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martes, 20 de noviembre de 2018

lunes, 19 de noviembre de 2018

Aguad a Novaresio: El gobierno intenta sacar al país como al ARA San Juan (sin repregunta de Novaresio)

La versión de la barrabasada es censurada en el canal oficial de América en Youtube


"El gobierno intentó salir de esta locura del país que le faltan 25 mil millones de dólares por año sin que nadie quedara en el camino, como el ARA San Juan, nadie tenía que quedar en el camino", dijo Aguad en Debo decir, sin repregunta de Novaresio.

Novaresio anoche le dio al milico Aguad más de media hora de aire cómodo para que blanquee su imagen después del desastroso final del ARA San Juan. Para hacerlo, el "periodista independiente" rompió la clásica estructura de Debo decir y se sentó solo junto al milico, impidiendo la intervención de algún otro invitado que pudiera arruinar el discurso de marketing que el gobierno trata de instalar como "noticia positiva". Novaresio fue muy complaciente con uno de los funcionarios más desastrosos de un gabinete en el que tiene mucha competencia para ver quién es el más cretino. Cuando Novaresio invita a alguna figura de la oposición es usualmente secundado por alguno de los periodistas hiperoficialistas del Grupo América para que interrumpan al opositor y desvíen la conversación hacia la "pesada herencia" o "los cuadernos de Centeno". Acá no pasó. Novaresio deja explayarse a Aguad sin sobresaltos.

Al final, como para poner un toque pseudocrítico, Novaresio alude a la calamidad económica producida por el macrismo y lo hace en términos ciertamente suaves. Esboza un reproche sobre la pérdida del poder adquisitivo de los jubilados y el perjuicio que les significó el nuevo cálculo de las jubilaciones que remplazó al que había establecido antes Cristina. Dice Novaresio:

El gobierno dijo que con la nueva fórmula jubilatoria [los jubilados] no iban a perder plata y [ahora] se quedan 18% atrás de la inflación.

Y, a los 24:24 del video que todos pueden ver acá, Aguad establece la comparación esclarecedora:

"El gobierno intentó salir de esta locura del país que le faltan 25 mil millones de dólares por año sin que nadie quedara en el camino, como el ARA San Juan, nadie tenía que quedar en el camino".



Es probable que Novaresio se haya dado cuenta de la barbaridad que acababa de confesar Aguad y por eso, en lugar de repreguntar, apurado por disimular el papelón, haya cortado al milico y terminado abruptamente el reportaje: "Le propongo que la próxima venga y charlemos de estas cuestiones...".

Algunas evidencias:

- Estas bestias del gabinete hablan sin filtro e involuntariamente terminan por decir lo que hacen: el macrismo está llevando al país a terminar como el ARA San Juan.

- Un cretino como Aguad, sin un periodista cómplice, no resiste un reportaje. Con un periodista cómplice tampoco, si el espectador está atento a lo que dice.

- Aguad probablemente haya intentado comparar el país conducido por el macrismo con el submarino hundido alentado por el intento de transformar el tardío y sospechoso hallazgo del ARA en una noticia positiva. No pensó en la peligrosidad de hacer esa comparación. La verdad de algún modo aflora.

- Su soltura para decir un disparate es prueba de que la aparición del submarino justo un año después de su desaparición fue planeada como una maniobra oportunista para fijar agenda positiva. El intento parece fallido no solo por el fallido de Aguad, sino por la repulsa con que el anuncio oficial fue recibido por los familiares de los tripulantes muertos en el estrago.

- Los que sí se dieron cuenta de la barrabasada de Aguad son los propietarios del Grupo América (Vilas-Manzano), que en su canal oficial reproducen casi toda la entrevista y, oh casualidad, le rebanan el despiste final del milico. Sin blindaje mediático, el gabinete de monstruos no soporta el contacto con el aire. Habrá que retener y transcribir estos pasajes porque quizás, en días de patrullaje en las redes sociales como estos, la versión completa que acá reproducimos sea borrada y solo quede la versión rebanada oficial de América.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Television en la radio

La otra.-radio: Hoy a las 12 de la noche en Radio Gráfica, FM 89,3, online acá



Hoy en La otra.-radio, FM 89,3 Radio Gráfica, online acá, vamos a hacer un recorrido por la historia de la banda Television, desde sus inicios con Richard Hell -un clásico personaje maldito del rock-. Un repaso por sus dos discos de estudio -el más conocido, Marquee moon, y el ignorado Adventure-, su separación, las carreras solistas de Tom Verlaine y Richard Lloyd -sus dos guitarristas- y sus retornos desde 1992 hasta hoy.

Desde su vuelta tuvieron más reconocimiento popular, pero siguen siendo una banda de culto, a pesar de que hasta David Bowie haya hecho versiones de canciones de Verlaine.

Viene nuestro Santiago Segura y hablará de algunas conexiones argentinas de Television: Fricción, Charly García y del guitarrista Jimmy Rip, integrante de Television y reconocido sesionista que hoy vive en Tigre.



Una noche agitada, las calles tan brillantes
el mundo era tan delgado y entre mis huesos y mi piel
ahí había otra persona
que estaba un poco sorprendida
para encarar a un mundo tan lleno de vida
¿cómo me cayó?
¿me hizo sentir mal?
nahhh... (¿uh?)
caí en los brazos de la Venus de Milo.

Sabé que es como un nuevo tipo de droga
mis sentidos se agudizaron y mis manos como guantes
Broadway se veía tan medieval
parecía agitarse como páginas de un libro chiquito
y me caí riendo
con un viejo amigo
¿cómo me cayó?
¿me hizo sentir mal?
nahhh... (¿uh?)
caí en los brazos de la Venus de Milo.

De repente mis ojos erstaban suaves y temblorosos
yo sabía que era dolor, pero el dolor no dolía
después Richie dijo:
"eh, man, vamos a vestirnos de policías,
¡pensá en lo que podemos hacer! "
pero algo nos dijo: "mejor no."
y caí
¿me hizo sentir mal?
nahhh... (¿uh?)
caí en los brazos de la Venus de Milo.

Facebook censura





Desde hace un par de horas en mi cuenta de facebook estoy recibiendo centenares de notificaciones como estas.

Acá había una foto de cuando Avelluto fue abucheado en el Festival de Cine de Mar del Plata. Fakebook me la bloqueó.

Mar del Plata 12: Entre dos aguas (Isaki Lacuesta)


por Erica Vainscheinker

Retomando en la vida adulta la historia de los hermanos de La Leyenda del Tiempo, Lacuesta ofrece una obra potente que se balncea entre la ficción y el documental (las dos aguas del título). Las dos aguas son también las de los hermanos: un agua controlada y un agua desbocada. Agua donde se bañan, agua que lloran, agua como atmósfera y emoción principal del film. Y las palabras que nos cuestan entender por su acento y velocidad, pero no importa, porque su sentido es como un río que no deja de fluir. Las palabras salen a borbotones. Inundan al espectador con su tsunami de emoción. 

Uno de los hermanos sale de la cárcel y su esposa lo hecha de la casa. El otro vive con su mujer e hijas, quiere progresar y trabajar. El primero está desesperado por no querer ser sí mismo y el segundo por querer serlo, podríamos decir con nuestro amigo Kierkegaard. Desesperados al fin. El primero es llevado por un grupo religioso a bautizarse en el río. Pero no hay agua que pueda salvarlo de sí mismo, del dolor que no puede superar por la muerte de su padre. Por eso no se bautiza: dice que no está listo. El otro hermano supone estar salvado: con el dinero que consiga como marinero unos meses en otros lugares del mundo, pondrá una panadería. 

Mar y río, dos aguas que por momentos se juntan y por momentos se separan, se funden y se apartan. La película comienza con el nacimiento de la hija del hermano descarriado. La escena es fuerte: muestra propiamente el momento en que nace la niña, con una música española en un primer plano sonoro que enfatiza ese momento único. Nacimiento al comienzo, casi al final la visita a la tumba del padre: muerte. Pero la muerte puede ser también un nacimiento: hay algo en el primer hermano que termina y algo que comienza de la mano de sus tres pequeñas hijas. Frente a un río, casualmente, donde pueda, quizás, renacer.

Entre dos aguas resultó la película que el jurado eligió como la mejor de la competencia internacional de esta edición del Festival de Mar del Plata. Un premio justo.

Mar del Plata 6: Corsario (Perrone)


por Oscar Cuervo

¿Cuándo, dónde transcurre Corsario, la más reciente película de Raúl Perrone? Por la textura de su imagen de baja resolución y foco imposible, parece tratarse de la copia de una copia de algún registro fílmico de un soporte no profesional tomado durante los años 60, con la fragilidad que tienen los materiales en proceso de corrosión. Como sucedía en el epílogo de P3ND3JO5 y en Ragazzi, aparece la referencia de Pier Paolo Pasolini, esta vez icónica, aunque nunca se lo mencione así. Camina por las calles de un suburbio y se detiene a observar y capturar con su cámarita a sus ragazzi di vita. Se les acerca, conversa, camina, fuma o toma con ellos, se retira con alguno a un descampado o a una obra en construcción. La rusticidad de la imagen produce por sí misma una vibración emocionante para un ojo endurecido por la imperiosa nitidez del digital.

Pero Corsario no es una simulación paródica de los 60. Los espacios que recorremos son los de Ituzaingó, según elocuentes marcas callejeras, grafitis y pizarras de kioscos del conurbano. No es un suburbio romano. Lxs chicxs a lxs que el Pasolini icónico mira con amor y deseo (ágape y eros) lucen un estilo actual: tienen piercings, van en skate, ostentan con orgullo queer una androginia típica de hoy que Pasolini no debe haber imaginado. Primera distancia entonces con el espectro invocado -ya por tercera vez en los últimos films por Perrone- del poeta corsario.


Entonces: ¿Roma o Ituzaingó?

Corsario tiene un prólogo que instaura esta vacilación y la deja en suspenso. Con una textura diferente del resto de la película, con el filo cortante del digital, los primeros minutos bailan con la cadencia áspera de la voz del asistente de Pasolini -¡vuelven las voces naturalistas al cine de Perrone!-, encarnado con mesura por Alejandro Ricagno, también él un ícono de la cinefilia porteña, poeta, ensayista y actor de filiación pasoliniana. ¿Quién si no Ricagno podría oficiar de mediador del friulano en su arrime a la juventud bonaerense? Hasta quienes nunca se hayan cruzado con Ricagno podrán sentir en el grano de su voz, en su acento de calle Corrientes, en su pelambre seca y en los pliegues de su cara las marcas de la historia que corre desde el momento en que Perrone empezó a filmar hasta hoy, cuando el fantasma de Pasolini lo visita. Este prólogo transcurre durante un casting al que el venido asiste silencioso o solo habla al oído del asistente. Les pibes que se presentan leen con la dificultad de una escuela pública complicada algunos versos de Dylan Thomas. Las indicaciones de Ricagno apuntan a la busca de una fotogenia o una gracia en los desplazamientos que se sobreponga a los tropiezos de dicción. Lxs chicxs encarnan el registro estrictamente documental de Corsario.


En Corsario hay desajustes cronológicos que desalientan una determinación unívoca del tiempo histórico y disparan flechas inciertas, como si viéramos el presente a través de un prisma que nos aleja de él, como la subjetiva de un viajero distante. O como si el alma errante de Pasolini viniera a buscar a los chicos del siglo xxi argentino como objeto de su mirada deseosa. La voz que acompaña el paseo por la tarde de Ituzaingó ya no proviene del espacio intradiegético, otra vez se fuga hacia un espacio lírico y pronuncia en italiano el amor (eros) a los muchachos:

Mis amantes no pertenecen a las clases ricas,
son obreros de barrio o peones de campo;
nada afectados, sus quince o sus veinte años
traslucen a menudo fuerza brutal y tosquedad.
Me gusta verlos en ropa de trabajo, delantal o camisa.
No huelen a rosas, pero florecen de salud
pura y simple. Torpes de movimientos, caminan sin embargo
de prisa, con juvenil y grave elasticidad. (...)

Podrían ser versos de Pasolini pero no: se trata de un poeta maldito que antes había profesado el amor por los muchachos. Pasolini es hablado por Verlaine. Para abrir el rango de referencias, entre el paseo conurbano en blanco y negro desenfocado se intercalan planos de derroche cromático, flores que parecen enviarnos al fin de Expiación, exhalar el aroma embriagador de la juventud o quizás simplemente te regalen una ofrenda fúnebre. Como si Pasolini hubiera llegado acá a hacer una remake de Caravaggio, otro que amaba a los muchachos e iba por suburbios peligrosos en los que encontró su muerte violenta, lxs chicxs posan en medio de tableaux vivants renacentistas. ¿Demarcan Pasolini, Verlaine y Caravaggio el volumen de un cono temporal en alguno de cuyos puntos busca situarse la mirada de Perrone? ¿Cómo filmar con nitidez desde distancias focales tan escurridizas? El desenfoque es precisamente la clave productiva de Corsario, el recurso con que el autor se para de manos ante la prepotencia de la nitidez en la era digital. Como diciendo: estas máquinas nos ofrecen imágenes tan nítidas que no nos dejan ver.


La forma es sencilla en extremo y solo en la indeterminabilidad de situación de su mirada crece el enigma. La película lleva como subtítulo "Un poema de Perrone" y su juego de repeticiones y rimas y su austeridad narrativa nos invitan a recorrerla como un poema visual. Cine de poesía, en el léxico pasoliniano. Son pocos los cineastas que pueden transmitir emoción solo con la vibración de una imagen en vías de extinguirse, con la fragilidad y las resonancias que invoca. Esa fragilidad alcanza momentos de tensión erótica apenas con el balanceo de un alambrado o el roce de unas manos.


Perrone se mueve contra la corriente de la nitidez digital: Corsario guarda una rusticidad figurativa que es su forma de ser extemporáneo. Según pude enterarme, la más frágil de las texturas visuales con las que jugó en toda su filmografía resulta del uso de una cámara estenopeica. No voy a extenderme sobre acotaciones técnicas que no domino y cualquiera puede buscar en google. La palabra habla de una apertura estrecha: ὀπή quiere decir agujero y στένω significa estrecho. Esta angostura renuncia a una profundidad de campo aceptable según los hábitos de mirada actuales. La cámara estenopeica nos arroja brutamente hacia atrás, a la prehistoria del cine: Aristóteles y Euclides ya hablaban del agujero estrecho por el que entra la luz a una cámara oscura hace casi 2500 años. Este es el gesto técnico-político al que Perrone apela en la era de la nitidez. Recibo un manuscrito suyo explicando el por qué:


Corsario apela a la técnica de registro de imágenes más primitiva que hasta ahora haya usado. En su simplicidad esquiva, es una de sus obras maestras.