Los cines posibles

Los cines posibles
Sunrise (F. Murnau) - Sábado 19:30 - Ultima proyección de Los cines posibles - Alvarez Thomas 1093

viernes, 24 de marzo de 2017

No se empujen ni pisoteen que este temblor ya va a parar

Después de la "Guerra contra el Indio": La otra.-radio, para escuchar clickeando acá 


¡Vamos! Y no se empujen,
ni pisoteen
que este temblor ya va a parar
¡no tengan miedo!

Todos pronto a los botes
y no se asusten
que la marea ayudará
¡les pido que recen!

Quien mueve así los hilos en los gobiernos
locos de gran intensidad
por las verdades que ocultan.

Todas nuestras historias ya son sufrientes
se enturbian y quedan atrás
nos quieren pacientes.

Todos esos colosos son tan golosos
que nos sentencian a flotar
en venenos siniestros.

¡Todos a los botes!



Dejamos pasar unos días de la marea caníbal alrededor de la actuación del Indio en Olavarría. En medio de la brutal operación político mediática que usó este episodio para correr el foco de atención de la crisis política y social que atraviesa el régimen macrista, se intentó reducir burdamente este complejo fenómeno de la cultura popular argentina del último medio siglo para tratarlo como un capítulo más de la trifulca K / antiK, en su versión más banal y reaccionaria. Cuando ni siquiera se sabía la cantidad ni la causa de las muertes ocurridas en el transcurso del recital, todo el país pareció entregarse a un manoseo digno del panel de Intratables, en el que solo cabía optar entre linchar simbólicamente al Indio como un impostor criminal o alinearse como un fiel integrista de la religión ricotera.

Fue imposible en esos días intervenir en la conversación sin caer en la trampa de esta "grieta" zonza y forzada. Todos opinaron desde el sentido común más craso e irresponsable, con la facilidad que da disponer de un muro de facebook o una cuenta de twitter para decir lo primero que se te pasa por la cabeza.

La marea caníbal ya bajó. Desde una perspectiva más tranquila es posible recuperar la extensa historia ricotera desde el under más sigiloso de fines de los 70 hasta los megaeventos de hoy. La discusión sobre el Indio y los Redondos y su modo de pasar desde los sótanos de San Telmo hacia una dimensión masiva y legendaria no es ajena a la cultura rock de las últimas décadas. Yo acompañé como público una parte de ese trayecto, aunque su música dejó de interesarme a principio de los 90.

En el año 2000 hacíamos la revista Parte de Guerra y desde ahí participamos en esa discusión, que se llevaba a cabo en una escala más reducida, entre quienes tenían algo que ver con la contracultura rockera. Conocí bastante a Enrique Symns, que había formado parte de la etapa más under de los Redondos y luego rompió su relación con ellos, hacia quienes dirigió críticas políticas, éticas y estéticas muy duras.

En el programa del domingo pasado de La otra en Radio Gráfica, después de aplacada la "guerra contra el Indio", nos propusimos retomar el asunto, repasar las etapas, escuchar las canciones, releer las viejas discusiones, sin caer en esa dinámica entre fieles y linchadores.

El programa completo, donde también hablamos de política y otros asuntos y escuchamos otra música, lo pueden escuchar acá.

jueves, 23 de marzo de 2017

La torpeza política del gato organizó el frente social que puede vencerlo












El macrismo creyó ver en el conjunto de los docentes argentinos un modelo fácil de demonizar, para doblegar pedagógicamente a través de ellos a todos los sectores del trabajo que, según el cinismo de Carlos Pagni, "si a macri le va bien, van a morir".  

El capricho de no llamar a la Paritaria Nacional que fija el piso mínimo salarial para los docentes de todos los distritos del país -como resultado del cual el estado nacional, según lo ordena la ley, se compromete a compensar la diferencia entre lo que cada provincia puede pagar y ese mínimo- no se justifica con la excusa de que el estado no dispone de los fondos que podrían solventarlo. Esos fondos están, pero el macrismo prefiere subejecutarlos. 

Quebrar el espinazo de los maestros sería, por un lado, establecer un caso testigo para volver a cerrar los convenios salariales a la baja, tal como logró hacer el año pasado con la apreciable colaboración de la CGT macrista. Si lograse instalar la "postverdad" de una inflación del 18%, el gobierno emitiría una señal en varias direcciones: hacia otros gremios con menor visibilidad que los docentes, que deberían empezar a negociar después de impuesta esta pauta; hacia los inversores trasnacionales que están testeando la firmeza política del régimen para bajar los salarios a los niveles subterráneos de otros países de la región; para la burocracia sindical colaboracionista, que así podría seguirse jactando de monopolizar la regulación del conflicto de clases. 

Además, la elección de los docentes y de la escuela pública como el enemigo a derrotar encierra una dimensión simbólica que excede a esta coyuntura. El rediseño social que el neoliberalismo se propuso realizar es incompatible con la tradición profundamente democrática de la escuela pública argentina. Las guarangadas deslizadas en los discursos del gato y de su ministro de educación no son errores contingentes. La clase social que hoy gobierna el país odia de manera visceral a la escuela pública, porque sabe que ahí reside una reserva de las pulsiones igualitarias de la indócil sociedad argentina. El modelo vincular empresarial que el macrismo se propuso imponer en su "revolución cultural" necesita que el tipo de integración social que se trama en las escuelas, los colegios y las universidades públicas caiga en la fosa de los sectores que según Pagni "tienen que morir". 

Para lograr desarticular una construcción colectiva que enhebra la historia de la nación, desde Sarmiento hasta la reforma universitaria radical de hace un siglo, desde el peronismo del 45 hasta el kirchnerismo, haría falta una ingeniería social, sustentada en un despliegue represivo, que el macrismo no está capacitado para sostener ni por su inteligencia ni por su fuerza. Las ofensas discursivas del gato y la burda acción psicológica de los medios corporativos para transformar a los maestros en "choriplaneros" solo lograron activar el instinto de defensa que la sociedad civil parecía haber mandado a dormir el año pasado. El macrismo sobrestimó su propia capacidad política y subestimó mucho el arraigo de la escuela pública en la identidad nacional y popular. Ayer, el canto colectivo "vamos a volver" no bajó de ninguna consigna desde el palco, creció desde el pie, como expresión de un kirchnerismo inorgánico, más cultural que político. Los muertos que vos matáis...

La tremenda marcha de ayer es el resultado de esa mala evaluación. Cada frase despectiva que el oficialismo dejó escapar de sus bocas alimentó la movilización en cien mil asistentes. 24 horas antes de la marcha, el gato dijo eso de los que tienen que "caer en la escuela pública" y así terminó de garantizar la imponencia de la manifestación. Para ciertas tareas delicadas, las armas del marketing no andan. 

El pueblo le asesta al régimen la cuarta movilización multitudinaria en una quincena, preludio de la quinta que será este viernes 24, alimentada también por la ignorancia soberbia de los gerentes y sus torpes ofensas. Pero la marcha federal docente tiene componentes especiales: aglutina a una oposición social novedosa, que no estaba articulada hasta hace poco, porque es probable que una parte de los docentes que ahora están luchando por su dignidad hayan votado hace un año y medio por este gobierno. 

El gato, con su engreída estupidez, logró conglomerar a estas fuerzas dispersas e identificarlas con el sindicalismo más digno y menos corrompible; logró juntar en un mismo palco a dirigentes de identidades políticas que hace mucho no se unían en la acción; logró que esta lucha sindical se acerque a la de los organismos de derechos humanos que se movilizan mañana; logró que los oradores sean aplaudidos por una multitud cuando reclamaron la libertad para Milagro Sala; y logró mostrar que hay un modelo de representación sindical drásticamente distinto al Triunvigato que hace dos semanas tuvo que fugarse de su propio acto corrido por sus bases.

Evaluaron mal. Pensaron que iban a conquistar la consistencia épica que les falta armando mediáticamente al ogro Baradel que se opone a la angelical Mariu. Alguna imaginación febril con poca calle y mucho  trollcenter creyó que así fundarían el relato de su revolución meritocrática. No sabían que en realidad estaban despertando a un tigre.

Para decirlo más corto, la torpeza política del macrismo organizó el frente social que puede vencerlo.

miércoles, 22 de marzo de 2017

El derrumbe del gato

A Mirtha Legrand en su cena del sábado en Olivos se le escapó la palabra "derrumbe" para referirse a la crisis autoinfligida en la que se debate el gobierno macrista desde hace varios meses. Mejor dicho: es muy probable que no se le haya escapado. No estamos hablando de la farándula ni de furcios televisivos, sino de alguien que se mantuvo en la cresta de la ola en la sociedad argentina desde hace bastante más que medio siglo. Uno puede pensar todo lo mal que quiera de Mirtha Legrand y de las posiciones políticas que fue asumiendo. Pero ella vio pasar a Perón, Aramburu, Frondizi, Illía, Onganía, Lanusse, Cámpora, Perón, Isabel. Videla, Viola, Galtieri, Bignone, Alfonsín, Menem, De La Rúa, etc., etc., Néstor, Cristina y el gato, mientras su capacidad para conectar con audiencias masivas no solo se mantuvo, sino que fue creciendo. Es imposible que le falte astucia, así que hay que creerle cuando dice que ayudó a que gane el gato, tanto como cuando lo chucea "no se me haga el cocorito" o los reta "ustedes no ven la realidad". Así que es difícil que se le escape la palabra "derrumbe". 

La nota de ayer de Ricardo Roa en Clarín, "Mirtha Legrand, la desilusionada",está escrita por alguien cuya visibilidad e influencia dependen del dedo de Magnetto; no es el caso de Legrand. Puede haber una lucha intestina entre Magnetto y Mirtha para definir quién sintoniza mejor y antes con el humor social dominante en las clases medias urbanas, lo que luego se propaga hacia el resto de la sociedad. Pero una sola pregunta de ella -"¿cuál es la jubilación mínima?"- tiene para el reforzado blindaje que protege a macri un efecto más nocivo que un millón de horas de Roberto Navarro gritando a cámara. Y al Grupo Clarín no le alcanzarán varios meses de todas sus señales operando full time para reparar el daño causado en esos 5 segundos: la cara del gato al haber sido pescado en falta, su abatatamiento y su incapacidad insalvable para responder a esa sencilla pregunta fuera del coaching. 

Mirtha fue contratada por Magnetto como parte de su estrategia para voltear a Cristina (no lo lograron), pero Mirtha no depende del gato ni de Magnetto. Tiene autonomía y se apresta a sobrevivir al derrumbe. Lo de Ricardo Roa de ayer no es una "columna de opinión" sino una manifestación del malestar que en el Grupo causa la evidencia de que alguno de sus contratados no se adecuen a los ritmos de negociación del jefe. Clarín va a abandonar al gato en el momento en el que el costo de descrédito frente a sus audiencias sea más alto que los negocios que aún puede arrancarle. No es sostenible en el tiempo que Clarín se resigne a sintonizar con el núcleo duro del macrismo: está obligado a apuntar a una base social más amplia. Y la felpeada de Mirtha dolió por lo poco que a ella le costó consumarla, precisamente porque sus dardos alcanzan al corazón del cualunquismo que el régimen cree tener atado. Sencillamente: el presidente es humillado en público en una señal amiga, por no saber cuánto gana un jubilado.

Algó falló en la estrategia de marketing: justo en ese tema en el que el macrismo cree que nunca se le puede escapar la tortuga. Una conversación con Mirtha no es lo mismo que una conversación con Susana. La figura de la esposa presidencial como parte de ese triángulo impresiona por su absoluta inconsistencia discursiva y gestual, en comparación con esta anciana de 90 que no necesita a Durán Barba ni ningún troll center para conectarse con el humor social. Pero un equipo de expertos de comunicación no debería desconocer quién es Mirtha. En este sentido, el error del equipo es comparable al de Lopérfido al llevar a De La Rúa a conversar con Tinelli. Hay una fracción de segundo en el que las cámaras captan la cruda verdad.

Lo que sucedió el sábado a la noche es lo que viene sucediendo desde hace varios meses, pero ahora de modo fulminante. Como dijo bien Mirtha: el derrumbe. De una construcción imaginaria que se hizo con materiales de diversa procedencia. 2016 fue el año en que el gato estuvo blindado por Clarín, gran parte del PJ y la CGT, el episcopado y gran parte del Poder Judicial. Pocas veces en la historia argentina los factores del poder se alinearon para sostener un proyecto político como en esta ocasión. No se trata del gobierno del PRO, sino del gobierno de las clases dominantes. Las contingencias de la historia hicieron que quien quedara a la cabeza de este régimen fuera mauricio macri. Por astuto e infalible que sea su equipo de asesores (aunque se acaba de demostrar que no lo es), por maciza que sea la coalición social que lo gobierna, en el sistema presidencial que rige a la Argentina el que queda expuesto es el titular del ejecutivo. Y las exposiciones a las que está sometido nos están mostrando una realidad asombrosamente precaria. Por lo tanto, está destinado a dilapidar con mucha rapidez el poder político que las elecciones de 2015 le otorgaron: el derrumbe. Mirtha lo dijo. El triunvigato de la CGT lo entendió en contacto con sus propias bases hace dos semanas.

Pero no todo es estrategia comunicacional. Menem no necesitaba de tanta sobrevida asistida; Cristina los tuvo siempre en contra. No solo se trata de cómo comunicar sino qué es lo que hay para comunicar (o impedir que se comunique). El proyecto político que se quiere llevar a cabo. Carlos Pagni lo está diciendo en sus columnas: si a macri le va bien, hay sectores de "la economía" que van a morir. Cuando Pagni dice "sectores de la economía" hay que pensar en lo que Cavallo llamaba "provincias inviables": están hablando de millones de personas. 2016 fue también el año en que algunos formadores de opinión del progresismo cool se sintieron colegas de Pagni y compartieron amables charlas, llenas de guiños y sarcasmos refinados. Estos formadores llegaron a postular que no estaba gobernando la vieja derecha, que se trataba de algo nuevo. Es obvio: que el macrismo llegó por el voto popular, pero el voto no es un dato suficiente para determinar la estrategia del proyecto. En 16 meses hubo tiempo de sobra para avivarse de que esta nueva derecha es moy parecida a la fea vieja derecha. Su único plan es bajar los salarios, crear un ejército de desocupados y reprimarizar la economía. El manejo de twitter no alcanza a establecer una diferencia cualitativa en el proyecto. Del otro lado está el pueblo argentino, que tampoco es tan nuevo. Hay una tradición de resistencia y movilización ante el ajuste que no inventaron Néstor ni Cristina. Ni nació en las asambleas barriales de 2001. Entonces, la predicción del corrimiento desde "los extremos" (?) hacia "la moderación" que sobrevendría al terminar el mandato de Cristina fue rápidamente falsada. 

Dos o tres datos de hoy refutan la "novedad" de la derecha y su "moderación": macri trata de encarar el conflicto salarial con los docentes despreciando torpemente a la escuela pública, nada menos, una de las claves de la historia nacional desde sus mismo cimientos. Patricia Bullrich, otro personaje tradicional de nuestra historia, sale a respaldar la (falta de) firmeza del gobierno diciendo "Vamos a actuar y puede haber consecuencias, pero no significa que vaya a haber un muerto". Y Elisa Carrió, servicial, acusa a los manifestantes de estas semanas de querer desestabilizar al gobierno y suplica: "no hay que reprimir, porque están buscando muertos". El derrumbe y los muertos: un clásico nacional.

La cárcel de Milagro Sala fue el intento temprano de disciplinar la protesta social. No funcionó. El blindaje alrededor de la precaria figura presidencial duró un año. Las amenazas de encarcelar a Cristina perdieron eficacia por dos motivos: cada vez que amenazan sin llevarlo a cabo, enardecen más a su núcleo duro, pero a la vez recelan que meterla presa funcione como un baldazo de querosén para aplacar las llamas. Hoy una torpeza asombrosa los lanzó a demonizar a los docentes, creyendo que podría ser tan fácil como demonizar a Luis D'Elía o a la Morsa.

Un país en guerra contra las maestras es inviable. El enemigo se está equivocando y en estos casos es conveniente no interrumpirlo. 

El mayor peligro: que el derrumbe produzca "nuevas muertes".

martes, 21 de marzo de 2017

Marcha federal educativa: hoy y mañana. Mañana todos a Plaza de Mayo



MARCHA FEDERAL EDUCATIVA”: LA PATRIA SE VISTE DE GUARDAPOLVOS BLANCOS.

Comenzó ayer la Marcha Federal Educativa que partió del NOA, NEA, Patagonia, Cuyo y Pcia. de Buenos Aires hacia Plaza de Mayo.

En distintas provincias se están realizando acciones en el comienzo de la Marcha Federal.
En Santa Fe , AMSAFE, encabezada por Sonia Alesso - Sec. General de AMSAFE y CTERA - lanzó el Foro Santafesino en Defensa de la Educación Pública, la Ciencia y la Tecnología.
En Misiones los docentes nucleados en UDPM realizan caminatas por los pueblos y encuentros con la Comunidad Educativa.
En Pcia. de Buenos Aires, SUTEBA y el Frente Gremial realizan acciones en escuelas, Concejos Deliberantes. Hoy además habrá actos, radios abiertas y marchas de antorchas.
Por la mañana partió la columna de ATECH, Chubut.
En Ciudad de Buenos Aires, UTE junto a universitarios, estudiantes, científicos y otras organizaciones realiza hoy a las 18 hs. una clase pública en el Cabildo.
Hoy por la mañana hubo actos en Rawson, Comodoro Rivadavia y Esquel y a las 18 hs. habrá un acto en Bariloche.
Así la Marcha Federal Educativa empezó a calentar motores desde los distintos puntos del país.
Por Paritaria Nacional Docente, por salarios dignos y en defensa de la Educación Pública.

Buenos Aires, lunes 20 de marzo de 2017


Todos somos docentes y exigimos respeto, salarios dignos, apego a las leyes #ParitariaFederalDocente #MarchaFederalDocente
Corriente Federal de Trabajadores de la CGT.

Luego de la reunión de paritaria del 14 de marzo, la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), de la cual ADUBA forma parte, resolvió convocar a un paro nacional de 48hs para los días 21 y 22 de marzo, ante la pérdida del poder adquisitivo superior al 10% de los salarios de los 180.000 docentes universitarios de todo el país.

Asimismo, en un plan de lucha en conjunto con todos los gremios de la educación, participaremos de la MARCHA FEDERAL EDUCATIVA el día 22 de marzo, a las 10hs.

Reclamamos una recomposición salarial del 10% (debido al deterioro del 6% hasta el año pasado, cuando nuestro acuerdo salarial del 35% quedó por debajo de la inflación oficial, que fue de un 41%, y un 3,8% en los 2 primeros meses de este año).

A su vez, rechazamos el techo salarial del 18% que el Gobierno intenta imponer a los docentes y a todos los trabajadores, ya que los datos oficiales de la inflación de los 2 primeros meses del año, más los tarifazos que aún quedan pendientes, muestran que la inflación del 2017 será muy superior a dicha cifra.

Asimismo, reclamamos por la continuidad de nuestro Convenio Colectivo de Trabajo: el adicional por título (Especialización, Maestría y Doctorado), el plus a la dedicación exclusiva, el plan de jerarquización laboral y la renta para los docentes ad honorem y contratados.


lunes, 20 de marzo de 2017

Maestros en situación Hiroshima


Dijo el gato:

"Hace unos días Infobae publicó esta foto que me llamó mucho la atención. Unos chicos de 7 y 8 años toman una clase al aire libre en medio de una ciudad completamente en ruinas. La foto fue tomada en Hiroshima meses después de la explosión atómica que arrasó el 90% de los edificios, fábricas, calles, plazas y casas de esa ciudad y dejó más de 150.000 personas muertas, decenas de miles de ellas de manera fulminante.

"Sin embargo en la foto se ve que los chicos continuaron estudiando en una escuela sin paredes, sentados en pupitres rotos, cajones de carbón y mandarinas rodeados de su ciudad pulverizada. Dos meses después de la bomba, de pie, al frente de todos ellos volvió a estar el maestro. Dando clases como todos los días, como si nada hubiese cambiado, aunque los chicos no tuvieran ni libros ni cuadernos y muchos de ellos, tampoco padres.

"Por dos años Hiroshima estuvo en ruinas, sin escuelas, pero durante ese tiempo sus alumnos nunca dejaron de asistir a clases y los maestros nunca dejaron de estar al frente de ellos.
Para que un país pueda levantarse la escuela nunca debe parar".

Es decir, quien hoy ocupa la presidencia de la Nación puso a los maestros en situación Hiroshima. Un país cuyo presidente pone a los maestros en situación Hiroshima es inviable. Ante semejante alternativa, ¿qué puede llegar a caer antes: un país, los maestros o un gato?

domingo, 19 de marzo de 2017

Mirtha, el gato y el derrumbe: ¿recién sabés por dónde vamos?




[En el minuto 1,40 del video]

Mirtha: Yo creo que ustedes no ven la realidad. No ven la realidad. La gente está muy quejosa [Mirando a fuera de cámara] Paren de hablar, chicos ahí, por favor, estamos en televisión y en vivo, ¿eh? [Vuelve a dirigirse al gato]: La gente está muy quejosa, muy quejosa.

Gato: Yo estoy diciéndote claramente que lo tengo claro.

Mirtha: ¿Sabés cuándo creo que empezó... no quiero emplear la palabra "derrumbe", pero el descreimiento? Con las primeras facturas de luz.

Gato: Y... fue muy... muy...

Mirtha: Ahí la gente empezó: "pero, ¿vos viste?, yo pagaba x cantidad y ahora mirá lo que pago, yo no puedo...". ¡Los negocios que han cerrado! ¿Los teatros, inclusive! Hay gente que no puede pagar esas sumas.

Gato: Y, sí...

Mirtha: ¿Sabés por qué? Porque no se hizo gradualmente.

Gato: No, ¿cómo? ¿Recién sabés por dónde vamos? Lo que estamos cobrando de la electricidad es el 45% de lo que vale.



El gato no sabe cuál es la jubilación mínima: