Santiago Maldonado

Santiago Maldonado
Con vida te queremos

lunes, 21 de agosto de 2017

Tu luz mi hoguera



¿Dónde vas? ¿serás mi sirena?
¿Por dónde vas?
Esa es mi ilusión
Tu luz mi hoguera
¿Quién serás? pregunta la arena
Volviendo al sur estoy
Llegando al mundo estoy
de nuevo.
¿Dónde vas? ¿cuál es tu idea?
Me llevarás profundo entre perlas
Seré tu tierra
¿Quién serás?
Tengo una idea
Volviendo al mundo estoy
Llegando al sur estoy
de nuevo
Volviendo al mundo estoy
de nuevo
Llegando al sur estoy
Volviendo al mundo estoy
de nuevo.



*a esa hora de la madrugada de barracas la mejor música del universo estaba sonando en la otra.-radio*

domingo, 20 de agosto de 2017

La foto de la semana

Hoy a las 12 de la noche en Radio Gráfica FM 89,3: la unidad contradictoria es más decisiva que la identidad abstracta


En la foto se ubican, de izquierda a derecha, Sonia Alesso (secretaria general de Ctera), Hugo Yasky (secretario general de la CTA y candidato a diputado nacional por la lista bonaerense de Unidad Ciudadana), Juan Carlos Schmid (triunviro de la CGT y secretario general del Sindicato de Dragado y Balizamiento), Pablo Moyano (dirigente de Camioneros), Pablo Micheli (de la CTA Autónoma) y Roberto Baradel (titular de Suteba). 

El encuentro se hizo el viernes pasado en la sede de SUTEBA para firmar el acuerdo de ir a la marcha del martes 22 a las 15:00 hs. hacia Plaza de Mayo. La primera marcha en la Plaza a la que concurre la CGT desde la asunción de macri.



Creo que no es lo más importante que la CGT (o una parte de ella) vaya a la Plaza, sino que este tipo de unidades empiecen a concretarse. Y la exigencia de la aparición con vida de Santiago Maldonado tiene en este contexto una importancia imposible de sobreestimar. Se trata de una dinámica de la historia que no se pierde en las callejuelas de los tacticismos.

Si alguna vez se juntaron todos estos dirigentes gremiales para acordar una acción conjunta, debe haber sido hace mucho tiempo. Resulta impactante la heterogeneidad política que se condensa en ese espacio de SUTEBA, un lugar que añade significatividad al encuentro. La reunión de estos sectores no suprime sus diferencias políticas ni borra las contradicciones, pero postula un concepto de unidad en la acción fundada no en las identidades políticas sino en intereses objetivos. La convergencia de esos intereses objetivos trasciende sus motivaciones subjetivas: una fuerza muy poderosa los ha llevado a juntarse, más trascendente que sus voluntades sectoriales. Esta foto y esta declaración parecían difíciles de concretarse hace no tanto tiempo.

Son muchos los que están hablando de unidad en estos días. Pero la unidad es un concepto político interesante cuyo sentido necesita ser despejado: ¿unidad para qué? ¿unidad con quiénes? ¿unidad sin quiénes? (porque cualquier unidad supone un sin). El para qué debe construirse políticamente, porque nunca es evidente ni está dado a priori.

El con quién es el elemento que se presta a ser más fetichizado, pero no puede dejar de ser escurridizo: cualquiera de los que están ahí podría no estar y en su lugar podría haber ido cualquier otro sin que la escena perdiera densidad. Está claro que el peso que porta cada uno de los que están ahí no es indiferente: no es cualquierismo. Las diferencias entre ellos (en sus posiciones de los últimos años) es lo que añade riqueza y complejidad a la foto.

No hace falta hacer de la dialéctica un dogma para advertir que no se trata de una unidad a priori, proveniente de la esencia inmarcesible del peronismo, para poner un ejemplo de mal idealismo que se usa con lamentable frecuencia. Ese idealismo berreta que en los últimos tiempos llevó a declamar el imperativo de que se una "todo" el peronismo para enfrentar electoralmente al partido del régimen. Ese "todo" no existe, es probable que nunca haya existido y es seguro que no va a existir.

Parece una discusión filosófica (lo es). Pero es una cuestión decisiva para la práctica. Las unidades se construyen entre los distintos. Y sin que se pierdan sus diferencias.

En esa foto hay ausentes. Pero incluso entre las ausencias hay diferencias. Porque, por un lado, faltan algunos que están, o mejor dicho estarán el martes. Al ratificarse la marcha que inicialmente había sido convocada con serias dudas y sin una total determinación por el plenario de la CGT (esa "totalidad" es ahora irrelevante), esta semana se plegaron a la convocatoria el Movimiento Evita, la CTEP, Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa. Como es notorio en esta enumeración, ahí todavía hay mayor diversidad política.

Y no podemos olvidar a la Corriente Federal de Trabajadores, que integra la CGT desde una posición disidente a su conducción oficial. El sector gremial liderado por el radical Sergio Palazzo no está en la foto ni va a reunirse sin más en la mala unidad idealista del panperonismo. Pero su ausencia en la foto es contingente: podría haber estado Palazzo o cualquier otro dirigente de la Corriente, peronista o no, y de hecho van a estar en la marcha del 22, porque este sector fue uno de los impulsores más insistentes y decididos.

Más allá de los mencionados, hay otros ausentes en la foto que también están: el sindicalismo de izquierda, con un fuerte componente trosquista, va a ir el 22 a la Plaza y sus consignas diferenciadas, muy críticos de la conducción cegetista y sin ninguna intención de formar parte de un panperonismo. Está muy bien que estén y que no bajen ninguna de sus banderas.

Esa misma tarde en otro lugar no tan lejos de ahí se juntaba el sindicalismo de izquierda. Leandro Sorribas, delegado de ATE-RUB y de la Marrón Clasista, declaró en ese plenario: “Sabemos las diferencias que tenemos, con la conducción de ATE, por eso los clasistas marcharemos junto a los trabajadores de Pepsico y todo el sindicalismo clasista, contra el ajuste de Macri y de todos los gobernadores. Sin embargo vemos muy importante para el conjunto de la clase obrera que se exprese contundentemente en la plaza el grito de Paro Nacional. Negarse a esta pelea, más allá de las diferencias que tengamos, sería avalar la tregua que la CGT prepara para el día posterior a la marcha. No alcanza con contentarnos entre nosotros con que no confiamos en el triunvirato de la CGT, necesitamos que se exprese con fuerza la denuncia a la tregua, para que escuchen todos los trabajadores del país. Con Macri ni tregua: paro y plan de lucha hasta derrotar el ajuste”.

Y después la foto también incluye la ausencia de los que no saben si estar o no estar: antes del martes tendrán que definirse. Y también está la ausencia de los que saben que no van estar. Esa diferencia tampoco se puede totalizar bajo ningún "pan" nada. Por alguna razón los otros dos triunviros no fueron ni firmaron el documento. Se mantienen en un silencio ambiguo que los cobija de sus carencias, porque no saben si les conviene estar. No es una conveniencia subjetiva, es objetiva. Tampoco estarán Pichetto, Massa, Schiaretti, De La Sota, Manzur, a los que nadie les va a negar su condición de peronistas si no van. Tampoco se va a lamentar su ausencia, si se presenta.

Dicho corto: no es condición necesaria ni suficiente ser peronista para estar. No hace falta plasmar ningún acuerdo electoral ni partidario. No es preciso provenir de ninguna esencia primigenia. Esto es política, pero es otra instancia de la política, indispensable y diferente.

“Hay que empezar a discutir un programa de los trabajadores, que ponga el eje en las reivindicaciones y en la lucha política que tendremos que dar para resolver todos los problemas de la Argentina, porque no podemos esperar soluciones de los mismos que causan los problemas", dijo Esteban Castro, secretario general de CTEP, organización cercana a Bergoglio. Y yo levanto las dos manos en apoyo a estas palabras.

Los movimientos sociales toman esta marcha como una continuidad de las jornadas de lucha para exigir la implementación plena de la Ley de Emergencia Social, la sanción de la Emergencia Alimentaria y la exigencia de la aparición con vida de Santiago Maldonado.

Ahora resulta indispensable que la presencia en la marcha de la falta de Santiago Maldonado sintetice todas las diferencias.

¿Habrá un solo orador? ¿Será Juan Carlos Schmid? ¿Qué dirá? Veremos. No hace falta tener todas las garantías a priori ni asegurar los resultados para converger en la acción, nunca carente de riesgos. Porque no se trata de ningún fin, sino de un principio cuyo fin todavía no puede avistarse.

sábado, 19 de agosto de 2017

Fernando Martín Peña y el circo de la reapertura de la Lugones: cine ni restaurado ni preservado

En la sala de DAC [Directores Argentinos Cinematográficos] yo quería poner un proyector de 35 mm y después pensé para qué, si el digital se ve y se escucha mejor. Hay muchos intereses en esas versiones de si hay que tenerla en fílmico.
CARLOS GALLETINI, PRESIDENTE DE DAC


La cacareada reapertura de la Lugones, después de 4 años de permanecer cerrada con la inverosímil excusa de una refacción absurdamente prolongada para las dimensiones de una sala de 200 butacas, no tiene ningún motivo de celebración. 

Que la sala haya estado cerrada tanto tiempo y que se abra sin que se expliquen los motivos de la demora extraordinaria, que durante estos años hayan simulado varios intentos de reapertura fallida y abortada sin explicaciones, que no aparezcan responsables políticos del cierre ni una rendición de cuentas del tiempo insumido, que el actual subdirector del INCAA, el juez Fernando Enrique Lima, agite desde las redes sociales una histérica euforia por la tardía reapertura, luego de haber sido durante un período uno de los impulsores de la movida "Reabran La Lugones", reclamo que fue extinguiendo a medida que se acercaba políticamente a ocupar un cargo en el gobierno actual, son todos motivos de vergüenza y no de celebración.

Resulta igual de repelente la jerga macrista asumida por el acomodaticio funcionario municipal Jorge Telerman, hablando de una "puesta en valor" con una terminología financiera totalmente degradante para referirse a un espacio cultural:

La reapertura de la Sala, luego de las tareas para su puesta en valor, coincide con su 50° aniversario. Y para celebrarlo, nada mejor que un ciclo de cine argentino restaurado, cuyo objetivo es actualizar el patrimonio fílmico nacional para preservarlo del olvido y poder disfrutarlo con las ventajas que ofrecen los cambios tecnológicos. 



Espantosos magentas en la "restauración" de Los paraguas de Cherburgo

También es sintomático que para la pomposa reapertura se haya programado un ciclo que desnaturaliza la función de una sala de arte y ensayo cinematográfico, presentando impropiamente un ciclo de "cine argentino restaurado" organizado por Directores Argentinos Cinematográficos y la compañía Gotika, impulsores del Plan Recuperar. El mentado ciclo de "cine argentino restaurado" no es tal, como se encarga de explicar la voz más autorizada en las tareas de restauración  cinematográfica y preservación del patrimonio fílmico con que cuenta el país. Me refiero a Fernando Martín Peña, que el 15 de agosto publicó esto:


Hoy en Página/12 hay una nota sobre el plan "Recuperar" que es simplemente una vergüenza. Un directivo de la DAC asegura que el fílmico "no se fabrica más" y que quienes bregamos para que el dinero (sobre todo el dinero público) se invierta en lo que probadamente perdura lo hacemos porque tenemos presuntos intereses comerciales. Luego de esas palabras habla otro señor, que tiene intereses comerciales de verdad, porque dirige una empresa que dice dedicarse "a la restauración, remasterización y preservación del patrimonio audiovisual" y aspira a obtener recursos para ocuparse de "cuatro mil películas". Todo en digital.

Lo digo de nuevo y que lo entienda quien quiera.

-Hacer un nuevo máster y una corrección digital no implica restaurar ni preservar. Son procesos imprescindibles para difundir, que es la única parte positiva del plan Recuperar, pero no restauran el film, porque restaurar algo no supone hacer que sea vea bonito sino acercarlo todo lo posible a su forma original, que en estos casos es analógica, y tampoco lo preservan porque lo digital no está hecho para perdurar en el tiempo.

-En el mundo no hay ningún debate sobre el tema, no es una cuestión de opiniones como pretende la nota: las grandes empresas, los archivos y las cinematecas del mundo y los productores y cineastas que entienden realmente el problema ya han decidido preservar en fílmico, que se sigue fabricando para eso y para los directores que siguen filmando en 35mm. No deja de asombrarme el modo en que muchos directores locales admiran a tipos como Scorsese pero no quieren entender nada de lo que Scorsese dice sobre este tema.

-El plan está muy bien para poner en circulación los films en las condiciones que el mercado actual requiere. Sus responsables podrían sostener ese mérito con razón sin necesidad de atribuirle otros que son ficticios ni de prolongar un estado de confusión en la materia que es exclusivamente nacional.

-El fílmico es caro pero noble y una vez procesado requiere poco. Realizar todas las operaciones necesarias para que un archivo digital sobreviva al tiempo es igualmente caro y además trabajoso. En todos estos años la segunda gran causa por la que se pierden las películas (la primera es la ausencia de una Cinemateca Nacional) es el descuido y el abandono de sus directores y productores. Esa experiencia ya nos permite predecir lo que pasará: conservarán sus obras solamente los que puedan pagar y se ocupen periódicamente del tema. La ley de la jungla tan querida a los tiempos políticos que corren.

-Que un directivo de la DAC sinceramente crea que el digital se ve y se oye mejor que el fílmico y que la esperada reapertura de la sala Lugones se realice con este circo alrededor de tales materiales, son consecuencias lamentables de esa confusión, formas de resignación ante el avance de la Nada.

-Para los que hemos tratado durante todos estos años de explicar el problema sería mucho más fácil no escribir estas líneas, esperar unos años y entonces, cuando todo desaparezca y los realizadores y productores comprueben que tiraron su dinero en nubes de humo, mascullar "¿Viste que te dije?" Pero esa sería otra forma de resignación.

Post-data: un amigo me contó que tuvo que retirarse en la mitad de la proyección de Roma (Adolfo Aristarain), porque la versión exhibida mostraba un horrible viraje al rojo que no tiene nada que ver con el color original de la película. Maltrato imperdonable para la película de un autor que hace poco tuvo su retrospectiva completa en excelentes copias fílmicas.

Una vez más: el avance entusiasta hacia la Nada.

viernes, 18 de agosto de 2017

Cambiemos, una derecha democrática y renovada (José Natanson)



"El macrismo no es, por recurrir a la fórmula de Ricardo Forster, una anomalía, un accidente o un golpe de suerte; es una fuerza potente que se encuentra en el trance de construir una nueva hegemonía. Los resultados socialmente negativos de sus políticas, el fondo individualista que late detrás de sus decisiones, la concepción liberal de justicia sobre la que sostiene su discurso lo empujan sin remedio a la derecha del cuadrante ideológico, pero es una derecha democrática y renovada, que hasta el momento estaba ausente de nuestra escena política. Esa es la gran novedad, la noticia que la oposición debería registrar si de verdad desea ganarle en octubre".
José Natanson, Página 12

"Cuando un periodista le pregunta sobre el fraude a un miembro de Cambiemos y deja que le contesten que el problema es que no hay voto electrónico, y no repregunta nada, es un ignorante o un canalla".
Sandra Russo, Facebook


Hay una degradación de la profesión periodística que vemos no solo en los personajes que más abiertamente se pliegan a hacer operaciones burdas y ofensivas por encargo del régimen, sino en toda una gama de periodistas de apariencia más profesional, desapegada y hasta canchera cuando preguntan burocráticamente a tipos que continuamente están psicopateando a la población, que mienten descaradamente, que construyen falacias inatinentes.

El periodista pregunta algo sobre el escamoteo de los votos o sobre la desaparición de un muchacho al que se lo vio por última vez en manos de la Gendarmería Nacional hace más de dos semanas. Pregunta y aparenta que con eso ya hizo su trabajo. El cínico entrevistado le devuelve una respuesta de manual -literalmente hablando: todos los funcionarios del régimen reciben instructivos acerca de las preguntas "problemáticas" a las que pueden ser sometidos y sin excepción responden de la misma manera: se desinformó a la población acerca del resultado del escrutinio de los votos "porque no hay voto electrónico"; Santiago no aparece "porque la familia no colabora"-. Y listo.

El periodista pasa a la siguiente pregunta.

Sobre este ritual de la simulación compartida por el funcionario y el periodista, se monta luego el comentarista que, desde su columna bienpensante, naturaliza esta anomalía: José Natanson escribe una sinuosa columna de opinión acerca de los resultados de las PASO -"El macrismo no es un golpe de suerte" nada menos que en Página 12- hace su análisis dando por válidos los resultados alterados del escrutinio: analiza el engaño operado por el régimen como si lo que se informó esa noche de show fuera lo que el pueblo votó.

El mismo columnista ya había hecho otro balance de las PASO, esta vez en televisión, menos de 24 horas después del fraude informativo, en el programa de Marcelo Zlotogwiazda en C5N, en el que tradujo los resultados sobre el mapa del país y, como quien no quiere la cosa, muestra la provincia de Buenos Aires pintada de amarillo. Sobre esa distribución política de los colores, saca conclusiones que portan la mentira que ya residía en las premisas. (Curiosamente justo este tramo del programa fue extirpado de su versión en youtube).

Para que la operación sea redonda, cuando tiene que dejar sus conclusiones por escrito en el diario, Natanson trata la "victoria de Cambiemos" como la de "una derecha democrática y renovada, que hasta el momento estaba ausente de nuestra escena política".

Escribe eso en un contexto peculiar: desde hace 17 días hay en el país un muchacho desparecido por acción de la Gendarmería Nacional y el gobierno está obstaculizando la investigación para encontrar a Santiago y sancionar a los culpables. Desde hace 18 meses Milagro Sala es una presa política sobre la que se han ejercido varias formas de la violencia institucional. Incluso después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dispusiera la inmediata cesación de su permanencia en la cárcel, el poder jujeño y nacional burlan esta medida de cumplimiento obligatorio enviándola a un galpón inhóspito que de ninguna manera admite ser lejanamente considerado una prisión domiciliaria.

Estos dos datos empíricos de fácil acceso, que seguramente José Natanson no desconoce, están sucediendo continuamente durante el transcurso de la "victoria de Cambiemos", "una derecha democrática y renovada, que hasta el momento estaba ausente de nuestra escena política".

Con su columna de tono analítico y desapasionado, José Natanson naturaliza un creciente deterioro del estado de derecho que se cierne no solo sobre Milagro Sala y Santiago Maldonado, sino sobre todos nosotros, potenciales destinatarios de esta pérdida de los derechos civiles.

Como si nada hubiera sucedido.

Esta suave naturalización de la violencia estatal en manos de un comentarista sereno y distante quizás sea más peligrosa que las burdas operaciones de medianoche de Fantino y Feinmann.

Bastaría con revisar un poco los archivos entre 1976 y 1983 para encontrar a otros comentaristas que, sin llegar a la violencia discursiva de Neustad, Grondona o Editorial Atlántida, con más disimulo, trazaban ingeniosos cuadros de situación que omitían que vivíamos bajo un estado terrorista.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Mientras el Mal se queda con todo

Història de la meva mort de Albert Serra: Ciclo de cine Extremos - Este sábado 19:30 - Alvarez Thomas 1093



por José Miccio
(Esta nota fue publicada originalmente en La otra cuando la película Albert Serra fue proyectada en el Festival de Mar del Plata en 2013)

En Honor de caballería fueron Sancho y el Quijote; en El canto de los pájaros fueron los reyes magos; ahora, en Historia de mi muerte, Albert Serra se mete con Giacomo Casanova y el mismísimo conde Drácula. Siempre en catalán.

Como el atractivo de semejante reunión no tiene chance de ser considerado razón suficiente como para perderse en el goce y el reflujo sensorial que la película propone, lo más conveniente es empezar por decir lo obvio: que cada personaje representa un periodo histórico, o que los dos juntos constituyen el umbral que los une y los separa. Casanova - peluca, barba rala, colorete, lunar falso y movedizo - es el decadente hombre de las luces. Drácula – capa, pelo entrecano, tranquilo andar diurno - la siempre renovada fuerza de los instintos y la irracionalidad. Ilustración y Romanticismo. Pero además de una tesis sobre la Historia o la naturaleza del hombre la película de Serra es un cóctel de monstruos; se mueve cerca de la clase B y de la pintura y las bibliotecas románticas. Como si perteneciera al mismo tiempo al trash y al arte contemporáneo (¿y quién sabe a ciencia cierta la línea de demarcación?) Historia de mi muerte habilita el viaje y el regodeo erudito. Es un film docto y un fumadero.

No quiero renegar de lo obvio. Es absolutamente cierto que se puede hablar de la película como si fuera un tratado de filosofía o una especulación teológica (alguien a la salida del cine la calificó incluso de políticamente reaccionaria); pero también es cierto que la hinchazón conceptual hunde el plano y el deleite en un mar de explicaciones para las que el cine es innecesario; y no basta describir un par de encuadres o decir “travelling” acá, y allá “contrapicado”, para hacer pasar una aplicación más o menos hábil de ideas conocidas por atención a las formas del cine. Del paso de la luz a las sombras y de la crisis del mundo ilustrado sabemos bastante por nuestros habituales canales de divulgación (Wikipedia, la televisión educativa, la universidad). Pero como los versos de Coleridge o la historia del doctor Frankenstein, la película de Serra puede tomar parte de una discusión que va más allá del arte porque propone antes que nada un mundo artísticamente atractivo, que la dota de autoridad; así que antes que los papers y el periodismo petulante la agarren del cogote como Casanova al ganso de su mesa de lujo y hastío, más vale decir de una buena vez que Historia de mi muerte es una película hermosa, iluminada en interiores y exteriores como para que el ojo se pierda en sus superficies vanas y misteriosas, llena de momentos para la antología del ridículo sublime que Serra practica con talento y un poco de espíritu provocador.

Igualmente, conviene señalar que hay otra manera de entender el asunto de las encarnaciones. Casanova recorre buena parte del siglo XVIII y Drácula nace a fines del siglo XIX; pero a decir verdad el vampirismo es contemporáneo de la Ilustración: las baladas que hablan de esas criaturas demoníacas que acechan los poblados rurales circulan al mismo tiempo que la Enciclopedia, aunque lógicamente por canales distintos. (Voltaire – mencionado en la película por Casanova - escribió sobre el tema en su Diccionario filosófico, y fue quizás el que dio origen a la metáfora que asocia al usurero con el chupasangre). Desde este punto de vista, Drácula y el viejo veneciano son encarnaciones tardías de una misma época; y bien puede ocurrir que si el vampiro sucede al racionalista no es solo porque lo destruye desde un exterior absoluto - rural, oriental, primitivo - sino porque ya está en él. La película de Serra no tiene por qué ser vista como la exposición extravagante de dos espíritus opuestos y completamente desvinculados; puede ser vista también como un parto, en el mismo sentido en que decimos que cierto tiempo engendra en su interior el tiempo que lo sucederá. La diferencia es que en lugar de dar a luz Casanova da a tinieblas, y como es sabido las tinieblas solo engendran hijos parecidos a sus padres. Drácula no es un mal productivo ni una astucia. Muerde y hace vampiros. Fin de la historia.

Venga Drácula de afuera o nazca del mismo corazón racionalista que lo tiene como Otro, Historia de mi muerte trata siempre de los contrarios, por lo que una adecuada descripción de la película – que sabrá realizar mejor quien la repase – tendrá que asumir en algún momento la forma comparativa. Hay un largo y hermoso travelling por el bosque rumano que funciona como pasaje y divide con claridad lo que está antes de lo que viene después. Anoto algunos contrastes.

• Casanova y Drácula coinciden en su aversión al cristianismo, pero sus motivos son distintos. En Casanova, el racionalismo ilustrado al que rinde homenaje y ofrece un rostro deformado y terminal. En Drácula, el malditismo romántico propio de todas las criaturas que desafían las leyes de Dios.

• En ambos se hace manifiesta una crisis de autoridad de enorme alcance. Casanova anuncia dos veces una revolución que hará rodar cabezas; pero a decir verdad el cambio histórico y político que presagia es para la película menos importante que el desafío metafísico que plantea Drácula al hacer que las hijas renieguen del padre, y que una de ellas lo azote. En la violación de la autoridad familiar queda al descubierto el Mal posible, que se queda con la película entera. Los gritos malvadamente ridículos de Drácula tienen contra la risa decadente de Casanova la fuerza de lo que siempre crece.

• También intensa es la oposición entre ciudad y campo. La primera hora, en el ámbito social de Casanova, abunda en señales de refinamiento cultural, cierto que por demás atrofiado. El pequeño y hermoso prólogo es una velada sensualista y cortesana: vino, comida, música, coqueteo y conversación sobre poesía. En el campo rumano la granja toma el lugar del palacio, y por estricta lógica además del consumo aparece la producción, representada en una breve e importante escena de cuidado de chanchos.

• El campo trae también una austeridad que no existe en palacio. La habitación del padre de las jóvenes que Drácula terminará poseyendo - toda en madera, con un crucifijo enorme y rústico - contrasta con la abundancia de muebles y comida de Casanova.

• Otra cosa que llega con el campo es una cultura ligada a la tierra, completamente ajena a las máquinas – de escribir y de sexo - de las que habla admirativamente Casanova. Esta cultura rural se expresa en una ceremonia de sacrificio de buey, opuesta a la ceremonia de sociabilidad cortesana con la que comienza la película.

• También las relaciones de dominio se modifican. La servidumbre (un vínculo de desigualdad histórico, que tal vez la Revolución deponga) se convierte en los Cárpatos en posesión (un vínculo de desigualdad teológico, que solo un Combatiente Celestial podría disolver).

• Ligados a Casanova aparecen un poeta inexperto y un criado aficionado al juego (que lo acompaña en su viaje a las tierras rumanas). Ligadas a Drácula, tres bellas jóvenes prontamente convertidas en vampiresas.

• El conocimiento no queda libre de contrastes. La ciencia que permite la fabricación de máquinas tiene su contracara en la alquimia que convierte la mierda en oro.

• En palacio todas las percepciones pasan por el arte, la cosmética y la cultura decorativa. En Rumania Casanova le dice al criado: “Esta es la realidad, la presencia de la sangre”.

• Podríamos especular también con la procedencia cultural de los personajes. Casanova es una figura de la elite: un hombre fino, erudito, ex funcionario de una república desarrolladísima, ligado siempre a la escritura. Por el contrario, Drácula nace y circula en el ámbito de la cultura popular; cuando Stoker publica su historia, el vampiro – hijo de la leyenda oral que en el libro aparece rodeado de escrituras que no pueden explicarlo, del diario íntimo al informe psiquiátrico, del contrato de propiedad a la epístola - era ya una criatura fatigada por baladas, folletines, cuentos y obras teatrales. Habría que ver si esta diferencia conduce a algún lugar.

La preocupación por establecer contrastes dota de unidad a una película que muy fácilmente podría deshacerse en su propio movimiento. No ocurre así (yo diría: lamentablemente), y quizás a la decisión de permanecer dentro de una coherencia global un poco por demás enérgica se deba la relativa pérdida de intensidad de la última media hora, que es casualmente en la que suceden más cosas. Es comprensible que Casanova no pueda sobrevivir a Drácula; pero que la película no pueda sobrevivir a Casanova es tema de conversación, aun cuando su título aluda a Historia de mi vida y por lo tanto señale al veneciano como centro de atracción principal.

¿No podría haber durado cuatro horas Historia de mi muerte?

Vuelvo por un segundo a los contrastes. Más allá de los pares que lo componen- ciudad y campo, interior y exterior, traje color crema y capa negra, ciencia y alquimia - el sistema entero de oposiciones resulta sensualmente apabullante. Imagino que Serra no aceptaría una reducción o un debilitamiento de la riqueza conceptual de su película, pero no es aventurado decir que trabaja como un esteta enamorado de la decadencia y de la luz, y que ahí reside principalmente su valor.



Hago ahora un intervalo decadentista.

He aquí un bonito léxico, incompleto pero (quiero creer) ilustrativo, que tomo de autores tan apasionantes como Huysmans, Darío, Mirbau, Asunción Silva y Remy de Gourmont (puede que también de Lugones). Ahí va, un poco al voleo. Abominación, clorosis, pelagra, anemia, carcoma, histeria, nervioso, hedonista, luctuaria, fétido, lóbrego, ruinoso, bizarro, anormal, pálido, lánguido, acongojado, mortecino, níveo, lívido, estertor, fumista, neurastenia, hipnosis, magnetismo, fuliginoso, pústula, tumor, gangrena, hematoma, éter, opio, mefítico, cerúleo, tremolante, melancolía, eteromanía, solfanol, bromuro, mórbido, letargia, sonambulismo, absintio, enfermizo, refinado, exquisito, tedio, retorcido, perverso, depravado, venal, turgescencia, ignominioso, purulento, excremencial, lúbrico, vicio, aberración, sepulcro, emoliente, voluptuosidad, ignominia, impío, pérfido, concupiscencia, perturbador, enajenado, delicuescente, abyecto, infecto, neurastenia, prognata, deletéreo, lúgubre, glauco, spleen.

No todas las palabras dicen presente a la hora de describir Història de la meva mort, pero en cierto punto la película de Serra se mueve en el ámbito del goce y la perversión propio de los decadentes. Su primera hora, siempre en el lugar de Casanova, es de un memorable esteticismo; no se percibe nada que no declare con esmero su artificialidad. Los muebles, la comida, la ropa, el maquillaje y el muy importante plano de la mujer que abre los ojos dentro de una pintura hablan de esa sobrecarga de las formas que conduce simultáneamente al refinamiento y la morbosidad.

Casanova - viejo y desatado de todo compromiso - vive comiendo uvas y granadas, conversando en interiores, leyendo y escribiendo su vida, definitivamente retirado de la actividad pública. Serra es más seco con él que Fellini, que lo despreciaba pero lo compadecía. El polvo más triste de la historia del cine es el que tiene Casanova con la muñeca en la obra maestra del italiano; el polvo más ridículo debe ser uno filmado por Verhoeven, pero el que tiene el Casanova de Serra en Rumania – con un balanceo feo y monótono que termina contra un vidrio - puede reclamar con todo derecho un lugar en los florilegios de sexo bizarro.

Fin del intervalo.


Lo que el Casanova serrano comparte con los decadentes – además de algún brulote de libertino, como burlarse de la cruz - es el gusto por las superficies, la pose y el regodeo en los sentidos y la inteligencia; puede pasar minutos acariciando un libro, comiendo fruta o imaginando una enciclopedia de quesos ordenada según criterios lingüísticos; incluso puede pasar minutos cagando. Pero para Serra la de Casanova es una decadencia sin heroicidad ni gloria negativa; de ahí que no sea un personaje como los de la literatura de fines del siglo XIX, atormentados por aspiraciones enormes y una voluntad proteica y desconcentrada que los lleva a cambiar de objetivo pero no a renunciar al absoluto de sus impulsos, de los cuales el hastío es uno más.

El decadentismo no es el lugar desde el que Serra filma sino el lugar en el que Casanova sobrevive. Quiero decir, lo que parece interesarle a Serra del decadentismo no son sus ideas sino su teatralidad, y sobre todo su interés por promover estados turbios. Letargia, embriaguez, modorra, delectación: he aquí lo que Historia de mi muerte invita a disfrutar mientras el Mal se queda con todo.


Este sábado se proyecta Historia de la meva mort en el ciclo Extremos, en Red Colegiales, Alvarez Thomas 1093. 19:30. Dada la duración de la película, el comienzo será muy puntual.

martes, 15 de agosto de 2017

Qué programa raro (el fraude por radio)

La otra.-radio del domingo: el programa más raro que nos tocó hacer, para escuchar clickeando acá 



El de la madrugada del domingo es quizás el programa más extraño que nos tocó hacer en los 11 años de La otra.-radio. Nos tocaron ya unos cuantos escrutinios, nacionales y municipales, y muchas veces tuvimos que remontar el clima adverso con el que arrancábamos. Pudimos reflexionar sobre resultados contrarios a nuestras expectativas, estamos curtidos en la experiencia de ganar y de perder. Los que hacemos La otra no tambaleamos en nuestra decisión acerca del lado de la historia que ocupamos por un resultado electoral. Sabemos también que los resultados electorales tienen su importancia táctica pero no pueden desdibujar nuestr mirada estratégica (desgraciadamente en el lenguaje coloquial actual se pierde esa distinción).

El domingo largamos a las 0:00 tomando la posta de la trasmisión que había comandado Gabriel Fernández durante toda la tarde/noche en Radio Gráfica. Era evidente en ese momento que el final estaba abierto, pero la tentación de las evaluaciones apresuradas en la radio en vivo es muy grande. El staff completo de La otra tenemos posición tomada en favor de Cristina y Unidad Ciudadana. Los números oficiales no eran buenos para nuestras expectativas cuando largó el programa, pero teníamos conciencia de que ya se estaban moviendo en favor de Unidad Ciudadana y que las certezas se harían esperar.

Empezamos haciendo borradores de análisis conscientes de su provisoriedad. Y muy atentos al movimiento de recuento de votos. El horario de la medianoche del domingo al lunes nunca es caliente desde el punto de vista periodístico, excepto en ocasiones como esta. Pero esta vez fue calentísimo. Muchos medios radiales y televisivos habían cerrado sus trasmisiones por mera burocracia. A nosotros nos tocó de casualidad el horario más caliente de los últimos meses, porque no solo estaba pendiente el resultado del principal distrito del país sino que ahí se postulaba la candidata que marca el límite de lo intolerable para el establishment económico local y trasnacional, tanto como para el poder político, judicial, mediático y sindical: una gran mayoría de ese establishment (es decir, no "la gente", sino los sectores de poder), no importa que se autodenominen oficialistas, opositores o moderados, hace años que están ansiando dar la noticia de que la carrera política de Cristina está terminada y el robusto movimiento político que se concita a su alrededor va a desarticularse o ya lo hizo.

(Flashforward: los resultados del domingo refutan esas predicciones; en no pocas provincias ganan sectores del peronismo o de frentes políticos afines al kirchnerismo: Santa Fe, Río Negro, Chubut, Formosa, Chaco, Misiones, Santiago del Estero, Catamarca o Tucumán representan potenciales aliados a la permanencia de eso que quieren borrar del mapa; en cambio, las apuestas de muchos dirigentes del mal llamado "panperonismo" como Schiaretti, Bordet, Massa, Randazzo, Pérsico, Navarro tuvieron sus peores resultados en años. En resumen: si en estas PASO algunos quedaron derrotados. son los arquitectos de la "avenida del medio" y  la oposición tolerada).

Este resultado del párrafo anterior no estaba para nada claro a las 0:00 del lunes, cuando nos tocó salir al toro. Mal podíamos hacer evaluaciones precisas al respecto cuando la pantalla oficial ponía a Crsitina 6 puntos abajo y a Cambiemos ganando en Santa Fe, la tercera provincia argentina. Por eso, el tono fue mutando y el seguimiento de la remontada de Cristina empezó a capturar el ritmo del programa. Las horas pasaban y Cristina era la única dirigente de peso que no había salido a proclamar un resultado. Sobre el cambio de números y la espera de la salida de Cristina se fue centrando nuestra cobertura. A medida que la noche avanzaba, notamos que nuestros oyentes se mantenían y quizás crecían, porque éramos uno de los pocos medios trasmitiendo este momento periodístico tan caliente. Por eso decidimos extender el programa y no cerrarlo en el horario habitual de las 2. A las 2:10 salió a hablar Lepoldo Moreau, de UC desde Arsenal, denunciando no solo que el Correo retenía mesas que ya estaban escrutadas y no informadas, sino también que se postergaba el ingreso de mesas de zonas particularmente favorables al voto cristinista: Moreno, Marcos Paz, La Matanza.

Mientras la cantidad de mesas informadas oficialmente subía lentamente, el ascenso del porcentaje favorable a Cristina subía muy rápido. Estaba a punto de producirse el paso al frente de la expresidenta cuando la información de mesas contadas se paralizó. Adrián Pérez, responsable oficial del escrutinio, a esa hora del fraude informativo, anunció que el escrutinio se iba a detener cuando se llegara al 95% de los votos contados. Entonces decidimos que, por más que prolongáramos la duración del programa esa madrugada, no íbamos a poder terminar una certeza. Por eso el programa tuvo un final abierto. Solo dos horas después de terminado nuestro programa apareció Cristina a anunciar su triunfo.

La misión que nos tocó hacer este domingo fue la más tensa y emocionante de nuestra carrera radial. Lo subo sabiendo que no hay ahí ninguna información periodística que a esta altura no sea de dominio público. Pero a la vez, como hicimos una de las pocas coberturas en vivo de ese momento tan caliente, la transición del clima inicial al del final del programa queda como un documento para el futuro de la noche del fraude macrista.

Lo único que está claro a esta altura del partido es que hay una frase que el régimen imperante no puede tolerar: "Ganó Cristina".



Hay quienes intentan remontar un barco
hay quienes intentan sumergir mi voz
hay quienes se creyeron conquistadores
descubren el Dorado en cualquier rincón.

Ta loco aquel que quiera volar
buscando un sitio al lado del sol
ta loco aquel que quiera tu corazón.

Quién colocó tu color
en cada rayo del sol
se quema aquel que quiera tu corazón.

Hay gente que quisiera tirarse al agua
sin que siquiera se le moje el pantalón
hay otros tan ilusos que se ilusionan
con un mundo en que no haya desilusión

Ta loco aquel que quiera volar
buscando un sitio al lado del sol
ta loco aquel que quiera tu corazón
quien colocó tu color
en cada rayo del sol
se quema aquel que quiera tu corazón.