"Escuchar esas voces" - laotra21. Del álbum Lo propio del plan es que falle - Video: Martín Farina

lunes, 18 de enero de 2021

Phil Spector: to know him is to love him

 Adiós, siglo xx

Hablando de música popular, el sábado murió Phil Spector, el tipo que cambió el sonido pop del siglo xx. Desde "Be my baby" cantado por The Ronettes  y compuesto y producido por él con su concepto sonoro de wall of sound...

al 

...a la obra maestra de Lennon...

 ...a End of the century, cuando enloqueció a los mismísimos Ramones haciéndoles grabar 60 veces el acorde inicial de "Rock'n Roll High School"...

...dicen que Spector produjo ese disco empuñando un revolver con el que imponía su mando sobre unos temerosos Ramones... 

...Phil tenía una alta idea de sí mismo, decía que su wall of sound era el tratamiento wagneriano del rock and roll -egomanía paranoica con sustento real- y se autopercibía creador de sinfonías para adolescentes -Charly García en su etapa Say No More le rindió constante tributo...

...obsesión que retomaría años después en Random...

...John dijo de él que fue: "the greatest record producer ever”, a pesar de que Phil arruinó Let It Be cuando en los Beatles estaba todo mal: le puso unos coros melosos y una orquesta horrible a "The long and winding road"...

 ...que Paul nunca le perdonó, por lo que muchos años después dio a conocer la versión naked de Let it be y esa es la que prefiero...

Los Beatles finalmente se rescataron con un final digno para su historia y en el 69 volvieron a convocar a George Martin para Abbey Road. Y Phil pudo resarcirse con la ya citada masterpiece de John y con el primer disco ¡triple! de George, All thing must pass...

En tanto la locura y violencia de Spector creció y creció y llenó de anécdotas el libro negro del rock'nroll, hasta que en una madrugada fatal en su mansión de Los Angeles asesinó a la actriz Lara Clarkson, acto por el que fue condenado a 19 años de reclusión en la cárcel de Stockton (California), en cuyo hospital murió este sábado a sus 81 años. 

 End of the century. Adiós, siglo xx. No descansará en paz. Simplemente expiró.

Así lo recordaba ayer Annie Lennox en Instagram


Yo me reservo opinión sobre Spector. De lo que sí me voy a acordar es de la primera canción suya en convertirse en hit, número uno en los charts de 1958 durante tres semanas, con el primer grupo y único que él integró en persona, The Teddy Bears:

 

Él es el petiso de la derecha. Después de su paso por los Teddy Bears, él dejó de cantar y se dedicó a componer y producir y hacer todo lo que dije antes. Esa canción conoció innumerables versiones y todos creen que es una canción de amor romático. Pero Phil la compuso a los 18 años en la tumba de su padre, que se había suicidado unos años antes. De todas las versiones, la que prefiero es esta de Amy Winehouse.




sábado, 16 de enero de 2021

El brillo dentro de la oscuridá: mi año 20 en 10 canciones




por Oscar Cuervo

Los compañeros que me antecedieron en la elaboración de listas sobre la música de 2020 -Nicolás Coquet, Cristian Bonomo, César Colman y Santiago Segura- ya explicaron que con ellas solíamos armar las últimas emisiones de cada temporada y las primeras de cada nuevo año del programa de radio. Una canción sonando en el éter de la noche justifica su propia existencia. Una canción después de otra, músicos de diversas edades y prestigios, de fama diversa, de distintos géneros: una canción es siempre una canción. 

La primera frase del primer programa de La otra.-radio, la medianoche de un domingo de mayo de 2006, después de la voz querida de Daniela Andújar que abrió nuestras emisiones a lo largo de casi 15 años, fue: "¿qué pasa con las canciones?". O "¿qué nos pasa con las canciones?". No estoy seguro ahora cuál de las dos, aunque al final es igual. Fue una pregunta constante en La otra.-radio. Los que vinimos haciendo La otra tenemos un algo especial por las canciones. La verdad es que nunca supe bien por qué. No sé a ciencia cierta qué es una canción, en qué región del universo está ubicada ni para qué sirve, pero yo también creo que sin canciones la vida sería un error. Quizás sea un error de todas maneras, pero mientras tanto que suenen las canciones. Una canción y después otra, venga de hace varios siglos o acabe de estrenarla hace poco un pibe del barrio de la Boca, conforman una idea de fraternidad universal en la que las alcurnias quedan stand by. Al decir la música de este año fue esta y esta otra no emito un dictamen conclusivo sino le pongo la música al tiempo que acaba de irse. 

Una cosa que tienen las canciones es que nunca terminan de irse. Si las elegimos para que suenen al final de un período es para que no se vayan o para que algo nuestro siga con ellas. Las canciones son cápsulas de tiempo, pedacitos de la vida. Una buena forma que tenemos de recordar los años es por las canciones que escuchábamos: yo me acuerdo de 1977 por "No te dejes desanimar", de 1986 por "Dejaste ver tu corazón", de 2010 por "Joga". Cuando las escucho repongo la hilera de instantes que me separan de esos días y las canciones todavía siguen ahí, aunque muchas de las personas que entonces estaban ya no sé dónde están. 

No sé dónde irán las canciones cuando ya no las recuerde, seguro que algunas se ganen el derecho a seguir después de mí, pero de eso no me hago responsable. ¿Cuántas de las canciones que ahora voy a elegir de mi año 20 seguirán sonando mucho tiempo más? No puedo saberlo, quizás algunas se olviden pronto y otras sigan por siglos. Dicen que un hombre puede vivir cien años y un perro quince, pero nadie sabe cuánto tiempo vive una canción.

Yo me guardé una tarea un poco más enfocada que la que le pedí a los otros compañeros. No elegí los discos sino las canciones del año 20. Esta vez es distinto porque La otra.-radio dejó de salir al aire en marzo, así que estas no sonaron en el éter de la medianoche. Las dejo colgada en el ciberespacio, nadie sabe cuándo se pueden caer.

Sin orden de preferencia. No voy a argumentar nada de ellas, supongo que se defienden solas. Solo resta decir que al escucharlas me resultaron hermosas:

Pablo Dacal, "Nada de ti"


...Silencio en la noche,
ya no se oyen gritos,
solo algo de viento
golpea un cartel.
Y un perro a lo lejos
aún sigue ladrando,
el tiempo está quieto,
no sé como fue.
No quiero más nada de ti
No quiero más nada de mí...

Moses Sumney, "Cut Me"


Might not be healthy for me but seemingly I need
What cuts me, cuts me, cuts me, cut me, cut me, cut me
Guess I'm a true immigrant son
No vacancies, no vacations
Sure, I could do better than this
But I don't, I won't, I don't.

Bob Dylan, "Murder Most Foul"


...What's new, pussycat? What'd I say?
I said the soul of a nation been torn away
And it's beginning to go into a slow decay
And that it's thirty-six hours past Judgment Day
Wolfman Jack, he's speaking in tongues
He's going on and on at the top of his lungs
Play me a song, Mr. Wolfman Jack
Play it for me in my long Cadillac
Play me that, "Only The Good Die Young"...

Louta, "Poco"


...Si les das un sentimiento 
lo llenan de nafta super
sacale nombre a las cosas
ponele etiqueta y tirale perfume
y ahora se siente un montón
y ahora te quieren a vos, ey.

Si no te alcanza con vivir re loco
guacho, yo te creo, hay sabor a poco.

No te quedes con sabor a poco
si contás lo que te pasa y te tratan de loco
si lo nuevo ya te viene roto
no te quedes con sabor a poco...

Nathy Peluso, "Agarrate"


...Te olvidaste de lo que era la pasión
de la historia que escribimos los dos
no supiste entender mis decisiones
no se puede amar solo ilusiones.

Qué agonía este querer
qué oscuridad en este amanecer
hoy la lluvia a mí me está mojando
el cielo está arriba quebrando...

Robert Plant, "Nothing takes the place of you"


...I move your picture from my wall
I replace them both, large and small
And each new day finds me so blue
But nothing takes the place of you.

I read your letters one by one
I still love you when it's all said and done
And oh, my darling, I'm so blue
Because nothing
Oh, nothing
Takes the place of you...

Trueno, "Azul y Oro Freestyle"


...La Boca, Barraca, Patricios, Pompeya
Comuna cuatro y su huella, ah
Mami, nací para esto,
Mi vida e un deseo que me dio una estrella, yeah.

Azul y oro, puestos pa la música
Somos el brillo dentro de la oscuridá
Azul y oro, puestos pa la música
Pa se el primero hay que estar en las última...

Gladyson Panther, "Sabado domingo" 


...Nubes negras llegan a mi casa
Y yo solo quiero irme con ellas
No vas a entender por qué este sábado
Se siente domingo, ni lo intentes
Viajes eternos en colectivos
Calles que son tachos de basura...

Perfume Genius, "Whole Life"


...Half of my whole life is done
Heather gathers in its place
It was just a dream I had
It was just a dream.

The mark where he left me
A clip on my wing
Oh, let it soften
I forgive everything
I once hummed the seasons
Now, I'm whistling...

MIGRANTES + Oscu + Rombai + AGP + Alico, "Si me tomo una cerveza"


...Y si me tomo una cerveza
Vuelves a mi cabeza y empiezo a recordarte
Es que me gusta cómo besas con tu delicadeza
Puede ser que tú y yo
Somo el uno para el otro
Y no dejo de pensarte
Quise olvidarte y tomé un poco
Y resultó extrañarte
Somo el uno para el otro
Y no dejo de pensarte
Quise olvidarte y tomé un poco
Y resultó extrañarte...

viernes, 15 de enero de 2021

El asalto al Capitolio, Antifa, la nieve de plástico y la Cámpora

Circo Beat: sapos y culebras en el circo vi




Kevin Greeson, partidario de Trump que murió de un ataque al corazón en el asalto al Capitolio del 6/1/2021, después de electrocutarse las bolas con una taser que él mismo disparó accidentalmente.

Lo que vimos la semana pasada en el Capitolio es el resultado de años de preparación sistemática, fruto de un experimento social a cielo abierto. Parte de las hordas enardecidas eran sesentones llamados "Boomerwaffen", actores sociales de reparto, comparables a nuestros cacerolos: espectadores con la conciencia colonizada por la escucha de charlatanes de radio y canales de cable de ultraderecha, equivalentes a nuestro Baby Etchecopar, tipos que sintieron que Trump venía a poner las cosas en su lugar y se sintieron finalmente convocados a salvar a América ante el avance del comunista Biden.

Richard Barnett, uno de los Boomerwaffen asaltantes del Capitolio, 
sentado en el escritorio de Nancy Pelosi.

Clint Eastwood dirigiendo a Paul Hauser en su última película, Richard Jewell, la exaltación 
del noble vigilante al que el gobierno Demócrata investiga injustamente.

"Make America Great Again" es la consigna paradójica que dejó al desnudo la estupidez norteamericana, el resultado de años de comer comida chatarra, de informarse por medios chatarra, de escuchar a predicadores chatarra, de irritarse ante la dificultad por acceder a la verdad, inclinados a demonizar a un inferior que "se queda con lo nuestro": "inmigrantes ilegales, negros, vagos, delincuentes... ¡comunistas!". Sujetados a la imposibilidad de percibir los factores que explican su malestar estructural.


Los Boomerwaffen son tipos agobiados por sus frustraciones, resentidos por una vida opaca, encandilados por el brillo de la tintura dorada del payaso que saltó de la tele a la Casa Blanca. El "Make America Great Again" hizo involuntariamente visible para el mundo que la supremacía civil norteamericana era una mentira burda: son brutales, manipulables, formateados por una mitología hollywoodense que tapa sus miserias. Avatares devaluados del cowboy, palurdos a los que Clint Eastwood viene lisonjeando en sus películas de los últimos 30 años. Arrogantes y resentidos, carentes de perspectiva histórica, machistas y xenófobos. Fueron convencidos de que Antifa es una organización maligna que está detrás de la debacle de su Nazión, así como nuestros cacerolos creen que la Cámpora les caga la vida. Como toda subjetividad reactiva, son paranoicos y reniegan de la fragilidad de la contingencia y la dificultad de la verdad. En Argentina atravesamos hace poco un experimento a escala menor de la misma degradación posverídica, la desertificación del mundo que obsesionaba a Nietzsche. Los Últimos Hombres de Zaratustra. 

Lo único que este capitalismo derrama es su mierda mental. En España, la ultraderecha les hace pensar que la nieve que este invierno los tapa es plástico, así como acá tenemos que estar convenciendo a nuestros vecinos de que las vacunas no tienen chips para que el gobierno comunista les controle el pensamiento y les rogamos que no tomen lavandina para curarse del coronavirus. En USA, Antifa los acosa en sus pesadillas. El espectáculo del Capitolio es la versión superproducida de nuestros cacerolazos, la toma del Palacio de Invierno en clave neofascista. No sabemos si en Argentina esa farsa es lo que hemos dejado atrás o lo que nos espera. Pato, el que trabaja en una carnicería, tendría que admitir ahora que el capitalismo nos resultó complicado y no habrá paz aunque nos demos por vencidos. No queda otra que peleárselas. 

jueves, 14 de enero de 2021

Mi película favorita de 2020: We are who we are


Luca  Guadagnino, el director de Call me by your name, hizo su mejor película, We are who we are... y salió como serie en ocho episodios en HBO. Dice que no ve series porque no le gustan. Iba a estrenarla en la Quincena de los realizadores de Cannes en una proyección de ocho horas seguidas pero la pandemia la mandó directo a las pantallas hogareñas. De todas formas, el planteo de We are who we are es enteramente cinematográfico, alejado de los procedimientos de las series que enucnian los conflictos narrativos por medio de los diálogos de sus personajes. En Guadagnino rige el movimiento, el corte, los acercamientos, las distancias, la simultaneidad, los saltos, los desvíos, los bordes del cuadro, las miradas, los enfoques, la luz, las sombras, la vibración de los colores, las cadencias, los planos sonoros, las palabras que no se dicen o se dicen pero no se escuchan, el suspenso generado por la forma y no por la peripecia. 


Los primeros capítulos despliegan cantidad de cruces que no se subordinan a un eje argumental. Lo curioso es que se ubica en una base militar yanqui en Italia pero lo bélico solo está latente, como una bomba haciendo tic tac debajo de la mesa mientras miramos otra cosa. La bomba tarda seis capítulos en explotar y, cuando explota, no se ve. Guadagnino esquiva expectativas y hábitos narrativos. Es un intruso en el mundo de las series que usa armas del cine: tiempo, espacio, fuera de campo, deseo de espiar.


En el trasfondo se están desarrollando las elecciones que darían el triunfo a Trump sobre Clinton. Ese hilo entra como un rumor de fondo, historiza una mirada que parece apuntar a otra cosa: el primer amor del hijo de una oficial del ejército yanqui.


¿Qué dirían quienes quisieran contar la obra con una sola premisa argumental? ¿Es un coming of age? ¿Una historia de amor de ocho horas que termina con un beso o con cuatro? ¿Retrata a una familia queer? ¿A un joven snob neoyorquino en el extranjero? ¿La liberalidad de costumbres en un contexto militar? ¿Las grietas del imperio? 


El episodio seis, el más romántico de la serie, termina con un discurso de Trump anunciando que no va a aceptar un fraude en las elecciones. Un giro desconcertante que llevará a la jefa militar a decir "el mundo ahora requiere decisiones fuertes" y a enfrentar una crisis de mando y también en la relación con su hijo. Entre las capas menos evidentes, lo más interesante de We are who we are es su forma de plantear las relaciones no explícitas entre el cine y el dispositivo bélico  Desde el principio instala tensiones eróticas no verbalizadas, pero Guadagnino crea una forma que piensa las tensiones del cine actual: cine, series, eros, guerra.

Hizo mi película favorita del año que pasó.