lunes, 27 de junio de 2016

"Todo el descontento de Macri no va al kirchnerismo, va con Massa: Tienen dos, no tienen uno"

"Este tipo es más inútil que De la Rúa, pero esto no es la Alianza, viene con reaseguros. Uno es Sergio Massa, un hombre del Departamento de Estado" dice Daniel Santoro.


La Gaceta del Patriota es un medio que tiene su versión online y también aparece como revista impresa en papel, editado por Proyecto Comunidad. Hace pocos días le hicieron un interesantísimo reportaje al artista plástico Daniel Santoro ("Hoy se presentan desafíos que son pura creación", completo acá) en el que se refiere a la derrota política que sufrió el movimiento popular a fin del año pasado, que dio lugar al nefasto período macrista que estamos atravesando.



La Gaceta: ¿Empieza algo nuevo?

Daniel Santoro: Hay un mundo nuevo reformulado, hay un neoliberalismo más estricto. El mundo no se cayó a pedazos, se reformuló y vamos a lidiar con ese mundo y estimo que habrá nuevos compañeros. Hay que reconfigurar todo, incluido el partido justicialista que es como una especie de espectro. Lo que existe son los compañeros peronistas. Detesto el mundo de las debilidades mentales en las que sólo se puede circular según líneas que bajan. Cuando se presentan estos desafíos que son pura creación. Estamos en manos de eso. Hay mucha energía dando vuelva. Siempre después de las derrotas se dispersa todo, no hay energía por ningún lado. En cambio, ahora hay mucha energía dando vuelta, cualquier plaza convoca mucha gente, se hacen cosas un poco inútiles todavía. Por el momento cada esfuerzo está dispersado, y está bien que sea así porque así llega la novedad. Pero no se puede volver a lo anterior, hay un mundo que terminó. No se triunfó, se fracasó. No es que nos vamos a casa y nos retiramos ordenadamente. Fracasamos y tenemos que recomponer las cosas. Muchos compañeros están muy mal. No se puede hacer como que no me dolió, como que está todo igual. Como que se va a caer todo a la mierda. Estos tipos tienen un plan. Lo van a llevar adelante. Este tipo es más inútil que De la Rúa, pero esto no es la Alianza para nada. Viene con garantías y con reaseguros. Y uno es Sergio Massa, que es un hombre del Departamento de Estado evidentemente. Todo el descontento de Macri no va al kirchnerismo, va con Massa. Tienen dos, no tienen uno. Eso es el verdadero enemigo. Y cuando ves a los compañeros encapsulados y queriendo ver dónde están los traidores, entonces están en cualquiera y no están conectados con la realidad.

Acá la entrevista completa en video:






domingo, 26 de junio de 2016

El llano, ese yermo al que cualquier militante le tiene cagazo


- ¿Vos tenés un plan B si se te cae esto? Si nos pegan una patada en el culo, digo...

- Eso no va a pasar -dice el Tano. Sabe de lo que habla Fede. El llano. Ese yermo al que cualquier militante le tiene cagazo. Significa desempleo, pero también, y sobre todo, alejarse de la cocina, del calor del poder. Es caerse de la rosca y esperar a que la rueda gire, desnudo en la intemperie. Para evitarlo hay que tener las fichas repartidas, jugar a varias bandas o tener un kiosco en el sector privado-, y si no, me pondré un parador en la playa. O me iré a recorrer el mundo.

- Qué hippie roñoso -contesta Fede-. No te la creés ni vos...

- Siempre te puedo sorprender.

- Yo me vuelvo a laburar a la ferretería de mi viejo hasta que consiga algo. Muy contento no se va a poner, pero bueno, desde ahí organizo la Resistencia.

- Una fiesta trabajar en una ferretería -el Tano saca un pucho del atado, lo acaricia con paciencia y lo enciende. Habla con el humo todavía apretado en la garganta-. No nos va a pasar nada, la Rusa siempre ayuda a los suyos. Si nos rajan, nos consigue laburo en otro lado, despreocupate. Y si no, lo conseguiremos nosotros, ya lo hicimos antes. Sabemos construir con tres palitos y alambre. No necesitamos un contrato para militar, eso es para mercenarios y arribistas, nosotros no hacemos política de cargos. Los usamos, por supuesto, eso lo sabemos los dos, pero son instrumentos de construcción como cualquier otro.

Fede lo mira. El Tano intuye que trata de percibir qué tan sincera es su confianza.

- Estamos en una coyuntura compleja, Fede. Si damos un paso atrás, en seis meses tenemos que cerrar las persianas e irnos a casa -dice el Tano. Hay que destrozar todos los miedos que puedan causar dudas dentro de la agrupación-. Si estamos todos juntos podemos dar pelea, se puede ordenar a la tropa. Pero cada vez tenemos más frentes abiertos al interior. Hasta nosotros, una agrupación chica, vivimos esas internas.

(Fragmento de Fuego amigo, novela de Juan Federico Von Zeschau, aparecida recientemente)


Fuego Amigo es una novela política sobre un grupo de jóvenes militantes envueltos sin aviso en una operación para voltear a una dirigente peronista que ocupa una Secretaría de Estado. La rosca se teje en todos los ámbitos de la noche porteña: fiestas empresariales, centros culturales, peñas, unidades básicas, caamientos, villas, fábricas derruidas, facultades. (...) Cada sucesión de encuentros va delimitando el off the record de la construcción política y el mundo del poder con sus penas y glorias, sus sacrificios y lealtades. (Texto de la contratapa del libro).


Juan von Zeschau nació en 1982 en Buenos Aires. En 2004, cuando estudiaba Ciencias Políticas en la UBA, empezó a militar en la facultad. Ocupó cargos políticos y electivos. Fue asesor de funcionarios nacionales de alto nivel y recibió becas para estudiar política en EEUU y España. Trabajó como periodista en los diarios Tiempo Argentino BAE, en la Agencia de Noticias Paco Urondo y revistas partidarias como Jotapé o Gestar.

Hoy a las 12 de la noche Juan von Zeschau viene a conversar a La otra.-radio, Radio Gráfica, 89,3, online clickeando acá.

sábado, 25 de junio de 2016

Oscar del Barco rechaza una invitación de la Biblioteca Nacional en repudio al gobierno macrista



20 de junio de 2016 / Asunto: Carta de invitación al Festival de Poesía de la Biblioteca Nacional *

"señora o señorita silvia puente, le pido disculpas si no contesté su carta-invitación, posiblemente fue una inadvertencia de mi parte, pero en realidad no recuerdo lo sucedido

en cuanto a la invitación me es imposible aceptarla por lo que para mí constituye un elemental problema de ética -

me explico

la biblioteca nacional forma parte de un gobierno corrupto, integrado por una elite de personajes, principalmente el presidente, cuyas fortunas, sacadas en parte fuera del país de manera ilegal, son ampliamente conocidas y deberían ser repudiadas por cualquier persona democrática, quiero decir honesta

la biblioteca nacional no es una "mónada" ajena al actual gobierno, sino que es una parte esencial de dicho gobierno, por consiguiente son responsables de las medidas anti-populares de sobre conocidas por quienes se interesan aunque sea mínimamente en los problemas del país

los cambios ocurridos en la biblioteca son sorprendentes, autoritarios, con trabajadores despedidos arbitraria y violentamente, y van en sentido contrario a lo que pienso debe ser una institución como la biblioteca

signifique lo que signifique mi trabajo en el orden intelectual, no puedo prestarme de ninguna manera a ser utilizado por quienes hacen de la mentira, la venganza y la persecución ideológica, su manera de "gobernar" - finalmente: no comparto ni las ideas, ni las formas de vida, ni los actos de los ricos, quiero decir de los que sudan sangre por todos sus poros, como dijo el viejo y casi olvidado teórico de los "ofendidos y humillados"

la saludo

oscar del barco

* Respetamos la puntuación y el uso de minúsculas del mensaje original

Nietzsche: el temor, el temblor y la risa


Capítulo 10: Ciencia jovial y tragedia
La muerte de Dios es un acontecimiento ya ejecutado, dice Nietzsche, nosotros lo matamos. El loco de La Gaya Ciencia lo grita:

"'¿Dónde está Dios? ¡Se los voy a decir! ¡Lo matamos - ustedes y yo! ¡Todos somos sus asesinos! (...) y como precisamente se habían juntado ahí muchos que no creían en Dios, sus gritos provocaron risas. ¿Se te perdió?, dijo uno. ¿Se extravió como un niño?, dijo otro. ¿No estará escondido en algún sitio? ¿Nos tiene miedo? ¿Se ha embarcado? ¿Emigró? -así gritaban y se reían a coro".

Cierta versión pasteurizada, un Nietzsche para las masas, lo confunde con un librepensador ateo. Si fuera eso, su rol en la filosofía contemporánea sería irrelevante. Para ser ateo no hace falta Nietzsche ni nadie. Creer o no creer en la existencia de Dios no importa nada en absoluto. Los que se ríen del loco, curiosamente, no creen en Dios, pero esa risa no es un saber jovial sino una prueba de su estupidez: ignoran la enfermedad que Europa viene incubando desde hace siglos y que Nietzsche da por declarada: el advenimiento del nihilismo, una catástrofe que da pavor. Incipit tragoedia: empieza la tragedia: con este inquietante anuncio termina La Gaya Ciencia y es de cara a ella que hace falta tenerse en pie -porque Nietzsche sabe bien que se corre el riesgo de desmoronarse. No parece tratarse de un chiste ni de un experimento lúdico.

El 6 de julio de 1881 le escribe a su amigo Johann Heinrich Köselitz (también conocido como Peter Gast):

«Me di cuenta, querido amigo, de que la disputa que se da en mi libro con el cristianismo le tiene que resultar extraña e incluso penosa, pero se trata, sin embargo, del mejor ejemplo de vida ideal que yo he conocido realmente: desde la niñez vengo siguiendo sus huellas por muchos recovecos, y creo que nunca en mi corazón he sido vil con respecto a él. ¡No en vano soy el vástago de generaciones enteras de clérigos cristianos!»

La irrupción de la tragedia al final de su tríptico iluminista tiene varios posibles significados y no parece que a su autor se le pasara por alto ninguno de ellos. Por un lado, Nietzsche retoma su comienzo: El nacimiento de la tragedia. Por otro, ya no se trata de una mera hipótesis filológica para interpretar el género musical de los griegos. Empieza la tragedia misma y no su representación. La tragedia es el correlato sin cuya experiencia la gaya scienza no vale nada. Nietzsche profetiza lo que sobrevendrá en los próximos 200 años siguientes -o sea: durante los siglos xx y xxi-. Solo los que se asoman a ese abismo y no sucumben en él parecen tener derecho a la risa, pero es una risa estremecida. Por último, esta encrucijada histórica mundial lo atraviesa personalmente: su cuerpo y su espíritu se sacuden. Lo acechan la ceguera, el insomnio, los dolores insoportables, las digestiones difíciles, oscilaciones brutales entre la euforia y el abatimiento, una inquietud que lo obliga a caminar horas y horas. Siente "un terrible influjo de la electricidad atmosférica" sobre él, deriva por eso de una ciudad a otra en busca de condiciones atmosféricas más benignas para su naturaleza; y hasta planea huir hacia las planicies mejicanas "al lado del tranquilo océano". Lo asaltan ideas que no sabe si será capaz de sostener. El 14 de agosto de 1881 le vuelve a escribir a Köselitz:

"En mi horizonte han surgido ideas tales como no he conocido nunca. No quiero manifestar nada al respecto para mantenerme a mí mismo en una tranquilidad imperturbable. Las intensidades de mi sentimiento me hacen estremecer y reir. Ya me ha pasado unas cuantas veces no poder abandonar la habitación por el ridículo motivo de que mis ojos estaban inflamados. ¿Por qué? Todas las veces, el día anterior había llorado en exceso durante mis paseos, aunque no lágrimas sentimentales, sino de júbilo. Cantaba y decía tonterías poseído por una nueva visión de las cosas con la que cuento antes que cualquier otro hombre que haya existido".

Este episodio ocurre siete años y medio antes de su desmoronamiento irreversible en Turín y parece prefigurarlo, pero a la vez es la experiencia vital que lo instala en el camino del pensamiento por el que transitará de ahí en más. Nietzsche se sobrepone a este ataque de llanto jubiloso y lo atestigua en los libros que vienen. "Lo que no me destruye, me fortalece". Los estudios nietzscheanos tienden a apartar la crisis del 89 en Turín de su filosofía propiamente dicha: su locura, se dice, no tiene nada que ver con su obra. Pero en el 81 un estremecimiento similar muestra la cercanía del temor, el temblor, el presentimiento y la risa: así puede comprenderse que el final de La Gaya Scienza es el comienzo de la tragedia. Quizás Nietzsche presienta que el peso de esta experiencia va a quebrarlo. Acá tienen el audio del capítulo 10:



Capítulo 11: El nihilismo

¿Qué viene después de la muerte de Dios? El nihilismo. Una catástrofe civilizatoria. De pronto, los ideales que sostuvieron la existencia de generaciones enteras se derrumban y con ellos se desploma la civilización misma. ¿Cuáles son esos ideales que ya no será posible reponer? La justicia, la igualdad, la piedad. Si una forma de amor es posible todavía, será un amor despiadado, el amor a la fatalidad ante la cual los débiles tienen que perecer. Es el aspecto más odioso de la política nietzscheana, que no pasa el filtro de las lecturas bienpensantes. Con la muerte de Dios para Nietzsche también caducan las versiones seculares del cristianismo: la compasión, la conservación de la especie, la democracia, el socialismo, el igualitarismo, el comunismo: vulgares manifestaciones de un nihilismo incompleto, incapaces de asumir todas las consecuencias de la muerte de Dios. 

A esta pusilanimidad de los "últimos hombres", Nietzsche opone la voluntad de poder del Superhombre. No se trata de la bestia rubia del nazismo. Nietzsche es todo lo contrario de un antisemita, los conoce -Wagner, Cosima, su propia hermana y su detestable cuñado, Bernhard Förster lo son- y los desprecia. No tiene especial estima por los alemanes, no se parece en nada a un germanófilo; más bien pone sus expectativas en una europeidad futura nacida de un crisol racial en el que el componente judío será particularmente estimable. 

El Superhombre es el tipo de existencia que salga fortalecida de la catástrofe que se avecina. La superación del hombre que desborda a la humanidad tal como hasta ahora se ha conocido. Un creador de nuevos ideales que sabe que estos ideales son emanaciones de su vida desbordante, una vida en las alturas que ya no reconoce ningún límite. Voluntad de Poder, Superhombre y Eterno Retorno son las respuestas nietzscheanas a la muerte de Dios. 

Del Eterno Retorno, la más extraña de las ideas nietzscheanas, esa que se guarda vacilante para sí hasta engendrar al personaje que pueda decirla por él -Zaratustra- vamos a hablar en el capítulo 12, esta tarde a partir de las 17:00 hs. en Patologías Culturales, FM 88,7. Mientras tanto, acá pueden escuchar el capítulo 11:


Clickeando en el tag Nietzsche encuentran los 11 capítulos de esta saga.

viernes, 24 de junio de 2016

Hoy todo el hielo en la ciudad


El hielo cubre la ciudad,
el cielo ya no existe aquí.
Un congelado amanecer
tiñe de blanco hasta mi hogar.
Cuando la luz ya no puede llegar
la gente en vano se pone a rezar.
No es el diluvio, no es el infierno,
voy a perforar el hielo,
voy a remontarme al cielo
para observar
hoy todo el hielo en la ciudad.
Siendo las doce en mi reloj
parece haberse puesto el sol.
Inmóvil ha quedado un tren
entre el hielo de la estación.
Mientras no hay nadie que pueda ayudar
los niños saltan de felicidad
No es el diluvio, no es el infierno,
voy a perforar el hielo,
voy a remontarme al cielo
para observar hoy todo el hielo en la ciudad.


jueves, 23 de junio de 2016

Los errores del dream team macrista marcan récords

Metas oficiales vs. estimaciones privadas



por Mariano Kestelboim

-Inflación: 20/25 -> 40

-Crecimiento: 0,5/1 -> -2

-Déficit fiscal: 4,8 -> 7

-Pobreza 0 -> 2,5 M más (por ahora; no proyectan esta variable).

Todos los gobiernos se equivocan cuando trazan sus metas económicas, pero los errores del "dream team" marcan récords. Después de asumir y analizar la "herencia", Prat-Gay proyectó esos resultados. Evidentemente, sobrestimaron su capacidad y, en especial, el amor de los mercados. Sus políticas aumentan las ganancias principalmente de los bancos, en contra, sobre todo, de las pymes industriales y de los trabajadores.