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lunes, 9 de abril de 2018

¿Cómo influye la tormenta política brasileña en Argentina?

Lula, Cristina, Temer, macri, los medios y las posibilidades de que los experimentos antipopulares sean derrotados por sus propios errores. Una conversación con Abel Fernández, para escuchar clickeando acá 


C'è un temporale in arrivo
C'è un temporale in arrivo senti l'elettricità
C'è un temporale in arrivo sulla mia città

Porta novità porta novità

... dice Jovanotti en una de sus grandes canciones y fue la que elegimos para empezar el programa de ayer. Porque en nuestra Patria Grande, que es como decir sulla mia cità, está arribando un temporal en su fase más fuerte, aunque el viento de tormenta y los relámpagos lo venían anunciando desde hace rato. A veces la coyuntura política nos obnubila y le damos demasiada importancia a hechos que pronto se vuelven irrelevantes, en otras ocasiones hay pequeños sucesos a los que no les prestamos atención y después en perspectiva terminan mostrando su trascendencia. Pero esta zona turbulenta en la que ha entrado Brasil, con la cárcel política a Lula, que venía preparándose desde la amañada destitución de Dilma como presidenta, tiene una enorme significación para la región en que vivimos, para el mundo -ya que Brasil es uno de los países más grandes del planeta y hoy su sistema político cruje- y especialmente para nosotros los argentinos. Porque, si hay un pueblo al que nuestro destino histórico está hermanado, ese es Brasil. Y como dice Abel Fernández, con quien anoche conversamos en La otra.-radio, entre nosotros la derecha se relame pensando en la posibilidad de que la cárcel política de Lula pueda emularse en nuestro país. Como explicitan los groseros zócalos de los medios ultra-oficiales: "Si Lula está preso, ¿por qué Cristina no'".

- La prisión de Lula nos hace sentir algo muy cercano -dice Abel F,-, porque, no debemos engañarnos: hay sectores que miran con entusiasmo y se hacen la película con repetir ese esquema en Argentina, sobre todo si las encuestas dieran, como le daban en Brasil a Lula, el encabezamiento [a una candidatura opositora].

Pero, acota Abel, a Lula la prisión le hace aumentar su relevancia política: su lugar en la historia lo tiene asegurado, porque desde la cárcel no puede cometer errores. Su situación es comparable a la de Perón en el exilio, la injusticia a la que está siendo sometido ayuda a convertirlo en un mito. Por las mismas razones, la tentación de los ultras argentinos por encarcelar a Cristina podrían constituirse en un grave error político del régimen, que también haría crecer la figura de Cristina. De todos modos, nos advierte Abel, si se concretara esa posibilidad, sería muy negativa, porque estos procesos desencadenan un odio social que, como estamos viendo, se vuelve muy peligroso.

Abel -que justo esta semana decidió interrumpir por motivos profesionales los posteos diarios en su blog- señala que hay que prestarle atención a las condiciones externas que posibilitan esta movida en el país hermano, que pueden ligarse a un avance de la derecha en toda la región y a cortocircuitos en el esquema de una globalización incompleta, pero también a las condiciones internas de cada sociedad. Y entre Brasil y Argentina hay algunos parecidos, pero también hay importantes diferencias. Dentro del ciclo de gobiernos populares que conoció América del Sur desde la llegada de Chávez hasta la destitución de Dilma y el triunfo de macri en Argentina, hace bastante más de una década, la experiencia brasilera fue la que durante algunos años supo gozar del beneplácito de los poderes financieros internacionales, por su moderación:

- La política económica del gobierno de Temer no es tan diferente de la que llevó adelante la última etapa del gobierno de Dilma- sigue Abel F:-. Más profundamente, el Partido de los Trabajadores nunca tuvo una mayoría parlamentaria. Entonces, en el mandato de Lula, él cultivó buenas relaciones con el captalismo local y con el internacional. Hasta la crisis del 2008, Lula era un caso de éxito para los medios del Atlántico Norte. El Finnancial Times, Bloomberg, todos elogiaban la política brasileña. Entonces la tormenta de estos días es una tormenta política sobre todo. Debemos ver lo que está pasando, qué ha pasado en nuestra sociedad que posibilitó la etapa de los gobiernos con sensibilidad popular y ahora estos avances de gobiernos de derecha. En América del Sur se pudieron realizar experimentos nacionales, populistas como les llaman ahora, con autonomía y un relativo margen. Lo que hay que preguntarse es, así como los experimentos neoliberales de los 90, simbolizados entre nosotros por Menem y la Alianza, terminaron por su propio fracaso, estos procesos populistas tienen el problema de su propio éxito. Incorporaron a muchos sectores a las pautas de consumo de la clase media. 

- Es algo que le pasó también al primer peronismo: el ascenso de sectores sociales como resultado de promover una sociedad más igualitaria. Y después un sector beneficiado por ese mismo proceso se pone políticamente en contra de ese proceso -acoto yo.

- Así es -dice Abel. Eso es muy esquemático, es simplificar mucho, pero es cierto. Y también ahí ves algún paralelismo, a pesar de las diferencias entre el varguismo en Brasil y el primer peronismo en Argentina.

Era inevitable que la conversación derivara en las posibles repercusiones de los hechos actuales en Brasil que podrían experimentarse en Argentina, en las particularidades propias de nuestro sistema politico, en los límites políticos y económicos del macrismo, en las posibilidades del campo popular para articular el grado de resistencia social que encuentra el oficialismo local, en el todavía duradero enamoramiento de algunos sectores locales con el verso de "los países serios", en la falta de sinceridad con que los oficialistas declaman un apego a los valores republicanos que nunca encarnaron, en los orígenes turbios del macrismo y su mezcla de ideología neoliberal y oportunismo de negocios.

Y no faltó la oportunidad para preguntarle a Abel sobre cómo ve los intentos del "peronismo racional" -como llama La Nación al sector de Pichetto que se reunió hace pocos días en Gualeguaychú-, tanto como la viabilidad de que en el tiempo que queda hasta la definición de las candidaturas para las próximas elecciones surjan nuevos candidatos opositores con chances de desafiar al oficialismo. Y, por supuesto, la vigencia y los interrogantes que aún promueve el liderazgo de Cristina.

Ahora que Abel no postea tan seguido, aprovechen para escuchar todo lo que conversamos. El audio pueden descargarlo clickeando acá.

sábado, 7 de abril de 2018

Brasil, Lula y las sombras del futuro

Abel Fernández en La otra.-radio, mañana domingo a las 12 de la noche en FM 89,3, Radio Gráfica

El juez Sérgio Moro, el lider derechista Aécio Neves el presidente de facto Michel Temer



No hace falta ser un experto en geopolítica internacional para advertir que lo que está pasando en estos días en Brasil es de gravedad inusitada. No solo para nuestro hermano pueblo brasileño sino para el mundo entero, y especialmente para nosotros los argentinos. Es difícil exagerar la profundidad de los lazos que nos unen al Brasil. Nuestro destino está atado al de ellos, como al de ningún otro pueblo.

Lo que presenciamos en estos días es que el poder financiero internacional está decidido a tensar la función de las instituciones republicanas hasta hacer crujir cualquier noción de democracia. La voluntad neoliberal parece haber llegado a una fase de su despliegue de poder en la que ya no quiere simular ningún apego a las banderas de libertad, igualdad y fraternidad. Los principios que esgrimieron las democracias modernas en su ruptura con el orden monárquico, como la igualdad ante la ley, el derecho al debido proceso, la presunción de inocencia y la imparcialidad de los jueces pudieron haber sido valores hipócritas que la burguesía sostuvo a regañadientes durante sus siglos de empoderamiento. Pero, como hoy muestra el desempeño de los poderes fácticos en Brasil, las clases dominantes están tirando el lastre de todo equilibrio jurídico para pasar a ejercer el poder de modo obsceno. Quizás al final sea este el rostro de la postmodernidad: la época en la que el poder trasnacional ya no trata de disimular su violencia y su codicia infinitas y está dispuesto a imponer un diseño  mundial que condene a los pueblos al hambre y la humillación.

El poder extremista ejercido ya sin estilo, tal como lo auguraba Nietzsche meses antes de su brote:

"Somos, con mucho, los más fuertes entre los fuertes. Ni siquiera necesitamos la mentira: ¿qué otro poder podría prescindir de ella? Una fuerte seducción lucha por nosotros, quizás la más fuerte que haya: la seducción de la verdad... ¿de la verdad? ¿Quién me puso esta palabra en la boca? Pero ya la vuelvo a sacar, desdeño la orgullosa palabra: no, tampoco necesitamos la verdad, llegaríamos al poder y a la victoria también sin la verdad. El encanto que lucha por nosotros, el ojo de Venus que cautiva y enceguece hasta a nuestros enemigos, es la magia del extremo, la seducción que ejerce todo extremo: nosotros, inmoralistas, somos los extremos".

La brutalidad de la burguesía brasileña, el caracter faccioso del poder judicial y la violenta manipulación de las conciencias que practican las grandes corporaciones mediáticas muestran la decisión de sacudirse de encima a Lula, el PT, la democracia y con ello la dignidad del pueblo brasileño. Esta reacción coordinada a nivel continental prueba que los procesos que desde hace unos años viven los países sudamericanos responden a una sola matriz. No importa si Chavez llevó más lejos las transformaciones o si Lula y Dilma practicaron la versión más moderada de los populismos de comienzos del siglo xxi. No son tan decisivos los errores de construcción política del Frente para la Victoria en Argentina o la debilidad del armado de Lugo en Paraguay: en todos estos lugares el poder financiero trasnacional ataca de manera idéntica: lo ensayaron en Paraguay a escala pequeña y hoy están destruyendo el sistema político de uno de los países más grandes del planeta. Los gobiernos populares sudamericanos fueron una anomalía que hoy la internacional financiera quiere borrar para siempre. En todos estos años, la socialdemocracia europea se vació de sentido para allanarle el camino al poder financiero y las democracias populares sudamericanas fueron la excepción que ahora se pretende extirpar.

La prepotencia con que se está sacudiendo a la sociedad brasileña es tan grande que el imperio parece dispuesto a empujar al pueblo a la guerra civil y a alistar a los sectores medios consumistas como fuerzas de choque de este nuevo fascismo de mercado, contra los trabajadores y los excluidos. El poder no se muestra preocupado por preservar la fragilidad de los valores democráticos. Se instaura un orden policíaco sin control jurídico -y el uso de las fuerzas armadas en asuntos de seguridad interna, otra vez-; se enloquece a la población mediante campañas de acción psicológica para las que se usan los dispositivos tecnológicos que hicieron mutar la vida cotidiana hasta la monstruosidad; se transforman los tribunales en teatros grotescos manejados por crápulas; se exhibe un odio de clase con descaro hasta hoy desconocido; se buscan destruir todos los símbolos del poder popular y la solidaridad. 

El intento que se está llevando a cabo en estos días en Brasil -y de ahí en toda Sudamérica- no es tímido sino radical y, hablando nietzscheanamente, inmoral hasta el extremo. Los pueblos asisten a esta ofensiva reaccionaria desconcertados, desguarnecidos. No sabemos cómo terminará esto, pero parece innegable que ya empezó.

Mañana domingo a las 12 de la noche en La otra.-radio hablamos de estas sombras del futuro con el veterano militante y el bloguero... ¿en retiro efectivo? Abel Fernández. FM 89,3 Radio Gráfica, online acá o acá.

miércoles, 1 de abril de 2015

Peronismo y kirchnerismo: la ilusión de los puros



Abel Fernández, editor de un excelente blog que siempre leo, tuvo la deferencia primero de leer y luego de comentar en su propio blog mi post del lunes pasado "Cristina y/o Scioli: el problema peronista del poder y los kirchneristas que se resignan al 15%". Dice Abel:

Scioli y los kirchneristas

En esta muy breve semana ya leí dos posteos interesantes sobre estrategias del oficialismo. Interesantes por lo que se dice y también por desde dónde se dice. Ahora quiero comentar éste de Oscar Cuervo. Y discutirlo, porque me parece que en su análisis falta incorporar un elemento clave, que queda afuera de la mayoría de los que he visto. Pero, sobre todo, creo que vale la pena tomarlo en cuenta porque al recomendar una estrategia determinada, no se pone a dibujar lo que a él le gustaría que fuera la realidad. Tampoco lo mira como un problema de técnica política, como le pasa a muchos veteranos de esa actividad (a mí, a veces). Es un militante que se toma en serio las opciones.


A continuación, Abel reproduce varios párrafos de mi nota, y al final agrega:

O. C. no tiene “ADN antiperonista” pero ni en su blog ni en este análisis usa el lenguaje del peronismo tradicional. Habla desde una identidad kirchnerista, en términos políticos y culturales (con todo lo impreciso que es esto último). No es el primero que desde ahí defiende a Scioli de ataques de termocéfalos, o diletantes – el primero de ese palo fue Verbitsky – pero sí lo hace con una contundencia que yo no había encontrado hasta ahora. (Ricardo Tasquer, sciolista de antes, habla desde el peronismo tucumano. Otra realidad).

Yo comparto la mayoría de estas afirmaciones de Oscar … si reemplazamos en su argumento a Scioli por “el peronismo realmente existente”. Entonces puedo decir que el kirchnerismo, la experiencia actual del peronismo, y los aparatos territoriales y, sí, sindicales (los que le quedan) del peronismo se necesitan. Ninguno de los dos hoy puede ganar sin el otro.

Esto podría ser una distinción teórica: ese “peronismo realmente existente” – los gobernas, los intendentes, los dirigentes sindicales del palo – en su gran mayoría apoyan la candidatura de Daniel Scioli.

Pero pasa que los aparatos no ganan las elecciones (ni aunque le sumemos La Cámpora, que no será fuerte en el territorio pero sí en la militancia). Sin los aparatos no se gana, como dije arriba. Ni siquiera se compite. Pero los que dan, o no, el triunfo, son los votantes. Scioli, o Randazzo, o una muyimprobable tercera figura, será el elegido… si lo eligen los de a pie.

Por eso es que es una muy buena idea que las Primarias Abiertas, las PASO, decidan al candidato del peronismo. Una de esas transformaciones, surgidas por motivos de la coyuntura, que son un legado fundamental de la experiencia K para la madurez de la política argentina. Y que hubiera sido muy difícil, reconozcamos, que cualquier otra expresión del peronismo la hubiera impulsado… desde el gobierno. No están en nuestro ADN.

Pero ahora ya están en marcha, por tercera vez, y ya no pueden ser evitadas. Y no se desea evitarlas, desde el gobierno. Las decisiones que tomó la Presidente, y las que no tomó, dejan claro este hecho, además de las recientes declaraciones de su hijo Máximo Kirchner. Supongo que CFK recuerda, si el batallón de entusiastas no, que el último candidato ungido por el dedo fue Insaurralde. Y, con foto con Francisco y todo, no ganó.

Hasta acá Abel. Solo quiero agregar: Estoy de acuerdo con lo que Abel dice. Cuando señalo la mutua interdependencia entre Cristina y el peronismo, no me refiero solamente ni principalmente al aparato territorial (necesario) sino a la base social que interpela al peronismo (y Cristina viene sin dudas de esa tradición, aunque le agrega su propia modulación). Una base social que no interpela a la nueva Alianza que este año se nos enfrenta: la del PRO-UCR. Si esta Alianza gana, el mandato que surja de ese voto no demandará corregir los déficits de estos años kirchneristas, sino lisa y llanamente desarticularlos. Con el respaldo y la demanada de ese voto, la Alianza Anti-Peronista-Anti-Kirchnerista sería muy nociva. 

Si gana el FPV con cualquiera de sus candidatos -y estoy de acuerdo en que tiene que ir el más votado en las PASO-, el mandato de este voto va a ser muy distinto: el de consolidar y superar lo construido en estos 12 años. Y esto trasciende largamente el estilo personal que diferencia a Scioli de Cristina. En realidad yo creo que el estilo de Scioli difiere mucho del de Macri y de Massa, pero no quiero hacer pasar el eje de la discusión por una cuestión de estilos. Más decisivo que el estilo personal va a ser el mandato del voto que Scioli o cualquier otro candidato del FPV reciba, totalmente diferente del que recibirá Macri. Esa es la clave de lo que está en juego: un candidato del FPV va a recibir votos para que siga adelante con lo que el kirchnerismo hizo.

Yo también, como Abel, creo que la mejor manera para decidir a quién le va a tocar semejante responsabilidad y quién se va a hacer cargo de ese mandato son las PASO y no el dedo de Cristina, aunque el triunfador no sea todo lo puramente K que quisiéramos. Creo que la propia Cristina y también Máximo, por lo que dijo ayer, asumen que esa es la manera de definir la candidatura y que no van a forzar la interna hasta el punto de una ruptura del FPV, previa o posterior a las PASO (cosa que la derecha ansía). 

Pero algunos compañeros lamentablemente están preparando instrumentos para medir la pureza K, como si el kirchnersimo o el peronismo alguna vez hubieran sido puros…

sábado, 13 de septiembre de 2014

No solo "somos un país de mierda", sino también "nos merecemos lo peor"

El extraño caso de los argentinos que desean que su país sea derrotado



Leyendo los a menudo interesantes debates que se arman en el blog de Abel Fernández, encuentro este intercambio sobre un fenómeno que creo que todos conocemos: el de los argentinos que anhelan con fervor la derrota de las posiciones nacionales ante todo tipo de conflictos que el país enfrenta en el mundo. En este caso se dio a propósito del éxito diplomático que el país obtuvo en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde se aprobó aprobó una resolución que la compromete a redactar y adoptar un marco legal multilateral para las reestructuraciones de deuda soberana. No sé si eso será un fenómeno exclusivamente argentino, pero no deja de sorprenderme el resentimiento un poco tortuoso que esas expresiones de desprecio a lo nacional dejan ver. No solo la idea de que "somos un país de mierda", sino también que "nos merecemos lo peor". Es raro, ¿no?

Transcribo una parte de este intercambio, que pueden leer entero clickeando acá.

Abel Fernández dice: hay algunos, que (...) prefieren que Argentina sea derrotada en un conflicto dado y que les amarga la posibilidad de un éxito. ¿Odio a un gobierno? ¿odio a quienes lo votaron? ¿odio a sí mismos? Con Salvador Ferla, me inclino a esta última explicación, pero ya no importa mucho.

Si fueran casos particulares, los borraría [se refiere a los comentarios de esa especie recibidos en el blog]. Pero pienso que hay algo en nuestra cultura que rechaza nuestra identidad como argentinos (que evoluciona a lo largo de las décadas y no es fácil de definir, pero eso es otra historia). Y me interesa señalar que eso es aparte de las luchas por el poder o el dinero. Sospecho que cuando en las Invasiones Inglesas, los cabildantes y otras autoridades juraron lealtad al monarca inglés, la mayoría lo hizo por oportunismo. Pero algunos lo hicieron, creo, por odio a la realidad local. Las memorias de Mariquita Sánchez son bastante reveladoras de eso.


Raúl C. dice: Tal cual, la idea que predomina es ‘Argentina debe ser castigada’. La cosa empieza con el horrible gobierno, pero los días en que no hay nada ‘escandaloso’ contra el gobierno (cuando la operación de la semana pasada ya se agotó, y de la nueva todavía no bajaron línea), el tema va derivando a la Argentina como la basura del mundo desde antes (por ejemplo, desde 1945 o desde 1983; la fecha puede variar) o incluso ‘desde siempre’. Y correspondientemente, un país tan espantoso cuenta con el pueblo que se merece, que es de lo peor también.

Sí, hay ‘algo’ en nuestra cultura.

Es curioso que ese ‘autoodio’ que viene bajando ‘de arriba’ haya coexistido -aprox. desde 1930 hasta 1983- con el ‘patriotismo’ militar-católico de símbolos vacíos. Y que haya coexistido ‘en estrecha alianza mutua’. ¿Serían cosas tan contradictorias entre sí?

Me parece que cuando hay gobiernos elegidos por el pueblo, el ‘autoodio’ recrudece. Posiblemente sea una de las tantas formas de guerra psicológica, de buscar que la gente se deprima y desanime (ya sé que no digo nada original con esto).

A la inversa, recordemos cómo era el ‘espíritu’ predominante en la clase media durante la dictadura. Nada desanimado, por cierto (excepto quienes perdieron seres queridos).

– Una pequeña anécdota. Cola de banco. Un hombre grande se cansa de esperar y tiene dolor de piernas. Comienza puteando contra el banco, luego sigue con la frase password: ‘qué país de mierda’.
No le dan bola. Dice: ‘los de adelante ¿por qué no protestan?’ Delante de él hay dos muchachos. Uno de ellos se da vuelta, lo mira con su sonrisa más radiante y le dice amablemente: ‘señor, yo no tengo ningún problema en esperar, a mí no me molesta’.

¿Hace falta traducir al muchacho? ‘No, señor, este NO es un país de mierda’. Eso es lo que escuché que dijo.

Hacen falta muchas escenas así en la calle durante unos cuantos años.


Rogelio dice: Estimados Abel, Raúl C:

“Sí, hay ‘algo’ en nuestra cultura… autoodio”
La expresión en el comentario de Raúl C invita a preguntarnos por ese “algo” al que alude.

En forma inmediata asociamos ese “algo” con las categorías de “autoincriminación” y “complejo de minusvalía histórica” que, en mi caso, llegaron con la lectura de “Los profetas del odio y la yapa” que Jauretche publica en un tiempo tan temprano como 1957.

Justamente, el subtítulo de esa obra – “La colonización pedagógica” – nos arrima una pista clave para llegar a la comprensión de ese “algo”.
Efectivamente, el “autoodio” que señala Raúl C no es una maldición ni una tara congénita de nuestro pueblo sino que es el fruto de una politica, como demuestra minuciosamente Jauretche.

Avanzando un poco más, a partir de las referencias que nos da el mismo Jauretche, llegamos a la noción de “intelligentsia” tal como la expone Arnold Toynbee [un orgánico del Foreign Office] en su “Estudio de la Historia”, en un fragmento que corresponde al “Tomo V. Las desintegraciones de las civilizaciones; Capítulo XVIII El cisma en el cuerpo social” (págs. 60 a 64).

Para leer el fragmento completo de Toynbee hacer click ACÁ.


cinebraille dice: Una parte es una reacción a un viejo matiz soberbio de la argentinidad, “el mejor país del mundo”, y compadradas huecas por el estilo que poco a poco devinieron en autoparodia, y hoy nadie se lo toma en serio.

Otra parte viene de 1945: este país no vota nunca como yo quiero, ergo es una porquería. Una parte (parte, repito) de la admiración de la clase media argentina por Uruguay parece venir de ahí: Uruguay es Argentina pero libre de populistas.


Raúl C. dice: En los primeros años de democracia en Argentina (a partir de 1983) una especie de ilusión socialdemócrata me hacía pensar que mucho de lo de Jauretche se había desactualizado.

Al día de hoy, en cambio, es increíble ver cómo tanta gente ‘importante’ hace tantos esfuerzos para parecerse tanto, tanto, a los criticados por Jauretche.

Sin ir más lejos: los que votaron negativo (y los que faltaron, se abstuvieron o se fueron) en la votación del Congreso de la ley para que Argentina pueda zafar de la ‘Trampa 22′ del buitrerío.

Si Jauretche viviera, creo que hasta a él le parecería que la realidad exageró y superó a sus escritos.

martes, 25 de febrero de 2014

Venezuela

Programa especial de ANTOJO con la participación de Abel Fernández, el Pájaro Salinas y Pedro Brieger*. Si querés escucharlo, clickeá acá.


El capítulo 14 de la segunda temporada de ANTOJO fue dedicado a la situación crítica por la que atraviesa Venezuela en estos días, con la participación del Pájaro Salinas, Abel Fernández y Pedro Brieger*.

Abel Fernández: "De los movimientos políticos de estos últimos 15 años en América del Sur, el que más se parece al peronismo origina es el chavismo. Si te fijás en el Partido de los Trabajadores en Brasil, el Frente Amplio en Uruguay, la Concertación en Chile, son procesos muy diferentes, pero si vs mirás lo que hizo Chávez, te hace recordar al peronismo. Se parecen en muchas cosas: el origen militar, la hostilidad ciega, muy dura de la clase media, no solo de los sectores altos del poder económico, en la clase media hay sectores muy numerosos que son hostiles al chavismo. Eso pasó en Argentina con el peronismo. (...) En Venezuela hay una muy fuerte división en la sociedad. Maduro ganó las elecciones legislativas por un porcentaje pequeño, después en las elecciones municipales sacó una ventaja más importante, pero podemos decir que hay dos Venezuelas que están muy enfrentadas. Y el único elemento que [el gobierno de Maduro] tiene es la legitimidad democrática. Creo que el gobierno percibe eso y está tratando de calmar las aguas. No podría sostenerse una situación de guerra civil, porque hay una ingerencia externa que se aprovecharía de eso. En Argentina no hay una situación semejante, no hay una movilización social, no hay base social para el enfrentamiento; aunque hay un antikirchnerismo visceral, no hay una voluntad de derrumbarlo todo... (sigue en el audio del programa)".

El Pájaro Salinas: "Nosotros esta historia de Venezuela la conocemos. Venezuela está haciendo un proceso que Argentina hizo hace mucho tiempo. En Venezuela hay muchos pobres, pero no tiene una tradición industrial como la de Argentina. Pero esto que está pasando en Venezuela ya lo vivimos. Hace 50 días hubo elecciones en Venezuela, la derecha pensaba que iba a arrasar y no arrasó. Tampoco perdió, pero sacaron unos resultados muy alejados de lo que ellos esperaban y esto los sumió en una locura. La oposición se partió en dos y un sector se lanzó al golpismo. López se entrega al gobierno porque tenía miedo de que lo mataran, vio que salieron unas fuerzas oscuras a matar gente. Hay una situación propensa para cualquier provocación... (sigue en el audio del programa)".

* Pedro Brieger (en su columna de política internacional en el programa Bajo el volcán, en diálogo con Daniel Cholakian y Carlos Prado: "Hay una oposición que viene de derrota en derrota, ha probado prácticamente todos los métodos para derrocar al chavismo y no lo ha logrado. En segundo lugar, hay una sociedad con enormes problemas económicos, que tienen que ver con la historia de Venezuela y con el hecho de que hay un gobierno que desde 1999, cuando asume Chávez, ha invertido muchísmo en los sectores más desprotegidos y esto ha provocado mucho descontento en algunos sectores que tradicionalmente se beneficiaban de la renta petrolera, y en otros que han crecido en estos últimos tiempos y exigen más. Este conjunto de factores hace que la oposición pueda sumar mucho apoyo... (sigue en el audio del programa)".

Para escuchar esta edición de ANTOJO completa, clickear acá.

[Sobre el encarcelamiento de López, un oyente argentino que nos escucha online desde Colombia, Juan Manuel Iribarren, acota durante el programa: "el encarcelamiento de Leopoldo López no parece haber sido un error. La versión oficial es que a López lo iba a matar gente de la misma oposición, Diosdado Cabello lo escoltó y lo protegió; la idea es que querían desencadenar una guerra civil: dicho por la esposa de López a CNN y ninguneado por los medios"].



Sobre esta cuestión ampliaba el Pájaro Salinas ayer en su blog: "El Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional interceptó una conversación entre ultraderechistas de Miami que planeaban el asesinato del opositor Leopoldo López, para convertirlo en mártir y acusar del mismo al gobierno del presidente Nicolás Maduro. El presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello se lo comunicó personalmente a la familia de López. Tras escuchar la grabación, su esposa le dio total credibilidad a la información ya que conocía a las personas grabadas (sigue acá).

lunes, 28 de octubre de 2013

El kirchnerismo, contra los agoreros, sigue dando pelea

El análisis de las elecciones en La otra.-radio, con la opinión de Alejandro Horowicz, Abel Fernández y el Pájaro Salinas: un programa para escuchar acá


Horowicz destacó como un rasgo remarcable la enorme fragmentación del voto: "Una cosa es la Capital Federal, otra la Provincia de Buenos Aires, una tercera es Santa Fe, una cuarta es Córdoba. Solo hay dos fuerzas nacionales: el radicalismo y sus aliados y el gobierno y los propios. En el caso de la Provinicia de Buenos Aires lo que se ve es el viejo duhaldismo, la base social del duhaldismo, que se reacomoda en dirección a Sergio Massa y el caudal que en algún momento detentó el peronismo federal con algunos de sus dirigentes como De Narváez ha sido serruchado en favor de Massa, y la distancia entre Massa y el oficialismo se ha incrementado, no por que el oficialismo no haya crecido un poco, sino porque los votos del peronismo federal fueron a parar ahí".

Dice Abel Fernández: "Lo que se preveía pero más duro. No solo en la provincia de Buenos Aires, pero tal vez lo más significativo, porque esa era la base territorial del gobierno actual. (...) Esta noche Massa queda instalado como un candidato presidencial para el 2015. La máquina periodística lo está planteando así, pero además es real; alguien que saca el 40 y pico por ciento de los votos en la provincia de Buenos Aires es un candidato presidencial, eso es seguro. Ahora, vos repasá los tipos que llegaron a presidentes en los últimos 30 años, dos años antes de ser elegidos no eran precandidatos. ¿Quién conocía a Néstor Kirchner dos años antes de ser elegido presidente? (...) Además hay candidatos, por su personalidad, por su historia, por la posición en que están, que están en carrera aunque no hayan sacado tan buenos resultados. Yo aprendí a no descartar a Scioli. Scioli es el derrotado directo de esta elección. Como dice un massista que conozco, Massa le ganó a las dos colectoras de Scioli: la de Insaurralde y la de De Narváez. Pero Scioli es un tipo que puede sumar a los votos kirchneristas los votos de los que no quieren problemas...".

Dice el Pájaro Salinas: "Yo esperaba que la derrota de Insaurralde no fuera por tantos puntos como ha sido. Y me pregunto por qué tenemos que perder en un lugar en el que ya habíamos perdido con Néstor. Y me acordaba del discurso de Néstor en Parque Lezama en 2009, cuando perdió. Néstor no era para nada un gran orador y decía cosas de sentido común: que era una elección más, que había que ver las causas de la derrota, pero que en estos momentos lo importante es no dejar de lado las convicciones. Y yo me pregunto por qué perdimos con un candidato que se va a ir de vacaciones con Burlando, que sale con Jessica Cirio, que tiene un origen remoto en la Upau. No me parece el candidato más representativo y me parece que hay una cierta resignación de principios en poner candidatos que son en espejo con los que van creciendo en otros espacios...".

Mi evaluación personal hecha en lo inmediato (ya habrá tiempo para seguir viendo cómo viene la cosa) consiste en ver el vaso medio lleno. Después de 10 años de kirchnerismo, el gobierno saca un 32% en los totales nacionales, y así conserva la primera minoría, lejos de las otras fuerzas que, como dicen Horowicz y Abel, están muy dispersas en distintos distritos y son imposibles de sumar. La traducción de los votos en representación legislativa mantiene o incrementa la que tenía hasta ahora y sigue manteniendo cuórum con la ayuda de sus aliados provinciales. Y me parece muy remarcable una tendencia iniciada tras las PASO, la recuperación de 6 puntos porcentuales en todo el país en apenas dos meses, lo que sugiere la posibilidad de que en agosto el kirchnerismo haya tocado su piso y que esté recuperándose. Si prestamos atención a la historia de este movimiento, no es imposible que esa recuperación siga avanzando en los próximos meses. Es decir: el kirchnerismo, contra todos los deseos de la derecha que trata de instalar la idea de una "fuerte derrota", sigue dando pelea.

Escuchar el programa completo acá.

viernes, 25 de octubre de 2013

Abel Fernández, el Pájaro Salinas y Alejandro Horowicz analizan el resultado de las elecciones en La otra

El domingo a la medianoche en FM La Tribu, 88,7, online



Dice el Pájaro Salinas en su blog:

"Realmente, si Jorge Taiana consigue mejorar los guarismos del FpV en la Capital a pesar de una colectora que no sirve más que para desangrarlo, será un enorme mérito que nadie le podrá quitar". (Completo acá)

Dice Abel Fernández en su blog:

"...el FpV, la fuerza política que expresa una alianza entre la mayoría del peronismo y una parte muy considerable del voto de centro izquierda, conserva alrededor del 30 % de los votos nacionales (algunos van con otras siglas). Además, cuenta con un liderazgo legitimado por dos elecciones presidenciales y que tiene la adhesión de una mayoría de ese 30 %, más el manejo del Estado nacional.
.
"Esto le da, de entrada, a ese liderazgo, el de la Presidente, una gran capacidad de maniobra. Que ya ha demostrado que puede usarla: lo más reciente, su acercamiento al nuevo Papa, Francisco. Salvo errores gravísimos, o un deterioro grande de la situación económica (no es imposible, pero tampoco inevitable; eso es para otro posteo), conservará esa capacidad por el año que viene y entrado el 2015.
.
"Eso sí, los contrarios también juegan. Apostar que en la oposición no se armen una, o dos opciones atractivas para el 2015… es por lo menos arriesgado para el oficialismo. Sin una alianza que sume a sus votantes del próximo domingo, el FpV – o la sigla que lo suceda – perdería entonces las elecciones presidenciales de ese año. 30 % es un porcentaje muy importante de los votos, pero después de doce años de una gestión que se percibe como una sola, habría muchos votos en contra, también". (Leer completo acá)

Dice Alejandro Horowicz en su columna de Tiempo Argentino:

"Creer que el peronismo del 45 y el actual son una misma cosa es un "error" patético. El verdadero problema pasa por establecer la relación. La política propiciada por el coronel Perón desde la secretaría de Previsión, a partir del golpe septembrino del año 43, inicia una fuerte lucha de tendencias: en el movimiento obrero, en las FF.AA, en los partidos políticos. Es que la II Guerra Mundial no solo rehízo el mapa del poder global, también impactó al interior de cada sociedad, poniendo en crisis el orden existente.

"A resultas de ese doble encabalgamiento surge el peronismo, y Perón cambia su chaquetilla de coronel por una titulación menos glamorosa: primer trabajador de la nueva iconografía nacional. Nada de todo eso sobrevive hoy.

"Las FF.AA no hacen política nacional desde la Guerra de Malvinas. Los trabajadores abandonaron el ruedo tras enfrentar a Celestino Rodrigo en 1975 (por eso el Momo Venegas puede ser secretario general de las 62 organizaciones todavía hoy, y su partido "obrero" no figuró en las PASO) y las organizaciones del arco parlamentario terminaron fagocitadas por la crisis del 2001". (Leer completo acá)

Los tres, Horowicz, Salinas y Fernández, analizarán los resultados este domingo a la medianoche en FM La Tribu. Online.

domingo, 20 de octubre de 2013

El mejor análisis que leí sobre el choque del tren

Yo no necesito, no puedo ni deseo, tener una opinión sobre todas las coas ni publicar inmediatamente lo primero que se me ocurra, por más que tenga un blog con mas de 3000 posts. Sobre todo cuando las redes sociales nos invitan a opinar sobre todo todo el tiempo y a la larga nos intoxicamos con opiniones inemdiatas que solo refuerzan nuestros prejuicios o nuestras paranoias. No tengo una idea relevante que aportar sobre el choque del tren de ayer. Pero quiero compartir lo que escribió Abel Fernández, un tipo mesurado y nada complaciente, especialista en matices. Solo quiero agregar, para quienes aún no lo conozcan, que Abel es un veterano militante peronista y que su postura de ninguna manera se puede calificar de antisindical. Hace un par de horas publicó esto en su blog:

"Personalmente, sin información interna pero conociendo algo del Estado y del sindicalismo, me inclino a creer en trenzas establecidas de dinero y privilegios, en las que los socios principales son, siempre, funcionarios – políticos o de “línea” -, contratistas y proveedores, pero cuyos beneficios alcanzan para corromper a parte del personal. Que son también privilegiados, por lo menos comparados con la mayoría de los usuarios de ese tren.

"Esta opinión la agrego, porque no me parece honesto asumir la actitud de un juez, que no soy. Pero importa todavía menos que la de D´Elía, o cualquier otro. El hecho importante, repito, que puede tener consecuencias en la política argentina mucho más allá del próximo domingo, es esa actitud de los pasajeros.

"Si estoy en lo cierto – y se equivoca mi amigo Manuel Barge – el ministro Randazzo está edificando un buen futuro político. Si él no choca su tren, claro. Está enfrentando a sindicalistas ferroviarios y de aeronavegación, que – tengan o no razón en algunos de sus reclamos – la mayoría piensan que tienen la “vaca atada”, y, además, que la única herramienta que usan para pelear sus intereses es joder a los usuarios.

"Porque estos no son casos aislados. Cualquiera que mida, por ejemplo, lo que los porteños están pensando de los delegados sindicales del Subte, tendrá claro la bronca que están acumulando. Representan a los trabajadores, es cierto, y esa categoría – la de los que trabajan – todavía tiene valor en nuestra sociedad. Pero la mayoría de los que usan el subte trabajan más horas por menos sueldo. Hay una sensación que estiran demasiado la cuerda...". (Completo acá)

jueves, 27 de junio de 2013

La más maravillosa música de películas y la más maravillosa música que es -para mí- la palabra del pueblo argentino

Abel / Soundtracks
El veterano militante peronista analiza las listas de candidatos. Y nosotros elegimos nuestras músicas de películas preferidas. Un programa para bajar clickeando acá


Abel Fernández -autor de uno de los 3 mejores blogs del país, según el ranking de Lucas Carrasco- entró a militar en el peronismo en la época de Onganía y, con más intensidad, a partir del 70. Así que imaginemos la cantidad de cierres de listas de candidatos que habrá presenciado. De todos modos, se resiste a creer que sabe del asunto porque ya lo vio antes. A lo sumo, las experiencias anteriores, dice, le pueden aportar una visión más matizada de la última, pero cada etapa es diferente. Se pueden hacer analogías, dice Abel, como  hace el bloguero Luciano Chicconi, que traza una analogía entre la elección de este año con la de 1985, cuando irrumpe la renovación peronista. "Y algunos puntos de contacto tiene, pero no es lo mismo, ciertamente no es lo mismo". Además estas PASO, las segundas que se hacen, transcurrirán en circuntancias muy diferentes de las de 2011, en las que todo giraba alrededor de la elección presidencial. "Las PASO -dice Abel- son un proceso que todavía está en sus comienzos, y la sociedad política y la militancia todavía no lo tienen muy en claro. Hasta hace poco tiempo, muchos tenían la convicción de que estas PASO no se iban a hacer. Hay mucho de 'es un mecanismo que no sabemos para dónde puede salir, y entonces estamos mucho más tranquilos si no se hace'. Es todo bastante experimental, se me ocurre que estas primarias van a ser muy convenientes para el plano local, van a definir muchas cosas en los distritos, en algunas provincias. En la misma provincia de Buenos Aires, con todo lo que se critica a Scioli, muchas veces con razón, él convocó a primarias abiertas también para los cargos provinciales. Y eso va a provocar una revitalización de la vida política del PJ bonaerense. En cambio, en el escenario nacional de la pelea por el poder, me parece que las primarias no van a ser decisivas, lo decisivo va a ser octubre".

Abel hace una recorrida por las realidades del peronismo en varios distritos y se me ocurre preguntarle por el peronismo porteño. "¿Cómo ves la cosa?"

- No está -me responde-, hace rato que no está. Por bastantes razones. El peronismo porteño dependió demasiado del gobierno nacional y no crecieron liderazgos propios. Desde que Carlos Grosso se incineró, no hubo alguien que creciera en la Capital. El colega Artemio López hace un buen análisis de que falta populismo en la Capital. Pero hay que pensarlo no solamente desde la zona Sur, que se asemeja mucho al cinturón del Sur, sino también a la zona Norte, que se asemeja mucho al cinturón del conurbano Norte. ES decir: la Capital Federal hoy es socialmente una parte del área metropolitana.

Y seguimos charlando de muchas otras cuestiones.

Acá se baja el audio del programa completo.

Durante el transcurso del programa escuchamos las bandas de sonido de algunas películas que nos gustan: ZATOICHI, EL BUENO, EL MALO Y EL FEO, BASTARDOS SIN GLORIA, CAT PEOPLE, UN DOLAR MARCADO, SECRETO EN LA MONTAÑA, MORIR COMO UN HOMBRE, LOS ABRAZOS ROTOS.


domingo, 23 de junio de 2013

Los candidatos 2013 analizados por un conocedor del paño

Abel Fernández hoy a la medianoche en La otra.-radio
FM La Tribu. 88,7. Online: http://fmlatribu.com/radio/hd/

Massa juega


por Abel Fernández *

De las noticias locales de hoy, ésta – la inscripción de Sergio Massa a la cabeza de una lista a candidatos nacionales distinta de la del oficialismo – es muy probablemente la más importante (digo “muy probablemente”, porque recién se sabrá con certeza el 23/10, después de las 18 hs.). Y es una noticia, porque la realidad política, social, económica es la que es, y cambia lentamente; pero el tipo, y quienes lo acompañan, tomaron una decisión – inevitablemente personal, por más que amigos, sponsors y buscas se amontonen alrededor – y ahora empezará a verse si leyeron esa realidad correctamente.
Este mes estuve analizando en el blog esa realidad – en lo que tenía que ver con el electorado de la Provincia de Buenos Aires, claro, pero esa es la batalla decisiva de este año – la más reciente, Actualizando Massa, y mi lectura me inclinaba a una conclusión diferente. Decía en esos posteos básicamente lo mismo:
Massa ha logrado convertirse en el jugador estrella del escenario decisivo, la provincia de Buenos Aires. Objetivamente, es un logro muy importante. Pero… el problema es el remate de la jugada”.
Y ahí barajaba las diversas opciones posibles:
“Si sale por la suya, tiene que competir por el voto no K con De Narváez, el radicalismo aliado al socialismo, lo de Rodríguez Saá, los sueltos varios… ¿Para llegar a ser un diputado más?”.
Es evidente que Sergio Massa no planea ser un diputado más. Tiene que estar planeando estar en los próximos dos años en campaña para Presidente. Puede salirle bien o mal, por supuesto, pero no es una decisión absurda. Ahora, está claro que él evalúa el escenario en forma distinta a la que hago yo, y se decidió a poner el cuerpo. Como dirían los españoles “Torero!”.
Para mí, que no estoy en ese ruedo, es interesante analizar los supuestos en que puede haber basado su decisión. Porque conozco las encuestas que confirman su buena imagen, y una alta – potencial – intención de voto. Pero leo en ellas que una parte muy importante, tal vez decisiva, de ese respaldo tenía que ver con que Massa no estaba en el gobierno nacional pero tampoco en la oposición. Que no era un kirchnerista (no ferviente, al menos), ni tampoco anti kirchnerista. Un buen candidato, entiendo, para los numerosos argentinos que no se siente reflejados por la lógica schmittiana, amigo-enemigo, que domina el actual discurso político.
Justamente, ese es el discurso – y la ausencia de discurso – de Massa en estos dos años. También, de paso, es lo que plantea con elocuencia su vocero en la blogosfera, Omar Bojos. Pero debo decir que eso fue. Por la lógica irresistible de los hechos.
Si la lista encabezada por Sergio Massa triunfa sobre la del FPV en la Provincia de Buenos Aires, la posibilidad que Cristina Kirchner ejerza una influencia decisiva en las candidaturas del 2015, queda drásticamente disminuída. Para no decir que desaparece, porque esto es Argentina.
Massa, como (buen) político profesional que es, lo tiene perfectamente claro. Por eso en su lista suma todos los apoyos que ha podido que puedan juntar a los votantes que no votarán al candidato de Cristina. En realidad, desde ahora, sus competidores son las listas de De Narváez y de Stolbizer-Alfonsín.
Si estoy en lo cierto, más que en los aparatos y en las alianzas, importantes como son, Massa está apostando a su carisma personal, una combinación de juventud, buena gestión, no confrontación… Las Primarias Abiertas de agosto, entonces, no son decisivas. Dentro de cuatro meses – que en Argentina es mucho tiempo – sabremos el resultado.

* El blog de Abel. PENSANDO EN VOZ ALTA