Lento



Enero 2018, Triunviro Juan Carlos Schmid: "Hoy puedo decir con claridad que este es un gobierno que golpea a los sectores populares empobrecidos y favorece a los de mayor concentración".

Enero 2016: Milago Sala presa política.

Un poco lento el hombre.

miércoles, 17 de enero de 2018

Mostrame como seguir

Las canciones del año


Estrella de mi
alma ven
quiero saber
la luna se ha ido
y te veo bien.

No hay más nada
tan solo la tempestad
que abrió
mi ventana.

Estrella del alma
mostrame cómo seguir
no tengo caminos
ni rutas a donde ir
se hizo de noche
profundo en el interior
espero que cuando vengas...

Estrella del alma
mostrame cómo
no tengo caminos
ni rutas a donde
se hizo de noche
profundo en el interior
espero que cuando vengas...

La vida nos da
tantas cosas para ver
tantas cosas que aprender
no sé cómo seguir
solo sé que debo cambiar
hay
algo en mi corazón.

Estrella de mi
alma ven
quiero saber
estrella de mi
alma ven
quiero saber
cómo seguir
cómo seguir.


La canción del año

No ignores la belleza de este mundo extraño

No sé
qué pasa en este lugar
todo el mundo es más joven que yo
empujé buenos recuerdos pensando en nada
parado en la puerta con vos.

Ya sé
tu animo está por cambiar
te miré desde el asiento de atrás
tu novio es un sujeto tan agradable
pero nunca para de hablar.

Quiero estar con vos
que me quieras así
liquidado estoy
esperando hasta el fin
sé que es lo peor
pero esta es la mejor versión de mí.



¿Por qué?
¿por qué te vas sin avisar?
tus vecinos siempre me miran mal
no ignores la belleza de este mundo extraño
igual lo entendés
y te hacés la que no sabés.

Quiero estar con vos
que me quieras así
liquidado estoy
esperando hasta el fin
sé que es lo peor
pero esta es la mejor versión de mí.

martes, 16 de enero de 2018

No votan contra sus intereses


La idea aparece de modo recurrente: en la calle, en los bares, en las universidades, en innumerables textos que se preguntan acerca de por qué, en apariencia, hay un sector de la sociedad que en las últimas dos elecciones (presidenciales, primero; legislativas, después) ha decidido ir en contra de sus presuntos intereses. ¿Por qué la Alianza Cambiemos logra un porcentaje de aceptación tan alto entre aquellos que resultan ser los principales perjudicados de sus políticas? Todo fenómeno social emerge, sin dudas, a partir de una multiplicidad de factores que lo ponen en marcha. Aquí interesa centrarse en uno de los resortes que llevó a un sector de la población a votar a Cambiemos: el resorte ideológico, ese que ha trabajado sobre el alma de los miembros de nuestra sociedad haciendo honor a lo que en los años ochenta enunció la Dama de Hierro: “la economía es el método, el objetivo es cambiar el corazón y el alma".

Objetivo que se ha logrado, en parte, gracias a la imposición de un sentido común, verdadero sexto sentido socialmente compartido, donde prima un individualismo a ultranza que se puede resumir en una frase, que es el título de un artículo de Guillermo O'Donnell: Y a mí qué mierda me importa. Qué mierda me importa que suba la nafta, si yo tomo colectivo; o qué mierda me importan los pobres o los desocupados, si yo como y tengo trabajo. En definitiva, qué mierda me importa el otro. Las operaciones que el gobierno de Cambiemos realiza no son operativos de distracción, sino alimentos ideológicos para los hijos y nietos que fueron formateados por la dictadura cívico-militar de Videla & Cía., y que ahora gozan con el autoritarismo y el fuera de toda ley, excepto la que impone Cambiemos. Esos que aplauden la represión y la prisión preventiva a cualquiera y de cualquier manera son los mismos que aplaudieron los piquetes del campo y ahora aplauden cuando meten preso a un sindicalista, pero no lo relacionan con Gerardo Martínez, el capo de los delincuentes disfrazado de gremialista elegido y protegido por Macri. Muchos de quienes apoyan hoy a este engendro democrático no lo hacen por estar hipnotizados, ni por el placer de la autoflagelación, sino porque son producto del Proceso de Reorganización Social (Daniel Feierstein) que comenzó en 1976 y que tuvo su realización simbólica durante los años ochenta y noventa. Este proceso tan sólo tuvo una interrupción de 12 años, y quienes fueron tocados en su alma (psique) –desde el sentido común–, no lo pudieron soportar.

He aquí la batalla que los defensores de los genocidas, hoy en el poder, vienen librando desde hace por lo menos 30 años. La batalla por conquistar el sentido común –ese cúmulo de valores, de representaciones, de creencias, respecto de las cuales, como sociedad, no habría discusión alguna porque son, en efecto, de sentido común; evidencias, verdades objetivas, las cosas como son. La conquista del sentido común es el objetivo madre de toda ideología que, al triunfar, se mimetiza con él. Reflexionando sobre la sociedad actual, Nicolás Casullo decía en Las cuestiones que “la sociedad que queda es pensada por una derecha en estado de generalización, normalizada como sentido común”. Y es que el neoliberalismo, además de ser un sistema político-económico, también es un proceso de reestructuración cultural. La “normalidad” aparece como un valor indispensable al que toda sociedad debe aspirar: ser un país “normal”, en orden, con reglas claras. Detrás de esa “normalidad” no habría nada, puesto que hablamos, desde el sentido común, de las cosas como son. Es en esos términos que nos habla la cultura neoliberal. Y es así, entonces, que quienes votan a Cambiemos a pesar de ser sus principales víctimas, no lo hacen contra sus intereses (económicos); lo hacen para restaurar las ideas que se sostuvieron durante años y que durante el kirchnerismo, aunque sea en parte, se intentaron subvertir, ideas tales como que "no hay que exigirle al Estado que garantice el trabajo", "cada uno debe procurárselo" y "si no puede, por algo será". El emprendedurismo que hoy pregonan los Esteban Bullrich y afines es un rostro más del individualismo hegemónico que aún nos domina. Este fue el gran cambio subjetivo que el neoliberalismo logró desde los años de plomo. La lógica de los campos de concentración tuvo como víctimas también a todos aquellos que estaban fuera del campo. Los medios a través de los cuales se logró este cambio subjetivo fueron, sin duda, los medios de comunicación que hicieron todo lo posible por ganar la batalla de las conciencias o, como ya hemos dicho, la batalla por el sentido común. Ahí es, entonces, donde debemos dar la pelea. Y también en la calle.

Pero las sociedades son complejas y el sentido, en la disputa, si bien puede acotarse, nunca se cierra del todo. Es así como no sólo existe un sector social que fue "formateado" por este dispositivo; también hay otro que se ubica en una posición antagónica. Los que resisten, los que se indignan, los que se amargan, los que militan para oponerse al oprobio que significa este asalto al Estado que no merece el nombre de gobierno. Poner de relieve el carácter conflictivo que constituye lo social hace que la “normalidad” neoliberal no aparezca más que como una verdad social e históricamente construida, y entonces puede derribarse. Para ello, sigue siendo fundamental la política como posibilidad de construir nuevos sentidos. A la pregunta de por qué hay un subconjunto de la sociedad que no comparte el sentido común del otro subconjunto, no aparece una respuesta fácil ni unívoca. Pero podríamos decir: hay un real en juego que retorna y moviliza a este sector. Ese real ha sido nominado como Los Desaparecidos. Real porque no cesa de no escribirse. Real que, cuando desde el poder político y judicial quieren borrarlo, se les pone en cruz impidiendo que la cosa funcione como quisiera el Amo. Recordemos la marcha contra el 2x1, las marchas por Santiago Maldonado, las marchas de las Madres, los nietos restituidos por las Abuelas, el reciente siluetazo contra Etchecolatz, entre muchos otros casos. La batalla es cultural y por eso mismo es política. Y como la única batalla que se pierde es la que se abandona tenemos que continuar, por los 30.000, por Santiago, por Nahuel, por todos y por nosotros.

Lic. Claudio Boyé. Psicoanalista
Pablo Boyé. Estudiante Ciencias de la Comunicación


Ilustración: Carmen Cuervo

lunes, 15 de enero de 2018

Esta sociedad secreta de rock y juventud

La Lista Segura de la Música 2017 para descargar el audio del programa clickeando acá


Barricadas del tiempo,
trincheras donde se guarda lo perdido
esta sociedad secreta
de rock y juventud...
dice la algo enigmática asociación de Andrés Calamaro, en una de sus más lindas menos conocidas canciones. ¿Qué habrá querido decir? ¿Rock y juventud mentan lo mismo o esta sociedad secreta ya está juntando cosas diferentes? El rock es un género popular ya longevo, alguna vez fue cosa de jóvenes en sentido excluyente. "I hope I die before I get old" cantaba Pete Townshend en "My generation". Y lo sigue cantando ahora con 70 años. El rock llegó una vez al mundo para poner al hijo contra el padre, pero ya no, y no parece estar mal: los pibes de 17 comparten su devoción por Zeppelin con sus viejos y Robert Plant no quiere juntarse con sus compañeros de antes sino seguir sacando discos con temas nuevos y no parece estar mal. Santigo Segura vino anoche a La otra.-radio porque su radar capta con mucha amplitud lo que fue y lo que será. Trajo muchas canciones que yo ni conocía. Y entre los temas grabados en 2017 trajo "El rey lloró" por Nebbia Pez, una canción compuesta hace 50 años.


Pez vendría a ser la banda siempre nueva, a pesar de que tiene ya una pila de discos. Pero también hay una parva de pibes mendocinos, como los hermanos Simón y Juan Saieg, o Luca Bocci, que este año coparon el rock argentino. Ellos tocan, dice Santiago, en horarios ATP, por la corta edad de su público. Usted señalemeló es la banda de Juan Saieg, Lucca Beguerie Petrich y Gabi Orozco, hijo de Tilín Orozco, del dúo Orozco-Barrientos, autores de ese temazo llamado "Bagualín" uno de los mejores hechos en Argentina en la última década. Usted señalemeló van camino a constituirse en el recambio generacional con la popularidad que el rock argentino se estaba debiendo y cuentan con un abanico de influencias transgeneracional: "Charly, Pond, BBNG, Pasado Verde, King Krule, Casiokids, Blood Orange, UMO, Homeshake, Pescado, MAI, Mac Demarco, Alt-j, Ases Falsos, LCQP, Blur y muchas más…". Suenan muy bien en su disco II y también en vivo, donde pueden hacer versiones calientes de "Las habladurías del mundo" o esta de Aristimuño:



Entre varios discos 2017, Santiago también eligió Helados verdes, el nuevo de Los Besos, la banda de la también poeta Paula Trama.



Ni la brisa
de la estación
ni la estática
cuentan por qué.

Ay, la ciudad
ay, los astros...
Quiero preguntar
a esa divinidad ¿por qué?

La felicidad de mis pasos temo exagerar,
no lo veo, solo veo
un cuarto de helados verdes
cien pesos en cada
bolsillo
vos y yo
besos.

¿2017 fue el año consagratorio del rock mendocino? ¿o de Los Espíritus que se popularizan con Agua ardiente? ¿o de El Mató a un Policía Motorizado con su La síntesis O'Konor? ¿Hace falta decidirlo? No voy a ser yo quien lo haga, porque a varios de ellos los estoy descubriendo ahora. Sonaron algunas cosas más, todas buenas. Ustedes señalenmeló, si pueden descargar el programa completo acá, en una calidad de audio digna de la música.

O, si no, en un audio más choto al que se puede darle play directamente en Radiocut:


domingo, 14 de enero de 2018

Emisión de deuda, déficit comercial y estímulo de la bicicleta financiera: la economía macrista es un esquema insostenible



Ya se consumió medio mandato macrista y los resultados muestran que, más allá de las declaraciones de campaña, el oficialismo no está interesado en mejorar la competitividad de los sectores productivos que necesitan un paraguas de protección. Al contrario, es evidente que el principal objetivo es ofrecer una ventana de tiempo para que aumenten sus ganancias a los grandes exportadores y al capital financiero. En las últimas dos semanas de 2017 hubo un espasmo devaluatorio que aceleró la bicicleta financiera. El esquema de ingreso irrestricto de capitales especulativos, valorización y fuga muestra ya sus señales de agotamiento. El dólar subvaluado durante gran parte del año pasado, la liberalización del comercio y el hecho de que en todo el mundo haya stocks de producción excedentes que dificultan las exportaciones y aumentan las importaciones terminan de consolidar este récord del déficit comercial, que llegará a los u$s 9.000 millones cuando se hagan las cuentas finales del año que terminó.

Un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda ofrece datos que refuerzan los síntomas de insostenibilidad del actual modelo económico del macrismo, el modelo realmente practicado, no el declamado. Los siguientes son algunos de los datos de este informe:



El déficit que hoy tiene la Argentina en materia de comercio exterior supera los u$s 7.600 millones. Las importaciones crecen al 20% mientras las exportaciones siguen estancadas. Este déficit agrava la falta de divisas de nuestra economía.

Para compensar este desequilibrio el gobierno fomenta el ingreso de capitales especulativos, que se dirigen a la inversión de cartera y acrecientan el endeudamiento público. Hasta el tercer trimestre de 2017, los flujos de inversión de cartera fueron de casi u$s 35.000 millones en el año, mientras el endeudamiento externo neto aumentó en casi u$s 20.000 millones.

El país tiene que pagar intereses por la renta de inversión. Esos pagos crecieron un 63,7% en los primeros tres trimestres del año en comparación con 2016, pero comparándolos con igual período de 2015 aumentaron más del 100% .

Contra lo que pregona el discurso oficial acerca de que las medidas económicas tienden a fomentar la inversión extranjera, estas inversiones, alrededor de u$s 8.000 en los primeros nueve meses del año 2017, retrocedieron un 13,5% en comparación con igual lapso de 2015.

El modelo macroeconómico actual propicia un fenómeno de dólar barato que favorece al turismo exterior. Por esta razón, en turismo el déficit tuvo un crecimiento bianual del 60%. A causa del turismo exterior salen del país u$s 8.300 millones.



Este esquema económico hace que las necesidades de buscar financiamiento externo hayan subido más de 160% en comparación con el período 2011-2015.

Respecto de la inversión especulativa, hasta el tercer trimestre se registró un déficit de la balanza corriente de u$s 22.500, un 80% más que en igual período de 2015. A pesar de que el equipo económico dice fomentar las “reglas de juego” propicias para la llegada de capitales internacionales, la inversión extranjera directa no llega.

Record del déficit comercial

Las exportaciones sufrieron un freno en noviembre, después de haber crecido a una tasa del 10,8% en octubre pasado. Noviembre se caracterizó por una caída interanual en la exportación de algunos productos ligados a las economías regionales. La exportación de frutas frescas retrocedió un 26,9%, el tabaco sin elaborar bajó un 64,3%, las lanas sucias un 40%, las fibras de algodón un 83,3% y los animales vivos un 40%.

A pesar de que el complejo sojero subió sus exportaciones un 27,7%, los cereales 4,5%, los minerales metalíferos del 35,9%, la caída interanual en el rubro de exportación de productos primarios se explica por el retroceso de las economías regionales. El esquema económico actual y la situación externa son un escollo para el crecimiento de las ventas de los productos de muchas de las economías más importantes de varias provincias. Solo unos pocos productos regionales tuvieron incremento en las ventas: los pescados y mariscos sin elaborar (+20,7%) o las hortalizas y legumbres sin elaborar (+1,6%).



El retroceso en la producción de gran parte de los productos con tradición exportadora es un síntoma del fracaso comercial del país en los años macristas. La liberalización de los mercados no provocó, como se anunció en campaña, una explosión en las ventas externas. En las manufacturas de origen agropecuario el retroceso general fue notable. En noviembre cayeron las ventas de diez de los quince sub-rubros agropecuarios, mientras solo subieron cinco rubros. Las principales caídas se registraron en las ventas de azúcar, cacao y artículos de confitería (-53,7%); café, té, yerba mate y especias (-42,1%); grasas y aceites (-34,5%) y pieles y cueros (-23,5%). La tendencia negativa de las ventas de estos productos se debe a la ausencia de una política que las promocione. Incluso el país achica el superávit histórico en rubros como los alimenticios, las bebidas y el tabaco, tradicionalmente los más superavitarios: en noviembre estas importaciones subieron un 19,8% mientras las exportaciones bajaron un 19,1%. 

El retroceso de las exportaciones no sería tan notable si no fuera por el crecimiento de las importaciones en varios rubros. El crecimiento más importante de las compras al extranjero se registró en los vehículos automotores de pasajeros. Entre los bienes de consumo, los mayores aumentos de importaciones se registraron en material de transporte 80,4%; animales vivos y productos del reino animal 32,7%; productos alimenticios, bebidas y tabaco 29,2% y materias textiles y sus manufacturas 24,8%. Estas importaciones afectan de manera directa a la industria nacional.

El oficialismo arguye que el desbalance comercial se debe a la incorporación de maquinarias y equipos de inversión. Las importaciones del acumulado interanual en Bienes de Capital mostró en noviembre una suba del 25,5%, que el macrismo pretende asociar a un proceso de inversión y expansión productiva. Sin embargo, en este rubro se incluyen bienes que podrían sustituirse con productos similares de industria nacional.



Un modelo insutentable

En 2017 el saldo neto de la Cuenta Corriente fue deficitario en u$s 22.476 millones, lo que equivale a u$s 11.491 millones más en comparación con el año previo. 

En inversiones productivas externas en 2017 ingresaron al país u$s 8.280 millones. Es una suba de u$s 4.593 millones respecto de 2016, pero una baja de lo ingresado durante 2015 (u$s 9.577 millones).

Por otro lado, ingresaron al país u$s 27.937 millones en concepto de inversiones especulativas, o sea 3.252 millones más que en 2016 y 24.797 millones más que en 2015. Por cada dólar de inversión productiva ingresado al país en 2017, entraron 3,4 dólares por inversiones especulativas.

Esta deficiencia se origina en la fuerte emisión de deuda del gobierno y en la desregulación de las inversiones especulativas. Entre tanto, el bajo crecimiento en la inversión externa directa muestra una reticencia de los capitales externos a invertir de largo plazo, a consecuencia de la desconfianza que ofrece la actual política económica por sus desequilibrios internos y externos.

sábado, 13 de enero de 2018

La mirada (la música del año 2017)



La semana pasada cuando tenía que preparar un balance artístico del año que terminó, consulté a unos pocos amigos, porque ya me da mucha fiaca hacer esas encuestas multitudinarias que al final no dicen nada desde el punto de vista musical ni del sociológico y de lo único que hablan es de tu agenda de contactos.

Consulté a cinco amigos que cubren zonas de la música actual que no se intersectan demasiado con la mía, ni entre sí, Obviamente, salieron listas bastante distintas, con poquísimas coincidencias y ninguna unanimidad. Estas listas no dicen nada sobre otra cosa que sobre la orientación del editor del blog y de algunos amigos.

Entre ellos está Santiago Segura, editor del blog La música es del aire y del programa del mismo nombre en Radio Atómika los lunes a la tarde. Junto a Maxi Diomedi y a él hicimos hace unos años una de esas megaencuestas que parece que ya ninguno de nosotros quiere repetir. El resultado de este año fue curioso porque entre la lista de Santiago y la mía no hay absolutamente ningún título en común (pueden consultar las listas acá). Digamos que nuestras orejas estuvieron orientándose para puntos cardinales distintos. Pero a mí me interesa mucho saber lo que Santiago estuvo escuchando y señala como relevante. El es una especie de licenciado en rock argentino desde sus inicios (que conoce por su curiosidad y aplicación) hasta hoy (que lo sabe por edad). Hay una parte de lo que hoy suena que él percibe muy bien y yo desconozco por completo, lo que podríamos llamar el rock independiente actual o algo así. Por eso quise invitarlo para nuestro programa de este domingo en Radio Gráfica (FM 89,3, 12 de la noche, online acá o acá), que él programe la música, yo meteré un par de cucharadas y conversaremos de esta diferencia de percepciones auditivas.

Le pedí que me anticipara una canción que quisiera distinguir de este año y me dijo: "Poné 'La mirada', de Los Espíritus. Un disco que no elegí pero podría estar". Después me di cuenta de que yo también había pasado la canción durante el año y que incluso tiene un inequívoco aire dylaniano... Así que ya saben.

El pibe mira al hombre
y le aguanta la mirada
El pibe mira al hombre
y le aguanta la mirada
Apretados en un subte
Ay, cómo aguantan la mirada.

El pasaje salió el doble
y ninguno dijo nada
El pasaje salió el doble
y ninguno dijo nada
Hay demoras en el subte
y ellos se aguantan la mirada.

Arriba en las calles
una mujer en la parada
Arriba en las calles
una mujer en la parada
Es temprano, ya hay bocinas
y ya esquiva esas miradas.

Reponiendo las góndolas
me vigila la mirada
Reponiendo las góndolas
me vigila la mirada
El trabajo dignifica
eso dice mi patrón.

El hombre mira al hombre
y le aguanta la mirada
El hombre mira al hombre
y le aguanta la mirada
Van perdidos en un subte
ay, cómo aguantan la mirada.