sábado, 17 de agosto de 2019

Este infierno está encantador

Este domingo a las 12 de la noche en La otra.-radio. FM 89,3. wwww.radiografica.org.ar


En política todo es efímero y transitorio.
D. Barba.

El modelo de la república liberal tardomoderna permite excluir, ilegitimar,
 destruir, odiar sin culpa, odiar con o sin conciencia, odiar desde la “neoinocencia” política.
N. Casullo, “Las derechas”

por Hernán Sassi *

La última dictadura no comenzó en el 76 y se extiende allende el 83, más allá de J. López y del próximo I. Petrella que reclame memoria completa e impulse baja de la edad de imputabilidad para los pibes rotos que produce el sistema. La “cultura PRO” empezó antes de que naciera el Strangedanger, y no termina cuando un rey depuesto se vaya a Italia, su prisión de olvido, o cuando su séquito renueve pasaporte de ciudadanos del mundo y retornen, ahora de manera privada, a las finanzas, esa alquimia de aprendices de brujo de hombres de fina estampa con las manos más sucias que una papa.

Sostenido por el neoliberalismo, “un proyecto político que restablece las condiciones de acumulación capitalista y restaura el poder de la elite económica”, a Cambiemos lo guió una fe ciega que los hace ir hasta final con cerrazón de kamikazes. Como cruzados, no van a parar hasta que este país sea otra vez tierra arrasada. Los vientos de la historia (del neoliberalismo y de la Técnica, caras complementarias de esta película de zombies) los trajeron hasta acá. El azar hizo el resto. Esto último no los exime de responsabilidad. Al respecto, no creo que haya lo que comúnmente llamamos justicia. Pero es seguro que algún día la historia, que siempre juzga, asentará a los vencedores vencidos como pesadilla o farsa de ángeles terribles. De vidas lisas y piel de amianto, a hijos y nietos de estos hermosos y malditos semejante juicio no les dolerá ni un tantito así.

Autopostulados como garantes del bien, lo único que hicieron, como todo perverso (como el macho que pega y dice “lo hago por tu bien”), es sembrar el mal, un mal que está en nosotros, no vayamos a creer. Como sea, ahora hay que lidiar con la “pesada herencia” de Cambiemos, que no es la del tendal (de deuda y fiambres) o la de haber sembrado la culpa, sino la de haber contribuido a la implantación de un régimen de terror, de terror al otro como suele suceder cuando un régimen así se impone.

Acicatearon lo peor de nosotros: individualismo, egoísmo o sálvese quien pueda, como queramos llamarle. Contrariamente a lo que promocionan como su virtud, la “satisfacción garantizada” de Cambiemos está ahí, en lo que nos aleja del otro. Así fue como nos acostumbramos a la moda del odio: a la envidia del goce ajeno, a la segregación (de lo propio que se rechaza, como bien nos recuerda C. Quiroga) y a un descreimiento de la política que costará desterrar.

No fue por azar tampoco que estamos llenos de esta mierda. A hacernos cargo. Habrá que sacarse de encima esta banalidad del bien y volver a tender el lazo social desatado por un neoliberalismo, que al hacerlo, desencadenó este miedo que nos deja con el estómago que gruñe como enjaulado. Hay mucho por hacer en el barrio, en el sindicato, en el aula, en la asamblea, y en la charla con amigos y familiares. La mierda entró capilarmente y por la palabra. No de otro modo hay que sacarla, che.


* Fragmento del libro Cambiemos. La banalidad del bien, un ensayo de 80 páginas en el que Hernán Sassi intenta delinear la figura específica de la derecha que llegó al gobierno argentino en 2015. El libro, aparecido hace pocas semanas, se refiere obviamente a un régimen aún exitoso. La debacle macrista del domingo pasado permite releerlo desde una nueva perspectiva. La última frase que citamos se abre hacia nuestro estricto presente. Sassi viene mañana a La otra.-radio, el programa del domingo después. También vamos a conversar con el periodista brasileño Henrique Júdice Magalhães, quien nos aporta la mirada de este presente en la región y especialmente la reacción de Bolsonaro ante la caída macrista. Mañana a las 12 de la noche en FM 89,3, www.radiografica.org.ar

jueves, 15 de agosto de 2019

El decisivo 11 de agosto para la pugna entre la destrucción y la construcción de la Argentina


por Lidia Ferrari

El 11 de agosto produjo una sorpresa, cierto asombro que merece ser pensado, después de disfrutado. Nos vimos sorprendidos porque los peores augurios, la creencia de que la gente puede ser manipulada por los medios o que los argentinos estaban siendo llevados por pulsiones mortíferas, se vieron absolutamente refutados. Estábamos también nosotros envenenados con las horrorosas operaciones del gobierno macrista, tanto que no se nos ocurría pensar que nuestro deseo pudiera ser satisfecho en las urnas y de la manera ostensible que se produjo. Ese deseo de emanciparnos de esta horrible experiencia que está destrozando la república. Pero ocurrió, para sorpresa de todos. Esta magnífica novedad política me llevó a recordar retazos, fragmentos de discursos que pueden armar un collage. El primero es de Freud, del final de El Malestar en la Cultura, cuando después de habernos planteado que en la construcción de la cultura hay dos fuerzas que pugnan, la de la construcción y la de la destrucción, apela a un anhelo que muestra su incertidumbre precisamente en el momento en que la amenaza de Hitler estaba muy presente y no había muchos argumentos para sostener la primacía del amor en la especie humana. Al finalizar el texto, después de habernos mostrado sus razones, aquellas que lo llevaron a ser acusado de pesimista, enuncia un anhelo: “Sólo nos queda esperar que la otra de ambas “potencias celestes”, el eterno Eros, despliegue sus fuerzas para vencer en la lucha con su no menos moral adversario. Mas, ¿quién podría augurar el desenlace final?”. El domingo 11 de agosto quedará inscripto en nuestra historia como un momento en el que, en esa lucha sin cuartel, venció Eros, el amor. Es una victoria contingente, pero alimenta el deseo de que Eros mueva el mundo y no la pulsión de muerte.

La otra cita que recordé es la de Christian Salmon cuando analiza el estrepitoso y colosal fraude de la Empresa Enron en los Estados Unidos. Una de las mayores empresas del planeta se había convertido en un gigantesco storytelling, que cotizaba sus acciones a un precio exorbitante, de acuerdo a futuros e hipotéticos valores de las acciones, hasta que se desentraña el fraude. La quiebra de Enron deja un tendal de perjudicados de la magnitud del fraude. Christian Salmon reflexiona sobre esa colosal estafa que involucró a todo Wall Street y dice: “El bluff de Enron demostró que los políticos de Washington, los profesores de management y los analistas de Wall Street no eran capaces de distinguir la realidad de la ficción”. Pero eso no es lo peor. Salmon nos dice también que seguimos instalados en esta economía ficcional pues, después de ese fraude colosal, se habría esperado de Wall Street y de la política que implementaran medidas para contrarrestar estas construcciones ficcionales que sostienen las finanzas internacionales. Sin embargo, siguen conduciéndose de la misma manera. Esto nos dice mucho acerca de los personajes del gobierno actual argentino que viven en un mundo de mentiras pero que, si bien su meta es saquear las riquezas y jugar para sus patrones, su cinismo no termina de excluirlos de vivir habitando sus propias mentiras y sus propios fraudes.

El otro retazo para hilvanar este collage es algo que escribí en relación con la cultura argentina, sobre todo, con el ejemplo de la educación pública que este gobierno -proveniente por primera vez en la historia de la educación privada- quería (qué alivio poder conjugarlo en pasado) destruir. Parece que razones potentes de resistencia a ese intento de destrucción emergieron el domingo. Hemos estado sumergidos y seguimos estando en un discurso que permanentemente socava experiencias centrales de la cultura argentina. Tanto han insistido con su discurso antiplebeyo y antipatriótico que nos ha parecido que triunfaban sobre nuestra tradición histórica de cultura emancipatoria. Pero esto que nos constituye es opaco a nosotros mismos y quizá allí radique también su potencia, esa potencia que renace cuando es necesario. Decía sobre nuestra cultura de resistencia y de tradición de educación pública: “…persiste y constituye lazos sociales potentes no fácilmente desarticulables. Constituye, sin que sea su propósito, una genuina resistencia. Y esa resistencia podrá o no asumir en alguna oportunidad el estatuto de fuerza antagonizante y/o encarnar una voluntad emancipatoria”. El domingo 11 de agosto emergió con toda su fuerza y, como sucede con la apertura de lo inconsciente, nos sorprendió.

Para terminar de enhebrar este collage: “El trabajo inmenso que se toma el poder en engañar, manipular y sojuzgar es muestra de que el deseo emancipatorio no está erradicado. Quizás, como el deseo inconsciente, sea indestructible”. Este enunciado general vio en la experiencia heroica del domingo 11 de agosto un caso ejemplar porque, como dice Jorge Alemán, “se demostró que los medios pueden erosionar a un buen gobierno pero no pueden sostener un gobierno pésimo”.

Por supuesto, todo esto no hubiera sido posible sin la genial y generosa estadista Cristina. Sin ella no hubiera sido posible, pero su genial estatura política está cimentada en la cultura argentina de la cual proviene y a la cual ha cultivado y contribuido a hacer crecer. Lo contrario del gobierno actual que ha socavado o intentado socavar lo mejor de nosotros. Un camino de esperanza se ha puesto en marcha.

martes, 13 de agosto de 2019

Inteligencia popular



La actitud de nuestro pueblo frente a la debacle macrista es madura e inteligente.

Sabemos que vienen tiempos económicamente duros y una probabilidad de que intenten una retirada caótica y violenta.

Pero el pueblo argentino aguardó el momento exacto para darle al desquicio macrista un remate poderoso sin haber caído nunca en sus provocaciones.

Obviamente, la tradición peronista nos ayudó a aguardar con paciencia el momento preciso, todo en su medida y armoniosamente.

La clave de esta victoria política es que logramos sumar a las esquivas clases medias. Los desempeños de Alberto y Kicillof fueron claves para esto.

También esta reposición de las clases medias es clave en el desconcierto y la desorientación en que está sumido el macrismo. Se pensaban que la tenían atada y la perdieron.

La autoría de esta construcción política es de Cristina. Todo empezó con su mensaje del 18 de mayo. El resultado de esa idea se vio este domingo.

Ahora empieza otra etapa de muchas dificultades también, pero más esperanzada.

lunes, 12 de agosto de 2019

Caricia significativa

El último de la noche, el primero de la mañana: La otra.-radio, para escuchar clickeando acá


Con el diario del lunes es fácil, ¿no? Pero hace apenas 24 horas ¿quién sabía que iba a pasar lo que pasó? 

Cierto, lo que pasó era racionalmente previsible. ¿Qué proyecto político puede obtener la aprobación de un pueblo al que castiga, humilla, engaña y cuya inteligencia desprecia? Lo que se propuso el macrismo es algo imposible por irracional. Sin embargo, en estos años estuvimos a punto de acostumbrarnos a lo inconcebible. Un formidable aparato de propaganda nos sometió a un tratamiento sistemático de manipulación, extorsión moral, amedrentamiento y estigmatización. Llegamos a creer que la verdad podía ser sustituida enteramente por la mentira.

Y este domingo sucedió lo racional: el pueblo usó las urnas para hacer saber que este régimen ofensivo no se banca más. Nos reconectamos con una persistencia histórica que no se modela a fuerza de bots, trols y big data. Algo de la política clásica persiste en este siglo fulero.

El rugido de las urnas fue de tal contundencia que unas PASO en las que no se decidió ningún cargo electivo alteró el paisaje político de una manera que parece irremontable. Así es como el pueblo argentino suele dar a conocer sus determinaciones. Se hace entender con claridad cuando decide dar por terminada una etapa. El régimen había preparado el terreno para "perder por poco" y alimentar el mito de que era una máquina electoral imbatible que ganaba arrancando de atrás. Bueno, no. Chau, gato.

Este acontecimiento será en estos días profusamente interpretado hasta en sus detalles microscópicos. Será inevitable ahora caer en lugares comunes al analizar la situación. Un ejercicio más divertido es revisar las columnas de análisis políticos de los grandes medios hasta el sábado pasado. Por su cercanía rápidamente caduca es un regocijo escuchar al analista Carlos Pagni, estrella y modelo del periodismo millenial de estos años atroces. Esto decía Pagni anoche, pocos minutos antes de que la debacle se manifestara en toda su dimensión.



Solo quiero resaltar dos cosas.

El más que probable final del macrismo es también la reposición del movimiento nacional y popular al que cada uno le puede poner hoy el nombre que prefiera: peronismo, kirchnerismo, albertismo, populismo, cristinismo, etc. 


¿Qué día empezó a delinearse esto que hoy es evidente? El día de la escarapela. El sábado 18 de mayo a la mañana el país se despertó con el mensaje de Cristina declarando su intención de integrar como precandidata a vicepresidenta una fórmula encabezada por Alberto Fernández. Cristina resolvió en una sola movida un desafío complejo, imprevisible hasta un minuto antes. Los derrotados son muchos y no voy a hacer esa lista ahora. Alberto Fernández empezó a ser, a partir de entonces, el hombre señalado. Seguramente el que reunía los mejores atributos para lograr la unidad de la oposición (peronismo + kirchnerismo + progresismo).

El otro fenómeno político de este momento es el triunfo de Axel Kicillof contra de la flor más resguardada del régimen, María Eugenia Vidal. Kicillof es un dirigente atípico para el territorio políticamente más denso de la Argentina, la provincia de Buenos Aires. Cuando hace apenas unos meses empezó a sonar su nombre como candidato a gobernador, fueron muuuchos los que, incluso con años de peronismo, fruncieron la nariz. Kicillof es el primer dirigente postkirchnerista. Jove ex-ministro de economía de un gobierno vapuleado por el establishment financiero nacional e internacional, terminó derrotando políticamente a la que se suponía que era el cuadro más popular de la derecha. Kicillof también prevaleció dentro del legendario aparato territorial del peronismo bonaerense, conquistándolo palmo a palmo, a fuerza de carisma, inteligencia y serenidad. Kicillof es el ministro de Cristina que Néstor no conoció y, a partir de ahora, uno de los jugadores más importantes de la política argentina.


Para escuchar el programa que más disfrutamos hacer en muchos años de radio, clickeen acá.

domingo, 11 de agosto de 2019

Voto cantado


Si a tu corazón yo llego igual, todo siempre se podrá elegir
no me escribas la pared, solo quiero estar entre tu piel.

Y si acaso no brillara el sol, y quedara yo atrapado aquí
no vería la razón en seguir viviendo sin tu amor.

Y hoy que enloquecido vuelvo buscando tu querer
no queda mas que viento, no queda mas que viento.

Y si acaso no brillara el sol y quedara yo atrapado aquí
no vería la razón de seguir viviendo sin tu amor.

Y hoy que, enloquecido, vuelvo buscando tu querer
no queda mas que viento, no, no queda mas que viento.

Y si acaso no brillara el sol y quedara yo atrapado aquí
no vería la razón de seguir viviendo sin tu amor.




viernes, 9 de agosto de 2019

Una sencilla demostración de cómo se puede alterar el resultado del escrutinio provisorio de las PASO


En el objetado procedimiento para llevar a cabo el escrutinio provisorio por parte de la empresa Smartmatic, que el gobierno impuso para este domingo, hay un paso por el que se puede alterar el resultado de cualquier telegrama confeccionado en los lugares de votación. Smartmatic transforma la imagen no manipulable del formato TIFF en el formato PDF. Este último formato permite cambiar los resultados, como demuestra este video.



Los medios que conforman el sistema propagandístico del régimen salieron a desestimar esta vulnerabilidad del sistema elegido usando argumentos inatinentes. Como por ejemplo "siempre hubo problemas en los escrutinios", una inducción inválida que además no disminuye la gravedad de una nueva manipulación posible. Otro argumento, más cínico, aminora el daño de la posibilidad de  procedimientos fraudulentos alegando que el escrutinio provisorio no tiene valor legal, sino que es el definitivo el que vale. Una respuesta típicamente macrista: porque el escrutinio provisorio es el que se va a conocer entre el domingo a la noche y las primeras horas del lunes, el que definirá los titulares de los diarios del lunes y sobre el cual los medios oficialistas y los voceros del régimen instalarán sus análisis de las elecciones. El escrutinio definitivo llevará muchos días durante los cuales la población solo dispone de los números sospechables de Smartmatic. Semanas durante las cuales la discusión que el macrismo va a instalar es quién sacó más votos e incidir sobre cómo el votante puede elaborar su decisión para las elecciones generales de octubre. El objetivo es manipular la subjetividad no de los votantes ya decididos, sino del porcentaje menor de votantes que puede inclinar la balanza del resultado de las elecciones generales. Le sirve al gobierno para seguir operando en este tramo decisivo. A las versiones contrapuestas de los resultados de las PASO, el macrismo seguirá agregando otras maniobras, como las que conocemos durante estos cuatro últimos años.

jueves, 8 de agosto de 2019

Se viene el día en tu corazón


por Willy Villalobos

Estaba dudando si viajar, porque iba solo, por el costo y la vagancia de arrancar y tomarme el bondi para hacer 300 kilómetros para verla en vivo. Por suerte el amor es más fuerte que la comodidad, así que fui a Retiro y subí al Chevallier rumbo a la ciudad de Litto, de Fito y de tantos.

Sol y esperanza, un día que daba para entusiasmarse.

Llegué a la terminal y manguié una tarjeta para viajar en el 115. Ya en el bondi se vendían camisetas de las nuestras.

El centro estaba repleto de autos y de compañeros, bajé del colectivo y lo primero que vi fue una pintada que decía "Cuando la noche es más oscura, se viene el día en tu corazón". El Indio me dio la bienvenida, seguíamos bien.


"Lo que pasa es que les dan licencia gremial" le dice una señora a su amiga, impresionada porque los peronchos no paraban de inundar las calles.

Me metí en un bar a comer un Carlitos con una coca y al salir ya se escuchaban los bombos. En la esquina del boliche me encuentro con otra pintada que explica un punto de vista sobre la seguridad que no es el que cuentan los medios de incomunicación. "Seguridad es incluir a los pibes" dice y está firmada por "Rosario, Latinoamérica".


Veo el Monumento a la Bandera, imponente. Miles de personas esperando al ladito del río Paraná. Ya está, ya llegué, soy uno más entre miles de compañeros.

Alberto y los gobernadores estaban firmando un pacto de gobernabilidad en la Facultad de Derecho, así que había que esperar un rato largo, los vendedores de chori y banderas encantados.

Recorro, veo a la gente inquieta, las consignas se repiten y siguen llegando grupos que ocupan lugares en el parque, mientras se hace la tarde.

Para hacer tiempo fui a tomar una coca a un puesto que se llama Encuentro, me senté en un banquito a mirar el panorama y vi que llegaba un pibe con una guitarra. Me llamó la atención una frase que llevaba pintada en la guitarra. "Siempre que hay dolor habrá canciones" decía la viola. El pibe se arrima a un grupete que estaba tomando birra detrás de mí, se reían mucho, pide permiso y arranca a cantar. 

Los pibes allá en la esquina 
están como dibujados
no les pagan su pecado
no les tocó religión... 


La guitarra frotaba mi espalda y yo quedo conmovido, porque encontrarme con un Príncipe cantando "Cómo que no", canción con la que empieza La Cocina, la película que hicimos con El Príncipe, Gabriel Flain y Martín Farina, era lo que menos esperaba.

Terminó la canción, se tomó un trago de birra, lo convidaron con un finito, me miró y me mangueó 20 pesitos para la birra. Le dije que tenía algo mejor y le di la película. Ahí flasheó él. Hablamos de Gustavo y me dijo que fuéramos a tomar birras. Le dije que no, que quería escucharla a Cristina, estoy seguro de que Gustavo se hubiera ido con él, quizás se fue, ¿cómo que no?

Menos mal que decidí ir a Rosario.

Otra espera y salieron a la cancha los protagonistas.


Primero los gobernadores, la ovación fue para "el Asel", como le dicen los pibes, y luego Cristina y Alberto.


La fiesta estaba en lo más alto y Cristina arrancó en el medio de ovaciones y muestras de amor parecidas a las que Charly estaba recibiendo en ese mismo instante en el Luna.

En ese momento éramos muchos y el silencio que ella generó al empezar a hablar era conmovedor. Siempre me sorprendió el respeto de los compañeros que ya saben que ella va a decir algo importante, inesperado.


Me dediqué a escucharla y a mirar las caras. Me gusta irme hacia adelante y volver mirando a esas personas que saben que ella fue y es la garantía de que ese último acto coronaba una unidad impensable en el 2015. Ella les acaricia el alma, los hace reír y llorar al mismo tiempo y, más que nada, confirma que hay una posibilidad de cambiar todo este desastre.

Lo que más me pegó de su discurso fue la idea de que los dirigentes comen y duermen en sus casas mientras los grasitas están dejando de morfar, durmiendo en la calle y los veteranos no pueden comprar sus remedios. O sea, que los que se equivocan no pagan las consecuencias.

Ahí pensé, y lo anoté en la libreta, que ser peroncho tiene sentido cuando uno pone el esfuerzo para mejorar las condiciones de vida de esos, de aquellos a los que castigan estos mierdas.

Lo demás es chamuyo para la tribuna.

Alberto cada vez mejor, consolidando la consigna "Se siente, se siente, Alberto presidente".


Y me fui con la gente caminando y cantando. Era una ciudad tomada por los que quieren volver a ser felices. Para colmo nos cruzamos con el coche que llevaba a Alberto, lo que provocó que se bancara unos minutos de afecto y canciones.

Caminando para la terminal encontré a María, una santafecina que me dijo que había venido por amor a Cristina. Compartimos un taxi y al llegar a la estación comimos una milanga y emprendimos el retorno.


"Misión Cumplida" pensé al sentarme en el bondi. Misión Cumplida para mí y para todos aquellos que reconstruyeron con esfuerzo durante estos años escandalosos, la herramienta que nos puede llevar a la victoria.

miércoles, 7 de agosto de 2019

Programa para convencer indecisos

La otra (5/8/2019): un programa que es una película que es una memoria para descargar acá


En 1975 Lou Reed graba Coney Island Baby, su sexto disco solista, uno de esos de contar historias de personajes urbanos, dedicado a una chica trans llamada Rachel de la que Lou estaba muy enamorado. Era el último que grabaría para la RCA después del controversial Metal Machine Music del que ya hablamos. La compañía le había acercado al tecladista Michael Fonfara para emprolijar el audio después del desquicio que Reed había demostrado ser capaz de generar con el disco anterior."Yo sé que me aconsejás por el bien mío- le dijo Lou a Fonfara-, pero no quiero que mi música suene perfecta, al contrario, quiero que arruines el sonido para mí. Si vos no lo hacés, lo voy a hacer yo. Y a mí no me importa si está mal, queda bien así". Se entiende, ¿no? Por eso hoy podemos escuchar Coney Island Baby como música de ahora.

Por ese mismo año, Willy Villalobos, integrante de la línea fundadora de La otra, caía preso a disposición del Poder Ejecutivo encabezado por María Estela Martínez de Perón (a) Isabelita, lo que le garantizaba cierta posibilidad de supervivencia, lo que se verifica por el simple hecho de que Willy participó en la audición de radio del domingo a la medianoche en la que citamos esa frase, ese disco y ese amor de Lou. Cierta posibilidad de supervivencia, digo, porque a pesar de revistar en ese carácter "a disposición del PEN" a muchos compañeros se los asesinó igual aplicándoles la llamada "Ley de Fuga", tal como relata Willy en el programa. 

Foto: Mercedes Arias

Esta audición es además una película que está haciéndose mientras sale al aire, dirigida por Martín Farina. Es decir, el programa es una escena de esa película en la que Willy cuenta las memorias más graciosas de sus años de paso por diversos penales por los que fue siendo trasladado hasta que los milicos lo expulsaron del país. No quiero espoilear la película que todavía no está terminada y para colmo no es mía. Es de Martín. O sea, el programa lo conduzco yo, con el apreciable (¿o se dice inapreciable?) aporte de Carla Maglio y Maxi Diomedi, que es quien cuenta el episodio en la vida de Lou. Pero la película la dirige Martín y las memorias las cuenta Willy, mientras todos reímos al enterarnos de que Roberto Perdía sigue diciendo aún hoy que la Contraofensiva Montonera aceleró el final de la dictadura. Carla dice que ella entrevistó a Perdía a fines de los 90 y él ya sostenía esta tesis. O sea, todo resulta hoy un poco más gracioso. El programa de radio es del género comedia, la película que está haciendo Martín no sé, porque, a diferencia del audio que pueden descargar clickeando acá, de esa película no tengo el final cut

Yo tuve el final cut de Sábato y los amantes regresivos de la oscuridad, una de cuyas capturas de pantalla subió hace días a su instagram Esther Díaz, mujer nómade, sin citar la fuente. Supongo que en los créditos de la película de Martín, en cambio, voy a aparecer.

En los relatos de sus años de cárcel Willy trata de trasmitirnos la idea de que, aún en esas condiciones que para todo pequeño burgués funcionan como el fantasma de lo insoportable, existe un margen para la libertad y la alegría. Y que el recordar es una facultad del instante presente, no del pasado. No me pidan que ahora siga contando porque después van a saber la película sin verla. Aunque ya pueden escuchar la audición. Nosotros no hacemos podcasts, sino audiciones.

El instante presente es esta semana en la que la sociedad argentina empieza a decidir si se arroja definitivamente al abismo que macri le propone o muestra una vocación de vivir. Paenza dice que si en estos días cada uno convence a al menos una persona para que vote la fórmula de Les Fernández, el efecto multiplicador hará que juntemos varios millones de votos. Vaya este programa como nuestra humilde contribución para ver si después de escucharlo convencemos a un aún indeciso.

domingo, 4 de agosto de 2019

Ante el fraude antipatriótico que se prepara para el domingo, la verdad es nuestro único recurso


Estas elecciones tienen la particularidad de que Canal 13, Clarín, Telefé y América ya tienen la primicia del resultado antes de que vayamos a votar. La noche del 11 veremos en pantalla las placas ya diseñadas y el lunes 12 leeremos en los portales los análisis que ya escribieron Morales Solá, Pagni, Ignacio Zuleta y Van der Kooy.

Lo único y necesario que nos cabe hacer como pueblo llano es ir a fiscalizar, sacar fotos de las actas, revisar que no nos metan boletas cambiadas y esperar la noticia de las 18 donde El Trece no nos diga lo que ya sabemos que van a decir. Es una obligación ineludible para todo el que quiera ejercer la democracia. Esta vez más que nunca no basta con el voto.

También están las obligaciones de nuestros dirigentes: mantener durante esta semana a toda la población informada para que nuestra participación del 11 de agosto no se convierta en un simulacro que esconde el fraude antipatriótico.

Por una vez en la vida tendremos que dejar de repetir el slogan de Nietzsche de que la verdad no existe y salir a defender la verdad, nuestro único poder.

Voy a encontrarte donde estés


No es el lugar donde crecí
ni es el cuerpo con el que nací
ni son los árboles en los que alguna vez jugué
lo que ahora nos rodea
estamos en la prisión.

Todas los pájaros nacieron con plumas
sus alas fueron hechas para volar
giramos hasta dejar de movernos
dejá que el corazón se mueva
hasta que la tierra pueda tocar el cielo.

En el hambre profunda de mis huesos
en mil casas desiertas
cada vez que te sientas solo
voy a encontrarte donde estés
voy donde estés.

En el jardín detrás de la pared
las monedas ruedan y las veo caer
aunque perdí todos los modos
voy a encontrarte donde estés
voy donde estés.

Canto como la tierra mientras bailás en mi piel
así la memoria desata el futuro
así la vida puede empezar.

Ni en el barco que surca los cielos
ni en las palabras que caen como granizo
ni en la luz en la que desapareciste
seré el espejo a través del que puedas ver.

Todas los pájaros nacieron con plumas
sus alas fueron hechas para volar
giramos hasta dejar de movernos
dejá que el corazón se mueva
hasta que la tierra pueda tocar el cielo.

En todas las líneas que agitan tu rostro
en la brecha que podés abrir el espacio
en cualquier lugar donde dejes un rastro
voy a encontrarte donde estés
voy donde estés.

En la ciudad amurallada
donde viste caer las brasas
aunque perdimos todos los modos
voy a encontrarte donde estés.

Construí un mundo para volver a vivir
Construí el lugar que sostiene el futuro
puede sostenerlo
para los que vengan cuando nos vayamos
cuando nos hayamos ido.


jueves, 1 de agosto de 2019

Atenas (César González)

El sábado a las 19:00 hs. en el inicio del ciclo de cine político en Red Colegiales, con la presencia de su realizador. Alvarez Thomas 1093. Comienzo puntual


A Atenas (2019), la película de César González que veremos este sábado a las 19:00 hs, en Alvarez Thomas 1093, puede pensársela en relaciones de tensión con diversos contextos: respecto del más bien abúlico cine de los autores jóvenes argentinos en los que es difícil encontrar huellas de las convulsiones sociales que atravesamos, incluso es difícil encontrar en ellas vestigios de inquietud existencial. También podemos pensar Atenas en relación a la larga agonía del cine de los 90 -parece mentira tener que hablar así, pero nadie oyó gritar al cine que alguna vez se celebró como novedad inaudita, apertura a otros mundos, y ahora se lo sospecha difunto. Podemos pensar Atenas en relación con el excitado morbo que despierta el universo farsesco de los "marginales" televisivos que hacen furor desde la perspectiva que antes diseñó el periodismo policial. También Atenas entra en tensión con el contexto más amplio del cine como arte burgués para el entretenimiento y adoctrinamiento de las masas. Finalmente, Atenas también se destaca dentro del desarrollo de la propia obra de su autor, que se mueve entre la poesía, la reflexión teórico política sobre el cine y sus propias películas. 

Uno puede compartir el desaliento de un texto reciente de Nicolás Prividera ante la reiteración extenuante de los modos apáticos con los que Martín Rejtman inauguró el NCA hace más de un cuarto de siglo y que parte del establishment crítico y de programadores sigue promoviendo como "retrato generacional" de autores que van desde los 25 hasta los 50 años de una ya muy estirada adolescencia. El cine de los 90 parece haber nacido con la tara de un juvenilismo congelado, siempre obligado a declarar "somos nosotros, no tenemos ganas, pero tampoco es tan así". Cuando Rejtman hizo Rapado importó una retórica que provenía de un cineasta anciano que en los 70 había filmado con rabia El diablo, probablemente, como contraplano de una catástrofe de rango planetario. La importación que hizo Rejtman de esos jóvenes diabólicamente lánguidos a los años 90 argentinos se volvió unilateral: la apatía programática. Hace 42 años de El diablo, probablemente y 27 de Rapado. El tiempo pasa y lo que ayer era amor se fue volviendo otro sentimiento.


¿Dónde en el cine nacional hay una huella de esta época? me preguntaba yo hace unos meses cuando me invitaron a hablar en el ENERC de "la imagen argentina". La respuesta podría ser: en Atenas. La película no habría sido posible sin una inquietud fundante, no meramente psicológica. Lo inquieto es el suelo que González pisa y piensa. Sus decisiones formales se apoyan en esa inquietud que lo arroja a poner una pica en un lugar que no estaba aguardándolo. González viene de la villa y del riesgo vital extremo, lo cual podría limitarse a nutrir su anecdotario pero en realidad señala una evidencia: el cine nació burgués y últimamente, gracias a las mutaciones tecnológicas, cuando mucho pudo volverse pequeño burgués. Es hora de que exista un cine que mire el mundo desde otra clase. ¿Un cine de clases? podría preguntar alguien que cree que solo la suya está en condiciones naturales de hacerlo. El problema de la procedencia social no es externo al carácter de la imagen ni a las decisiones estilísticas.

Si por un lado Atenas anuncia que hay vida después de la muerte del cine de los 90, por el otro González se propone discutir formalmente con la criminalización espectacular de la villa que hace en la televisión los noticieros y series como El marginal


La película se titula Atenas, es decir, con  el antiguo nombre de la polis en la que un cuidado de sí no era posible si no se practicaba en relación con los otros. El título, entonces, se coloca en una tradición histórica que se remonta muy atrás, no la que se inaugura con la apatía neoliberal ni con el sensacionalismo de la tevé lumpen. 

De la antigua Atenas la película de César recupera la perspectiva política, el ser volcado hacia afuera, con los otros como posibilidad vital. Sin embargo, esta procedencia no lo obliga a optar por una estructura aristotélica de principio, desarrollo y conclusión, con catarsis y enseñanza incorporados. Lo único que faltaría para un cine villero es meterse en el cepo de ese clasicismo. 


Primero: González muestra que el registro real de la villa no es el del que llega a filmar imágenes de alto impacto y pasa como un turista o un publicista. Hay una mirada que no se puede impostar, que solo puede verse y escucharse desde los que nacen y mueren ahí en la villa. Segundo: esa diferencia de la mirada, capaz de poetizar sin estetizar, no le impone un realismo homogéneo. Las panorámicas de las calles de la villa a cielo abierto cruzado por el cablerío, las callecitas sinuosas recorridas por los perros, las edificaciones rudimentarias y hasta la perspectiva desde el auto de los canas alcanzan una sobria belleza porque no especulan con la estética. 

Pero el elemento realista de Atenas se ve interferido por inserciones de la interioridad de los personajes, con acercamientos que rompen con la continuidad temporal y con la cadencia normal de los movimientos, que interrumpen el sonido ambiente para sumergirse en un audio expresionista. En tercer lugar: González toma la decisión de tratar con un estilo diferente a los personajes burgueses: asistentes sociales, empleadores que pagan en negro, explotadores, aparecen como deliberados estereotipos que les devuelven a la mirada pequeñoburguesa el hábito de estereotipar al villero.


En Atenas González encara el problema de la estructura narrativa a la medida de su diferencia de punto de vista. Si bien Perse es la clara protagonista sobre la que el relato se organiza, su movimiento al salir de la cárcel  y tratar de reinsertarse en la realidad hostil de la Argentina actual es zigzagueante y la va cruzando con diversos personajes con los que establece vínculos de cooperación, de sumisión, de hostilidad, de simpatía o resistencia. Es decisivo que el autor haya elegido a una chica que sale de la cárcel después de un robo a mano armada, tanto como que esa elección no caiga en el falso dilema de esencializarla como delincuente ni  canonizarla como la buena salvaje, ni siquiera como víctima. Por eso, el plano final, abierto en más de un sentido, evidencia hasta qué punto cada paso que la película dio estuvo luchando contra las diversas trampas que las convenciones del cine tienden.

El sábado  el propio César González asistirá a debatir con el público sobre su película Atenas. A las 19 en Alvarez Thomas 1093. Se recomienda puntualidad.

miércoles, 31 de julio de 2019

Escuela Bomba, la película sobre la explosión en la escuela de Moreno es prohibida por el gobierno para proteger a Vidal

DOS DÍAS ANTES DE SU ESTRENO, EL INCAA IMPIDE LA PROYECCIÓN DE  ESCUELA BOMBA, DOLOR Y LUCHA EN MORENO


Recibimos esta comunicación y convocatoria de parte del director y equipo de producción de Escuela Bomba:

El lunes 29 de julio desde la Gerencia de Exhibición del INCAA nos informaron que no se presentará en el Cine Gaumont, como estaba programado, el film Escuela bomba, dolor y lucha en Moreno, bajo el argumento de que “la película no fue producida por el Instituto de Cine”. La película forma parte del conjunto de Estrenos DOCA 2019 y su estreno fue confirmado en todas las reuniones que DOCA tuvo con la Gerencia de Exhibición del INCAA; también se confirmó a través de diversas comunicaciones mantenidas vía mail hasta el día lunes 29 de julio.

Este largometraje documental pone sobre la mesa un tema incómodo: la desinversión y desinterés por la escuela pública en la Provincia de Buenos Aires y en todo el país, que se cobró dos vidas (la de la Directora Sandra Calamano y la del auxiliar Rubén Rodríguez) en la explosión de la Escuela Nº 49 del Barrio San Carlos, en Moreno, hace casi un año.

Seguiremos sosteniendo la difusión de la película como lo veníamos haciendo, a través de instituciones que creen que la educación pública es un derecho a ser reivindicado y exigido, cuya defensa implica, entre otras cuestiones, visibilizar su vulneración a partir de los procesos de abandono y desinversión por parte del estado. La convicción de que somos tod@s merecedores de condiciones dignas y seguras para aprender y enseñar nos guía en los pasos que estamos y seguiremos dando.

Convocamos a la prensa y al público a la proyección que sostendrá DOCA de Escuela Bomba, dolor y lucha en Moreno en el día y horario en que debería haber sido estrenada. Los esperamos el jueves 1 de agosto a las 20:00 hs. en la puerta del cine Gaumont, Rivadavia 1635, CABA.


Les solicitamos que colaboren difundiendo esta información por todas las vías que consideren pertinentes.

Andrea Corrado Vazquez
Directora Decana Dpto. de Educación

Javier Di Matteo
Vicedirector Decano Dpto. de Educación

Universidad Nacional de Luján Universidad Nacional de Luján

Director y Equipo de Producción de Escuela Bomba



Ver página en facebook sobre Escuela Bomba acá.

martes, 30 de julio de 2019

Redes sociales, viagra, drogas de diseño, anabólicos y botox (el progreso)

El tiempo pasa rápido y sin embargo pareciera que estamos cada vez más hundidos en el pasado. Algo más sobre Sábato y los amantes regresivos de la oscuridad en La otra.-radio del domingo pasado, clickeando acá




La segunda parte de La otra.-radio del domingo la dedicamos principalmente a hacer un poco de historia acerca del video Sabato y los amantes regresivos de la oscuridad (ver acá), que hicimos en 1995 en el Taller de Pensamiento Científico del CBC de la UBA, sede Paseo Colón, y que la semana pasada descubrimos accidentalmente que andaba circulando en la web. 

El Taller de Pensamiento tuvo una actividad de casi una década y media, pasó por diversas etapas, en algún momento se autonomizó de la materia IPC e incluso del CBC. En  nuestro recorrido pasamos por el Centro Cultural Rojas, por la Facultad de Ciencias Sociales y por Puan. Del Taller salió nuestra primera revista -cuando ya estábamos en Puan-, Parte de Guerra y, al disolverse el taller empezó a aparecer La otra

Es decir: aquel taller del CBC contiene el germen de lo que hoy es La otra. Algunas cosas cambiaron en estos años, por supuesto. Para empezar, el grupo de personas que fueron colaborando en las diversas etapas, así como el clima social en el que trabajamos. El Taller se inició el año de la caída del Muro de Berlín, atravesó todo el menemismo y tuvo su cimbronazo con la crisis de 2001. La otra es nuestra identidad desde 2003 en adelante y ya hemos atravesado la era kirchnerista y este tiempo sombrío del macrismo. En contextos cambiantes y con algunos integrantes actuales que ni siquiera habían nacido cuando el Taller empezó a funcionar, el espíritu que me anima a hacerlo es el mismo.

El pensamiento es una necesidad imperiosa porque, contra las apariencias de hiperconectividad, la información cuantiosa, el ajetreo político y el acelerado desarrollo de las tecnologías de la comunicación, el pensamiento sigue siendo una flor rara en este paisaje. Desde que fundamos el Taller en el 89 siempre tuvimos la certeza de que el pensamiento de ningún modo es una contemplación teórica, sino una de las tareas más hondas, poderosas y liberadoras que el ser humano puede hacer.

El malestar en la cultura es un dato que va reconfigurándose de una época política a la otra: puede llamarse "que se vayan todos" o "la crisis causó dos nuevas muertes"; puede llamarse "la grieta" o "mirá lo que estamos logrando juntos". Pero por más veloz que sea el tiempo y por más que en estas décadas la tecnociencia nos haya mostrado la impresión de una mutación aceleradísima de nuestra cotidianeidad, lo más difícil de correr de la escena ha sido este malestar. El sufrimiento no es un problema psicológico sino político y civilizatorio. Frente a ese fondo asordinado de dolor lo digno es pensar. A pesar de los espectaculares resultados de la eficacia tecnológica, no creo que nadie pueda decir que en el último cuarto de siglo el dolor humano haya registrado una curva descendente. El mundo es ahora incluso más cruel que cuando cayó el Muro. En la escala de una vida humana es imposible, por lo tanto, conservar alguna fe en el progreso. Esta creencia termina volviéndose el opio de los pueblos.


La persistencia del dolor no es de ningún modo un destino. Esto es lo que nos separa de la religión. Lo único que la sociedad de consumo le puede ofrecer al dolor colectivo son productos farmacológicos y promesas incumplidas. En todo esto, la tecnociencia hizo un aporte decisivo. 

Redes sociales, viagra, drogas de diseño, anabólicos y botox. 

Pero ni la medicalización del dolor ni el diseño tecnológico de las percepciones - proyecto intentado  en la era de la postverdad- alivian el sufrimiento masivo; al contrario, estos recursos tecnológicos, frutos de la férrea alianza de las llamadas ciencias "duras" y las "blandas" -que hoy operan articuladamente, como nunca antes en la historia- solo han variado las muecas del dolor sin ser capaces de suprimirlas. 

Lo que el progreso tecnológico hace es reemplazar una cara arrugada por el sufrimiento por otra cara entumecida por el botox, hasta perder la elasticidad expresiva del rostro humano. Quizá era esto a lo que se refería Nietzsche como "la era del nihilismo", antes de abrazarse al caballo.

Lo que las actuales tecnologías del sarcásticamente llamado "cuidado de sí" están logrando es transformarnos en cyborgs desdichados de rictus payasescos. Pensar sigue siendo la única puerta abierta hacia la libertad. Ojo: no estoy hablando de la libertad de pensamiento, uno de los inventos más mentirosos de la modernidad. El pensar nos libera ante todo de la mentira que continuamente se regenera mediante procesos de laboratorio social. 

Así es como veo a la distancia el debate que quisimos rozar en el video sobre Sábato y sus adversarios. 

No planteó bien el asunto Mariano Grondona cuando preguntó al escritor si eran más importantes los sentimientos o la inteligencia. Es un falso dilema que no puede responderse bien sin impugnar sus términos. Sábato, por ánimo de provocación o por su simpatía con el tardoromanticismo, exageró la capacidad de los sentimientos frente a la razón. Cuando fuimos a consultar al filósofo Juan Samaja, él dijo bien que el sistema económico en el que vivimos es capaz de manipular tanto la razón como los sentimientos. Esa frase es ahora más cierta que cuando Samaja la dijo. Lo que significa que, si hubo algún progreso, fue el de la manipulación tecnológica de nuestra existencia: hoy somos más manipulables que en 1995, cuando hacíamos el video.


Después Sábato tenía razón acerca del deterioro ambiental, del crecimiento de las montañas de basura, de los pesticidas cancerígenos y de la peligrosidad de los líderes del mundo en cuyas manos se entrega ciego el sistema científico. Duele ver ahora esa posición que no sé si atribuir a la ingenuidad o al cinismo con que el divulgador Leonardo Moledo nos aseguró que había sido mucho mejor que los EEUU tuvieran la bomba antes que los nazis y que, al fin y al cabo, solo se tiraron dos bombas en Japón, mientras el arsenal bélico "más complicado" solo se fue acumulando. Que lo dijera un defensor acérrimo del progreso como Moledo, durante años director del suplemento Futuro de Página 12 es una prueba patética de la indigencia del pensamiento progresista.

La pregunta por el sentido del paso del tiempo de la historia, la sospecha acerca de la idea del progreso, son asuntos sobre los que no creo que se haya avanzado un milímetro desde la caída del Muro o desde el momento en que hacíamos el video Sábato y los amantes regresivos de la oscuridad

Hoy ya no está Klimovsky para decirnos si este mundo le parece mejor que el que él abandonó con promesas de futuro. El tiempo pasa rápido y sin embargo pareciera que estamos cada vez más hundidos en el pasado.

De un poco de todo eso hablamos el domingo en la radio. Clickear acá.

lunes, 29 de julio de 2019

Salame

La doctrina peronista en el siglo xxi, a 15 días de las PASO: La otra.-radio para escuchar clickeando acá  


El tiempo es veloz. Escena del siglo xxi, para más datos Argentina, dos semanas antes de las PASO. Un importante dirigente político del campo popular, Aníbal Fernández, objeto en 2015 de una infame operación política mediática, que tuvo como benefeciaria directa a María Eugenia Vidal -al cabo pésima gobernadora de la provincia de Buenos Aires, como consecuencia de esa operación- dice algo propio de un salame. Le preguntan a Aníbal si le confiaría sus hijos a Vidal y él dice que no lo haría, que antes se los dejaría al dentista  Barreda.

El tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos: Barreda se hizo notorio hace no tanto por asesinar a su esposa, su suegra y sus hijas, alegando que durante muchos años fue maltratado por ellas. Se convirtió para la sociedad argentina en emblema de algo. Unos cuantos, en su momento, todos ellos machos e incluso machas, aplaudieron a Barreda. Pero el tiempo es veloz. La sociedad atraviesa un proceso de avance de la conciencia y de la praxis de las mujeres, no sé si decirle "revolución" porque esa palabra la usa hasta el macrismo. Pero lo que está pasando es fuerte. Hay todavía quedos que pueden aplaudir la aberración de Barreda, pero hoy tienen que pagar un costo, porque el femicidio pasó decididamente al campo de lo intolerable y lo que ayer era amor se fue volviendo otro sentimiento. Es decir, decir Barreda era una cosa años atrás y hoy otra.

Cuando Aníbal dice que Barreda es preferible a Vidal, dice más que una frase inoportuna en medio de una campaña electoral donde el sistema mantiene activa una máquina de captura de las palabras que van a usarse en tu contra. Dice algo malo, que no puede ser celebrado sino por energúmenos. El femicidio es límite y parece que a Aníbal, animal político que a veces huele el cambio en el aire, esta vez no le da la nariz. O por macho herido apela a una canchereada propia de un salame.

Así es como lo caracteriza inmediatamente no la máquina de captura del sistema sino una militante del campo popular, del propio Frente de Todes, Ofelia Fernández, la candidata a legisladora por CABA más joven de la historia, que también ella está en la mira de la máquina por cada cosa que dice. Y Ofelia usa palabras precisas, no exagera ni consiente. Dice:


"Lamentable lo de Aníbal Fernández de comparar a Vidal con un femicida. Invisibiliza dos cosas: 1) nuestra pelea por dejar en claro quiénes y cómo nos matan 2) que lo que en realidad le hace la gobernadora a las mujeres es hambrearlas, endeudarlas y recortar presupuestos elementales para que podamos salir de situaciones de violencia. Por suerte estamos las feministas para ubicar a estos salames y pedirles poco amablemente que nos dejen la política a nosotras".


Una persona que piensa de este modo es necesaria para la política del siglo xxi, seas peronista o cadorna. Incorpora diversas dimensiones de problemas arduos, se mueve por un campo minado, teniendo que enfrentar al mismo tiempo a la máquina de captura de las palabras que el sistema hace funcionar full time y el resto decadente del machismo que puede salir de la boca de un dirigente que ha sido valioso. Después sale Axel Kicillof, que es un actorclave para lograr derrotar al macrismo en estas elecciones, y redondea la idea:

"La comparación de Vidal con un femicida es penosa. Desde el primer día mi campaña se trata de proponer y discutir ideas y prioridades. No quiero una campaña sucia ni de agresiones. No es mi forma de hacer política" dice Axel. Veamos si los cumpas que salieron a darle a Ofelia también lo tratan mal al hombre que tiene que vencer a Vidal y al macrismo entero.


Pero el camino es largo y sinuoso y Ofelia está en la mira no solo de la máquina de captura sino además de muchos integrantes del campo popular que se creen habilitados a pararle el carro a "esta mocosa de 19 años" que no tiene la trayectoria del entrañable compañero que ha sido y es atacado por el sistema. Las luchas políticas son varias y no siempre convergen en una sola línea, por lo que ponerse en alguna posición se vuelve complejo. Los peronistas (incluso las peronistas) que apelan a la jerarquía del militante de trayectoria al que una mocosa no puede faltarle el respeto, por joven y por mujer, son también parte del problema. Hay restos de un peronismo que en el siglo xxi no sobrevive bien. El recurso a la trayectoria de un compañero de años al que "se lo respeta" y no puede ser cuestionado por una mocosa es parte del patriarcado que está crujiendo. ¿Es oportuno señalarlo cuando la corporación mediática está pendiente de cada pequeño error de los militantes del campo popular para descontar una ventaja?

Es imperioso. No solo es tácticamente oportuno, eso sería lo de menos. Tácticamente, si la palabra de Aníbal queda flotando en el aire el daño es mucho mayor que si se lo pone en su lugar. Silenciar por presunto compañerismo la guarangada es sumir a todo el campo popular en el barro de la complacencia con el femicidio. Alguien dice, como bajándole el precio a los dichos de Aníbal, que vamos a morir de literalidad. Otros manifiestan su fastidio por el exceso de corrección política.

Pero en el presente algunas nociones del siglo xx ya no van. La incorrección política, por ejemplo, es la retórica del ultraje neoliberal. No podemos ser cínicos ni graciosos acerca de la corrección política. No es corrección. El machismo que lleva al femicidio es intolerable hasta en los chistes o en las metáforas ingeniosas. Si sos un piola que hace política con el gracejo popular, avivate de que los chistes sobre Barreda ya no dan gracia sino asco. Y si tenés una noción de compañerismo que te lleva a querer disimular una barrabasada que forma parte de un orden de cosas que naturaliza el femicidio, entonces revisá tu idea del compañerismo.

¿Es prudente callar? No, es malo callar. El que calla otorga. Hay instantes en los que es preciso hablar, bajo pena de que tu silencio quede del lado de la muerte. La doctrina que nos legó el General no alcanza para todo, porque hay cosas que ni él, que se anticipó a tantas cuestiones, pudo imaginar. Entonces es una suerte que una chica encuentre la palabra justa para caracterizar al compañero Aníbal: es un salame. 

En la primera parte de La otra.-radio estuvimos hablando de eso con la participación de algunos de los integrantes más jóvenes del staff. Con toda pertinencia nos detuvimos a escuchar una canción de la nueva camada de raperos que trabajan con mucha agudeza sobre el lenguaje. ACRU y WOSdicen con poesía filosa:

Zigzagueo en el humo hasta que taggeo el muro
Ataco con verdades así te masacro el rumor.


La primera parte de La otra de este domingo se puede escuchar clickeando acá.

viernes, 26 de julio de 2019

Sábato y los amantes regresivos de la oscuridad


Durante los años 90 coordiné conjuntamente con el psicoanalista Héctor Fenoglio un Taller de Pensamiento Científico, una actividad de extensión cultural vinculada a la materia IPC del CBC de la UBA. En el marco de la cátedra dirigida por Esther Díaz, el taller se propuso producir algunas obras que evitaran los modos anquilosados del discurso académico. Entre ellas, una serie de videos -en pleno auge de las cámaras de S-VHS-, cinco en total, agrupados bajo el título genérico de CBC Nius.

El quinto capítulo de esta serie fue Sábato y los amantes regresivos de la oscuridad. En él capturamos una polémica que en ese momento flotaba en el aire. La discusión se desató en el año 94, a partir de unas declaraciones televisivas de Ernesto Sábato en el programa de Mariano Grondona, Hora Clave. Sábato se refirió en ese programa a su paso por la ciencia y las reservas que le producía la creencia en el progreso científico. Esta polémica es un clásico que ya se había discutido mucho antes y se seguiría discutiendo después. Es lamentable que hoy se piense tan poco en esto, cuando el poder de la tecnociencia en nuestras vida cotidiana es casi omnímodo.

Esther Díaz

En la década del 30 Sábato había llegado a participar en proyectos de primera línea mundial, en el Laboratorio Madame Curie en París y en el Massachusetts Institute of Technology, cuando se investigaba la fisión del átomo de uranio. Algún quiebre se dio en su existencia por el cual el científico joven y promisorio abandonó repetinamente esa carrera, se dedicó a la literatura y la pintura, e incluso llegó a enemistarse con sus excolegas científicos por esa decisión. Sábato explicó los motivos filosóficos que lo llevaron a distanciarse y renegar de su vocación científica en algunos libros que quizá sean, finalmente, los más interesantes que escribió: Hombres y engranajes y Heterodoxia, entre ellos. No fueron estos los que lo hicieron muy famoso, sino sus novelas de ficción.

Gregorio Klimovsky

En los 90, Sábato había llegado a gozar de un prestigio social que eclipsaba su controvertida intervención durante la dictadura. El 19 de mayo de 1976 participó de una reunión con el genocida Jorge Videla, junto a Jorge Luis Borges, el presidente de la Sociedad Argentina de Escritores Alberto Ratti y el cura Leonardo Castellani. La reunión de los escritores con Videla se hizo dos semanas después del secuestro del escritor Haroldo Conti. La pareja de Conti, Marta Scavac, se había acercado a los escritores con la intención de que ellos le reclamaran al dictador por el paradero de su compañero. Hay versiones discrepantes acerca de quién le reclamó a Videla por Conti. Algunos le reprocharon a Sábato durante años que se hubiera negado a hacerlo; en cambio, se dijo, quien sí reclamó por Conti fue Leonardo Castellani, el cura nacionalista y divulgador de Kierkegaard en Argentina. Pero otros testimonios defendieron a Sábato, afirmando que efectivamente él le entregó a Videla una lista de escritores desaparecidos. A la salida de ese almuerzo, las declaraciones de los escritores solo suman sombras a su memoria. Dijo Sábato: "El general me dio una excelente impresión. Se trata de un hombre culto, modesto e inteligente. Me impresionó la amplitud de criterio y la cultura del presidente". Borges agregó: “Es todo un caballero”. 

En los 80, con la post dictadura, Sábato recibió la oportunidad de diluir ese episodio infame presidiendo la CONADEP, convocada por Alfonsín con la intención de reparar simbólicamente los crímenes del terrorismo de estado. El informe final de la CONADEP, en el que figura la lista parcial e incompleta de los desaparecidos que la comisión llegó a recopilar, fue prologado por un texto que se atribuye también a Sábato, en el que se expone la muy criticada teoría "de los dos demonios": el demonio "de la subversión" y el otro, "infinitamente peor", en palabras del autor, de los terroristas de estado. Esta teoría, que equiparaba el estado terrorista con las bandas insurgentes y exculpaba a las clases dominantes que habían impulsado la matanza, encontró una cierta aceptación en el establishment durante los años alfonsinistas. La mayoría de los organismos de derechos humanos recusó esta lectura estatal del genocidio, a la que consideró un subterfugio para perpetuar la impunidad que el juicio a las Juntas había interrumpido, aunque finalmente el propio Alfonsín reanudó con sus repudiables leyes de Punto Final y Obediencia Debida.

Leonardo Moledo

Todo esto es para explicar un poco el contexto alrededor de la figura de Sábato en los 90: había atravesado todas estas controversias y logrado mantenerse como un referente cultural. Después de su muerte, el discutido prestigio literario de Sábato terminó por evaporarse, ayudado seguramente por las mencionadas sinuosidades políticas antes mencionadas.

Pero sus críticas al cientificismo nunca, ni aún hoy, dejaron de tener interés. En el Taller de Pensamiento decidimos hacerle una entrevista a él, a sus contendientes y a otras figuras vinculadas a las ciencias y la epistemología. Era la oportunidad de encarnar en figuras concretas de nuestra sociedad de ese momento las ideas cuya discusión nos interesaba promover.

Enrique Marí

Una mañana fuimos a la casa de Sábato en Santos Lugares. Nos recibió durante media hora y registramos esa conversación con nuestra cámara. Luego incorporamos el testimonio de su adversario, Gregorio Klimovsky, que tildaba a Sábato de oscurantista: él fue quien nos dijo la frase que finalmente fue el título del video: Sábato y los amantes regresivos de la oscuridad. (Klimovsky también había formado parte de la CONADEP). Entrevistamos al divulgador científico Leonardo Moledo, durante años director del suplemento Futuro de Página 12. Moledo asumió durante nuestra entrevista una defensa tan cerrada del cientificismo que lo llevó a relativizar el horror de arrojar la bomba atómica en Hiroshima. Pueden ver en el video cómo lo dice. Además entrevistamos a los filósofos Esther Díaz, Juan Samaja y Enrique Marí, quienes añadieron otros matices políticos y epistemológicos a la discusión en torno a la ciencia, la tecnología y sus aplicaciones.

El video yace arrumbado en algún rincón entre mis cosas, sin que yo pueda verlo. Ya no tengo un reproductor de vhs; si lo tuviera, no sé con qué imagen me encontraría cuando intentara reproducirlo. Hace pocos días un amigo me avisó que está subido a youtube en dos partes. Ni idea tengo de quién lo subió. Así que en seguida lo busqué, no sin cierto temor por reencontrarme con algo que habíamos hecho 24 años atrás, junto a Héctor Fenoglio, Gustavo Balbuena y Laura Hayes. También colaboró en la edición Mariano Calabrese de la FADU y un grupo de estudiantes de la materia: María Jaunarena e Iván Silvero, entre los que recuerdo.  

Juan Samaja

Me resulta difícil tomar distancia crítica con una obra hecha hace tanto, porque lo que más veo al verlo es la época en la que lo hicimos y la alegría de hacerlo. Me había olvidado de que en medio de los testimonios habíamos insertado fragmentos de Tiempos Modernos, 2001: Odisea del Espacio e Hiroshima mon amour. Mi lazo sentimental con el video no me deja asegurar que conserve algún valor. 

Pero pienso que sí: no solo por los testimonios directos de Sábato y todas estas figuras relevantes de la epistemología local de fines del siglo. No sé si habrá otros registros de Juan Samaja, Enrique Marí y Leonardo Moledo, todos ellos ya fallecidos. Aparece mi aún amiga Esther Díaz, con su look muy noventista. Tampoco sé si Klimovsky aparece en otro registro formulando su clásica falacia del martillo, un lugar común cientificista para eludir el compromiso político de la producción científica y adjudicarle una neutralidad meramente instrumental. Klimovsky declama ante cámaras un elogio de la libertad de investigación, a pesar de que por esos mismos años cumplió desde el poder académico el rol de inquisidor de las cátedras del CBC que incorporamos en los programas a autores como Nietzsche, Heidegger, Foucault y Feyerabend. Moledo y Klimovsky extreman aquí su defensa acrítica de la ciencia, frente a las ácidas ironías de Sábato. Llegan a confundir cualquier cuestionamiento al cientificismo con una propuesta de retorno a las cavernas, o un intento de "detener el progreso científico", como dice Moledo, que ni siquiera parece comprender bien la posición de Sábato. Samaja, Marí y Díaz exponen la a esta altura ineludible vinculación de la producción científica con el contexto económico que la posibilita, sin que esto implique ningún retroceso romántico.


Me convenzo de que hay algunas virtudes en el video: muestra miradas muy contrapuestas sin cerrar la discusión, involucra la pasión polémica respecto de un tema que se suele tratar con abulia académica. Los interrogantes que plantea sobre el progresismo cientificista me parece que están muy lejos de haber perdido vigencia. Creo que lo voy a volver a proyectar en mis clases.

Como sea, esto que acabo de rescatar de mi propio olvido es un paso que merece figurar en el blog La otra. Si tienen un rato véanlo.

Primera parte:



Segunda parte: