sábado, 15 de junio de 2019

Moral sexual y patrimonio

Decir de mujeres. Escritos entre psicoanálisis, política y feminismo

Corisca e il satiro, pintura de Artemisia Gentileschi

por Lidia Ferrari [1]

El orden jurídico respecto de estos delitos contra las mujeres está en relación estricta con un orden económico y político determinado. En los discursos moral y jurídico siempre hay algo que proviene de la organización económica de los bienes. En este caso se trata de la tutela del honor, pero que en el fondo apunta a la tutela al patrimonio [2]. Ya está presente en el derecho romano en la figura del Pater familias y la distribución de lugares en torno a una biopolítica que regula la organización sexual, en cuanto a derechos y obligaciones de hombres, mujeres y esclavos, y que imponía una moral sexual y política estrechamente unidas. Así decíamos en otro lugar sobre la circulación sexual y moral en la antigua Roma que “la preocupación por la potencia viril y la fecundidad no se derivaba de una inquietud de tipo narcisista del Pater Familias sino, sobre todo, de los intereses en juego en la economía familiar respecto de la posesión de bienes y propiedades" [3]. De la misma manera, la preocupación por la honestidad de las mujeres y la moral que le corresponde está basada en la preocupación de tutelar el patrimonio a fin de evitar matrimonios desiguales o dispersiones del patrimonio.

Durante siglos existirá la figura del delito “stupro simple”, o sea la relación sexual sin uso de la violencia y con el consenso de la mujer, sostenido en una moral en la que cualquier relación sexual fuera del matrimonio era condenable.

El caso judicial de Artemisia pertenece a la categoría de “stupro non violento qualificato dalla promesa di matrimonio” y era un tipo de casos frecuentes en los tribunales florentinos del Quinientos y Seiscientos. La seducción por promesa de casamiento constituye un agravante que puede dar lugar a penas más severas pero que no modifica la esencia del delito, que es la violación de la castidad de la mujer, como símbolo del honor familiar. Se trata de reparar el honor ofendido, pero en ningún momento es objeto de protección la voluntad de la mujer. En Italia, hasta 1981, el código penal permitía extinguir el delito de violencia carnal contrayendo matrimonio. Recién en 1996 el delito de violencia sexual en el Código italiano pasó de ser un delito contra la moral pública y buenas costumbres a ser un delito contra la persona.

En los términos actuales, el consentimiento de la mujer invalida el carácter de violación. Muchos de los argumentos recientes para devaluar la palabra femenina cuando denuncia acoso es sugerir su consentimiento o su aceptación, cuando no la seducción. La mujer debe demostrar que ha sido forzada. Eso también existía en la legislación que estamos tratando, pero el consentimiento de parte de la mujer por seducción del hombre no la hacía responsable de lo sucedido.

Su consenso a la relación sexual como fruto del engaño o la seducción supone que tampoco se trata de su voluntad, sino de una “caída” en la seducción que se ubica en la malicia del lado del hombre, mientras que del lado femenino se ubica la fragilidad y la vulnerabilidad [4].

Durante el proceso, Artemisia y Agostino son confrontados entre sí, y se someterá a Artemisia a tortura. La tortura se empleaba para obtener de la víctima una confesión, tomada como medio de prueba y al mismo tiempo como forma de expiar la culpa. Esto le permite a Artemisia lavar la infamia, pues bajo tortura declaró lo mismo que sin ella.

Si nosotros incluyéramos en el análisis de este caso la posibilidad de que Artemisia hubiera aceptado las relaciones posteriores a la violación siguiendo su deseo y voluntad y no sólo por la promesa de matrimonio, se filtraría una invalidación no sólo moral, sino que le haría perder el derecho al proceso. El problema es que así se procede en la actualidad. Cualquier rasgo que permita sospechar que hay algún deseo femenino puesto en juego provoca la inmediata sospecha sobre la honorabilidad femenina y sobre la validez de su reclamo. Provenimos de una historia en la cual que la mujer se involucre con sus deseos eróticos por fuera del marco legitimado por el poder - en cada época diferente- supone que deberá ser juzgada.

Es necesario pensar en lo que la seducción tiene de bifásico, lo cual no significa, como se quiere hacer creer, que entonces no hubo violación porque ella consentía. Como si las dos únicas lecturas fueran: Artemisia era una joven víctima pasivamente engañada o su reverso, una mujer deshonesta moralmente, como acusa Tassi en su defensa y, por lo tanto, de moral réproba y no sujeta a la tutela jurídica. Pareciera una coartada por la cual se le restituye a la mujer la actividad, es decir su lugar como sujeto deseante y con voluntad pero, al hacerlo, se la configura como culpable casi exclusiva de lo que le ocurre. Pareciera difícil en nuestra cultura ubicar a las mujeres por fuera de esos dos tipos bien estudiados por Freud en la configuración de la eroticidad masculina: la madre (santa) o la puta.

Como dice Ferraretto [5] la estrategia narrativa de los querellantes durante el proceso se adecuó al modelo elaborado por los juristas. Por eso son necesarios testigos no tanto del delito, sino de la buena reputación de Artemisia, pues debe demostrar que es una mujer honesta y engañada. A pesar de que parece haber quedado bien atrás este modo de concebir el lugar de la mujer en la circulación deseante de la sociedad, cuando se hace actual el problema relativo al ejercicio del poder (cualquiera fuese) para subordinar los deseos de las mujeres, no hay manera de no caer en esto que sería una especie de aporía para tratar el problema. Si se reconoce el deseo de la mujer en juego en las relaciones que establece, recae en calidad de mujer deshonesta y por eso causante de los males que padece. Si no se reconoce su deseo involucrado se convierte en víctima pasiva y no hay nada en ella que esté concernido en lo que le sucede.

La relación directa entre la falta de honorabilidad y la complicidad o la culpabilización de la víctima, es una línea que avanzará moral y judicialmente hasta nuestros días. En la década del ’70 en un examen oral para una materia de la carrera de abogacía de la UBA, un profesor hace una pregunta a su alumno sobre el tema violación. Saca una aguja y le pide al alumno que intente enhebrarla, pero mueve la aguja de tal forma que se torna imposible. Para este profesor era la prueba de que la mujer que no quería ser violada, no lo era.

NOTAS

[1] Fragmento del capítulo Psicoanálisis y feminismo. "Artemisia: ¿mujer artista o mujer violada?" del libro Decir de mujeres. Escritos entre psicoanálisis, política y feminismo. Este texto se ocupa de la artista Artemisia Gentileschi, italiana del siglo XVII y el proceso jurídico por violación llevado a cabo en Florencia, Italia, en 1611.

[2] La palabra patrimonio proviene del latín patrimonium que es el conjunto de bienes de familia cuya titularidad jurídica corresponde al jefe de la familia, por lo general el pater familias.

[3] Ferrari, Lidia. La diversión en la crueldad. Psicoanálisis de una pasión argentina. Buenos Aires, Letra Viva, 2016. Pag. 82.

[4] Anche in caso de consenso femminile –si dirá- non si tratta di una reale e libera adesione all’atto carnale, ma di una “caduta”, attribuibile alla malizia dell’uomo e alla naturale fragilitá femminile”. Ferraretto. Ob. Cit. Pag.  9. 

[5] “Questa estrategia narrativa che le querelanti adottano adeguandosi al modello elaborato dai giuristi, non riguarda solo dei momenti topici, quali il corteggiamento e la deflorazione, ma anche l’uso di un linguaggio appropriato”. Ferraretto. Ob. Cit. Pag.  14.

jueves, 13 de junio de 2019

El paisaje era en cierto modo diferente antes del huracán

Ilustración: Carmen Cuervo
En un pueblo rural podés escuchar que dicen
que es más tarde ahora
que lo que parecía ser el otro día
antes del huracán.

En un pueblo rural nada cambió demasiado
pero algunos árboles están caídos
y el paisaje era en cierto modo diferente
antes del huracán.

Pero las cosas serían iguales
ah, después del huracán.


En un pueblo rural podés escucharlos rezar
si una bomba cae
que el viento nunca venga para este lado
antes del huracán.

Pero, ah, las cosas serían iguales
ah, todo volando por el aire
después del huracán.

En un pueblo rural podés escuchar  que dicen
que es más tarde ahora
que lo que era el otro día
antes del huracán.



miércoles, 12 de junio de 2019

Gato Peceto: fórmula por default


¿Dónde reinó la algarabía con la nominación de peceto como candidato a vice macrista? En los mercados, que parecen seguir los vaivenes de la política argentina a través de los medios corporativos y sus inmensos recursos propagandísticos, más bien rústicos. Como tuiteó @lacorrientek en un post notable: "Efecto Pichetto: el riesgo país se hunde al doble de la cifra en que lo dejó Cristina". La fuente de la que emana la algarabía, entonces, son los grupos mediáticos que apuntalan al régimen desde su llegada al poder y mucho antes aún. 

La sensación que esta tarde se quiso trasmitir, dirigida a sujetos de atención volátil, es que el remplazo de michetti por peceto fue una movida estratégica deslumbrante, que incorpora al régimen a uno de los líderes populares más venerables de los últimos 70 años -que en realidad viene colaborando con ellos desde que asumieron. El esmerado diseño intenta espejar la conmoción que hace unas semanas produjo el anuncio que hizo Cristina de la precandidatura de la fórmula FF. En realidad, el ofrecimiento a peceto es un eslabón más en la cadena de reacomodamientos que inició Cristina cuando alteró todas las previsiones que se hacían desde hace un año y medio sobre el escenario electoral. Los damnificados de la jugada de Cristina fueron:

- Schiaretti, que en pocas horas vio esfumarse su relevancia como jugador de las grandes ligas, luego de lograr una excelente elección del cordobesismo.

- Alternativa Federal: un experimento fallido en el que el establishment empeñó 6 meses, para diseñar un peronismo peronoico, es decir: haciendo de cuenta que el kirchnerismo nunca sucedió y que el liderazgo popular de Cristina está liquidado.

- Massa: que de tan astuto terminó negociando desesperadamente la derrota de su tacticismo de embajada, mientras los cuadros más valiosos que lo acompañaron en su aventura se fueron alejando uno tras otro. Su negociación infinita lo encuentra vacilando entre defender con uñas y dientes la simbólica intendencia de Tigre o desgastar al frente popular, exigiéndole unas PASO que perdería, pero que también le haría perder tiempo y energía electoral a la fórmula FF. 

- El pro antiperonista, que estuvo dos años intentando instalar el cuento de los 70 años de decadencia peronista y terminó cediéndole un estrellato crepuscular a un peronista decadente de 70 años que fue parte del plantel estable de todo el período que ellos dijeron aborrecer. The last picture show: cambiaron pasado por pasado.

- El duranbarbismo y el marcospeñismo, que durmieron confiados en atravesar una campaña con Cristina acosada en los estrados judiciales y una revolución cultural que restaurara el orden de la década infame con fachada de lánguida postmodernidad.

¿Cuánto durará la algarabía inducida por la fórmula política más desangelada que los argentinos hayan tenido que considerar jamás entre sus ofertas electorales? Si tenemos en cuenta el carácter espasmódico de este período de breaking news efímeras, muy pronto el régimen deberá acudir a operaciones más cruentas, porque peceto hablando contra los inmigrantes en estudios de televisión con bajo rating no brinda atractivos perdurables cuando reina el zapping. Peceto puede bolsonarizar la campaña con una articulación discursiva de la que macri no es capaz y esto haría correr aún más al PRO hacia la derecha dura, consolidando al núcleo social más retrógrado, un repliegue de los cavernícolas sobre sí mismos. 

Peceto no porta un gramo de peronismo a la fórmula, ni siquiera arrastra a un centenar de peronistas. Concediendo que lo hiciera, no tendría espacio para practicarlo en un gobierno que solo puede ofrecer más violencia y penuria social. La malaria es grande y al régimen le hará falta en esta campaña algo más: algún cadáver notorio, un fraude a gran escala, algún exabrupto de Comodoro Pis, de final incierto, alguna escaramuza anti-institucional que intente evitar las elecciones libres. 

Una certeza: a diferencia de la fórmula FF, en la que quien tiene los votos aceptó ocupar un segundo lugar para favorecer acuerdos más amplios, en el caso de macri/peceto estamos ante una fórmula por default. macri no consiguió un vice mejor y peceto no tenía otra forma de sobrevivir en la escena más que aceptando esta oferta. En el mejor de los escenarios para ellos, si los argentinos terminaran votándolos, asistiríamos a un período de disolución nacional en el que ambos quedarían como las caras visibles de la catástrofe.

Pero la sociedad argentina no parece tener muchas ganas de suicidarse.

martes, 11 de junio de 2019

La memoria es la lengua que siempre va a dar a la muela que más duele

La otra.-radio del 10/6/2019, para descargar clickeando acá

Ilustración: Carmen Cuervo

Con la frase que da título a este post dimos por terminada la reciente emisión de La otra, en la que pasamos por cosas que nos gustan mucho, cosas que nos llenan de amor y gracias y otras que nos dan rabia. Habíamos empezado escuchando a Karina, la Princesita, "Corazón mentiroso", que dice

Ya no vuelvas
contigo corro yo peligro
el corazón lo tienes frío
eres un ladrón de amor
se acabó tu mentira, se acabó
se acabó y te digo
basta, basta, basta.


Mentiroso, corazón mentiroso

No tienes perdón, estás muy loco...


Que puede que esté dedicada al sátrapa que nos gobierna, esperemos que por poco tiempo más, haremos lo posible, o a massa, con el que parece que vamos a ir aliados pero igual no le creemos nada y sabemos que en cualquier momento se puede mandar alguna como saludar al perseguidor político de Milagro Sala, el miserable Gerardo Morales. Como un entrevero de amores y odios este programa. Por ejemplo, nos extasía recordar la primera vez que vimos Juan Moreira y algunos pudimos darnos cuenta ahí que el cine puede ser una experiencia gloriosa, algo que se renueva cuando acabamos de ver Dolor y gloria, la última obra maestra de Almodóvar. Vamos a ampliar muy pronto la sensación de júbilo en que nos coloca Pedro en sus mejores momentos -y este es uno de ellos. No es un buen momento, en cambio, para Guillermo Moreno, a quien en una nota dura pero justa Horacio Verbistsky ha defenestrado, como por otra parte lo viene haciendo desde que Moreno empezó a destruir la credibilidad de las estadísticas públicas en su paso por el INDEC, un instrumento que es imprescindible para calibrar las políticas de un estado más justo, que precisamente Moreno se encargó de arruinar, lo que a la larga ocasionó una ventaja para el enemigo, que puede mentir ahora sobre los pobres o los índices de inflación con el pretexto de que en la época de Moreno se dibujaba cualquier cifra. Puede que en algún momento Néstor dio poder e instrucciones a Moreno para que deformara las estadísticas, pero su irrupción en el INDEC fue tan brutal que aún estamos pagando sus consecuencias. Moreno se autonomizó y durante buena parte del gobierno, ya muerto Néstor, nadie podía manejarlo, hasta que Kicillof se hizo cargo del Ministerio de Economía y planteó que el descrédito que Moreno causó a las estadísticas públicas eran incompatibles con el manejo de la economía de un gobierno popular. Y Cristina optó por Kicillof y Moreno tuvo que irse con la música a otra parte. Y su condición de peronoico old style cada vez cuaja menos con las necesidades de un frente popular que aspire a recobrar el manejo del estado. Moreno es un personaje bizarro que sigue gozando de las simpatías de parte del campo popular, pero más por motivo de su retórica pintoresca y su machilrulismo kitsch que por sus horribles posiciones políticas actuales. Es al campo popular lo que puede ser Ricardo Iorio al rock. Incluso entre algunos integrantes del staff despierta sentimientos encontrados, aunque para quien esto escribe bien se le podría aplicar lo que dice la canción de la Princesita con la que comenzamos el programa. Ahora que estamos emprendiendo el camino de reconstruir una mayoría muy amplia para recobrar el poder, cuando tenemos que convivir con personajes que nos resultan francamente sospechos como massa, el socio político de Morales, una nota como la que Verbitsky publicó el domingo sobre Moreno nos interpela acerca de si acallar las críticas a algunos integrantes o aspectos de un movimiento político tan heterogéneo no es una manera de ayudar a que todo se arruine y, en cambio, si levantar la voz cuando nos parece que algo está haciéndose mal no puede ser una manera para volver mejores. Si ganamos, la cosa igual va a ser difícil, no solo por los enemigos que estarán conspirando desde el primer minuto, sino por algunos de los aliados que pronto podrían volver a mostrar que su compañía era peligrosa.

Lo anterior es todo un párrafo.


"La memoria es la lengua que siempre va a dar a la muela que más duele" escribió Guillermo Saccomanno.

Pero si nos pasó algo muy bueno en la trasnoche del domingo fue descucbrir a un músico que nos trajo Santiago Segura, el inglés Martin Newell, que quizás ninguna otra radio del universo pasa aparte de La otra. Newell hace la música más maravillosa pero nunca se puso las pilas para ser famoso. Hay muchas cosas buenas que nos falta conocer. Y eso puede ser bueno o malo, según como se lo mire.



You would live so fast
'Til your time was past
Lonely runner
With a look so fine
You could turn dark time
Into colour.

And a gallant just for a day
'Til the cheers have faded away
To the opium world
Of the green-gold girl of the summer.


domingo, 9 de junio de 2019

La lucha por la verdad no debe tener banderías


"La lucha por la verdad no debe tener banderías" termina su imprescindible nota de hoy Horacio Verbitsky.

"Por la verdad" (perdón foucaultianos, perdón nietzscheanos, que hace años renunciaron a ella).

Verbitsky refelxiona acerca de su compromiso periodístico con la verdad, simultáneo con su posición política (incomparable en persistencia, firmeza y eficacia con la de cualquier otro periodista argentino contemporáneo).

El Perro atravesó como periodista más de medio siglo de una Argentina que suele hacer trizas muchas trayectorias profesionales. El Cohete a la Luna lo encuentra en un momento brillante de su carrera y le permite reflexionar acerca de su práctica integral. Para eso, se refiere a sus posiciones publicadas tempranamente contra el carácter altamente nocivo que tuvo Guillermo Moreno durante los años kirchneristas, gobiernos que Verbitsky apoyó en sus puntos esenciales.

Hay muchos peronoicos que consideran a Moreno algo así como el paradigma del "peronismo puro", si tal cosa existiera. Lo cierto es que la desastrosa gestión de Moreno facilitó grandemente la tarea sucia que desde 2015 hizo el macrismo. Néstor y Cristina tardaron en comprenderlo, pero finalmente Kicillof fue el encargado de poner fin a la ejecución del daño morenista. Los efectos de ese daño los seguimos viviendo.

Ahora Moreno pasó a integrar la lista de mediáticos bizarros en un grupo en el que lo acompañan Santiago Cúneo, Alfredo Olmedo, Julio Bárbaro, Luis Juez o Javier Milei. Divertimento para las cloacas televisivas.

Aún hoy hay peronoicos y kirchneroicos confundidos que consideran a Moreno un soldado de la causa patriótica, a pesar de sus bravatas machistas, macartistas y reaccionarias. Alguien me comentaba hace poco: "Moreno todavía se quedó en el palco de Ezeiza".

Más allá de este personaje, la nota de Verbitsky sirve para pensar los vínculos inescindibles entre política y verdad. Perdón foucaultianos, perdón nietzscheanos.

Si todavía no leyeron la nota, la encuentran acá.

Algo salió mal: Facundo Manes defenestró al macrismo y a la Legrand de un solo saque

"Estás muy macrista, Mirtha": el neurólogo le dijo lo obvio en sus propias narices


La producción de la Legrand habrá calculado que invitar a Manes le rendía políticamente. En pleno auge de los rumores acerca de que macri le había ofrecido al neurólogo la candidatura a vicepresidente. La centenaria almorzadora se deshacía en elogios hacia la gestión oficialista y al médico se le ocurrió recordar el estado calamitoso de los hospitales y el dispendio banal de los fondos públicos en fachadas superfluas. Pero no todo es cotillón y cayó la anciana en la volteada: "Estás muy macrista, Mirtha", la fulminó Manes. Tan luego a ella, que está acostumbrada a dejar pagando a sus invitados cuando la contradicen. Mal regreso. Y encima Lanata...


sábado, 8 de junio de 2019

Sé que las piezas encajan porque las vi caer


Sé que las piezas encajan
porque las vi caer
corroídas y humeantes
con diferencias insalvables
pura intención forzada
dos almas se ponen en movimiento
y se van desintegrando
a medida que intentamos comunicarnos.

La luz que enciende nuestro fuego
quema el hueco entre nosotros
y ya no logramos siquiera
expresar el agobio final.

Sé que las piezas encajan
porque las vi caer
sin culpas ni reproches
esto no significa que no quiera
señalar con el dedo y culpar a los demás
mientras el templo se cae
para juntar los pedazos
y recuperar el habla.

Vale la pena
la poesía que viene de la cuadratura del círculo
vale la pena
encontrar belleza en la disonancia.

Hubo un tiempo en que las piezas encajaban
las vi caer
corroídas y humeantes
estranguladas por nuestra codicia.

Hice los cálculos que pude
para conocer los peligros
de nuestro segundo enigma
condenados a derrumbarnos
a menos que creciéramos
y ahondáramos nuestra comunicación.

El silencio frío tiende a atrofiar
todo sentido de compasión
entre hermanos que se supone que se aman.

Sé que las piezas encajan.


miércoles, 5 de junio de 2019

Desconcierto y malhumor en los focus groups de campaña

La otra.-radio del domingo pasado para escuchar clickeando acá 


Cuando cada medianoche de domingo / madrugada del lunes llega la parte en la que hablamos de la coyuntura política siempre tenemos que decir que fue una semana intensa. Siempre es cierto. Y parece que va a seguir así no se sabe hasta cuándo. La intensidad argentina. 

El tablero se alteró hace unas semanas cuando Cristina anunció su candidatura a vicepresidenta y forzó al resto a reconfigurarse. El gobierno intenta algún truco para recuperar el centro, con grandes dificultades para hacerlo por el desastre que su gestión provoca en gran parte del pueblo. Como no tienen ni tendrán buenas noticias para dar, su único plan es sacudir a la población con operaciones del aparato de propaganda oficial, en coordinación con los jueces adictos y los servicios de inteligencia.

El sector que Pichetto intentó construir con el nombre de "Alternativa Federal" se fue desgajando día a día después del anuncio de la fórmula FF.

Uno de los integrantes iniciales del espacio diseñado por Pichetto se vio particularmente sacudido por la fórmula FF: Sergio Massa. Desesperado por el exceso de posibilidad y la falta de realidad, Massa vio cómo su ancha avenida del medio se angostaba hasta hacerse intransitable. Si en los próximos 4 años siguiera gobernando el macrismo, su mentirosa equidistancia lo dejará como cómplice de la disolución nacional. El límite de Massa se lo marcan sus propios aliados. Los mejores que tenía ya lo abandonaron. La gran mayoría de los que le quedan lo presionan para que se integre al frente que puede derrotar a macri en octubre. La ambivalencia ya es insostenible. Massa sigue estirando su definición y acrecienta la desconfianza de todos. Cada día que pasa cavilando su credibilidad vale menos. Lo que hace valer es su poder de daño contra el campo popular para maximizar sus ventajas. No quiero imaginar lo que sería una Argentina gobernada algún diá por Massa.

La coyuntura de cada semana parece intensa: ni siquiera nos alcanzan las dos horas de programa para hablar de todo lo que planeamos. Como decía aquella vieja canción de Lennon: "Always something happening and nothing going on...". No es exactamente que no pase nada, pero no todas las noticias que suenan explosivas terminan por mover la aguja.

En estos días se están alineando las relaciones de fuerza que van a regir en los próximos cuatro años, que pueden llevarnos a una profundización de la devastación macrista o al comienzo de una recuperación popular y democrática.

Si ampliamos la mirada, podemos percibir el extendido empate histórico entre las fuerzas populares y antipopulares que desde hace décadas no pueden definir la partida. Una pulseada persistente que convierte a la Argentina en una rareza en la escena política global. Cuando el neoliberalismo se impone en gran parte del planeta como una naturalidad ineludible acá la seguimos peleando. El Financial Times se erige en vocero del orden mundial y mira azorado a un pueblo resistente: "Argentina debe rechazar el regreso del peronismo""El movimiento populista ha dejado un sendero infeliz de fracasos durante siete décadas, desde los controles de precios hasta la nacionalización y la manipulación de los tipos de cambio, respaldados por un endeudamiento insosteniblemente alto". Son incorregibles.

El totalitarismo neoliberal no necesita de la verdad, perdón Foucault, necesita de la mentira, y por eso omite que los gobiernos de Néstor y Cristina tuvieron un sesgo fuertemente desendeudador y que la obediencia macrista al orden mundial es la que bate récords de endeudamiento. El mundo no renuncia a borrar de la faz de la tierra la anomalía argentina. Desde 1945 no lo viene logrando.

El apoyo de Trump, Bolsonaro, Clarín, La Nación y el totalitarismo de mercado no son sostenes suficientes para transformar el estropicio macrista en un simulacro de gestión moderna y democrática, perdón Natanson. Clarín viene apuntando a destruir el liderazgo de Cristina desde el día en que ella asumió su primera presidencia. Ahora redobla las operaciones para evitar que el kirchnerismo siga siendo el núcleo de la identidad política de la resistencia argentina.

El desconcierto reina en el pool de medios que entre 2007 y 2019 tiraron artillería pesada contra el liderazgo de Cristina y apenas lograron mantenerla en la centralidad política regional. Cualquier análisis racional de su objetivo no cumplido llevaría a estos combatientes del periodismo de guerra a revisar sus tácticas. En lugar de asumir que un grupo de medios, por poderoso que sea, no puede doblegar a un pueblo, Clarín insiste en proyectar su propio fracaso adjudicándoselo al estado de ánimo popular. Santiago Fioriti, escriba a sueldo de Magnetto, atribuye su propio desconcierto al ánimo de la población. Cuando crecen nuestras esperanzas de sacarnos de encima a la peste macrista, el desconcierto y el malhumor reinan en la redacción de Clarín. Y en lugar de revisar sus métodos fallidos, insisten con más operetas.

"Desconcierto y malhumor en los focus groups de campaña", dice Fioriti, y habla más de la redacción en la que trabaja que de la vitalidad popular.

Para escuchar el programa del domingo pasado, clickeen acá.

martes, 4 de junio de 2019

Breve historia del planeta verde

Conversación con el cineasta Santiago Loza en La otra.-radio del domingo pasado, para escuchar clickeando acá 


El planeta verde al que alude el título es la propia Tierra, pero la mirada desde la cual observamos el desenvolvimiento de las peripecias es alienígena. El trío protagónico de amigues solitaries vive en la gran ciudad, se levantan al amanecer y con sus conciencias todavía un poco somnolientas salen al balcón a pispear la nada. A causa de una noticia triste, la muerte de la abuelita de Tania, los tres tienen que partir hacia una casona en el bosque sureño en la que les espera un legado, una misión, un ser de latidos lentos y respiración agónica, extrañamente serena. El espacio crepuscular del bosque, entre encantado y arrasado, aporta una atmósfera suavemente fantasmal a la tonalidad de la última película de Santiago Loza, autor en el sentido fuerte, ahora que cierta crítica cinematográfica prefiere esquivar esta categoría. La autoría de Loza no se puede esquivar porque su presencia derrocha incandescencia a lo largo de ya muchas películas, obras de teatro, teleteatros y novelas. 


La fragilidad que caracteriza a los personajes de Breve historia del planeta verde es su rúbrica autoral, así como su graciosa oralidad. Las criaturas de Loza podrán ser bailarines de malambo con problemas kinesiológicos, adolescentes con delirios místicos, solteronas acosadas por lo que no se animaron a hacer en su debido momento o extraterrestres que caen en una época complicada de este planeta en busca de amparo ante el abismo universal. En todo caso: frágiles. El abismo universal está en toda la obra de Loza, pero aquí la proveniencia sideral de una de sus criaturas le confiere a su habitual existencialismo una escala cósmica. También cómica. En este buraco insondable que es el universo, en el que entramos sin salir con vida, transitamos lo inhóspito, pero ciertas amabilidades en los gestos de que son capaces los otros frágiles con los que nos vamos topando nos hacen sentir un poco protegidos. Notable eso de que los frágiles mancomunados mantengan ese poder protector. Estos pequeños cuidados recíprocos que acontecen de vez en cuando atenúan la fiereza del mundo. Loza filma mundos fieros pero crea personajes tiernos y amorosos que los hacen habitables.


A medida que avanza en su obra, nos dice Loza en la entrevista que le hicimos para la radio un domingo a altas horas- que es un período donde se agudiza el desamparo-, su fue haciendo más amateur, alejándose gracias a su libertad conquistada de las exigencias del profesionalismo. Le perdió miedo al ridículo, porque a fin de cuentas los que nunca escribieron cartas de amor ridículas son los verdaderamente ridículos. La ductilidad de Loza, su despliegue en direcciones diversas, es lo que le permitió aligerarse en sus procedimientos, abrirse a la ternura y a un absurdo amable, volverse más accesible, ir directo al corazón del asunto y salir airoso.


Si algo desconcierta en su último cine, es que encara misiones disparatadas con una sencillez que desarma. Sus personajes se permiten hablar de las cosas últimas en tono coloquial, en voz suave, mientras emprenden su viaje con una cartografía precaria. Una película como esta nos reclama entregarnos al poderío de la ficción con una confianza que saben tener los niños cuando escuchan cuentos. Breve historia del planeta verde es eso: un cuento que no nos pide destrezas especiales sino confianza para dejarnos ir porque a alguna parte vamos a llegar.

Todo esto está trabajado con los recursos del cine: Loza nos cuenta que con su habitual camarógrafo -y a veces co-autor- Eduardo Crespo convinieron que para seguir el viaje de los raros por los espacios que habitan o atraviesan había que dotar a la cámara de un movimiento flotante, como si fuera levitando apenas a unos centímetros del suelo. La luz tenue de los amaneceres y los atardeceres australes tiñe a la fábula de un clima de ensueño que facilita aceptar las continuas fracturas de la verosimilitud. Romper los alineamientos genéricos como un niño que juega, con su misma seriedad. La música de Diego Vainer funciona como el sostén continuo que nos lleva a flotar por parajes arcaicos con sonoridad futurista.


Loza no tiene que demostrar su inventiva fabuladora porque su prolífica dramaturgia, desplegada en soportes diversos, es ya bastante evidente. Lo que sus últimas películas lograron es depurar su elocuencia cinematográfica, la elegancia discreta de sus planos, la musicalidad de sus tonos, la rítmica de sus elipsis, la sugestión del fuera de campo, la síntesis de sus resoluciones visuales. Hace más de una década Loza era un dramaturgo que filmaba, hoy es un gran cineasta. 

La conversación que mantuvimos el domingo a altas horas la pueden escuchar clickeando acá. La música la puso Karina, la Princesita.

lunes, 3 de junio de 2019

El miedo

(Autoconciencia pop)


Quiero ser rica y quiero un montón de dinero
no me importa ser inteligente
no me importa ser divertida
quiero un montón de ropa y un puto montón de diamantes
escuché hablar sobre gente que moría mientras trataban de encontrarlos.

Y me voy a sacar la ropa y y lo voy a hacer sin vergüenza
porque todos sabemos que es así como te hacés famoso
y voy a mirar al sol y a mirarme en el espejo
voy por el camino correcto
sí, ando en eso de ser ganadora.

Ya no sé lo que está bien y lo que es real
ya no sé cómo se supone que me tengo que sentir
¿cuándo creés que todo esto se aclare?
Porque ya me está invadiendo el miedo.

La vida es asunto de estrellas de cine y no tanto de madres
todo se vincula con autos rápidos
y putearnos los unos a los otros
pero no importa porque estoy envuelta en plástico
y eso es lo que hace que mi vida sea
tan putamente fantástica.


Y soy un arma de consumo masivo
no es culpa mía, así es como estoy programada
voy a mirar al sol y a mirarme en el espejo
voy por el camino correcto
sí, ando en eso de ser ganadora.

Ya no sé lo que está bien y lo que es real
ya no sé cómo se supone que me tengo que sentir
¿cuándo creés que todo esto se aclare?
Porque ya me está invadiendo el miedo.

Olvidate de las armas y olvidate de las municiones
porque los estoy matando a todos
es mi pequeño destino
ya no soy una santa, tampoco una pecadora
ahora está todo bien mientras esté más delgada.

Ya no sé lo que está bien y lo que es real
ya no sé cómo se supone que me tengo que sentir
¿cuándo creés que todo esto se aclare?
Porque ya me está invadiendo el miedo.

viernes, 31 de mayo de 2019

Massa es un aliado tóxico




Con el embajador yanqui

Sergio Massa es políticamente un desesperado por exceso de posibilidad y ausencia de realidad, en términos kierkegaardianos.

Hay un solo acuerdo que atraviesa a la dirigencia política: Sergio Massa es el tipo menos confiable de la Argentina. Sus ocultamientos de intenciones, sus zigzagueos infinitos y su ambivalencia estratégica llegan a extremos patológicos. Algunos ven en eso su virtud: en un pícaro que siempre logra hacerse ver. No fue capaz de consolidar una opción perdurable, en pocos años dilapidó el capital político conquistado al derrotar al kirchnerismo bonaerense en 2013 y sus aliados más valiosos lo fueron abandonando, uno detrás de otro: Alberto Fernández, Daniel Arroyo, Facundo Moyano, Felipe Solá... Sólo le queda la energúmena de Graciela Camaño, que hoy alienta una ofensiva desde el Consejo de la Magistratura contra el juez Ramos Padilla.

Así que masita solo puede llamar la atención mostrándose tan versátil como para ser capaz de aparecer en cualquier lado, incluidas sus visitas a la embajada yanqui. En las últimas 72 horas se habló de él como candidato a presidente por una lista colectora con María Eugenia Vidal, como precandidato en las PASO de Alternativa Federal -unas primarias a las que hasta hace horas se le exigía participar a Roberto Lavagna- y como aliado secreto de la fórmula Fernández-Fernández. Todas estas especulaciones sonaban verosímiles y eso habla de su cualidad de anguila enjabonada.  Poder estar en cualquier parte es su rebusque para hacerse ver, ya que nunca formuló una estrategia política clara.

En Página 12 de hoy hay una nota de Fernando Cibeira sobre "los contactos" entre Alberto Fernández y Sergio Massa de estos últimos días. Estos trascendidos -se supone que relatados por uno de los interlocutores- alcanzan picos de ridículo:

“No me entendés, estoy preparando el terreno”, fue la explicación de Massa cuando le reprocharon su participación en ese encuentro [se refiere a la patética reunión del martes en Córdoba con Schiaretti, Pichetto y Urtubey] mientras mandaba a dos negociadores con Alberto Fernández. “No podés tratar de quedar siempre cubierto y jugar a dos bandas. Te tenés que poner de acuerdo y resolver qué querés hacer”, le habría reprochado el ex jefe de Gabinete. Ayer, según la misma versión, retomaron el contacto después del discurso en Parque Norte. “¿Viste que no te fallé, que lo iba a hacer?”, se jactó el líder del Frente Renovador. “No dijiste nada, sólo que querés formar parte de un frente opositor. Pero también decís que frente opositor es Alternativa Federal y que también somos nosotros. De nuevo te digo, tenés que resolver qué querés hacer”, le respondió Alberto Fernández. Intercambiaron un par de frases más y quedaron en seguir el diálogo hoy, luego del viaje a Uruguay.

El congreso del Frente Renovador de ayer parece coronar una secuencia de pasos en falso con una semi-rendición pronunciada con los labios apretados. Su vocación por desorientar y desalentar a quienes negocian políticamente con él lo convierten en un aliado tóxico. En algún momento no tan lejano quiso heredar los votos del kirchnerismo, pretendiendo simplemente que ella le cediera su espacio. "Sergio está convencido de que ella no se va a presentar". Cuando Cristina lanzó la sorpresiva fórmula FF que alteró todo el tablero político argentino, sus voceros alentaban la idea de que la candidatura a vice de Cristina era un paso temporario para después renunciar a ella, lo que haría que Alberto bajara a vice y él se quedara como candidato único de una ilusoria unión del kirchnerismo, el PJ y Alternativa Federal. Quería quedarse con los votos de Cristina por una concesión gratuita. No pareció evaluar que él es incapaz de retener el voto kirchnerista.

No conozco un solo kirchnerista que le tenga confianza ni aprecio. Creo que tampoco es apreciado por su tendal de ex-aliados. Si todavía algunos están pendientes de él, es por el poder de daño que conserva una potencial candidatura que juntaría unos puntitos en primera vuelta, para facilitarle a macri el acceso al balotaje. Esos puntitos podrían inclinar el fiel de la balanza. Massa se mueve como una segunda marca, sin que sea claro saber cuál es la primera. Un tacticismo tan mezquino parece incompatible con la ambición de llegar a ser presidente que él siempre declama. Massa solo podría ser líder por default, si otros liderazgos se toparan con obstáculos insalvables (en el caso de Cristina, su proscripción). 

Sigue Cibeira:

En el entorno de Alberto Fernández aseguran que ya exploraron todo el abanico de posibilidades de acuerdo. Por ejemplo, que compitiera como precandidato presidencial en las PASO, pero que Massa se negó. Pretendía que Cristina Kirchner se bajara también de su postulación a la vicepresidencia, algo inviable. Entonces le propusieron que fuera el candidato a gobernador en la provincia de Buenos Aires. Massa también lo rechazó, en más de una ocasión dijo que se había preparado para ser presidente y que no le interesaba la gobernación, un cargo venenoso para cualquier dirigente con aspiraciones de llegar a la Casa Rosada. Rápidamente, Cristina Kirchner buscó cortar las especulaciones al subir a las redes la foto de Axel Kicillof y Verónica Magario, horas después oficializada como la fórmula para la Provincia. Otra oferta fue la de encabezar la boleta de candidatos a diputados en la Provincia, pero Massa tampoco se mostró interesado.

Muchos conjeturan que su escena de ayer en Parque Norte fue un gesto de apertura hacia una alianza con el kirchnerismo y una ruptura con Alternativa Federal. Por supuesto que puede ser eso o todo lo contrario, porque tiene un exceso de posibilidad y una falta de realidad. Lo cierto es que ayer fue de nuevo incapaz de mostrarle a sus posibles votantes para qué lado patea. O carece de estrategia y solo quiere permanecer en la góndola de las ofertas o sus auténticos objetivos son inconfesables. Su eventual llegada al poder habilita los augurios de una decepción política masiva.

Si el Frente Patriótico que los Fernández están construyendo con tanta efectividad en estos días quedara envuelto en su telaraña, podría terminar contagiándose de esas indefiniciones que son su única distinción.

Alberto Fernández declaró hace pocas horas desde Uruguay que está dispuesto a competir en unas PASO con Massa. Parece la salida más limpia ante tanto histeriqueo.

jueves, 30 de mayo de 2019

Los caballos de Troya neoliberales


 ¡Troyanos, no creáis en el caballo! 
¡Sea de él lo que fuere, temo a los  griegos hasta  en sus dones!" [1]

por Lidia Ferrari

Temamos los dones del neoliberalismo. Después de habernos vendido el confort de lavarropas, automóviles, refrigeradores, de los cuales no podríamos prescindir, nos ofrece diseños atractivos en cosas que no sirven para nada y artefactos suntuosos que dan prestigio a sus poseedores. Pero no son dones, debemos pagar por ellos. Así como esos dispositivos que llevamos a nuestros espacios más íntimos, que deslizamos en nuestras ropas y acariciamos más que a un bebé o a nuestra mascota. Pero hay dones añadidos a estos dispositivos. No son tangibles. El neoliberalismo nos regala narraciones. Nos cuenta los cuentos que deseábamos escuchar. Aquellos más insólitos, los más anhelados. A un pobre ciudadano que desea adornarse con oropeles monárquicos le regala la fantasía de haber alcanzado el trono cuando se compró su primer O KM. A todos, absolutamente todos, nos han regalado Google y nuestros correos electrónicos gratuitos. ¡Éramos tan felices los que nos suscribimos primeros a Gmail! Nos sentíamos los más avanzados del reino. Por fortuna nuestro celular ya viene con esas aplicaciones que antes teníamos que descargar, porque decidíamos si tenerlas o no. Por fortuna ahora ya nos las regalan y, si bien nunca las pedimos, no podemos dejar de usarlas.  Hasta los televisores y su control remoto ya vienen con Netflix incorporado. Los dones son allí puestos para cada uno de nosotros, sin tener que hacer nada para obtenerlos. 

Estos contemporáneos “caballos de Troya” se introdujeron amablemente en nosotros como ofrendas de un Dios generoso y desinteresado. Visión paranoica de la realidad, se dirá.  Es lo de menos, como les sucedió a Laocoonte o a Casandra, los gritos encendidos a los troyanos ya no se escuchan porque es tarde. El caballo ya lo hicimos propio y los soldados griegos trabajan en nuestro interior. Lo que traen consigo estos caballos de Troya hi-tech no son armas de fuego y violencia guerrera, nos ofrecen las narraciones que queremos oír. Nos acercan una heroína de 15 años que lucha contra los grandes demonios patriarcales neoliberales por la defensa del ambiente. ¿Qué relato más acorde a nuestros deseos de emancipación que el de una niña adolescente luchando contra los trogloditas neoliberales? Organizan huelgas planetarias para la salvación del planeta y vamos contentos por la causa. A los defensores acérrimos de causas emancipadoras nos advierten de los infames fascistas que quieren adueñarse de nuestra voluntad. A los ávidos de orden, seguridad y statu quo del reino los azuzan contra los militantes de la emancipación. A los custodios de la propia avaricia los aguijonean con los inmigrantes y delincuentes. Dones por doquier para todos los gustos. Así, las puertas de Troya, que son las de nuestra casa, las de nuestra intimidad, se abrieron para dejar entrar dócilmente los relatos que mejor nos vengan. Si coincide con nuestra ideología es una causa venturosa y nos alivia el alma. ¿Cómo va a ser un caballo de Troya si coincide con nuestras ideas, con nuestros deseos?  

Nada nuevo bajo el sol si ya Homero y Virgilio nos relataban astucias legendarias de ese tipo en las guerras antiguas. Por cierto, hay diferencias con nuestra época, marcada por uno de los maestros de las astucias narrativas para vender: Edward Bernays. Bernays, el sobrino de Freud por parte de padre y madre, fue nominado como “padre de las relaciones públicas”, para no decirle “padre de la propaganda”, porque le bajaba el precio. No es tan famoso, aunque debería serlo, ya que su influencia ha sido muy superior a la de su tío Sigmund para la gestación del mundo en que vivimos. Un ejemplo entre cientos de la astucia publicitaria de Edward Bernays ocurrió en marzo de 1929. La American Tobacco Company contrató a Bernays para aumentar sus ventas. Como era mal visto que las mujeres fumaran, Bernays diseñó una estrategia para recuperar ese potencial 50% de consumidores femeninos de tabaco. En 1929, en el tradicional y muy celebrado evento de Pascua en Manhattan, pergeñó un asalto por parte de un grupo de jovencitas que, en cierto momento, encenderían sus cigarrillos como reivindicación de la potencia femenina y acto de restitución de derechos. Hábilmente, Bernays había advertido a la prensa que iba a suceder una manifestación feminista en la tradicional procesión, por lo cual, cuando las jóvenes encendieron sus cigarrillos estaba allí toda la prensa para mostrarlo al mundo. Las jóvenes de clase alta que participaron lo hicieron como un gesto libertario del derecho de las mujeres a fumar y, por lo tanto, como reivindicación feminista. El evento fue llamado “Antorchas de libertad”.  La prensa lo difundió ampliamente, las mujeres comenzaron a fumar y las ventas se multiplicaron. Innumerables campañas publicitarias fueron diseñadas por el habilísimo sobrino de Freud, algunas muy perniciosas, pero siempre en nombre de la Libertad. Si bien ya no existe Edward, que lucidísimo y audaz llegó a cumplir 103 años, ha dejado discípulos que continúan su tarea. A veces creemos estar transitando un sendero libertario cuando han sido ellos en trazarlo. 
    
[1] Virgilio, Eneida. Buenos Aires, Hyspamerica, 1987. pag. 34. 

miércoles, 29 de mayo de 2019

A mí me encanta esta consigna: vamos a volver (para ser mejores)

La otra.-radio del domingo pasado, primera parrte, para escuchar clickeando acá 


Vivimos en el reino del minuto a minuto, una forma de percibir la realidad como si se constituyera a partir de los trending topics de Twitter. Ese vértigo puede ser propio de la época, pero acá lo instauró el macrismo, así que se lo adjudicamos a él. Quedamos todos demasiado atentos a las "rápidas reacciones" de las redes sociales, que vienen a funcionar como espejo simbólico del "humor de los mercados". Twitter demuele una idea en cuestión de minutos, con un aluvión de burlas, o al menos eso quieren hacernos creer. Si Lanata tira su mierda maloliente en la tele del domingo a la noche, de pronto el TT escala, con la indudable ayuda del dispositivo propagandístico del régimen, sus trolls y sus bots. 

A veces vamos en el colectivo mirando los trending topics y no percibimos lo que se ve por la ventana, ni siquiera nos llama la atención estar rodeados de otros zombies que, igual que nosotros, llevan la mirada fija en sus celulares. Es una gran apuesta del régimen que esta batalla por la percepción se vuelva la decisiva. La brutal eficacia de la nueva derecha, para decirlo con las palabras del insigne José Natanson, se pavonea en los tts, simulando que de este modo se maneja la conversación pública. Para que la maniobra sea del todo eficaz hace falta que todos terminemos por creerlo .y aún así, habría que ver.

Como se instaló como tesis autoevidente el "techo" electoral del kirchnerismo -"la lenta agonía" de Natanson- o la invulnerabilidad del "núcleo duro" macrista, hasta que nosotros mismos lo termináramos repitiendo, últimamente se ensaya instalar que en realidad la eficacia brutal de la nueva derecha se evidencia en su carácter de máquina electoral invicta. Si se desmonta esta tesis, puede reconocerse la antigua falacia de generalización apresurada: "Marquitos Peña y su equipo son profesionales en las técnicas de ganar elecciones; podrán no saber hacer otra política, pero con eso les basta". Para aceptar esta conclusión hay que desestimar, por ejemplo, las sucesivas derrotas provinciales que vienen teniendo este año. Parece que ahí la máquina invicta no la hubieran puesto a funcionar. O bien hay zonas del territorio donde esa máquina no llega. 



Entonces el club de admiradores de la nueva derecha acota el alcance de su generalización a las ocasiones en las que el macrismo venció al kirchnerismo: la segunda vuelta de 2015 y la elección de medio término de 2017 en provincia de Buenos Aires. Una base empírica un poco magra para tomarse como fundamento de una ley universal -y eso sin tener en cuenta la singularidad de cada uno de esos dos resultados. Pero una parte de la eficacia de esta nueva tecnología de poder se juega en su capacidad para hacernos creer que son efectivamente invencibles, que no hay caso, que saben como hacerlo y nosotros no, que lo que se respira en la calle no cuenta, que la bronca y el dolor y el miedo y el frío se volvieron imperceptibles porque hoy vivimos en twitter y un tt vale más que una avenida cortada o una plaza llena. Así, la batalla se libra en nuestra subjetividad, cuando están a punto de convencernos de que es inútil, que nada que podamos hacer llega a rasgar su brutal eficacia, que el techo, el piso y la mar en coche, y entonces el desaliento y nuestra propia renuncia a la política terminan por asegurar su brutal eficacia.

Este esquema simplificado del mundo del siglo xxi es en ellos una voluntad de poder y en nosotros una resignación. Lo brutal de su eficacia es su pedagogía de la crueldad, el tratar de hacernos sentir basuras, residuos de un mundo en el ocaso. Es una proyección de la realidad que encuentra sus raíces filosófico-políticas en la voluntad de poder nietzscheana. Pero el sueño de Zaratustra engendra monstruos y, más precisamente, zombies.

Algo de esto hablamos en el programa del domingo en La otra, acerca del apresuramiento para caracterizar el sentido de cada instante cuando acaba de suceder como una forma empobrecida de habitar la polis. Las cosas no pasan tan rápido como cambian los trending topics, los zócalos de la tele y la medición del minuto a minuto. Es preciso pensar en esto también para nosotros. La fenomenal licuación de todas las relaciones, tal como el neocapitalismo se jacta en hacernos bailar a todos con esa música, es solo un movimiento falso, una inyección de botox en los cuerpos y las mentes, que apenas tapa la consolidación más férrea del viejo orden.

***



Mientras conversamos de cosas así, en la trasnoche radial nos dedicamos a escuchar una serie de voces cuyas texturas dicen tanto como las melodías que cantan o las palabras que pronuncian.

lunes, 27 de mayo de 2019

Lo mejor de Cannes 2019

Roger Koza desde Cannes en La otra.-radio, para escuchar clickeando acá



El contenido del texto que sigue está enteramente basado en el informe que Roger Koza nos envió desde Cannes, pocas horas después del cierre del festival. Su propia voz, el audio que emitimos durante nuestro programa de anoche, lo pueden escuchar clickeando acá.

Esta 72° edición del Festival de Cannes, nos dice Roger, ha sido una de las más memorables de los últimos años. "Cannes es el festival del Poder, no del consenso, sino el festival que pone las reglas del consenso, aún ligado a la cinefilia pero que, al mismo tiempo, en un doble juego perverso, devino en el festival de la industria".

Parasite: Las películas que ganan en Cannes se terminan estrenando en Argentina. Cannes vindica cánones y abre mercados. Eso es lo que tal vez vuelva a suceder con la notable película que ganó este año la Palma de Oro, Parasite de Bong Joon-ho (Corea del Sur). Bong mantiene el pulso del cine popular, pero además incluye una mirada sobre esta fase global del capitalismo que ordena la vida de los sujetos en base a una enorme descompensación entre los que tienen y los que no. Parasite cruza a dos familias, una de desocupados y otra de grandes posesiones materiales: el espacio es el ámbito donde su disputa se lleva a cabo. La película presenta grandes momentos humorísticos, otros dramáticos e incluso alguno muy conmovedor, con un pesimismo lúcido que logra incomodar al espectador. Esta, nos asegura Roger, es una de las obras maestras de Bong.

Entre las películas más interesantes de esta edición, quizá la mejor de todas, Koza señala a It must be heaven, la del palestino Elia Suleiman, "una de esas películas que renuevan la fe en el cine". It must be heaven arranca en Palestina, sigue en París y termina en Nueva York. El gran concepto que atraviesa la obra de Suleiman es que el mundo está regido por el absurdo, un absurdo que se vuelve la regla, hasta hacernos aceptar lo inaceptable. El propio director desempeña al personaje que no habla y observa a la distancia: en Palestina, un país al que no se le permite existir; en París, la falta de libertad, igualdad y fraternidad; en Nueva York, la presencia cotidiana y naturalizada de las armas. Con una idea muy precisa del lenguaje cinematográfico, Suleiman se muestra como un heredero directo de Jacques Tati.

Tarantino presentó esta vez Once upon a time in Hollywood, que no se llevó ningún premio, quizás porque la película está más allá de los premios. Koza sostiene que es hora de reivindicar a Tarantino respecto de algún sector de la crítica que le teme por el carácter lúdico o la violencia de sus películas. A partir de Bastardos sin gloria Tarantino produce un giro fundamental, cuando hace ingresar a la Historia a su cine, muchas veces a través de juegos de reescritura de esta Historia, para que lo que realmente sucedió adquiera una visibilidad distinta. Eso fue Bastardos sin gloria, también Django y Los ocho más odiados. En la nueva, el tema pasa por Hollywood. Situada a fines de los '60, durante el fin de la utopía hippie, con el descubrimiento de la crueldad y la locura que podía incubar a veces este movimiento, mientras a la vez se está produciendo una sustitución progresiva del cine por la televisión. La huella de lo real está dada aquí por el personaje de Sharon Tate, víctima de la famosa masacre perpetrada por el Clan Manson. Tarantino se permite muchas libertades hasta llegar a un punto de incorrección política donde parece no reconocer límite alguno. Sin embargo esta incorrección política está al servicio de una auténtica lucidez política. [NOTA: En este breve pasaje, Roger logra expresar con notable precisión el sentido del giro que tomó el cine de Tarantino, que a una parte de la crítica parece estar escapándosele]. Todo el elenco está muy bien, pero la actuación de Leonardo Di Caprio tal vez sea el mejor de su carrera. El final es inesperado y extraordinario. 

En Jeanne Bruno Dumont hace una segunda incursión sobre la vida de Juana de Arco. Después de Jeannette, su anterior película, un atípico musical sobre su infancia, aquí vuelve a narrarse su camino hacia la hoguera decretado por la Inquisición. Llena de recursos inesperados e insólitos, con algunos momentos musicales y gags, luce especialmente la extraordinaria escena de la coreografía de un grupo de caballos, absolutamente delirante y hermosa, que parece diseñada y filmada por el Altísimo. Dumont parece haber entendido por primera vez, después de antecedentes tan venerables como los de Dreyer y Bresson, cómo filmar la muerte de Juana  en la hoguera.

Albert Serra presentó en Cannes Liberté, que transcurre pocos años antes de la revolución francesa. Los libertinos han sido expulsados de la corte de Luis XVI y se reúnen en un bosque en el que viven una experiencia orgiástica colectiva en la que practican formas de placer sexual heterodoxas. Una ronda nocturna en el bosque, donde hombres y mujeres de la corte mezclados democráticamente con los sirvientes, llevan a cabo una celebración dionisíaca que intenta conjurar ese puritanismo que no es otra cosa que la decadencia. Es clave el concepto de penumbra que Serra sostiene a lo largo de todo el film, en el que la propia cámara se pone en una situación de espía generalizada.

Gracias a este informe de Koza, enviado desde Cannes, quedamos con muchas ganas de ver todas estas películas. El audio de esta parte del programa pueden descargarlo clickeando acá.

domingo, 26 de mayo de 2019

El Festival de Cannes en La otra.-radio desde la mirada de Roger Koza

Hoy a las 12 de la noche en La otra.-radio - FM 89,3 - Radio Gráfica - Online acá

Parasite, Bong Joon-ho

It must be heaven, Elias Suleiman


Érase una vez en Hollywood, Quentin Tarantino


Jeannne, Bruno Dumont

 Liberté, Albert Serra

Una de las mejores ediciones de los últimos años del Festival de Cannes es comentada esta noche a las 12 por Roger Koza en La otra.-radio. FM 89,3, Radio Gráfica. Online acá.

La intendenta massista de San Miguel del Monte apoyó a la bonaerense cinco días antes de la masacre

El massismo y el peligro de la negociación infinita



La política es uno de los rasgos distintivos, tal vez el rasgo distintivo, de la humanidad. Una articulación entre acción y pasión, entre razón y sentimientos, entre nuestros intereses y los de otros, entre nuestros principios y deseos de modificar la realidad y la necesidad de dar los pasos necesarios para lograrlo. La polis nunca termina de coincidir con nuestros principios ni deseos. En esa diferencia, en esa tensión, se abre el campo de la negociación. Los que pretenden desconocer la distancia entre intereses, principios y deseos y la realidad efectiva, los que no tienen en cuenta el peso del obstáculo como la fuerza decisiva a vencer, se recluyen en el mundo imaginario que renuncia al poder y se desliza por la política como espectador pseudo-inflexible. Puesto que no quiere reconocer el peso de la fuerza que se le opone, se dio por vencido en los actos aunque se muestre intransigente en el discurso. Simétricamente opuestos a esta renuncia a llegar al poder en nombre de principios irrenunciables, se ubican  los muy flexibles que olvidan los principios o carecen de ellos y reducen el arte de la política a una negociación infinita. tAmpoco se hacen cargo de la tensión de lo real: para ellos, todo es negociable y da lo mismo estar acá o allá, o simular que no se está en ninguna parte y que finalmente está en cualquiera.

Este planteo intenta volver a pensar el viejísimo dilema acerca del componente negociador de la política, sin el cual no es posible rasgar el statu quo, dado que la polis no se adecua nunca del todo a ninguna voluntad de poder: ¿hay un límite para esa negociación, el punto innegociable? ¿O la negociación es medio y fin último de toda política? Es una pregunta para nosotros y para estos días.

Si uno observa la trayectoria de massa, parecería que concibe la política como una negociación infinita, sin puntos innegociables. Quienes se postulan como realistas partidarios de esta flexibilidad indican que es una virtud oír "las demandas de la sociedad" -como si estas constituyeran una masa homogénea que emite mensajes fácilmente descifrables. Entre estos estetas absolutos del discurso político, la virtud del massismo fue incorporar en 2013 la "demanda social por más seguridad". Ni siquiera se plantean los límites y las contradicciones insalvables a que conduce esta razón voluble como el gran desafío de toda praxis política. No están para cambiar las relaciones de poder, sino solo para llegar al poder.

Si hay algo seguro sobre la seguridad, es que el capitalismo es esencialmente inseguro. Este sistema no solo produce sino que además necesita de la inseguridad para acrecentar su poder. Esto lo vuelve necesariamente violento. No se trata entonces de "incorporar las demandas de la sociedad acerca de la inseguridad" sino de detectar el punto en el que esa inseguridad esencial es el límite que nos impide la negociación infinita. La criminalización de la pobreza no es negociable. La violencia de género no lo es. El gatillo fácil no lo es. El permiso para que las fuerzas de seguridad del estado defiendan la propiedad de algunos por sobre la vida de los desposeídos no puede ser negociable, más allá de cualquier sofisma acerca de "incorporar las demandas de la sociedad". 

Postular que esos límites son negociables coloca a partir de ese momento a quien lo hace del lado de un estado que mata chicos pobres sin tener que dar explicaciones, que concede el permiso a que un cana con un fierro pueda matar a un pibe "sospechoso" sin ser molestado por los que defienden los derechos humanos. No estamos hablando de abstracciones: estamos hablando de las vidas segadas de Luciano Arruga, Rafael Nahuel, Ezequiel Demonty, Facundo Burgos y muchos otros menos notorios de los que el periodismo no tiene ni registro. macri y patricia bullrich expresan con descaro su desprecio por esas vidas sacrificables, porque está en la lógica funcional de la clase a la que pertenecen que los pobres mueran si esto es necesario para el acrecentamiento de su poder. massa pertenece a esa especie de políticos para los cuales el valor de esas vidas sacrificables es un bien difuso, al que se puede renunciar si "la sociedad" reclama una policía dura.

Esto explica que el sector que massa encabeza intente acrecentar su volumen incorporando las demandas de ciertos sectores por una policía dura. Populismo punitivista, enteramente funcional a la fase más violenta del capitalismo tardío: violencia contra los más débiles. Su complacencia con esa agenda lo pone como corresponsable del genocidio por goteo que la policía viene practicando en forma a veces velada y otras descaradamente en esta etapa. 

El massismo fue en estos años cómplice de las violaciones de los derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad en defensa de los intereses de las clases dominantes y también emisor de una agenda promovida por los medios oficiales. La histeria mediática en torno a la seguridad y los sofismas construidos alrededor de "los derechos humanos de la gente y no los de los delincuentes" son parte de un mecanismo que facilita la consumación del genocidio por goteo e insensibiliza acerca de sus efectos. Esto también está en juego en las próximas elecciones y es tan decisivo como la protección del trabajo o una agenda de desarrollo. No hay trabajo protegido sin protección de las vidas y los derechos de los trabajadores, los subocupados y desocupados.

En esta semana se estuvo hablando mucho acerca de la necesidad de incorporar al massismo a un frente patriótico que impida el triunfo macrista en las elecciones de este año. Varias veces se dijo que massa tiene los votos para "que podamos ganar en primera vuelta". Se omite que parte de esos votos son los que se identifican con su promoción de políticas estatales violentas, en nombre la "inseguridad". El mismo massa se mostró en estos días ambivalente a más no poder acerca de en qué lado de la disyuntiva política se coloca: está con Alternativa Federal y dice que quiere ser presidente. Se dice -tardíamente -opositor a macri, a pesar de haber co-gobernado la provincia de Buenos Aires con vidal en estos años. Esta semana arreciaron dos tipos de versiones: 1) massa se avendría a plegarse al frente contra macri, si Cristina se baja de la vicepresidencia; o 2) massa podría ser candidato a presidente por Alternativa Federal llevando en su boleta a maría eugenia vidal como candidata a gobernadora. Algunos creen reconocer  en esa versatilidad extrema un rasgo de talento pragmático. Otros dicen que eso es el peronismo. Pero massa es un tipo que practica la negociación sin límites y eso hace posible que pueda terminar en cualquiera. Él juega su indeterminación con una crueldad que preanuncia lo que podría ser como presidente si llega: un tipo capaz de cualquiera. Hay quienes en nombre de un pragmatismo desesperado esperan que olvidemos esta ambivalencia: "la unidad hasta que duela". ¿Que duela qué?

Quiso la fatalidad, que siempre tiene poder revelador, que en la misma semana de los coqueteos de massa con todas las variantes de los armados políticos, en San Miguel del Monte una patrulla desorbitada de la maldita policía bonaerense asesinara a Camila López (13 años), Danilo Sansone (13), Carlos Aníbal Suárez (22) y Gonzalo Domínguez (14) y dejara en estado de máximo peligro la vida de Rocío Guagliarello (13 años). La brutalidad policial produjo una conmoción que atraviesa a toda la sociedad. No hace falta explicar lo que hasta los medios del propio régimen informan. Quizá vendría bien recordar que esta misma policía mata pibes todos los días en las villas sin que se produzca una conmoción semejante. La muerte de los jóvenes pobres es hoy política de estado y desde la oposición se encargan de señalar, con justicia, a patricia bullrich como la principal responsable de esto, un genocidio por goteo.

Sin embargo, hay una conexión que pasó inadvertida a la mayoría de los consternados. La intendenta de San Miguel del Monte se llama Sandra Mayol y llegó a ese lugar por el frente UNA, liderado en 2015 por massa. San Miguel del Monte es una ciudad que permite ser pensada en los más clásicos términos de una polis. El trayecto político de Sandra Mayol puede resumirse así:

• En el 2005 accedió al Honorable Concejo Deliberante con la boleta del Frente Para la Victoria.

• En el 2007 se pasó a Unión PRO.

• En el 2011 fue candidata a Jefa Comunal por Unión PRO.

• En el 2013 fue electa Concejal por el Frente Renovador.

• Ganó las elecciones de 2015 por Unidos por Una Nueva Alternativa (massa y stolbizer).

Apenas cinco días antes de la masacre, el miércoles 15 de mayo, la intendenta se reunía y apoyaba con entusiasmo los modos de operar de la bonaerense. No es un trascendido. Puede leerse todavía en la cuenta oficial de Facebook del Municipio. Se accede desde acá:


En su viaje tránsfuga por diversas fuerzas políticas, hasta acceder a la intendencia por el massismo, Mayol representa esa concepción de la política de la negociación infinita. Ahora conviene despegarse de la masacre porque su efecto mortífero sacude al país. Pero la primera reacción que tuvo fue recibir a los familiares de las víctimas acompañada nada menos que por el subcomisario Julio Franco Micucci, a cargo de la seccional, ahora desplazado y desde hace dos días detenido junto a otros siete integrantes de la fuerza. Cinco policías más fueron separados de sus cargos. Pero la primera reacción de Mayol fue declarar tres días de duelo en San Miguel del Monte y dar por buena, sin ordenar ninguna investigación, la versión del accidente que le sopló Micucci, hoy uno de los principales sospechosos del crimen. Solo cuando algunos vecinos cercanos al sitio donde se produjo la masacre atestiguaron haber escuchado los disparos y conservaron los cartuchos de las balas de 9 mm disparadas por la bonaerense empezó a saberse en todo el país que no había sido un accidente. Recién ahí Mayol elaboró una estrategia mediática para despegarse de la matanza y blanquearse ante la opinión pública. Su maniobra publicitaria puede convencer a todos los que no conozcan que horas antes Mayol felicitaba a la bonaerense por su modo de operar.

Mayol es también un claro ejemplo de cómo el massismo viene co-gobernando la provincia y su policía con vidal y ritondo, algo a lo que la prensa se le suele escapar cuando concentran toda la responsabilidad política en bullrich. Mayol estuvo tan próxima como pudo al gobierno bonaerense de cambiemos, no a pesar de sino facilitada por su adhesión al massismo. En junio pasado el portal INFOMONTE exponía sin recato esta co-habitación del poder entre macrismo y massismo. 


En esa nota, de un diseño muy expresivo del afecto mutuo y complicidad política, puede leerse:

Esta relación excelente de mayo pasado anticipa la proximidad de Mayol con la bonaerense apenas cinco días antes de la masacre de la que ahora quiere despegarse. Lo que todavía no puede adivinarse es su próxima voltereta política, ahora que su jefe vacila entre llevar en su boleta a vidal para evitar la derrota del pro o exigir que Cristina baje su candidatura a la vicepresidencia para saltar al frente opositor. La política como negociación infinita.