Mostrando entradas con la etiqueta Gerardo Yomal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gerardo Yomal. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de octubre de 2015

Segunda vuelta: ¿discutimos o aquietamos las aguas?


Ayer estuve junto a Fernando Rosso en el programa El Tren, que conducen Hugo Presman y Gerardo Yomal, cuyo audio completo se puede escuchar acá:



Gerardo Yomal pregunta: "Oscar Cuervo, vos que viviste esta historia de la muerte de Néstor Kirchner, ¿no pensás que te está mirando desde el cielo Néstor Kirchner y que te dice: 'pibe, ¿qué hiciste que no votaste a Scioli y le abriste el juego a Mauricio Macri? Te equivocaste, no entendiste el peronismo'... ¿Te estará diciendo algo así?".

Contesto: No creo en el cielo, pero la verdad es que no sé qué me diría Néstor en este momento, porque Néstor tuvo momentos zigzagueantes en relación con el peronismo, momentos más cercanos y momentos más lejanos al peronismo. Me parece que hay un problema con Scioli, o yo tengo un problema con Scioli, que lo tuve siempre. Pero en un momento asumí que iba a conducir una coalición peronista en la cual iba a estar incluido el kirchnerismo. Nunca lo pensé como un kirchnerista a Scioli. Y durante los últimos meses fui viendo algunos síntomas que cada vez me preocuparon más y me fueron haciendo sentirme cada vez más lejos de él.

Yomal: ¿Y ahora en el ballotage, qué vas a hacer?

Yo: En el ballotage voy a votar a Scioli como freno a Macri. No lo siento mi candidato sino la forma de frenar a Macri. [Si Scioli no derechiza su discurso, agrego].

Yomal: ¿Y dónde está el matiz, la diferencia o la decisión de votar ahora a Scioli para que no gane Macri?

Yo: Reconozco que nombres como Urtubey, Blejer o Casal bien podrían formar parte de un gabinete macrista. Pero mi hipótesis inicial es que la coalición social que respalda en el voto a Scioli representa un cierto compromiso para el candidato, que tenía que responder a esa coalición social que por ejemplo lo compromete a mantener los niveles de empleo, mantener las paritarias libres, a no dar rienda suelta a una restauración neoliberal. Me parece que ese sería un dique de contención. No Scioli, sino los que lo votan a Scioli, el mandato con el que llegaría al poder.

Hugo Pressman: En realidad, si uno observa los nombres del gabinete del primer o segundo gobierno de Perón, del tercer gobierno de Perón, si quieren del gobierno de Alfonsín, va a encontrar nombres que tampoco son votables. Lo que cambia es que ese mismo sujeto estando bajo la conducción de Perón es una cosa y estando bajo la conducción de Menem es otra.

Yo: Análogamente eso se puede aplicar a Cristina y Scioli. Me parece que Berni conducido por Cristina es una cosa, con las reservas que nos puede despertar Berni, y conducido por Scioli es otra cosa. Mi momento de click fue hace una semana, creo, con el anuncio del nombramiento de Casal. Porque él está sospechado de haber participado en una operación para abrirle una cárcel bonaerense a Lanata para demoler la candidatura de Aníbal Fernández. Eso me lleva a pensar dos cosas: o Scioli no lo sabía y entonces la tiene adentro, o Scioli sabía y entonces la tenemos adentro. Y él nombra a este ministro de justicia. Pero ahora lo que se vio es que esta operación termina minando la candidatura no solo de Aníbal, sino la del propio Scioli. Yo ahí vi un síntoma muy preocupante.

Yomal: Sí, Aníbal Fernández denunció el fuego amigo y dice que se guarda alguna denuncia para más adelante.

Pressman: Quienes han conversado por estas horas con Aníbal Fernández off the record dicen que Aníbal espera un llamado de Scioli para conversar o, si no, va a prender el ventilador.

Yomal: Bueno, ahí la interna se pone pesada, a Scioli no lo ayuda para nada toda esta interna, en medio de la campaña electoral, después del shock y esa depresión que anima a muchos militantes y simpatizantes.

Yo: Sí, es un momento muy enojoso. Porque muchos estamos muy sorprendidos por el resultado, más allá del disgusto o las reservas hacia Scioli de muchos kirchneristas, pensábamos que iba a ganar por más. Entonces hay primero una sorpresa, la necesidad de asimilar esa sorpresa, y después la perspectiva de que dentro de pocas semanas hay una segunda vuelta que puede ganar Macri, entonces uno tiene que rebobinar eso, hacer un balance, con la presión de que tiene que votar el 22 de noviembre pero esto no se termina ahí. Empieza ahí una nueva historia.

Yomal: Pienso en Horacio González, de Carta Abierta, que dice que votó desgarrado. Eso ¿no es no entender al peronismo que diría: "bueno, muchachos, acá es una cuestión de poder: o gana Scioli que quizás no nos gusta tanto, o es comer anchoas en el desierto..."?. ¿Lo pensaste así vos?

- No, escucho que muchas veces al peronismo se lo caracteriza como [el hábito de] tragar sapos y yo no estoy de acuerdo con esa caracterización, me parece que es un movimiento que está signado por el debate interno, a lo largo de la historia. Y la posición de Horacio González la siento muy cercana a la mía, con la diferencia de que él decidió votarlo con cara larga y desgarrado y yo decidí cortar boleta y no votarlo. Como tantos otros kirchneristas, que lo votaron con el falso lema "Cristina Conduce", cuando era una ficción pensar que Cristina va a conducir el gobierno de Scioli.

Pressman: ¿Vos votaste en blanco o votaste a alguien?

- Yo voté en blanco el cargo de presidente y el resto de la boleta a Kicillof y al FPV. 

Yomal: Edgardo Mocca utilizó el otro día la palabra "amnistía". Entiendo yo que dijo: "no hay que sacar ahora los trapitos al sol, hay que focalizarse en las elecciones, que no gane Macri, que gane Scioli". ¿Qué decís vos?

- Es un dilema, porque así como ustedes por un lado nos invitan a debatir y hay que ser sincero; por el otro "hay que aquietar las aguas, no hacer olas, esperar que pase la segunda vuelta y recién después pasar facturas" o cosas por el estilo. Y yo prefiero la sinceridad, sin ensañarse tampoco con el caído. Yo comuniqué que no lo votaba a Scioli antes de saber el resultado, por lo cual ahora me siento más libre para continuar con lo que vengo diciendo desde hace algunas semanas.

Yomal: Lo de la sinceridad ¿tendría que ver algo con la moral, algo alejado de la política que va por otros carriles?

- A mí me parece que la sinceridad es mejor políticamente también, no la quiero separar de la moral. Me parece que, si vos sos sincero, lográs que te crean más.

Yomal: Oscar, ahora en la segunda vuelta vas a votar a Scioli para parar a Macri. Pero cuando escribiste en twitter que en primera vuelta no ibas a votar a Scioli, ¿qué recibiste de tus colegas y de los militantes?

-En general, mucha bronca. No fue bien recibido eso.

- Claro, porque vos eras un defensor muy fuerte de este proyecto.

- Sí, incluso en su momento defendí la candidatura de Scioli frente a Randazzo, porque Randazzo había cometido muchos errores en la manera como encaró la interna, ahí hubo un germen de lo que se vino después. La de Randazzo fue una campaña muy autodestructiva. Era muy difícil recomponer, después de la manera en que él encaró ese tramo de la interna, ya fuera que ganara Randazzo como que ganara Scioli.

Yomal: Decime, Cuervo, ¿alguna vez te pasa por la cabeza dejar de ser peronista y convertirte en trosquista?

- Mirá, yo soy un peronista atípico, porque los peronistas de paladar negro no me consideran peronista, algunos me consideran gorila. Pero yo me reconozco en esa tradición peronista, me siento más cerca de esa tradición que del trosquismo. Ni que hablar del liberalismo.

Yomal le pregunta a Fernando Rosso, militante trosquista y periodista de la Izquierda Diario: "Y vos Rosso, ¿cómo lo convencerías a Cuervo para que se acerque a posturas más de izquierda?".

Rosso: "Por lo que lo leo, no creo que pueda [convencerlo]" (risas).

- Soy irrecuperable.

- Es incorregible -dice Rosso-, como dijo un gorila prominente de la Argentina. Estoy notando que no es ni bueno ni malo, sino que es incorregible. Yo, lo que quiero decir es que el debate ideológico se da en determinados núcleos y es necesario en la formación de cuadros, en la formación dirigentes, dentro de la izquierda. Ahora a mí lo que me interesa, a partir del salto que dio la izquierda desde 2013, ahora que vamos a tener cuatro diputados nacionales a partir del 10 de diciembre, es discutir propuesta con propuesta, discutir si es necesario plantear una ley para suspender los despidos, discutir si es necesario un salario mínimo igual a la canasta familiar, discutir si es necesario tener el monopolio estatal del comercio exterior o tener el monopolio privado del comercio exterior como el que hay ahora. Discutir el petróleo. Discutir esas cuestiones sería acercar posiciones para hacer un frente único para resistir un ajuste, para encarcelar a los genocidas que faltan, o para resistir a la represión policial.

Yomal: Rosso, te escucho y estás mostrando una izquierda más abierta, más parlamentaria, de poder llegar a acuerdos con sectores peronistas, radicales o lo que fuera.

Rosso: Bueno, acuerdos en los que se pueda confluir en defender derechos democráticos o conquistas sociales. 

Y Rosso también dio su punto de vista sobre estas elecciones, en las que el FIT llama a votar en blanco, haciendo una evaluación bastante diferente de la mía sobre el kirchnerismo y el peronismo, que pueden leer acá.

miércoles, 8 de enero de 2014

El giro a la derecha, el fin de ciclo K y el Coronel Gonorrea

"El kirchnerismo está signado desde su origen por un alto grado de contingencia, y hasta hoy esta característica nunca lo abandonó". Una conversación con Gerardo Yomal y Hugo Montero (revista Sudestada)


Montero y yo discutiendo acaloradamente. Hacía mucho calor esa noche.

Pocos días antes de las fiestas, hubo una conversación en el programa EL TREN, conducido por Gerardo Yomal, con Hugo Montero (fundador de la revista Sudestada), y Oscar Cuervo (conductor del programa La otra, o sea: yo). Temario: Saqueos, cortes de luz, perspectivas de la izquierda y el kirchnerismo, balance político y social de 2013.

Yomal presentó a Hugo Montero como un hombre de la izquierda independiente y a mí me presentó como un hombre afín al kirchnerismo (y yo no lo contradije).

Montero, hombre de la izquierda, se mostró preocupado por los posibles candidatos del kirchnerismo en 2015, y ejemplificó el giro a la derecha del gobierno con los episodios de sedición policial de diciembre.

Me preguntaron:

- Cuando se habla de fin de ciclo kirchnerista ¿a vos no te gusta, no?

- ¿Te permitís hablar de un giro a la derecha en este momento del kirchnerismo?

- ¿Qué opinás de la presencia masiva de la Gendarmería, la Prefectura, la Policía? ¿Eso significa que el sistema capitalista no se sostiene sin represión a los sectores populares?

- El golpe de mercado es fuerte, se hace en perjuicio de los sectores trabajadores, de los más humildes, de los que no tienen ingresos fijos, el aumento de la canasta de los productos básicos fue muy fuerte en estos días. ¿Eso no implicaría desde tu punto de vista un giro a la derecha?

- ¿No creés que una parte importante de la dirigencia política parece que tuviera el termómetro político totalmente roto? ¿Como que la dirigencia va por un lado y la realidad por otro?

- ¿Te pusiste contento con el resultado en las elecciones del Frente de Izquierda (FIT), que sacó un millón cuatrocientos mil votos?

- ¿Vos, Oscar Cuervo, sos peronista?

- Vos estás en el mundo twitter y conocés a un personaje que se hace llamar Coronel Gonorrea. ¿Por qué no le explicás a la gente quién es Gonorrea?

Un oyente nos preguntó: ¿Pueden decirme qué pasó con la Ley de Medios y todas esas boludeces por las que nos hicieron salir a la calle y movilizarnos? Otros oyentes manifestaron posiciones de lo más diversas. Un programa interesante.

Yo contesté todas las preguntas. Escuchenlón.


El audio de la entrevista fue publicado originalmente en el blog de Hugo Pressman.

martes, 20 de agosto de 2013

Porque defiendo a Cristina, la critico

Oscar Cuervo dialogando con Gerardo Yomal y Hugo Presman - Blog Puede Colaborar







"El director de la revista de Arte y pensamiento La otra, analizó en EL TREN (19-8-13) la derrota del kirchnerismo en las PASO, criticó a los talibanes K y también, entre otros temas, cuestionó al periodista Lucas Carrasco".

Explicaciones posibles de una derrota

Nota del editor de La otra: Anoche estuve en el muy interesante programa El tren, que tienen en Radio Cooperativa (AM 770) los periodistas Hugo Presman y Gerardo Yomal. No había tenido muchas ocasiones de escuchar el programa con anterioridad, ya que se emite en un horario (de lunes a jueves a las 20:00 hs.) en el que generalmente no puedo escuchar radio pero, in situ, pude advertir lo interesante y provechoso que resulta la existencia de estos espacios para quienes adherimos al kirchnerismo. Porque Yomal y Presman plantean en forma muy franca sus distancias con algunas decisiones del gobierno, pero lo hacen desde el lugar de quien cree que es necesario criticar los errores de Cristina pero para ayudarla a gobernar mejor. Los oyentes del programa no siempre entienden esta sutil pero precisa diferencia y muchas veces sus mensajes son de una defensa exaltada y cerrada de todo lo que hace el gobierno, bajo el presupuesto de que el fuego mediático al que es sometido por la derecha obliga a estrechar filas detrás de todas las decisiones que la Presidenta toma. Los conductores del programa permiten esas opiniones de sus oyentes pero asumen el riesgo de contradecirlos si lo creen necesario. Creo que es un esquema muy productivo desde el punto de vista comunicacional, porque tiende a dejar flotando en el aire muchos interrogantes. Y constato también que lamentablemente espacios con esta apertura escasean entre los medios oficialistas.

Los diagnósticos que plantean Presman y Yomal son a veces duros y no siempre agradables, pero invitan a pensar. No caben dudas de que para operar sobre la realidad hay que hacer buenos diagnósticos y que no basta repetir como un mantra que se apoya a Cristina y se la sigue a todas partes, sino que hace falta dejar abierta la posibilidad de que una líder política tan valiosa para la democracia como ella (y como antes fue Néstor) no son infalibles y que señalarles los errores fortalece el movimiento que se apoya en sus líneas decisivas. Yomal y Presman no son menos duros en sus críticas al gobierno que, por ejemplo, Lucas Carrasco, pero, a diferencia del twitstar paranaense, expresan sus diferencias sin exabruptos personales y sin ponerse en el centro de la escena, como un personaje excluyente de un despliegue histriónico muchas veces dañino (el de Lucas) para lo que dice defender. Posiblemente Presman y Yomal tengan menos seguidores que Carrasco, pero seguramente ayudan a plantear preguntas más fructíferas y no promueven una confusión entre lo principal y accesorio y una desmoralización dañina de la militancia kirchnerista, como lo hace últimamente Carrasco. (De paso: Yomal y Presman están tan atentos a los medios de la derecha y a la prensa oficialista como al variado universo de blogueros y tuiteros a los que siguen con tanta atención cono a la prensa mainstream).

Lo que yo dije en el programa es bastante parecido a lo que digo acá y en nuestro programa de La Tribu, así que prefiero reproducir un fragmento de uno de los post que publicó Hugo Presman en su blog, sobre las causas de la derrota política que significaron las últimas PASO (más allá de las piruetas aritméticas en las que caen tanto Artemio López como Horacio Verbitsky para dibujar que esa derrota política no ocurrió). Reproduzco entonces una parte de la nota de Presman, aunque voy a tratar de conseguir el audio de mi participación para subirlo en un próximo post. Acá va Presman:


EXPLICACIONES POSIBLES DE UNA DERROTA

por Hugo Presman
Es posible que el gobierno haya leído equivocadamente el resultado del 55% en las elecciones presidenciales del 2011, considerándolos suyo. Sostuve entonces que los votos propios alcanzaban a lo sumo a un 35%. El 20% restante es fluctuante. El gobierno debía retener por lo menos 7 puntos de ese total de dos dígitos. No solo no lo hizo, sino que su drenaje perforó incluso su propio piso. Cuando Cristina Fernández afirmó “Vamos por todo”, su lectura correcta era por todo lo considerado pendiente y no como interpretó o simuló entender el establishment que significaba un arrasamiento institucional. Esa estrategia entró en contradicción con la construcción política que se desplegó. La Presidenta fue expulsando seguidores y simpatizantes y radicalizando a sus opositores de clase media. Se enfrento con la CGT de Hugo Moyano con daños fuertes para ambos. Cristina perdió representación y capacidad de movilización y el líder camionero extravió su GPS y terminó abrazado con los que esperan la oportunidad para ser sus verdugos. Cristina se acercó a un sindicalismo gordo y sin capacidad movilizadora como el que expresa Gerardo Martínez, impresentable hasta desde el punto de los derechos humanos, mientras que  Moyano decidió transitar por la política donde está más desorientado que camionero en la niebla, utilizando un lenguaje neoliberal y un arco de alianzas que contrasta con su valorable posicionamiento en los noventa.
Un movimiento nacional y popular con la clase obrera organizada fuera de ese campo, necesariamente padecerá de una debilidad costosa que se expresa en las calles y en las urnas.
El ensayista Ernesto Laclau, cuya defensa del populismo es meritoria, ha incorporado la  teoría del papel secundario del proletariado, desplazado por las organizaciones sociales y las juveniles. Si la Presidenta adscribe a esta postura, la realidad empieza a demostrarle la equivocación. Si a esto se suma que franjas crecientes de las clases medias, fundamentalmente las más favorecidas, desembarcaban de la aceptación pasiva para pasar a la oposición activa, la base de sustentación se debilitaba significativamente. Los masivos cacerolazos fueron un alerta que la Casa Rosada minimizó y algunos de sus ministros ridiculizaron.
He manifestado reiterada y obsesivamente mis dudas sobre la construcción política de la Presidenta. El hostigamiento a Daniel Scioli intensificado en los meses previos a las elecciones, cuestionando incluso su capacidad de gobierno para luego recurrir a él con el objetivo de sostener a Martín Insaurralde,  desconocido fuera de Lomas de Zamora, revela una contradicción difícil de explicar. Haber especulado con la alta probabilidad que Sergio Massa no iba a romper, limitó el esfuerzo de mantenerlo dentro del redil. Massa y Scioli eran necesarios para estas decisivas elecciones presentadas como plebiscitarias, tanto por el gobierno como para la oposición, y de su resultado  depende la continuidad más o menos tumultuosa de los últimos dos años de gobierno, y la proyección o no del proyecto, más allá de la finalización del presente mandato. Si se tenía pensada la ruptura, la misma debía concretarse a posteriori del 27 de octubre. Si se hace un ejercicio de historia contrafáctica, es fácilmente imaginable la derrota estruendosa que hubiera sufrido el Frente para la Victoria si Scioli rompía y se aliaba con Massa.  
Hay una tendencia creciente en el gobierno hacia el enclaustramiento en los considerados leales, y un sistema de promoción que premia a los que se despojan de toda observación crítica, lo que potencia a los alcahuetes.       
Hay además una metodología parlamentaria y económica que levanta polvaredas de disconformidad. La primera se vio, por ejemplo, en las seis leyes de democratización de la justicia,  a las cuales se las impuso. Teniendo fuerzas suficientes para sancionarlas, se abortó el debate previo, para darle un tratamiento veloz. Se prescindió del conocimiento social donde se debe librar la batalla del convencimiento y de la aceptación. En el orden económico suceden situaciones inadmisibles  en diferentes áreas, donde la oscuridad de los procedimientos y la arbitrariedad producen en muchos casos irritaciones justificadas.
Una cosa es la necesaria confrontación para llevar adelante transformaciones que han sido en muchos aspectos la marca en el orillo del kirchnerismo. Muy diferente es usar un discurso revulsivo, incluso necesario y luego esterilizar o incumplir lo prometido. Por ejemplo, el pretendido control de precios con apoyo activo de la Cámpora, duró lo que la luz de un fósforo.
Dejar que la lista de los artículos las confeccionaran los supermercados, fue una torpeza de principiantes. Amenazar con un control radicalizado para dejarlo en las gateras, es un error político.
Provocar la reacción del establishment por algo que se amenazó y no se concretó como el accionar de la Cámpora en los supermercados, forma parte del manual de lo que no se debe hacer.
No encarar el saneamiento del INDEC, de aquí para adelante, es un desgaste en la credibilidad que puntualmente llega en los primeros días de cada mes.
Medidas como el control cambiario, imprescindible en un contexto como el actual para tratar de soslayar escenarios mucho más graves,  debió comunicarse  como una  cruzada en defensa del país y de sus ciudadanos y no como ha sido considerado finalmente, aunque en forma falaz, como una restricción de la libertad. Incluso que el establishment y sus servidores políticos, económicos y mediáticos lo califiquen de cepo cambiario es haberle dejado la batalla idiomática de fuerte contenido cultural al poder económico que desde sus orígenes no escatimó los medios de tortura como el cepo. 
El actualizar los sueldos sin el correlato en las tablas y deducciones del impuesto a las ganancias es una obstinación poco inteligente. Lo mismo sucede con diferente intensidad en las categorías del monotributo.
La prensa favorable sólo llega a un limitado número de simpatizantes y jamás ha sido una mediana competencia de los medios dominantes. De todos los productos periodísticos engendrados, sólo 6-7-8, Duro de domar y TVR, han tenido influencias destacadas como antídoto a la distorsión y falsedades de los medios dominantes, aunque la receta y el encapsulamiento ideológico sufra cierto desgaste. La carencia de programas periodísticos creíbles en la televisión pública que incluya una audiencia que supere largamente a los convencidos, es una ausencia injustificable. La aplicación de la ley de medios, en la parte no judicializada, es otra materia pendiente.           
El atraso cambiario y sus consecuencias sobre las economías provinciales, puede explicar las derrotas en territorios tradicionalmente ganados.
La tardanza en poner en la agenda gubernamental como temas prioritarios la inflación, la inseguridad, el mejoramiento del transporte ferroviario son facturas que segmentos importantes de la población pasan. No alcanza con explicar las calamidades del punto de partida. Lo que el gobierno revirtió ya es considerado derecho ganado e incorporado.
Gobernar se parece al trabajo de las empleadas de casas particulares. No terminan de limpiar cuando algún ambiente se vuelva ensuciar. El gobierno se ha enamorado de sus éxitos y retrasó las respuestas a las nuevas demandas.
Al desgaste lógico de una década de gobierno se le ha sumado las denuncias de corrupción, que más allá de sus grotescas exageraciones, han sido efectivas y a las cuales el gobierno no les ha dado respuesta, en aquellos casos que lo ameriten.
El haber realizado la mejor campaña publicitaria electoral tuvo, sin embargo, el déficit de apuntar hacia lo logrado sin proponer medidas que enamoren a futuro. (Ver el post completo de Presman acá)

lunes, 19 de agosto de 2013

Víctor Hugo: “Mi temor es un derechazo feroz en la Argentina y en toda América Latina”




Lo dijo Víctor Hugo Morales hace unas semanas en EL TREN, el programa que conducen Gerardo Yomal y Hugo Presman en radio Cooperativa (15/7/13). 

Esta noche a las 20:00 voy a estar yo en este programa conversando con Yomal y Presman sobre la actualidad política.

Cooperativa se puede escuchar en AM 770 y también online acá: http://radiocooperativa.com.ar/envivo/

------------------------------------------------------------------------------------------------

Radio Cooperativa sufrió a fines del mes de julio un ataque en su planta trasmisora. Este es el comunicado de la radio:


ATACARON NUESTRA PLANTA TRANSMISORA

Ciudad de Buenos Aires, martes 30 de Julio de 2013

Informamos a los medios y a la comunidad en su conjunto, que durante la madrugada de hoy hemos sido víctimas de un acto vandálico en nuestra planta transmisora.

Vecinos de la zona nos confirman que a altas horas de la noche tres vehículos se hicieron presente el predio donde está situada la antena de Radio Cooperativa, cortando los alambrados de seguridad y forzando los candados, para luego ingresar en el contenedor que alberga los equipos y realizar daños.

Esto sucede luego de que días atrás una camioneta de alta gama fue vista fotografiando las instalaciones y en el marco de una serie de amenazas, evidenciando datos personales y certeros, que vienen recibiendo algunos periodistas que trabajan en nuestro medio.

Consideramos este acontecimiento como un intento de intimidación a quienes hacemos de AM 770 una radio popular, que lucha por la plena aplicación de la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y que promueve y defiende los intereses del pueblo argentino.

Muchas Gracias.

Martín L. Cigna, Gerente General