s√°bado, 29 de noviembre de 2008

Guerín

Por Andrés Di Tella

Florencia

Mientras no hac√≠a turismo, tuve oportunidad de ver algunas pel√≠culas. Entre ellas, una vez m√°s, Una fotos en la ciudad de Sylvia de Jos√© Luis Guer√≠n, que ya hab√≠a visto el d√≠a del estreno en Barcelona y que repet√≠ en Princeton. Pero esta vez era en una funci√≥n con m√ļsica en vivo, a cargo de un conjunto italiano de... ¿free jazz? No estaba mal la m√ļsica, pero me parece que los m√ļsicos sufr√≠an un poco de horroris vacuis y no dejaron de tocar ni un minuto. De cualquier manera, la pel√≠cula para m√≠ pierde mucho sin el silencio, que es lo que le da intensidad a las im√°genes y esa atm√≥sfera como de recogimiento a la proyecci√≥n, de modo que estar ah√≠, en la sala oscura, mirando las fotos y los intert√≠tulos que desfilan silenciosamente por la pantalla, se convierte en una experiencia inusual, pr√≥xima a la lectura.

Guer√≠n andaba con un libro de arte, "Breve historia de la sombra", que me dio ganas de leer. Y me sorprendi√≥ con su conocimiento, o mejor dicho absoluta familiaridad, con el arte del Renacimiento, del que Florencia est√° plagada. En alg√ļn momento, a prop√≥sito de las secuencias de su pel√≠cula filmadas --o fotografiadas-- en Florencia, me empez√≥ a hablar de la "mujer pantalla", en referencia al episodio de la Vita Nuova de Dante en que Dante, para disimular su amor por Beatriz, corteja abiertamente a otra dama. Por eso mismo, por ser algo secreto, su amor por Beatriz se vuelve m√°s intenso. Esa otra dama es "la mujer pantalla" y esa, dijo Guer√≠n, es la clave de la pel√≠cula. Por eso ten√≠a que filmar en Florencia. Me record√≥ el concepto de Freud, de "recuerdo pantalla" (no s√© si es el t√©rmino que se usa en castellano, en ingl√©s s√© que se dice screen memory), que Guer√≠n desconoc√≠a.

Es que Guerín es casi como un hombre del Renacimiento, o en todo caso de altri tempi, en el sentido de que parece vivir en un lugar muy alejado no sólo de Freud sino de cualquier contemporaneidad. Sus referencias cinematográficas, de las que habla con pasión ni bien alguien parece saber de qué está hablando, son Griffith, Murnau, Dreyer, Flaherty. Pero también Marey y Muybridge. No es casualidad que haya llegado a hacer una película muda. Pero, más que nada, Guerín tiene en la cabeza nombres, como Piero della Francesca, Paolo Uccello, Masaccio, que para mí suenan muy lejanos, como de otra galaxia. Hablar con él me ayudó a entender que es de esa galaxia que vienen sus películas. La mirada sobre la mujer que propone el ciclo de "la ciudad de Sylvia" (la película de ficción llamada En la ciudad de Sylvia, el experimento documental Unas fotos en la ciudad de Sylvia y la instalación Las mujeres que no conocemos) puede efectivamente parecer demasiado estetizante y estereotipada, incluso machista. Pero hablar con Guerín me hizo recuperar el primer impacto que me produjo la visión de Unas fotos... y, a la vez, advertir que la gran originalidad del proyecto tiene que ver, precisamente, con esa pasión de Guerín por los orígenes, por los orígenes del cine y de la fotografía, y por la imagen primigenia de la mujer que se puede apreciar en el arte que él ama. Y entrar en contacto con ese universo, tan lejano, es una experiencia que vale la pena. Y la Florencia medieval, el marco más apropiado imaginable.

Posdata en Buenos Aires: Me acabo de comprar Breve historia de la sombra, de Victor Stoichita, y cu√°l no es mi sorpresa, despu√©s de haber escrito lo anterior, al leer en la contratapa las palabras de Stoichita: "La relaci√≥n con el origen (la relaci√≥n con la sombra) marca la historia de la representaci√≥n occidental. El prop√≥sito de estas p√°ginas es seguir el hilo y los hitos de ese recorrido. No debemos extra√Īarnos del retraso que, en relaci√≥n con la historia de la luz, caracteriza a la historia de la sombra, su explicaci√≥n reside seguramente en que en realidad es el estudio de una entidad negativa".

jueves, 27 de noviembre de 2008

Tom Waits en la radio


Por Tom Waits

Hay una casa en mi barrio
abandonada y fría
los tipos se fueron de allí
mucho tiempo atr√°s
tomaron sus cosas
y no volvieron nunca
parece que estuviera embrujada
con las ventanas rotas
y todos la llaman
la casa donde no vive nadie.

Alguna vez la casa se pobló de risas
se pobl√≥ de sue√Īos...
¿los desperdiciaron?
¿sab√≠an ellos lo que significa
hacerle mal a alguien
o romperle el corazón?

Bien, la pintura est√° reseca
la madera descascarada
los papeles se amontonan en el porche
en el que alguna vez estuve
y los yuyos crecieron
hasta la altura de la puerta
había pájaros en la chimenea
y un ba√ļl lleno de ropas
parece que nadie jam√°s volver√°
a la casa donde no vive nadie.

Alguna vez la casa se pobló de risas
se pobl√≥ de sue√Īos...
¿los desperdiciaron?
¿sab√≠an ellos lo que significa
hacerle mal a alguien
o romperle el corazón?

Así que si encuentras a alguien
alguien con quien estar,
alguien con quien quedarte,
no lo cambies por plata,
no lo cambies por oro.
Yo tuve todos los tesoros
que la vida te puede dar,
y son hermosos y buenos.
Me recuerdan que las casas
est√°n hechas de madera.
Lo que hace hermosa a una casa
no son las puertas ni los tejados.
Si hay amor en la casa
es de verdad un palacio.

Sin amor...
es sólo una casa donde no vive nadie
Sin amor no es nada
m√°s que una casa, una casa
donde no vive nadie.





Este es el post n√ļmero 400

de La otra.... Ugh, mé cansé!

Este domingo a la medianoche las hermosas canciones de Tom Waits en La otra.-radio. FM La Tribu, 88.7, www.fmlatribu.com

El narcisimo de las peque√Īas diferencias

Por Andrés Di Tella

Florencia

En todas partes (y tiempos) se cuecen habas. En la Piazza della Signoria hay un impresionante monumento a Neptuno (foto), hecho en m√°rmol de Carrara por Ammannati. Parece que Michelangelo se enoj√≥ porque no le dieron el encargo a √©l y dej√≥ para los a√Īos una frase de resentido --¡Michelangelo resentido!-- que es como mejor se lo recuerda hoy a su rival: "Ammannato, Ammannato, che bel marmo ha rovinato!"

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Lenin en La Tribu: √ļltima proyecci√≥n del a√Īo


Por Oscar A. Cuervo

Sokurov es un cineasta amado, y lo fue desde que vi los primeros minutos de Madre e hijo. En ese momento me dije: "esto que est√°s viendo no es lo de siempre". A medida que la pel√≠cula transcurr√≠a, lo que al principio fue sorpresa se transform√≥ en algo m√°s hondo. Mi recuerdo de sus im√°genes y sus sonidos son muy precisos hasta hoy. Si he visto en mi vida miles de pel√≠culas, ¿por qu√© unas pocas quedan y la mayor√≠a se me olvida?

A medida que fui viendo m√°s pel√≠culas de Sokurov, me iba replanteando la imagen que ten√≠a de √©l. Cuando vi Moloch, qued√© algo descolocado, ya que yo esperaba ver Madre e hijo con otro t√≠tulo, pero lo que √©l me entregaba era muy distinto. Una pel√≠cula con Hitler pasando un week-end en su casa en la cumbre de la monta√Īa. ¿Una pel√≠cula pol√≠tica? No sabr√≠a decirlo, me impresion√≥ la atm√≥sfera tenebrosa en la que se desenvolv√≠an unos personajes m√°s bien farsescos. Como si Sokurov no pretendiera darme "la verdad hist√≥rica sobre los √ļltimos d√≠as de Hitler", sino otra cosa. Como si cualquier reclamo de verismo quedara totalmente descolocado en relaci√≥n a lo que el filme me propon√≠a, una especie de sue√Īo ominoso, no exactamente una pesadilla, protagonizada por un payaso tristemente c√©lebre, pero visto por primera vez de una forma distinta.

Después vinieron los llamados "documentales" sokurovianos, y cada uno fue a su tiempo un reconfigurar mi imagen de su cine. Spiritual voices me replanteó todo, no solo lo que yo sabía de Sokurov, sino lo que yo sabía de mi mismo en tanto espectador de cine... y hasta diría, lo que yo era como observador y como oyente. Al ver ...dolce, otro terremoto. Como si con cada película Sokurov me retara a dar un paso más, a tomarme más en serio, a mirar y a escuchar el mundo con más atención y más delicadeza.


A esa altura me fui haciendo amigo suyo a la distancia. Es para mí una persona conocida, conozco el ritmo de su respiración e imagino lo que podría responder ante determinadas situaciones. No es que se me haya hecho previsible, sino que tengo la sensación de conocerlo.

Cuando vi Taurus, fue distinta a como la imaginaba. No esperaba el tono de comedia, ni el ritmo ligero del montaje. No esperaba la gracia que me produjeron varias de sus escenas. Hay un touch sokuroviano en la imagen y en el sonido, que ya es como su marca de f√°brica. Ni bien empieza, Lenin monologa acerca de un sue√Īo, recuerda su infancia y lo que su madre le dec√≠a acerca de que los ni√Īos son los √ļnicos capaces de escuchar el canto de los √°ngeles en el sonido de la lluvia. Lenin dice algo as√≠ como "pobre mi madre, no sab√≠a que una tormenta es s√≥lo electricidad. Rezarle a la electricidad es m√°s eficaz que rezarle a Dios...". Sue√Īo, lluvia, madre, hijo, Dios, infancia...

Lo que vamos a ver es algo as√≠ como el √ļltimo d√≠a de vida de Lenin, un tipo desvastado por la afasia o simplemente por la vida, con chispazos de lucidez en medio de una creciente obnubilaci√≥n. Es otra pel√≠cula sobre algo que se acaba. Pero tambi√©n est√°n todos los que giran alrededor del Revolucionario Senil. Las hermanas preocupadas por el futuro, el m√©dico que teme ser fusilado en cuanto Volodia muera, esos desconocidos que lo esp√≠an todo el tiempo (y que van a reaparecer en otras pel√≠culas de Sokurov), el visitante georgiano que resulta ser el mismisimo secretario general de Partido, o sea...


Este sábado a las 19:30 en La Tribu, Lambaré 873, Taurus. Última proyección del ciclo 2008.

martes, 25 de noviembre de 2008

Alejandro Kaufman sobre el conflicto en oriente medio

Por Alejandro Kaufman, julio de 2006 *

Contemplar a diario a través de los medios de comunicación cómo mueren y son aterrorizados los libaneses que viven en los territorios desde los cuales parten las amenazas contra la población israelí nos encoge el corazón y destempla el ánimo. La guerra no es sólo el despliegue de la violencia, sino también la trampa en que caen los pueblos cuando no encuentran palabras para la diferencia.

El momento en que corre la sangre por las ciudades del Medio Oriente no resulta el adecuado para perder la prudencia, ni para alentar estériles debates entre quienes estamos lejos del teatro de los acontecimientos.

Si lo que nos importa es la paz, la concordia y la resolución justa y consensual de los diferendos, resulta necesario que nos esforcemos en encontrar las palabras adecuadas para expresar nuestro anhelo de justicia e igualdad para todos los afectados por el desgraciado y prolongado conflicto del Medio Oriente.

Todos los pobladores del Medio Oriente tienen derecho a vivir en espacios civiles seguros y reconocidos.

Rechazamos la violencia ejercida por cada uno de los involucrados hacia sus oponentes.

Repudiamos la injusticia social, la desigual distribución de la riqueza que impera en forma estructural en el Medio Oriente.

Sabemos que además de la necesidad de cumplir con los acuerdos internacionales y asegurar la viabilidad de dos Estados, el israelí y el palestino, no hay en el presente mayores certidumbres ni caminos establecidos o garantizados.

Son demasiados los actores intervinientes en el conflicto que depositan su confianza en la guerra y la destrucción, en la pérdida de vidas civiles. Todos los ataques armados deben cesar.

Debe cesar también la amenaza a la existencia del Estado de Israel, ya sea armada o propagandística. Debemos instar a los autores de esas amenazas y a las fuerzas político militares que no reconocen al Estado de Israel a modificar su actitud. La denegación del reconocimiento del Estado de Israel implica una concesión inaceptable al negacionismo de la Shoá, que por otra parte se profiere sistemáticamente en la actualidad, como parte del conflicto del Medio Oriente.

Debe llamarse al Estado de Israel a la recuperación del legado moral del pueblo judío, actualmente en peligro de continuidad.

Aun cuando la razón de la fuerza pueda justificar ante los ojos del gobierno de Israel y de parte del pueblo israelí el ejercicio brutal de la violencia sobre la población libanesa y palestina, nosotros, como judíos, no podemos aprobar que la conservación de la identidad judía del Estado de Israel tenga ese precio. No estamos en condiciones de saber si un comportamiento más político y pacífico del Estado de Israel sería eficaz para defender la supervivencia de la identidad judía como tal en el Estado de Israel.

Es por ello que no podemos decidir ni intervenir en las políticas del Estado de Israel. Pero nuestro silencio o inacción no pueden interpretarse como apoyo ni indiferencia a la violencia ejercida contra miles de inocentes.

Hay numerosas voluntades que albergan el deseo del exterminio de los judíos. Auschwitz tiene vigencia y ejerce su influencia activa en el conflicto del Medio Oriente.

En necesario luchar porque la supervivencia del Estado de Israel sea compatible con condiciones de respeto a la alteridad que se han perdido hace mucho tiempo.

Expresamos nuestro anhelo y reclamo en ese sentido, sin por ello dejar de se√Īalar que las fuerzas del antisemitismo y el odio exterminador a los jud√≠os est√°n vigentes y deben ser combatidos por las conciencias libres y democr√°ticas del mundo.

* Nota del editor: Este texto lleg√≥ ayer como comentario de Alejandro Kaufman a mi post sobre Avi Mograbi. En los comentarios de ese post se alud√≠a a la posici√≥n que tuvo Kaufman durante los bombardeos de Israel al L√≠bano en 2006. Y Kaufman crey√≥ necesario citar un texto que √©l hizo p√ļblico en esa oportunidad. Como el post ya qued√≥ muy atr√°s y dif√≠cilmente muchos llegaran a leer el comentario de Kaufman, le ofrec√≠ publicarlo como post.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Oposiciones



Por Oscar Alberto Cuervo

- El sistema pol√≠tico argentino es extremadamente fr√°gil: siempre sujeto a las presiones de un establishment econ√≥mico acostumbrado a tensar la cuerda para sacar ventajas de cada situaci√≥n (los gobiernos radicales terminaron huyendo invariablemente del mandato que les asignaron, a pesar de estar muy habituados a ceder y ceder, raz√≥n por la cual hoy ese mismo establishment los pone como ejemplo de dirigentes abiertos al consenso); tenemos una prensa de naturaleza golpista, todos los golpes de estado y de mercado han contado y seguir√°n contando con su colaboraci√≥n; la llamada "opini√≥n p√ļblica" -peque√Īo-burgues√≠a con peque√Īas opiniones que vuelcan en contestadores autom√°ticos radiales, editorializando lo que a estos mismos medios les interesa propalar- tiene un humor muy l√°bil, se come todo el pescado podrido que le tiran, pero nunca, jam√°s, se entera a tiempo cuando le meten el dedo en el orto (o se entera y le gusta), remember corralito.

- A propósito del corralito, ayer a la noche lo tuvimos a Domingo Felipe Cavallo en el programa de Grondona en C5N, diagnosticando y proponiendo recetas para resolver los problemas económicos de la Nación Argentina. Domingo Felipe Cavallo.

- Eduardo van der Kooy es el paradigma del periodismo argentino, tan neutro en su tonalidad, tan obediente a los dictados de su patrona. En el editorial de ayer domingo del gran diario argentino se le ve la tanga: "A Cristina le restan todav√≠a tres a√Īos de mandato. Si las cosas no cambian, o al menos se aten√ļan, le resultar√° imposible recuperar la autoridad y la estima social que ha perdido". No hay base emp√≠rica que sustente una admonici√≥n tan tenebrosa como la que el vocero de Ernestina deja flotando: ¿qu√© autoridad y qu√© estima social ha perdido Cristina? ¿qu√© cosas se tienen que atenuar? ¿qu√© significa exactamente que a la presidenta "le resultar√° imposible" recuperar estima y autoridad? ¿de d√≥nde emana ese dictamen de imposibilidad? ¿qu√© autoridad tiene el que se encarama a una tribuna dominguera que ha avalado todos los cr√≠menes del estado terrorista sin hacerse jam√°s una autocr√≠tica? En el fondo es bueno que los grandes medios de la Argentina tengan la continuidad que tienen, alg√ļn d√≠a alguien podr√≠a reeditar todos los panoramas pol√≠ticos publicados por Clar√≠n y La Naci√≥n cada domingo de los √ļltimos 50 a√Īos. Si van der Kooy tuviera un resto de dignidad, deber√≠a dedicarle al menos un p√°rrafo al rol jugado por Clar√≠n en los a√Īos de plomo. Aunque esperar dignidad de un hijo de puta quiz√° sea una ingenuidad de mi parte.

- Es bueno, muy bueno para el sistema pol√≠tico argentino, con toda su fragilidad, que se est√©n articulando las fuerzas opositoras propiamente dichas, que las alternativas al kirchnerismo tengan sus propios candidatos y sus alianzas org√°nicas: que el panradicalismo de Gerardo Morales y Alfons√≠n se encolumne detr√°s de Carri√≥, de L√≥pez Murphy o de Cobos, que se decidan por alguno de ellos, incluso por todos ellos juntos: uno tiene ganas de ver la foto de todos los radicales juntos, ofreci√©ndose para gobernar el pa√≠s otra vez, como en 1999. Es buena tambi√©n la articulaci√≥n de un frente del peronismo residual, encabezado por Felipe Sol√°, apadrinado por la famila Duhalde, con el respaldo de Rodriguez Saa, Ram√≥n Puerta, Luis Barionuevo, Jos√© Manuel de la Sota; y mejor a√ļn si logran un acuerdo con Mauricio Macri, y si fuera posible con Carlos Menem tambi√©n. Este sector pol√≠tico tiene que tener una nueva oportunidad y la ciudadan√≠a argentina tiene que considerar seriamente la posibilidad de otorgarles un nuevo mandato.

- Es muy bueno que la oposici√≥n se encarne en figuras visibles, porque cuando queda en mano de la raza infame de los periodistas, esos que jam√°s se consideran en la obligaci√≥n de rendir cuentas por su trayectoria, todo se vuelve enga√Īoso: ¿qui√©n habla cuando hablan van der Kooy y Morales Sol√°? ¿son la voz de Clar√≠n y La Naci√≥n o son dos turistas reci√©n llegados de tierras ex√≥ticas? ¿son o no son los mismos que vienen comentando el panorama pol√≠tico de todos estos a√Īos? ¿se trata de figuras impolutas, que no forman parte del cuadro de las fuerzas que se disputan el poder ahora y antes?

- Es bueno que el rabino Bergman, el ingeniero Blumberg y los chacareros De Angeli y Buzzi, templados en la lucha por la cuota de pantalla, tengan la oportunidad de expedirse por los distintos proyectos que se postulan. Una cosa es tomar mate a la vera del camino u organizar marchas de pa√Īuelos negros pidiendo criminalizar a la infancia y otra es comprometerse con un proyecto de gobierno. Finalmente los peque√Īos y medianos productores a los que pretenden representar los aliados de la Sociedad Rural podr√°n evaluar si sus dirigentes han defendido con eficacia los intereses del sector, si no les hubiera convenido la instalaci√≥n de retenciones m√≥viles o si s√≥lo fueron la fuerza de choque del golpismo oto√Īal. Y el rabino y el ingeniero podr√°n encontrar tambi√©n la ocasi√≥n de desplegar las ideas que proponen para combatir la inseguridad y decidir si esas medidas pueden ser mejor defendidas por el panradicalismo o por el peronismo residual. Y qu√© bueno ser√° que las damas de la cacerola hagan expl√≠cito su voto positivo.

- Est√° en marcha una operaci√≥n de Clar√≠n para reavivar la figura de Julio C√©sar Cleto Cobos: al gran diario argentino le agradar√≠a much√≠simo que se desencadenara una crisis institucional, que el kirchnerismo echara a patadas al autor del voto no positivo. Ya van dos d√≠as seguidos de tapas instalando la idea de una "m√°xima tensi√≥n" entre presidenta y vice. Esa operaci√≥n medi√°tica no es tan buena para el fr√°gil sistema pol√≠tico argentino. Los Kirchner han hecho gala de una notoria capacidad para recomponer su liderazgo, coronada por el impecable e implacable final de las AFJP, la reforma estructural m√°s importante realizada en la Argentina desde aquella otra que instaur√≥ el r√©gimen de privatizaci√≥n de las jubilaciones en los 90. Los peronistas lo hicieron y ahora lo deshacen. Tienen esa capacidad que a todos los que comentan la realidad sin incidir jam√°s sobre ella los pone tan nerviosos. ¿O acaso Carri√≥, Lopez Murphy, Morales, Sol√°, Alfons√≠n, Duhalde, Cobos, Nito Artaza, Lanata, Macri, Michetti o el rabino Bergman habr√≠an sido capaces de tomar esta decisi√≥n de liquidar el engendro de Menem? Podr√°n usar cualquier artilugio discursivo, pero est√° claro que ninguno de ellos lo hubiera hecho jam√°s. Los Kirchner lo han hecho. Por eso, ahora no ser√≠a digno de su astucia en el ejercicio del poder que picaran el anzuelo de la "m√°xima tensi√≥n" y la "crisis institucional" que propugna la empresa preocupada por el triple play. A Cobos lo queremos ver en su relevante rol de vicepresidente hasta el √ļltimo d√≠a de su mandato legal. Cualquier otra cosa ser√≠a una lamentable torpeza.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Miguel √Āngel Bustos: Profec√≠as y Temblores



Por Liliana Pi√Īeiro

Adentrarse en la obra de Miguel √Āngel Bustos (1932-1976), es abrir la experiencia al misticismo de la palabra. Poeta desaparecido por la dictadura militar argentina en 1976, public√≥ cinco libros: Cuatro murales (1957), Coraz√≥n de piel afuera (1959), Fragmentos fant√°sticos (1965), Visi√≥n de los hijos del mal (1967) y El Himalaya o la moral de los p√°jaros (1970), adem√°s de diversas notas y art√≠culos publicados en diarios y revistas de la √©poca.

Su amigo Leopoldo Marechal lo llam√≥ “el m√≠stico salvaje”. Su poes√≠a atraviesa varios estados: ora susurra en voz queda, como en “Poema en voz baja”:

Me acosté
en silencio
me levanté
en silencio
salí al sol del silencio.
Esta es mi patria
la tierra sin lengua.
Muramos
con el trueno
el simple trueno de la sangre
mi amor.

Ora profetiza su propia muerte (con resabios de la poes√≠a de Celan), al homenajear a los muertos de los campos de concentraci√≥n nazi, en “Mirando las fotos”:

Qué han hecho de nosotros
qué es aquel sangriento alambre de huesos
quebrados en el horizonte.
Silencio
sobre el polvo
silencio
cae la lluvia y la m√ļsica lejana
sobre los campos.
Fue tan viva la muerte
que en estas tierras de paz dormida
se alzó y murió mil veces mi corazón.
Con influencias rimbaudianas, El Himalaya o la moral de los pájaros localiza un paisaje grandioso: pulsa el tono de la Conquista, que acalló tantas voces, y hace con la palabra el silencio siniestro de la tierra arrasada:

En la superficie del mercurio frutos y ramas golpeaban el barco, sin ruido. Y un r√≠o de aguas blancas devoraba el mar mineral. Aquel sol de Justicia se elev√≥ sobre los volcanes y las nieves en busca de un refugio de salvaci√≥n. Y en la ma√Īana primera de la conquista s√≥lo hablaron los p√°jaros.

Atravesado por las tragedias del pa√≠s, el poeta enhebra su compromiso pol√≠tico en una trama cuya delicadeza posibilita vivenciar el dolor, que se alza desde el paisaje, por los compa√Īeros ca√≠dos. As√≠ escribe en “Sangre de Agosto” (dedicado a los fusilados de Trelew):

Puede la nieve cubrir la tierra por un siglo
trazar el frío un jardín de flores azules en el hielo
mientras el desierto soporta la hambrienta luz del cielo blanco.
¿Her√©tico, cultor de una religiosidad pagana? Miguel √Āngel Bustos (quien se declara Antiverbal), toma de la palabra po√©tica su costado sagrado y prof√©tico:

S√≥lo el instante de una vocal es eterno. Pues lleva el poder divino. Cuando una profec√≠a se hunde en una monta√Īa, √©sta conoce curvas ignoradas por su estructura. S√≥lo el temblor sobrevive a los a√Īos. El temblor del hombre es una profec√≠a.

s√°bado, 22 de noviembre de 2008

463 scalini

Por Andrés Di Tella

Florencia

Esta ma√Īana me despert√© con vocaci√≥n turistica. Por recomendaci√≥n de Jos√© Luis Guer√≠n, que anda por aqui, y que conoce Florencia como pocos (aqui film√≥, o mejor dicho, fotografi√≥ buena parte de Unas fotos en la ciudad de Sylvia), fui al Duomo, probablemente el √≠cono mas famoso de una ciudad de √≠conos. Hay que subir 463 escalones para gozar de la mejor vista de Florencia. No los cont√©. Simplemente le√≠ un cartelito, en la puerta de la escalera, que decia: "463 scalini - non c'e ascensore". Dud√© de seguir la recomendaci√≥n de alguien que no se anim√≥ a acompa√Īarme, por sufrir de claustrofobia, mal del que yo tambi√©n padezco, mezclado con un poco de v√©rtigo. O sea, el peor programa imaginable: subir una estrech√≠sima e interminable escalerita claustrof√≥bica, hecha para monjes diminutos del siglo XVI, y llegar al punto mas alto de la ciudad, sacudido por el viento y el vertigo... Alguna vez le√≠ que el v√©rtigo era el deseo de tirarse, no s√© si ser√° as√≠, pero cada vez que estoy en una gran altura y sufro de v√©rtigo, no puedo dejar de pensar en esa idea. No tenia ganas de tirarme pero sospechaba que seguir el consejo que Guerin mismo no se animaba a seguir pod√≠a ser una experiencia que valiera la pena. A mitad de camino, casi me arrepiento, pero tampoco era facil volver atr√°s o, mejor dicho, abajo. Al llegar a la cima de la escalera, sin embargo, ver aparecer finalmente el panorama en 360 grados de esta ciudad quedada en el tiempo (no hay edificios de mas de tres pisos y son casi todos antiquisimos) fue una visi√≥n que no creo vaya a olvidar. Y los 463 scalini algo tuvieron que ver...


Moris en la radio



El mendigo del Dock Sud - Moris

EL MENDIGO DE DOCK SUD

Yo soy el mendigo de Dock Sud,
vivo debajo del puente hormigón
y soy feliz.

Hoy el sol brilla, 15 de mayo,
y yo sentado al final del Riachuelo
soy feliz.

Las palomas vuelan de f√°brica en f√°brica,
el río de aceite parece contento,
como el Mar Negro de mis libros de historia.

Yo conozco la historia del Dock Sud industrial,
yo fui obrero de la Shell.

Yo soy el mendigo del Dock Sud,
y conozco el fin del Riachuelo,
ahí dónde comienza el aceite estancado,
y la civilización.

Yo soy el mendigo del Dock Sud,
dónde está la nafta y el petróleo,
ahí están los ríos llenos de basura
volc√°ndose hacia el mar.

El mar forma erizado caminos m√°gicos,
debajo del mar.
El mar no canta su canto,
hay cantares de mar.
Una mariposa blanca se ha posado
m√°s blanca

Yo soy el mendigo, sí, del Dock Sud,
y conozco el fin del Riachuelo,
Resplandecen al sol del planeta
monta√Īas de dorado y negro.

El domingo a la medianoche, escuchamos a una de las figuras claves de la m√ļsica moderna argentina. FM La Tribu, 88.7, http://www.fmlatribu.com/

viernes, 21 de noviembre de 2008

Tres películas argentinas

Por Oscar Alberto Cuervo

De dos de ellas ya se habl√≥ bastante este a√Īo, tambi√©n en este blog, de la tercera puede que se hable bastante a partir de ahora.

- Volvi√≥ a las carteleras Aniceto, la √ļltima pel√≠cula de Leonardo Favio, el m√°s grande, sin dudas. Hab√≠a tenido un paso raudo por las salas en junio pasado, fue retirada de cartel por decisi√≥n del propio Favio y ahora vuelve por m√°s. Se repuso la semana pasada y llev√≥ 5.000 espectadores m√°s, esta semana sigue en 10 salas. No es la mejor pel√≠cula de Favio, pero es una pel√≠cula de Favio, el mejor. El momento de verla es este, en buenas proyecciones y en salas de estreno. El que la deja pasar es un idiota.

- Sigue en cartel Liverpool de Lisandro Alonso. En mi modesto entender, la pel√≠cula argentina del a√Īo. Se est√° proyectando, tal como desea su autor, en la sala Leopoldo Lugones, un lugar en el que su cine se siente cuidado. Se proyecta 6 veces m√°s: el viernes 21, s√°bado 22 y domingo 23 de noviembre a las 22 horas. El viernes 28, s√°bado 29 y domingo 30 de noviembre a las 22 horas. No verla ser√≠a cosa de necios.

- La Tigra, Chaco. Todav√≠a no se etren√≥. Para m√≠ fue la gran revelaci√≥n del √ļltimo festival de Mar del Plata. Gan√≥ uno de los premios m√°s confiables: el FIPRESCI, de la cr√≠tica cinematogr√°fica internacional. Es sorprendente el grado de veracidad que estos j√≥venes cineastas (Federico Godfrid y Juan Sasia√≠n) han logrado extraer de un elenco sin fisuras. Una vez m√°s, parece que queda claro que el cine no est√° hecho de temas ni de tramas, sino de miradas. Dentro de poco la pel√≠cula se estrenar√° en La Tigra, el pueblo de 7.000 habitantes donde fue filmada. Pero este domingo directores y pareja protag√≥nica vienen a conversar a La otra.-radio (FM La Tribu, 88.7, http://www.fmlatribu.com/).

jueves, 20 de noviembre de 2008

Sólo el cine



Por Jean Luc Godard y Serge Daney

cuando quieras

historias del cine
y de la televisión
eso sólo podía venir
de alguien
de la nouvelle vague

la nouvelle vague
quiz√° la √ļnica generaci√≥n
que se encontró
a la vez en la mitad del siglo
y quiz√° del cine

el cine
es la cuestión del siglo veinte
es la cuestión del siglo diecinueve
pero que se resolvió
en el siglo veinte

la suerte que ustedes tuvieron
fue la de llegar
lo suficientemente temprano
para heredar la historia
que ya era rica
y complicada
y agitada

la suerte de haber tenido bastante tiempo
para ver bastantes films
y formarse un criterio personal
de lo que era importante
en esa historia
y tener una guía
se sabe que Griffith
viene antes de Rosellini
Renoir antes de Visconti
y el momento preciso
de vuestra aparición
en una historia
ya narrable
a√ļn narrable
que había sido contada
se puede decir
pero nunca narrada
pero hab√≠a a√ļn
bastante saber
y bastante pasión
para poder decir
y saber que se llega
antes de algo
y después de algo
el hecho de estar así
en la mitad del siglo

construir uno mismo su propia historia
saber
quién viene después de ustedes
la √ļnica oportunidad de hacer historia
y no porque había demasiados films
hay muy pocos
y cada vez menos
hay muy pocos
y cada vez menos

el historiador de la literatura dice
existen Homero, Cervantes, Joyce
una vez que nombraste a esos tres
incluyen a Faulkner o Flaubert

hubo muy poco
yo diría diez films
tenemos diez dedos
hay diez films

el cine
mi idea
lo que puedo expresar
ahora
era la √ļnica manera
de hacer
de narrar
de darme cuenta
que yo
tengo una historia
como persona


(Este sábado a las 19:30 en La Tribu, Lambaré 873, Bande à Part, de Jean Luc Godard).

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Con fracasos así quién necesita triunfos

Por Oscar A. Cuervo

La antepen√ļltima pel√≠cula de mi incursi√≥n marplatense de este a√Īo fue Ashes of time Redux, la reedici√≥n que acaba de hacer Wong Kar-wai de su cuarto largometraje, filmado originalmente en 1994.

Es siempre (casi siempre) una suerte tener un Wong Kar-wai a mano, al cabo de una semana en la que en alg√ļn momento cunde el desaliento por la acumulaci√≥n de peque√Īas, medianas y grandes decepciones. As√≠ fue este Mar del Plata para m√≠, las pel√≠culas que muchos anticipaban como grandes obras fueron a veces discretos ejercicios de ret√≥rica verbal revestidos con im√°genes lustrosas (el Of time and the city de Terence Davies); intentos de aggiornar una mirada alla Ozu desbaratados por la ansiedad de ser sobre-expl√≠citos (la de Kore-eda); melodramas que empiezan con elegancia para desbarrancar en alegor√≠as groseras (la de Kurosawa); sobrevalorados telefilms que necesitan 102 minutos para redundar lo que estaba claro en la primera media hora (Vegas: Based on a true story); en fin, una l√≥gica de estirar y estirar una sola idea cinematogr√°fica (y a veces media idea) hasta abarcar lo que dura un largometraje.


Poco cine. Ah√≠ es cuando se agradece la presencia de un t√≠tulo de Wong Kar-wai. Me gusta Wong Kar-wai casi siempre, incluso ahora que ya no est√° de moda (no me gust√≥ lo √ļltimo que film√≥, My blueberry nights, una versi√≥n pasteurizada de s√≠ mismo, adaptado para lo que Wong supone que puede ser digerido por el mercado yanqui). Me gusta incluso la forma que Wong tiene de fracasar. Se sabe que tiene algunas pel√≠culas perfectas (Con √°nimo de amar, The hand, Happy together) sobre amores fracasados; pero tambi√©n tiene pel√≠culas fracasadas sobre amores fracasados y me gusta mucho la manera como √©l fracasa: se empantana en medio de la belleza que es capaz de crear, se relaja y se abandona en una molicie in√ļtil, con una pasi√≥n que f√°cilmente puede asociarse al ensue√Īo masturbatorio.



Casi siempre se usa esta palabra para descalificar un cierto tipo de goce, pero se trata de un uso moralista que ordena encauzar todo goce en un fin productivo. Wong filma amores que nunca han sido, lo que concuerda perfectamente con la pasión masturbatoria. Cuando esa pasión encuentra límites precisos de duración y recursos, la tensión entre lujuria y escasez da lugar a resultados perfectos: The hand es un alto ejemplo de sublimación de la pasión onanista, la de la mano que acaricia las telas de los vestidos que van a contener al cuerpo amado y prohibido, la pulsión modista que anima el primoroso montaje neobarroco del Wong más Puig que se pueda coser.


Pero cuando Wong no encuentra una contenci√≥n tan precisa, entonces se empantana y filma no una forma posible de la belleza a√Īorada, sino que las filma todas a la vez sin poder decidirse por una. Eso es lo que pas√≥ con 2046: es muy lindo fracasar as√≠, dando lugar a momentos de una belleza tan ext√°tica y desbocada. Parece que eso ya le hab√≠a pasado a Wong en 1994, cuando film√≥ la versi√≥n original de Ashes of time.


No me pregunten de qué trata la historia, porque es difícil precisar todo el juego de reflejos y duplicaciones, de anticipaciones y retornos que anegan la película. Yo puedo mirar sin cansarme un film así, una magnífica ensalada de géneros, espadachines, melodrama, dibujito animado, western, sin entender demasiado para qué lado va la cosa, si es que va para un lado. Es como la superficie de una piel que no se quiere dejar de acariciar, sin justificación posible, por el sólo gusto de hacerlo. Si Wong tuviera en estos casos un mínimo de recato, abjuraría de algunos de esos planos tan hermosos y poco funcionales. Pero Wong es un hombre tentado y, a Dios gracias, cae en la tentación.


Hay una cosa que queda muy clara en cierto momento de la pel√≠cula: en medio de un cast de superestrellas orientales (parece que las hubiera tenido a todas: Tony Leung Chiu Wai, Tony Leung Ka Fai, Leslie Cheung, Carina Lau), cuando aparece Maggie Cheung la pel√≠cula encuentra su centro solar. Maggie hace caducar toda belleza ante su propio esplendor, ella es la perfecta encarnaci√≥n del deseo en el que uno se puede quedar fijado para siempre: as√≠ fue en 2046 y as√≠ lo es en Ashes of time Redux. Maggie es quiz√° la √ļltima estrella del cine en el sentido cl√°sico del t√©rmino, de una sugesti√≥n tal como el cine de hoy ya no parece capaz de producir. Wong se da cuenta de que tiene entre manos a semejante prodigio y se detiene largos minutos en ese rostro de forma perfecta, de un misterio que cautiva con m√≠nimos gestos. Se trata del amor entre una cara y una c√°mara: ver durante unos minutos esa hermosura y despu√©s vivir para recordarla.

martes, 18 de noviembre de 2008

Mike Oldfield: un regreso a toda orquesta

por Diego Menegazzi

Mike Oldfield siempre ha sido un m√ļsico singular, con una obra dif√≠cil de clasificar. Desde que el mundo conoci√≥ Tubular Bells en 1973, Oldfield ha atravesado d√©cadas siguiendo un camino propio en constante evoluci√≥n y ha ido incorporando diversos sonidos, del rock al jazz, del pop al folklore √©tnico, pasando por la m√ļsica electr√≥nica. Discos como Incantations, Platinum, Crisis o The Songs from Distant Earth han sido algunos de los hitos de una carrera tan prol√≠fica como ecl√©ctica.

En los √ļltimos a√Īos, Oldfield parec√≠a haber agotado su inspiraci√≥n, y sus acercamientos al sonido ambient-electr√≥nico no convencieron demasiado. De ah√≠ que se esperaba una vuelta al estilo musical de sus comienzos, donde Mike interpretaba y mezclaba √©l mismo una multitud de instrumentos de una manera m√°s artesanal.



En marzo de este a√Īo present√≥ su nueva creaci√≥n, Music of the Spheres, con la que sorprendi√≥ a propios y extra√Īos. Es una composici√≥n escrita para orquesta sinf√≥nica y coro, en la que cont√≥ con la colaboraci√≥n de Karl Jenkins en los arreglos y la direcci√≥n general. Aqu√≠, Mike solo toca la guitarra cl√°sica y se destacan como m√ļsicos invitados, el pianista Lang Lang y la soprano Hayley Westenra.

La presentaci√≥n mundial se hizo en el Guggenheim de Bilbao, Espa√Īa, donde Oldfield aparece acompa√Īado por la Orquesta Sinf√≥nica de Euskadi, el coro femenino de la Sociedad Coral de Bilbao y la mencionada soprano Hayley Westenra.



El t√≠tulo del disco, Music of the Spheres, refiere a una antigua teor√≠a filos√≥fica-matem√°tica que dec√≠a que los cuerpos celestes ten√≠an m√ļsica en su interior, pero √©sta era inaccesible para el o√≠do humano. El propio Mike Oldfield lo explica de esta manera:

"En este mundo, todo tiene pulso o vibraci√≥n. Este sonido es √ļnico en cada cosa viva o inerte. Y en s√≠ misma crea una m√ļsica que no se puede escuchar. Creo que esto tiene una poderosa resonancia en nuestras vidas, y con un efecto profundo. ¿Qu√© podr√≠a pasar si esta teor√≠a la aplicamos a cosas mucho mayores, m√°s poderosas, como todo el sistema solar o las galaxias? ¿C√≥mo sonar√≠a?

"Musica Universalis es la ancestral teor√≠a por la que cada cuerpo celeste, el Sol, la Luna y las estrellas, tienen una m√ļsica interior. Es un concepto arm√≥nico y matem√°tico derivado de los movimientos de los planetas en el sistema solar. La m√ļsica creada es inaudible para el o√≠do humano.

"Music of the Spheres es mi interpretaci√≥n de esta teor√≠a. Cada planeta y cada estrella, incluso todo el universo, tiene m√ļsica que no se puede escuchar. Esto es como podr√≠a sonar si fuera libre. Esta es la m√ļsica de las esferas".

lunes, 17 de noviembre de 2008

El coraz√≥n es enga√Īoso por sobre todas las cosas



Por Martha Silva

En este film Asia Argento dirige y a la vez interpreta un papel rico en facetas y a la vez perturbador. Es una pel√≠cula de calidad al final de un a√Īo con pocos films recordables.

Aunque quiz√°s no sea para todos los p√ļblicos. El tema del abuso infantil expone a la instituci√≥n familiar de modo demoledor. El mundo en el que se mueven estos personajes incluye la violencia, aunque a veces no aparezca de modo expl√≠cito. Hay escenas que s√≥lo se intuyen y quiz√°s eso incremente la ansiedad del espectador que a veces opta por abandonar la sala.

Asia Argento es la hija de Dar√≠o Argento, aquel maestro del cine de horror italiano denominado giallo, y esta es su segunda pel√≠cula como realizadora. Asia trabaja como actriz y est√° dotada para roles truculentos, en los que hace gala de un erotismo y una presencia insoslayable. Toda ella es un exceso. As√≠ lo demostr√≥ en el film de Abel Ferrara Go Go Tales, exhibido en el √ļltimo BAFICI. En una sola aparici√≥n suya, acompa√Īada por un gran perro, queda en evidencia.

En El coraz√≥n... los personajes centrales son Jerem√≠as y Sarah. Ella concibi√≥ a este ni√Īo a sus 15 a√Īos, y al comienzo del film √©l tiene 7. Ha logrado rescatarlo de sus padres adoptivos, quienes no le demostraban afecto en absoluto. Cuando el ni√Īo protesta por esa separaci√≥n, ella le manifiesta su capacidad de amarlo y a la vez le muestra sus limitaciones. Es drogadicta y ejerce la prostituci√≥n, y sus ocasionales parejas demuestran crueldad hacia el ni√Īo. Pero a la vez, ese hijo es todo lo que ella posee. Son el uno para el otro.

Una cosa es segura y es que los abuelos maternos, fanáticos religiosos (protagonizados por Ornella Mutii y Peter Fonda), no son una opción, porque en ellos no existe el afecto más básico. Pero en todo esto no hay el mínimo rastro de un discurso aleccionador.

El comienzo recuerda a los films de terror, pero se encamina hacia algo similar al clima de Tarnation, que tiene también en primer plano a una familia atravesada por la trasgresión permanente.

El de Asia Argento es un largo film de caminos en el que madre e hijo saben que indefectiblemente ella bajar√° de alg√ļn cami√≥n para encontrarse con √©l, al borde mismo de la ruta.

s√°bado, 15 de noviembre de 2008

Algo



Por Oscar Alberto Cuervo

Con el aire fresco algo cambi√≥: un par de pel√≠culas argentinas que permiten avivar esperanzas. La que me gust√≥ mucho es La Tigra, Chaco, de Federico Godfrid y Juan Sasia√≠n. Tiene alma. Es una pel√≠cula peque√Īa en presupuesto e inmensa en alma. Lo m√°s curioso es que los directores tienen una formaci√≥n teatral. Y lo que podr√≠a significar una objeci√≥n (para m√≠, decir que una pel√≠cula es teatral es casi lo peor que se puede decir) se transforma en un gran triunfo: no es teatral en absoluto, pero el trabajo con los actores es el coraz√≥n de la pel√≠cula. Por eso La Tigra llega a buen puerto all√≠ donde muchas pel√≠culas argrentinas naufragan: tiene uno de los elencos m√°s org√°nicos y afinados que yo recuerde en el cine nacional de estos √ļltimos a√Īos. Gan√≥ el premio Fipresci, que es uno de los m√°s prestigiosos. Tambi√©n gan√≥ el premio a la actriz protag√≥nica, Guadalupe Docampo, de una fotogenia que es algo muy raro de encontrar por aqu√≠. Tambi√©n el actor protag√≥nico, Ezequiel Tronconi, tiene un desempe√Īo admirable. Los dos son muy j√≥venes y lo mejor que se puede decir de los directores es que tuvieron la suficiente astucia para dejar el alma de la pel√≠cula en manos de sus actores y no cayeron en la tentaci√≥n de ponerse por delante de ellos. Es astucia, porque la obra se afirma en unos pilares muy s√≥lidos. Se trata de esas pel√≠culas en las que la c√°mara se mantiene discreta y atenta en el registro de las delicadas emociones que fluyen a trav√©s de las personas que aparecen en la pantalla. Probablemente realizadores y actores vengan pronto a La otra.-radio.

La otra película argentina que levanta el promedio es el documental Parador Retiro, de Jorge Leandro Colás y producción de Marcelo Céspedes. Es una cámara y un micrófono captando el fluir de la vida en una institución de asistencia social: el galpón que da cobijo a varios centenares de hombres sin techo de la ciudad. Ampliaré en la radio y en la revista.

Se dieron los premios. Afortunadamente ambas pel√≠culas argentinas se llevaron algo. La Tigra, Chaco, ya lo dije, dos premios del Fipresci; y Parador se llev√≥ un premio compartido con Diletante (pel√≠cula que a√ļn no vi) en la competencia argentina. En el jurado de esta competencia estaba Albert Serra, quien d√≠as antes no se guardaba de decir que Parador Retiro era la √ļnica pel√≠cula respetable entre muchas a las que consideraba basura.

Lamentablemente el propio Serra no se lleva nada de los jurados que lo evaluaron en este festival. Peor para ellos. Este jurado integrado por Caetano, Peter Lilienthal, Pedro Olea, David Oubi√Īa, Sarah Polley y Yu Lik-wai prefiri√≥ dos films claramente menores y sobrevalorados: Still Walking (Astor de Oro a la mejor pel√≠cula) de Kore-eda y la decididamente mediocre y, s√≠, teatral, en el mal sentido, Tokyo Sonata (Astor de Plata al mejor director) de Kishoyi Kurosawa.

Liliana Mazure dio una conferencia de prensa, flanqueada por el presidente del festival, Jos√© Mart√≠nez Su√°rez, el director art√≠sitico, Fernando Pe√Īa, y el intendente del municipio de Gral. Pueyrredon, cuyo nombre no retengo. Parece que el festival sigue, que sigue en la misma fecha, que va a haber recorte de presupuesto y que las autoridades del INCAA y del Festival quisieron comprometer p√ļblicamente a las autoridades municipales y provinciales para que se pongan las pilas y en las pr√≥ximas ediciones le brinden un apoyo m√°s efectivo y no tan solo nominal al Festival. Esa es la sensaci√≥n que dej√≥ la conferencia.

Bien, me voy a ver Ashes of time-redux (de Wong Kar-wai) y L'Heure d'et√© (de Olivier Assayas), tratando de irme de Mar del Plata con un cierto sabor a cine. Ma√Īana en la radio tendr√© m√°s tiempo de explayarme.

Aire fresco en Mar del Plata

Por Oscar Alberto Cuervo

Tenía que ver al menos una película que tuviera alma, la cosa ya se había puesto fulera. No puede ser, un día, dos días, dos, cuatro, seis, ocho películas y que ninguna tuviera alma. Hasta Jotafrisco había dejado de mandar sus informes diarios después de El cant dels ocells. Yo lo comprendo: también yo quisiera seguir escribiendo de la de Serra antes que perder el tiempo con sus rivales de la competencia internacional: el sobrevalorado Campusano, la danesa Fear me not, el realismo mágico islandés, el academicismo mexicano de Desierto Adentro... No las vi todas, ni lo pienso.

Quiz√° haya sido que la intuici√≥n me fall√≥ y eleg√≠ siempre las pel√≠culas incorrectas, quiz√° llegu√© despu√©s de que dieran las mejores: la de Kitano, la de Garrell, JCVD. Me dice Jos√© Miccio que la retrospectiva de cine pol√≠tico italiano estuvo muy bien, Jorge Garc√≠a me recomend√≥ una rusa que dej√© pasar. Algo de todo eso tratar√© de ver ma√Īana en la videoteca, claro que no es lo mismo. La cuesti√≥n es que la masa de aire caliente pareci√≥ estacionarse sobre el festival y mientras tanto las pel√≠culas se me hicieron tan pesadas y sofocantes como el aire. Y ni la noche tra√≠a una brisa fresca.

Algunos dicen que la programaci√≥n de este a√Īo fue realmente floja (en los festivales uno siempre prefiere pensar que ha elegido mal), que hubo graves desaveniencias entre los programadores, que Jos√© Mart√≠nez Su√°rez jam√°s se entendi√≥ con la segunda l√≠nea de los que ven√≠an trabajando en la gesti√≥n de Pereira, que lo m√°s interesante eran los rescates de Fernando M. Pe√Īa. Hay quien se hace eco del rumor de que esta ser√° la √ļltima edici√≥n de Mar del Plata. Otros replican que lo mismo se viene diciendo desde hace diez a√Īos. Por lo pronto, ma√Īana a las 10:30 de la ma√Īana hay una conferencia de prensa de Liliana Mazure, la presidenta del INCAA, que no estaba en los planes. ¿Ser√° -en el m√°s puro estilo K- para desmentir el rumor?

Ante la escasez de buen cine, uno tiende a retraerse hacia lo evidente. Pero lo evidente este a√Īo fall√≥: la de Jia Zhang-ke no estuvo a la altura de sus antecedentes, la de Kore-eda no me convenci√≥, se esperaba con cierta expectativa la de Kiyoshi Kurosawa (Tokio Sonata), pero result√≥ ser tan burda y esquem√°tica que me hizo apreciar retrospectivamente a Kore-eda. ¿Qu√© premiar√° el jurado de la competencia internacional, si no El cant dels ocells? Me parece que cualquier otra decisi√≥n ser√≠a oprobiosa para el festival, pero de un jurado integrado por Israel Adri√°n Caetano no s√© si se puede esperar lo mejor.

Pero el aire fresco lleg√≥ finalmente: con el chaparr√≥n y con la proyecci√≥n de Lake Tahoe, la pel√≠cula mexicana de Fernando Eimbcke (el de Temporada de patos). No es que sea una obra maestra, pero trajo aire fresco y, lo que a esta altura me resultaba imperioso: es una pel√≠cula con alma. Con una comicidad triste que abreva en el laconismo de Tsai Ming-liang sin imitarlo, la pel√≠cula de Eimbcke trata un asunto que cuando lo diga sugerir√° un dram√≥n (la muerte del padre de dos chicos, un adolescente y un ni√Īo), pero que en la pel√≠cula transcurre con gracia y ternura. Es cierto: no todo en Lake Tahoe funciona a la perfecci√≥n, pero resulta que a esta altura de la semana yo necesitaba ver al menos una pel√≠cula con alma.

Clan of Xymox en La Tribu

Por Fernando Velazco

Pocas bandas de culto tienen tantos seguidores en Am√©rica Latina como Clan of Xymox. La banda, que ya visit√≥ Argentina en dos ocasiones, cumpli√≥ este a√Īo sus primeros 25 a√Īos desde su formaci√≥n. Y a pesar de que Ronny Moorings, su cantante y √ļnico miembro original, es el √ļnico que queda para festejarlo, es tambi√©n sabido que al igual que The Cure, los Xymox no necesitan m√°s que a su l√≠der para triunfar.

Encasillada dentro del estilo post-punk y goth-rock, la banda tuvo su pico de fama cuando estos movimientos estaban desapareciendo -en Seattle estaba surgiendo un nuevo estilo que cambiaría la década posterior-. Era 1989, y su canción Imagination lograba que el disco Twist of Shadows vendiera 300.000 copias.

Con un nuevo DVD editado este a√Īo, Visible, y la promesa de Ronny de tocar por estas pampas nuevamente a comienzos del pr√≥ximo a√Īo, este domingo a la medianoche en La otra.-radio (FM La Tribu, 88.7) sonar√° algo de lo mejor que dej√≥ la banda. Pero antes, dos preguntas que Ronny respondi√≥ exclusivamente para este blog.



- ¿C√≥mo pod√©s describir a Clan of Xymox hoy en d√≠a?

- La mayor√≠a de la gente que ha seguido a Clan of Xymox desde el comienzo hasta hoy sabe que cada √°lbum es diferente, pero el estilo sigue siendo el mismo. Los sonidos y los samplers son innovativos, nunca se detienen, y esa es la √ļnica manera de seguir si quer√©s seguir siendo creativo. Pienso que es la raz√≥n principal por la que Clan of Xymox se mantiene y la gente se interesa por nuestra m√ļsica. Es divertido que tengamos una gran base de admiradores a los que les gustan todo tipo de estilos, EBM, Electro, Darkwave, Goth, Pop, Rock... En alg√ļn momento durante todos estos a√Īos hicimos estos estilos.

- ¿Qu√© me pod√©s contar de tu √ļltimo disco Breaking Point?

- Es una especie de balance, en el que lo nuevo se combina con lo viejo. Hay temas como Weak In My Knees o What's Going On?, y canciones más temporales como Cynara o We Never Learn. Ha sido apreciado tanto por los fanáticos como por los críticos. Breaking Point es para mí una mezcla perfecta de los mejores ingredientes de Clan of Xymos.

viernes, 14 de noviembre de 2008

El sue√Īo de las 4:13 el lunes a las 0:01



Por Erica Vainscheinker

El viernes 7 de noviembre se puso a la venta 4:13 dream , el nuevo trabajo de The Cure. Este disco tan esperado por los fans, es lo nuevo de los ingleses después del tan criticado The Cure del 2004.

Nuevamente, como a lo largo de toda la historia de la banda, Robert Smith oscila entre el romanticismo melancólico, su develamiento como ilusión, la desgarrada desesperación que esto genera, y el anhelo de recordar aquel bello y joven tiempo pasado.

Me emociona saber que todavía existe su voz.

Este domingo a la medianoche (0:00 del lunes, FM La Tribu, http://www.fmlatribu.com/) en La otra.- radio, escucharemos algo de La Cura.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Mi tercer día en Mar del Plata

Por Oscar Alberto Cuervo

Finalmente me pude sacar algunas dudas respecto de Albert Serra y de cierta imagen c√≠nica con que el catal√°n aparec√≠a en las declaraciones period√≠sticas. Ayer estuve en la charla que Serra mantuvo con Andr√©s Di Tella. Y tambi√©n pude intercambiar unas palabras con √©l. Lo primero que me impresion√≥ es su parecido f√≠sico con el joven Fassbinder, quiz√° una versi√≥n m√°s apuesta del monstruo b√°varo. Y de paso le pregunt√© si es verdad que uno de sus pr√≥ximos proyectos es precisamente filmar la vida del director de La angustia corroe el alma. Cosa que me confirm√≥: m√°s precisamente quiere retomar el asunto de Atenci√≥n a esa puta tan querida, uno de los films malditos de Fassbinder, que hace un tiempo vimos en nuestro ciclo de los s√°bados. En Atenci√≥n... Fassbinder contaba los pormenores de la filmaci√≥n de otra pel√≠cula suya, Whity, un extra√Ī√≠simo paella-chucrut-western filmado en Almer√≠a. Durante la filmaci√≥n de Whity Fassbinder pasaba por un per√≠odo especialmente turbulento (m√°s que de costumbre) y, como se ve en Atenci√≥n..., se volvi√≥ tan insoportable para su crew que termin√≥ recibiendo una paliza de sus colaboradores. Bueno, parece que esta historia de poder y neurosis es de inter√©s de Serra. Lo ideal ser√≠a que √©l mismo hiciera el papel de Fassbinder, pero no parece que vaya a ser el caso. No s√© si el proyecto se va a concretar, ni lo que puede llegar a hacer Serra con ello, pero me qued√≥ dando vueltas la idea de cierta similitud entre el b√°varo y el catal√°n: hay en ambos una voluntad de pioneros, una energ√≠a que no admite encauzarse en los formatos tradicionales y una mordacidad que les confiere un aire de familia.

Por otro lado, el realizador de El cant dels ocells no es arrogante ni cínico, es capaz de hablar de su cine con mucha seriedad, sin abandonar un humor filoso que también se puede reconocer en las películas. Me preguntaba en el post de ayer si Serra era conciente de la seriedad del cine que tiene entre manos, y ahora creo que sí. Las frases como "hago cine por el dinero y porque es más fácil que la literatura" son parte de la estrategia que adopta Serra ante una prensa que le resulta mayormente venal. En cambio, hablando en un contexto más atento y respetuoso que el que suele reinar en las conferencias de prensa, Albert parece un idealista que quiere hacer cine para cambiar la vida, la suya y, si cabe, dice, también la de los otros. Así que no parece que los extraordinarios resultados logrados en sus dos primeros largos sean obra de la casualidad ni de un malentendido, sino de una posición vital seria y alegre.

En cambio, lo que me dej√≥ con grandes dudas es el incipiente proceso de consagraci√≥n, por parte de cierto sector de la cr√≠tica, de un cineasta argentino, Jos√© Campusano, que present√≥ ayer en la competencia internacional su largometraje Vil Romance. Hay algo atractivo en la posici√≥n cinematogr√°fica de Campusano: filma ambientes l√ļmpenes del conurbano bonaerense (la pel√≠cula transcurre en Ezpeleta) y parece conocer bien los personajes que muestra. Por momentos su pel√≠cula fluye de manera org√°nica y hay una notoria rusticidad en sus procedimientos est√©ticos que se adecua al tipo de ambientes que describe. En este caso narra una especie de historia de amor entre dos hombres, una especie de rockero bonaerense de alrededor de cincuenta y un chico joven. Para dar una idea aproximada del estilo Campusano (del que es posible que se empiece a escuchar hablar bastante de ahora en m√°s), se trata de una cruza de Armando Bo con Ra√ļl Perrone, m√°s cerca del primero en la desinhibici√≥n con que se lanza hacia situaciones dram√°ticamente desorbitadas. La mayor parte del elenco est√° formado por no actores, sino por personas que provienen de los sectores retratados (entre los que se destaca con nitidez Oscar G√©nova, quien merecer√≠a un film mejor que este).

Hay algo atractivo en el sensacionalismo que Capusano cultiva: su mirada no es la de un peque√Īo-burgu√©s que "baja" a submundos ajenos. Pareciera que cree en lo que filma. No obstante, hay una torpeza insistente que a la larga termina por producir un verdadero desastre. Campusano interfiere sobre los ritmos y climas de las escenas, precipita las situaciones en funci√≥n de un gui√≥n preescrito, injerta l√≠neas de di√°logo y episodios en funci√≥n de una narraci√≥n forzada, siente la necesidad de interferir en las resoluciones dram√°ticas mediante una m√ļsica compasiva y remata la historia con un final tremebundo. En la charla con el p√ļblico posterior a la proyecci√≥n, el director remarca que la historia que cuenta se basa en dos "terribles tragedias" que sucedieron realmente. El problema es que esas terribles tragedias (que pueden relatarse en los t√©rminos de la secci√≥n Policiales de Cr√≥nica) no terminan de integrarse a la verdad cinematogr√°fica que logra en sus mejores momentos. Resultado: Vil romance est√° la mayor parte del tiempo bordeando el desastre y al final se desbarranca del todo.

Como parece que hay críticos dispuestos a erigir a Campusano en un nuevo tótem, es de esperar que esas palmadas laudatorias no terminen por crear un monstruo autoindulgente. Si el director se volviera más riguroso con sus propias posibilidades, tendríamos a un cineasta atendible. Si se cree los halagos que empezarán a regalarle, tendremos a un freak para las trasnoches bizarras.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

El festival de Benitez

A modo de diario. Esto por ahora.

Por Eduardo Benitez

Itinerario cinéfilo en marcha desde el domingo. Dos nombres brillan como estrellas solitarias: Jia Zhang- Ke y Albert Serra. Uno chino, el otro catalán. El joven chino se reafirma como uno de los grandes cineastas contemporáneos, el catalán también.

Hablar de 24 City (la peli de Jia) es hablar de cierta consonancia con el Jos√© Luis Guerin de En construcci√≥n, de una gran f√°brica en proceso de demolici√≥n y de la construcci√≥n de un complejo en su lugar, de planos gigantes que retratan la lenta y constante mutaci√≥n de un pa√≠s gigante, de los presuntos testimonios de los presuntos ex habitantes. Digo presuntos porque el juego entre ficci√≥n y documental es cada vez m√°s evidente en sus pel√≠culas y Jia encauza a sus personajes por una l√≠nea que oscila entre la realidad y su representaci√≥n. Habr√° tiempo para pensar la √ļltima entrega del monumental cineasta chino.

A Albert Serra lo conocemos por su gran pel√≠cula Honor de Cavaller√≠a. El director catal√°n contin√ļa con las transposiciones de grandes textos populares y a la versi√≥n del Quijote se le suma El canto de los p√°jaros sobre los tres reyes magos. Un canto a la desidia, con unos reyes magos que por lo menos bordean la neurosis obsesiva. Son tres a la deriva, naufragan en cada medida que deben tomar respecto de su marcha, dilatando los tiempos en cada decisi√≥n. Con algunas secuencias memorables en las que los tres reyes magos debaten sobre nimias cosas, puntada por un humor exquisito, El canto de los p√°jaros es lo mejor que pude ver hasta ahora. Es una pel√≠cula de esas que van pasando los d√≠as despu√©s de su visionado y va gustando m√°s y m√°s.

La gran ilusión (desilusionada)
En lo que llamo gran ilusi√≥n desilusionada se puede englobar a dos directores vecinos: Kitano y Brillante Mendoza. Aquiles y la tortuga es la √ļltima pel√≠cula de Beat Takeshi, tercera entrega de la trilog√≠a (Takeshi´s y Glory to the filmmaker!) que ya ven√≠a evidenciando cierto estancamiento del gran japon√©s. Kitano sigue reflexionando sobre las mismas cosas que en sus dos pel√≠culas anteriores: el proceso creativo, el arte como mercanc√≠a. En Aquiles y la tortuga retrata el descarnado universo de las artes visuales, el sistema de legitimaciones que se debe soportar para ser uno m√°s en el campo cultural. Con un comienzo m√°s que seductor que quiebra el tono relativamente acad√©mico de su inicio hasta virar a la comedia de humor absurdo, la pel√≠cula va agotando poco a poco, conforme van pasando los minutos por una saturaci√≥n de chistes que al llegar al final resulta hasta molesto. Tal vez la b√ļsqueda de cierto efecto de sentido por medio de la recurrencia sea el nuevo curso est√©tico que Kitano le quiere dar a su obra, o simplemente sea la constataci√≥n de un autor que se est√° quedando sin ideas. De todos modos, no adhiero a la idea de que el Gran Takeshi est√© por morir, ni tampoco su obra. Con respecto a Kitano me siento un esperanzado.

Arrastr√© a un compa√Īero de FM La Tribu hasta una sala casi con promesas de para√≠so cinematogr√°fico en la proyecci√≥n de Serbis, √ļltima pel√≠cula de Brillante Mendoza. Una decepci√≥n que no se hizo esperar. Tendr√© que cargar con la culpa del recomienda-bodrios, como pude escuchar a la salida de la funci√≥n. La pel√≠cula del filipino tiene todo para ser un gran film: familia disfuncional de barrio l√ļgubre, un cine er√≥tico derruido que es su sustento econ√≥mico, y el errabundear de personajes l√ļmpenes que podr√≠an ser peque√Īas piedras preciosas como material de subtrama. Una riqueza bastante mal explotada ya que los conflictos interfamiliares no son m√°s que griter√≠os hist√©ricos. Ni siquiera las esperadas secuencias de sexo expl√≠cito que avisa el cartel del cine son tales, sino que son puro pudor disimulado. Una pito al sesgo, una teta filtrada, una fellatio furtiva. Al contrario de lo que sucede con el film de Serra, Serbis cada d√≠a que pasa convence menos.

La invasión de los "mirones" de cuerpos
Los pernoctantes no tendr√≠a ni que ser digna de mencionarse. Pero la rabia que produce es tal que uno no puede resistirse. Una pel√≠cula que se define a s√≠ misma como "documental de observaci√≥n", precisamente una observaci√≥n horrorizada de las miserias con las que convivimos d√≠a a d√≠a en la ciudad de Buenos Aires. Los cuatro chicos directores egresados de la FUC observan desde la torre de cristal el mundo de cuatro "personajes" que viven en las calles porte√Īas. As√≠ con la pretensi√≥n de hacer un film etnogr√°fico, la pel√≠cula no puede salirse de la descripci√≥n sensacionalista del mundo que quiere retratar. Aprendices de Flaherty. Los chicos filman a sus personajes como si fueran esquimales. Se nota que estos esquimales urbanos son habitantes de un mundo totalmente desconocido para ellos. Hasta aqu√≠ podr√≠a ser admisible. Lo que molesta es que no se vislumbra la m√°s m√≠nima intenci√≥n de develar ese mundo que observan, de lo que se trata es de poner en escena algunas secuencias desgarradoras, de buscar el shock por el shock mismo. "Me vino el c√°ncer, lo tengo en el culo, en las tetas, en la chucha", dice gritando a c√°mara una de las mujeres "observadas". Secuencias que no est√°n lejos del obtuso documental de "investigaci√≥n" de Rolando Gra√Īa.

Habr√° que seguir recorriendo.

Mi segundo día en Mar del Plata

Por el Oscar Alberto Cuervo

El cant dels ocells: segunda pel√≠cula de Albert Serra, despu√©s de la escandalosa proyecci√≥n que tuvo su √≥pera prima, Honor de cavaller√≠a, en este festival el a√Īo pasado. En aquel momento, la versi√≥n libre del Quijote hablando en catal√°n tuvo una proyecci√≥n que se convirti√≥ ella misma en un evento art√≠stico: el silencio y la quietud en el que permanec√≠an Quijote y Sancho en la mayor parte del metraje, la oscuridad casi completa de largos tramos del film, el humor absurdo goteado en dosis min√ļsculas y el lirismo √°spero que no se hac√≠a anunciar sino que irrump√≠a como involuntariamente, todos estos elementos fueron demasiado para una platea que se habr√≠a acercado al Auditorium a ver la pel√≠cula de Don Quijote y se encontraba con la aparici√≥n de un cineasta dispuesto a refundar el pacto con el espectador en t√©rminos absolutamente desde√Īosos de cualquier concepto de espect√°culo. El espect√°culo fue el modo en que la platea se dividi√≥ en partes igualmente ruidosas entre quienes abucheaban tantas libertades tomadas sin permiso y quienes defend√≠an su derecho a ver el film en silencio. Algo parecido parece haber pasado en muchos festivales con Honor de Cavaller√≠a. Esta vez, con El cant dels ocells, se trata de un p√ļblico ya advertido, o quiz√° m√°s cansado. La cuesti√≥n es que el segundo largo de Serra se puede ver en silencio, en medio de una platea ya bastante rala desde el comienzo. Algunos se van yendo, pero son pocos los que tiran la bronca.

El cant dels ocells es el relato de la peregrinaci√≥n de los reyes magos en busca del ni√Īo Jes√ļs, Mar√≠a y Jos√©. Y una vez m√°s, un relato transitado hasta el cansancio por la cultura occidental vuelve a someterse al tratamiento Serra: mucho silencio, mucho pensar, mucho meditar, nada de evasi√≥n, y pensar. La diferencia m√°s notable es que esta vez el catal√°n opta por un deslumbranbte blanco y negro que dispara el goce hacia alturas siderales. La potencia pl√°stica de los paisajes agrestes por los que transcurren los reyes ayuda a elevar la experiencia a un misticismo que ya pod√≠a detectarse en la primera pel√≠cula, pero que aqu√≠ se hace inapelable. Est√° el humor absurdo que se desprende de la sencillez con la que los reyes encaran la magna tarea de ir al encuentro de la divinidad, su aceptaci√≥n escueta de la presencia de los √°ngeles, el relato de sus m√≥dicos sue√Īos. Serra se pregunta c√≥mo puede aparecer lo sagrado entre la tierra, el cielo y los mortales; y se responde que tiene que ser con una modestia desconcertante. Es una de las pel√≠culas m√°s hermosas del nuevo siglo, con planos destinados a permanecer en la memoria por todo el tiempo que haga falta: eso para quienes acepten el misticismo y el humor que Serra propone.

La est√©tica del film tiene bastante poco que ver con el tono entre arrogante y c√≠nico con que Serra suele enfrentar al periodismo (o al menos eso es lo que muestran las transcripciones de la prensa). En las p√°ginas de diarios y revistas el catal√°n suele parecer un tipo demasiado canchero, que dice que el cine no le interesa demasiado y que s√≥lo se dedica a √©l porque da dinero, es m√°s divertido y m√°s f√°cil que la literatura. Una de tres: o Serra es un inconciente que no sabe lo que tiene entre manos o es un cretino que convoca a la belleza a pesar suyo, o es un provocador que cultiva dos g√©neros absolutamente diferenciados: el cine m√°s puro y la boutade period√≠stica m√°s chocante. Hoy a la tarde Andr√©s Di Tella le hace una entrevista p√ļblica a Serra y ser√° la ocasi√≥n de ver en directo si Serra es tan canchero como parece en los diarios.

Por otro lado, lleg√≥ la primera aut√©ntica decepci√≥n: porque se trata de uno de los cineastas m√°s importantes de los √ļltimos a√Īos y porque parece haber dado su primer paso en falso, Jia Zhang-ke me deja proecupado por su 24 City. La pel√≠cula se inscribe en la tem√°tica habitual de Jia, la impresionante mutaci√≥n que est√° experimentando la sociedad China, en tr√°nsito hacia qui√©n sabe d√≥nde, pero dejando en el camino una estela de peque√Īas vidas an√≥nimas y de grandes ruinas ir√≥nicas. Eso es lo que esperamos del cine de Jia. El problema est√° en que el tipo que supo encarar la frontera entre el registro documental y la ficcionalizaci√≥n con una sutileza inusual ac√° parece moverse con una pereza inesperada. El film est√° estructurado como una sucesi√≥n de entrevistas de quienes han estado trabajando en una f√°brica aeron√°utica en proceso de desmantelamiento, para ser transformada en un complejo inmobiliario. Los entrevistados nos cuentan sus experiencias personales, carentes de la √©pica que se le suele atribuir a la marcha revolucionaria: esto, como siempre sucede en las pel√≠culas de Jia. Lo que nunca hab√≠a sucedido hasta ahora es que el cineasta lo encare de manera rutinaria. Los personajes sentados frente a una c√°mara fija responden a un entrevistador que permanece fuera de c√°mara, a la manera de la encuesta televisiva. Y hacen lo contrario de las personas que habitan los films anteriores de Jia: representan sus emociones. Esta representaci√≥n empieza a sonar cada vez m√°s falsa a medida que las emociones se hacen m√°s novelescas. Entre los entrevistados se puede reconocer a algunas actrices que evidentemente representan una emoci√≥n guionada; en otros casos, queda sin saberse si tambi√©n se trata de actores o de personajes reales. En cualquier caso,los testimonios suenan falsos. Los momentos en los que persiste la maestr√≠a del autor de Unknown pleasures son aquellos mudos en los que hablan las ruinas arquitect√≥nicas de la China en demolici√≥n, mietras la c√°mara los recorre en sus panor√°micas majestuosas que ya son su marca de estilo.

martes, 11 de noviembre de 2008

Mi primer día en Mar del Plata



Por Oscar Alberto Cuervo

Llegar, acomodarse, encontrar una ciudad llena de adolescentes (45.000!) que participan en los torneos juveniles bonaerenses, etc. Y empezar a ver películas:

- Still Walking, de Hirokazu Kore-eda: el director de Nobody knows filma una historia de familia, un d√≠a de reencuentro de padres ancianos, hijos adultos y nietos peque√Īos. Con motivo del aniversario de la muerte del primog√©nito de la familia. Una historia japonesa de encuentro familiar, de tres generaciones en interacci√≥n, en un barrio apartado de la ciudad de Yokohama. Lo cual remite inevitablemente a Yasujiro Ozu. Kore-eda no puede siquiera rozar la sobria majestad del director de Tokio monogatari, pero esa ser√≠a una exigencia desmesurada para casi cualquier cineasta. La pel√≠cula tiene momentos delicados, de una gracia melanc√≥lica. Pero cede a la tentaci√≥n del subrayado, sobre todo en los tramos finales, como si no confiara en la capacidad del espectador. Los √ļltimos cinco minutos son de pura redundancia sentimental y esa tentaci√≥n de redondear el sentido y la moraleja (previsiblemente referidos al paso del tiempo y la serena aceptaci√≥n de la finitud) casi arruina los aciertos logrados a lo largo del film. Quiz√° por ese subrayado es que la pel√≠cula logra entusiastas aplausos del p√ļblico.

- Of time and the city, de Terence Davies. Sigamos con las comparaciones odiosas. Un cineasta en su madurez lanza una mirada eleg√≠aca hacia su ciudad natal, Liverpool. Construye su poema visual con fragmentos de archivos, m√ļsica evocadora y una voz en off recordando en primera persona y citando a autores c√©lebres. Este g√©nero de film autobiogr√°fico ha sido cultivado, con tonalidades muy diferentes, por genios como Jean Luc Godard y Aleksander Sokurov. Frente a tama√Īos antecedentes, el tono entre pomposo y sarc√°stico (muy propio de brit√°nicos) de Davies suena un tanto demasiado rampl√≥n. Sobre todo en un momento del cine contempor√°neo en el que documental, autobiograf√≠a y material de archivo est√°n gozando de un tratamiento muy creativo. La pel√≠cula ven√≠a precedida de una muy favorable expectativa y se ve con agrado, pero est√° lejos de aspirar al lugar de las imprescindibles del festival.

Las grandes películas estarán por venir.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Philip Glass, un cl√°sico del siglo XX



Por Diego Menegazzi

El norteamericano Philip Glass es uno de los compositores fundamentales surgidos en la segunda mitad del siglo XX. Nacido en 1937 en Baltimore, tuvo que formar a fines de la d√©cada del 60 su propio grupo, el Philip Glass Ensemble (incluye teclados amplificados, voces e instrumentos de viento) para poder presentar su m√ļsica, que era rechazada por los c√≠rculos tradicionales y, al mismo tiempo, menospreciada por la vanguardia ortodoxa. Con el tiempo, un p√ļblico muy heterog√©neo ha apoyado incondicionalmente su prol√≠fica carrera y lo ha puesto en un lugar de privilegio. Su capacidad de comunicaci√≥n es algo que ha molestado a gran parte de la cr√≠tica “seria”. Lo cierto es que la m√ļsica de Glass no conoce fronteras y su campo de acci√≥n abarca numerosas colaboraciones con el cine, el teatro y la danza.

Dentro de su prol√≠fica producci√≥n, podemos destacar sus composiciones para piano solo. Se trata de piezas √≠ntimas, despojadas, que pueden encuadrarse dentro de la tradici√≥n norteamericana de cl√°sica m√ļsica tonal. Es una muestra depurada de su estilo minimalista, basado en la repetici√≥n, pero que nunca deja de expresar lirismo y emoci√≥n. En su disco "Solo piano" (CBS, 1989) se destaca especialmente el ciclo de cinco piezas Metamorphosis. Escrito por Glass en 1988, toma su nombre de una obra basada en la historia de Franz Kafka.

En el video se puede apreciar Metamorphosis 2, interpretada por Branka Parlic en un concierto que ofreció en la Sinagoga Novi Sad, Serbia, el 27 de octubre del 2004.

domingo, 9 de noviembre de 2008

El falso cuervo


Por el verdadero cuervo:

bueno, ya lo habr√°n visto: un falso cuervo ha irrumpido en el espacio de este blog y empez√≥ a mandar comentarios con la intenci√≥n de sembrar ciza√Īa, hacerme pelear con los amigos y enturbiar la comunicaci√≥n. Hasta yo mismo qued√© descolocado al leer un mensaje "m√≠o" que no reconoc√≠a. Por un momento me sent√≠ como Jerry Lewis en El rey de la comedia, en la mira de un psic√≥pata que se mete en mi casa sin que yo sepa qui√©n es. No sab√≠a que fuera tan f√°cil hacer aparecer una identidad sin poseer la clave, pero parece que se trata de un d√©ficit de blogger.

De todos modos, parece (al menos por ahora me parece) que el falso cuervo no puede hacer aparecer el logo de La otra en sus mensajes. Así que si en los comments aparece un "oscar cuervo" sin el logo que ilustra este post, si dice barbaridades que no son las barbaridades que yo digo habitualmente, deben saber que no soy yo el que escribe.

Por otro lado, es una interesante materia de reflexi√≥n la de las torsiones del anonimato en internet, las maneras de decir desde un nombre falso o sin nombre. ¿Qu√© vida se esconder√° detr√°s del borramiento?

viernes, 7 de noviembre de 2008

Primavera

Por Oscar A. Cuervo

"Uno la ve tan fr√°gil, tan bonita, y parece mentira que tenga esa fortaleza de tit√°n para enfrentar estos vendavales de mediocres, mezquinos y angurrientos que tanto pululan. Claro que ella camina confiada, porque la custodia el amor hacia la gente, que es el arma m√°s poderosa que puede tener el ser humano. Yo le agradezco a Dios que me haya permitido ver esta etapa de mi pa√≠s, que nunca pens√© en llegar a ver. Porque yo conoc√≠ la etapa de la primavera, cuando brotaron todas estas cosas que parec√≠a imposible que se repitieran. Adem√°s, ella va muy confiada al frente, porque sabe que va rodeada de los humildes, de los que no hacen barullo, pero s√≠ tienen una capacidad muy grande de amar y de mantener en su memoria a aquellos que nos traicionan. Yo estoy feliz, feliz, feliz, como cuando andaba de peque√Īo en mi pueblo, desnudo corriendo en el r√≠o con mis amigos, feliz como en esa etapa".

El video ac√°.

Leonardo Favio, el más grande, sin dudas. El dijo esto ayer, en la ceremonia de apertura del festival de cine de Mar del Plata. Y eso bastó para desatar la ira desorbitada de algunos que no quisieran ver el espacio cool de la cinefilia manchado por la emoción peronista. Un espósito no pudo tolerar tanto peronismo y se quedó masticando bronca y, mientras veía la película de apertura, no podía dejar de pensar en los aborrecidos. "Mientras unos pocos pero felices gustamos de esta obra maestra, los demás estarán en el Provincial comiendo y bailando" macullaba mientras se revolvía en su butaca.

Un reputado turista de tiempo completo enfureció: "Todos sabemos que Favio es peronista y un amigo del gobierno, pero no era necesario que nos lo recordara en esa circunstancia y de un modo particularmente ofensivo para los que no piensan como él. Ni su filmografía ni su enfermedad son excusas para ese comportamiento de artista al servicio del Estado".

Notables palabras, que pintan de cuerpo entero no s√≥lo al turista y al esp√≥sito, sino al conjunto de la situaci√≥n, de las tensiones de nuestra sociedad, de un √°mbito cooltural que no tolera este tipo de impurezas con las que un tipo como Favio ha construido su inmensa obra. Favio es un cantor y un director de cine, Cristina es la presidenta de la naci√≥n argentina. Algunos preferir√≠an que Argentina fuera Austria o Chile, que Favio no fuera tan peronista, o ellos no haber tenido que convivir con todo esto. Favio podr√≠a haber sido Haneke o Ra√ļl Ruiz, pero es Leonardo Favio. As√≠ son las cosas, te la vas a tener que bancar por alg√ļn tiempo a√ļn, quevachach√©.