibía eso y sentí que tenía que decirlo. A su vez, como soy porteño, conozco a Macri. En esto los porteños tenemos una responsabilidad adicional porque fuimos gobernados 8 años por Macri, o sea que no es una incógnita para nosotros. Y ahora el otro motivo que para mí es decisivo, es que, más allá de Scioli, que es una persona que no me despierta simpatía, en segunda vuelta voy a votar a Scioli, porque voy a ponerme del lado de la coalición social que va a votar a Scioli, una coalición que tiene una historia argentina y ahí está la reserva que nos queda para resistir a ese ajuste del que Diego hablaba recién, cualquiera que sea el resultado.

Diego: ¿No hay una pregunta inmediatamente posterior a esa de decir "voy a acompañar a esa coalición", que es cómo voy a condicionar en esa coalición?

Oscar: Sí, por supuesto. Esa es mi posición actual. Yo soy alguien que votó en blanco para presidente en la primera vuelta y que vota a Scioli como freno a Macri, con todas las alertas puestas por los motivos que me llevaron a votar en blanco en la primera vuelta.

Hugo Presman: Hoy estaba escribiendo la próxima nota, en la que digo que uno tiene que plantearse lo que va a hacer. Yo voto a Scioli. Pero no voy  negar todo lo que dije en este tiempo, yo fui muy crítico de Scioli, más aún, nunca pensé que podía llegar a votarlo. Teniendo en cuenta que uno de sus méritos es la lealtad a cada uno de los gobiernos de los que formó parte, que son antagónicos entre ellos, es como una especie de recipiente en el que se coloca la posición ideológica del gobierno que integra. Y ahora su discurso kirchnerista está muy acentuado. Y creo que eso fue uno de los errores cometidos en la campaña. Creo que la planificación original era hacer ultrakirchnerismo hasta las PASO y hacer después un discurso más amplio, a los efectos de ir hacia los sectores a los que el kirchnerismo no llega. Como desde la Casa Rosada y también desde la Cámpora le hicieron una marcación hombre a hombre, él no ha podido despegarse de eso, es más, acentuó el kirchnerismo. Y eso hizo que no pudiera aumentar el porcentaje que obtuvo. De manera que en estos 20 días me parece que los ejes de campaña deben ser muy amplios, no se puede ganar meramente con los propios, menos llegar a un 50%. Hay un 30% del electorado que es fluctuante, que no es kirchnerista ni es furiosamente antikirchnerista, ni es macrista ni es antimacrista. Según la circunstancia pueden votar a uno o a otro. Por eso es tan voluble el electorado argentino. Ese sector se aleja del kirchnerismo por motivos que nosotros desechamos. No nos molesta la cantidad de cadenas nacionales, ni el dedito levantado de Cristina, ni los malos tratos que son reales, el kirchnerismo es brutal en esa relación, ni la falta de reuniones de gabinete, ni la falta de conferencias de prensa. Además, no estaría mintiendo Scioli, porque es muy posible que por las características personales que todas esas cosas no las haga. Todo eso que él puede cumplir a ese sector fluctuante le llega. No es bajar ninguna bandera decir esto. Y además para no irritar a los sectores más duros del kirchnerismo puede decir que cada presidente tiene su impronta. Y tenés una apertura hacia un sector que con las banderas tradicionales del kirchnerismo no llegás, porque está enojado.

Oscar: Diego, ¿tu vínculo con tus oyentes te exige en estas semanas declarar qué pensás votar, te permite pensar en voz alta? ¿cómo estás llevando este tránsito?

Diego: Van muy pocos días del domingo de las elecciones, ese groggy que sentimos un poco todos hizo que la semana anterior fuera muy rara, pero sí hay una exigencia de debate real y profundo, puede ser que con el correr de los días eso vaya tomando la forma de un pronunciamiento más directo, en el cual no tenemos nada que decir. Me parece que la decisión privada de las personas, de qué terminan resolviendo el 22 adentro del cuarto oscuro, comunicar eso no es el rol de un programa de radio. No creo que tengamos que dar una respuesta ni tampoco subestimar lo que va a hacer la gente en función de la información y las miradas que vaya recolectando.

Oscar: Decir lo que hagan los oyentes no, pero decir lo que vos vas a hacer, ¿sí o no?

Diego: Si a alguien le importa, sí, tal vez no sea el aire el lugar donde enunciar eso. Puede ser que la urgencia nos haga charlar entre nosotros lo que hay que hacer el 22. Ahora inmediatamente o en simultáneo hay que empezar a discutir lo que vendrá. Y lo que vendrá es cómo vamos a detener la maquinaria desarrollista que es el gran consenso de esta época. Esa es una pregunta que a mí me interesa ¿Hay un consenso desarrollista, gane quien gane? Los tres candidatos que llegaron a la final plantearon un mismo modelo de matriz productiva, en el fondo. Después, los matices no son menores y uno puede cambiar una decisión, eso está claro, pero esa pregunta tiene que estar presente ya mismo, si ese desarrollismo que nadie critica es un tema de discusión o no. Si el agua contaminada es algo que solo le importa a alguien que vive cerca de la Barrick Gold o ese agua contaminada es algo que finalmente terminamos sudando nosotros. Para mí esas preguntas hay que hacerlas en simultáneo con la pregunta urgente.

Oscar: En la campaña los tres candidatos esgrimieron esa palabra, desarrollismo, pero es una palabra sumamente vaga. Yo creo que es una palabra que merece ser desmontada y pensada. No es lo mismo si se trata de la preservación del empleo, de la protección del mercado interno, del trabajo, de paritarias libres, de esa base que te permite sostener un desarrollo industrial necesario para cualquier proyecto de pleno empleo.

Diego: Pero ahí cabe una segunda pregunta: por el boom del precio de las comodities durante todos estos años, con el boom de la soja, el fracking, etc., con la liquidez que lograste con ese tipo de industria ¿vas a seguir inyectando un boom de consumo en vidas individuales, que después terminan votando a la derecha? ¿o esa renta que extrajiste de manera muy discutible la vas a invertir en bien común? A mí me parece muy bien que se haya inyectado el consumo en sectores que no estaban pudiendo acceder, no hay duda de que cuando alguien no tiene para comer está bueno que coma, ahora ¿la política va a seguir siendo la inyección directa al bolsillo individual generando vidas bobas?

Hugo: El tema del deshilachamiento de la unidad latinoamericana es muy doloroso. Sin una unidad latinoamericana, las suertes individuales están selladas. Y junto con esto surge el Tratado del Pacífico, que es el ALCA entrando en forma individual por la vía del Pacífico. Estamos a pocos días del 10 aniversario del NO al ALCA, que yo no tengo ninguna duda de que los estudiantes dentro de 70 u 80 años tomarán como un hito histórico fundamental. Ahí el papel que jugaron Kirchner, Chávez y Lula fue realmente notable. Pero lo cierto es que la situación ha cambiado. EEUU empieza a recobrar su interés y su fuerza en América Latina en el mismo momento en que los gobiernos más interesantes que se han dado en América Latina sufren serios problemas. Y con relación a algunos de los sectores de la izquierda, vemos que Patria Grande llama a votar a Scioli, no sucede lo mismo con Libres de Sur, si uno toma a Victoria Donda, que dice que va a votar en blanco. Y en ese aspecto sería interesante dirigirse al progresismo, palabra que a mí en líneas generales me cae mal. Un progresista, para usar una metáfora futbolística, es un tipo que desde la tribuna dice que todos los goles que se erran en la cancha él los hace. Ahora cuando baja a la cancha, ahí empieza a decir "bueno, no me dejan, ponen pierna dura, el referí está comprado, etc.". Ahora tengo otro ejemplo para este caso, que sería que los progresistas son los que llevan el paraguas en días de sol y cuando llueve, casualmente están sin el paraguas, pero no solo eso, sino que salen a defender a los fabricantes del paraguas y no a los usuarios del paraguas. Ese es el voto en blanco de Victoria Donda o el voto a favor de Macri de Margarita Stolbizer, que vota a Macri desde el progresismo.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Segunda vuelta: ¿discutimos o aquietamos las aguas?


Ayer estuve junto a Fernando Rosso en el programa El Tren, que conducen Hugo Presman y Gerardo Yomal, cuyo audio completo se puede escuchar acá:



Gerardo Yomal pregunta: "Oscar Cuervo, vos que viviste esta historia de la muerte de Néstor Kirchner, ¿no pensás que te está mirando desde el cielo Néstor Kirchner y que te dice: 'pibe, ¿qué hiciste que no votaste a Scioli y le abriste el juego a Mauricio Macri? Te equivocaste, no entendiste el peronismo'... ¿Te estará diciendo algo así?".

Contesto: No creo en el cielo, pero la verdad es que no sé qué me diría Néstor en este momento, porque Néstor tuvo momentos zigzagueantes en relación con el peronismo, momentos más cercanos y momentos más lejanos al peronismo. Me parece que hay un problema con Scioli, o yo tengo un problema con Scioli, que lo tuve siempre. Pero en un momento asumí que iba a conducir una coalición peronista en la cual iba a estar incluido el kirchnerismo. Nunca lo pensé como un kirchnerista a Scioli. Y durante los últimos meses fui viendo algunos síntomas que cada vez me preocuparon más y me fueron haciendo sentirme cada vez más lejos de él.

Yomal: ¿Y ahora en el ballotage, qué vas a hacer?

Yo: En el ballotage voy a votar a Scioli como freno a Macri. No lo siento mi candidato sino la forma de frenar a Macri. [Si Scioli no derechiza su discurso, agrego].

Yomal: ¿Y dónde está el matiz, la diferencia o la decisión de votar ahora a Scioli para que no gane Macri?

Yo: Reconozco que nombres como Urtubey, Blejer o Casal bien podrían formar parte de un gabinete macrista. Pero mi hipótesis inicial es que la coalición social que respalda en el voto a Scioli representa un cierto compromiso para el candidato, que tenía que responder a esa coalición social que por ejemplo lo compromete a mantener los niveles de empleo, mantener las paritarias libres, a no dar rienda suelta a una restauración neoliberal. Me parece que ese sería un dique de contención. No Scioli, sino los que lo votan a Scioli, el mandato con el que llegaría al poder.

Hugo Pressman: En realidad, si uno observa los nombres del gabinete del primer o segundo gobierno de Perón, del tercer gobierno de Perón, si quieren del gobierno de Alfonsín, va a encontrar nombres que tampoco son votables. Lo que cambia es que ese mismo sujeto estando bajo la conducción de Perón es una cosa y estando bajo la conducción de Menem es otra.

Yo: Análogamente eso se puede aplicar a Cristina y Scioli. Me parece que Berni conducido por Cristina es una cosa, con las reservas que nos puede despertar Berni, y conducido por Scioli es otra cosa. Mi momento de click fue hace una semana, creo, con el anuncio del nombramiento de Casal. Porque él está sospechado de haber participado en una operación para abrirle una cárcel bonaerense a Lanata para demoler la candidatura de Aníbal Fernández. Eso me lleva a pensar dos cosas: o Scioli no lo sabía y entonces la tiene adentro, o Scioli sabía y entonces la tenemos adentro. Y él nombra a este ministro de justicia. Pero ahora lo que se vio es que esta operación termina minando la candidatura no solo de Aníbal, sino la del propio Scioli. Yo ahí vi un síntoma muy preocupante.

Yomal: Sí, Aníbal Fernández denunció el fuego amigo y dice que se guarda alguna denuncia para más adelante.

Pressman: Quienes han conversado por estas horas con Aníbal Fernández off the record dicen que Aníbal espera un llamado de Scioli para conversar o, si no, va a prender el ventilador.

Yomal: Bueno, ahí la interna se pone pesada, a Scioli no lo ayuda para nada toda esta interna, en medio de la campaña electoral, después del shock y esa depresión que anima a muchos militantes y simpatizantes.

Yo: Sí, es un momento muy enojoso. Porque muchos estamos muy sorprendidos por el resultado, más allá del disgusto o las reservas hacia Scioli de muchos kirchneristas, pensábamos que iba a ganar por más. Entonces hay primero una sorpresa, la necesidad de asimilar esa sorpresa, y después la perspectiva de que dentro de pocas semanas hay una segunda vuelta que puede ganar Macri, entonces uno tiene que rebobinar eso, hacer un balance, con la presión de que tiene que votar el 22 de noviembre pero esto no se termina ahí. Empieza ahí una nueva historia.

Yomal: Pienso en Horacio González, de Carta Abierta, que dice que votó desgarrado. Eso ¿no es no entender al peronismo que diría: "bueno, muchachos, acá es una cuestión de poder: o gana Scioli que quizás no nos gusta tanto, o es comer anchoas en el desierto..."?. ¿Lo pensaste así vos?

- No, escucho que muchas veces al peronismo se lo caracteriza como [el hábito de] tragar sapos y yo no estoy de acuerdo con esa caracterización, me parece que es un movimiento que está signado por el debate interno, a lo largo de la historia. Y la posición de Horacio González la siento muy cercana a la mía, con la diferencia de que él decidió votarlo con cara larga y desgarrado y yo decidí cortar boleta y no votarlo. Como tantos otros kirchneristas, que lo votaron con el falso lema "Cristina Conduce", cuando era una ficción pensar que Cristina va a conducir el gobierno de Scioli.

Pressman: ¿Vos votaste en blanco o votaste a alguien?

- Yo voté en blanco el cargo de presidente y el resto de la boleta a Kicillof y al FPV. 

Yomal: Edgardo Mocca utilizó el otro día la palabra "amnistía". Entiendo yo que dijo: "no hay que sacar ahora los trapitos al sol, hay que focalizarse en las elecciones, que no gane Macri, que gane Scioli". ¿Qué decís vos?

- Es un dilema, porque así como ustedes por un lado nos invitan a debatir y hay que ser sincero; por el otro "hay que aquietar las aguas, no hacer olas, esperar que pase la segunda vuelta y recién después pasar facturas" o cosas por el estilo. Y yo prefiero la sinceridad, sin ensañarse tampoco con el caído. Yo comuniqué que no lo votaba a Scioli antes de saber el resultado, por lo cual ahora me siento más libre para continuar con lo que vengo diciendo desde hace algunas semanas.

Yomal: Lo de la sinceridad ¿tendría que ver algo con la moral, algo alejado de la política que va por otros carriles?

- A mí me parece que la sinceridad es mejor políticamente también, no la quiero separar de la moral. Me parece que, si vos sos sincero, lográs que te crean más.

Yomal: Oscar, ahora en la segunda vuelta vas a votar a Scioli para parar a Macri. Pero cuando escribiste en twitter que en primera vuelta no ibas a votar a Scioli, ¿qué recibiste de tus colegas y de los militantes?

-En general, mucha bronca. No fue bien recibido eso.

- Claro, porque vos eras un defensor muy fuerte de este proyecto.

- Sí, incluso en su momento defendí la candidatura de Scioli frente a Randazzo, porque Randazzo había cometido muchos errores en la manera como encaró la interna, ahí hubo un germen de lo que se vino después. La de Randazzo fue una campaña muy autodestructiva. Era muy difícil recomponer, después de la manera en que él encaró ese tramo de la interna, ya fuera que ganara Randazzo como que ganara Scioli.

Yomal: Decime, Cuervo, ¿alguna vez te pasa por la cabeza dejar de ser peronista y convertirte en trosquista?

- Mirá, yo soy un peronista atípico, porque los peronistas de paladar negro no me consideran peronista, algunos me consideran gorila. Pero yo me reconozco en esa tradición peronista, me siento más cerca de esa tradición que del trosquismo. Ni que hablar del liberalismo.

Yomal le pregunta a Fernando Rosso, militante trosquista y periodista de la Izquierda Diario: "Y vos Rosso, ¿cómo lo convencerías a Cuervo para que se acerque a posturas más de izquierda?".

Rosso: "Por lo que lo leo, no creo que pueda [convencerlo]" (risas).

- Soy irrecuperable.

- Es incorregible -dice Rosso-, como dijo un gorila prominente de la Argentina. Estoy notando que no es ni bueno ni malo, sino que es incorregible. Yo, lo que quiero decir es que el debate ideológico se da en determinados núcleos y es necesario en la formación de cuadros, en la formación dirigentes, dentro de la izquierda. Ahora a mí lo que me interesa, a partir del salto que dio la izquierda desde 2013, ahora que vamos a tener cuatro diputados nacionales a partir del 10 de diciembre, es discutir propuesta con propuesta, discutir si es necesario plantear una ley para suspender los despidos, discutir si es necesario un salario mínimo igual a la canasta familiar, discutir si es necesario tener el monopolio estatal del comercio exterior o tener el monopolio privado del comercio exterior como el que hay ahora. Discutir el petróleo. Discutir esas cuestiones sería acercar posiciones para hacer un frente único para resistir un ajuste, para encarcelar a los genocidas que faltan, o para resistir a la represión policial.

Yomal: Rosso, te escucho y estás mostrando una izquierda más abierta, más parlamentaria, de poder llegar a acuerdos con sectores peronistas, radicales o lo que fuera.

Rosso: Bueno, acuerdos en los que se pueda confluir en defender derechos democráticos o conquistas sociales. 

Y Rosso también dio su punto de vista sobre estas elecciones, en las que el FIT llama a votar en blanco, haciendo una evaluación bastante diferente de la mía sobre el kirchnerismo y el peronismo, que pueden leer acá.

martes, 17 de junio de 2014

Fondos buitres: nuevo bombardeo sobre Plaza de Mayo

Pintura: Enrique Breccia


por Hugo Presman

La Suprema Corte de Justicia de los EE.UU decidió por siete votos en contra y una abstención, no considerar la apelación argentina sobre el fallo del juez Griesa (el que a su vez fuera convalidado por la Cámara de Apelaciones). Sin entrar en pánico, el gobierno argentino y el país en su conjunto ha sido puesto en una encrucijada, en un contexto de claro predominio del capitalismo financiero; y dentro del mismo, del sector más rapaz constituido por los fondos buitres. Se suponía que el sistema capitalista conservaba un rasgo de equilibrio y autopreservación, dentro de su irracionalidad manifiesta. El diagnóstico resultó equivocado y la Presidenta ha anunciado que no aceptará la extorsión, aunque abrió la puerta a la negociación. Está claro que después de tener un fallo favorable, los buitres seguirán exigiendo el 100% de los bonos comprados por centavos. La Argentina no puede aceptar condiciones que podrían revertir los canjes de deuda del 2005 y 2010 que contaron con la aprobación del 93% de los tenedores de bonos. Aceptar el fallo en estos términos tendría cierto parecido con el Tratado de Versalles, que le impuso condiciones leoninas a Alemania con las consecuencias conocidas.

(...) En un día de ingrato y de tenebroso recuerdo, un nuevo bombardeo sobre Plaza de Mayo se ha consumado desde los aviones del capitalismo de rapiña. Resulta indignante observar a los cipayos intentar infructuosamente contener la alegría adelantándose a los problemas inmensos que deberá afrontar el gobierno. Son los parientes de aquellos que desde Montevideo apoyaban el bloqueo de la armada anglo-francesa en 1838 y 1845. Los mismos o sus continuadores que contrajeron un endeudamiento que convertía la soberanía en un papel mojado, son los que se posicionan como comentaristas y fiscales cuando deberían estar en el banquillo de los acusados.

Los que en su dependencia cultural hacia la metrópoli nos hablan de la separación de poderes en EE.UU, subestiman u ocultan que la Suprema Corte es la última trinchera del sistema y están subordinados al poder económico que es además el que mueve las piezas del tablero político.

Como complemento perfecto de lo expresado, la justicia argentina, más precisamente la Cámara Federal Porteña, ha dejado prescribir en el mes de junio la causa del megacanje que constituye una parte significativa de la deuda reestructurada y ahora reclamada por los buitres, con el beneficio para todos los implicados, entre ellos David Mulford, ex Secretario del Tesoro de EE.UU, que a pesar de haber sido citado en cuatro oportunidades, nunca se presentó a declarar. El funcionario que cobró una comisión de veinte millones de dólares por el megacanje fue condecorado a instancia de Domingo Cavallo con el máximo galardón que otorga nuestro país, la Orden del Libertador San Martín.

Como afirmaba Protágoras, unos siglos antes de Cristo: “La justicia es lo que el hombre rico dice que es”

El capitalismo financiero está convirtiendo al planeta en una Plaza de Mayo bombardeada.

Habrá que afrontar el futuro con el contrapeso de aquellos argentinos más buitres que los buitres financieros. Continuadores directos de aquellos que bombardearon la Plaza de Mayo.

martes, 20 de agosto de 2013

Porque defiendo a Cristina, la critico

Oscar Cuervo dialogando con Gerardo Yomal y Hugo Presman - Blog Puede Colaborar







"El director de la revista de Arte y pensamiento La otra, analizó en EL TREN (19-8-13) la derrota del kirchnerismo en las PASO, criticó a los talibanes K y también, entre otros temas, cuestionó al periodista Lucas Carrasco".

Explicaciones posibles de una derrota

Nota del editor de La otra: Anoche estuve en el muy interesante programa El tren, que tienen en Radio Cooperativa (AM 770) los periodistas Hugo Presman y Gerardo Yomal. No había tenido muchas ocasiones de escuchar el programa con anterioridad, ya que se emite en un horario (de lunes a jueves a las 20:00 hs.) en el que generalmente no puedo escuchar radio pero, in situ, pude advertir lo interesante y provechoso que resulta la existencia de estos espacios para quienes adherimos al kirchnerismo. Porque Yomal y Presman plantean en forma muy franca sus distancias con algunas decisiones del gobierno, pero lo hacen desde el lugar de quien cree que es necesario criticar los errores de Cristina pero para ayudarla a gobernar mejor. Los oyentes del programa no siempre entienden esta sutil pero precisa diferencia y muchas veces sus mensajes son de una defensa exaltada y cerrada de todo lo que hace el gobierno, bajo el presupuesto de que el fuego mediático al que es sometido por la derecha obliga a estrechar filas detrás de todas las decisiones que la Presidenta toma. Los conductores del programa permiten esas opiniones de sus oyentes pero asumen el riesgo de contradecirlos si lo creen necesario. Creo que es un esquema muy productivo desde el punto de vista comunicacional, porque tiende a dejar flotando en el aire muchos interrogantes. Y constato también que lamentablemente espacios con esta apertura escasean entre los medios oficialistas.

Los diagnósticos que plantean Presman y Yomal son a veces duros y no siempre agradables, pero invitan a pensar. No caben dudas de que para operar sobre la realidad hay que hacer buenos diagnósticos y que no basta repetir como un mantra que se apoya a Cristina y se la sigue a todas partes, sino que hace falta dejar abierta la posibilidad de que una líder política tan valiosa para la democracia como ella (y como antes fue Néstor) no son infalibles y que señalarles los errores fortalece el movimiento que se apoya en sus líneas decisivas. Yomal y Presman no son menos duros en sus críticas al gobierno que, por ejemplo, Lucas Carrasco, pero, a diferencia del twitstar paranaense, expresan sus diferencias sin exabruptos personales y sin ponerse en el centro de la escena, como un personaje excluyente de un despliegue histriónico muchas veces dañino (el de Lucas) para lo que dice defender. Posiblemente Presman y Yomal tengan menos seguidores que Carrasco, pero seguramente ayudan a plantear preguntas más fructíferas y no promueven una confusión entre lo principal y accesorio y una desmoralización dañina de la militancia kirchnerista, como lo hace últimamente Carrasco. (De paso: Yomal y Presman están tan atentos a los medios de la derecha y a la prensa oficialista como al variado universo de blogueros y tuiteros a los que siguen con tanta atención cono a la prensa mainstream).

Lo que yo dije en el programa es bastante parecido a lo que digo acá y en nuestro programa de La Tribu, así que prefiero reproducir un fragmento de uno de los post que publicó Hugo Presman en su blog, sobre las causas de la derrota política que significaron las últimas PASO (más allá de las piruetas aritméticas en las que caen tanto Artemio López como Horacio Verbitsky para dibujar que esa derrota política no ocurrió). Reproduzco entonces una parte de la nota de Presman, aunque voy a tratar de conseguir el audio de mi participación para subirlo en un próximo post. Acá va Presman:


EXPLICACIONES POSIBLES DE UNA DERROTA

por Hugo Presman
Es posible que el gobierno haya leído equivocadamente el resultado del 55% en las elecciones presidenciales del 2011, considerándolos suyo. Sostuve entonces que los votos propios alcanzaban a lo sumo a un 35%. El 20% restante es fluctuante. El gobierno debía retener por lo menos 7 puntos de ese total de dos dígitos. No solo no lo hizo, sino que su drenaje perforó incluso su propio piso. Cuando Cristina Fernández afirmó “Vamos por todo”, su lectura correcta era por todo lo considerado pendiente y no como interpretó o simuló entender el establishment que significaba un arrasamiento institucional. Esa estrategia entró en contradicción con la construcción política que se desplegó. La Presidenta fue expulsando seguidores y simpatizantes y radicalizando a sus opositores de clase media. Se enfrento con la CGT de Hugo Moyano con daños fuertes para ambos. Cristina perdió representación y capacidad de movilización y el líder camionero extravió su GPS y terminó abrazado con los que esperan la oportunidad para ser sus verdugos. Cristina se acercó a un sindicalismo gordo y sin capacidad movilizadora como el que expresa Gerardo Martínez, impresentable hasta desde el punto de los derechos humanos, mientras que  Moyano decidió transitar por la política donde está más desorientado que camionero en la niebla, utilizando un lenguaje neoliberal y un arco de alianzas que contrasta con su valorable posicionamiento en los noventa.
Un movimiento nacional y popular con la clase obrera organizada fuera de ese campo, necesariamente padecerá de una debilidad costosa que se expresa en las calles y en las urnas.
El ensayista Ernesto Laclau, cuya defensa del populismo es meritoria, ha incorporado la  teoría del papel secundario del proletariado, desplazado por las organizaciones sociales y las juveniles. Si la Presidenta adscribe a esta postura, la realidad empieza a demostrarle la equivocación. Si a esto se suma que franjas crecientes de las clases medias, fundamentalmente las más favorecidas, desembarcaban de la aceptación pasiva para pasar a la oposición activa, la base de sustentación se debilitaba significativamente. Los masivos cacerolazos fueron un alerta que la Casa Rosada minimizó y algunos de sus ministros ridiculizaron.
He manifestado reiterada y obsesivamente mis dudas sobre la construcción política de la Presidenta. El hostigamiento a Daniel Scioli intensificado en los meses previos a las elecciones, cuestionando incluso su capacidad de gobierno para luego recurrir a él con el objetivo de sostener a Martín Insaurralde,  desconocido fuera de Lomas de Zamora, revela una contradicción difícil de explicar. Haber especulado con la alta probabilidad que Sergio Massa no iba a romper, limitó el esfuerzo de mantenerlo dentro del redil. Massa y Scioli eran necesarios para estas decisivas elecciones presentadas como plebiscitarias, tanto por el gobierno como para la oposición, y de su resultado  depende la continuidad más o menos tumultuosa de los últimos dos años de gobierno, y la proyección o no del proyecto, más allá de la finalización del presente mandato. Si se tenía pensada la ruptura, la misma debía concretarse a posteriori del 27 de octubre. Si se hace un ejercicio de historia contrafáctica, es fácilmente imaginable la derrota estruendosa que hubiera sufrido el Frente para la Victoria si Scioli rompía y se aliaba con Massa.  
Hay una tendencia creciente en el gobierno hacia el enclaustramiento en los considerados leales, y un sistema de promoción que premia a los que se despojan de toda observación crítica, lo que potencia a los alcahuetes.       
Hay además una metodología parlamentaria y económica que levanta polvaredas de disconformidad. La primera se vio, por ejemplo, en las seis leyes de democratización de la justicia,  a las cuales se las impuso. Teniendo fuerzas suficientes para sancionarlas, se abortó el debate previo, para darle un tratamiento veloz. Se prescindió del conocimiento social donde se debe librar la batalla del convencimiento y de la aceptación. En el orden económico suceden situaciones inadmisibles  en diferentes áreas, donde la oscuridad de los procedimientos y la arbitrariedad producen en muchos casos irritaciones justificadas.
Una cosa es la necesaria confrontación para llevar adelante transformaciones que han sido en muchos aspectos la marca en el orillo del kirchnerismo. Muy diferente es usar un discurso revulsivo, incluso necesario y luego esterilizar o incumplir lo prometido. Por ejemplo, el pretendido control de precios con apoyo activo de la Cámpora, duró lo que la luz de un fósforo.
Dejar que la lista de los artículos las confeccionaran los supermercados, fue una torpeza de principiantes. Amenazar con un control radicalizado para dejarlo en las gateras, es un error político.
Provocar la reacción del establishment por algo que se amenazó y no se concretó como el accionar de la Cámpora en los supermercados, forma parte del manual de lo que no se debe hacer.
No encarar el saneamiento del INDEC, de aquí para adelante, es un desgaste en la credibilidad que puntualmente llega en los primeros días de cada mes.
Medidas como el control cambiario, imprescindible en un contexto como el actual para tratar de soslayar escenarios mucho más graves,  debió comunicarse  como una  cruzada en defensa del país y de sus ciudadanos y no como ha sido considerado finalmente, aunque en forma falaz, como una restricción de la libertad. Incluso que el establishment y sus servidores políticos, económicos y mediáticos lo califiquen de cepo cambiario es haberle dejado la batalla idiomática de fuerte contenido cultural al poder económico que desde sus orígenes no escatimó los medios de tortura como el cepo. 
El actualizar los sueldos sin el correlato en las tablas y deducciones del impuesto a las ganancias es una obstinación poco inteligente. Lo mismo sucede con diferente intensidad en las categorías del monotributo.
La prensa favorable sólo llega a un limitado número de simpatizantes y jamás ha sido una mediana competencia de los medios dominantes. De todos los productos periodísticos engendrados, sólo 6-7-8, Duro de domar y TVR, han tenido influencias destacadas como antídoto a la distorsión y falsedades de los medios dominantes, aunque la receta y el encapsulamiento ideológico sufra cierto desgaste. La carencia de programas periodísticos creíbles en la televisión pública que incluya una audiencia que supere largamente a los convencidos, es una ausencia injustificable. La aplicación de la ley de medios, en la parte no judicializada, es otra materia pendiente.           
El atraso cambiario y sus consecuencias sobre las economías provinciales, puede explicar las derrotas en territorios tradicionalmente ganados.
La tardanza en poner en la agenda gubernamental como temas prioritarios la inflación, la inseguridad, el mejoramiento del transporte ferroviario son facturas que segmentos importantes de la población pasan. No alcanza con explicar las calamidades del punto de partida. Lo que el gobierno revirtió ya es considerado derecho ganado e incorporado.
Gobernar se parece al trabajo de las empleadas de casas particulares. No terminan de limpiar cuando algún ambiente se vuelva ensuciar. El gobierno se ha enamorado de sus éxitos y retrasó las respuestas a las nuevas demandas.
Al desgaste lógico de una década de gobierno se le ha sumado las denuncias de corrupción, que más allá de sus grotescas exageraciones, han sido efectivas y a las cuales el gobierno no les ha dado respuesta, en aquellos casos que lo ameriten.
El haber realizado la mejor campaña publicitaria electoral tuvo, sin embargo, el déficit de apuntar hacia lo logrado sin proponer medidas que enamoren a futuro. (Ver el post completo de Presman acá)

lunes, 19 de agosto de 2013

Víctor Hugo: “Mi temor es un derechazo feroz en la Argentina y en toda América Latina”




Lo dijo Víctor Hugo Morales hace unas semanas en EL TREN, el programa que conducen Gerardo Yomal y Hugo Presman en radio Cooperativa (15/7/13). 

Esta noche a las 20:00 voy a estar yo en este programa conversando con Yomal y Presman sobre la actualidad política.

Cooperativa se puede escuchar en AM 770 y también online acá: http://radiocooperativa.com.ar/envivo/

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Radio Cooperativa sufrió a fines del mes de julio un ataque en su planta trasmisora. Este es el comunicado de la radio:


ATACARON NUESTRA PLANTA TRANSMISORA

Ciudad de Buenos Aires, martes 30 de Julio de 2013

Informamos a los medios y a la comunidad en su conjunto, que durante la madrugada de hoy hemos sido víctimas de un acto vandálico en nuestra planta transmisora.

Vecinos de la zona nos confirman que a altas horas de la noche tres vehículos se hicieron presente el predio donde está situada la antena de Radio Cooperativa, cortando los alambrados de seguridad y forzando los candados, para luego ingresar en el contenedor que alberga los equipos y realizar daños.

Esto sucede luego de que días atrás una camioneta de alta gama fue vista fotografiando las instalaciones y en el marco de una serie de amenazas, evidenciando datos personales y certeros, que vienen recibiendo algunos periodistas que trabajan en nuestro medio.

Consideramos este acontecimiento como un intento de intimidación a quienes hacemos de AM 770 una radio popular, que lucha por la plena aplicación de la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y que promueve y defiende los intereses del pueblo argentino.

Muchas Gracias.

Martín L. Cigna, Gerente General