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jueves, 1 de junio de 2017

Twin Peaks 3 / Pinamar

La otra.-radio, para escuchar clickeando acá



El programa del domingo pasado lo dedicamos a hablar de la nueva temporada de Twin Peaks (David Lynch) y de la película Pinamar (Federico Godfrid, antes co-director de La Tigra Chaco).

La tercera temporada de Twin Peaks se lanzó con un capítulo doble en el Festival de Cannes, mientras simultáneamente se están conociendo sus nuevos capítulos por Netflix. El segundo largo de Godfrid se exhibe los sábados en el Malba y todos los días en el Espacio INCAA Gaumont.

Para hablar de Twin Peaks invitamos a las lynchólogas Gabriela Zubiría y Lilián Cámera. Y también estuvo en el programa Federico Godfrid para hablar de su película.



Pero Godfrid también evocó un recuerdo de lo que le produjo el cine de Lynch:

"A mí con Lost Highway me pasó algo espectacular en el cine. Tuve una experiencia sensitiva que no me volvió a pasar nunca en el cine. En la película hay un trabajo muy interesante sobre la oscuridad, no a nivel conceptual, sino a nivel visual. En un momento entra el auto y te empieza a iluminar con los faroles. Yo me acuerdo que cuando estaba en el cine me encandiló. No podía ver la pantalla. Fue un momento en que pasamos de casi media hora de oscuridad absoluta a la luz absoluta. Y hay una cosa física que te produce hasta que el ojo se acostumbró a ver la luz que generaba la pantalla. Por eso digo que es una experiencia cinematográfica. La he vuelto a ver muchas veces, las escenas de sábanas negras me parecen impresionantes, pero en la pantalla chica, ese efecto de encandilamiento no pasaba".

Todos hemos tenido alguna vez experiencias físicas con el cine de Lynch, que este director logra con su trabajo sobre la luz, la sombra, el color y el sonido, los elementos propios del cine que inciden en nuestra sensorialidad y hacen a sus películas tan inquietantes. Cuando Lynch se metió en la televisión, hizo también bastante lío. Por supuesto que estamos todos bastante perplejos y deslumbrados con esta nueva temporada de Twin Peaks que estamos conociendo en dosis semanales, lo que también nos invitan a revisitar toda la filmografía de uno de los autores más importantes de la historia del cine. Ampliaremos.

Para escuchar toda nuestra conversación sobre Twin Peaks y Pinamar, mientras escuchamos las músicas de Angelo Badalamenti, pueden descarga el programa clickeando acá.


lunes, 22 de mayo de 2017

Alien(s) en la radio

El bicho en La otra. Y la música alienígena de Juana Molina y Bon Iver,  para escuchar clickeando acá.




Anoche en la radio hicimos un especial dedicado a Alien(s), dado que esta semana se estrenó Alien Covenant, la que sería la ¿sexta? entrega de la saga iniciada en 1979 por la gloriosa e irrepteible Alien.

No vi la nueva y en algún punto me pierdo ante la duda de si vi todos los capítulos, por eso llamé a nuestra amiga Lilián Cámera, experta en todo tipo de especies alienígenas, fenómenos paranormales, bosques encantados, seres mutantes, pelícanas y androides. Ella seguro me iba a saber guiar por todas las cuentas del rosario de aliens.

No vi Alien Covenant, pero la noche anterior al estreno hubo una proyección por única vez de la primera de la saga, la que se llamaba simplemente Alien y aquí se le adosó el interesante subtítulo de "El octavo pasajero". Esa sí, aproveché para volver a verla en una sala grande, que es el ambiente donde estos entes respiran.

Creo que es interesante pensar en la serie de felices contingencias que hicieron posible la primera Alien de Riddley Scott y la férrea necesidad que imposibilitó que a la larga ese cine se siga filmando. Fines de la década del 70, cuando el mainstream de Hollywood estaba siendo copado por la matriz Spielberg/Lucas. Los técnicos del mercado cinematográfico diseñarían de ahí en más los productos de sus factorías a partir de la postulación de un espectador ideal con una edad mental de 9 años. Para Hollywood todos terminaríamos teniendo por siempre 9 años y estaríamos felices de que se nos trate como tales. Así, seríamos, por ejemplo, los que teníamos 9 años cuando se estrenó la primera Star Wars y a partir de ahí solo querríamos volver a esas condiciones iniciales. O los que teníamos 9 cuando se estrenó la segunda o la tercera o la cuarta o la quinta. El mercado cinematográfico lograría el milagro de la eterna puerilidad. Uno de los rasgos distintivos de Alien es que el promedio de edad de su elenco (y por lo tanto, de sus personajes) anda por los cuarenta y pico, lo que le da a la película un carácter ajeno al juvenilismo que iba a imponerse en el cine pochoclero.




Por un equívoco, cuando los estudios estaban queriendo hacer películas espaciales con efectos especiales, se alinearon algunos planetas por única vez y de ahí salió esa ajenidad de Alien. Digo que es de Riddley Scott por pura obediencia del autorismo. Scott la dirigió, pero el proyecto ya estaba en marcha cuando él se integró. Los productores (creo que fue Walter Hill el que tomó la decisión) habían visto su primer largo, Los duelistas, una película muy buena basada en una novela homónima de Joseph Conrad, con  Harvey Keitel y Keith Carradine, que Scott había filmado dos años antes. Y pensaron que Scott manejaba el tipo de refinamiento visual que ellos querían darle al proyecto.

La idea original de Alien la venían trabajando los amigos Dan O'Bannon y Ronald Shusett (quienes más tarde iban a escribir el guión de Total Recall), dos apasionados del cine sci-fi terrorífico de clase B o C (The thing from anoteh world, Forbidden planet, Terrore nello spazio); el primero de ellos colaborador de John Carpenter, admiradores de la obra del escabroso artista plástico suizo Hans Rudolf Giger, que iba a terminar dándole forma al bicho que aterrorizó a los camioneros del espacio. Porque de eso se trata básicamente Alien: el Nostromo (la nave a la que Scott le puso el nombre de otra novela de Conrad) es una especie de camión espacial sin ningún halo de trascendencia, con una tripulación de siete asalariados de la Compañía que discuten por sus sueldos y sus jerarquías laborales, sin ninguna aspiración heroica, quienes en realidad no sospechan la tarea que la Compañía les reservó -en realidad uno de los siete sí lo sabe pero... no sigo porque si todavía alguien no vio Alien, no quiero arruinarles la experiencia.



Cuando O'Bannon y Shusett le llevaron el guión a Walter Hill, productor vinculado a la 20th Century Fox, también muy interesante director (The driver, The warriors, Streets of fire) de esos que iban a quedar algo descolocados cuando el paradigma "9 años" de Spielberg/Lucas se impusiera. Hill, al involucrarse en el proyecto, decidió intervenir en elementos cruciales de la narración, lo que provocó resistencia en O'Bannon y Shusett. Lo bueno es que, en su principal sugerencia, Hill tenía razón: quiso introducir un androide entre los siete de la tripulación de la nave (uy, spoilié), lo que iba a convertir a Alien en otra cosa.

Entonces, tenemos una idea base de O'Bannon y Shusett, inspirada en películas de bajo presupuesto y prestigio cero, una modificación genial propuesta por Hill y el diseño del bicho que iba a salir de la tortuosa imaginación biomecánica de Giger. Después de barajar los nombres de varios posibles directores, fueron a dar con el inglés autor de Los duelistas, lector de Conrad, que encontró algunos elementos sustanciales de la película ya resueltos. Riddley le incorporó su sensibilidad arty, su capacidad de ilustrador, la idea de una luz cenital que evocara la iluminación de las catedrales góticas, ciertos toques visuales que remiten al Kubrick de 2001 pero un poco más sucio (por suerte). Scott se entusiasmó también con el lado terrorífico del asunto y se propuso hacer The Texas Chain Saw Massacre de la sci-fi. Esa serie de ocurrencias afortunadas y un clima todavía propicio para un riesgo creativo no atrapado aún por la mercadotecnia plasmaron esta película irrepetible.

Otro factor que el cine de Hollywood iría perdiendo: estaban en una era pre-digital y todo lo que se viera en pantalla tendría que ser resultado de efectos ópticos, miniaturas, animación cuadro a cuadro, todo lo que le confiere a esta primera versión de Alien un realismo visual que el cine digital iría abandonando. Y como mostrar al mostro era dificultoso, había que mostrarlo poco. En ese retaceo de la imagen del mal, en los escorzos, la oscuridad, el fuera de campo, se esconde la potencia terrorífica del extraño pasajero. A medida que la tecnología avanzara y fuera posible mostrar al mostro con mayor detallismo, el maisntream renunciaría a ese pavor (también erótico) por lo sugerido entre las sombras.

La modificación narrativa propuesta por Walter Hill refuerza el sentido político de la fábula: la Compañía está interesada en capturar a este bicho que es una maldita máquina de matar, sin conciencia ni escrúpulos morales, pura eficacia maligna, para la que no hace falta ahorrar daños humanos. En 1979 está a punto de propagarse por el planeta Tierra el germen del neoliberalismo, con lo cual Alien nace contemporáneo con su metáfora.



En 1983 el entonces ascendente James Cameron se propuso hacer una interesante continuación, Aliens, que tiene lo suyo. Lo de Cameron. Quien logra conjugar la dupla del bicho y la sobreviviente Ellen Ripley (Sigourney Weaver, un componente esencial de toda la saga) con un clima bélico (Ripley vuelve secundada por una tropa de marines al planeta donde conoció a la criaturita) y a la vez desplegar una épica de hembras aguerridas: acá aparece la Alien Reina, la ponedora de los huevitos repugnantes. Y después Alien³, Alien Resurrección, Prometheus, Alien Covenant... Pero del resto de la saga se encargó en el programa de anoche la experta Lilián Cámera, quien también revela en el final del programa qué le pareció la versión más reciente, el Alien Covenant con el que Riddley Scott está retrotrayéndose ahora hacia una pre pre pre pre cuela. ¿Y qué onda Alien Covenant? Lo pueden escuchar todo acá.

viernes, 15 de abril de 2016

Yo soy un indeciso y la verdad es que nunca supe bien qué hacer

La otra.-radio, un programa para escuchar clickeando acá.

Estupidez con las manos, bardo con los pies
altos y enanos visten con la misma piel
arengador suburbano dijo "tente fe"
creí que era hermano pero siempre desconfié
porque yo soy un indeciso
la verdad es que nunca supe bien qué hacer.

Estoy hasta las manos pero sin dormir
la parca empuja pero no voy a seguir
arengador suburbano, ya vete de aquí
si me margino, me margino porque sí
porque yo soy un indeciso
la verdad es que nunca supe bien qué hacer.

No pienses que estoy loco
es sólo una manera de actuar
no pienses que estoy solo
estoy comunicado con todo lo demás.

Te siguen hasta los perros pero sin morder
me das los hongos pero no voy a comer
arengador suburbano dijo "tente fe"
porque yo soy un indeciso
la verdad es que nunca supe bien qué hacer.

Cuando al principio del programa del domingo pasado yo, después de pasar este temazo de Charly (de Filosofía barata y zapatos de goma, uno de sus mejores discos) dije que soy un indeciso y la verdad es que nunca supe bien qué hacer, mis compañeros de La otra se sorprendieron porque parece que incluso a ellos les doy una imagen de firmeza implacable. Este blog no es autorreferencial o al menos no intenta serlo. No importa mi vida en especial, pero en este caso me refiero a lo que tengo más a mano. Lo cierto es que al escuchar la canción de Charly me pasan dos cosas: en primer lugar, me siento identificado con lo que dice la letra, nunca supe bien qué hacer. Y en segundo lugar, me parece buenísimo que nada menos que Charly haya escrito esa frase. Porque es el tipo que se tiró de un noveno piso a una pileta de natación y salió los más pancho cuando las cámaras iban a buscar el cuerpo del "malogrado Charly García" el que nos dice en su canción que él es un indeciso y la verdad es que nunca supo bien qué hacer. Por debajo de la aparente contradicción tiene que haber una lógica más poderosa.

Yo lo digo porque antes de tomar una decisión, la de irme de FM La Tribu o la haber cerrado Parte de Guerra, por ejemplo, tuve mil dudas que rumié durante un tiempo que nadie sabe. Pero como una vez que tomó la decisión es muy difícil que dé marcha atrás, o como rara vez me arrepiento de algo y apechugo las consecuencias, los que me conocen piensan que no debo ser indeciso. Hace poco en una discusión en otro blog alguien me echaba en cara que alguna vez hubiera puesto en la tapa de la revista a Quintín, Tomás Abraham o Lucas Carrasco y luego haya manifestado mi repudio hacia ellos. Y yo reivindicó la decisión de haberlos puesto tanto como la de luego repudiarlos. Uno en diversos momentos de la vida encuentra algo destacable en una persona y luego halla que esa misma persona está en la vereda de enfrente. Quintín dirigió el Bafici durante sus mejores ediciones y ahora es un tuitero bizarro, Abraham tenía una gracia que ya perdió, y me peleé en defensa de Lucas Carrasco y luego él me decepcionó, pero la verdad es que no me arrepiento de haberlo puesto en la tapa de La otra porque fue un personaje destacado en cierta época. Uno puede ser muy firme y quebrarse y en el quiebre mantener una fuerza poderosa.

En el mismo programa de La otra hablamos de Mountains may depart, una de las mejores pelīculas de los últimos años (del chino Jia Zhang-ke, Lejos de ella es el título con el que se estrenó acá). Es interesante pensar una triple vacilación que la película nos ofrece: en primer lugar su protagonista es una chica llamada Tao que en determinado momento de su vida tiene dos pretendientes, vacila y termina casándose con el peor de los dos. Esa vacilación luego va a ser en parte reparada, sólo en parte. Pero es interesante que a la vez su propia vacilación se irradie hacia la forma misma de la película, que es una especie de tríptico irregular. Jia en vez de resolver la vacilación la pone a obrar en su película. Que sus tres episodios sean desiguales no le quitan un gramo del encanto a la película, al contrario, señala la imposibilidad de construir estructuras equilibradas con situaciones vacilantes. Al mismo tiempo, esa fractura que expone la película también se pone en fricción con el estilo que Jia había consolidado en años. Se hizo notorio como cultor de un estilo áspero sólo apto para cinéfilos duros. Pero Jia habrá sentido que ya estaba bien con la aspereza y sintió la necesidad de hacer una película triste y dulce, a pesar de que vuelve sobre sus temas más característicos.

Ahora me acuerdo de que después de Hors Satán juré no ver nunca más una película de Bruno Dumont hasta que Roger Koza me recomendó que viera P'tit Quinquin y se lo agradeceré toda la vida, porque es una obra maestra. A la vez no me arrepiento de detestar Hors Satán. Aunque quizás algún día la vuelva a ver y admita que después de todo no estaba tan mal.

En el programa, también conversamos con la poeta y cinéfila Lilián Cámera, quien este año decidió no pisar el Bafici por razones plausibles: es el Bafici de Lopérfido. Yo desde hace algunas semanas empecé a escribir sobre lo careta que es el ambiente del cine argentino porque puede fumarse a Lopérfido en un ámbito como el Bafici. Alguno leyó esto y pensó que yo estaba declarando el boicot al festival o que invitaba a no ir. Y la verdad es que no. Estoy yendo, aunque de vez en cuando siento cierta repulsión al pensar que en cualquier momento me lo puedo cruzar.

Es que yo soy un indeciso, la verdad es que nunca supe bien qué hacer.

En el programa pasado Nazareno Brain, el columnista más joven de La otra, estuvo hablando de Philip Marlowe. El personaje creado por Raymond Chandler. No me di cuenta de preguntarle si Marlowe en sus investigaciones era un tipo muy seguro o si podía llegar a ser indeciso. La próxima vez que Nazareno venga le pregunto. Capaz.

Si quieren escuchar el audio del programa completo, clickeen acá.

jueves, 12 de febrero de 2015

Antojo Poesía

Con Lilián Cámera, Javier Galarza y Neil Young. Un programa para escuchar clickeando acá 


ausente

ahora que tus manos se deshacen en niebla
y no hay perdón posible a esa mirada última

¿cómo harás para dejar mis sueños de cuerdas
que bajan por frías ventanas de infancia?

¿y qué voy a hacer con tu corona de Reina de Diamantes
cuando la tarde gire en balcones desconsuelo?

donde se perdieron las palabras y se guareció el miedo
ecos de tus pasos atravesando luz de letargo

Lilián Cámera, Clausura




LA HENDIDURA

Algo en la alternancia
entre los colores de la tinta
y la hendidura certera
de la pluma sobre el papel,
lo blanco. Sea la pluma,
el canto o la voz, como el eco
que vuelve con el viento,
y sea esta luz también
que alumbra las aperturas
del mundo, aún en la noche,
el estilo o estilete que rasga
el blanco de la hoja.

Javier Galarza, Lo atenuado

After the Gold Rush


Well, I dreamed I saw the knights
In armor coming,
Saying something about a queen.
There were peasants singing and
Drummers drumming
And the archer split the tree.
There was a fanfare blowing
To the sun
That was floating on the breeze.
Look at Mother Nature on the run
In the nineteen seventies.
Look at Mother Nature on the run
In the nineteen seventies.

I was lying in a burned out basement
With the full moon in my eyes.
I was hoping for replacement
When the sun burst thru the sky.
There was a band playing in my head
And I felt like getting high.
I was thinking about what a
Friend had said
I was hoping it was a lie.
Thinking about what a
Friend had said
I was hoping it was a lie.

Well, I dreamed I saw the silver
Space ships flying
In the yellow haze of the sun,
There were children crying
And colors flying
All around the chosen ones.
All in a dream, all in a dream
The loading had begun.
They were flying Mother Nature's
Silver seed to a new home in the sun.
Flying Mother Nature's
Silver seed to a new home.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Los brolis

Les pedí a mis amigos que leen varios libros por año (que no es mi caso) que me señalaran cuáles eran los que ellos querían destacar de este 2014. Ahí van:



I - BALANCE MUY PERSONAL SOBRE LIBROS 2014 por Marcela Gamberini

Voy a hacer unos recortes, que de eso se trata el pensamiento, la reflexión, incluso la crítica. Del universo de los libros que me han encontrado este año marco el primer límite; sólo recupero libros de ficción, novelas específicamente. Este recorte deja afuera muchos textos sobre cine, valiosos muchos, mediocres otros; dejo afuera textos sobre crítica cultural, novedosos pocos, relecturas de relecturas muchos. El segundo recorte, arbitrario, caprichoso –como la crítica, como el pensamiento- es recuperar sólo novelas escritas por mujeres. Complicidad de género, tal vez. Voces femeninas que se imponen nuevamente, gestos de mujeres escritoras que narran con una voz propia que no escamotea ni reniega su pertenencia al género; es más, lo retrabajan. Las tres novelas elegidas además son argentinas y éste es el tercer recorte.

Inclúyanme afuera de María Sonia Cristoff se construye dosificando la información a cada página. Mara, esa traductora que decide quedarse afuera y dejar de hablar es impasible, lenta y tramposa. El placer de la escritura se traduce en este caso en el placer de la lectura, que se construye lenta y parsimoniosamente. La traducción, como concepto, recorre la novela en todas sus formas. La traductora silenciosa, que se aísla del mundo y observa como éste se destruye a su alrededor; la figura del embalsamador un poco falso, un poco embaucador, que funde magia con secretos imposibles es un traidor (que es una de las muchas acepciones de la traducción) no solo a su familia, sino a su trabajo y a su patria; los personajes increíbles del museo que van vibrando en el clima de la novela que, con cada página se acrecienta y explota en el final, inesperado, estridente (contrapuesto al silencio auto obligado de Mara). Una novela tenaz, inteligente que apuesta a su entramado lento, a una construcción literaria que está – al parecer- fuera de moda. Inclúyanme afuera es literatura trabajosa, de una construcción impecable que traduce una forma de pensamiento pausado, interrumpido por citas, metafórico y real a la vez.

La segunda novela es Distancia de rescate de Samanta Schweblin. Después de escribir sus geniales cuentos, Schweblin se asoma a la nouvelle, ese género que problematiza al cuento y pone en tensión a la novela. En Distancia de rescate hay una madre y una hija y la distancia tensa, medida, que se impone entre ellas. El rescate es un ida y vuelta, es un boomerang que salva a la madre a veces y a la hija otras. El veneno que asecha los campos es real y a la vez es metafórico, el mundo ha cambiado y los peligros son inminentes; sin embargo los infiernos son siempre personales, privados, íntimos y nadie ni nada nos preserva del peligro. Distancia de rescate elije una estructura quebrada donde los personajes están en diversos planos; donde los narradores se desdoblan y se interrogan y dialogan y la primera persona siempre es temerosa e imponente a la vez; donde la Historia se adelgaza frente a los Relatos varios, que se cruzan, que se invaden. El terror o lo siniestro aparecen lentamente intrigando y confundiendo al lector. La novela reflexiona sobre el propio proceso de escritura, sobre el valor y la ontología de la literatura, sobre lo que se debe y lo que se puede contar. La escritura de Schweblin es pasional, cuestionadora, asfixiante; una gran voz de la literatura argentina contemporánea.

La tercera novela es Fuera de la Jaula de Fernanda García Lao, que aparece después de su excelente libro de cuentos Cómo usar un cuchillo. En Fuera de la jaula las que están afuera son la protagonista, muerta en las primeras líneas de la novela y la narradora; ambas mujeres ven el mundo en subjetiva acercando la cámara y la voz a los detalles, alejándola a veces y contando y mirando en perspectiva. Aurora, la protagonista es su propio testigo, recorre el presente de su familia mechándolo con momentos de su pasado, Aurora narra su propia historia, ella la construye y a la vez es testigo de una época. Desde lo doméstico, desde el ámbito de lo privado Fuera de la jaula habla de lo público, de las monstruosidades de una época, de las figuras ridiculizadas de los militares, del papel pobre y chismoso de las instituciones educativas, del concepto de “patria”. Crítica y feroz, García Lao construye una novela donde la conciencia es la jaula, que enrejada permite, a veces, solo a veces, escapar, en fragmentos, deshilachados, los pensamientos. El cuerpo y la conciencia, el adentro y el afuera, lo privado y lo público, lo doméstico y la política se mezclan, se funden, se atropellan por salir; se tensan.

Las tres novelas se apropian de las voces femeninas, rescatan la distancia de las madres que se agolpan de palabras y se llaman a silencio a la vez. Ellas, las novelas y las escritoras, recuperan el valor del silencio desde donde traman historias de traiciones, de insecticidas, de peligros inminentes, de monstruosidades. Las tres protagonistas, esas mujeres narradas por mujeres, son feroces, deseantes, sexuales. Tres novelas que delinean el mapa de la buena literatura actual, contemporánea y presente.



II - La lista de Liliana Piñeiro:

Me resultó difícil ceñirme a la consigna (libros editados en 2014), porque, en mi caso, leí últimamente varios textos publicados en años anteriores. Me decidí finalmente por los siguientes:

-  Almudena Grandes, Las Tres bodas de Manolita (Tusquets Editores, 2014). En su serie "Episodios de una Guerra Interminable", Almudena Grandes se propone contar la historia de los sobrevivientes de la Guerra Civil Española. Luego de sus grandes éxitos: Inés y la alegría y El lector de Julio Verne, en esta novela aborda la historia de Manolita durante la resistencia española. Su prosa describe con maestría los padecimientos vividos en esos años de terrible represión.

El objetivo principal de esta serie es acercar a los lectores a esta etapa de la historia de España, habitualmente bastante silenciada. En las páginas finales del libro, la autora define la convicción que anima su proyecto:

“Nunca como entonces percibí que nuestra propia existencia representa la historia póstuma de los derrotados de 1939, la derrota de quienes provocaron una guerra atroz para ganarla, ocupar el poder durante casi cuarenta años, y disolverse después, como un azucarillo en un vaso de agua, en esa posteridad que pretendieron eterna e imperial”.

Cualquier similitud con la historia de Argentina… no es mera coincidencia.

- Natalia Litvinova- Javier Galarza, Cuerpos Textualizados, Letra Viva: Hago mías las palabras del poeta Marcelo Díaz, que define con precisión, el ars poética de Galarza y Litvinova, que se trasluce en este intercambio epistolar:

“Volver a interpelarnos acerca de la escritura poética no es una tarea menor si tenemos en cuenta que en nuestro país en las últimas dos décadas ciertas poéticas, digo 'ciertas', volvieron su atención hacia una lengua diáfana, cristalina, donde la sensibilidad y la voz de cada poeta quedaba en un lugar reducido fuera del universo de los sentimientos acotados a la dimensión de lo concreto. Frente a ello Galarza y Litvinova hacen literalmente la diferencia porque activan tradiciones y recuperan, como arqueólogos, textos que hacía tiempo que no circulaban ni eran tenidos en cuenta y con ello recuperan la corporeidad y reconstruyen la materialidad de la voz poética misma".

Lilián Cámera, Maut, arteBA, 2014): Los textos de este poemario forman parte del proyecto Kommendes Wort (la palabra venidera o la palabra que adviene), que incluye fotografías, dibujos, videos y audios, y que fuera presentado este año en Buenos Aires, bajo el auspicio de arteBA. Concebido a partir de la poesía de Paul Celan, Lilián Cámera define así los términos en que puede entenderse, en el mundo actual, la palabra del poeta:

“Esta impronta (Celan) disparó el poemario Maut (en alemán: “peaje”), intentando dar cuenta de quienes viven en una forma insegura, amenazados y perseguidos. Los que se desplazan territorialmente expulsados de sus lugares de origen por el odio racial, la guerra o la debacle financiera, en ese vacío que se produce cuando algo del orden de la catástrofe asuela al mundo”.



III - La lista de Maxi Diomedi:

- Joaquin Gianuzzi, Obras Completas
Me despierto en la noche y aquí estoy
a solas con mi cabeza irritada.
Un cerebero en la oscuridad no puede hacer política.
Su gelatina hierve, ávida de oxígenos,
de sustancia continua,
de realista materia iluminada y fulgor sexual:
apostando
a un universo visible para redimirlo.
Es un pintor absoluto, el cerebro.
"Me despierto en la noche"


- Rodolfo Edwards, Con el bombo y la palabra. El peronismo en las letras argentinas Una historia de odios y lealtades: "una investigación sobre la relación del peronismo con la palabra escrita. Con el bombo y la palabra es el relato de una batalla cultu- ral, una narración de odios y lealtades donde se mezclan novelas, cuentos, ensayos, pastiches periodísticos, testimonios militantes, best sellers, canciones, poemas, procla- mas, carteles, cartas, folletos estatales, minutas sindicales, revistas, diarios, panfletos, discursos, grafitis y un largo etcétera de materiales provenientes de todo tipo de géneros discursivos" (Fragmento del texto de solapa).

- Carlos Aldazabal, Las visitas de siempre. Poesía Reunida (1999-2007): "Donde la poesía rearma los restos, donde reconstruye el mundo, allí, entre una y otra orilla, entre el silencio y la palabra, allí, en ese comienzo donde la piedra es verbo... ¿Nos atreveremos a nacer? El poeta nos tiende su libro como una mano abierta…" (Alberto Szpunberg).

- Ezequiel García. Creciendo en público : "Buenos Aires. Amor. Sueños. Amistad. Recuerdos. Depresiones, ansiedades y paranoias. Facebuk. Sexo. Familia, padres, abuelos. Cine. TV. Represión y desalojo. Videla. Countries de zona norte. Patrimonio arquitectónico. Discos de vinilo. Beatles. Auténtico Decadentes. Arte contemporáneo. Romero Brest, Edgardo Giménez. Becas y subsidios. Vasos y besos. Rock nacional. Graffitis. Evolución. Moby Dick. Involución, progreso. Compañeros de escuela. Amigos de Kirchner. Alucinaciones pospunk. Esperanzas. Estar en pareja. Pasar los 30 y no llegar aun a los 40. Una novela gráfica argentina".



IV - La lista de Lilián Cámera

- Werner Herzog, Herzog por Herzog, entrevistas y edición a cargo de Paul Cronin, Cuenco del Plata. “El cinéma vérité confunde el hecho con la verdad, y por lo tanto sólo ara piedras. Y no obstante los hechos tienen a veces un extraño y bizarro poder que hace que su verdad inherente parezca increíble. (...) En el cine hay estratos más profundos de verdad y existe una verdad poética. Es misteriosa y elusiva y sólo puede ser alcanzada a través de la invención, la imaginación y la intervención". (...) Los realizadores cinematográficos del cinéma vérité parecen turistas que toman fotografías de antiguas ruinas de hechos”.

- Marcelo Percia, Sujeto Fabulado I y II, Ediciones La Cebra: "Creemos ser dueños de un mundo interior sin advertir que vivimos cautivos de fantasmas. Sujeto: vacío habitado por fantasmas y, a veces, hueco que aloja la potencia de una decisión. (...)  La noción de un individuo racional, varón, burgués, europeo, soberano, fabula la idea de sujeto moderno como ilusión de un dios humano. Mujeres, niñas y niños, locas y locos, explotadas y explotados, la vida humana inclasificable, atestigua desde mediados del siglo diecinueve el malestar de esa fábula".

- Christa Wolf, Medea, Cuenco del Plata: "Consiguió lo que yo le deseaba, cayó sobre mí con todo su peso, enterró el rostro entre mis pechos y lloró, largo rato. Nunca lo había visto llorar antes. Luego se levantó, hundió el rostro en la jofaina de agua del arcón, sacudió la cabeza como un toro que hubiera recibido un golpe en la testuz y se fue sin volverse ni una sola vez. Tendré que pagar por ello. La mujer tiene que pagar siempre cuando, en Corinto, ve a un hombre en un momento de debilidad".

- Natalia Litvinova y Javier Galarza, Cuerpos textualizados, Correspondencia 2008-2013: “Entonces tuve que entrar a los templos, a las catedrales y por sobre todo a la iglesia ortodoxa rusa. Pero Santa Teresa gozaba en don de lenguas y entré a la iglesia rusa y la lejanía y la sumisión de esa gente junto a sus canciones me arrebató. Unas pocas cuadras más allá funcionó un centro clandestino de detención durante la dictadura. Y una esquina más allá estaba el bar que hizo de redacción de Cerdos y Peces (en el sótano) y de Vestite y Andate (arriba, entre las mesas). Y los pasos del testigo, del pasajero, el paseante a lo Baudelaire, melancolía y violencia. ¿Permanecer en esos espacios con aire de superficialidad comentando 'qué bello'? ¿Qué anestesió a los cazadores que fuimos? ¿Por qué el arte es este juego histérico de las miradas y no de la comunión del chamán, la bacanal o la tribu? Espero que amanezca para salir a hacer trámites, para mirar los cuellos de las extrañas y pensar que hace un hombre cuando toda su vida se fue al infierno.”

- Beatriz Preciado, Testo Yonki, Editorial Paidós: “La industria farmacéutica y la industria audiovisual del sexo son los dos pilares sobre los que se apoya el capitalismo contemporáneo, los dos tentáculos de un gigantesco y viscoso circuito integrado. Controlar la sexualidad de los cuerpos codificados como mujeres y hacer que se corran los cuerpos codificados como hombres; he aquí el que fue el farmacoprograma de la segunda mitad del siglo XX. La píldora, el Prozac y el Viagra son a la industria farmacéutica lo que la pornografía, con su gramática de mamada, penetración y cum-shot, es a la industria cultural: el jackpot del biocapitalismo posindustrial“.

Quiero destacar algunos libros que, si bien se editaron en el 2013, fueron leídos en este año:

– Raúl Zurita, Inri, Editorial Mansalva.
– Armonía Sommers , La mujer desnuda, El cuenco del Plata. 
– Néstor Perlongher, Prosa Plebeya, Editorial Excursiones.
– Rita Laura Segato, La Escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, Tinta Limón Ediciones.
-Lalo Barrubia, Los misterios dolorosos, Casa Editorial Hum, Montevideo, Uruguay.




V - La lista de Daniel Cholakián:

- La fiesta de la insignificancia de Milan Kundera (Tusquets). Es una novela donde todo circula: falsos y reales parisinos, extranjeros simuladores y enfermos imaginarios, la historia y el presente, subido a un carro con Stalin y su extraño sentido del humor

- Una semana en la nieve de Emmanuel Carrere (Tusquets). Carrere trabaja sobre una figura oscura y siempre oculta, el padre violento hasta el asesinato, pero a partir de la perfecta narración del momento de pasaje del niño a la adolescencia. Así aparece la sexualidad, el terror, la mirada sobre la familia. Magnífica novela escrita 20 años atrás y publicada en 2014 en Argentina. Otra vez Carrere en la lista del top 5 como ya estuvo con Limonov.

- Desvío de Juan Francisco Moretti (Milena Caserola). Desvío comienza casi brutalmente. La brutalidad no necesariamente tiene que ver solo con la violencia interna del relato, sino con la aparición abrupta de un autor. Se nos presenta como si viniera a decir “tengo una palabra”. Me impresionó la madurez narrativa y la capacidad  de Moretti de no perderse en su propia palabra. Creo que es una gran aparición.

- Las extranjeras de Sergio Olguín (Suma de letras) Como continuidad de La fragilidad de los cuerpos, esta es una novela de consolidación para la protagonista y su autor, Las extranjeras tiene la virtud de ser entretenida, atrapante, compleja y rica en recursos literarios que, por debajo de una superficie supuestamente natural y llana, demuestran el trabajo minucioso de un autor que al conocer su oficio nos hace creer que escribir como él lo hace es absolutamente sencillo.

- (En proceso de lectura y creo que puede entrar en la lista) Nosotros caminamos en sueños de Patricio Pron (Penguin Random House) (versión corregida y ampliada de su anterior Una puta mierda). A partir de la guerra de Malvinas y el desquicio de la realidad construida por aquellos militares argentinos, más el sueño de las guerras cinematográficas, Pron relata una guerra desopilante, violenta e irracional, desde un desapego que  aporta mucho a la inteligencia sobre aquel capítulo de nuestra historia que no deja de significar los discursos políticos de un modo sobre el cual no se reflexiona lo suficiente.

¿Qué es un dispositivo? de Giorgio Agambem (Adriana Hidalgo). Si bien es un texto corto del filósofo italiano, es notable para comprender desde el presente y con utilidad analítica el concepto de dispositivo acuñado por Foucault.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Lo atenuado

Javier Galarza (Poesía)


Una palabra –un fulgor, un vuelo, un fuego
una llamarada, una ráfaga estelar-,
y de nuevo oscuridad inmensa,
en el espacio vacío alrededor de mundo y yo.
George Trakl – Poemas estáticos

por Lilián Cámera

-¿Viste cómo está temblando el mundo? -pregunta Javier Galarza en su poema "Penitente"- ¿A qué volvería quien tuviera una historia o hiciera patria en el presente?

Dícese de lo atenuado como aquello que disminuye la intensidad, la gravedad o la importancia de algo. En medicina se aplica a la cepa de virus debilitados que se emplea para fabricar vacunas.

¿La palabra como herida que invoca un remanso? “Descansan las sendas que transitamos en silencio”

Pienso este libro de Javier como un camino en medio de la espesura, donde las sombras remarcan el vacilar de la luz, esa que apenas permite un “parcial cobijo, como una tienda de campaña,/que pronto debe hacer lugar a otra cosa. / Para que ningún sentido se cristalice. / O permanezca.”

En esa travesía están las marcas de un ejercicio en la adversidad que no se deniega, por el contrario se afirma en las preguntas, cuando intuimos que la escritura se prepara para el silencio. "¿Qué puede tu corazón contra los poderes del mundo?… Qué te dolió más. El primer golpe. O la primera caricia…¿Qué hacemos con todo esto?”.

Y la pasión por el exilio, como apuesta contra un tiempo feroz que no concede ni olvido ni perdón. “Ante la vastedad de la intemperie/… se transita “Como si se tratara de perder una ficción / Por no perderse dentro de esa ficción.”

Porque hay en Javier un habitar poético, una forma de estar en el mundo y es tiempo de resistir, de armar una morada con “Apenas restos de palabras como bujía o cerillas o tazas y candelabros”.

Entonces el poema es la cifra del extravío “cada letra como una llave,/un código o una trampa,/ que aumenta / la magia y el error/” artefacto luminoso que atenta contra “Esa morosa/fidelidad a una costumbre/sin la altura de la vida” que despliegan los que no pueden bucear en la profundidad de la piel.

Caminos, no obras al decir de Martín Heidegger. Derrotero del que se dispone a un andar sin tregua “Te dolieron los pies lejos de los pies / Casi en otra persona.” A través de andenes, en los márgenes donde “Crecen los bordados de la niebla. / Entre cada día y su misterio”. La tarea quieta que acontece para quien “No se salva porque no quiere perpetuar,/no teme perder porque está perdido,/ se da porque no se tiene."

Velar cierto dolor ante la potencia del texto que desnuda (pienso en esa detonación que fue su primer libro El silencio continente) no para conformarse ni para desandar la huella sino para llevar la vida más allá de ese lugar donde no es posible vivir, esa frontera de la que hablaba Marina Tsvetáieva en su Poema del fin y que Javier transforma en “Que ni tu vida te pertenezca es ya de por sí una liberación”.

Porque ha llegado el momento de tensar la lona y el desierto se asoma como territorio posible del naufragio: “Esta es la canción/ de los que vivimos/en el borde de la ciudad. / Y aprendemos a perder”.

Porque “un poeta venera el aullido de sus lobos” y “lo solo y desprovisto / debe seguir probando formas, / posando la yema de los dedos en la belleza, / para aprender a perderla”.

“Porque pobre puedo escucharte. / Sólo en otro puedo mirar”.

Y la nostalgia es una comarca para fundar otro resguardo “Vuelve aún el mundo, como un espía, / a la casa de tus mañanas olvidadas”.

Restituir el silencio, regenerar ese espacio de lucidez para enfrentar la noche, “Cargado / como quien despierta/ con rastros del alba en el calibre”. Donación de ese claro en la espesura que es mundo y también velo.

Entonces sí, adelgazamiento que propicia un nosotros, “morir en alguien más”, fragmentos de la guerra que “rasga el blanco de la hoja” para decir que “quedan los poemas, / eso abierto que mantiene / el pulso animal de nuestra vida”.

En el transcurso de ese viaje habrá tiempo para “la maleta con tu espejo” para preguntarse “Qué ruido hace un hombre al romperse / Cuánto tarda en caer”. Para callar porque “Decimos cosas como las tormentas arrecian porque qué podemos/saber de todo eso. O de estar a salvo".

En el transcurso de ese viaje es posible calibrar el ojo de quien ha bordeado el abismo y necesita templar las armas para seguir. En los dobleces de esa senda nos es dado el encuentro con la palabra que guía, con el Maestro que llenó su “atado de mañanas / entre las piedras” para no olvidar al cuerpo que tiembla “tocado de miradas/hacia donde acaso / toda escritura sea sagrada.

Y en el final cifrar el canto del “un animal viejo que se aparta de la manada” como un acto de fe en esa espera, para alzar la voz en toda su dimensión de resistencia:

qué venga la ceguera, qué venga
qué entre la noche, qué entre


Javier Galarza es poeta. Nació en 1968 en Buenos Aires. Entre 1997 y 2000 dirigió la revista Vestite y Andate. Publicó los libros Pequeña guía para sobrevivir en las ciudades (2001) con arte de Gastón Pérsico, El silencio continente (2008), Reversión (2010, Tropofonía, Belo Horizonte), Refracción (añosluz, 2012) y Cuerpos textualizados (Letra Viva, 2014, en coautoría con Natalia Litvinova). Desde el año 2004 es Profesor Asociado de la Fundación Centro Psicoanalítico Argentino, donde dio cursos sobre Hölderlin, Rilke y Paul Celan. Escribió notas y ensayos sobre Osip Mandelstam y Alejandra Pizarnik. Se dedica a la enseñanza y a la investigación literaria.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Un paso mudo en el terreno de las sombras

Sobre Maut, de Lilián Cámera

Quién sabe lo que detiene esa sombra en el rincón? 
Tus pasos alejados como relámpagos de una playa que jamás visité. 
Espío en tu mundo las conversiones, los silencios de una imagen que insiste. 
Apenas para saber de qué desnudaré mis días.

LILIÁN CÁMERA, Maut


por Ana Arzoumanian *

El tango llegó a Europa, vía París, a principios del siglo XX, triunfó y se expandió por gran parte del continente. Una de las capitales que con mayor entusiasmo acogió esta nueva música fue Berlín, que en la época de entreguerras rivalizaba con París en ser la capital de la cultura del mundo occidental. El tango hizo furor en Berlín en los tiempos de la República de Weimar y continuó su popularidad tras la llegada de los nazis al poder en 1933. Eso sí, “alemanizando” música y letras. El paradigma de tal circunstancia es el tango “Plegaria”, el “tango de la muerte”. Su compositor, Eduardo Bianco, no era alemán, sino argentino. “Plegaria” era un tango ya conocido desde que en 1931 Bianco lo dedicase al rey Alfonso XIII y luego lo tocara frente a Hitler y Goebbels en 1939. Así “Plegaria” inició su funesta trayectoria. Era el tema preferido de los campos de exterminio para que las orquestas de prisioneros lo interpretaran cuando llegaban los trenes. Lo último que estos esperaban era ser recibidos con música.

La letra dice: “Plegaria que llega a mi alma / al son de lentas campanadas, / plegaria que es consuelo y calma para las almas desamparadas. / El órgano de la capilla embarga a todos de emoción / mientras que un alma de rodillas ¡pide consuelo, pide perdón! / ¡Ay de mí!… ¡Ay señor!… / ¡Cuánta amargura y dolor!”.

El primer poema que Celan publicara bajo su nombre en Bucarest y en rumano, antes que en alemán fue “Tangoul Mortii- tango de muerte que en alemán luego fue traducido como Todesfuge”.

Fragmento de Maut

Palabra, límite de lo oscuro, los sepultados en el aire, los nunca renunciables ruegan en el poema por un “hágase la luz”. Los artistas del proyecto Maut lo saben. De allí la composición coral y coreográfica de los grises, de allí “la palabra venidera” en un formato musical de voces que se entrecortan entre música y diálogo de sordos, como un tajo esa línea sobre el título. Línea que no borra lo que pasa, sino que hiere.

En los callejones sin salida, un gesto torcido escribe Lilián Cámera y cava un pozo. Ése es su arribar, sus maneras de desmadejar las mentiras de la luz. Así, da vuelta el reflector sobre la letra, al borde de la carretera su Mautstrasse, sin ningún cartel que autorice lo insoportable. El Mauthausen con el sello del “regreso no deseado”, con el testimonio feroz del canibalismo. Lilián sabe, Lilián siente ese “embestir con el hocico” y recibe “un paso mudo en el terreno de las sombras” como pago del un derecho. “Registrar la mínima espuma”, “plantar una duda a tus días” dice Lilián, de manera de dejarnos frágiles para la memoria. 


* Este es un fragmento del texto que Ana Arzoumanian en la presentación del libro Maut, de Lilián Cámera (Fotografías de Daniela Huerta y Leandro Quintero; diseño del libro del que aquí se reproducen algunas páginas: Anne Buchheister; dibujos: Martín Carpaneto). El texto de Arzoumanian puede leerse completo en el blog Un Largo, clickeando acá.

jueves, 21 de agosto de 2014

¿Cuál es la medida de la luz?

Presentación de Maut 



Lilián Cámera | Poemas
Daniela Huerta y Leandro Quintero | Fotografías
Martín Carpaneto | Dibujos
Viernes 22 de agosto | Bulnes 640

martes, 8 de abril de 2014

BAFICI $26: Vienen tiempos oscuros

Norte, the end of story (Lav Díaz, Filipinas, 2103)



por Lilián Cámera

Una película extraordinaria, hasta ahora lo mejor de este BAFICI. Es difícil escribir sobre Norte, el fin de la historia a la madrugada, sin poder tomar distancia de la experiencia de estas cuatro horas y diez minutos, de la intensidad de su propuesta. Y hacerlo en una síntesis apretada cuando se merece un análisis más complejo, pero es necesario que mi entusiasmo pueda servir para que más personas puedan verla, que no se dejen amilanar por su duración, que en ningún momento pesa. Fue maravilloso sentir algo que ha escaseado en otras funciones, silencio y absoluta concentración (es increíble cómo se conversa, suenan y se atienden celulares, entra gente hasta mitad de la función…).

Lav Díaz se inspiró en Crimen y Castigo de Dostoievsky para crear a Fabián el protagonista, un intelectual desencantado que discute con sus amigos la necesidad de destruir todo para empezar de nuevo, y esto incluye matar, si es necesario, al que sea. Sus acciones tendrán consecuencias terribles para Joaquín (condenado por un delito que no cometió), para Eliza (sola para afrontar la subsistencia de la familia al caer preso su marido) y para él mismo.
Así contado, y si además tenemos en cuenta que a esa familia en el último escalón de la pirámide no paran de ocurrirle cosas terribles, podríamos pensar en un melodrama. Y esto es lo interesante: la forma en que el director toma prestado de ese género y del cine negro para utilizarlos como una herramienta poderosa que denuncia el avance feroz del fascismo en Filipinas. Esta utilización es sutil, la manera en que se filman las escenas remite más a lo literario, largos planos secuencias con una fotografía diáfana a cargo de Lauro Rene Manda.

Es que Lav Díaz se toma el tiempo para registrar las vacilaciones, las dudas, los movimientos de sus personajes, no con morosidad sino con amorosidad. Cuadros pictóricos donde está pensado cada uno de los detalles, la luz que incide en los rostros, los objetos cotidianos que acompañan a cada uno de ellos. Vemos la revulsión de Fabián, su deriva, el mal interior que lo corroe sin un dedo acusador que moralice y lo coloque en la lista de lo despreciable sin remedio. Se trata más bien del peligro que representa su fundamentalismo, dar la espalda a la historia, sucumbir a revisionismos donde se termina legitimando un pasado de explotación y violencia.

Y si se habla de violencia, es notable cómo se la muestra en ciertas escenas, por ejemplo las de la cárcel, en un fuera de cuadro, sin regodeos. Lo que ocurre se siente en los rostros, en los cuerpos, más aún después de ejercido el acto, y por eso expone aún mas la falta de justicia. Joaquín se aferra tras esos muros al recuerdo de su familia; su deriva, a diferencia de la Fabian, no lo lleva a la crueldad con quienes lo rodean; por el contrario, siempre ofrece su ayuda, sostiene. Es con él que se rompe el registro de esos cuadros pausados para ir al encuentro con los suyos a través de la libertad de la ensoñación. Bellísimos planos áereos, vuelos rasantes hacia su hogar, hacia la luminosidad de la costa y de las casitas endebles. Suspensión del cuerpo maltratado por la historia, por la colonización.

Por último, no puedo dejar de mencionar las escenas entre Eliza y su hermana, la cotidianidad a la que se enfrentan para sobrevivir, cuidar de los niños, compartir lo poco que tienen. Los largos silencios de algunas noches con el cansancio del día a cuestas, la palabra medida, la justa y necesaria para seguir sosteniendo. Dos mujeres y sus gestos, el miedo y las huellas de la colonización en el idioma que no se comprende, el idioma de la jurisprudencia y los abogados del sistema. El idioma del amo.


martes, 23 de abril de 2013

Macao y la fiebre

El post BAFICI II
sobre A Última Vez Que Vi Macau 
de João Rui Guerra da Mata y João Pedro Rodrigues


“Pensé en un laberinto de laberintos, en un sinuoso laberinto creciente que abarcara el pasado y el porvenir y que implicara de algún modo a los astros. Absorto en esas ilusorios imágenes, olvidé mi destino de perseguido. Me sentí, por un tiempo indeterminado, percibidor abstracto del mundo”.
Jorge Luis Borges, "El jardín de los senderos que se bifurcan”

por Lilián Cámera

¿Cómo se filma el territorio elusivo de la infancia? Cómo entramos en esa deriva de la patria más ajena, donde el recuerdo así como las fronteras mismas se reinventan, dejan huellas de otra colonización posible?

La última vez que vi Macao intenta con su registro fascinante, mezcla de documental, ensayo, policial negro y ciencia ficción apocalíptica dar cuenta de estas preguntas. Y lo hace desde ese cruce donde se unen el relato de quien supo vivir allí los momentos más felices de su infancia (João Rui Guerra Da Mata) con la memoria de quien jamás pisó sus calles (João Pedro Rodrigues), y reconstruye la ciudad a través de lo que la literatura y el cine pudieron elaborar sobre ese Oriente misterioso.

Candy (la trans Cindy Scrash que ya participó en Morrer como um homem) canta en el inicio You kill me doblando a la Jane Russell de Una aventurera en Macao (Josef von Sternberg, 1952). Detrás y separados por una alambrada un grupo de tigres se pelean, juegan o gruñen. No son tristes animales de circo, son los “otros” tigres de Borges:” el tigre vocativo de mi verso/es un tigre de símbolos y sombras,/una serie de tropos literarios/y de memoria de las enciclopedias/…” (En su mundo no hay nombres ni pasado/ni porvenir, sólo un instante cierto)”. Esta escena brindará los primeros indicios de una profecía que comienza a desplegarse y se cumplirá al final.

Candy ha llamado a su amigo Guerra da Mata para contarle que está en graves problemas y él acude. Pero la cita se malogra, porque siempre se extravía, confunde sitios, pregunta y ya nadie lo entiende en esa ciudad que ha sido colonia portuguesa por 400 años. Aparecen extraños signos, mensajes amenazadores, disparos en la noche, gritos y crímenes ocurren en un fuera de campo. Los directores eligen fragmentar los cuerpos y no muestran los rostros de sus personajes, solo detalles: pies, manos que sostienen un arma o levantan una peluca rubia al borde del agua , una misteriosa jaula cuyo contenido se desconoce pues siempre está cubierta y pasa de mano en mano. Unos dedos enjoyados, que se presumen son los de Madame Lobo, temible jefa de la secta que persigue a Candy, acomodan sobre la mesa las pequeñas figuras del horóscopo chino, un tigre, un perro y una serpiente. Casi como quien decide el destino de cada uno de los protagonistas. Ese poderoso fuera de campo juega en su entramado con la visibilidad de las ruinas del Macao presente, el que pudo o supo ser en la infancia de Guerra da Mata , apenas sugerida en sus fotos de los años setenta.

La imagen de un zapato con taco aguja en el asfalto preanuncia lo peor y nos remite a ese mismo plano de un corto anterior de la dupla, Alvorada vermelha (2011). Otro intento excepcional de atrapar la mítica ciudad, convertida en Las Vegas china, con sus contradicciones y su espesura emocional y física.

En otra escena la voz que lleva el relato nota que los perros lo siguen permanentemente a lo largo de su periplo. Son perros que a veces se detienen y miran a cámara, aquellos que le sugerirán al extraviado y perseguido Guerra da Mata, la secuencia de una mutación que traerá finalmente la felicidad tan deseada: un escenario donde reinen otras criaturas.

Si a través de la elegancia de esos felinos y la cofradía perruna es posible entender de qué va esa felicidad, en el laberinto dentro del laberinto por donde emerge el imaginario propuesto por los directores se puede vislumbrar la trampa de un pasado idealizado, el amor por el cine, la infinita belleza de esos senderos que se bifurcan, de aquello imposible de nombrar y retener como la vida misma.

PD. Aclaración sobre el título: me tocó ver La última vez que vi Macao en medio de una fiebre que arreciaba como una tormenta, crecía y decrecía, colándose en todas las escenas. La fiebre acompañó el proceso como un indicio más sumado a la trama, porque yo creo que las buenas películas provocan efectos físicos, se sienten con todo el cuerpo.

jueves, 17 de enero de 2013

Quedaba la lengua, sí, salvaguardada, a pesar de todo. (Paul Celan)



Accesible, próxima y no perdida quedaba, en medio de todo lo que hubo de perderse, la lengua.

Quedaba la lengua, sí, salvaguardada, a pesar de todo. Pero hubo entonces de atravesar su propia falta de respuestas, atravesar un terrible mutismo, atravesar las mil espesas tinieblas de un discurso homicida. Atravesó sin encontrar palabras para lo que sucedía. Atravesó el lugar del Acontecimiento, lo atravesó y pudo regresar al día enriquecida por todo ello.

Es ese el lenguaje en el que, durante esos años y los años siguientes, he tratado de escribir mis poemas: para hablar, para orientarme, para conocer el lugar donde me encontraba y el lugar al que era llevado, para proyectarme en una realidad.

(Paul Celan, Discurso de Bremen, fragmento)


por Liliana Piñeiro

De familia rumana de origen judío, Paul Celan creció rodeado de distintas lenguas: el rumano, el yddish, el alemán y sus dialectos (especialmente a partir de la predilección que por este idioma tenía su madre, quien lo inicia en la lectura de los poetas alemanes). En su formación posterior aprende también latín, griego, ruso, francés e inglés. Y es probable que el entrecruzamiento de las distintas lenguas haya sido el lugar desde el cual Celan pudo apreciar el peso de cada palabra y rescatar su condición paradojal. Según Beda Allemann, “el tránsito a través de contradicciones, y ya no más a través de imágenes por entero encadenadas, es una manera de movilidad particular de su poesía”.

Habla
no separes el No del Sí
dale a tu palabra también el sentido:
dale las sombras.


La publicación de la correspondencia entre Ingeborg Bachmann y Paul Celan, en el libro Tiempo del Corazón traza no solo una cartografía del deseo amoroso, con sus exaltaciones, silencios, ausencias prolongadas, encuentros y malentendidos entre los dos poetas, sino que reúne un poderoso legado de textos donde confluyen las reflexiones sobre el problema de la escritura, el precio de la fama, el antisemitismo persistente en el ámbito cultural aún después de la derrota nazi y la lectura crítica de pensadores centrales como el filósofo Martín Heidegger. A lo largo de casi doscientas cartas asistimos a una batalla que tiene como objeto de disputa la palabra, esa kommendes wort, "palabra venidera" que ha señalado el camino de los límites del lenguaje en ambas obras: “escrita/ en el libro / -¿qué nombres anotó/ antes del mío?- / en este libro / la línea de / una, esperanza, hoy / en una palabra que adviene/ de alguien que piensa, / en el corazón…".

martes, 28 de agosto de 2012

Lo raro es siempre lo mejor

El final de True Blood y el Trío Ternura en La otra (26/08/2012)



Frases que se escucharon en el capítulo final de la quinta temporada de True Blood (y que en la última emisión de La otra.-radio comenta Lilián Cámera):

"Se acabó la tolerancia: ellos o nosotros". (Jason, hermano de Sokie, el "pito de oro de la serie).

"Lo malo de ser inmortal es que uno ve repetirse la historia una y otra vez con los humanos, pero que esto pase ahora también con los vampiros me hace pensar que somos unos retardados igual que ellos". (Pam, la vampira progenie de Erik, que regentea el nightclub Fangtasia).

"Seguís enamorándote de tipos muertos". (Le dice Jason a la hermana).

"Lo raro es siempre lo mejor". (Lafayette)

"Somos lobos, repetamos la naturaleza, no nos rendiremos al nihilismo. Esta noche escogemos la jauría" (El hombre lobo bueno y bello de True Blood).

"Esto no es un movimiento, esto es un maldito arrebatamiento". (Salomé)

"Los vampiros, a menudo, hieren a los que más aman" (Bill).

En el programa del domingo, volvimos a recibir la visita del Trío Ternura, quienes tocaron en vivo en nuestro estudio.


Ternura va a estar tocando el jueves 30 de agosto a a las 22:00 hs. en Burlesque (Hypólito Yrigoyen 2150, entre Pasco y Rincón). Una linda oportunidad para escuchar su música en un ambiente amable. El show es a la gorra. Invitados como Jimmy Churri y Teté CoustaRock.

Pueden escuchar algunos de sus temas en:

Para descargar el audio completo del último programa de La otra.-radio, con los temas que tocó en vivo el Trío Ternura, cllickear acá.

Trío Ternura: Conrado Negrin Barcellos: Trompeta, cajón peruano, batería, voz.
Nachito de Ituzaingó: Violoncello, mandolina, bajo eléctrico, voz.
Sergio Cohen: Guitarra eléctrica, vox.