I need some sleep It can't go on like this I tried counting sheep But there's one I always miss Everyone says I'm getting down too low Everyone says you just gotta let it go You just gotta let it go You just gotta let it go
I need some sleep Time to put the old horse down I'm in too deep And the wheels keep spinning 'round Everyone says I'm getting' down too low Everyone says you just gotta let it go You just gotta let it go You just gotta let it go
Increíble el partido de hoy, inolvidable. Bueno... escribo esto antes de irme a dormir y no creo que me vea en la alternativa de elegir entre ver a la Selección o ir a ver Now showing de Raya Martin en la Lugones. Now showering. Voy a estar durmiendo (they say i'm mental 'cuz i'm not amused by it all) . Pero descuento que el partido va a ser increíble e inolvidable, o al menos una de esas dos cosas. La película de Raya ya me la agenciaré, Dios proveerá.
Hoy a la medianoche viene Dante Palma a la radio (clickear acá para escuchar on line).
Vamos a hablar de las vísperas, de la que se viene, de la caída del monopolio que asoló la comarca. Porque me da la sensación de que estamos en las vísperas.
Y de Lost, le voy a preguntar a Dante qué onda Lost, yo no pude verla, pero...
Y viene Marco Berger a hablar del estreno de Plan B, creo que eso ya lo dije.
Ah, y vamos a escuchar Eels, esta canción es una maza, increíble. Lean la letra, escuchen con atención
It's like i dressed up in my mamma's clothing it't like i'm talking to a voice that doesn't exist it's like i got a wire crossed upstairs but all i want is just a little truth and that's it
They say i'm mental but i'm just confused they say i'm mental but i've been abused they say i'm mental 'cuz i'm not amused by it all
Another anchorman is on the tv he's got that far away and they can't look in his eyes i turn the channel but nothing is changing the only truth is that everything's a lie
They say i'm mental but i'm just confused they say i'm mental but i've been abused they say i'm mental 'cuz i'm not amused by it all
There's truth in everything, there's truth in lies with all this knowledge well i think i'm gonna be wise
They say i'm mental but i'm just confused they say i'm mental but i've been abused they say i'm mental 'cuz i'm not amused by it all not at all not at all not at all not at all not at all not at all not at all
Estuvo quichicientos años preso en un pozo, pero ahora el "Pepe" Mujica parece presa de la furia del converso.
Hace unos días, cuando se me ocurrió comparar a Mujica con Menem, por las muecas sobreactuadas con las que intenta complacer a la derecha de su país, algunos me miraron como a un hereje. Yo recuerdo a nuestro Carlos haciéndole reverencias al Almirante Rojas, indultando a los genocidas mientras decía que no le gustaba ver presos ni a los pajaritos, adoptando a la familia Alsogaray como interlocutores privilegiados. La diferencia puede jugar a favor o en contra de Mujica, según como se mire. Porque "Pepe" llegó al gobierno con el aura de luchador inquebrantable, tupamaro indómito, muy diferente del pacato Tabaré Vazquez, mientras que el Carlos, ya antes de asumir, en el 89, estaba muy claro que era un cagador. Si Menem sorprendió no fue por la dirección de sus políticas, sino por el promiscuo cariño que exhibió hacia los enemigos históricos del peronismo. Al besar al Almirante fusilador, Menem atravesó un límite simbólico difícil de desandar. La versión más benévola dice que lo hizo en aras de la reconciliación nacional. Con el correr del tiempo la mayoría se fue convenciendo de que ese líder transgresor encontraba un placer adicional en sus gestos de alta traición. Su exagerado servilismo no sirvió para lograr la presunta reconciliación nacional: Argentina no está reconciliada y probablemente nunca lo esté. Pero ¿quién dijo que la reconciliación es una meta deseable? ¿Se podría proponer a Alemania que se reconcilie con su época hitlerista?
Pero muchos de los que no se atreverían a destacar esas abyecciones menemistas como gestos de alta política hoy se manifiestan encandilados por la grandeza del "Pepe". Dicen que su pasado tupamaro y sus años de pozo le dan autoridad para perdonar. Mujica declara que la justicia tiene un hedor a venganza de la puta madre e inmediatamente arranca ovaciones emocionadas de la derecha argentina, desde el mismo Carlos hasta La Nación, desde Quintín hasta Cecilia Pando. Cuando "Pepe" les pidió a los militares que se quedaran tranquilos porque él ya no quería "revisar el pasado" (es decir: dejar que la justicia actúe), yo imaginé que Duhalde iba a exaltar ese gesto como un ejemplo a seguir por los argentinos. En pocas horas ocurrió.
Pero esta semana el "Pepe" aparece dispuesto a correr aún un poco más la línea de su conversión:
El presidente de Uruguay, José Mujica, anunció que en el combate a la adicción a la droga de pasta base de cocaína, su gobierno hará algo de impacto y entre sus ideas mencionó la posibilidad de trasladar a adictos a trabajos rurales o a concentrarlos en un régimen de instrucción militar.
La propuesta la había manifestado, con variantes, durante la campaña electoral, y en su momento había caído mal en sectores del oficialista Frente Amplio por entender que no son las prácticas que se deben seguir en tratamiento de adictos y por considerar que hay riesgo de caer en violaciones a los derechos humanos.
Mujica ha expresado malestar por planteos de ese tipo, por entender que marcan un freno a resolver un tema grave como el consumo de paco. "El problema es que te tiran una parafernalia de derechos, que no sabés lo que es; me rindo. ¡Hay una producción «abogadil» en este país, brutal! Te agotan", expresó Mujica al semanario Búsqueda, durante la entrevista en la que lanzó esa polémica propuesta.
"A los adictos hay que sacarlos del medio ambiente, tenerlos un poco aislados y que se cansen. Se les puede dar instrucción militar. Hay que diferenciar servicio militar de instrucción", dijo el presidente uruguayo. Aclaró que lo que él considera "instrucción" militar "no significa andar a los tiros ni nada de eso".
Mujica dijo que "el asunto es sacarlos de sus lugares y ponerlos a hacer trabajo físico". Agregó otra alternativa a la instrucción militar: "También los podemos mandar a trabar al campo". No aclaró que se haría en los casos que el adicto o su familia se nieguen a ese tratamiento. Fuente: La nación
Así que el "Pepe" considera a los militares idóneos y moralmente aptos para tratar a jóvenes adictos. (¿No había propuesto Eduardo Duhalde lo mismo hace pocas semanas?) Mujica parece solazarse en su discurso campechano: los que lo objetan, dice, hacen uso de una "parafernalia de derechos" y él se siente agotado por esta producción "abogadil". Se trata de un outsider, un transgresor franco, alguien que confía mucho más en los militares que en los adictos del paco. Porque "Pepe" no se propone reeducar a los represores, sino poner a los represores a rehabilitar a jóvenes adictos.
Hablo por teléfono con mi amigo Willy Villalobos, que se pasa medio año en Uruguay y otro medio en Argentina. Quiero preguntarle si las cosas que llegan acá sobre el "Pepe" son producto de una tergiversación de Clarín y de La Nación, si estas frases son dichas al pasar y no terminan de configurar la imagen de un conservador de temer.
Willy no me brinda palabras tranquilizadoras. Me dice:
"Cualquier país puede tener un dirigente político que se da vuelta, eso lo sabemos nosotros. Pero cuando el turco hizo lo que hizo, acá hubo quienes se juntaron en la plaza del No al indulto. Hasta en la época de Videla hubo voces disidentes, en el momento en el que ser disidentes se pagaba con la vida. Ahora, en la primera semana del gobierno de Mujica, los uruguayos que lo votaron no dicen nada. Esta noticia de poner a los pibes de la pasta base en manos de los militares en Argentina hubiera desatado un escándalo y sería tapa de todos los diarios. Pero en Uruguay no hay siquiera un diario de izquierda que le dé a este asunto la gravedad que tiene".
¿Será que Mujica es un emergente legítimo del Uruguay profundo? ¿Pero no hay otra cosa que ese Uruguay? ¿No hay disidentes en el Frente Amplio? ¿Era esto aquello por lo que luchaban desde hace décadas?
Le digo a Willy: dame un dato, decime el nombre de un uruguayo con el que pueda hablar y sacarme estas dudas, que me aclare si estamos comprando pescado podrido de la derecha argentina y el "Pepe" nada que ver con eso. Willy lo piensa y me propone que hable con Víctor Abelando, editor de la sección política de la revista uruguaya Brecha, quien sufrió detención, torturas y años de prisiones del terrorismo estatal. Willy se contacta con Abelando y él acepta.
El domingo a la medianoche en La otra.-radio (FM La Tribu, 88.7, www.fmlatribu.com) tendremos una charla telefónica con Víctor Abelando, de revista Marcha.
Además: Santiago Marino, nuestro experto en medios, nos dice qué puede pasar con la nueva Ley de Servicios Audiovisuales cuyos efectos están hoy suspendidos por una serie de fallos judiciales.
Para no terminar este post con un sabor amargos, les dejo una bonita canción de Eels, a quien seguiremos escuchando el domingo en La otra.-radio.
You don't have a clue, what it is like to be next to you.
I'm here to tell you, that it is good, that it is true.
Birds singing a song, old paint is peeling, this is that fresh that fresh feeling. Words can't be that strong, my heart is reeling, this is that fresh, that fresh feeling.
Try, try to forget, what's in the past, tomorrow is here.
Love, orange sky above, lighting your way there's nothing to fear.
Some people are good, babe in the hood so pure and so free.
I'd make a safe bet, you're gonna get whatever you need.
Creíste que me reiría cuando dijiste que yo era chiquito
creíste que eso pasaría como si no pasara nada
dijiste un montón de cosas graciosas, mi conejito
y yo casi siempre me reí, pero esto no es para nada gracioso.
Tocaste las campanitas y contaste un lindo cuento
hiciste una rica torta y eso es bastante para mí
pero yo soy grande, soy tu hombre y vos sos mi mielcita
y me gusta lo que decís, pero no es para nada gracioso.
No tenés que seguir castrándome
los hijos del vecino lo pueden ver por la ventana
el chiquito se limpia los mocos de la nariz
después me señala y se ríe, pero no es para nada gracioso.