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miércoles, 14 de agosto de 2024

30 años de La Hija de la Lágrima: cambio de piel

Patologías Culturales con Alfonso Barbieri, Maxi Diomedi y Oscar Cuervo


Charly estaba refundándose en esos años difíciles y, como cada vez que lo hizo, con Instituciones, con La Máquina, con Serú Girán, con Clics Modernos, siempre encontró gilastros que lo reprobaban, porque se sentían superiores. Cada uno de esos discos reprobados de origen terminaron volviéndose clásicos perennes. La semana de su aparición tuvieron a su Ruso Vereda, su Gabriel Caramba o su Rifacho Yorio reprobadores. Se sentaban con los ojos entornados y los brazos cruzados a decir con gesto de hipo: "semos tan grossos que Charly no nos engaña, desafina, no se entiende, aburre". ¡Qué rápido envejece la crítica y cuánto duran las canciones!
Especial de Patologías Culturales (Sábado a las 18:00 en FM La Tribu), junto a Alfonso Barbieri y Oscar Cuervo en el que hablamos de los 30 años de La hija de la lágrima. Escuchen acá 👇 👇
 

¿Qué decía el Sí de Clarín, dirigido por Pablo Schanton, el viernes de la semana en que salió La Hija de la Lágrima? Clickear la imagen para ampliar:


lunes, 3 de julio de 2017

El sol me viene a buscar



Yo miro por el día que vendrá
hermoso como un sol en la ciudad
y si me escuchás bien creo que entenderás
porque yo esperé en vano
que me dieras tu mano
de mis huesos la humanidad
debes salvar.

Los magos, los acróbatas, los clowns
mueven los hilos con habilidad
pero no es el terror a la soledad
lo que hace a los payasos
uno rojo, otro blanco
y a los viejos romper la voz
para cantar.

Oye, hijo, las cosas están de este modo
una radio en mi cuarto me lo dice todo
no preguntes más
tenés sábados, hembras y televisores
tenés días para andar aún sin los pantalones
no preguntes más.

Siempre el mismo terror a la soledad
me hizo esperar en vano
que me dieras tu mano
cuando el sol me viene a buscar
a llevar mis sueños al justo lugar.

viernes, 15 de enero de 2016

Quien te domina no tiene más piernas que vos, más ojos que dos

El sometimiento pasivo de los jóvenes al neoliberalismo


por Luciano Deraco

Que las nuevas generaciones de asalariados (empleados) legitimen cultural y políticamente los mecanismos que se encargan de someterlos, reproduciendo a la par la ideología que opera para ello no tiene una causa exclusiva ni determinante; se trata en cambio de un complejo entramado que se manifiesta en el trabajo y se extiende al tiempo de ocio, cristalizándose previamente a través del aparato educativo, optimizando y disciplinando al cuerpo para transformarlo en una herramienta más útil, productiva.

El problema en la actualidad se profundiza no porque los explotados más jóvenes ignoren esta situación, sino porque además, para ellos, el bombardeo de los medios masivos de comunicación y la rigurosidad del régimen laboral, con el correlativo miedo a perder el empleo, forma parte de sus vidas desde que nacieron, no conocen otra visión del mundo.

El neoliberalismo triunfó extendiendo hasta los rincones más alejados del planeta su propaganda de aptitud y eficiencia, sembrando a la par la ignorancia y el escapismo necesarios para que las masas no sepan defenderse y organizarse. Para peor, el consumo de productos culturales que fusionan empresas de la diversión y herramientas comunicacionales sin dejar recoveco, desde las grandes marquesinas callejeras y las aplicaciones de dispositivos móviles para incrustarse en la pantalla del plasma, garantizan una alienación total. Si a esto sumamos una educación empobrecida y progresivamente pensada con fines empresariales, de refinamiento de la mano de obra, el panorama es francamente desalentador.

Que en la Argentina de 2015 el sufragio electoral arroje resultados tan siniestros, que los explotadores de ayer sean legitimados y coreados al compás de consignas vacías (“cambiemos”, “todos juntos”, “queremos progresar”, “meremos vivir mejor”) no es producto del azar. El gran triunfo de la publicidad comercial fue extender su lógica desde los productos culturales de alcance masivo hasta el proselitismo político, generando un todo monstruoso. Los reality y los programas de concurso son la síntesis de esta victoria y en el caso puntual de Masterchef el ensamble soñado entre distracción, reproducción del sometimiento y perfeccionamiento de la mano de obra.

Queda sólo levantar la cabeza y pensar de qué modo estos chicos que hoy festejan con globos amarillos y devoran horas de cooltura chatarra fabricarán las armas para resistir los ataques inminentes.

[Nota del editor del blog: Este texto forma parte de una extensa nota sobre el efecto político que ciertos programas de televisión dirigidos a los jóvenes, no explícitamente políticos, tienen sobre la formación subjetiva de los televidentes/ consumidores/ educandos. Se analiza con detenimiento las analogías entre el programa Masterchef y la preparación para la sumisión juvenil en el mercado de trabajo. Fue publicada en 3 partes en el blog Un Largo.  Primera parte acá, segunda parte acá, tercera parte acá. Más allá sobre los probemas coyunturales, los resultados electorales y el eco de estos programas en las redes sociales, hay algo que la crítica al neoliberalismo no termina de enfocar acertadamente sobre la exposición de horas y horas en que los televidentes jóvenes aspiran a formar parte del mundo que los somete. La sumisión voluntaria y no siempre consciente fomentada por modelos de "entretenimiento"]


La servidumbre voluntaria 

Son 4 o 5 colores diciéndote
-man, que caro que está en la realidad,
esta realidad que te pide
que acompañes su traición
que abandones tu nación
y conserves la ilusión
encerrada en cajitas de cartón

Quien te domina no tiene
más piernas que vos
más ojos que dos, más manos que dos
de donde sacó tantos ojos
que están espiándonos, están registrándonos
no fue nadie más que vos, solamente
fuiste vos quien se los dio

Después de todo no es importante nada de esto
no es tan valiente domesticar los animales…
No, ya no pretendo pedirte
lo saques de vos, lo mates en vos
lo empujes de vos
quien te sometió
por su peso solo se derrumbará
se caerá y se romperá
sólo que debes dejar de sostenerlo
para ser más libre y más
y más, más libre más y más
más libre más.

"Discurso de la servidumbre voluntaria", Viajantes (Pablo Dacal, Manuel Onis, Alfonso Barbieri y Juan Jacinto).

viernes, 3 de julio de 2015

Un gol poliya nuclear


Acaba de salir un nuevo disco de Alfonso Barbieri, titulado Tontos Enanos Amarillos Matando Osos. En el disco hay una colaboración artística entre Barbieri y Palo Pandolfo, en la canción "Cuando esté invitado", cuya génesis describe Palo así:

"Mi querido Alfonso Barbieri me pasó la base tan particular sobre la que improvisé esa melodia con letra automática intuyendo , claro , que mi amigo sabría disfrutar el ejercicio y ayudarme a desentrañar su diagonal significado".



La aproximación a la diversión
se está transformando en mi religión
hice un gol poliya nuclear
cayó desde arriba a desoxidar.

Cuando la abuela
lleva la rutina
lleva la latita aquella
cuando la abuela
fuma en su casa
brilla en su casa.

A continuación vino ese chabón
de mala manera tu cerebro usó
lo guardó en un cajón
línea afirmativa de un francmasón.

Y me verán por ahí
cuando esté invitado voy a ir
cuando esté invitado
cuando esté invitado voy a ir.

Lleva las clavículas
no te olvides nada
La motivación, la confirmación
cortina de humo
no te pido un dios.

No todo tan de cerca
fui con flores
y pensé en flotar
por la Italia
mi deseo...

Estoy en fábrica
mi deseo, tu deseo
y se vuelve a encender.

La aproximación a la diversión
me pa que en el suelo se está mejor
porque aquí en el suelo se está mejor
en el país del suelo se está mejor
y te ruego, te imploro.

Cuando esté invitado voy a ir
cuando esté invitado
cuando esté invitado voy a ir
cuando esté invitado
cuando esté invitado voy a ir
cuando esté invitado
cuando esté invitado voy a ir
cuando esté invitado
cuando esté invitado voy a ir
cuando esté invitado
cuando esté invitado voy a ir
cuando esté invitado.

Cada vez cruzar la cordillera
un solo hielo cortando la cadera
suelta la cadera de la mota negra
que a mí me espera...