lunes, 6 de abril de 2020

La extra√Īa noche en que no sal√≠ de casa (La otra.-radio: FIN)

Pen√ļltimo bloque de La otra, ac√°
√öltimo bloque de La otra, ac√°


por Oscar Cuervo
Ilustración: Lucía Villalobos

El domingo pasado a esta hora estaba todo dispuesto para emitir La otra.-radio, previamente grabado y editado durante la semana. No pudo ser: las m√°quinas o alg√ļn eslab√≥n en la cadena humana impidieron que lo que estaba listo no saliera al aire. Por el gran esfuerzo dedicado a armar el programa con la colaboraci√≥n de todo nuestro staff  y ante la incertidumbre de garantizar la emisi√≥n en tiempo y forma, decid√≠ personalmente que este fuera el √ļltimo programa de este ciclo. Cuando todo se aproxime a la normalidad, volveremos a pensar c√≥mo, cu√°ndo, d√≥nde queremos que siga La otra.-radio. Esta contingencia es una se√Īal para invitarnos a  renovarnos, tom√°ndonos todo el tiempo necesario.

Como algunos fragmentos del programa fueron emiti√©ndose en forma desordenada y sin que nuestros oyentes lo supieran a tiempo, estoy convencido de que vale la pena que se hagan accesibles en el blog:  son los dos √ļltimos bloques de un ciclo que por ahora no sigue.

El editorial político conserva su vigencia, curiosamente, a pesar de que 7 días en el mundo actual pueden hacer caducar cualquier ocurrencia de coyuntura. La base de esa columna decía y todavía dice que la pandemia y la cuarentena no interrumpen los conflictos políticos, sociales y económicos del país, a pesar de que algunos esfuerzos apelan a una deseada unidad nacional para enfrentar la emergencia.

Las decisiones pol√≠ticas del gobierno de Alberto y Cristina lograron que hasta el momento la emergencia sanitaria no escale hasta lo inmanejable, como sucede en pa√≠ses como Brasil, EEUU, Gran Breta√Īa o Ecuador, para citar ejemplos donde la calamidad de la infecci√≥n se vio potenciada por liderazgos pol√≠ticos calamitosos y criminales. En Argentina, la pandemia no caus√≥ una crisis pol√≠tica. Hoy parecemos un pa√≠s civilizado.

La pandemia tendrá costos económicos muy severos. Pero el gobierno y un gran consenso social sostienen la prioridad de proteger las vidas como un principio no negociable. Afortunadamente no nos gobierna alguien como Bolsonaro, Boris Johnson o Lenín Moreno. Alberto parece la persona adecuada para ponerse al frente de esta circunstancia inédita. Tenemos que estar muy agradecidos de que no esté macri al mando del Poder Ejecutivo.

Pero las clases dominantes que apoyaron con firmeza el desastre macrista ya est√°n presionando al gobierno democr√°tico para que su lucro incesante no se detenga ni ante el costo de las vidas. El presidente hizo un esfuerzo por cerrar "la Grieta" pero la derecha no cambi√≥: apuesta al fracaso del gobierno. Aunque cueste creerlo, el inter√©s de las clases dominantes, a√ļn con sus propias contradicciones, es que la cat√°strofe que hoy viven Brasil o Ecuador se repita en Argentina. La derecha siempre hace pol√≠tica con la muerte, no es novedad. Lo infrecuente es que un gobierno no  ceda diligentemente a las presiones de los rapaces. Si lo hiciera, como pas√≥ en otras circunstancias menos dif√≠ciles, el gobierno perder√≠a su legitimidad. La derecha aprieta y si consigue lo que reclama, vuelva a apretar por m√°s, hasta vaciar al poder pol√≠tico de autoridad ante su base social.

Hace una semana los sectores más concentrados de la economía presionaban a Alberto para que levante la cuarentena. Techint tomó la delantera con 1500 despidos que sonaron a amenaza a la estabilidad social conquistada. El presidente no cedió ni piensa hacerlo, como lo manifiesta en la entrevista que ayer le concedió a Horacio Verbitsky.



La pandemia, si es que sirve para algo, es para iluminar con luz cruda los intereses inconciliables que atraviesan la historia nacional desde hace décadas y no se han interrumpido. Incluso cuando la pandemia pase el conflicto seguirá pendiente.

Carla Maglio coment√≥ en su columna un par de textos a tener en cuenta para pensar la post-cuarentena: "¿Y despu√©s del encierro? Lo que nos espera cuando se aplane la curva del coronavirus", aparecido en el sitio espa√Īol El Confidencial; y “Chinese Virus,” World Market, publicada en ingl√©s en la revista digital n + 1 

Cristian Bonomo hizo su breve y exquisita columna musical dedicada al compositor Jean Philippe Rameau, un compositor franc√©s del siglo xviii al que Cristian considera entre los m√°s grandes de la historia de la m√ļsica. Con las piezas breves que nos hizo escuchar a Cristian no le cost√≥ convencernos de que una vez m√°s sabe lo que dice.

Todo eso lo escuchan ac√°.


En el √ļltimo bloque la amada Rebekah del R√≠o nos dej√≥ "Llorando".


Santiago Santiago Segura nos hizo escuchar una canci√≥n muy linda del grupo Monotoro del disco El extra√Īo d√≠a que no sal√≠ de casa, t√≠tulo muy adecuado para la ocasi√≥n.


Finalmente, habl√© de Days, la pel√≠cula de de Tsai Ming-liang estrenada hace pocos meses en Berl√≠n, ultimo gran festival pre Covid-19. La pel√≠cula es involuntariamente una eleg√≠a al mundo previo a la pandemia. Su escena central nos muestra un contacto √≠ntimo, er√≥tico y amoroso entre dos desconocidos. Tsai la filma con una ternura tan triste y serena que invita a pensar que vio el mundo que hizo posible la pandemia y el que se abre a partir de ahora. M√°s que ning√ļn otro cineasta, Tsai parece afirmarse como el artista visionario del siglo xxi. Ampliar√© en pr√≥ximo post.


Y terminamos el programa con un mensaje que nos mandó Carlos, un amigo que vive en este momento en Barcelona.

Los invito a escuchar ac√° los √ļltimos minutos de La otra.-radio (por ahora).

domingo, 5 de abril de 2020

Caminamos una calle sin hablarnos


Entre las estupideces que estamos haciendo para pasar el tiempo -una temporalidad absolutamente inaudita para los terr√°queos que ocasionalmente habitamos el planeta de los virus en este 2020- figura la de armar listas de cualquier cosa que van circulando por las redes sociales. En las que yo ando hay muchos cin√©filos y rockeros, as√≠ que por ejemplo no vi ni participar√≠a en ninguna lista de futbolistas, por ejemplo, o de novelistas. Gustavo Castagna ya era un promotor de listas en su Facebook antes de que el 31 de diciembre pasado irrumpiera  el bicho en nuestras vidas. Las listas que Gustavo propone son divertidas y permiten dar rienda suelta a una asociaci√≥n de ideas un poco antojadizas, a la vez que regidas por cierta serialidad. Bueno, no esperen que yo explique el asunto desde un punto de vista taxon√≥mico, ontol√≥gico ni logar√≠tmico. Ayer vi que propon√≠a: "Se me ocurri√≥ esto: una palabra o definici√≥n (dos como m√°ximo) que sintetice el cine de estos 80 directores extranjeros. S√≠, entretenimiento de cuarentena. Hagan lo mismo, si quieren". (Supongo que Castagna en cualquier momento lanza una consigna similar con directores argentinos). Se sabe que estas consignas no est√°n para ser respetadas al pie de la letra. Al menos hoy. As√≠ que yo la adapt√© a mi propia ondulaci√≥n neurol√≥gica o como quieran llamarla. Si la leen, ir√°n entendiendo algo o no, no importa. Ah√≠ va:

Truffaut: Besos robados
Welles: Fallen angels
Ford: La comunidad organizada
Hawks: To Have and Have Not
Godard: La vanguardia es así
Tarkovsky: In between days
De Palma: Helter Skelter
Carpenter: Working class hero
Coppola: Götterdämmerung
Scorsese: Cocaine
Hitchcock: El puto amo
Pasolini: Santo s√ļbito
Cronenberg: Doctor Neurus
Lynch: It's a strange world
Xavier Dolan: Bang Bang
Herzog: El gran éxtasis del escultor de madera
Gonz√°lez I√Īarritu: Gonz√°lez Fraga
Walter Hill: Coitus interruptus
Fassbinder: Yo no permito que me impidan seguir
John McTiernan; What?
Alexander Sojurov: Confesiones de invierno
Einsenstein: Víctima de soledad
M. Night Shyamalan: Chalam√°n
Wenders: Ruta perdedora
Cassavetes: Yo me muero por Gena Rowlands
Rossellini: El hombre que venció a Hollywood
De Sica: One trick pony
Visconti: El m√°s capito
Bertolucci: La década prodigiosa
Fellini: Roma
Antonioni; Caminamos una calle sin hablarnos
Ferreri: Freaks
Bu√Īuel: Que Viva M√©xico
Bergman: Mujeres al borde de un ataque de nervios
Saura: It's Better To Burn Out Than To Fade Away
Almodóvar: Sangre de amor correspondido
Alan Parker: Que pase el que sigue
Tarantino: It's only rock and roll (but I like it)
Verhoeven: Se me olvidó que te olvidé
Haneke: Elmo Lesto
Noé: No
Griffith: Facho
Resnais: Marguerite Duras y unas pocas cosas m√°s
Samuel Fuller: Fetiche
Los Coen: Sabor a nada
Agnes Varda: Godard no le abrió la puerta
Los Dardenne: Dar es dar
Eric Rohmer: Shut up
Jarmusch: Flores rotas
John Waters: Bigote Anchoita
Spike Lee: Speak Less
Jacques Tourneur: Caminó con un zombie
Polanski: El marido de Sharon Tate
Friedkin: La √ļltima pel√≠cula de terror
Kitano: Bestia pop
Mélville: Mucho Yeite
Tsai Ming-Liang: Filmó el siglo xxi antes de que empezara
Wong Kar-Wai: The Buenos Aires Affair
Kurosawa: Japón for export
Ozu: 50 mm
Mizoguchi: Luna p√°lida
Apichatpong Weerasethakul: Cae la noche tropical
Billy Wilder: Mulholland Drive
Leni Riefenstahl: La monta√Īa es la monta√Īa
Fritz Lang: M
Wes Anderson: El hombre que no tuvo infancia
Paul Thomas Anderson: Wannabe Scorsese, Robert Altman, Kubrick
Stephen Frears: Te hubieras quedado en Inglaterra
David Fincher: ¿qui√©n?
Dario Argento: José Miccio
Mario Bava: Marcos Vieytes
Lina Wertmuller: Pólvora en chimangos
Christopher Nolan: el siguiente
Kubrick: Ego trip
Todd Haynes; In the mood for love
Spielberg: Merchandising
Eastwood: Viejo Vizcacha
Woody Allen: El que mejor filmó a Mia Farrow
Peter Weir: Te hubieras quedado en Australia

Bonus
Sam Peckimpah: todos le copiaron el ralenti
Dreyer: Transcendental style
Chabrol: Merci pour le chocolat
Bresson: El mejor

viernes, 3 de abril de 2020

La catastrófica escena de los bancos tiene responsables


Atravesamos un período de enorme estrés sanitario, económico, sociológico y psicológico, al borde de una catástrofe humanitaria. La lógística para enfrentarla tiene que estar a la altura de esa exigencia. No basta con un spot explicando que hay que lavarse las manos. La escena de hoy en la puerta de los bancos hace tambalear las previsiones sanitarias y de urgencia alimentaria que el gobierno manejó bien en una primera etapa.

- Colaboraci√≥n de los bancos no pod√≠a esperarse, porque ellos apostaron a que esta escena se produzca. Quieren el fracaso de la cuarentena y empujarnos a la situaci√≥n Brasil, con rebaja de sueldos y despidos de empleados p√ļblicos. 

- Cuando el presidente emitió la batería de DNUs con ayuda social debería haber garantizado la logística de su cumplimiento. Tendría que haber sentado a los banqueros y a la Bancaria a acordar un cronograma de pagos.

- ¿Y la comunicaci√≥n oficial? Nula. Peor: incompatible con el objetivo de evitar el colapso sanitario.

- Los medios est√°n 24/24 hs. hablando de la pandemia. N√ļmeros de muertos en todo el mundo, escenas tr√°gicas en Ecuador. En los d√≠as anteriores los canales de aire deber√≠an haber difundido hasta el hartazgo un cronograma de bancos en todas las tandas, a cada rato: que hay que lavarse las manos y mantener 2 metros de distancia ya se entendi√≥. Lo que no se entend√≠a es qui√©n cobraba hoy en la primera jornada de atenci√≥n de bancos.

- ¿Por qu√© los cajeros de supermercados cumplen un servicio esencial y los bancarios no? No hay una respuesta razonable.

- Desde el mi√©rcoles estuve buscando en redes un comunicado claro con el cronograma de fechas de pago por n√ļmeros de documento y no lo encontr√© Este caos era absolutamente previsible. Me sorprende que no lo hayan previsto. Un descuido as√≠ va a tener un alto costo epidemiol√≥gico, alimentario y de orden social.

- Esta informaci√≥n era tan vital como repetir a cada rato que hay que lavarse las manos. La Bancaria y el ANSES debieron evitar este escenario penoso. ¿Qu√© pasar√° en los pr√≥ximos d√≠as?

- Hoy a las 21:30 difícilmente haya algo que aplaudir.

Podés elegir en cada esquina ensayar las mismas despedidas

Ernesto Cardenal y su Cántico Cósmico / Yo no sé decirlo con poesíaUltimo programa de esta temporada de La otra.-radio, primera entrega, para escuchar clickeando acá


Ernesto Cardenal, poeta, sacerdote, revolucionario nicarag√ľense muerto este 1 de marzo a los 95 a√Īos: Maxi Diomedi relee un poema suyo escrito en 1989, cuando emerg√≠a con toda la fuerza el paradigma pol√≠tico y econ√≥mico que hoy domina al mundo: el complejo financiero b√©lico industrial que para ser m√°s sint√©ticos denominamos neoliberalismo. No sabemos si de esta pandemia el capitalismo salvaje saldr√° herido o va a adoptar un rostro todav√≠a m√°s fiero. Ya era siniestro cuando Cardenal escribi√≥ el C√°ntico C√≥smico:

Y negocios cuyo abismo apenas vislumbramos.
Negocios que son como cheque sin fondo.
"Los días de Allende están contados":
el banquero en Wall Street, una ma√Īana de enero, con
un viento helado en el sombrío desfiladero de Wall Street.
Los muertos en Calcuta, no por superpoblación
sino por capitalismo.
Por lo de:
en la India
"Amenaza de superproducción de arroz"
"Amenaza de superproducción de trigo."
El horror a la abundancia y la saciedad.
La General Electric inventó la manera
de que una bujía en vez de 1 .000 horas durara
750.
Presidentes de corporaciones: criminales comunes
¡bang! ¡bang!
Con aviones que no duren demasiado.
Y las corporaciones ahora intencionalmente
no inventan.
"Uno de los mayores inventos de los a√Īos cincuenta
fue el tranquilizante."
La llanta de 100.000 millas:
Pueden. Pero no quieren.
Motores fuera de borda perfeccionados cada vez m√°s
para que duren menos.
'Acelerar la obsolescencia'
(el presidente de Ailied Stores Corporation)
Nuestros productores de escasez.
Como se sabe,
Así que
los banqueros no tienen dinero.
al naturalista le basta conocer un individuo de una especie
o unos pocos individuos;
pero con la especie humana la unidad
parece como que no existiera.
En otras palabras:
la evolución biológica es pareja en las especies
pero no la social en la especie humana.
Así tres cuartas partes de la riqueza del planeta... etc.
C√°ntiga 6
Ernesto Cardenal


***

En el √ļltimo programa de esta temporada de La otra.-radio, que fue emitido al aire de manera err√°tica, hay varios tramos dignos de rescatar.

Algunos de ellos los vamos a ir subiendo en los próximos días.

Empezamos: la √ļltima columna sobre poes√≠a que hizo Maxi Diomedi, sobre Ernesto Cardenal y su Canto C√≥smico, que inicia el fragmento que todos pueden descargar arriba, en el subt√≠tulo de este post.


En este fragmento, despu√©s de Maxi, tambi√©n particip√≥ Santiago Segura, el nuestro, fact√≥tum de La m√ļsica es del Aire. Como siempre que estuvo en La otra, lo hizo para acercarnos m√ļsica muy buena, de la escena independiente, cosas que suelen escap√°rsenos. En este caso: la banda Monotoro haciendo "Los hombros", Manu Hattom en d√ļo con Fito cantando la hermosa "El herido", la banda texana Okkervil River que hacen "Our life is not a movie or may be" -un t√≠tulo sugestivo para estos tiempos- y el para m√≠ notable descubrimiento de Gilda Guichenduc junto a su banda Elegante Stone. Gilda tiene un timbre vocal muy inusual en la escena actual. No se lo coment√© a Santi, con un fraseo √°spero que me recuerda la voz de Nacha en los 70.

Son las seis
el mundo sigue andando, ok
la noche no me da temor
vos sabés
sólo que pensé tal vez no estés dormido.

Qué va a hacer
con vos siempre vuelvo a aprender
me da gracia cuando decís
que yo sé
¿ves que no es tan cierto?
a veces la moneda
gira
podés elegir en cada esquina
ensayar las mismas despedidas
pero no hay error
cuando estamos juntos nada queda alrededor.

Mi vida
no pienso matarte aunque lo pidas
yo no sé decirlo con poesía
nunca fue mejor
quién iba a decir
vos no sabías de qué se trata el amor.

Puede ser
que el tango a vos te queda tan bien
alta combinación
mi amor, vos y yo
diste varias vueltas por mis pensamientos.

Como ves
hablar siempre nos hace bien
te debo una canción de amor
pero no
me quedé mirando como nuestra historia gira
podés elegir en cada esquina
ensayar las mismas despedidas
pero no hay error
cuando estamos juntos ya no ves alrededor.

Mi vida
ahora usás palabras que son mías!
yo no sé decirlo con poesía
todo est√° mejor
quién iba a decir
vos no sabías lo que es el amor.

Pueden escuchar este tramo del √ļltimo programa de esta temporada de La otra.-radio descarg√°ndolo ac√°.

jueves, 2 de abril de 2020

La otra.-radio: fin de ciclo



Las fallidas emisiones del domingo y el lunes pasado marcan el fin de este ciclo La otra.-radio en el período que fue desde marzo de 2016 hasta marzo 2020.

En los √ļltimos dos a√Īos nuestro programa de radio se hab√≠a convertido en el centro del sistema lunar La otra. Incorporamos a una cantidad de integrantes que le dieron al programa un dinamismo muy estimulante. Nuevas perspectivas de g√©nero, pol√≠ticas, art√≠sticas y generacionales.

El programa alimentó al resto de nuestros medios de contacto: el blog, Instagram, Twitter, Facebook.

Cada emisión fue un placer que retribuía el esfuerzo material de sostener el ciclo. Este período nos ayudó a atravesar la nefasta experiencia sociopolítica del régimen macrista.

Algunos signos objetivos y otros íntimos siempre nos marcaron el comienzo y el final de cada etapa de La otra, desde que nació como revista en 2003, cuando pasó a la radio en 2006, cuando nació el blog en 2008, cuando en 2015 decidimos dar por terminado nuestro ciclo en La Tribu. Estos signos, a los que siempre fuimos fieles, nos piden ahora interrumpir el actual período radial.

La otra es, para los que la hacemos, una marca. No una marca en el sentido del marketing. Es una marca en el cuerpo, una marca en el tiempo de la vida. Rayitas y golpecitos de la guitarra, dec√≠a Gustavo Pena, el Pr√≠ncipe, que dan un sonido √ļnico.

Por fidelidad a esta historia es que ahora damos por concluido este ciclo radial.

Este es un momento muy especial de nuestra √©poca, tambi√©n para cada uno de nosotros.  Aprovecharemos este lapso para repensarnos y volver. Seguimos con el blog e instagram. Vamos a probar nuevos formatos. Hasta cada d√≠a.

miércoles, 1 de abril de 2020

El patio del vecindario en la era Coronavirus I


por Lidia Ferrari, desde Treviso, Italia

Ocurre en mi vecindario que este tiempo de cuarentena ha cambiado la relaci√≥n entre los vecinos. Vivo en una calle sin salida que ha creado una especie de patio interior con las casas a su alrededor. Con la primavera brotando la gente sale a su jard√≠n o a su balc√≥n y conversamos entre nosotros. He conocido as√≠ gente que no hab√≠a registrado antes, cuando cada uno no ten√≠a tiempo de detenerse con vecinos que ni siquiera conoc√≠a. Ese tiempo que parece ahora poseerse da lugar a conversaciones sosegadas que no exist√≠an. Este vecindario reproduce el modelo italiano de un porcentaje grande de viejos, pero tambi√©n dos familias con ni√Īos entre 7 y 13 a√Īos, que llenan de gritos, risas y peleas infantiles a nuestro patio vecinal. Cada familia sale por turno, para no mezclarse. Pero los ni√Īos encontraron un sistema para jugar juntos. Los de una familia se quedan dentro del predio de su casa y juegan a la pelota a trav√©s del cerco con los de la otra familia que juegan desde afuera. El padre de tres ni√Īos que hace pocos meses hab√≠a encontrado un trabajo que lo ten√≠a muy ocupado no se escuchaba en los primeros d√≠as de la cuarentena. Desde hace diez d√≠as tiene todo el tiempo y hay momentos en los que se ve jugar a toda la familia. Una escena at√≠pica de una familia disfrutando del tiempo que poseen y extra√Īa en tiempos normales de plena ocupaci√≥n.

La otra casa recibe con frecuencia a tres ni√Īos de un padre separado que vive con su propia madre, con demencia senil. Se ve a los tres ni√Īos y su padre disfrutar de esta vida en la cual juegan a la pelota todos los d√≠as. El patio de nuestro vecindario se llena de ruidos, f√ļtbol y vida y nos olvidamos del silencio de las casas que alojan una demente senil y un anciano con Alzheimer.

Nos evoca el del vecindario de El Chavo del Ocho pero en un espacio privilegiado de una ciudad del Norte de Italia, de una clase media que dispone, hasta ahora, de salarios y pensiones para sortear la emergencia.

Los ni√Īos recordar√°n estos d√≠as ociosos y l√ļdicos que ten√≠an a sus padres disponibles para jugar. Pero, ¿ser√° posible volver a la normalidad de antes del Coronavirus? La econom√≠a del estado de bienestar todav√≠a puede donar algo de lo acumulado. Pero el combustible se acabar√° tarde o temprano. Se entiende a los capitalistas que rechazan la cuarentena. Ellos tambi√©n son piezas de un engranaje que no puede detenerse, de una maquinaria que trabaja autom√°ticamente pero debe trabajar. La generaci√≥n de la plusval√≠a no puede detenerse sin precipitar en problemas al dispositivo del capital. El coronavirus est√° haciendo trastabillar al capitalismo. Esto no supone que el sistema se fragilice sino que los m√°s d√©biles del sistema reciban la estocada con m√°s potencia. Los de arriba se reconvertir√°n o har√°n sus negocios. Sentir√°n el estremecimiento del temblor, pero estar√°n a salvo en sus edificios antis√≠smicos. Los que recibiremos el shock seremos nosotros, los humildes mortales pero, sobre todo, los m√°s vulnerables del sistema.

Es posible que la escena dichosa en el patio de mi vecindario, de personas afortunadas por tener un salario ahora, y un espacio para retozar, tenga un l√≠mite temporal a partir del cual lo que la sostiene ya no exista. Debido a esta amenaza los gobiernos est√°n preocupados por ese futuro que es previsible, en el cual el combustible econ√≥mico acumulado se vaya acabando. Los gobiernos se enfrentan a un doble drama: el de la salud por el coronavirus y el de la sacudida de la estrutura econ√≥mica. El gobierno italiano con otros del sur de Europa saben que de las decisiones que tomen hoy se escribir√° el destino de que este patio del vecindario siga alojando una oportunidad para los ni√Īos. Si se siguen las decisiones que est√°n prometiendo el Consejo Europeo con Alemania y Holanda a la cabeza y los gobiernos neoliberales del mundo, podemos calcular que, en t√©rminos econ√≥micos, estos ni√Īos vivir√°n un futuro mucho peor al de sus padres y abuelos.

martes, 31 de marzo de 2020

El comienzo de la desestabilización del gobierno democrático


Graciana Pe√Īafort public√≥ en sus redes:

¿En serio le quieren bajar el sueldo a Alberto Fern√°ndez? ¿A Gin√©s Gonz√°les Garc√≠a? ¿A Wado? Todos ellos y muchos m√°s, se la est√°n jugando todos los d√≠as para que todos estemos lo m√°s a salvo posible. Mientras vos cacerole√°s para eso, ellos est√°n trabajando para nosotros.

Creo con sinceridad que es una estupidez. Y también creo que es una conducta disruptiva destinada a abrir una grieta nueva , en donde @alferdez se desvive por cerrarla.

¿Sab√©s quienes empujan esta idea tan est√ļpida? Los que quieren que se levante la cuarentena.

¿Y sab√©s por qu√©? Porque hay quienes consideran que hay vidas descartables . Que es mejor perder n cantidad de vidas -"da√Īos colaterales"- que perder ganancias.

Y esta vez les tocó un presidente que entre economía y vida eligió la vida, la de todos nosotros.

Piden eso los Rocca, los que despiden a 1450 laburantes cuando blanquearon miles de millones. Los Toma que est√°n designados a√ļn en los directorios de las empresas como Techint para defender los intereses de Estado, pero que defienden los intereses de la Empresa.

Piden eso los bancos, esos mismos que te rematarían tu casa comprada con un crédito UVA si Alberto no lo hubiese impedido dictando una norma. Piden eso las Tarjetas de Crédito que no pueden exigirte el pago porque el gobierno lo impide.

Piden eso las empresas de servicios p√ļblicos que tampoco pueden cortarte el servicio porque el gobierno te garantiz√≥ el servicio. S√≠, esas empresas que durante el macrismo te dolarizaron las tarifas aunque vos cobrabas en pesos.

Todos ellos son los que no quieren perder un peso, aunque para no perder dinero, se tengan que morir tus viejos, que son población de riesgo. O tu hijo diabético.

Caceroleá por algo que se sea una solución real. Por un impuesto de emergencia para quienes ganaron tanto.

O para quienes blanquearon capitales. O para quienes tienen ganancias en dólares. Caceroleá por algo que salve vidas y no por algo que salve balances que nunca pero nunca te salvan a vos. Ni a mis viejos. Solo a ellos. Siempre.

Postdata de La otra:

Creo que lo que impuls√≥ los hashtags y barullo de anoche no es una idea est√ļpida sino m√°s bien da√Īina: es el comienzo de la desestabilizaci√≥n del liderazgo que Alberto mostr√≥ encarnar en estos d√≠as cr√≠ticos. Despu√©s de que Alberto le dijo que no sea miserable a Paolo Rocca, que no despida a 1500 trabajadores y que acepte ganar un poco menos, el C√≠rculo Rojo activ√≥ su maquinaria de guerra. Anoche se ve√≠a en TN, La Naci√≥n+ y A24, fogoneando un cacerolazo en barrios gorilas para tratar de empardar el aplauso espont√°neo que salud√≥ el discurso de Alberto el domingo. Empezaron a limarlo porque advirtieron que su autoridad pol√≠tica se fortaleci√≥ mucho en el campo popular y ellos son enemigos de los l√≠deres populares. Tratar√°n de arrinconarlo, de sacarle consesiones, de hacerlo retroceder, de fisurar la unidad del Frente de Todos, de que Alberto ceda y traicione el mandato popular, que pierda legitimidad. No les importa que el pa√≠s se transforme en el infierno social que hoy son Brasil o Chile, no les importa la Naci√≥n. Les importan sus ganacias y el domingo Alberto se meti√≥ con eso.

lunes, 30 de marzo de 2020

A lo mejor resulta bien


El aplauso espontáneo anoche a Alberto en distintos barrios de la ciudad, desde Lugano a Caballito, Palermo y Villa Urquiza, también en puntos del conurbano, en Nueva Córdoba y Bariloche, es un fenómeno que yo no recuerdo que haya pasado en mi vida. El 18 de mayo pasado, cuando nadie podía presagiar lo que hoy sucede, Cristina tomó una decisión trascendente. Creo que el traspaso de liderazgo del 10/12 a la tarde muestra ahora lo bien que lo pensó Cristina. No creo que haya otro dirigente mas idóneo en este contexto atroz. Ojalá todo salga lo mejor posible para Argentina, pero este es un momento que marca un antes y un después en nuestra historia.

Habr√° que enfrentar el pico del contagio. Y si los da√Īos se aminoran, despu√©s enfrentar un panorama econ√≥mico extremadamente m√°s dif√≠cil del que cualquiera pudo prever. Si salimos m√°s o menos bien, Alberto va a suceder el liderazgo de Per√≥n, N√©stor y Cristina.