viernes, 24 de febrero de 2017

Oderbrecht, HSBC, BNP Paribas: el macrismo no investiga los crimenes económicos (¿o los encubre?)

Entrevista a Nicolás Macchione, del CIPCE, en La otra.-radio, para escuchar clickeando acá


El CIPCE (Centro de Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica) es una organización no gubernamental dedicada a impulsar políticas de prevención y persecución de la criminalidad económica, que pone un énfasis especial en los mecanismos de recuperación de activos. Uno de sus objetivos principales es lograr que el dinero generado por la corrupción y la delincuencia económica sea devuelto al Estado y utilizado para reparar el daño social causado.

El concepto de criminalidad económica es aplicado para remarcar la necesidad de que estos delitos "de guante blanco", muchas veces de carácter trasnacional y realizados a una escala multimillonaria, sean tratados como auténticos crímenes que lesionan el tejido social de una forma mucho más dañina que cualquier delito simple. El CIPCE trabaja para que el daño que la criminalidad económica causa en las políticas públicas sea no solo sancionado, sino que sus consecuencias logren algún modo de reparación.

En los últimos años, la lucha contra este tipo de delito había alcanzado significativos avances en nuestro país, a partir del impulso de organismos como la UIF (Unidad de investigaciones financieras) y la colaboración del estado argentino con el GAFI
(Grupo de Acción Financiera Internacional). Pero el CIPCE ve con preocupación que a partir de la asunción del gobierno macrista se viene sosteniendo una política deliberada no solo de desmantelamiento de estas organizaciones de control, sino de deliberada obstaculización, cuando no de un uso avieso, destinado exclusivamente a perseguir opositores, mientras se obstruyen las investigaciones sobre presuntos crímenes cometidos por personajes ligados a la actual administración.

En diciembre último, el CIPCE envió una nota al Presidente del GAFI, uno de los principales organismos mundiales dedicados a la prevención del lavado de dinero. En la nota, el CIPCE mostró su preocupación por el desempeño actual del gobierno argentino. En primer lugar, objetó que los familiares de funcionarios puedan adherirse al blanqueo de capitales dispuesto por el gobierno, ya que así el Poder Ejecutivo está otorgando una amnistía por delitos económicos, cuando los legisladores lo habían prohibido esto expresamente.

Estas irregularidades se agravan cuando se analiza la actuación de la Unidad de Información Financiera en materia de delitos tributarios: el propio Presidente de la UIF, Mariano Federici dijo que era "entendible" que en la Argentina se cometieran delitos de evasión fiscal y fuga de divisas. Apoyó su posición en cuestiones culturales y políticas y criticó la decisión del GAFI, que había establecido que la evasión impositiva trasnacional era un delito precedente del lavado de dinero. Federici hizo estas definiciones durante una charla en la Universidad de Belgrano:

"La informalidad estuvo y está muy relacionada con lo que ha sido hasta ahora la incapacidad de aquellos que nos precedieron en el gobierno, durante varias décadas, de crear las condiciones necesarias de confianza y estabilidad en la economía, de ejercer el poder con razonabilidad, de brindar servicios públicos de calidad a cambio de los impuestos y de manejar la cosa pública con dignidad y con integridad. Esta cuestión se ha visto exacerbada en las últimas décadas", dijo Federici para justificar la decisión de la UIF de relajar los controles sobre la evasión tributaria. Y agregó: "Por eso es que la decisión de muchos ahorristas argentinos en años recientes de proteger su riqueza, de proteger sus ahorros bajo leyes más seguras o en monedas más estables, termina siendo una decisión en nuestro contexto entendible. Una decisión razonable tanto desde el punto de vista legal como económico. Aún cuando esas prácticas desde el punto de vista técnico jurídico terminaron posicionando a aquellas personas en situación irregular frente a las autoridades impositivas".

Esta indulgencia del titular de la UIF respecto de los crímenes de evasión impositiva fue denunciada por el CIPCE ante el GAFI. El consentimiento de los delitos de evasión a gran escala se agrava en el contexto de otras políticas del macrismo, como la designación en cargos ministeriales de empresarios con conflictos de intereses, los despidos masivos de trabajadores, los recortes de funciones de la UIF, la interrupción de una Evaluación Nacional de Riesgo que la UIF debería hacer y la ausencia de investigaciones de la Oficina Anticorrupción sobre los presuntos delitos de corrupción del actual gobierno, mientras se inclina tendenciosamente a investigar solo a los opositores.

En 2014 Argentina había podido salir con muchos esfuerzos de las listas grises de países que no cumplen con sus obligaciones internacionales en prevención del lavado. Con las políticas que se están desarrollando actualmente, el CIPCE entiende que existe un claro riesgo de regresar a esa zona gris. Por eso solicitó al GAFI que intime al Poder Ejecutivo Argentino a que cumpla los estándares internacionales en materia de prevención del lavado de activos.

En nuestra última emisión de La otra.-radio, entrevistamos al abogado Nicolás Macchione, integrante del CIPCE y docente de la Universidad Nacional de Córdoba. En la entrevista, Macchione señala el desinterés de la actual UIF y la Oficina Anticorrupción en investigar (¿o acaso el interés del gobierno en que no se investiguen) tres casos paradigmáticos de la criminalidad financiera: la causa por lavado de dinero contra el HSBC, el caso BNP-Paribas y las graves denuncias en el caso Oderbrecht en Brasil, que involucran al titular de la Agencia Federal de Investigaciones de Argentina, Gustavo Arribas, quien además es un viejo amigo y socio de macri en el negocio de compra-venta de jugadores. Este último caso tiene un agravante: al ser imputado el jefe de la inteligencia estatal argentina, el sospechado Arribas cuenta con recursos extraordinarios para entorpecer la investigación que lo incrimina. El abogado del CIPCE Nicolás Macchione nos explica la gravedad que significa que la UIF y la Oficina Anticorrupción, que deberían tomar la iniciativa en la investigación de este caso, se nieguen a aportar información al respecto.

Para escuchar la entrevista a Macchione en La otra.-radio del domingo, clickear acá.

El macrismo quiere vaciar las políticas públicas por la memoria, la verdad y la justicia y contra los crímenes de Lesa Humanidad


Contratos en la modalidad PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, ver más acá).

jueves, 23 de febrero de 2017

No lo siento


Ya hicimos nuestra propia carga
el aire está tan viciado, mis lagrimales secos
yo soy tan indigno como vos odiás que lo sea
y, cuando te agachás yo te veo triunfar
me gustaría decirte que lo siento, Aleppo
hay demasiado plástico en mi maldita cabeza
si fuera de carne y hueso, me despertaría muerto
lo siento por mi padre, por lo que quería que fuera
lo siento por mi madre, por simular que me quería
pero no, no lo siento para nada.


miércoles, 22 de febrero de 2017

La tierra tiembla

Los cines posibles 8 - Sábado 19:30 - Alvarez Thomas 1093



Cuando Italia enseñó al mundo que el cine podía ser otro: La tierra tiembla (Luchino Visconti, Italia, 1947/1948)



Luchino Visconti reúne varias condiciones que lo ponen en un lugar singularísimo en la historia del cine: provenía de una familia de la más alta aristocracia europea, tenía el título nobiliario de Conde de Lonate Pozzolo, de Milán. Además, como militante comunista, se involucró en la resistencia al fascismo integrando el Gruppo Azione Partigiana. Fue arrestado en 1944 por los fascistas y sentenciado a muerte por negarse a denunciar a los miembros de su grupo. Ayudado por los guardias, Visconti se escapó de la cárcel. Para ese entonces ya había dirigido su primer largo, Ossessione (1943), todavía bajo el fascismo, una adaptación de la novela negra norteamericana El cartero siempre llama dos veces de James Cain. Existe un acuerdo unánime en considerar a Ossessione la primera película neorrealista de la historia.



Curiosamente, la hizo un aristócrata homosexual que, gracias a su procedencia de clase, se había vinculado desde muy joven al mundo de la ópera de Milán. También había sido, en los años 30, asistente del director francés Jean Renoir. Todos estos links se notan en su cine: el compromiso político, el gusto refinado heredado por su extirpe, una sensibilidad afín al decadentismo y un deseo del encuentro con el otro: el que viene de otra clase. En Visconti la lucha de clases asume connotaciones operísticas y eróticas.

El neorrealismo constituye un quiebre en la historia del cine, la ruptura con el tipo de imágenes que se habían elaborado en Hollywood, pero también en la Cinecitta fascista, la UFA alemana y en el cine revolucionario soviético. Contra todos estos antecedentes, lo que el neorrealismo italiano hizo irrumpir es la huella involuntaria de lo real, más allá de toda manipulación teatral, lumínica, montajística o novelesca: las calles destruidas de la posguerra italiana, sus personas reales, no-actores, que llevaban en el cuerpo y en la cara las huellas sin maquillaje de la catástrofe y los conflictos irresueltos de la historia.



El neorrealismo es el comienzo del fin del clasicismo en el cine, la evidencia de que los sueños no se pueden fabricar y lo real involuntario deja sus rastros en la imágen fílmica. Esa camada de directores visionarios no quiso conciliar en la pantalla lo que en el mundo estaba quebrado porque comprendió que el cinematógrafo es un dispositivo apto para abrirse a lo real y hacerlo obrar. Este quiebre marca el comienzo de la emancipación del cine respecto de la narración; las secuelas de esta ruptura que empezó en el momento más ruinoso y productivo de la postguerra todavía no cesaron: Robert Bresson, Michelangelo Antonioni y la nouvelle vague son herederos de esa conmoción; el cine contemporáneo, con cineastas tan distintos como Abbas Kiarostami, Hou Hsiao Hsien o los hermanos Dardenne, sigue atento a esa inquietud de lo real que filmaron primero los italianos.



La tierra tiembla es un proyecto que Visconti hizo por encargo del Partido Comunista. El "Episodio del mar", el único que quedó, aspiraba ser la primera parte de una trilogía sobre las clases oprimidas y sus perspectivas de liberación. Pero la película fue un fracaso comercial debido sobre todo al dialecto siciliano hablado por sus personajes que Visconti se empeñó en respetar, algo a lo que el público italiano no estaba acostumbrado. El lugar de Visconti con La tierra tiembla en esta ruptura es paradójico: su manera de moverse en un terreno al que no pertenecía -el mundo arcaico de los pescadores pobres de Sicilia, cuya cultura se veía amenazada por la corrosión capitalista- es el de un militante que quiere denunciar la injusticia social, pero también un regisseur que compone una puesta monumental con la magnificencia que le regala el paisaje marítimo y la belleza curtida de los pescadores. Por eso, La tierra tiembla es una obra única en la historia del cine y también en la de su autor. A partir de ella, Visconti se iría proyectando más allá del neorrealismo, hacia el goce tanático del decadentismo de su propia clase. El melodrama de gran estilo sería su estación final.


lunes, 20 de febrero de 2017

Todavía no se sabe si en marzo la CGT convoca a un paro, pero ya hay acuerdo con el Justicialismo para... ¿qué?

Alberto Roberti, Chino Navarro, Emilio Pérsico, Diego Bossio y todos los compañeros


Anoche me puse a ver un debate político en un canal de cable. Había representantes de diversos partidos, entre ellos una chica del PRO que repetía el manual de respuestas redactadas por Durán Barba. También estaba Myriam Bregman con esa capacidad que tiene de trasmitir ideas sensatas de manera simple y su coherencia ideológica. Y había un "representante de los trabajadores". Alberto Roberti, Secretario General de la Federación Argentina Sindical del Petróleo, Gas y Biocombustibles, integrante de la CGT. Diputado nacional. ¿De qué partido? No me pidan precisiones. En su página web dice: "Justicialista". Le tengo que creer. Consulto a algunos compañeros que tienen una información más precisa que la mía y me dicen que llegó con la boleta del Frente Renovador (menos mal, pienso), pero ahora integra el bloque comandado por Diego Bossio. 

Algunos datos relevantes: Roberti es el sindicalista que no opuso resistencia al convenio de flexibilización laboral firmado por los petroleros de Vaca Muerta, conducidos por Guillermo "Caballo" Pereyra, líder del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Río Negro y La Pampa. Este convenio es propuesto por el macrismo como una avanzada para ir hacia una flexibilización laboral generalizada y bajar "el costo laboral argentino". 

Roberti, el sindicalista, es uno de los 10 diputados más ricos de la Cámara. Triplicó su fortuna en un año: en julio pasado ascendía a $14.038.211,61; tuvo un incremento patrimonial del 205%. Ahora debe tener unos cuantos pesos más, dada su gran capacidad de ahorro. Roberti cobra 110 mil pesos mensuales de la Federación Petrolera y 91 mil pesos que le corresponden como diputado (más adicionales). Es mucho, no gana el sueldo básico de un docente bonaerense, pero su capacidad de ahorro es llamativa. A razón de $ 200 mil por mes, su fortuna actual equivale a que ahorró 70 sueldos enteros, suponiendo que no gastó nada en los últimos 6 años. Repito: tendría que haber ahorrado 70 altísimos sueldos enteros sin gastar nada.

Esto lo supe después, cuando traté de averiguar qué clase de sindicalista era Roberti. Lo que me llamó la atención es su intervención en el debate. Lo presentaron como un sindicalista de la CGT, así que me disponía a escuchar un discurso típico de disconformidad por lo caro que está todo, algo así. No es que esperara un discurso revolucionario que propusiera la abolición de la propiedad privada. Me bastaba que tirara la bronca por la carestía de la vida. 

Pero cuando Roberti abrió la boca, empezó a sorprenderme. Decía: "el presidente comete errores porque está muy presionado; recibe presiones de una oposición que le pone palos en la rueda, que critica pero no propone". "Yo soy peronista", decía Roberti. Ninguna sorpresa ahí. "Al presidente no lo dejan gobernar, hay algunos que se oponen a todo porque sí". Epa, esto ya es raro, como representante de la CGT, en el debate le echa la culpa de la situación de la crisis a los opositores. "Nosotros los peronistas estamos con compañeros dispuestos a colaborar, no oponernos a todo. Hay que aprender de compañeros responsables como Diego Bossio". Ah, ahí me hice a la idea: no sé si entró por el massismo, pero ahora está en el bloque Justicialista. ¿Esto indica algo? No mucho. No se sabe qué carajo es ese bloque. Se dicen peronistas pero votaron por el pago a los fondos buitres (hold outs, si prefieren). 

Este bloque dio cuórum para la ley de ART que se aprobó la semana pasada. Dio cuórum, igual que el Movimiento Evítala y el massismo. Habían dicho, todos ellos, que querían dar debate, "porque es un asunto muy complejo". Y, un poco detrás del discurso de Massa, el pretexto es "tratar de mejorar la ley, dando el debate, sin poner palos en la rueda, mejorando lo que se pueda mejorar". Es una zona gris la que ocupa el Bloque Justicialista, a veces parecen massistas, a veces macristas; cuando las papas queman sacan a relucir su chapa peronista y "defienden" a los trabajadores. Muy parecidos a Pichetto, la pata peronista del régimen hambreador que nos gobierna, marcando el límite del sadismo lamborghiano de los niños bien que gobiernan. La semana pasada parecían dispuestos a votar la ley de las ART si lograban "mejorarla un poco". Pero, cuando al Congreso llegó la noticia de que el macrismo había dispuesto que el incremento de las jubilaciones fuera menor que el que está fijado por la ley de actualización vigente, todos estos bloques grises se soliviantaron. Dieron cuórum. Pero se quedaron en sus bancas para que la votación fuera posible. Ojo: no votaron en contra: SE ABSTUVIERON. La Cámara terminó aprobando la ley por apenas 88 votos, una de las leyes con menos consenso de los últimos años: 88 votos sobre 257 integrantes de la cámara. Apenas un poco más de un tercio. Con el Movimiento Evítala, el Frente Renovador y los Justicialistas dando cuorum y el FR y el BJ "absteniéndose". Hubo un episodio enojoso donde Wado de Pedro reprochó duramente a Leonardo Grosso, del Movimiento Evítala por haber dado cuórum y hacer posible la aprobación de la ley, un paso en dirección de la flexibilización laboral, ya que que viola los tratados internacionales al prohibir el acceso irrestricto de los trabajadores a recurrir a los tribunales en defensa de sus derechos.

"...la reforma se había aprobado por 88 votos a favor (de Cambiemos y sus aliados provinciales), 23 en contra (de Progresistas, el Movimiento Evita y el Frente de Izquierda, entre otros) y 44 abstenciones (del Frente Renovador, el bloque Justicialista y el Movimiento Popular Neuquino). Los diputados del PJ-Frente para la Victoria (PJ-FpV) se quedaron de pie junto a sus bancas, sin votar, gritándoles a quienes habían anticipado su abstención o su rechazo para que dejen la sesión sin quórum. "¡Si ustedes se levantan se cae la ley!", les reclamaba Adrián Grana.
Estaba en lo correcto. Sin la colaboración de quienes no votaron a favor del proyecto, el oficialismo no hubiera podido aprobarlo. Más tarde, el líder del FR, Sergio Massa, responsabilizó al PJ-FpV: "Si el kirchnerismo se quedaba y votaba en contra, caía la ley. Salvaron al Gobierno", sostuvo. Sin embargo, los números lo contradicen. El PJ-FpV tenía 57 diputados y necesitaba 66 para que los votos en contra fueran más que los votos positivos. Al Gobierno, finalmente, lo salvaron el FR, el bloque Justicialista, el Movimiento Evita y Progresistas, al garantizar el quórum.
Esas mismas bancadas habían colaborado para que Cambiemos logre abrir la sesión con lo justo y 45 minutos después del horario fijado para la sesión. Cuando se vencía el tiempo reglamentario, Felipe Solá se sentó y el tablero marcó 129". [COMPLETO ACÁ]
En el debate de anoche estaba claro que Roberti defendía al gobierno y culpaba a la oposición por los errores de un pobre macri "presionado". También dejó en claro su decisión de participar de la interna "peronista", porque está seguro de que el peronismo este año va a dejar atrás las desviaciones del anterior gobierno para volver al verdadero peronismo. Puso como ejemplo a los "compañeros" Florencio Randazzo y Julián Domínguez para conducir al peronismo. Hoy por hoy, Alberto Roberti quiere lo mismo que el Chino Navarro, Emilio Pérsico, Leonardo Grosso, Domínguez y Randazzo. Quieren a Cristina afuera.

¿Son opositores? Depende. Más o menos, un poquito más y un poquito menos. Dan cuorum, se abstienen, dialogan con el gobierno, quieren a Cristina afuera...

Si uno señala la opacidad de un tipo como Roberti, corre el riesgo de que salga algún peronista de paladar negro que te acuse de "clasemediero" que tiene prejuicios históricos contra el movimiento obrero. O sea: Alberto Roberti, uno de los diputados más ricos del país, promotor de la flexibilización laboral, defensor del macrismo, a pesar de que le señala "errores" a macri, es representante del Movimiento Obrero Organizado pero uno no puede criticarlo sin que te acusen de "clasemediero gorila". Aunque yo sea un trabajador, aporte a un sindicato, gane el 7% del sueldo que gana Roberti y nunca tendré 14 millones de pesos por más que ahorre toda mi vida, yo no puedo saltar por encima de la orgánica de la CGT. Yo obviamente no soy petrolero ni quiero sacar a Roberti de su sindicato. No quiero saltar la orgánica del MOO. Pero debo respetar la intangibilidad de su palabra como representante del MOO.

Roberti, Bossio, Navarro, Pérsico me proponen sumarme al movimiento nacional y popular conducido por Randazzo y Julián, sin Cristina, que es parte del pasado.

Mientras termino este post, una conferencia de prensa conjunta de la cúpula del PJ y Daer (massista en representación de la CGT) nos piden su apoyo a la marcha del 7 de marzo hacia el Ministerio de la Producción y una protesta cuya fecha y modalidad aún no ha sido fijada. Es decir: todavía, dice Daer, no está decidido un paro general. Algo muy parecido, incluso un poco peor, de lo que los mismos actores nos convocaron el 29 de abril pasado. No importa. Vamos todos, obvio.

Todos unidos triunfaremos. ¿Unidos? ¿Triunfaremos? ¿Todos?

La cinefilia argentina en coma 4: la Lugones y el blog de Roger Koza cerrados



La cinefilia no es una parafilia médica. Es una construcción de generaciones que han tenido su educación sentimental e intelectual, su mirada del mundo, su apertura y su sensibilidad gracias a una frecuentación con las grandes películas, en conversaciones apasionadas que pueden durar horas y en lugares concretos. Lugares que concitan una ética, un compromiso, un modo de mirar.

El estado actual de la cinefilia porteña es terminal.

La Sala Lugones es mucho más que un cine de 250 butacas en un 10° piso. Es el lugar donde varias generaciones nos conectamos cotidiana, silenciosa y amorosamente a ver algunas de las obras de arte más creativas y nobles del último largo siglo. Es una escuela de la mirada. O fue. Gran parte del cine argentino no se explicaría sin las horas en que muchos jóvenes y viejos fuimos formados como personas frente a Bresson, Ozu, Godard, Favio, Murnau, Naruse, Sivan, Sokurov, Kluge, Rohmer, Visconti, Fassbinder, Ferreri, para solo nombrar a un puñado de artistas, en su pequeño y amable espacio. Ni siquiera se cerró durante los años negrísimos de la Dictadura.

Está indefinidamente tapiada y no sabemos en qué estado desde hace casi cuatro años y medio por la falta de idoneidad, desprecio por el arte y/o corrupción de la gestión macrista en CABA.

Ayer me enteré de una noticia desalentadora: el blog de Roger Koza, Ojos Abiertos, ha cerrado por tiempo indeterminado, por problemas técnicos difíciles de entender. No pasó nunca durante su estadía en WordPress, pero desde que se incorporó a la plataforma más amplia de otroscines.com, curiosamente, los hackeos, caídas e imposibilidad de conectarse se repitieron con inquietante frecuencia.

Ahora ya sabemos que no estará por un tiempo indeterminado. Para el que no lo sabe Ojos Abiertos es la publicación de crítica de cine -en cualquier formato- más seria, sensible, crítica e informada del país y quizás de habla hispana.

La combinación del cierre de la Lugones con el de Ojos Abiertos pone a la cinefilia argentina en estado terminal. Faltan estas dos referencias imprescindibles. No sabemos ni nos importa si los motivos son en uno y otro caso completamente distintos. Basta con comprobar la coexistencia en el tiempo de estas dos ausencias para declarar el ahogo que sufre el cine local por coincidencias tan funestas.

Algunos van a decir que pasan cosas más graves y es cierto. Pero eso no quita que haya que declarar el estado de orfandad que hoy sentimos todos los que tenemos al cine en un lugar importante en nuestras vidas. En otro post podemos seguir hablando de otras graves carencias. Pero esto tiene que quedar dicho: en una sociedad que está acostumbrándose a perder algo cada día, la falta de la Lugones y Ojos Abiertos nos empobrece la vida.