Lento



Enero 2018, Triunviro Juan Carlos Schmid: "Hoy puedo decir con claridad que este es un gobierno que golpea a los sectores populares empobrecidos y favorece a los de mayor concentración".

Enero 2016: Milago Sala presa política.

Un poco lento el hombre.

miércoles, 17 de enero de 2018

Mostrame como seguir

Las canciones del año


Estrella de mi
alma ven
quiero saber
la luna se ha ido
y te veo bien.

No hay más nada
tan solo la tempestad
que abrió
mi ventana.

Estrella del alma
mostrame cómo seguir
no tengo caminos
ni rutas a donde ir
se hizo de noche
profundo en el interior
espero que cuando vengas...

Estrella del alma
mostrame cómo
no tengo caminos
ni rutas a donde
se hizo de noche
profundo en el interior
espero que cuando vengas...

La vida nos da
tantas cosas para ver
tantas cosas que aprender
no sé cómo seguir
solo sé que debo cambiar
hay
algo en mi corazón.

Estrella de mi
alma ven
quiero saber
estrella de mi
alma ven
quiero saber
cómo seguir
cómo seguir.


La canción del año

No ignores la belleza de este mundo extraño

No sé
qué pasa en este lugar
todo el mundo es más joven que yo
empujé buenos recuerdos pensando en nada
parado en la puerta con vos.

Ya sé
tu animo está por cambiar
te miré desde el asiento de atrás
tu novio es un sujeto tan agradable
pero nunca para de hablar.

Quiero estar con vos
que me quieras así
liquidado estoy
esperando hasta el fin
sé que es lo peor
pero esta es la mejor versión de mí.



¿Por qué?
¿por qué te vas sin avisar?
tus vecinos siempre me miran mal
no ignores la belleza de este mundo extraño
igual lo entendés
y te hacés la que no sabés.

Quiero estar con vos
que me quieras así
liquidado estoy
esperando hasta el fin
sé que es lo peor
pero esta es la mejor versión de mí.

martes, 16 de enero de 2018

No votan contra sus intereses


La idea aparece de modo recurrente: en la calle, en los bares, en las universidades, en innumerables textos que se preguntan acerca de por qué, en apariencia, hay un sector de la sociedad que en las últimas dos elecciones (presidenciales, primero; legislativas, después) ha decidido ir en contra de sus presuntos intereses. ¿Por qué la Alianza Cambiemos logra un porcentaje de aceptación tan alto entre aquellos que resultan ser los principales perjudicados de sus políticas? Todo fenómeno social emerge, sin dudas, a partir de una multiplicidad de factores que lo ponen en marcha. Aquí interesa centrarse en uno de los resortes que llevó a un sector de la población a votar a Cambiemos: el resorte ideológico, ese que ha trabajado sobre el alma de los miembros de nuestra sociedad haciendo honor a lo que en los años ochenta enunció la Dama de Hierro: “la economía es el método, el objetivo es cambiar el corazón y el alma".

Objetivo que se ha logrado, en parte, gracias a la imposición de un sentido común, verdadero sexto sentido socialmente compartido, donde prima un individualismo a ultranza que se puede resumir en una frase, que es el título de un artículo de Guillermo O'Donnell: Y a mí qué mierda me importa. Qué mierda me importa que suba la nafta, si yo tomo colectivo; o qué mierda me importan los pobres o los desocupados, si yo como y tengo trabajo. En definitiva, qué mierda me importa el otro. Las operaciones que el gobierno de Cambiemos realiza no son operativos de distracción, sino alimentos ideológicos para los hijos y nietos que fueron formateados por la dictadura cívico-militar de Videla & Cía., y que ahora gozan con el autoritarismo y el fuera de toda ley, excepto la que impone Cambiemos. Esos que aplauden la represión y la prisión preventiva a cualquiera y de cualquier manera son los mismos que aplaudieron los piquetes del campo y ahora aplauden cuando meten preso a un sindicalista, pero no lo relacionan con Gerardo Martínez, el capo de los delincuentes disfrazado de gremialista elegido y protegido por Macri. Muchos de quienes apoyan hoy a este engendro democrático no lo hacen por estar hipnotizados, ni por el placer de la autoflagelación, sino porque son producto del Proceso de Reorganización Social (Daniel Feierstein) que comenzó en 1976 y que tuvo su realización simbólica durante los años ochenta y noventa. Este proceso tan sólo tuvo una interrupción de 12 años, y quienes fueron tocados en su alma (psique) –desde el sentido común–, no lo pudieron soportar.

He aquí la batalla que los defensores de los genocidas, hoy en el poder, vienen librando desde hace por lo menos 30 años. La batalla por conquistar el sentido común –ese cúmulo de valores, de representaciones, de creencias, respecto de las cuales, como sociedad, no habría discusión alguna porque son, en efecto, de sentido común; evidencias, verdades objetivas, las cosas como son. La conquista del sentido común es el objetivo madre de toda ideología que, al triunfar, se mimetiza con él. Reflexionando sobre la sociedad actual, Nicolás Casullo decía en Las cuestiones que “la sociedad que queda es pensada por una derecha en estado de generalización, normalizada como sentido común”. Y es que el neoliberalismo, además de ser un sistema político-económico, también es un proceso de reestructuración cultural. La “normalidad” aparece como un valor indispensable al que toda sociedad debe aspirar: ser un país “normal”, en orden, con reglas claras. Detrás de esa “normalidad” no habría nada, puesto que hablamos, desde el sentido común, de las cosas como son. Es en esos términos que nos habla la cultura neoliberal. Y es así, entonces, que quienes votan a Cambiemos a pesar de ser sus principales víctimas, no lo hacen contra sus intereses (económicos); lo hacen para restaurar las ideas que se sostuvieron durante años y que durante el kirchnerismo, aunque sea en parte, se intentaron subvertir, ideas tales como que "no hay que exigirle al Estado que garantice el trabajo", "cada uno debe procurárselo" y "si no puede, por algo será". El emprendedurismo que hoy pregonan los Esteban Bullrich y afines es un rostro más del individualismo hegemónico que aún nos domina. Este fue el gran cambio subjetivo que el neoliberalismo logró desde los años de plomo. La lógica de los campos de concentración tuvo como víctimas también a todos aquellos que estaban fuera del campo. Los medios a través de los cuales se logró este cambio subjetivo fueron, sin duda, los medios de comunicación que hicieron todo lo posible por ganar la batalla de las conciencias o, como ya hemos dicho, la batalla por el sentido común. Ahí es, entonces, donde debemos dar la pelea. Y también en la calle.

Pero las sociedades son complejas y el sentido, en la disputa, si bien puede acotarse, nunca se cierra del todo. Es así como no sólo existe un sector social que fue "formateado" por este dispositivo; también hay otro que se ubica en una posición antagónica. Los que resisten, los que se indignan, los que se amargan, los que militan para oponerse al oprobio que significa este asalto al Estado que no merece el nombre de gobierno. Poner de relieve el carácter conflictivo que constituye lo social hace que la “normalidad” neoliberal no aparezca más que como una verdad social e históricamente construida, y entonces puede derribarse. Para ello, sigue siendo fundamental la política como posibilidad de construir nuevos sentidos. A la pregunta de por qué hay un subconjunto de la sociedad que no comparte el sentido común del otro subconjunto, no aparece una respuesta fácil ni unívoca. Pero podríamos decir: hay un real en juego que retorna y moviliza a este sector. Ese real ha sido nominado como Los Desaparecidos. Real porque no cesa de no escribirse. Real que, cuando desde el poder político y judicial quieren borrarlo, se les pone en cruz impidiendo que la cosa funcione como quisiera el Amo. Recordemos la marcha contra el 2x1, las marchas por Santiago Maldonado, las marchas de las Madres, los nietos restituidos por las Abuelas, el reciente siluetazo contra Etchecolatz, entre muchos otros casos. La batalla es cultural y por eso mismo es política. Y como la única batalla que se pierde es la que se abandona tenemos que continuar, por los 30.000, por Santiago, por Nahuel, por todos y por nosotros.

Lic. Claudio Boyé. Psicoanalista
Pablo Boyé. Estudiante Ciencias de la Comunicación


Ilustración: Carmen Cuervo

lunes, 15 de enero de 2018

Esta sociedad secreta de rock y juventud

La Lista Segura de la Música 2017 para descargar el audio del programa clickeando acá


Barricadas del tiempo,
trincheras donde se guarda lo perdido
esta sociedad secreta
de rock y juventud...
dice la algo enigmática asociación de Andrés Calamaro, en una de sus más lindas menos conocidas canciones. ¿Qué habrá querido decir? ¿Rock y juventud mentan lo mismo o esta sociedad secreta ya está juntando cosas diferentes? El rock es un género popular ya longevo, alguna vez fue cosa de jóvenes en sentido excluyente. "I hope I die before I get old" cantaba Pete Townshend en "My generation". Y lo sigue cantando ahora con 70 años. El rock llegó una vez al mundo para poner al hijo contra el padre, pero ya no, y no parece estar mal: los pibes de 17 comparten su devoción por Zeppelin con sus viejos y Robert Plant no quiere juntarse con sus compañeros de antes sino seguir sacando discos con temas nuevos y no parece estar mal. Santigo Segura vino anoche a La otra.-radio porque su radar capta con mucha amplitud lo que fue y lo que será. Trajo muchas canciones que yo ni conocía. Y entre los temas grabados en 2017 trajo "El rey lloró" por Nebbia Pez, una canción compuesta hace 50 años.


Pez vendría a ser la banda siempre nueva, a pesar de que tiene ya una pila de discos. Pero también hay una parva de pibes mendocinos, como los hermanos Simón y Juan Saieg, o Luca Bocci, que este año coparon el rock argentino. Ellos tocan, dice Santiago, en horarios ATP, por la corta edad de su público. Usted señalemeló es la banda de Juan Saieg, Lucca Beguerie Petrich y Gabi Orozco, hijo de Tilín Orozco, del dúo Orozco-Barrientos, autores de ese temazo llamado "Bagualín" uno de los mejores hechos en Argentina en la última década. Usted señalemeló van camino a constituirse en el recambio generacional con la popularidad que el rock argentino se estaba debiendo y cuentan con un abanico de influencias transgeneracional: "Charly, Pond, BBNG, Pasado Verde, King Krule, Casiokids, Blood Orange, UMO, Homeshake, Pescado, MAI, Mac Demarco, Alt-j, Ases Falsos, LCQP, Blur y muchas más…". Suenan muy bien en su disco II y también en vivo, donde pueden hacer versiones calientes de "Las habladurías del mundo" o esta de Aristimuño:



Entre varios discos 2017, Santiago también eligió Helados verdes, el nuevo de Los Besos, la banda de la también poeta Paula Trama.



Ni la brisa
de la estación
ni la estática
cuentan por qué.

Ay, la ciudad
ay, los astros...
Quiero preguntar
a esa divinidad ¿por qué?

La felicidad de mis pasos temo exagerar,
no lo veo, solo veo
un cuarto de helados verdes
cien pesos en cada
bolsillo
vos y yo
besos.

¿2017 fue el año consagratorio del rock mendocino? ¿o de Los Espíritus que se popularizan con Agua ardiente? ¿o de El Mató a un Policía Motorizado con su La síntesis O'Konor? ¿Hace falta decidirlo? No voy a ser yo quien lo haga, porque a varios de ellos los estoy descubriendo ahora. Sonaron algunas cosas más, todas buenas. Ustedes señalenmeló, si pueden descargar el programa completo acá, en una calidad de audio digna de la música.

O, si no, en un audio más choto al que se puede darle play directamente en Radiocut:


domingo, 14 de enero de 2018

Emisión de deuda, déficit comercial y estímulo de la bicicleta financiera: la economía macrista es un esquema insostenible



Ya se consumió medio mandato macrista y los resultados muestran que, más allá de las declaraciones de campaña, el oficialismo no está interesado en mejorar la competitividad de los sectores productivos que necesitan un paraguas de protección. Al contrario, es evidente que el principal objetivo es ofrecer una ventana de tiempo para que aumenten sus ganancias a los grandes exportadores y al capital financiero. En las últimas dos semanas de 2017 hubo un espasmo devaluatorio que aceleró la bicicleta financiera. El esquema de ingreso irrestricto de capitales especulativos, valorización y fuga muestra ya sus señales de agotamiento. El dólar subvaluado durante gran parte del año pasado, la liberalización del comercio y el hecho de que en todo el mundo haya stocks de producción excedentes que dificultan las exportaciones y aumentan las importaciones terminan de consolidar este récord del déficit comercial, que llegará a los u$s 9.000 millones cuando se hagan las cuentas finales del año que terminó.

Un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda ofrece datos que refuerzan los síntomas de insostenibilidad del actual modelo económico del macrismo, el modelo realmente practicado, no el declamado. Los siguientes son algunos de los datos de este informe:



El déficit que hoy tiene la Argentina en materia de comercio exterior supera los u$s 7.600 millones. Las importaciones crecen al 20% mientras las exportaciones siguen estancadas. Este déficit agrava la falta de divisas de nuestra economía.

Para compensar este desequilibrio el gobierno fomenta el ingreso de capitales especulativos, que se dirigen a la inversión de cartera y acrecientan el endeudamiento público. Hasta el tercer trimestre de 2017, los flujos de inversión de cartera fueron de casi u$s 35.000 millones en el año, mientras el endeudamiento externo neto aumentó en casi u$s 20.000 millones.

El país tiene que pagar intereses por la renta de inversión. Esos pagos crecieron un 63,7% en los primeros tres trimestres del año en comparación con 2016, pero comparándolos con igual período de 2015 aumentaron más del 100% .

Contra lo que pregona el discurso oficial acerca de que las medidas económicas tienden a fomentar la inversión extranjera, estas inversiones, alrededor de u$s 8.000 en los primeros nueve meses del año 2017, retrocedieron un 13,5% en comparación con igual lapso de 2015.

El modelo macroeconómico actual propicia un fenómeno de dólar barato que favorece al turismo exterior. Por esta razón, en turismo el déficit tuvo un crecimiento bianual del 60%. A causa del turismo exterior salen del país u$s 8.300 millones.



Este esquema económico hace que las necesidades de buscar financiamiento externo hayan subido más de 160% en comparación con el período 2011-2015.

Respecto de la inversión especulativa, hasta el tercer trimestre se registró un déficit de la balanza corriente de u$s 22.500, un 80% más que en igual período de 2015. A pesar de que el equipo económico dice fomentar las “reglas de juego” propicias para la llegada de capitales internacionales, la inversión extranjera directa no llega.

Record del déficit comercial

Las exportaciones sufrieron un freno en noviembre, después de haber crecido a una tasa del 10,8% en octubre pasado. Noviembre se caracterizó por una caída interanual en la exportación de algunos productos ligados a las economías regionales. La exportación de frutas frescas retrocedió un 26,9%, el tabaco sin elaborar bajó un 64,3%, las lanas sucias un 40%, las fibras de algodón un 83,3% y los animales vivos un 40%.

A pesar de que el complejo sojero subió sus exportaciones un 27,7%, los cereales 4,5%, los minerales metalíferos del 35,9%, la caída interanual en el rubro de exportación de productos primarios se explica por el retroceso de las economías regionales. El esquema económico actual y la situación externa son un escollo para el crecimiento de las ventas de los productos de muchas de las economías más importantes de varias provincias. Solo unos pocos productos regionales tuvieron incremento en las ventas: los pescados y mariscos sin elaborar (+20,7%) o las hortalizas y legumbres sin elaborar (+1,6%).



El retroceso en la producción de gran parte de los productos con tradición exportadora es un síntoma del fracaso comercial del país en los años macristas. La liberalización de los mercados no provocó, como se anunció en campaña, una explosión en las ventas externas. En las manufacturas de origen agropecuario el retroceso general fue notable. En noviembre cayeron las ventas de diez de los quince sub-rubros agropecuarios, mientras solo subieron cinco rubros. Las principales caídas se registraron en las ventas de azúcar, cacao y artículos de confitería (-53,7%); café, té, yerba mate y especias (-42,1%); grasas y aceites (-34,5%) y pieles y cueros (-23,5%). La tendencia negativa de las ventas de estos productos se debe a la ausencia de una política que las promocione. Incluso el país achica el superávit histórico en rubros como los alimenticios, las bebidas y el tabaco, tradicionalmente los más superavitarios: en noviembre estas importaciones subieron un 19,8% mientras las exportaciones bajaron un 19,1%. 

El retroceso de las exportaciones no sería tan notable si no fuera por el crecimiento de las importaciones en varios rubros. El crecimiento más importante de las compras al extranjero se registró en los vehículos automotores de pasajeros. Entre los bienes de consumo, los mayores aumentos de importaciones se registraron en material de transporte 80,4%; animales vivos y productos del reino animal 32,7%; productos alimenticios, bebidas y tabaco 29,2% y materias textiles y sus manufacturas 24,8%. Estas importaciones afectan de manera directa a la industria nacional.

El oficialismo arguye que el desbalance comercial se debe a la incorporación de maquinarias y equipos de inversión. Las importaciones del acumulado interanual en Bienes de Capital mostró en noviembre una suba del 25,5%, que el macrismo pretende asociar a un proceso de inversión y expansión productiva. Sin embargo, en este rubro se incluyen bienes que podrían sustituirse con productos similares de industria nacional.



Un modelo insutentable

En 2017 el saldo neto de la Cuenta Corriente fue deficitario en u$s 22.476 millones, lo que equivale a u$s 11.491 millones más en comparación con el año previo. 

En inversiones productivas externas en 2017 ingresaron al país u$s 8.280 millones. Es una suba de u$s 4.593 millones respecto de 2016, pero una baja de lo ingresado durante 2015 (u$s 9.577 millones).

Por otro lado, ingresaron al país u$s 27.937 millones en concepto de inversiones especulativas, o sea 3.252 millones más que en 2016 y 24.797 millones más que en 2015. Por cada dólar de inversión productiva ingresado al país en 2017, entraron 3,4 dólares por inversiones especulativas.

Esta deficiencia se origina en la fuerte emisión de deuda del gobierno y en la desregulación de las inversiones especulativas. Entre tanto, el bajo crecimiento en la inversión externa directa muestra una reticencia de los capitales externos a invertir de largo plazo, a consecuencia de la desconfianza que ofrece la actual política económica por sus desequilibrios internos y externos.

sábado, 13 de enero de 2018

La mirada (la música del año 2017)



La semana pasada cuando tenía que preparar un balance artístico del año que terminó, consulté a unos pocos amigos, porque ya me da mucha fiaca hacer esas encuestas multitudinarias que al final no dicen nada desde el punto de vista musical ni del sociológico y de lo único que hablan es de tu agenda de contactos.

Consulté a cinco amigos que cubren zonas de la música actual que no se intersectan demasiado con la mía, ni entre sí, Obviamente, salieron listas bastante distintas, con poquísimas coincidencias y ninguna unanimidad. Estas listas no dicen nada sobre otra cosa que sobre la orientación del editor del blog y de algunos amigos.

Entre ellos está Santiago Segura, editor del blog La música es del aire y del programa del mismo nombre en Radio Atómika los lunes a la tarde. Junto a Maxi Diomedi y a él hicimos hace unos años una de esas megaencuestas que parece que ya ninguno de nosotros quiere repetir. El resultado de este año fue curioso porque entre la lista de Santiago y la mía no hay absolutamente ningún título en común (pueden consultar las listas acá). Digamos que nuestras orejas estuvieron orientándose para puntos cardinales distintos. Pero a mí me interesa mucho saber lo que Santiago estuvo escuchando y señala como relevante. El es una especie de licenciado en rock argentino desde sus inicios (que conoce por su curiosidad y aplicación) hasta hoy (que lo sabe por edad). Hay una parte de lo que hoy suena que él percibe muy bien y yo desconozco por completo, lo que podríamos llamar el rock independiente actual o algo así. Por eso quise invitarlo para nuestro programa de este domingo en Radio Gráfica (FM 89,3, 12 de la noche, online acá o acá), que él programe la música, yo meteré un par de cucharadas y conversaremos de esta diferencia de percepciones auditivas.

Le pedí que me anticipara una canción que quisiera distinguir de este año y me dijo: "Poné 'La mirada', de Los Espíritus. Un disco que no elegí pero podría estar". Después me di cuenta de que yo también había pasado la canción durante el año y que incluso tiene un inequívoco aire dylaniano... Así que ya saben.

El pibe mira al hombre
y le aguanta la mirada
El pibe mira al hombre
y le aguanta la mirada
Apretados en un subte
Ay, cómo aguantan la mirada.

El pasaje salió el doble
y ninguno dijo nada
El pasaje salió el doble
y ninguno dijo nada
Hay demoras en el subte
y ellos se aguantan la mirada.

Arriba en las calles
una mujer en la parada
Arriba en las calles
una mujer en la parada
Es temprano, ya hay bocinas
y ya esquiva esas miradas.

Reponiendo las góndolas
me vigila la mirada
Reponiendo las góndolas
me vigila la mirada
El trabajo dignifica
eso dice mi patrón.

El hombre mira al hombre
y le aguanta la mirada
El hombre mira al hombre
y le aguanta la mirada
Van perdidos en un subte
ay, cómo aguantan la mirada.


viernes, 12 de enero de 2018

24,8% en un año, 3,5% en un mes: "La inflación es la demostración de tu incapacidad para gobernar"

El payasesco acting de Barrionuevo para embarrar las paritarias




"En mi presidencia la inflación no va a ser un tema. El desafío va a ser conseguirle trabajo a la gente opurtidades de progreso a la gente, que haya más fábricas..." decía el candidato que se jactaba de contar con el mejor equipo de gestión en décadas durante la campaña electoral de 2015. La jactancia sonaba verosímil en un candidato de la derecha neoliberal, que convencía hasta a los más escépticos sobre su capacidad de bajar la inflación mediante el aumento del desempleo, la caída del poder adquisitivo de los salarios y la destrucción de la industria nacional por la apertura de las importaciones que traería un esperable déficit en la balanza comercial.

Bueno: los despidos crecieron, alimentaron el ejército de desempleados que permite negociar las condiciones salariales bajo amenaza de perder el trabajo, las fábricas y comercios cerraron y siguen cerrando, las altísimas tasas de rendimiento de la especulación financiera desalientan toda inversión productiva y ni siquiera se logró venderle los limones a Trump, lo que provoca un déficit histórico en la balanza comercial. Sin embargo la inflación subió ya agotada la mitad de su mandato.

La deuda externa creció en proporciones astronómicas en relación al producto bruto interno, comprometiendo el bienestar de futuras generaciones y dejando al país vulnerable ante imprevisibles crisis externas. Todo esto puede esperarse cuando se aplican políticas neoliberales. Lo que en función de estos daños parecía fácil era transferir las riquezas hacia los sectores más ricos (se logró), bajar el consumo popular (se re-contra-logró), y así bajar la inflación. 

Bueno, eso no se logró.

Como corolario del paso de comedia que protagonizaron los cuatro grandes del mal humor cuando aumentaron las metas de inflación en un 50%, menos de un día después de que la ley de presupuesto fuera aprobada por los bloques colaboracionistas del Congreso, ahora que el gobierno tiene que anunciar el fracaso rotundo de sus políticas antiinflacionarias, los medios de comunicación del régimen saturan tapas y pantallas con denuncias y amenazas de detenciones contra sindicalistas, algunos de ellos probablemente grandes corruptos y completamente funcionales a las políticas de ajuste del macrismo. Compañeros de ruta de ese peronismo que "no le pone palos a la rueda", con el que el gabinete concertó la pérdida del poder adquisitivo durante dos años de adormilamiento social, burocracia con la que arregló mediante el persuasivo amague del carpetazo la imposición de paritarias a la baja, siempre muy detrás del alza del costo de vida ("porque todos tenemos que poner un poquito" y los que solo tienen un poquito tienen que poner su único poquito), ahora empezó la opereta contra el sindicalismo que "extorsiona al empresariado". Por supuesto que estos personajes en los que la negociación gremial linda al este con el gangsterismo y al oeste con la coima serán el modelo mediático evocado para perseguir al sindicalismo combativo, el que genuinamente representa los intereses de sus afiliados. 




Porque justo en el día en que tiene que anunciarse que capotó la política inflacionaria, lo más fácil de resolver para la derecha ajustadora, aparece uno de los aliados más fieles del neoliberalismo argentino, Luis Barrionuevo, en la pantalla más oficialista del régimen, TN, a cargar sobre sus espaldas todo el peso de su desprestigio para amenazar con que "los gobiernos que atacaron a los sindicatos no terminaron su mandato".

Barrionuevo, no debe olvidarse nunca, es uno de los máximos aliados del gobierno, digita un tercio de la estólida conducción de la CGT, hace gala de su tradicional patoterismo y no tiene ningún prestigio que cuidar. No debe haber nadie, ni los más esforzados creyentes en el peronismo leal de las cúpulas cegetistas, que pueda creer que Barrionuevo representa los intereses de algún sector de los trabajadores. Y el bizarro personaje sale a hacer sonoras declaraciones supuestamente "desestabilizadoras" para inocular los anticuerpos que el macrismo necesita con el fin de asustar a las clases medio-frustradas y ponerlas en contra de toda organización sindical. Justo cuando se lanzan las discusiones paritarias y el proyecto de flexibilización laboral empieza a tambalear por su notoria impopularidad, de la que nadie, ni un traidor vocacional como el cenador Peceto, quiere hacerse cargo. El gobierno necesita cerrar paritarias a la baja por tercer año consecutivo y ya sin cláusula gatillo. Necesita encarcelar o desacreditar a algunos sindicalistas que respondan de verdad por sus bases, necesita neutralizar el creciente descontento social ante la evidencia de que no habrá buenas noticias que darle ni a los más crédulos de sus votantes. Entonces Barrionuevo acude presto a la pantalla de Magneto para decir que hay muchas acusaciones contra los sindicalistas que "carecen de fundamento", y desliza una "sutil" (según Infobae) amenaza contra la estabilidad de su gobierno aliado al decir que quienes "atacan" a los gremios "le muerden la cola al león y terminan mal".

Es obvio que, con el macrismo, Barrionuevo no va a terminar mal: no va a ser investigado por su patrimonio ni van a ser fiscalizas las elecciones que lo atornillan desde hace décadas a su sillón. La única manera de que Barrionuevo termine mal es que macri termine mal.

Por eso, como el mercenario Joe de Titanes en el Ring al que no lo quieren ni su madre ni su padre, dona todo su desprestigio para espantar a las todavía crédulas conciencias de la clase medio gorila: "¡Barrionuevo nos amenaza!". Casi una invitación para que la propia Mariu Vidal salga personalmente a cuerpearlo con su porte de leona madre, mientras todos juntos tratan de tapar el estruendoso fracaso de la política antiinflacionaria, aplastar toda auténtica resistencia trabajadora y pisar las paritarias.

Los muchos sindicalistas honestos tendrían que salir a desautorizar la farsa de Barrionuevo: no queremos que macri se vaya antes, no necesitamos heredar el estado desastroso de una crisis económica inminente: que se quede hasta la última hora de su mandato, que cumpla con sus promesas elecotrales de bajar la inflación, crear empleo, conseguir inversiones: que le enseñe a los todavía crédulos quién realmente es.



jueves, 11 de enero de 2018

El odio como política de estado o como confesión de impotencia

Una conversación con Martín Piqué en el aire de la ciudad ardida


Ilustración: Carmen Cuervo



Anoche pasé por el programa "Vayan a laburar" que conduce Martín Piqué todas las noches de semana en AM 750. El tema central se refiere, si bien se mira, no a los efectos estructurales que el macrismo pretende instaurar para liquidar el estado de bienestar que el peronismo construyó a mediados del siglo pasado y el kirchnerismo actualizó en la primera década del nuevo siglo, sino a cierto fenómeno concomitante: los desbordes de odio sociopático promovidos por los personajes más bizarros del oficialismo, como Claudio Bonadío, Fernando Iglesias, Federico Andahazi o Eduardo Feinman, cuando salieron a celebrar desde las redes sociales el padecimiento deliberado al que fue sometido el ex canciller kirchnerista Héctor Timerman, cuando se le dificultó proseguir su tratamiento contra una enfermedad cruenta que  sobrelleva. Al dolor de la enfermedad se le sumó un encarcelamiento político lesivo y un escarnio público cuyos detalles nos vamos a ahorrar, por no ensuciar este espacio con sus miserias. ¿Las bajezas que estos personajes promovieron son desbordes de crueldad involuntarios, que al cabo se les van a volver en contra por su desprecio a la humanidad? ¿o forman parte de las tácticas promovidas desde la ingeniería social de Durán Barba y la brigada de trolls de Jefatura de Gabinete? Si algo maneja con obsesividad este régimen es una política comunicacional que electoralmente le puede dar más frutos que la política económica, cuyo objetivo final le impide dar buenas noticias hasta a sus votantes más crédulos.

Como el macrismo no puede promover ningún tipo de bienestar, ¿está fomentando el más bajo resentimiento que el tardocapitalismo produce inevitablemente? ¿Esta exaltación de las pasiones más bajas y reactivas, el envilecimiento de los lazos sociales es una política de estado o una confesión de que no saben ni pueden hacer una política mínimamente reparadora? ¿Les resulta inevitable que la transferencia de riquezas en perjuicio de los sectores más vulnerables -entre ellos muchos de los que lo votaron esperando un "cambio" en busca de la alegría y la unión de los argentinos- tenga que llevarlos a promover un aquelarre de odio, de inhumanidad y desprecio por la vida que empalidecería las páginas más reaccionarias de Nietzsche? En todo caso, estos arranques de odio remiten a otros momentos oscuros de la historia nacional y desmienten la presunta modernidad de esta derecha gobernante (ver El niño proletario acá)



¿Buscan deliberadamente el odio social, ya que no pudieron producir una crisis de gobernabilidad en ningún tramo del gobierno kirchnerista que luego justificara un ajuste económico bestial? ¿O es que la inoculación del odio sistemático expresa la ausencia de una perspectiva de futuro aliviadora? Porque hasta los más incautos empiezan a sospechar que el alivio social no llegará.

En su libro El arte de ganar Durán Barba, ingeniero cultural de Cambiemos escribe:

“El electorado está compuesto por simios con sueños racionales que se movilizan emocionalmente. Las elecciones se ganan polarizando al electorado, sembrando el odio hacia el candidato ajeno… Es clave estudiar al votante común, poco informado, ese que dice 'no me interesa la política?… El papel de los medios es fundamental, no hay que educar a la gente. El reality show venció a la realidad”.

Hay aquí una fórmula para ganar elecciones que se puso en práctica no solo en Argentina: en el fondo, se trata de una simplificación de la doctrina nazi y de todos los cualunquismos de postguerra, que apuesta al resentimiento como el principal lazo social. Pero, esto que puede servirle para ganar algunas elecciones, ¿puede ser igualmente eficaz para consolidar un proyecto político duradero? ¿Se puede fundar una "derecha moderna y democrática" a partir de tal fórmula o su máxima aspiración es promover una guerra civil en la que, comúnmente, los ricos salen siempre ganando?

No es que en el programa de anoche con Piqué hayamos encontrado la respuesta a estas preguntas. Pero conversamos sobre estas posibilidades. ¿Y mientras tanto? ¿Nosotros debemos convertirnos en su simétrico opuesto y dejarnos ganar por un odio de signo contrario? ¿o tenemos que nutrirnos de las mejores obras de la creatividad, la confianza, la inteligencia, la belleza y el altruísmo humanos?



Un acierto de programación de Piqué fue recordar este viejo tema que Nacha Guevara cantaba por la década del 70, cuando era una performer interesante de los sótanos porteños, todavía tenía forma humana y no había devenido cyborg.


La canción del odio

Guerra, sangre, odio en derredor
¿cuándo encontraremos
dónde está el amor?
Libertad, igualdad y fraternidad
es lo que buscamos.

Por eso, tomados de la mano
con el odio acabaremos
ese es nuestro credo.
¡Basta de violencia, de egoísmo, de indecencia!
No esperemos a mañana.
cuando antes comencemos
con el odio acabaremos.

Con el odio acabaremos
con el pie lo aplastaremos
luchemos por el día
en que el amor por fin sonría
emprendamos el camino
cuando antes comencemos
con el odio acabaremos.

Con el odio acabaremos
¡qué paliza le daremos!
¿No te gusta que te pegue?
entonces ¡muere, muere, muere!
Para ver lo que han comido
la barriga le abriremos
con el odio acabaremos.

Con el odio acabaremos
la picana le pondremos
y si llora o si se queja,
le arrancamos las orejas.
Viendo cómo se retuerce
cómo nos divertiremos
con el odio acabaremos.

Con el odio acabaremos.
en un monte lo pondremos
allí la multitud
lo clavará en una cruz
y cuando pida agua
vinagre le daremos
con el odio acabaremos.

Con el odio acabaremos
algún nazi encontraremos
que le ponga una inyección
que lo convierta en jabón.

Con el odio acabaremos
y por si esto fuera poco
le refregaremos
bien la cara con sus mocos.

Con el odio acabaremos.
una bomba le pondremos
cuatro tiros, seis granadas,
diez misiles y un torpedo.
La lengua le arrancaremos
y los dientes venderemos.
Con el odio acabaremos.

¿Hay que rebajarse a la altura de esta ciénaga o hay que elevarse hacia nuestras posibilidades más bienhechoras? Por eso también conversamos de nuestro amor por la radio, por la música, por el pensamiento. Un poco de belleza también en medio de la noche tórrida de esta ciudad portuaria, odiosa y frustrada. En el programa también hablamos de temas más gratos y amables y escuchamos hermosas canciones recientes de Simón Poxyrán, Robert Plant y Lorde.



miércoles, 10 de enero de 2018

En 2014 la CGT paraba por la suba del mínimo no imponible: en 2017 las paritarias retrocedieron 10 años pero el Triunvigato preserva la gobernabilidad




El título dice lo fundamental. La suba del mínimo no imponible del Impuesto a los Ingresos Altos era una reivindicación atendible que hace 4 años hablaba a la vez de un movimiento obrero con capacidad de defensa de un piso de bienestar -aunque, a la vez, despreocupado por el tercio de los trabajadores informales que la CGT durante estos años no quiso representar-. Combativos para defender los ingresos de los asalariados que estaban en situación de privilegio frente a otros trabajadores nucleados en la CTA y en organizaciones sociales a las que los gordos jerarcas se negaron a incluir en su representación. Una CGT combativa frente a un gobierno acosado por las fuerzas del poder financiero trasnacional que quería provocar una desestabilización que permitiera el ajuste salvaje que ese mismo poder impuso en otros países. La crisis de gobernabilidad y el ajuste no llegaron durante el gobierno de Cristina, a pesar de lo poco que hicieron los burócratas sindicales para proteger ese piso de bienestar que el gobierno kirchnerista aseguraba, a partir del cual se podía avanzar.

Implacables con un gobierno que desde 2004 había recuperado las paritarias, universalizado las jubilaciones, preservado el poder de compra de los salarios, protegido el empleo, resistido el ajuste, que se negaba a reprimir la protesta social pese a las presiones del establishment y la campaña fascista de los medios, estos mismos gordos se muestran unos miserables cagones cuanco caza la manija un gobierno hambreador, persecutorio, que castiga a los jubilados, opera para bajar año a año el poder adquisitivo del salario, mantiene a raya a fuerza de carpetazos a los burócratas y castiga con la cárcel a los luchadores populares combativos. 

Este Triunvigato será recordado como la representación sindical más cagona de la historia. Los que se achicaron contra el gobierno que vino a retrotraer los derechos sociales de los trabajadores a un estado preperonista. ¿Cómo pueden dormir Daer, Schmid y Acuña, si saben bien, machotes frente a Cristina, que no hubo día del régimen macrista que no hayan ahondado su claudicación? ¿Qué culpa sienten por el lugar vergonzante que van a ocupar en la memoria popular, como posibilitadores del saqueo, cobardes ante el poder real?

2017 es el año en el que el nivel de las paritarias homologadas por el Ministerio de Trabajo retrocedió 10 años. Las paritarias son un instituto de defensa de los derechos laborales que cada año discute los pisos de los aumentos salariales pero también protege la calidad del empleo, vela por la consolidación de los derechos laborales, pone a la clase obrera como un colectivo en posición de fuerza frente a la prepotencia de los ricos. Es sabido, porque ellos mismos se encargaron de decirlo, que los sectores hoy dominantes en Argentina desprecian y cuando puedan van a abolir las paritarias. Lo están haciendo de manera gradual, a medida que los sindicalistas traidores renuncian a defender los intereses de sus representados para entregarlos a sus patrones.

La negociación colectiva se restableció en 2004 en el gobierno de Néstor Kirchner, luego de años de neoliberalismo. Cada año se actualizan los convenios colectivos de trabajo, lo que, como quedó dicho, no incluye solo la defensa del salario pero lo contiene como un elemento fundamental en la puja distributiva del sistema capitalista. Desde 2004 hasta 2010 los convenios homologados por el Ministerio de Trabajo crecieron constantemente. En ese año se llegaron a las 2000 homologaciones. Desde entonces, el nivel se estabilizó. Se registraron bajas no muy drásticas en años de estancamiento como 2012 y 2013, se recuperaron en 2014, para empezar a descender con el régimen macrista. En 2016, la gestión Triaca no llegó a homologar 1700 convenios, pero en 2017 la curva bajó de manera abrupta, hundiéndose hasta los niveles de 10 años atrás, pero ahora con tendencia declinante (mientras en 2007 el impulso era progresivo). Solo se homologaron 1042 paritarias: la mitad que en el promedio 2010-2015.

¿Cómo hizo el macrismo para lograr esta brutal regresión en los derechos de los trabajadores? Mediante una serie de procedimientos combinados: mecanismos selectivos de no homologación de acuerdos para disciplinar organizaciones gremiales combativas (por ejemplo en el caso del gremio de aceitero); se congelaron negociaciones salariales (con los Visitadores Médicos como caso testigo); se pusieron obstáculos a los acuerdos de los gremios pequeños que compiten con los gordos; el gobierno también deslindó responsabilidades respecto a los acuerdos por empresa.

A pesar de este tangible retroceso en la capacidad de los trabajadores para defender sus intereses y a la ofensiva deliberada del régimen para lograr este retroceso, las cúpulas gremiales no mostraron los dientes: más bien se postraron ante los patrones. Ya no exigen el mínimo no imponible, ahora colaboran con la gobernabilidad del ajuste permanente. Este deterioro de los trabajadores formales derrama sus perjuicios sobre los informales, cuyas perspectivas de bonanza dependen dramáticamente de los sindicalizados, que son los que requieren las changas y otros servicios que los informales pueden ofrecer.

Es previsible que cuando este proyecto colapse (porque tarde o temprano lo hará) se llevará puestos a estos burócratas chupasangre, corresponsables de la explotación.

La ortodoxia peronista pretende imponer una especie de tabú mediante el cual hay que ser "orgánico" y solo pueden discutirse las gestiones de los representantes sindicales puertas adentro de los gremios, como si se tratara de una corporación autónoma cuyo desempeño no incide en las relaciones de fuerza del conjunto social. Como si la CGT no tuviera como objetivo la representación política de todos los trabajadores, cualquiera sea el tamaño y poder de negociación de sus gremios. Si la CGT no defiende a los más débiles entre los débiles -los gremios chicos, los trabajadores jubilados y pensionados, los no sindicalizados- ¿para qué mierda sirve?

Así que la defensa ortodoxa de la "organicidad" para discutir a los jerarcas es otra manera de hacerse cómplice de la entrega. Si la CGT claudica, como lo viene haciendo con descaro desde hace dos años, el proyecto político de opresión popular afianza su fuerza regresiva.

lunes, 8 de enero de 2018

Los oyentes dijeron que fue uno de los mejores programas (pero lo están diciendo seguido)

Primer programa modelo '18, con Esther Díaz en La otra, para escuchar clickeando acá.


También lo pueden escuchar con menor calidad de sonido acá:


Cada domingo renace la esperanza, cada primer domingo del año la dicha está de fiesta si es un domingo para la juventud... Ya es una costumbre de todo enero que en el primer programa de La otra del año venga Esther Díaz a echarnos la nafta para arrancar (¡antes de que vuelva a aumentar!). Y esta noche no fue la excepción. Hace pocas semanas salió su nuevo libro, Problemas Filosóficos y vino a traerlo a la radio. Hablamos de esa cosa llamada filosofía, de reputación dudosa cuando se la intenta medir con los estándares del resultadismo científico. Incluso si les preguntamos a distintos filósofos qué cosa es esa, ni ellos se ponen de acuerdo. Pregúntenle a Carnap si Heidegger hace filosofía y pregúntenle a Heidegger qué dice de lo que dice Carnap. Y traten de detectar una señal de progreso entre el pensamiento de Platón y el de Wittgenstein. Si medimos los resultados filosóficos en términos mensurables, las agujas no los registran. Pero ¿qué hay con las agujas de los aparatos? ¿seremos capaces de dejar un poco los vúmetros, los tensiómetros y los ergómetros, de dejar de aparatearnos? ¿o tendremos miedo de desmedirnos, de aburrirnos y quedarnos solos? ¿qué será de nosotros si los apagamos un rato y nos apartamos del jaleo obligado y tratamos de oír lo que nos suena en la cabeza, si es que entendemos el idioma en que esa voz nos habla?

Parece raro empezar así un año ¿no? No. Sin hablar de la foto de Mariu en el supermercado y sin tener en cuenta las metas de inflación propuestas y pospuestas por el BECERRA. Hablamos de filosofia y el tema es la soledad, el paso del tiempo, el aburrimiento, la muerte... ¡y nos reimos! No hicimos conexión con las playas de Punta. Conectamos con Pascal, Deleuze, Tarkovski, Reinaldo Arenas, con Varsavsky y Los Beatles. ¿Saben quiénes son? ¿Y saben la música que escuchamos: algunos de los mejores discos del año que termina y un par de reediciones que aparecieron últimamente: Poxyran, Demarco, Bocci, Lorde, Plant, Can, Smith, que se tiró por la ventana igual que Deleuze, aunque por otra razón. Estuvo Alejandro Brain, que casi me dejó hablar. Los oyentes dijeron que fue uno de los mejores programas que hicimos, pero eso lo están diciendo seguido.

Y en medio del programa, vimos esa luz...



Me maquillo en el coche de un desconocido
Pedimos bebidas diferentes en los mismos bares
Sé lo que hiciste y quiero gritar la verdad
Ella cree que te encanta la playa,
pero sos un maldito mentiroso.

Esos grandes dientes grandes 
Ah, te van a morder
Pensé que habías dicho que siempre ibas a estar enamorado
Pero ya se te pasó
¿Te asustaste?
Cuando nos besábamos y bailábamos en la luz del piso de arriba
en la luz del piso de arriba...

Pero escucho voces en mi cabeza
voces nuevas en mi cabeza
Querido, te veo siempre donde quiera que vaya
Te veo al bajar en cada calle
Lo estoy esperando, ese rayo verde, lo anhelo.

Porque querido, voy a venir a buscar mis cosas,
pero no voy a dejarlo escapar
Lo estoy esperando, ese rayo verde, lo anhelo
Ah, ojalá pudiera agarrar mis cosas y partir
Pero estoy esperando el rayo verde, lo anhelo.

A veces me levanto en una pieza distinta
Susurro cosas, la ciudad te vuelve a cantar
Todos esos rumores tienen dientes grandes
Ah, te van a morder
Pensé que habías dicho que siempre ibas a estar enamorado
Pero no ya no estás enamorado 
¿Te asustaste?
Cuando nos besábamos y bailábamos en la luz del piso de arriba
en la luz del piso de arriba...

Pero escucho voces en mi cabeza
voces nuevas en mi cabeza
Querido, te veo siempre donde quiera que vaya
Te veo al bajar en cada calle
Lo estoy esperando, ese rayo verde, lo anhelo.

Si quieren saber realmente de qué se trata, pueden clickear acá y sale el programa enterito, como si fuera magia. Es magia.

sábado, 6 de enero de 2018

Esther Díaz tiene Problemas

Filosóficos: y los viene a conversar el domingo a las 12 de la noche en La otra.-radio, FM 89,3 Radio Gráfica, online acá o acá *




[Fragmento del libro Problemas Filosóficos, de Esther Díaz, recientemente aparecido]:

 ...es preciso reconocer que en nuestras sociedades la soledad no tiene buena prensa. Se la asocia a la angustia, al sufrimiento, al tan desprestigiado aburrimiento. Como si se tratara de una derrota social, incluso se la teme. Dice Tarkovski que esa aversión cultural por la soledad termina por privar a millones de personas de aprovechar y disfrutar de las bondades que sólo ella provee.

El maestro ruso considera que el mejor aporte que se le podría hacer a la juventud para que sea fértil en ideas creativas sería enseñarle a cultivar la soledad, esa que en su obra se trasmuta en pausas y silencios. Aspectos temporales que, en lugar de atosigar con estímulos al espectador, lo habilitan como ser pensante.



En épocas de alocadas fiestas juveniles legales o clandestinas, en épocas en que las comunidades artísticas necesitan compulsivamente reunirse y volver a reunirse sin solución de continuidad y los creativos de cualquier cuño forman corporaciones, sectas, grupos, grupúsculos, en fin, rebaños; las palabras del realizador de Solaris suenan extrañas. Quizá por eso merecen ser reiteradas. Los jóvenes deberían aprender a estar solos y a pasar el mayor tiempo posible consigo mismos, dice. Considera que una de las fallas entre ellos es que intentan reunirse alrededor de inventos ruidosos, casi agresivos, y encuentra que ese deseo de congregarse para no sentirse solos es un síntoma desafortunado. Cada persona necesita aprender desde la infancia cómo pasar el tiempo consigo mismo. Eso no significa que deba ser un solitario sino que no debería sentirse mal en soledad. La gente que se aburre con su propia compañía es muy vulnerable en lo que a autoestima se refiere.

Este reclamo de soledad para la fertilidad espiritual es idéntico al del cubano Reinaldo Arenas quien, desde otro continente, otro lenguaje, otra cultura y otros climas exige lo mismo para la creación artística:

Te he buscado en la noche milenaria
que devoró a Kant y a Marco Bruno,
en el mar y su furia legendaria,
en la Biblia y hasta en un son montuno.

Debo confesar que te he soñado
en la confusión de vastos urinarios,
en el callejón con su horror desamparado,
en un parque y en cien mil balnearios.

Repitiendo mil sandeces te he buscado
auscultando los cuerpos y los rostros
entre estruendo de injurias y anatemas.

Y finalmente te he encontrado:
eres la soledad ante la cual me postro
para que surja el argumento de mis poemas.



* El domingo, hacia la madrugada del lunes, Esther Díaz viene a presentar su nuevo libro, Problemas filosóficos, Biblos, 2017. Y además hablarnos en primicia de una película documental que la tiene como protagonista, dirigida por Martín Farina, que va a  conocerse este año que comienza. En el inicio de una nueva temporada en Radio Gráfica, con nuestra invitada estival, Esther Díaz: a las 12 de la noche del domingo o las 0:00 hs del lunes, como usted prefiera.

viernes, 5 de enero de 2018

Y si mañana es como ayer otra vez, lo que fue hermoso será horrible después

Balance político del año 2017


Ilustración: Carmen Cuervo



En la madrugada de anoche, mantuve una charla telefónica con el periodista martín Piqué, que está en AM 750 todas las noches a las 2 en su programa "Vayan a laburar". Me hizo cuatro preguntas: ¿Cuál fue el hecho político nacional más importante de 2017?; ¿cuál fue el hecho político internacional más importante del año?; ¿cuál es la diferencia entre resistencia, oposición y alternativa?; y ¿cuál fue el hecho cultural más importante de 2017?. Creo que la conversación estuvo buena y vale como mi balance político del año, por eso lo comparto. Para escuchar la conversación, clickeeen sobre el título azul 

Los hechos políticos y culturales más importantes de 2017


Para empezar y terminar la charla, dos canciones. Al comienzo, "Pelea al horror" de Pez, 2017:



Y por más que quieras
no es fácil escapar
fagocítan a la gente como vos y como yo
es su especialidad
¡ay, qué miedo!

Es que esa gente de mierda
creo que ya hablamos de esto alguna vez
su misión de militar
hasta devastar tu autoestima al fin.

No podemos
entregarnos
sin bancar la posición
es difícil
se hace duro
pero impera
darle pelea al horror.

Y si algún día oscuro
nos toca perder
que sea con una sonrisa
así el hijo de puta se va con el culo lleno de preguntas
no podemos
entregarnos
sin bancar la posición
es difícil
se hace duro
pero impera
darle pelea al horror.

No podemos entregarnos sin bancar la posición
es difícil
se hace duro
pero impena
darle pelea
darle pelea al horror
darle pelea al horror.

Al final, "Cerca de la revolución" (1984)



Creo que la calidad de ambos temas no resiste comparación. Pero, bueno...

jueves, 4 de enero de 2018

El surfer dopado


El surfer dopado me ofrece su cash
gané una apuesta por cincuenta y ahora necesito una tajada
man, esta banda está tocando y está tocando para la mierda
salsa de cebolla y zorrino, mi mente es un puré de papas
él llegó desde el fondo de un escondite burocrático
me dio todo a crédito y nunca lo recuperó
está fisurado, estoy fisurado, están fisurados
ese gato se partió por la mitad, de esta manera
como la órbita completa de Venus, me siento un poco fisurado.


La comida china no resultó, necesito otra meada
ella hablaba en inglés, estaba un poco oscuro cuando nos sentamos
recuerdo su cara, pero eso fue al final
estoy a un paso de la locura mientras vomito en el pavimento
me sentí un poco avergonzado, necesito volver a la cueva
por el problema de tránsito sentí como si hubiéramos chocado
con una chica de Eslovaquia en un taxi europeo
de una serie de hábitos, veo momentos de fisura
si nos desplazábamos, el tren se iba a la mierda
ahora mi mente se diluye con vergüenza, culpa y hash
azotado, azotado por los dioses
por todos los dioses, por todos los dioses.

Mientras mi mente se diluye, recibo las sacudidas
la chica se puso a gritar, creo que chocamos
el tachero nos habla y el coche sigue intacto
era algo menor, bueno, ya pasó
nena, es todo lo que sé
nena, hay cosas que todavía no sabés.

Adiós a Pablo Chacón



por Oscar Cuervo

Ayer me enteré por el Pájaro Salinas de la muerte de Pablo Chacón y me sentí apenado. A Pablo lo conocí personalmente durante un Bafici, en una caminata entre el Abasto y el Atlas Santa Fe. Durante un tiempo breve , hace 10 años, fue colaborador de La otra, en los comienzos del blog. Antes había tomado contacto con él por las redes sociales, ya que los dos comentábamos en un blog cuyo nombre mejor olvidar.

Cuando él se ofreció a colaborar con La otra acepté inmediatamente: estaba ávido de contenidos, por mi propósito de renovar el blog todos los días, una locura... que todavía mantengo.

A Chacón después le perdí la pista, no supe más nada, me olvidé, hasta que ayer me encontré con la noticia de su muerte prematura. Parece que el Pájaro lo conoció mucho mejor y tiene algo para decir sobre su vida. Yo solo puedo atestiguar que un par de veces discrepamos comentando en aquel blog de triste memoria, pero cuando lo conocí personalmente me pareció un tipo super cordial.

Un par de cosas puedo acordarme de nuestro breve cruce de destinos: cuando sus notas aparecieron en La otra me llamó la atención que fuera hostigado con mucha virulencia por algún o algunos trolls, nunca se sabe. Vi que eso lo perturbaba, traté de minimizar la importancia, pero él se sentía personalmente herido y decía que era alguien que se dedicaba a perseguirlo por todos los medios en los que él publicaba. Me dijo que tenía firmes sospechas de quién era el troll, un personaje conocido en redes sociales, hoy cercano al poder. No sé si Pablo estaría en lo cierto. 

Otra curiosidad: en 2008, durante los meses del conflicto con la mesa de enlace, el blog tenía un 5% de los lectores que tiene hoy, pero recibía muchos comentarios, la mayoría anónimos o con nombres de fantasía. Y muchos eran muy agresivos. Se estaba gestando el ánimo fascista que hoy impera en el país. Los blogs fueron en cierto modo el banco de prueba de este ejercicio de crueldad que ahora es moneda corriente. Los trolls eran  recontraobsesivos: entraban todos los días a La otra y, no importa cuál fuera el tema, se dedicaban a psicopatear. Supongo que ahora ya no lo hacen porque su discurso es el oficial, así que no necesitan comentar en un blog. ¿O sucumbieron a la locura? De todos modos, su insistencia psicopática era llamativa.

Había toda una fauna que se dedicaba a trollear: firmaban como Néstor Pitroll, eamonn mcdonaugh, Gabriel Muro, un tal César y otros totalmente anónimos. Y siempre repudiaban lo que publicaba. Uno de ellos, quizá el más enfermizo, aludía cotidianamente a un episodio inexistente en el que Pablo Chacón me habría trompeado una noche, en la puerta de un boliche. Nunca entendí la razón de su insistencia, porque el troll volvía a contar la anécdota cualquiera fuera el tema del post. Me acicateaba para que yo admitiera que había recibido una paliza de Chacón, o quería que los lectores lo creyeran para descalificar mis textos, ya que yo nunca escribí sobre mi vida personal. Y volvía a psicopatear una y otra vez, como si yo quisiera ocultar un episodio vergonzante. ¿De dónde salía esa obsesión sin sentido? ¿Sería el mismo troll que amenazaba al blog por publicar los posts escritos por Chacón o se trataba de dos locos distintos? ¿Qué podía tener que ver la sugerencia de una pelea inexistente con una persona a la que yo conocía poco y me llevaba bien con mis posteos políticos? Misterios de las redes sociales, que albergó, o quizás todavía alberga, a estos freaks.

Por lo que cuenta el Pájaro Salinas, los últimos años de Pablo Chacón no fueron buenos. Ojalá ahora descanse en paz.

Como pequeño homenaje, voy a reeditar una detrás de otra, acá mismo, sus colaboraciones con La otra. Es raro: se supone que un blog demanda una escritura en caliente y de vigencia efímera. En favor de las notas de Pablo debo decir que hoy conservan una extraña actualidad:


lunes, 17 de marzo de 2008


(Con este artículo se incorpora Pablo Chacón al staff de La otra)

El empresario Mauricio Macri -actual jefe de gobierno porteño- convirtió en sonsonete de campaña la necesidad de combatir los permanentes piquetes que complican el tránsito en una ciudad atestada de autos (donde jamás se renovó la estructura urbana y vial para soportar su multiplicación) y que redunda en embotellamientos fenomenales y accidentes cada vez más frecuentes. Este no es el espacio para hablar de ese tema, pero podemos sumarlo a otras ideas-fuerza de la política del hijo de Franco: recuperación del espacio público, suspensión de supuestas prebendas culturales, inversiones de riesgo, remoción de empleados públicos, policía propia, palos para recuperar la seguridad perdida, palos para el sindicalismo municipal y otros tópicos que no sólo la clase media y media alta de Buenos Aires compró, al punto de que este hombre, ex presidente de Boca Juniors, ganó en segunda vuelta con el sesenta por ciento de los votos. Los porteños viven ahora bajo el paraíso de Mauricio.

Enumerar los resultados de su gobierno a poco más de tres meses de asumir, tampoco es tema de este artículo. Señalaremos solamente que algunas desavenencias empiezan a estragar su gabinete, escuálido de cuadros políticos.

Empecemos por la invitación al evangelista argentino-norteamericano Luis Palau, que no llegó a la Argentina invitado oficialmente por Macri, pero a quien este, haciendo uso de su potestad como alcalde, le ofreció el Obelisco y adyacencias para sus multitudinarias y espectaculares misas. Estas ceremonias entorpecieron la circulación del transporte público como nunca lo hizo ningún reclamo “piquetero”.

Pero las cosas vienen de antes.

Este cronista prefiere aclarar que un paseo in situ, el viernes a la noche, y la conversación con diversos fieles, lo convencieron no sólo de la crisis de la iglesia de Pedro, que empieza a apoyarse a regañadientes en los evangelistas con objeto de no perder adhesiones al ritmo que viene ocurriendo, sino la desesperación encubierta de la mayoría de los asistentes, quienes encuentran en la religión no sólo una forma banal del opio de los pueblos, sino también un antídoto contra la ausencia de expectativas existenciales.

En las palabras que escuché, además de la condena al aborto y las drogas y los ruegos contra la inseguridad, late el embrión de un foro común, una esperanza de comunidad, una variante de la psicología de masas y una suerte de proyecto a larguísimo plazo (tanto que incluye al trasmundo) que sería necio negar. Moralizar con el prospecto de la alienación suena a diagnóstico adulterado: su causalidad no debería confundirse con los intereses políticos en juego, que incluyen el tráfico de influencias, dinero y la reproducción de una ideología tan reaccionaria como la que en el orden político están jugando Macri y sus aliados, incluido el propio Palau.

Este hombre alto, fornido, de presencia notoria y voz firme, no puede esconder el autoritarismo inercial que hace de él un líder. Ese “sí a la vida” -que quien esto escribe detesta- está pensado precisamente para provocar una oposición falsa: quienes detestan esa afirmación (proabortistas, feministas, tipos que fomentan la libertad de conciencia, la eutanasia, los derechos humanos, el suicidio voluntario, etcétera), serían representantes de un fantasmal eje del mal que diría “no a la vida”; oposición que, en el mejor de los casos, en lugar de fomentar la rebelión y la acumulación de poder personal de marginados y excluidos, los empuja a una tarea de evangelización casa por casa. Para no cargar todas las tintas sobre Macri, hay que decir que Palau ya había sido recibido por Eduardo Duhalde cuando ocupaba el interinato en la presidencia de la nación, y por el “progresista” Aníbal Ibarra quien, aunque para el jubileo no le dio la 9 de Julio -“para no entorpecer el tránsito”-, le ofreció el monumento a los Españoles, circa Palermo Rúcula. El ex alcalde, según fuentes que prefirieron no dar el nombre, habría pagado más de 100 mil dólares para tener su foto con líder religioso y multitud de fondo.

Palau tiene 73 años. Nació en Ingeniero Maschwitz, trabajó como bancario hasta que en 1960 emigró hacia los Estados Unidos, donde se convirtió al pentecostalismo de la mano de Billy Graham, un pastor con entrada libre a la Casa Blanca durante el mandato de Ronald Reagan. La leyenda encuentra a Palau orando junto a Bill Clinton (tras una sesión del ex presidente demócrata con la becaria Lewinsky) y con George W. Bush, después de la tragedia del 11 de septiembre del 2001, el mayor éxito mediático-terrorista de la televisión estadounidense. El lunes pasado Palau dictó en el Milton de Puerto Madero una conferencia titulada Los negocios más relevantes de la vida. Hubo 1500 presentes, a razón de $ 150 la entrada. Saquen cuentas. Por supuesto, el dinero y el poder son una ilusión que a los políticos les hace perder el norte. Aunque el sur también exista.

Las versiones respecto de ese acto son encontradas: pero todas coinciden en subrayar la presencia de Macri y los agradecimientos que dispensó el empresario sobre Palau, aunque se cuidó muy bien de disimular cierta molestia por tener que devolver favores: la cantidad de dinero que el evangelista habría puesto para su campaña electoral por intermedio de Eugenio Burzaco (evangelista convencido, especie de rothweiller preparado en materia de seguridad, un vigilante que responde a Horacio Rodríguez Larreta y número puesto de los primeros bocetos del gabinete Pro; raleado a último momento, dicen, por la presión inédita de la politóloga católica y vicejefa de Gobierno, Gabriela Michetti). El otro contacto clave es la diputada nacional por Recrear -el sello de López Murphy- Cynthia Hotton, evangelista también e intermediaria con los “artistas” que animaron la fiestita del capo di tutti capi en el Obelisco, entre los que figuraban Amelita Baltar y Maximiliano Guerra. El tercer miembro de número es el diputado de Recrear en la Legislatura porteña Marcelo Meis, un representante de la derecha más atrabiliaria, quien logró su objetivo: el Palacio de las Leyes nombró a Palau visitante ilustre. Meis es el legislador que, inmediatamente después de la represión de los cartoneros en Belgrano, pidió (a la manera de Domingo Bussi con los linyeras en 1978) echarlos de la ciudad y no dejarlos entrar nunca más. El otro “notable” que recibió al predicador de la buena nueva sin sotana fue el radical -y vicepresidente de la Nación- Julio Cleto Cobos.

En ese grupo que escuchó en el Hilton a Palau no faltaron figurones: Diego Santilli, Paula Bertol, López Murphy, Francisco de Narváez, Federico Pinedo, el historiador José Ignacio García Hamilton, la titular del bloque de diputados nacionales de Recrear, Nora Ginzburg (impugnada en el INADI por sus declaraciones homofóbicas y antisemitas a un semanario) y el ex ministro de salud de De la Rúa, evangelista histórico, Héctor Lombardo. Faltaron, sin aviso, los peronistas de Macri: Martín Borrelli y Cristian Ritondo. Rodríguez Larreta estaría escondido; Michetti probablemente reunida con su confesor y hombre en las sombras de tan ecuménica visita: el arzobispo primado Jorge Mario Bergoglio, autor de Luz para hoy. Nuevo Testamento en lenguaje actual que prologa la Biblia que recibió, de regalo, cada uno de los comensales.

Para tragar sapos no se necesitan rodilleras.



lunes, 24 de marzo de 2008


por Pablo Chacón

El oficiante mediático de la filosofía, Alejandro Rozitchner, y su esposa, la psicóloga Ximena Ianantuoni, son una pareja moderna, escéptica, divertida, atea. La religión es un peso que creen haberse sacado de encima, y en lugar de Max Weber por sus discusiones circulan Erich Fromm y Paulo Coelho. Supongo que preocupados por sus pequeños, que crecen en un mundo de fanáticos, supersticiosos y comunistas agazapados, el animador cultural y la psicóloga pusieron manos a la obra, dispuestos a salvar al resto del mundo de eso que alguien llamó el opio de los pueblos, la religión.

El resultado es Hijos sin Dios. Cómo criar chicos ateos (Editorial Sudamericana), un manual de autoayuda bajo formato de diálogo, ideal para traficar una pedagogía especular a la que pretenden combatir. Ale y Xime componen un matrimonio angustiado, y sus hijos, que no creen en nada, excepto en las promesas de mamá y papá, al parecer ya son discriminados en la salita rosa y la salita celeste del jardín de infantes. En en semanario, Ianantuoni contó parte del drama: “Alejandro, cuyos padres tienen orígenes judíos y católicos, es ateo desde siempre, en su familia no se profesaban religiones. En cambio yo tuve una formación religiosa, incluso tomé la comunión. Pero a medida que fui creciendo me di cuenta de que el único que está a cargo de uno es uno mismo y que nadie te salva de nada”.

Alejandro es hijo de León Rozitchner, profesor de filosofía, autor de varios libros, entre los que se destaca uno dedicado a la chirinada que los militares armaron en 1982 para intentar recuperar las Malvinas con resultados conocidos. El fue repudiado por intelectuales argentinos exiliados en México, muchos de los cuales apoyaban la guerra pero no a la dictadura, como si quienes tomaron el poder el 24 de marzo de 1976 hubieran sido un “ejército de ocupación” y los civiles, tristes víctimas. La realidad indica que ese golpe de Estado, con las excepciones de rigor, contó con la aprobación de la mayor parte de la sociedad. Pero no fuimos todos, fueron muchos.

Entretanto, cuenta la leyenda, Alejandro, asfixiado por la “personalidad” algo autoritaria de papá León, iba formando la propia, hasta que se destapó como animador radial y televisivo y como liberal rabioso. Rozitchner es nuestro Spinoza, nuestro antídoto contra las pasiones tristes. En sus talleres, boga que boga por romper con el sentido común, escribió libros con el locutor Mario Pergolini, con el músico Andrés Calamaro, ahora con su esposa. Su apoyo a la gestión de Menem, terminó con la paciencia de su padre, avergonzado de verlo como columnista de Mariano Grondona. Eran los Carozo y Narizota de la no ficción.

Hijos sin Dios… es un síntoma del estado actual del pensamiento en la Argentina. Para sus autores, la idea misma de dios es un obstáculo para desplegar un mundo propio, libre, sin coerciones. El libro cultiva el fetichismo -heredero del fascismo- de que insistir con sonsonetes sobre una tabula rasa, la mente de los niños, tiene efectos. En efecto, efectos tiene: pero no se sabe si los buscados. Hijos ateos, hijos homosexuales, hijos religiosos, hijos socialistas, hijos heterosexuales, hijos no peronistas, todo es posible de conseguir si se aplica un método.

El único método para estos liberales “libertarios” es no tener método: la disuasión por la permisividad; o lo que es lo mismo: miente, miente que algo quedará. Pero cuando digo “miente”, no digo que Rozitchner y señora mientan, sino algo peor: que crean que se puede no creer en nada. A diferencia del zen, cuya práctica es milenaria y se circunscribe, si no es una gimnasia new age, a una cultura y a un lenguaje que carece de las nociones de “antes”, “después”, de tiempos verbales y pronombres personales, el matrimonio imagina que no creer en nada es hacerse cargo de uno mismo, destetarse. El zen sostiene una política de la sustracción: cada vez menos creencia, hasta el grado cero de la creencia: romper la identificación con la nada, es el satori.

Y aunque Rozitchner diga que “ser ateo no quiere decir no creer en dios”, la definición canónica de ateísmo es la negación de la creencia en dios. El ateo no cree en nada, el ateísmo es la identificación a nada. Esta política de la adición no tiene salida: identificarse a nada es creer en todo… incluso en dios, pero como después de Nietszche, dios está muerto, en el universo del todo (dónde hasta la fecha nadie abolió las jerarquías) después de dios, ¿quiénes son los siguientes?: mamá y papá, que como auténticos liberales admiten que los niños no tienen que ser necesariamente como nosotros. Aunque el narcisismo se fracture, el clavo del final sería que los jóvenes tomaran los hábitos, pero como no está de moda es probable, no seguro, que se identifiquen a la bulimia, la obesidad, la anorexia, el individualismo, los antidepresivos o al ateísmo: todos productos de consumo.

Si dios está muerto, todo está permitido, incluso otro libro de la psicóloga y el filósofo de Socma. Por ejemplo, ocupándose del danés Soren Kierkegaard, quien decía que la herencia del padre es su pecado y que será la invención sobre cómo valerse de esa herencia la vía para que ésta no recaiga como maldición.



viernes, 28 de marzo de 2008


por Pablo Chacón 

Acaso hoy no sea el día más feliz en la vida política de Luis D’Elía, titular de la Federación de Tierras y Viviendas (FTV), sindicado como “piquetero” oficial o fuerza de choque del Frente para la Victoria, el conglomerado que sostiene a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El hombre, ex funcionario, reapareció frente a las cámaras y paparazzi el martes 25 por la noche, cuando los caceroleros porteños invadieron la Plaza de Mayo en protesta por un discurso enunciado por la titular del ejecutivo nacional esa misma tarde, donde dijo que no pensaba dejarse “extorsionar” por los sectores del agro, que llevan ya dieciséis días de paro ininterrumpido, cortado en algunas zonas por la invitación al diálogo que ayer hizo la propia CFK en una reunión político-partidaria en Parque Norte. Aquella noche, D’Elía hizo que sus “piqueteros” despejaran la plaza con métodos no muy ortodoxos, que los caceroleros entendieron huyendo a la carrera por los cuatro costados, tanto de las agresiones físicas como verbales de los representantes del “campo popular”; algunos de los manifestantes resultaron con heridas leves pero imperdonables.

El Instituto contra la Discriminación (INADI) recibió esta mañana una denuncia por medio de los abogados de la Asociación Civil de Defensa Ciudadana; su vicepresidente, Fabián Bergenfeld, precisó que era por “el agravio sufrido por la ciudadanía ante las expresiones discriminatorias del piquetero”, que “se suman a otros hechos de violencia protagonizados por D’Elía actualmente y en el pasado y que merecieron por parte del gobierno un nombramiento en lugar de una condena”. D'Elía manifestó esta vez su “odio visceral por la oligarquía".
También estuvo el jueves pasado en el palco mientras la presidenta desgranaba su discurso de reconciliación con los sectores agrícolas, además de ser defendido por el ministro del Interior, Florencio Randazzo, y por el diputado nacional santafesino Agustín Rossi. Este es un fragmento de la entrevista que tuvo el viernes con Terra Magazine.

-¿Qué pasó, D’Elía?

-¿Y qué va a pasar? Me denunciaron, como hacen siempre. Hablan de odio, que yo los odio. Y sí, lo dije y lo repito. Pero ellos me odian a mí. ¿Y sabés por qué? Porque lo que hice fue parar un golpe de estado.

-¿Un golpe de Estado?

-Sí, un golpe de Estado. Pero prefiero no hacer declaraciones que confundan más. Pero repito: lo que hice fue parar un golpe de estado, y eso no hace con modales de señorita.

-Si es como usted dice, resultó premiado. Ayer estaba en el palco, atrás de la Presidenta.

-Pero escuchame. Todos saben bien quiénes me atacaron, quiénes me denuncian, quiénes me detestan. Lo único que recibí de mis compañeros fueron muestras de respeto y de solidaridad. Desde cuándo un grupo de terratenientes tiene que dirigir las cosas de esta manera, mintiendo, diciendo que falta leche, que falta pan, que falta carne, que falta esto y lo otro. Si todos esos productos están subsidiados directa o indirectamente. Y quiero decir que no recibí órdenes de ningún sector del gobierno de ir a defender la plaza, lo hice por convicción, para luchar contra esa oligarquía repugnante que no se acostumbra a perder los privilegios.

-Anoche, en los supermercados de la zona sur no había carne ni lácteos.

-¿Qué no va a haber? Haber seguro que había, pero estaban escondidos. Era para sacar fotos y hacerle el juego a las patronales. ¿Sabés que pasa con esas medidas? Pueden desembocar en un golpe de estado. Con ese tipo de metodología, porque empezaron así, en Chile voltearon al gobierno popular de Salvador Allende. Y yo defiendo a este gobierno a muerte.



jueves, 24 de abril de 2008

por Pablo E. Chacón

Sobre Historias de diván, el libro del psicólogo argentino Gabriel Rolón, best-seller de exportación, que bajo la excusa de tributar en el psicoanálisis, está contribuyendo a su destrucción. ¿Se imagina un mundo de Rolones? Ex conductor de radio con Alejandro Dolina y Elizabeth Vernaci, el hombre se presenta como un tipo sencillo, que toma mate, se levanta a las 6, se acuesta a las 9, ya está escribiendo su segundo libro, y ha logrado, mediante una pericia comercial envidiable para quien envidie esa pericia, que los escritos autobiográficos se confundan con la causa de la intimidad, ese sujeto tan singular que es todos porque es nadie, nada, nunca.

El top ten de los best sellers argentinos, Gabriel Rolón, acompañante durante quince años de las noches radiales del humorista Alejandro Dolina, es psicólogo, como Jorge Bucay, pero de otra escuela: la comparación que se hizo cuando el autor de Amarse con los ojos abiertos perdió la credibilidad ganada durante años al copiar casi sesenta páginas de un ignoto libro de autoayuda escrita por una profesora española, es una maledicencia que Rolón no puede soportar.

Rolón es un tipo generoso, un buen tipo, que respeta a Bucay a pesar de su desliz porque admite que todos somos humanos y a veces nos equivocamos. “Jorge (por Bucay) es un excelente profesional, un gran escritor, están todos sus libros previos, no se lo puede condenar como se lo condenó”.

Rolón se crió en las pampas, prefiere el aire límpido, las cosas claras, al pan, pan, y al vino, vino: extraño, esa idea de transparencia y literalidad, que se dice lo que se quiere decir, que se dice lo que se sabe, que se sabe lo que se dice, que se quiere lo que se dice querer, que los que aman, aman, y los que odian, odian, es completamente extraña al psicoanálisis, pero no a la amistad. Efectivamente, después de leer Historias de diván (Planeta), los pacientes de Rolón, reconvertidos en personajes de ficción, situados en una historia, o en una trama, deben sentirse identificados consigo mismos y con su amigo, el terapeuta, a quien también oyen decir, por la noche, lo que quieren escuchar. Rolón es un amigo. Extraño: a un amigo, uno no le paga (para que lo escuche). Paga un whisky, sí, al amigo para que escuche su penar y es un amigo, atornille con sus réplicas todas las razones que encuentra para penar y tomar whisky. Rolón es ese amigo que humaniza todo lo que preguntan los oyentes por la tarde, cuando toma el té con Elizabeth Vernaci, chica top del dial criollo.

Rolón es parco, es menos expansivo que Bucay, que padece sobrepeso y cuenta cuentos de la más rancia tradicional oriental, adaptados al vertiginoso mundo global. La velocidad de los tiempos hipermodernos y de la felicidad paradójica, requiere respuestas rápidas a problemas puntuales, y en esos cuentos siempre late una moraleja: el trabajo del paciente es descubrir la moraleja y qué papel o papeles jugaba en el cuento. Los cuentos de Bucay no terminan nunca: después de descubrirse hay que adaptarse y sintonizar la enseñanza eterna que desde el fondo de los tiempos y las latitudes enseña que el hombre es uno solo, la verdad una sola, la cultura una sola y las variaciones, una trampa en la que uno se entrampa con tal de no encontrar la llave del mandala.

Rolón escribe sus relatos en las antípodas de Freud, que no escribía historias donde está primero la verdad y luego, por desagradable que sea, aprender a convivir con esa carga de manera más o menos amable, sino que tomaba notas, redactaba casos clínicos. “El hombre de las ratas” acaso haga reír a más de uno, pero la cuestión es que ese señor que padecía fantasías de ataques con roedores y se lavaba las manos quince mil veces por día, sufría. Sufría y mentía: o mejor dicho, no sabía que mentía, o más, no sabía que mentía a causa de una hipótesis errónea, que lo hacía sufrir menos si funcionaba: el problema del análisis es que las hipótesis o teorías que tienen los sujetos sobre sí mismos, un día no funcionan más, y empieza el dolor. Si la religión es el opio de los pueblos, todo opiómano sabe que un día el opio no hace más efecto y la religión se cae. Preferible una religión sin drogas.

Este señor, que se imagina muy responsable, no creo que sospeche el peso que tienen las palabras, y menos todavía, las palabras de moda. La bipolaridad es un invento de los laboratorios farmacéuticos para vender las mismas drogas de siempre, a precios inaccesibles y bajo otro nombre y otro dispositivo de marketing. “Yo aprendí a acercarme al psicoanálisis a pesar de que a veces no estoy tan cerca de los psicoanalistas”, dijo Rolón a la revista Noticias, que publicó dos tapas con la supuesta bipolaridad de la presidenta Cristina Fernández. Rolón descree del analista que habla poco: es psicólogo, y los psicólogos hablan mucho, y venden mucho (su libro anda por los 100 mil ejemplares).

La excusa que Rolón encuentra para su verdadero papel, el de consejero terapéutico, es que la globalización afectó también al psicoanálisis, que los psicoanalistas no entienden esto y entonces imponen dolor al paciente, para que pueda aprovechar, en ese continuo de sufrimiento, las veinticuatro sesiones que explota la medicina prepaga argentina. Rolón no debería ignorar que los psicoanalistas no trabajan con standards de tiempo, de palabra, de interpretación, de honorarios; no debería ignorar que no están expuestos a evaluaciones o controles, que no trabajan para la medicina prepaga y tampoco para las aseguradoras de riesgo de trabajo. La lectura de este libro recuerda la presencia de Bucay y hasta la de Ugo Cerletti, el inventor de la máquina de electrocutar lóbulos frontales.


NOTA FINAL: si clickean en los títulos de cada post, se encontrarán con la fauna de trolls que les dije.