Mostrando entradas con la etiqueta Pablo Ratto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pablo Ratto. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de julio de 2013

Un maestro del cine contemporáneo habla de PENDEJOS


Hace pocos días se llevó a cabo la tercera edición del Festival Lima Independiente, en la que resultó ganadora la película P3ND3JO5, de nuestro amigo de Ituzaingo, Raúl Perrone. El jurado que la premió estaba integrado, entre otros, por Leny Fernández, Sylvain George -ganador del BAFICI 2012 por su Qui’ls reposent en revolte (Des figures de guerres)- y el maestrísimo Apichatpong Weerasethakul, uno de los más grandes cineastas del mundo actual.

Pablo Ratto, productor de P3ND3JO5, cuenta que recibió carta de Apichatpong, en la que le dice textualmente:

"Dear Pablo,
What a surprise! I love P3ND3JO5 very much and very happy to learn that you are supporting Raul for his beautiful work. We the jury members agree that it is monumental. It is an explosion of youth's energy that slowly disintegrates and leaves you with ghostly tears. Are there other festivals that you have submitted to? I am rooting the film for more and more people to see it!
AW"

Y una yapa para este post: un corto de Apichatpong, Mobile Men.

martes, 10 de julio de 2012

La inquietud de los muertos

Tierra de los Padres en La otra.-radio
Un programa para descargar, clickeando acá


Es muy difícil explicar el mundo
que nos están dejando los que a morir empiezan.
Correspondió a nosotros
partir de la neurosis o el alcohol, como a otros
de la mugre, las bombas, la poesía de vanguardia
o simplemente el vaso de cicuta. Se trataba
de asumir la discontinuidad
en el orden fallido de los otros. Finalmente,
jugando al desencanto o la profecía social,
nos hemos puesto graves sin sacar conclusiones.
El crimen no es mentira y la mentira
fue imposible enterrarla. 
Una tumba para ellos. Un puñado de tierra
en despedida y en acción de gracias.
Ahora es nuestra vuelta pensativa del sepelio:
padres irónicos, ¿qué inocencia nos dejaron
aparte de la música y los dientes,
para intentar la construcción de algo
importante y real? 
Vacío en la retórica y el hueso íntimo:
“Sois la nueva era y arreglaos”.

Si nos toca partir
desde el engaño, desde el hierro al rojo,
ya no es posible simular mas tiempo
mirando hacia otra parte.
Porque si es difícil explicar un mundo
que insiste en reclamar nuestra complicidad, 
eso no es decisivo; un ademán cargado de sentido,
es decir, de justicia, importa más
que obtener conclusiones ya sepultas
con la acción de los otros. 
Pero si alguno afirma que está solo
frente a su propio perro pues no está papá,
y que no puede dar un paso
sin continuar la peste que heredó,
entonces, que cada uno hable en su nombre
cuando salga del cine o del cementerio,
y diga: Yo me reconozco en esta fastidiosa historia,
soy hijo de la estafa y de los muertos recurrentes,
me ha tocado la usura y tengo tiempo.

Joaquín Gianuzzi, "Progenitores", Contemporáneo del mundo, 1962. Palabras que son pronunciadas en Tierra de los Padres por Nicolás Prividera y en el programa del domingo por Alejandro Ricagno)



por Oscar Cuervo

Si dijéramos que Tierra de los Padres es una película histórica, estaríamos diciendo algo correcto y hasta evidente: porque trabaja con materiales provistos por la historia. Sin embargo, la corrección y la evidencia de este aserto son engañosas, desde el momento en que todavía no hemos dilucidado suficientemente qué es la historia, asunto que una película como esta ayuda a recordar.

¿Qué es la historia? Solemos identificar historia con pasado y con muertos, y nos parece que, justamente, sólo le concierne a la historia lo que ya ha pasado y lo que ya está muerto. Si hay algo que el dispositivo cinematográfico ideado por Nicolás Prividera ayuda a remover es esta presunta quietud de los muertos. Los muertos de Tierra de los padres no están quietos, no solo porque sus palabras no terminan de pasar, no solo porque insisten en hablarnos, sino porque su inquietud parece referirse a nosotros. Estos muertos insisten en volver porque están inquietos por nosotros. Hay algo del sentido de lo que dijeron estos muertos que aún nos espera en nuestro futuro, porque resulta que tampoco nosotros estamos aún lo suficientemente vivos.

La temporalidad propia de las palabras no es equivalente a la de los cuerpos físicos, perduran de un modo diferente, no con la pesantez estatuaria del mármol. Gustavo Fontán dice las palabras de José Hernández:

"El partido que invoca la ilustración, la decencia, el progreso, acaba con sus enemigos cosiéndolos a puñaladas. Mata por su índole perversa, mata porque una sed de sangre lo mortifica, lo sofoca, lo embrutece; mata porque es cobarde para vencer en el combate, y antes que mirar frente a frente a su enemigo, desliza entre las tinieblas y el silencio de la noche el brazo armado del asesino, para que vaya a clavar el puñal en el corazón de su enemigo dormido.

"A veces me pregunto por qué esa furia, esa sed nunca satisfecha de sangre y exterminio. ¿O no se puede ser liberal sin matar?"

Mientras Hernández habla por medio de Fontán, el cielo va nublándose. La escena se hace sombría. Después el sol vuelve a salir. La silueta de Fontán se evapora en el espacio y la solidez del mausoleo sobre la que Fontán se apoyaba permanece intacta y muda, una vez que él ya no está. Se hace un silencio en el que las palabras aún están esperando ser oídas por nosotros. ¿Dónde está la historia, entonces? ¿En la estolidez de las bóvedas? ¿en la tosquedad mecánica de los ataúdes, empujados por los trabajadores del cementerio?¿en la confiada corrosión del viento y de la lluvia, del calor y del frío que van gastando la piedra con paciencia inhumana? ¿en la volatilidad del cuerpo que ahora dice y ahora tiende a desaparecer? ¿en la abierta indeterminación de nuestra escucha, que sigue siendo inminente siempre que escuchamos? Ahora, ya, aún, pasar, quedarse, irse, aguardarnos... ¿cuál es la acción y cuál el adverbio más propios de la historia?

Algo de todas estas ideas se suscitan a partir de la película Tierra de los Padres y a tientas estuvimos tratando de decirlo en el programa del domingo pasado, Prividera, Ratto, Ricagno, Villalobos, Diomedi, Farina, yo. El programa pasó, la película sigue en cartel, ahí está el cementerio y allá los libros. Y acá pueden descargar el audio del programa:


En el transcurso del La otra.-radio escuchamos también la música de Bon Iver ("Michicant", "Wash", "Flume", canciones que Prividera reprobó), "El umbral", cantada por el Botis, y un fragmento de "Va, pensiero" del tercer acto de Nabucco, de Giuseppe Verdi. Alejandro Ricagno ajusta cuentas con el movimiento poético de los 90, al que denomina "menemismo poético". Y nos preocupamos por la salud mental de la Presidenta, siguiendo los diagnósticos psicopatológicos de Fernando Laborda en La Nación.

miércoles, 4 de julio de 2012

La noche es un perro callejero

La otra.-radio, 2 de julio de 2012
Un programa para descargar clickeando ACÁ



Banga by Patti Smith on Grooveshark

La lealtad descansa en el corazón de un perro
no pongas los huevos en la espalda de una rana
podés lamerlo dos veces pero no te va a lamer
y la salvación salivante ya pasó hace rato.

La lealtad eleva y no sabemos por qué
y la pata está apretada contra el nervio del cielo
podés dejarlo atrás pero él no te va a dejar
y el camino al cielo es incondicional.

Así que... banga!
decí banga!
decí...

La lealtad vive y no sabemos por qué
y sus patas están apretadas contra la espina dorsal del cielo
podés dejarlo dos veces pero no te va a dejar
y el camino del cielo es incondicional.

Así que... banga!
decí banga! 
decí...  

La soledad te eleva cuando abrís la noche
Pilatos te espera, igual que Jesucristo
olvidate de él, no, no se va a olvidar de vos
el camino al cielo es azul - boo hoo!

Así que... banga!
decí banga! 
decí...    

La lealtad pasa si llevás una carga
Ah, no cagues en un inodoro dorado
podés patearlo dos veces y se va a apartar
la noche es un perro callejero
creer o reventar.  

En la noche solitaria
en el camino dorado
la noche es un perro callejero
creer o reventar.


En el programa del domingo pasado escuchamos los nuevos discos de Patti Smith (Banga), Madonna (Mdna) y Kate Bush (50 words for snow). También vino Pablo Ratto el productor de Tierra de los padres, la película de Nicolás Prividera que se estrena este jueves en la Lugones: 


Para descargar el audio del programa completo, clickear acá.

lunes, 2 de julio de 2012

Se estrena Tierra de los padres

Carta a los espectadores

por Nicolás Prividera

Finalmente, después de la polémica por su exclusión de los festivales internacionales de Mar del Plata y Buenos Aires, Tierra de los padres tiene su estreno en la sala Lugones. El hecho es doblemente significativo: Por un lado, llega por fin el ansiado momento del encuentro con el público local, ya que la película está directamente dirigida al espectador argentino (lo que hacía particularmente incomprensible la omisión). Por el otro, la alegría de poder hacerlo en el marco de una sala con la que ese público (como yo mismo, y uno de los festivales mencionados) tiene una larga historia. Y en cierto modo la sala misma se relaciona también con la película en un sentido aun más profundo, desde su mismo nombre, ya que Lugones representa justamente una de las tradiciones enfrentadas que Tierra de los padres pone en escena.

Como sabrán, la película propone una revisión de la tradición política argentina (y a la vez una revisión de la tradición estética del viejo y nuevo cine argentino): se trata de reencontrar el núcleo duro de los discursos que fundaron la idea de Nación (e incluso de cine nacional) en Argentina, uno de cuyos ejes fue configurar la propia identidad a partir de un “enemigo” a combatir (lo que sucede con toda política cuando se convierte en guerra). Y si bien esto ya estaba presente en mi película anterior (M, igualmente centrada en los modos en que la memoria se configura como campo de batalla), la necesidad de profundizar en esa dirección se impuso claramente tras el llamado “conflicto del campo”, que hizo emerger no solo al antikirchnerismo sino al mismo kirchnerismo, alumbrados ambos por la invocación de viejas disputas (de unitarios y federales a peronistas y antiperonistas) que configuran las tramas sobre las que el pasado es traído a cuento para discutir el presente.


Tierra de los padres –literal etimología de “patria”- asume la inevitabilidad de esa discusión, pero se pregunta por sus modos, por la distancia que hay entre la mera reproducción y la más profunda reflexión: Una cosa es repetir y otra es entender. Pero la película de ningún modo pretende hacer una síntesis imposible (ni de la Historia misma, ni de las posiciones enfrentadas): No se trata de llegar a una falsa conciliación que resuma y subsuma cada dimensión, sino de iluminar el abismo en el que aun pendemos. Para comprender que si bien hay posiciones irreconciliables (porque las condiciones que las originan no han sido superadas), hay que tratar de ir más allá de un pensamiento binario que persista en la mera expresión de la violencia (extremando todo menos las contradicciones). En ese sentido, la película rescata en particular la figura de Alberdi, que fue el primero en ver los peligros de querer fundar un país sobre el exterminio del diferente (y que terminó en el exilio sin ser escuchado...)

La película misma juega su contenido -la relación entre historia y presente- desde su forma -oscilando entre ficción y documental-, a través de un choque dialéctico de (o)posiciones. (Y en ese sentido no es extraño que haya tocado el nervio de algunas de esas pasiones enfrentadas, sufriendo en carne propia ataques y defensas encendidas.) Por eso su espectador ideal -y lo que debiera ser lo mismo: su crítico ideal- sería aquel que puede enfrentarse con su propia visión de la Historia (incluida la del cine). Porque Tierra de los padres quisiera ser una película que cualquier espectador-crítico pudiera apreciar no sólo más allá de su discusión con ella, sino gracias a su discusión con ella. Ojalá así sea.


Tierra de los Padres (Fatherland) Oficial Trailer from Trivial Media on Vimeo.


Estreno: 5 de Julio en SALA LUGONES, Corrientes 1530. Del jueves 5 de julio al miércoles 11 de julio de 2012 a las 14:30, 17:00, 19:30 y 22:00 horas. Y el domingo próximo a la medianoche su director Nicolás Prividera y su productor Pablo Ratto en La otra.-radio. FM La Tribu.

sábado, 14 de abril de 2012

Nicolás Prividera en La otra.-radio

El cine que vimos en el Bafici y el cine que el Bafici no vio
Pablo Ratto y Alejandro Ricagno en La otra.-radio


El programa de este domingo a la medianoche estará atravesado por nuestras vivencias de estos primeros días en el Bafici, de las películas que nos gustaron y las que no. Y de la película de la que están hablando todos menos los programadores de festival: Tierra de los padres, dirigida por Nicolás Prividera y producida por Pablo Ratto. El domingo, ambos en La otra. FM La Tribu. 88,7. Online

lunes, 9 de abril de 2012

"Tierra de los padres" no queda afuera del BAFICI por la curaduría de los programadores sino por su caraduría.

Tierra de los padres - Secuestro y muerte - Castro

por Oscar Cuervo

En el blog de Diego Lerer se desata la polémica por la exclusión de Tierra de los padres de los festivales de Mar del Plata y del BAFICI. Una chica que firma como "Andrea" (en el debate nadie da su nombre y apellido, excepto Lerer, Prividera y Ratto, ¿será por miedo?) dice que trabaja en el cine y que es montajista de unos cuantos documentales hechos en los últimos tiempos. Y les aconseja a Prividera y Ratto (director y productor de la película):

A la gente de “Tierra de los padres”, ¡a curtirse! Muchas películas no entran en el Bafici y el FMDP, y muchas veces no te dan demasiadas explicaciones. Yo trabajo en cine, y tuve gratificaciones pero también frustraciones respecto de estos festivales, la vida es así. Las energías a otra cosa, muchachos. (...) Yo pelée por mis películas con toda la furia, y el consejo que te di, no tiene que ver con bajar los brazos, sino con considerar la posibilidad de que a “Tierra de los padres” no le hayan cerrado las puertas por buena o subversiva, por amiguismo o politiquería, sino simplemente porque no les gustó!

Hmmm… me parece que ahí, en esas palabras, con toda la buena onda de Andrea para alentarlos, hay un nudo de la ideología neoliberal que nos tiene complicados. Porque, cuando Andrea dice que a lo mejor la película no está en el Bafici porque “no les gustó” a los curradores, está proponiéndoles a Ratto y Prividera precisamente que bajen los brazos, que abandonen una intervención política como la que ellos emprendieron en primer lugar con la película misma, en segundo lugar con su carta abierta. La carta no es una queja porque su peliculita haya sido dejada afuera, aunque a los programadores que guardan silencio sobre las razones de la exclusión de la película les encantaría esquivar la molestia de hablar de sus decisiones políticas. Y los que "trabajan en el cine" prefieren solidarizarse con Prividera y Ratto en mails privados y guardar silencio en público. Quizá por miedo a no ser programados en Mar del Plara y el BAFICI nunca más

"Andrea" la montajista dice que peleó por sus películas con toda la furia, pero su pelea, digna como seguramente fue, se encerró en un espacio burocrático, como un asunto a resolver entre sus ganas de que las películas se exhiban y el gusto privado de los curadores. Ese es precisamente el nudo que Prividera/Ratto cuestionan: ¿acaso no es debatible el gusto de los curadores de un festival que se hace con dineros públicos? ¿Es el BAFICI un emprendimiento privado de Macri, Lombardi, Wolf y Porta Fouz? ¿No es deber de un festival como el  BAFICI someterse a una discusión política, no solo estética, no sólo sobre películas en particular, sino sobre modelos de “curaduría” y gustos privados? Wolf y el resto de los programadores tienen su cargo ganado a fuerza del dedazo de Macri y Lombardi, pero eso no los vuelve políticamente inobjetables ni pone sus gustos personales un escalón más arriba que el de realizadores, críticos o simples asistentes al festival. 

Un festival de “cine independiente” tiene que promover también una discusión sobre el cine que se ve y sobre el que no se ve. Y sobre la razón por la cual no se ve. Si no, es nada más que una semana por año dedicada al cine exótico en el shopping Abasto. Los curadores, cuanto más detentan un poder para encaramar películas como Secuestro y muerte o El estudiante como “modelos” de producción anual (con los mecanismos más sutiles o los más burdos de que disponen para llamar la atención sobre las películas o para invisibilizarlas), más se implican en política, y por ende más debatible en el espacio público se vuelve su trabajo. Política es debate. Y los programadores nos deben a todos una explicación sobre el ejercicio del poder. ¿Por qué no pedirles explicaciones? 

Si "Andrea" viera Tierra de los padres (no puede verla, ya saben por qué), se daría cuenta de cuán pertinente es poner a discutir esta película con Todos mienten, Castro, Secuestro y muerte, por ejemplo, películas que sí gozaron del favor del poder curatorial. Y podría advertir también cuánto tiene que ver el silenciamiento de una con la promoción de las otras. "Andrea" vería además que la carta abierta de Prividera y Ratto ocupa un lugar en la serie de los textos históricos que en su película citan. Esta carta es nada menos que la continuidad de la película por otros medios. Igual que la decisión de Wolf y cia. de haberla dejado afuera: ese silenciamiento es parte de la historia que la película cuenta. 

Lástima que no se pueda ver la película en el ámbito del Bafici, donde estas palabras resonarían en toda su potencia. Ahora lo que resuena es el hueco que la película deja en el festival.

Bah, por ahí Wolf y Porta Fouz se dan cuenta de su error y en estos días lo reparan, programan la película en una de las funciones sorpresa que quedan en blanco hasta el final. Esto haría a este Bafici un festival digno. Pero si no…

(Estoy pensando y escribiendo sobre la película propiamente dicha, más allá de el hecho de su desaparición en los festivales argentinos, así que esto no va a quedar acá, obvio)

domingo, 8 de abril de 2012

BAFICI político: ¿Qué pasó con "Tierra de los Padres" de Nicolás Prividera?



por Oscar Cuervo

Sergio Wolf (director artístico del BAFICI) y José Martínez Suárez (Presidente del Festival de Mar del Plata) tienen el raro privilegio de ser los responsables de haber dejado afuera de las últimas ediciones de sendos festivales a Tierra de los padres, la notable segunda película de Nicolás Prividera, sobre la que tendremos que volver muy pronto. Considerando esta sorprendente exclusión (no sólo se la dejó afuera de los films en competencia nacional o internacional, sino de la totalidad de las 675 películas que sumaron entre ambas muestras), el realizador y el productor de Tierra de  los padres hicieron público este texto, que indudablemente disparará las discusiones más interesantes de este inminente BAFICI.


Tierra afuera

1. Un mundo misterioso. Tierra de los Padres se estrenó mundialmente el año pasado en el festival de Toronto, y luego pasó por los de La Habana y México, pero lamentablemente no fue incluida en la programación de Mar del Plata ni del BAFICI. El hecho es cuando menos llamativo, ya que es evidente que si ciertos films nacionales vistos en nuestros festivales más importantes no despiertan atención afuera, no suele suceder lo contrario. Más aún vista la buena recepción crítica de Tierra de los padres, y siendo curiosamente M la última película argentina en darse en ambos festivales. Porque –como en ese caso– se trata de un film que, más allá de su universalidad, interpela directamente al espectador argentino. Por eso que sea acogida en esos ámbitos internacionales es aún menos sorprendente que el hecho de haber sido relegada en su propio país  (ya que tanto Mar del Plata como el Bafici tienen no solo sendas competencias argentinas, sino secciones varias por las que pasan decenas de películas nacionales).

2. Nadar solo. No se trata, por supuesto, de que una película tenga derecho a un ingreso automático asegurado por tener su director una suerte de carnet vitalicio (algo que sin embargo suele suceder). Cada película debería ganarse su espacio -en todos los ámbitos- gracias a sus propios méritos. Ya que si bien siempre se puede aducir la subjetividad para justificar el fallo (o la falla) de cualquier jurado, no deja de haber motivos objetivos cuando una película tiene un claro “interés” para un festival público, por motivos diversos (ya sean externos como la valoración de críticos y festivales antagónicos, como también intrínsecos cuando una película argentina se relaciona a todas luces con su tradición cinematográfica). Y así como a veces es incomprensible entender los motivos de una inclusión (algo que se debate siempre en todas las programaciones), más difícil es comprender una exclusión sin motivos claros (lo que suele más bien invisibilizarse).

3. La mirada invisible. The globe and mail (uno de los diarios más importantes de Canada) colocó a Tierra de los padres entre uno de los “10 films at TIFF that you won't want to miss”, y Sense of cinema como "one of the real highlights of the TIFF".  En lo que hace a la crítica local, cabe mencionar que Diego Lerer la incluyó entre lo mejor del año; que Diego Batlle culminó su reseña afirmando que la película es “contundente, rigurosa, y demoledora”; que Jorge García la considera “una de las películas más radicales de la historia del cine argentino”... Aun suponiendo que todos esos halagos sean excesivos, una película que los recibe es cuanto menos digna de atención. O sea: ni tanto, ni tan poco.

4. Derecho de familia. Vamos entonces al eje de la cuestión: porque no solo entendemos que cualquier film puede ser discutido, sino que creemos que todo film debe ser discutido. (De hecho, no hay duda de que los films que dejan huella son los que proponen o suscitan alguna discusión, lejos de los fáciles consensos, sean a favor o en contra). Y esa discusión debe ser pública, en todo sentido: Porque los espectadores son tan ciudadanos como los cineastas y quienes se desempeñan en un festival, aunque no a todos les quepa la misma responsabilidad. Pues un festival estatal debe promover la transparencia en su administración (no solo de sus fondos, sino de sus decisiones -sobre todo en lo que atañe a la producción local, con la que tiene relación directa-). Pero visto que no solo las deliberaciones sino que los criterios mismos de programación permanecen secretos y no se fundamentan (lo que se presta a confundir discreción con discrecionalidad), no podemos saber  en qué términos se deja afuera una película como Tierra de los padres. Sería bueno conocer entonces los pormenores de cada decisión (como en el extraordinario ejemplo del último festival de Bariloche, en que el jurado justificó su elección ante el público) y no dejarla a la mera imaginación, intuición, o rumor.

5. Dar la cara. Para tomar como ejemplo el caso que nos toca: sólo se nos dijo, informalmente, que el film quedó fuera de la programación por motivos puramente cinematográficos, cuado -como el enunciado mismo asume- siempre hay una “política” cinematográfica que hace que algunas películas sean amparadas (por el INCAA, los fondos, los festivales, etc.) y otras no. Esto es tal vez tan inevitable como la presencia de lo ideológico (aunque más no fuera sobre cierta concepción del cine), pero no debería serlo que esa trama permanezca oculta cuando se trata de una institución con un fín público (cuyos puestos debieran ser, por otra parte, concursables y renovables). Pues si, como ha llegado a nuestros oídos, el director del festival de Mar del Plata detestó nuestra película, sería importante saber públicamente por qué, no sólo para este caso en particular, ya que esa opinión seguramente hablará de los criterios de selección... Más curioso aún es el caso del Bafici, que habiendo exhibido anteriormente films como Quei loro incontri (Straub), The profit motive and the whispering wind (Gianvito), o Leyendo ‘El libro del bloqueo’ (Sojurov), ha desechado una película como Tierra de los padres, que dialoga con todos ellos (así como discute con tradiciones diversas del cine argentino, desde el “populista” ciclo folklórico-histórico al “modernista” NCA). Pero tal vez los motivos de un festival no estén muy lejos del otro, a pesar de sus aparentemente diversos perfiles. Nada casualmente  Tierra de los padres juega precisamente a poner en escena esos enfrentamientos (reales y falsos, abiertos o soterrados), para de pronto terminar convirtiéndose -nada paradójicamente- en una película “desaparecida” de los grandes festivales argentinos.

6. Tierra de los padres. Lamentablemente, visto que el estreno es aún incierto  (tal vez se vea antes en América del norte, distribuida por la compañía independiente First Run Pictures) debemos hablar de -y por- la película. Tierra de los padres está íntegramente filmada en el cementerio de La Recoleta  (sin que tengamos noticias de otro film parecido en otra parte del mundo), y a través de una puesta en escena rigurosa se propone un diálogo (im)posible entre tradiciones estético-políticas enfrentadas: de la épica (popular) al distanciamiento (vanguardista). Doble riesgo de incomprensión pues, en un momento en que se prefiere la hibridez a lo sincrético, y las posiciones antitéticas a la polémica democrática. Y, en ese sentido, no es tan extraño entonces que el film no sea profeta en su tierra.

7. El dependiente. Si lamentamos que Tierra de los padres no haya encontrado un lugar en ninguno de los dos grandes festivales locales es porque en ellos tenía su público natural. Y no sólo nos referimos al espectador argentino (interpelado desde el inicio del film por un montaje antichauvinista del Himno), sino a un espectador dispuesto (a dejarse llevar hasta el operístico y fundamental plano secuencia final). Porque esta película (tan  intensa como experimental, tan pequeña como ambiciosa) es un buen ejemplo de aquellas que necesitan el amparo del mismo sistema que parece expulsarlas (en este caso, desde su misma producción, que luego de un rechazo inicial –ya que nadie parecía creer que fuera posible- finalmente logramos concretar a través de la quinta vía del INCAA). Y es que (digamos de una vez lo que todos sabemos bien) el “cine independiente” no existe: Todo cine (que aspire a encontrar un público dentro del sistema) depende de innumerables condiciones (económicas, estéticas, ideológicas: en una palabra, políticas). Tal vez, en definitiva,  no sea tan curioso entonces que Tierra de los padres parezca condenada al exilio (porque también ese es el tema de la película: la historia de un país  violento que devora a sus hijos): No se trata de un film “maldito” sino de un film maldecido. Solo resta preguntarnos por qué, y romper una lanza (como hacemos con estas mismas líneas) para que estas situaciones no pasen desapercibidas (gracias a un callar que otorga).

Nicolás Prividera (director)
Pablo Ratto (productor)



La película que los programadores del BAFICI no quieren que veamos.

Por supuesto que esto no va a quedar acá.

viernes, 7 de agosto de 2009

Tarnation hoy a la medianoche en la TV Pública



por oac

Tarnation es una de las grandes películas de la década, seguro que va a estar en mi lista de las diez mejores cuando tenga que decidir hacia fin de este año. Por lo que significa como innovación formal -se trata de la película que le da estatuto artístico al collage autobiográfico audiovisual, esa práctica tan extendida en la época del fotolog y de Facebook, que diluye las fronteras entre lo público y lo privado- como por su originalísima combinación de tragedia personal, lucha micropolítica y un terso sentimentalismo pop. En este blog ya me referí dos veces a la película de Jonathan Caouette: acá y acá. Tiene, además, una banda de sonido que está entre mis discos de cabecera, con hermosos temas de Cocteau Twins, Marianne Faithful, Low, Max Avery Lichtenstein y... ¡Magnetic Fields!



Esta noche la dan -en realidad a las 0:30 de la madrugada del viernes al sábado- en el muy buen programa Ficciones de lo real de canal 7. Así que esto es una recomendación para los que aún no la vieron. A continuación, reproduzco lo que escribió Pablo Ratto cuando tuvo la oportunidad de verla (antes que el resto de los miembros del staff de La otra) en el 21° festival de Mar del Plata de 2006. A los que aún no la vieron y puedan verla esta noche, les recomiendo dejar la lectura de la nota de Pablo para después de haberla visto, ya que revela importantes detalles de la narración.



TARNATION
por Pablo Ratto

Renée es una preciosa hippie que queda embarazada en el florido arranque de la década del 70, a quien su pareja abandona antes de saberlo. Los padres de Renée, ante los cada vez mas notables (para ellos) “desordenes de personalidad”, la entregan a la ciencia médica. Los psiquiatras que la atienden determinan que el tratamiento adecuado es el electroshock. Renée es sometida a mas de 20 sesiones de electroshock, que se llevan con ellas su personalidad y con ella a los “desórdenes” que tanto preocupaban a sus padres. Y Renée queda reducida al nivel emocional de una caja de puré de papas Chef. Mientras tanto Jonathan, su bebé, es entregado a una familia subsituta, que lo ata a la pata de su cama para que no moleste durante dos años, al término de los cuales sus abuelos (los que mandaron a Renée al electroshock) obtienen su tenencia. En ese plan, a los 11 años Jonathan ya frecuenta clubes nocturnos gays buscando compañía, realiza performances frente a su cámara de video en el baño de la casa de un amigo en las cuales representa a una adolescente violada, a una puta golpeada, a una estrella de rock gótico, y se lastima, llegando a cortarse el pecho y a sangrar frente a la cámara.



Lo maravilloso, es que quien nos cuenta esta historia es el propio Jonathan, quien a los 32 años ha logrado salir de ese círculo de destrucción gracias a la búsqueda de su verdad, recuperando a su madre y enfrentandose junto a ella a su abuelo (cámara en mano) para arrancarle la confesión de por qué la envió al electroshock. Y encontrando a su padre y compartiendo una cariñosa tarde entre los tres, por supuesto con su cámara encendida. Y además de todo esto, con un despliegue visual rico y desenfadado, con un uso de la música que recuerda a High Fidelity y armando la película en el iMovie, programa de edición hogareño al alcance de la mano, en una tradición absolutamente indie, demostrando que para hacer una película interesante, a veces alcanza con tener una historia para contar y muchísimas horas de poner el culo en la silla.

lunes, 4 de mayo de 2009

Homenaje a Hugo Díaz en el MARFICI



Trivial
presenta

En selección especial en el MARFICI

A los cuatro vientos un homenaje a Hugo Díaz

Dirigido por Beto Larrán
Producido por Beto Larrán y Pablo Ratto

El filme es un homenaje al gran músico argentino Hugo Díaz (1927-1977), uno de los más singulares intérpretes que el arte de la armónica ha dado hasta el presente. Este homenaje es brindado por muchos de sus compañeros de ruta, entre ellos quien fuera su “hermano en el alma”, el gran percusionista Domingo Cura, y la cantante pop Mavi Diaz, su hija.

A lo largo de A los cuatro vientos se suceden las anécdotas, los recuerdos, y la música de Hugo Díaz. La grabación de la bella canción Zamba del Angel en los estudios Ion, a cargo de Mavi, Domingo y los músicos que acompañaron a Hugo, reedita el éxito del trío que en las décadas de los 50 y 60 integraron junto a Victoria Cura de Díaz (hermana de Domingo y esposa de Hugo).

En el filme se registra también el legado de Díaz a través del reconocimiento de los actuales armonicistas, quienes exponen la veneración que por el profesan, a través de sus palabras y sus interpretaciones.

Participan además Luis Saltos, Franco Luciani, Adrián Jiménez, José Colángelo, Héctor Larrea y José Luis Castiñeira de Dios.

Función: lunes 4 de mayo 22 hs

MARFICI
Festival Internacional de Cine
Independiente de Mar del Plata

miércoles, 16 de abril de 2008

BAFICI: AvÍvensen!‏


Por Pablo Ratto

Sí, sí, porque despues pasa el BAFICI y lo unico que queda son reseñas, en donde nadie pudo encontrar algo que valiera la pena entre lo nacional.

Sí, sí, ya lo se que la cosecha es escasa. Pero la hay.

Así que anoten:

Bye, bye, life de Enrique Piñeyro.

Piñeyro es mi dandy favorito, porque lo es y no se hace. Y en esta honestísima película acompaña los últimos tres días de vida de Gabriela Liffschitz, escritora y fotógrafa, atacada por un cáncer ya en su etapa terminal. La protagonista podría definirse como una militante de la causa “el enfermo de cáncer también es un ser humano”. No es una graaaaaan pelicula, pero no todo son graaaaandes películas. También sirven las películas honestas. Y en esta hay de todo. Médicos, salud, enfermedad, hablar de la muerte, psicoanalistas lacanianos, oncólogos que nunca nombran la palabra “muerte” frente a sus pacientes, un testamento, una hija, alguien que quiere seguir estando viva hasta el momento en que se muera, y hasta un peluquero que se anima a poner en duda el optimismo.

Süden de Gaston Solnicki.
“Puedo vivir bien allí donde pueda trabajar bien. Esa es mi patria” dice al comenzar Mauricio Kagel.
En el 2006, Mauricio Kagel, compositor argentino que no vive en el país desde hace 40años, vuelve a presentar un festival de sus composiciones de música contemporánea. El cual arranca con Eine Brise, fantasía para 111 ciclistas fugitivos pedaleando alrededor del Colón y tocando las campanitas de sus bicicletas mientras suspiran y soplan al pasar. Kagel se encuentra con el ensamble Süden, orquesta de casi cámara, formado por jóvenes y entusiastas músicos que se desviven por tocar junto a él. Es una celebración de la música, y de la transmisión de la sabiduría. Una película inteligente, sensible, entretenida.

Y para el que se anime, de Japon:

United Red Army de Koji Wakamatsu

190 minutos de reconstrucción de la historia de dos facciones guerrilleras japonesas, que se meten en la montaña a entrenarse para la “guerra total”. Corre el 1969, y Japón no escapa a los movimientos revolucionarios intelectuales nacidos en las universidades. En sus escondrijos, empezarán a ponerse pesadas las cosas cuando los dos líderes interpretan que, para alcanzar la revolución, hay que “autocriticarse”; harán una purga sistematica, a manos de sus propios camaradas, matándo a golpes a todos aquellos que no se consideren a sí mismos suficientemente comunistas. Hasta llegar a condenar a muerte a dos de ellos, que en su autocrítica dicen “haber pensado en algún momento ser los líderes de sus células”. Es casi, casi, copiada línea a línea, la historia de la guerrilla de Taco Ralo y los acontacimientos que Oscar del Barco expone en la carta abierta que publicó hace dos años con el nombre de “No matarás”. Y que desgraciadamente fue acallada por quienes no se animaron a debatirla internamente. Pero increíblemente esta ocurrió en unas montañas de Japón. Imperdible para aquellos que tengan ganas de pensar la lucha armada de los setenta desde un lugar no epopéyico.

martes, 18 de marzo de 2008

Boxing Club


Hoy me cruzo con mi amigo V. C., jugoso documentalista.

Resulta que está haciendo una investigación en pequeño e histórico club de boxeo de la zona de Almagro.

Va el viernes pasado al club, a entrevistarse con uno de los entrenadores, en vistas al trabajo que está desarrollando, que espera pueda dar lugar a un documental.

“¿Viste quien está ahi?” -le dice el entrenador.

“¿Dónde?” -pregunta V.C.

El entrenador le señala en dirección a un costado del cuadrilátero. Sentada en una silla, una viejita (segun palabras de V.C.) descansaba luego de una sesión de guantes.

Mi amigo V.C. da la vuelta por el lado contrario del ring, para tener mejor angulo de visión, y no lo puede creer. Es Bob Dylan.

“Viste?” -dice el entrenador- “ayer tambien vino y estuvo tirando guantes con dos de los muchachos”.

“¿Pero vos sos bolú?” -le dice V.C.- “¡cómo no me avisaste, así traía la cámara!”

“Estás loco” -le dice el entrenador- “me pagó 100 pesos. ¡A un cliente asi lo tengo que cuidar!”


PABLO RATTO