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viernes, 17 de julio de 2026

Nadie sabe lo que puede una sábana

Las repercusiones en la prensa internacional por el cartel "Las Malvinas son argentinas", exhibido por los jugadores de la Selección Argentina después de la semifinal del Mundial 2026 que dejó a los inlgeses fuera de juego, se dividen  entre la indignación y demandas de castigo en el Reino Unido y el foco en el debate reglamentario o la épica deportiva en el resto de Europa y América. Mientras el equipo de Messi y Scaloni se prepara para disputar el domingo el campeonato mundial, el gesto político posterior a la victoria escaló a un conflicto de nivel diplomático y deportivo.

La prensa británica y sus principales tabloides reaccionaron con  dureza frente a la pancarta que sostuvieron Giovani Lo Celso, Cristian Romero y Lisandro Martínez, con el acompañamiento o el consentimiento tácito del resto del plantel:

- The Sun tituló en portada "Arrogancia de Argie" y calificó el cartel de "repugnante" y "deplorable", recordando que la población de las islas votó masivamente a favor de seguir siendo británica.

- Daily Mail recalca que la exhibición violó directamente la prohibición que la FIFA había impuesto en la previa del partido, considerando el acto como una provocación.

- BBC Sport siguió de cerca el reclamo formal del gobierno británico ante la FIFA. Algunos medios ingleses replicaron la postura del secretario de Comercio, Peter Kyle, quien tildó el gesto de "totalmente inapropiado". También se hicieron eco de declaraciones políticas extremas, como las del líder liberal demócrata Ed Davey, que exigió que los jugadores sean excluidos de la final. Exasesores conservadores pidieron revocarles a los jugadores involucrados las visas de trabajo en la Premier League.


Fuera del ámbito británico, la cobertura de los medios europeos puso la lupa en el reglamento estricto de la FIFA, aunque sin el tono de agravio personal de los ingleses:

-L'Équipe (Francia) optó por centrar su atención en lo futbolístico, elogiando la vigencia de Messi. Bajo el título "Lo volveron a hacer" destacó la capacidad de remontada del equipo, minimizando el impacto de la pancarta en su crónica principal.

- Diario AS (España) advirtió: “Argentina se la jugó” por desafiar las normativas de la FIFA, porque la acción podría empañar o complicar la antesala de la gran final debido a una inminente sanción.

Los medios latinoamericanos abrieron un debate sobre los límites de los mensajes de identidad nacional en el deporte. CNN en Español lo trata de manera neutral, describiendo el trasfondo de la disputa histórica por las islas; se pregunta si la FIFA debe castigar un reclamo soberano que forma parte de la Constitución Argentina. TeleSUR destaca el  respaldo popular en redes sociales hacia la Selección por sostener la causa latinoamericana, marcando la contradicción entre las restricciones corporativas y el sentir popular.

En las señales deportivas de alcance regional (como ESPN o Fox Sports Latam) el enfoque predominante fue comprender al plantel argentino, cuestionando la hipocresía de las autoridades del fútbol. Compararon la actual respuesta airada con la liviandad con la que la UEFA y la FIFA manejaron históricamente los mensajes políticos europeos en las canchas, como los gestos pro-ucranianos. Ninguna federación sudamericana (la CBF de Brasil, la FCF de Colombia o la FPF de Perú) emitió comunicados condenando el gesto.

La prensa internacional coincide en recordar que el artículo 34.3 del reglamento del torneo prohíbe taxativamente la exhibición de cualquier mensaje político, religioso o personal. En el Mundial 2014 los jugadores agitaron un cartel idéntico antes de viajar a Brasil y la FIFA aplicó una multa de US$ 33.000 a la AFA. La FIFA aplica de manera estándar multas de entre US$ 5.000 y US$ 40.000 por introducir la política en los estadios.

¿Y con eso que?

La reacción indignada de la prensa amarilla y de la dirigencia británicas solo verifica el impacto que logró la decisión de los jugadores de plantar el reclamo por Malvinas en el escenario global de mayor alcance: no hay evento de cualquier tipo, no solo deportivo, que reúna audiencias tan descomunales de todo el mundo. Ni existen portadores de un mensaje que conciten mayor atención que los jugadores de fútbol, sobre todo si son vencedores y más todavía si acaban de derrotar a un país poderoso. Ningún reclamo hecho por vía diplomática sobre la soberanía de Malvinas podría provocar el efecto de la sábana pintada a mano, que se convierte en objeto radiactivo para el poder corporativo mundial y también local. Una gambeta de la hinchada argentina coronada por los jugadores termina reponiendo el espíritu maradoniano y reivindica la insolencia del díscolo Alberto Rattin, muerto hace unos días, que en el Mundial de 1966, jugado en Inglaterra, se atrevió a manosear un banderín inglés. Las amenazas de sanción son la respuesta esperable de los que manejan las instituciones, pero es imposible disciplinar el sentimiento popular con el declinante poder colonial. ¿Cuántos  miles de dólares vale una mojada de oreja así? 

La asimetría entre las herramientas diplomáticas tradicionales y el impacto de un gesto espontáneo en el evento más visto del planeta es precisamente lo que define el fenómeno de la cultura futbolística argentina. Para la AFA o para los jugadores, una sanción económica de decenas de miles de dólares es un costo marginal insignificante en comparación con el valor de posicionar el reclamo en las portadas de los diarios globales. En términos de marketing político o concientización, comprar una audiencia de miles de millones de personas por esa cifra sería una ganga imposible de conseguir por vías instituidas. La indignación del establishment británico y la rigidez de la FIFA parten de una premisa falsa: que el fútbol puede aislarse de la historia y el contexto social de quienes lo juegan. Las amenazas de la FIFA y de los políticos ingleses son mecanismos de autodefensa. Las instituciones necesitan disciplinar estos actos porque le temen al precedente. Si el fútbol se acepta abiertamente como una plataforma de reivindicación de los pueblos oprimidos o en disputa, el control del espectáculo se les escapa de las manos. Su respuesta es siempre burocrática y se mide en fajos de dólares. La reacción furiosa de los tabloides de Londres demuestra que el objetivo de la jugada se cumplió.

La máquina de cortar boludos

El cartel de "Las Malvinas son argentinas" expuso otra vez las contradicciones del gobierno de Milei. La combinación entre un plantel indócil al libreto corporativo, los escándalos de corrupción locales y el debate de la Ley de Tierras en el Senado generan un cimbronazo político indisimulable. El incidente muestra al mileísmo en offside. Esperaron el Mundial para usarlo de cortina de humo para salir del clima de escándalos de corrupción como $LIBRA o Adorni. Intentaron instalar que los peronistas hacían una campaña anti-selección, respaldándose en recortes out of context de figuras que no son voceros orgánicos del peronismo. 

Milei sostiene una reivindicación acrítica de la figura de Margaret Thatcher, uno de los personajes mas repudiados por el pueblo argentino como responsable del crimen de guerra contra los tripulantes del Crucero ARA General Belgrano en 1982. La vigencia del reclamo popular por Malvinas lo empuja hacia una posicion extremadamente incómoda: ¿cómo aprovechar la euforia mundialista con una narrativa propia, pro-norteamericana, pro-israelí y pro-británica, antinacionalista y anti soberanista, cuando los máximos idolos populares, en su momentum, se hacen eco los reclamos históricos? ¿El gobierno va a respaldar las posibles sanciones?, ¿va a reprocharle al equipo de Messi con la misma agresividad con que trata a los dirigentes peronistas? ¿va a volver a reivindicar los derechos británicos? Y si la selección es recibida por una multitud conmovida, sea cual fuera el resultado del domingo, ¿cómo capitalizar la movilización después de dejar a los jugadores sin defensa ante las amenazas corporativas? 

La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva coordinó con el FBI y la FIFA la prohibición  de ingresar insignias de Malvinas, asumiendo el rol de gendarme de las corporaciones deportivas. La vicepresidenta Victoria Villarruel rompió el libreto oficial y celebró el cartel: “Nos prohibieron ingresarlas al estadio, pero se olvidaron de que las llevamos en la sangre”, lo que generó un duro cruce de chats  con Bullrich, que la acusó de maleducada. El oficialismo pretendía tratar ayer en el Senado la llamada "Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada", bautizada por la oposición como la "ley de extranjerización", cuyo fin es eliminar el tope del 15% para la compra de tierras rurales por parte de capitales extranjeros. El debate quedó descalzado. Tratar un proyecto que abre el territorio nacional a fondos privados de procedencia incierta en el mismo instante en que el país vibra con un sentimiento anticolonial se volvió inviable. Ante la falta de votos garantizados en medio del clima patriótico propiciado por el triunfo deportivo y el cartel viralizado, la estrategia de los Milei es aguantar el cimbronazo de la final del domingo. Esperan que em agosto, una vez que baje la espuma,  la agenda económica diaria (inflación, tarifas y el invierno) vuelva a atomizar a la sociedad y se retome la rosca fuera de los reflectores.

La ultraderecha gobernante supuso siempre que la línea de los jugadores comandados por Messi mantendría una asepsia renuente a asumir cualquier desafío al poder corporativo. Confiaron en que "Messi no es Maradona". Fogonearon la dicotomía: el Maradona "rebelde, político y plebeyo" contra el Messi "prolijo, familiar, corporativo y mudo". Esta construcción buscó formatear un héroe digerible para las lógicas de mercado y el individualismo meritocrático. Ahora la desesperación de figuras como Eduardo Feinmann, al descubrir que esa frontera no existe, los pone en evidencia. Cuando Messi y los otros jugadores validan el cartel de Malvinas, admitiendo que para el sentir popular el enfrentamiento con Inglaterra se impregna de connotaciones más hondas, se activa para los admiradores de Thatcher un efecto criptonita. Messi dice ante uno de los tantos micrófonos que requirieron su palabra: "Yo soy feliz de poder regalarle esta alegría a la gente. Sabemos que los mundiales para nosotros son especiales y nos olvidamos de todo lo mal que nos toca pasar, que hay gente que la pasa mal, que no tiene trabajo, que no llega a fin de mes o que la vive peleando. En la vida nuestra lo que nos tocó siempre es poder regalarle estas alegrías a ellos, estar en una final del mundo una vez más, meter dos finales del mundo seguidas, volver a meternos entre los mejores...". Feinmann desde su púlpito en Mitre y A24 comenta alarmado: "Ahora sí, ya Messi es Maradona, porque dijo que la gente la pasa mal y no llega a fin de mes".

Todo lo que puede una sábana de hotel pintada a mano.

martes, 18 de febrero de 2025

Cripto Vence: la cadena de torpezas es abrumadora

Alguien filtró la pregunta que Santiago Caputo no le dejó hacer a Jony Viale


Si fuera mileísta, les recomendaría que se guarden unos días porque la racha viene fulera.


Esto se parece a esa parte de Casino donde el ritmo se acelera porque todos están re de merca y no paran de hacer cagadas. Termina mal.

viernes, 13 de septiembre de 2024

La propaganda: propagar las palabras

por Lidia Ferrari

¿Qué es la propaganda? No sólo es el dispositivo complejo de la publicidad, de la manipulación. Propaganda viene de propagar. ¿Y qué es lo que se propaga en la propaganda -parece un trabalenguas? Lo que se propaga en la propaganda son las palabras, las narraciones. Palabras, narraciones, relatos… no hay más que eso (y nada menos que eso). A través de las narraciones se transmiten ideas, ideologías, sentidos…

Los medios para propagar palabras pueden ser múltiples. La tribuna en la plaza pública, cuando el orador se exponía unos centímetros más arriba del público y con su voz -suponemos potente-, podía propagar palabras que diseminaban ideas, sentidos. El arte de la retórica, de la oratoria y de la elocuencia son derivados de esa primordial gesta de propaganda en la antigüedad. Muy diferente a los actuales medios de comunicación, aunque todos sean medios de propagación de narraciones. 

¿Por qué dice Mc Luhan "el medio es el mensaje"? Porque hay un plus en el medio que transmite el mensaje. Al inicio, se escuchaba la radio en posición inmóvil, cumpliendo el ritual de la escucha, fascinados en esa atmósfera narrativa. Pero la radio nos permite hacer todas nuestras actividades. En cambio, la revolución de la televisión, como heredera de la radio, encarcela el cuerpo, lo obliga a estar inmóvil, porque su medio privilegiado es la imagen. La imagen nos inmoviliza. No podemos caminar en el cine. No podemos girar nuestra cabeza. Tenemos que concentrar nuestra mirada y hacer desaparecer el resto del cuerpo. La televisión y sus subsidiarios posteriores, hasta la pantalla última del celular, obligan a esa concentración, esa inmovilidad, frente a la pregnancia de la imagen. ¿Qué son los celulares? Son adminículos adosados al cuerpo. Son una prolongación de nuestro cuerpo. Más precisamente están en nosotros, viven en nosotros. En realidad, nosotros vivimos en el celular. No es el celular que nos parasita, sino que somos parásitos del celular. 

Claro, después están las usinas, las fuentes donde se originan las palabras. Los que quieren propagar ciertos relatos o tapar otros. La propaganda en el sentido restringido en que la usamos generalmente, como lugar de la manipulación de masas, proviene de la idea que llevaron a cabo el estalinismo y el nazismo. Edward Bernays, padre de la propaganda en Occidente, escribió en 1927 su libro Propaganda. A partir de la segunda guerra dejó de usar esa palabra porque quedó adherida a una connotación negativa, quedó adherida a Goebbels y el nazismo. Pero nos podemos amigar con la palabra. Somos, todo el tiempo, receptores de propaganda y también emisores, propagadores de palabras, relatos, sentidos, ideología.  

La colosal potencia de los nuevos medios a disposición para la propagación de ciertos relatos, se ocupan de esto ancestral. Construir el universo narrativo en el que estamos envueltos y, no como la generalidad de la población, sufrirlo. Por esa razón hay una connivencia entre los grandes medios tecno-mediáticos con los hacedores de política y con los poderosos. Están interesados en poseer los medios de propagación de la palabra para orientar los discursos, los sentidos, las ideologías, las maneras de pensar la realidad de todo el mundo.

¿Es muy diferente a lo que ocurrió con la propagación de la palabra cristiana a inicios de nuestra era? Los predicadores como propagadores de la Palabra, en este caso, la de las Sagradas Escrituras, tuvieron su protagonismo a pesar de no poseer medios colosales como los actuales. Todavía vivimos en el mundo que se abrió en esos tiempos que no precisaban más que algún predicador convincente para propagar la Palabra Divina. Lo dice San Agustín, gran retórico. No necesariamente ayudaba a esa propagación la transmisión de La Verdad, sino que lo que ayudaba era que fuera más atractiva que la Mentira. 

Imagino entonces que se puede situar de manera más sencilla la eficacia actual de la propagación de las palabras o narraciones. Quiénes son los dueños de los medios de comunicación, cuáles son sus ideologías o sus propósitos y veremos que se derrama la realidad de lo que la mayoría puede llegar a pensar. Berlusconi se mantuvo veinte años en el poder. La affarista y menefreguista se expandió con él y perdura en los italianos de hoy en día y durará por mucho tiempo. Ningún gobierno, inclusive los que se llaman de izquierda, produjeron en Italia leyes que impidieran a un político poseer medios de comunicación. Su poder se basó en la propagación de sus palabras, de lo que quería que sucediera y de lo que se debía pensar. ¿La gente no es tonta? Puede ser, pero en muchos casos lo es porque no tiene alternativas de escuchar narraciones fuera de las coordenadas de las palabras que lo interceptan. Si puedo tener un pensamiento alternativo al hegemónico es porque me fueron llegando otras palabras desde otros lugares. Es imposible que alguien piense por sí mismo sin relación a los discursos circulantes. El lenguaje no es un individual. ¿Por qué Elon Musk, el hombre más rico del mundo, tuvo que comprar Twitter? Hay una estrecha relación entre poder y propaganda. Hay una connivencia entre ellos con intención de dominación. El momento tan delicado en el que vivimos en parte es efecto de ese adminículo siniestro al que estamos adosados, el celular. Allí se propagan palabras, imágenes, sentidos de la existencia, razones para vivir, ideologías. Es el lenguaje que nos organiza, nos orienta, nos dice qué podemos decir. Y en lo que podemos decir está lo que podemos pensar. Como la minúscula fórmula de la relatividad tiene el poder de explicar toda la realidad física del universo. La propaganda propaga las palabras y, con ellas, los sentidos de la existencia y las formas de vida adheridas. No hay quien pueda sustraerse plenamente a eso. En todo caso, elegir cuáles medios de propagación de palabras elige. Algo que exige no sólo la activa búsqueda de palabras alternativas sino la más dura y trabajosa posición de abstinencia y renuncia a escuchar los propagadores de turno. 

Las grandes rupturas religiosas o ideológicas ocurrieron cuando palabras, nuevas o viejas, vinieron a decir cosas diferentes. Lutero y su reforma protestante alcanzan su mayor grado de propagación en coincidencia con la invención de la imprenta, que favoreció su difusión en toda Europa. La pregunta: ¿es muy diferente cuando un señor con una motosierra amenaza barbaridades delirantes? ¿No sigue siendo un problema cuál es su forma de llegada más que lo que las palabras dicen o las imágenes muestran? Sí, también lo que esas palabras dicen y lo que las imágenes muestran. Pero primero hay que llegar para luego propagar determinadas ideologías y sentidos. 

lunes, 22 de abril de 2024

BAFICI Mephisto


Este BAFICI quedará en la historia porque milei cerró el INCAA mientras los responsables del festival simularon hasta último momento total normalidad o trataron de desviar el tema hacia las deficiencías del Instituto tal como lo conocimos. Es decir: justificando el cierre.

El BAFICI organizó este sábado a la tarde en el CCSan Martín un debate al que fueron invitados los directores de las películas argentinas en competencia, cortos y largos. El debate fue coordinado por el director del festival, Javier Porta Fouz. 

La apertura de Porta Fouz fue bien insidiosa: "¿creen que el INCAA tiene que cambiar o seguir igual como hasta ahora?". Porta Fouz es uno de los gestores culturales del macrismo desde hace más de una década, que sobrevivió a las gestiones de macri, larreta y el primo de macri. El sintagma "cambiemos" tiene una connotación definida en su boca: desguacemos
El sábado a la tarde todavía Porta Fouz le otorgaba credibilidad a trascendidos de algunos funcionarios que negaban que el INCAA y el espacio INCAA Gaumont (una de las salas en las que funciona el festival) fueran a cerrarse. Su aparente credulidad contra todas las evidencias no puede tomarse en serio en un funcionario que se mueve en las sinuosas políticas culturales de la derecha porteña desde hace más de una década. Porta Fouz ingenuo no es. Por eso su pregunta acerca de si el INCAA tiene que seguir como hasta ahora o cambiar implica un aval tácito al cierre que se está llevando a cabo por estas mismas horas.

Hoy lunes, con la noticia ya publicada en el boletín oficial, ¿tendrá todavía algún margen para seguir haciendo de cuenta que solo se trata de un "cambio" cuyo resultado hay que esperar antes de pronunciarse?  En sus apariciones de presentación de las proyecciones del festival, ¿seguirá queriendo desviar la atención sobre la gravedad de una situación ya consumada?

El espacio de maniobra que le queda tiende a 0.

Este sábado Porta Fouz la pasó mal cuando intentó llevar la discusión hacia las deficiencias del INCAA para desviar el foco de la responsabilidad política del cierre, que es lo único que hoy cabe discutir si no es cómplice de la destrucción mileista. Un público más afilado que el heterogéneo panel le paró el carro. Sus intentos de distorsionar el eje del debate fueron sistemáticamente desbaratados.

Cuando Porta Fouz tuvo la mala idea de insinuar que no sabía si los ataques de los trolls libertarios en estos últimos días contra Albertina Carri y su película Las hijas del fuego lo habían realizado "los de un lado o del otro", se le escapó la doctrina de los dos demonios. La expresión fue repudiada por el público. Trató de salvar el lapsus diciendo que no sabia si los tuits contra Carri lo emitían funcionarios oficiales o trolls espontáneos. Le tuvieron que recordar que la brigada de trolls libertarios funciona en la Casa de Gobierno, pero parece que la noticia lo tomó por sorpresa. Difícil de creerle.

La campaña de prensa para propiciar un ajuste en el INCAA -en la que Porta Fouz participó entre 2014 y 2017 junto a Leonardo D'espósito, Luis Majul, Gustavo Noriega y Eduardo Feinmann, cada uno en su estilo- instaló la agenda en la que hoy se regocijan los trolls libertarios que festejan el cierre del INCAA.

Para leer la nota completa de Porta Fouz en Hipercrítico, clickear acá

Las notas de Porta Fouz desde 2014 precedieron a las operaciones mediáticas de La Cornisa y Animales Sueltos en 2017 en la que se escrachaban películas "a las que no veía nadie". Esa operación preparó el primer intento de desguace del INCAA durante el macrismo.

El sábado a la tarde Porta Fouz fue directamente interpelado por el público -mucho más incisivo que los panelistas- acerca de la jibarizacion continua del BAFICI desde que él lo dirige, consintiendo cada vez un mayor ajuste presupuestario, una ostensible caída de la calidad de la programación y una falta de profesionalismo en el personal que lo lleva a cabo: su única respuesta fue decir que en estos años "todos los festivales cambiaron". 

No pasó una buena tarde pero los próximos días le pueden resultar todavía más difíciles.
 

lunes, 23 de octubre de 2023

Anochecer de un día agitado

DEBACLE GORILA




¿Cuál es la razón del resultado?
¿El discurso de reivindicación de Massera?
¿Las propuestas familiares de Lemoine?
¿La filosofía muy interesante de Kovadloff?
¿El olor a meo de Brandoni?
¿El exceso de paja de Marra?
¿La pérdida del embarazo de Fátima?
¿La lengua patinada de Bullrich?
¿La ruptura de relaciones con el Vaticano propuesta por el prócer del minarquismo Benegas Lynch?
¿La muerte de Conan?
¿Falló la comunicación interespecies con los perros clonados?
¿Los celos de la hermana de Milei hacia Fátima?





 

lunes, 5 de diciembre de 2022

Los chats del Lago Escondido

Ercolini, los Mahiques y hasta un asesor de Alberto Fernández como operadores de Clarín


El 17 de octubre último Página 12 publicó una nota firmada por Irina Hauser y Raúl Kollman que informaba sobre una reunión secreta de jueces, agentes de seguridad e inteligencia y funcionarios del gobierno macrista de Larreta convocada y financiada por los directivos de Clarín en la mansión patagónica del magnate Joe Lewis. La nota se titulaba:


La bajada de la nota dice:

Jueces, operadores políticos y exagentes de la AFI viajaron en un avión privado a Lago Escondido, donde está la mansión del megamillonario británico amigo de Macri, Joe Lewis. La trastienda de un encuentro secreto en el que participaron personajes claves para las causas del ex presidente y CFK.


El mismo 17 de octubre, cuando la información de la reunión conspirativa trasciende, se crea un grupo de chat en Telegram, que funciona intensamente hasta el 20 del mismo mes. A medida que las horas pasan y los integrantes del chat no logran redondear una versión para disfrazar los verdaderos motivos del viaje ni poder justificar quién los convocó, el nerviosismo de ellos crece. En el chat participan Julián Ercolini —uno de los jueces que lideró la ofensiva judicial contra Cristina Kirchner—, Carlos Mahiques —juez de Casación alineado con el macrismo, ex ministro de María Eugenia Vidal—, su hijo Juan Bautista Mahiques —jefe de los fiscales del gobierno porteño de Larreta y operador judicial del macrismo—, Marcelo D’Alessandro —ministro de Justicia y Seguridad de Rodríguez Larreta—, Pablo Cayssials —juez en lo contencioso administrativo, clave en el proceso por el cual el macrismo firzó la destitución de la ex procuradora Alejandra Gils Carbó—, Pablo Yadarola —juez en lo penal económico, candidato del radicalismo a la Cámara Federal—, el empresario especialista en campañas digitales, Tomás Reinke y el exjefe de Legales de la SIDE de la época de Stiuso, Leo Bergroth. También participan del chat los convocantes, los directivos de Clarín Jorge Rendo y Pablo Casey quienes deben simular que ellos no fueron los convocantes ni pagaron el viaje.




Durante los tres días del chat, los implicados se muestran muy pendientes del rebote mediático de la nota de Hauser y Kollman, preocupados por hacer pasar desapercibida la reunión que había trascendido en la nota de Página 12 y sobre todo que fueron convocados por Clarín. También se muestran enervados porque esa información se haya filtrado. Por esta razón el grupo de chat se denomina "Operación de Página 12". Hablan de cómo truchar facturas que oculten que la reunión fue convocada y financiada por Clarín (algo que puede ser tipificado como el delito de dádiva), tanto como de presionar o negociar con periodistas y dueños de medios la versión que ellos quieren construir de la noticia y proyectan severas represalias contra los que hubieran colaborado en la que la reunión se conociera, poniéndose como víctimas de un espionaje a sus vidas privadas. 

Lo inquietante es que el rango de jueces, agentes de seguridad y funcionarios públicos que intercambian estas ideas indica que no se limitan a fantasear represalias sino que podrían llevarlas a cabo. La preocupación por acotar la difusión de la reunión y construir un relato verosímil, apoyado por pruebas que planean truchar, indica que el motivo de la misma resulta inconfesable. Las propuestas de falsificación de documentos por parte de funcionarios del poder judicial indican la ilegalidad con que estos funcionarios acostumbran a moverse para lograr su impunidad. En el chat se permiten ser soeces, insultantes, jactanciosos de su poder, amenazantes y cínicos. 





También resulta de suma gravedad que uno de los personajes invocados para tratar de ocultar la información es Juan Leunda, jefe de asesores del presidente Alberto Fernández, que a partir de la difusión de este chat queda como un operador del Grupo Clarín cercano al presidente de la Nación. ¿Le pedirá Fernández la denuncia o lo dejará en su cargo? 




El chat consta de pasajes escritos y de audios donde se escuchan las voces de los involucrados. Constituye una fotografía nítida del mecanismo del lawfare en el que los directivos de un poderosísimo grupo de medios ordenan el desempeño de jueces, agentes de inteligencia y funcionarios públicos con el fin de perseguir a sus adversarios políticos.

Lo pueden seguir completo en este link https://patagonianfacts.com/group1/messages.html, que incluye textos y audios.

sábado, 3 de diciembre de 2022

Cómo volver del ridículo

Los pools de cinefilia de los últimos tiempos tendrían que servir como un llamado a la reflexión para parar la pelota y no hacer más papelones. Hay que repensar integralmente la noción de listas de "mejores" películas, ya que el concepto cayó en el ridículo.

¿Pasó algo en la última década para que una película de Chantal Akerman aparezca en una de esas listas como la "mejor de todos los tiempos"? Sí: la cinefilia se convirtió en un colectivo que está para el cachetazo.

Está claro que la repentina canonización de una película de Chantal Akerman no responde a ninguna mutación del concepto de cine ni a una revisión superadora de la importancia de las películas, sino a una rendición incondicional del colectivo cinéfilo a la agenda cultural.

Cuando en las redes aparecen burlas acerca del extraño resultado de los pools y alguno de sus hacedores rezonga: "¿qué film latinoamericano pondrías en la lista?" o ¿Estás menoscabando a alguien TAN importante como Akerman?" muestran su total ignorancia de la endeblez epistemológica del proyecto.

¿Desde qué atalaya se avista que Akerman es más "importante" o "mejor" que Bresson, Godard, Kiarostami o Hitchcock? ¿Desde qué posición se postula que Latinoamérica parece no haber dado nada relevante a la historia del cine?

A los gestores de estos pools ni se les pasa por la cabeza que no es un "ataque" a Chantal por ser "la primera cineasta mujer en ganar la encuesta" sino la aparición de un síntoma evidente de que la comunidad cinéfila es un concepto decadente.

¿Alguien puede molestarse en explicar desde dónde se avista que Chantal Akerman es más relevante para la historia que Leni Riefenstahl o Lucrecia Martel? ¿O que Friedrich Murnau y Rainer W. Fassbinder?

Fotos:

Sight and Sound 

Hitchcock y Truffaut

Hitler y Leni Riefenstahl

Los ángeles del pecado (Robert Bresson)

R. W. Fassbinder