viernes, 31 de octubre de 2008

Impecable



Liverpool

Por Oscar A. Cuervo

Hoy finalmente se estrena en Buenos Aires Liverpool, una de las pel√≠culas del a√Īo. De ella ya hablamos bastante en este blog, en la radio y en la revista.

La manera que tiene Lisandro Alonso de cuidar esta gema de su orfebrer√≠a es no arrojarla a las fieras de los complejos multisalas. Otras valiosas pel√≠culas argentinas se estrenaron este a√Īo en los shoppings y sobrevivieron con dificultades en un territorio hostil. Alonso destina su pel√≠cula al ambiente m√°s propicio y amoroso de la sala Leopoldo Lugones, en s√≥lo 22 funciones (hoy viernes 31 de octubre a las 17:00, 19.30 y 22:00; ma√Īana s√°bado 1¬ļ y el domingo 2 de noviembre a las 14.30, 17:00, 19.30 y 22:00; el viernes 7 a las 22:00; s√°bado 8 y domingo 9 a las 19.30 y 22:00; viernes 14, s√°bado 15 y domingo 16, a las 19.30 y 22:00).

Este sábado a las 17:00 hs. en Patologías Culturales (FM La Tribu, 88.7, http://www.fmlatribu.com/) vamos a estar conversando con Lisandro.

Así que ya saben, eh.

El reino de las imágenes nítidas

Bocetos de Vestuario: Humberto Costa.

Por Martha Silva

Los hechos narrados en esta obra de Luc√≠a Laragione (ver nota sobre esta autora en La otra n°19) est√°n basados en la vida real del cineasta alem√°n Fritz Lang, de ascendencia jud√≠a, quien vivi√≥ su juventud en plena √©poca nazi y desarroll√≥ en Alemania la primera parte de su obra cinematogr√°fica, junto a su esposa y coguionista Thea Von Harbou, simpatizante declarada del r√©gimen.

El famoso cineasta se ve obligado a huir en tren hacia Francia, en forma clandestina y bajo nombre supuesto-. En la obra de Laragione dicho viaje transcurre en tiempo real. Horas antes de que Lang decida su viaje, Joseph Goebbels le ofrece un alto cargo en los estudios Universum Film, a efectos de ganarlo para la causa nazi, no sin antes comunicarle que han decidido incinerar su pel√≠cula El testamento del Dr. Mabuse por considerarla “un espejo en el que se miran los criminales”. Lo que ocurre de ah√≠ en m√°s en el escenario se parece a una de sus obras cinematogr√°ficas, una suerte de thriller pol√≠tico.

Ese clima de huida y suspenso atraviesa toda la obra, ayudado por una escenografía de tonos ocres y lujo decadente. Hay un costado onírico en el que aparecen figuras de su entorno íntimo, como Thea, pero también personajes como PK, uno de los asesinos seriales con que Lang se conectara para elaborar el personaje de M, el vampiro de Dusseldorf, film que se proyecta parcialmente en el espacio escénico del teatro Payró.

La figura de este asesino parece aludir a la ideolog√≠a del nazismo y sugiere que M... es una iron√≠a acerca de la debilidad que esconde toda ideolog√≠a totalitaria. Insin√ļa que las autoridades de la √©poca no estaban habilitadas para hacer frente a un hecho criminal. El propio pueblo organizado- en colaboraci√≥n con ladrones y mendigos- deber√° encargarse de atrapar al infanticida y se revelar√° como m√°s eficaz para ello que las autoridades. Un humor negro incomprensible para los nazis.

Antes de que se mate al criminal- personificado en el film por el extraordinario Peter Lorre- aparecer√° la polic√≠a y lo salvar√° de la pena de muerte que la multitud dictamin√≥. El asesino intentar√° diluir su responsabilidad, transfiri√©ndola a la sociedad en pleno: “todos somos culpables”, dir√° en su descargo.

Con el propio Lang y sus criaturas cinematográficas, Laragione sigue desarrollando su poética de la postdictadura, pero esta vez toma distancia al hablar de otro genocidio. El misterio y la teatralidad de Lang contribuyen a consolidar un mito que se sigue estudiando a través de sus películas. La obra de Laragione, con sus juegos especulares, no cesa de provocar admiración a medida que se comprende. Uno se pregunta a qué reino alude su título. Sin duda al Tercer Reich, donde todo debía ser nítido, claro e incuestionable.

Detrás de un texto que tiene ciertas complicaciones, parece producirse un interesante duelo entre Lang y Laragione, en el que la ficción teatral y la cinematográfica se miran a los ojos a través del tiempo.

El reino de las imágenes nítidas, Teatro Payró. San Martín 766. Sábados, 21:00 hs. $ 25

jueves, 30 de octubre de 2008

Un final inolvidable

Por Oscar A. Cuervo

Ayer a la noche estuve en la casa de unos amigos y tuve la oportunidad de ver el √ļltimo cap√≠tulo de Vidas robadas, la telenovela de TELEFE que no hab√≠a visto hasta este final. No lamento haberme perdido los cap√≠tulos anteriores.

A√ļn as√≠, ver el programa me sirvi√≥ para pensar un poco en la experiencia de esta neo-ficci√≥n televisiva. Creo que la factor√≠a Villarruel-Llorente viene practicando este g√©nero desde Resistir√© con bastante √©xito. Lo cual no significa una gran audiencia: parece que este √ļltimo cap√≠tulo lleg√≥ a picos de 33 puntos (mucha gente), pero el rating no acompa√Ī√≥ de igual forma el desarrollo de la telenovela. La finalidad del canal parece ser otra que la de ganar el rating, una extra√Īa mezcla de prestigio institucional (que en √ļltima instancia resulta en mayor facturaci√≥n) con una funci√≥n pedag√≥gico-humanista.

Lo que Villarruel parece haber inventado es el teledram√≥n-amarillo-progre. Con una bajada de l√≠nea tan burda que avergonzar√≠a si se tratara de una ficci√≥n aut√≥noma. Los personajes cada tanto declaman una frase del tipo “en la vida hay que luchar para que se haga justicia, aunque a veces haya que hacer algunas peque√Īas concesiones, para que al final triunfe el bien”. Solita Silveyra parece ser la persona m√°s competente del pa√≠s para encarnar esta extra√Īa mezcla de actriz de cat√°strofes humanitarias, predicadora electr√≥nica y militante de la vida, lo que le permite defender sucesivamente las causas de discapacitados, menores abusados, v√≠ctimas de la trata de blancas, nietos de desaparecidos, expulsados de la casa de Big Brother e insulinodependientes, sin dejar de facturar y con vistas a un nuevo lifting.

Los actores j√≥venes que cubren los roles protag√≥nicos son -en los mejores casos- horrendos, pero como las frases que dicen son rid√≠culas, la combinaci√≥n resulta eficaz. Por detr√°s de ellos, para atenuar una sensaci√≥n de torpeza que podr√≠a llegar a empalagar, est√°n los secundarios, una raza de actores que siempre salen bien parados: Virginia Innocenti, Mabel Manzotti, Carlos Portaluppi act√ļan con las ganas de estar participando en un producto de 20 puntos promedio, para que los reconozcan en la calle por el nombre de sus personajes y m√°s adelante los llamen a participar en proyectos m√°s prestigiosos a√ļn. Es inevitable pensar que estos actores con mucho pasado se deben sentir un poquito avergonzados al compartir escenas con ineptos con alg√ļn futuro.

La factura t√©cnica, que seguramente responde a un concepto craneado por el propio Villarruel, cultiva una idea de la modernidad visual cuyo paradigma puede ser el palurdo de Tony Scott (hace poco canonizado por la revista que dirige... ¡Gustavo Noriega!). Hay escenas destinadas a catapultar a los secundarios hacia el Mart√≠n Fierro del a√Īo pr√≥ximo, tomados en primer√≠simos planos que dan cuenta de su destreza para decir con dignidad frases idiotas. Los bonitos con cartel por lo general no soportar√≠an semejante acercamiento, la c√°mara los toma desde una distancia que se agradece. Y tambi√©n est√° Jorge Lanata, cada vez m√°s compenetrado con su personaje de gordo chanta de pronunciaci√≥n afectada, que se adapta perfectamente al concepto de neo-ficci√≥n de denuncia perge√Īado por Villarruel. Los redactores de Cr√≠tica deben estar felices por pertenecer a las huestes de semejante luminaria.

El supuesto fin humanitario es recalcado por los solemnes momentos en que Solita le habla a c√°mara, tanto como en la placa final que redondea una moraleja, en el estilo del m√°s retr√≥grado cine argentino de los a√Īos 50. Despu√©s, en el final apote√≥tico organizado en el teatro Opera, con la presencia de un p√ļblico euf√≥rico, el figur√≠n Juan Gil Navarro arengar√° a la multitud: “mi √ļnico anhelo es que m√°s all√° de esto, podamos disfrutar del gran premio que ser√≠a tener justicia por una vez en la vida en este pa√≠s”. Lo cual llenar√° de emoci√≥n a Jorge Lanata y a sus l√ļcidos lectores.

Hay algunos detalles que no concuerdan con semejante pretensi√≥n de compromiso progre: me refiero a la suerte que se les reserva a los villanos (en este caso, Jorge Marrale), invariablemente sometidos a una venganza ardiente o sangrienta. Algo parecido ya se vio en Montecristo, una ficci√≥n supuestamente comprometida con los derechos humanos, que fue aplaudida incluso por las Abuelas de Plaza de Mayo. ¿Alguien se habr√° percatado de que la noci√≥n de venganza es incompatible con cualquier credo progresista?

Marcelo Tinelli con su kermesse heroica parece un entretenimiento infinitamente m√°s respetable.

Upchuck no estaba muerto. ¡Igual que Facundo Arana!



Por Fernando Velazco

Más conocido en el circuito underground de Seattle por haber sido el cantante de la banda punk The Fags, Upchuck es una de las figuras más excéntricas que alguna vez haya dado el rock.

Su nombre suele ser desconocido en su pa√≠s de origen. Charles Garish o Upchuck pas√≥ por varias bandas desde fines de los a√Īos 70 hasta principios de los 90. Entre ellas estaban Clone, Sleeping Movement y los ya nombrados The Fags. Esta √ļltima fue la que reuni√≥ poco antes de su muerte por SIDA en 1990. El tour se llam√≥ Macaroni and Cheese Bake Off! y a√ļn suele estar en boca de los que fueron y los que oyeron sobre √©l.

Aproximadamente dieciocho a√Īos m√°s tarde Upchuck revivi√≥ y sac√≥ un disco, Gone but not forgiven , editado en septiembre de este a√Īo por Dadastic Sound y Sub Pop. Pude charlar con √©l varias veces por mail y nos hicimos amigos o algo asi. Me mand√≥ su nuevo disco. Upchuck tiene una respuesta para todo - “¿C√≥mo puedo grabar un disco si estoy muerto? Oh, ¡vamos! Cosas raras pasan todo el tiempo. Si no mir√° a quienes eligieron de presidente los idiotas americanos".

El mayor genio de la autopromoción desde David Bowie, Upchuck estará sonando este domingo en La Otra-Radio (a la medianoche, en FM La Tribu, 88.7, www.fmlatribu.com), con la presentación oficial de su nuevo álbum.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Gerry: este s√°bado en La Tribu



Cine, relato y experiencia
por Mario Nosotti

Walter Benjamin, en un bell√≠simo art√≠culo titulado “Experiencia y pobreza” (M√öSICA RARA, N° 3, 2004) dice que la cotizaci√≥n de la experiencia ha bajado porque ya nadie es capaz de narrar como es debido. Lo dice en 1933, despu√©s de esa experiencia atroz que fue la 1¬™ guerra mundial. Dice: “las gentes volv√≠an mudas del campo de batalla. No enriquecidas, sino m√°s pobres en cuanto a experiencia comunicable. Y lo que diez a√Īos despu√©s se derram√≥ en la avalancha de libros sobre la guerra era todo menos experiencia que mana de boca a o√≠do. (...) ¿Para qu√© valen los bienes de la educaci√≥n si no nos une a ellos la experiencia?”.

Benjam√≠n habla de una nueva barbarie, pero en un sentido positivo: la que lleva a empezar de nuevo, a pas√°rselas con poco... Habla de Paul Klee, de la arquitectura del vidrio y el acero (limpieza, transparencia, superficie). Dice: “Pobreza de la experiencia: no hay que entenderla como si los hombres a√Īorasen una experiencia nueva. No, a√Īoran liberarse de las experiencias, a√Īoran un mundo entorno en el que puedan hacer que su pobreza, la externa y por √ļltimo tambi√©n la interna, cobre vigencia tan clara, tan limpiamente que pueda salir de ella algo decoroso.(...) “con frecuencia lo han “devorado” todo, la “cultura” y el “hombre”, y est√°n sobresaturados y cansados”.

A m√≠, siguiendo a Benjamin, me parece que hoy d√≠a es casi imposible transmitir una experiencia narrando como se lo hac√≠a hasta hace 150 a√Īos. Siento que entre otras cosas ya no hay lugar, y sobre todo capacidad, y por supuesto deseo. Capitalismo y tecnolog√≠a (palabras que uso “para salir del paso”), y su derivados de novedad, actualidad, informaci√≥n, est√≠mulos, verdades (en serio, ¡eh!)... Saturaci√≥n del lenguaje, cada vez menos capaz de ahuecarse, de vaciar contenidos para que en ese espacio surja ese raro soplo de manifestaci√≥n. En suma, que ya ninguna historia nos conmueve... O s√≠, pero... ¡no es ya conmovernos lo que buscamos! ¿...qu√© es?

Yo, despu√©s de films como Gerry, despu√©s de cineastas como Sokurov, veo algo nuevo. Lo importante no ya es contarnos algo sino instalarnos en eso que se est√° desarrollando. No ser “transportados” por esa representaci√≥n, sino volvernos a nosotros mismos... nuestra permeabilidad... (¿¿intemperie??) ...Ya no son ni historias ni atrapantes, estos tipos nos vuelven a una especie de falta que nos reconcilia... con eso otro de nosotros ajeno a cualquier identidad...

Sensaciones:

- el cine de entretenimiento nos desintegra. Gerry, Spiritual voices nos re-integran.

- No hay otro mundo al encenderse la luz, es casi el mismo mundo, porque estamos despiertos.

- Hablar√≠a de un cine f√≠sico... Lenguaje que s√≥lo puede darse fuera del lenguaje... Mirada, voz, ruido, paisaje, tiempo y espacio no representado. Claro que detr√°s de todo esto no hay s√≥lo pureza, sino t√©cnica, historia del cine pero... estos tipos zafaron del ruido... o se metieron enteros en √©l... estos tipos quisieron escuchar de otra manera... Digo, no es T√©cnica, no es Historia... aunque esto pase ahora en el cine, en un determinado momento de la historia. Estoy empezando a pensar que, si el cine fue en su mayor parte hasta ahora “ensue√Īo”, hay un grupo de autores que lo han transformado en despertar, en manifestaci√≥n... S√≥lo un lenguaje nuevo puede intentarlo, la lengua de la luz y del sonido, no ya de las palabras, de la literatura.... En otra parte (Iluminaciones IV. Para una cr√≠tica de la violencia y otros ensayos), Benjam√≠n dice de Kafka algo que para m√≠ podr√≠a aplicarse a este cine: “retira los soportes tradicionales del adem√°n, para quedarse con un objeto de reflexi√≥n interminable”.

(Este art√≠culo fue previamente publicado en LA OTRA n° 11.
El próximo sábado a las 19:00 hs en Lambaré 873 vamos a ver GERRY de
Gus Van Sant)

lunes, 27 de octubre de 2008

Avi Mograbi


Avi en Venganza por uno de mis dos ojos, su film de 2005

Por Oscar A. Cuervo

Z32 es la película de Avi Mograbi que este cineasta israelí vino a presentar al Doc Buenos Aires.

Ayer domingo tuvimos la suerte de encontrarnos a charlar un par de horas con Mograbi, fuimos Corina Setton y yo al hotel donde estuvo parando aqu√≠, pocas horas antes de su partida hacia Europa, y conocimos a un tipo inteligent√≠simo y muy amable. El s√°bado a la noche hab√≠amos visto Z32, ciertamente una pel√≠cula extraordinaria por varios motivos sobre los que me tratar√© de explayar en el pr√≥ximo n√ļmero de La otra.

El film est√° centrado en la figura de un joven soldado israel√≠ que presta su testimonio acerca de un operativo organizado por el ej√©rcito de su pa√≠s, en el que incursionan en un puesto policial palestino y asesinan a varios de estos polic√≠as, en represalia por el anterior asesinato de unos militares israel√≠es, seg√ļn el principio del “ojo por ojo, diente por diente”. Este operativo responde a una modalidad propia de bandas terroristas o mafiosas, se mata a polic√≠as palestinos que ni siquiera ten√≠an que ver con el asesinato previo de los militares israel√≠es. Seg√ļn el sistema jur√≠dico vigente en Israel se trata de un crimen, pero el operativo comando es organizado y ejecutado por fuerzas del estado.

A pesar del dramatismo del suceso referido, el film está narrado en un tono de ligera cotidianeidad: el propio soldado le cuenta a su novia lo que hizo, en una situación de intimidad distendida, en la que la pareja se filma a sí misma (son los personajes reales los que aparecen). Hay varios motivos para considerar la excepcionalidad de este film, pero creo que la clave es que Mograbi logra dar una vuelta de tuerca para que la previsible indignación que puede producir en cualquier espectador la ferocidad del crimen y la frialdad con la que está contado sea desplazada por un distanciamiento que propicia más interrogantes e inquietud que indignación. Yo le trasmití a Mograbi mi idea de que hace un cine político que no baja línea sino que plantea preguntas y él se mostró complacido por esa impresión.

En manos de un cineasta rutinario ser√≠a, en el mejor de los casos, un documental de valor testimonial, pero en manos de Mograbi se vuelve una experiencia inc√≥moda y tambi√©n una reflexi√≥n sobre la ontolog√≠a de la imagen cinematogr√°fica. Mograbi se incluye a s√≠ mismo (cosa que es com√ļn en su filmograf√≠a) como el cineasta que en primera persona se pregunta (y nos pregunta) por su propia posici√≥n ante el personaje que retrata: ¿tengo que albergar un asesino en mi propio film? Y lo hace cantando una sonata compuesta por su propio hijo. Pero no es esto lo m√°s revulsivo de Z32, sino la original√≠sima forma en que Mograbi resuelve lo que en principio ser√≠a un obst√°culo para realizar la pel√≠cula: porque el soldado no puede aparecer a cara descubierta contando la acci√≥n criminal en la que particip√≥, ya que esto le podr√≠a traer problemas, tanto por parte de los palestinos que quisieran vengarse por la acci√≥n en que √©l particip√≥, como del propio ej√©rcito israel√≠ cuyos procedimientos delictivos √©l ayuda a poner en evidencia. No voy a decir por ahora m√°s sobre la manera en que Mograbi resolvi√≥ este obst√°culo, pero en lugar de perjudicar el resultado final, el recurso utilizado vale como un potente desestabilizador que transforma un film documental en uno de horror.

Reproduzco apenas una peque√Īa parte de la charla de casi dos horas que tuvimos con √©l:

- Usted dijo que el t√≠tulo Z32 es el c√≥digo del archivo de un testimonio del soldado israel√≠ y que ese testimonio se lo dio a una organizaci√≥n llamada Rompiendo el silencio. ¿Se trata de un soldado raso?

- Sí, se trata de un soldado raso. En la organización Rompiendo el silencio por lo general los que se prestan a estos testimonios son soldados, pero también hay casos de algunos oficiales que han testimoniado. Existe el testimonio de un oficial, el Z68, que participó esa misma noche en la misma misión vengadora, pero en otro lugar. Originalmente iba a ser uno de los protagonistas del film, pero al final me decidí por concentrarme en el soldado Z32.

- La organizaci√≥n Rompiendo el silencio, ante la cual el soldado da su testimonio, ¿es una ONG?

- Por supuesto. No cuenta con absolutamente ning√ļn apoyo estatal. El estado de Israel est√° tratando de detener sus actividades. Cuando ellos empezaron a publicar los testimonios de quienes colaboraron, los militares, en vez de investigar los casos denunciados, interrogaron a los miembros de la organizaci√≥n.

- Es decir que el soldado que protagoniza la película es conciente de estar aportando un testimonio que cuestiona la actuación del ejército israelí.

- Sí, por supuesto. Y una de las cosas absurdas de esta situación es que, de acuerdo a lo que nos dijo, antes de ser reclutado el soldado había votado a un partido de extrema izquierda.

- Esto significa que él tenía de antemano una conciencia crítica hacia la política de estado.

- Sí, pero evidentemente al reclutarse se volvió una máquina de guerra, tal como quería el estado. Parece que su punto de vista político quedó superado por el entrenamiento militar que recibió.

- Es difícil entender esa combinación: que haya una conciencia política previa y que sin embargo él se preste a esa función.

- Es que Israel es realmente diferente de la Argentina. Una de las cosas que hemos aprendido es la capacidad para vivir sin practicar los valores en que creemos.

(Vale agregar que, a pesar de tratarse de un cineasta internacional de primera línea, han sido muy pocos los medios masivos que se manifestaron interesados en entrevistar aquí a Avi Mograbi).

domingo, 26 de octubre de 2008

Ministry en la radio



Por Ra√ļl Escobar

A√Īo 2008 despu√©s de Ministry. Finalmente Al Jourgensen, frontman, l√≠der natural y √ļltimo sobreviviente de la banda pionera de rock industrial, ha decidido cerrarle el c√≠rculo a m√°s de veinte a√Īos de aventuras, crossovers est√©ticos, abusos de drogas pesadas, combates legales con discogr√°ficas e iconoclast√≠a pol√≠tico-religiosa. Culmina una de las experiencias m√°s extremas dentro del abanico musical contempor√°neo.

Este domingo a la medianoche en La otra.-radio (FM La Tribu, 88.7, www.fmlatribu.com) vamos a atravesar la carrera completa de Ministry.

Angustia, venganza y perdón en la radio



Por Oscar A. Cuervo

Esta noche en La otra.-radio (0:00 hs. del lunes, FM La Tribu, http://www.fmlatribu.com/) vamos a comentar el interesantísimo transcurso de las Jornadas Kierkegaard que se realizaron este mismo fin de semana en el barrio de Flores, donde estuvimos pensando desde diversos ángulos (no exclusivamente desde la filosofía kierkegaardiana) la experiencia de la angustia en la contemporaneidad.

Adem√°s, en la noche del s√°bado tuvimos la suerte de ver una gran pel√≠cula: Z32, del cineasta israel√≠ Avi Mograbi. Z32 presenta un inusual tratamiento cinematogr√°fico del tema de la venganza y el perd√≥n en el marco del ej√©rcito israel√≠ como fuerza de ocupaci√≥n en los territorios palestinos. Hoy domingo a la ma√Īana nos vamos a encontrar con el propio Avi Mograbi, antes de que deje Buenos Aires. A la noche lo comentamos en la radio.

s√°bado, 25 de octubre de 2008

sordera?

Por Liliana Pi√Īeiro

¿De qu√© se trata Paranoid Park? ¿De la descripci√≥n de un hecho policial? ¿De un homicidio? ¿De un accidente? Alejado de las estridencias, Gus Van Sant es un director sutil. Se sumerge con la c√°mara en esa etapa de la vida que Michaux describe como “rostros sin capit√°n”, rostros a la deriva, con un pie en la infancia, sin un yo definido que los encauce:

Miradas de la infancia, tan particulares, ricas en no saber, ricas de extensi√≥n, de desierto, grandes por ignorancia, como un r√≠o que fluye (el adulto ha vendido la extensi√≥n por los hitos en el camino), miradas todav√≠a no atadas, densas de todo aquello que se les escapa, plenas de lo todav√≠a indescifrable. Miradas del extranjero…

Es en este contexto donde, como consecuencia de un hecho banal, entra en escena la muerte. Por sobre el registro de lo f√°ctico, Van Sant enfoca la experiencia de un adolescente, y de c√≥mo procesa √©ste la irrupci√≥n brutal de la responsabilidad en su vida. Los padres, la escuela, la sexualidad, los compa√Īeros: todo es incierto y se busca alg√ļn lugar donde hacer pie. Apelar al lenguaje, reubicar lo traum√°tico en el discurso puede ser una salida. Alex ir√° construyendo un sentido, y nosotros con √©l…si podemos escucharlo.

Porque Paranoid Park es una pel√≠cula auditiva, sin duda. Pero lejos de la grandilocuencia (nunca tan apropiada esa palabra) a las que nos tiene acostumbrados cierto cine, Van Sant escucha otros sonidos. As√≠ como en Gerry escucha el silencio, aqu√≠ el tono es √≠ntimo: la voz de Alex va y vuelve, nos va hablando desde el principio hasta el final, mientras nosotros miramos el desconcierto en su joven rostro. Y la pel√≠cula termina all√≠, por supuesto, cuando √©l pudo decir(se) y decirnos, todo. ¿Qu√© m√°s?

Para los que no somos sordos, claro…

viernes, 24 de octubre de 2008

Lua

Ya sé que está helando, pero creo que tengo que salir a caminar
le hago se√Īas a los taxis pero pasan con las luces apagadas
pero July sabe de una fiesta en la casa de un actor del west side
las reservas a la tarde son infinitas
y a la ma√Īana se habr√°n terminado.

Cuando todo es soledad, yo puedo ser mi mejor amigo
Tengo el café y el diario, tengo mis propias conversaciones
con la vereda, y con las palomas y con el reflejo en mi ventana
la m√°scara que lustr√© a la tarde, a la ma√Īana ya parece una mierda.

Y sé que tenés un corazón fuerte
lo puedo sentir cuando nos besamos
hombres mucho m√°s fuertes que yo
se cayeron de espaldas tratando de levantarlo
pero no soy un jugador,
podés contar conmigo para compartir
el amor que te vendo a la tarde
a la ma√Īana ya no existe.

Parecés tan flaca como una modelo, con tus ojos pintados de negro
segu√≠s y√©ndote al ba√Īo, siempre dec√≠s que vas a volver bien
hace falta que uno se conozca, piba, pienso que and√°s mal
lo que es f√°cil a la tarde, a la ma√Īana es una carga.

Tengo un frasco en el bolsillo, podemos repartirlo en el tren
y si prometés mantenerte conciente, yo voy a tratar de hacer lo mismo
podríamos morir por la medicación
pero seguro que se nos pasa el dolor
pero lo que es normal a la tarde, a la ma√Īana ya parece insano.

Y no estoy seguro cuál fue el problema con que empezó todo esto
las razones se perdieron hace tiempo, pero el sentimiento nunca murió
no es algo que pueda recomendar, pero es la √ļnica forma de vivir
porque lo que es simple a la luz de la luna, a la ma√Īana ya no lo es
era tan simple a la luz de la luna, y ahora es tan complicado
era tan simple a la luz de la luna...
(Bright Eyes' Conor Oberst)


jueves, 23 de octubre de 2008

Días aciagos



a punto de caer - charly garcia

Por Oscar A. Cuervo

Ayer no he tenido un d√≠a f√°cil. Ustedes saben: perdi√≥ River con Chivas de Guadalajara en el Monumental y qued√≥ muy exigido para la revancha. La gente insult√≥ y pidi√≥ a gritos a Ortega. Pero eso no es lo peor: los pibes de Boca perdieron 2-0 en Portoalegre con Internacional. Y ven√≠amos de perder... ¡contra Chile! Se acab√≥ la era Basile, todos dicen que vuelva el virrey. Estas cosas me han puesto muy ansioso.

Hay malestar. En la city hay mucho malestar con la decisi√≥n del gobierno de liquidar de un plumazo a las AFJP. ¿Se acuerdan de las propagandas de las AFJP? ¿Esa ternura familiarista, esos ambientes buc√≥licos, esa c√°mara lenta? Bueno: ya no. El malestar tiene efectos tangibles: el √≠ndice Merval registr√≥ ayer la segunda ca√≠da m√°s importante de su historia y el riesgo pa√≠s se dispar√≥ a niveles s√≥lo comparables a los d√≠as previos de la ca√≠da de De La R√ļa. Los espa√Īoles tambi√©n se sintieron ayer muy mal, por el contagio de la crisis argentina. En la madre patria comparan la estatizaci√≥n de las AFJP con los momentos previos al default.

¿Habr√° llegado el momento de huir? No s√©. ¿Ad√≥nde?

Me lleg√≥ un link que conduce al video de un tal Hal Turner, quien anuncia el colapso del d√≥lar para febrero del a√Īo pr√≥ximo. ¡Faltan solo tres meses! Y el tal Hal muestra una prueba inquietante: el Amero, una moneda de metal, que al golpearla suena realmente ¡como metal! Y en el reverso de la moneda de 20 Ameros, debajo de la A de Am√©rica, el tipo muestra una D chiquitita que prueba de un modo certero que la moneda fue acu√Īada en Denver, Colorado. Hal Turner dice que el d√≥lar no aguanta, que los Estados Unidos ya est√°n pagando con Ameros las transacciones comerciales que se realizan con China. Pero eso no parece ser lo peor: lo peor es que Hal asegura que est√° cerca el momento en que se unifiquen Estados Unidos, Canad√° y M√©xico. Ustedes pueden verlo con sus propios ojos ac√°.

La verdad es que nada de eso me importa un pito. El d√≠a de ayer fue dif√≠cil para m√≠ por otras razones. Un mensaje de Gustavo Noriega desautoriz√≥ mi versi√≥n de que EL AMANTE le dio la tapa del √ļltimo mes a la pel√≠cula Los paranoicos. Desde hace meses, Noriega viene desbaratando, uno tras otro, mis cuestionamientos a la l√≠nea editorial de la revista que dirige. Y me gasta con la mordacidad que le conocemos: "Cuervo, Los paranoicos no sali√≥ en tapa, te confundiste con Historias extraordinarias. Gracias por seguir equivoc√°ndote cada vez que me mencion√°s. Segu√≠ participando!". Hmmmm.

Tampoco logr√© que los muchachos del foro elaleph.com aprueben mi comentario de la pel√≠cula Paranoid Park. Se burlan, dicen que soy una mezcla de An√≠bal Vinelli con Quint√≠n y Diego Batlle, ¿se dan cuenta? Y me objetan que la met√°fora del espiral est√° mal construida. No lo dice cualquiera: lo dice una se√Īora que es correctora profesional. Ah, y se dice "la" espiral, no "el" espiral.

Ya ven: un d√≠a aciago. No s√© p√≥r cu√°nto tiempo podr√© sostener este blog. Sucumbo ante la angustia. Quiz√° la semana pr√≥xima sea peor a√ļn.

Por suerte voy a hacer una pausa para pensar: ma√Īana viernes empiezan las IV Jornadas Kierkegaard: Experiencia y concepto de la angustia. Son en Camacu√° 282, empiezan a las 14:00 hs. del viernes y hay varias mesas de debate, con expositores llegados desde distintos pa√≠ses del mundo. Ma√Īana a las 20:00 es la apertura oficial, con la participaci√≥n del fil√≥sofo Carlos Cullen y el psicoanalista Alfredo Grande. A m√≠ me toca coordinar esa mesa, lo cual me tiene un poco angustiado.

El sábado sigue el encuentro desde las 9:30, a las 12:30 paramos para almorzar y a partir de las 14 seguimos. A las 16 cierra las Jornadas la filósofa Alcira Bonilla. La entrada es libre y gratuita.

Kierkegaard dice que la angustia es la gran educadora del hombre. Y esto porque agota todas las limitaciones finitas y pone al descubierto todas las falacias de la finitud. El dice que la angustia, m√°s que ning√ļn inquisidor, es capaz de examinar una y mil veces al angustiado. Y que no lo suelta en ninguna ocasi√≥n, ni en las diversiones, ni en medio del bullicio, ni en el trabajo, ni durante el d√≠a, ni durante la noche.

Qué nervios.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Lo m√°s



Por Oscar A. Cuervo

Los paranoicos es lo m√°s.

Lo m√°s rid√≠culamente sobrevalorado del a√Īo.

Es la respuesta FUC a la pr√©dica de la cr√≠tica neoconservadora que desde hace a√Īos est√° tratando de insuflar vida al cad√°ver de la Nueva Comedia Argentina.

Se habla de eficacia, cuando se trata de simple complacencia a un gusto conservador, a un reclamo de "clasicismo" que ignora obsecadamente las virtudes de un aut√©ntico clacisismo (al que, por otra parte, es imposible volver sin abundantes dosis de mala fe). Los gui√Īos de tribu, la agobiante gesticulaci√≥n de Daniel Hendler, la en√©sima revisitaci√≥n de esa clase de postadolescente tontol√≥n-pero-sensible (tantas veces interpretado por Hendler, pero no solo por √©l), la glorificaci√≥n de un sentimentalismo cool, pleno de referencias pop, no tienen nada que ver con el cine cl√°sico. Mucho menos con una sensibilidad contempor√°nea.

Es un cine ombliguista, de, por y para la FUC, para la tercera generaci√≥n, que se empe√Īa por cumplir los lineamientos estrat√©gicos dictados por el gral. Noriega, (m√°s chistes, muchachos, m√°s chistes!). Ha obtenido la tapa de El Amante y conseguir√° el aplauso de sus compa√Īeros de curso.

El gran p√ļblico, al que presuntamente aspira a conquistar esta "vuelta al clasicismo", la ignorar√° prolijamente.

Porque Daniel Hendler es un actor mucho m√°s limitado que Adri√°n Suar.

Notas al pie de Paranoid park

Por Oscar A. Cuervo

"En realidad, la culpa del protagonista no es el eje sobre el cual Van Sant organiza Paranoid park; tampoco el final "resuelve", ni la culpa ni nada".

El final, ning√ļn final, no s√≥lo el de Paranoid park, resuelve nada. La idea de que un final resuelve no se sostiene en t√©rminos de una necesidad art√≠stica. Tiene m√°s que ver con un esquema moral (falta/redenci√≥n) o judicial (culpa/punici√≥n). Quiz√° provenga de la teor√≠a aristot√©lica, de la necesidad de propiciar una catarsis como fin edificante del arte, o de antes a√ļn, de Anaximandro ("De donde las cosas tienen su origen, hacia all√≠ deben sucumbir, seg√ļn la necesidad; pues tienen que expiar y ser juzgadas por su injusticia, de acuerdo al orden del tiempo"). No importa tanto de d√≥nde viene. Porque lo claro es que la exigencia de resoluci√≥n es una intromisi√≥n de la raz√≥n calculadora para regimentar la experiencia art√≠stica: un orden ha sido vulnerado y mediante una intervenci√≥n autoral debe ser restituido, seg√ļn un c√°lculo del da√Īo y el resarcimiento. El arte como juicio, la justicia como c√°lculo.

¿Por qu√© tantas pel√≠culas terminan con la muerte del protagonista o del antagonista, o con un casamiento, con una declaraci√≥n de amor o con la c√°rcel?

Pero el final de una película no resuelve. El final interrumpe el curso de la obra, le da una figura, en la medida en que le marca un límite temporal. Pero no cancela su sentido. El río de Tsai Ming-liang le hace una gambeta a la manía resarcitoria: Xiao-kang "debería" suicidarse al salir al balcón, eso es lo que un espectador acostumbrado a siglos de finales resarcitorios espera. Pero Tsai, gran maestro de la comicidad contemporánea, no quiere hacer un ajuste de cuentas y ahí sigue su personaje, en calzoncillos y con dolor de cuello, vivito y coleando.

El mejor final de Lucrecia Martel es el de La mujer sin cabeza, lo m√°s alejado posible de un sentido cancelado. Martel viene pregunt√°ndose desde La ci√©naga d√≥nde terminar. Seg√ļn declara, no quiere terminar sus pel√≠culas en un juicio, de acuerdo al modelo teol√≥gico del Juicio Final. En La mujer sin cabeza logr√≥ tomar la mayor distancia posible de algo que pueda ser le√≠do como una conclusi√≥n.

Paranoid park no trata acerca de la culpa de Alex. La culpa no ocupa en la pel√≠cula ning√ļn lugar especial. El reproche de que Van Sant "resuelve" f√°cilmente la culpa del protagonista parte de una premisa equivocada: la de que el film est√° planteado en t√©rminos de culpa y redenci√≥n. Nada, excepto una imposici√≥n totalmente exterior a la pel√≠cula, habilita a pensar que Van Sant est√° preocupado por la culpa de Alex. Si hay algo as√≠ como una culpa de Alex, ocupa en el film un lugar sumamente lateral. Alex est√° perturbado, angustiado, tironeado por diversas demandas, aturdido, tentado, deseoso de decir algo, sin saber bien qu√© decir ni a qui√©n decirlo.

Van Sant se pregunta "qui√©n soy", pero no en un sentido psicol√≥gico, como est√ļpidamente traduce un desafortunado comentarista. La pregunta est√° dirigida a su ser narrador (no me convence la palabra, mejor digo: a su ser cineasta), no a su psiquis privada. Qui√©n soy significa: desde qu√© posici√≥n accedo a la intimidad de Alex. No quiero ser el polic√≠a que lo lleve detenido, no quiero hacerlo confesar [como en el lamentable remate de Good Will Hunting], quiero ante todo mirar a Alex.

Paranoid park es un duelo de miradas: hay tres personajes que miran a Alex con intensidad especial, con ,si el navegante me permite, deseo: el polic√≠a Lou (Lul√ļ, lo llaman los chicos), Macy (ni novia ni amiga), y el skater m√°s grande que lo invita a treparse juntos al tren. Las miradas de estos tres hacia Alex est√° marcada. No son momentos que un espectador vaya a relatar a alguien que le pida que cuente la pel√≠cula. Estos momentos generalmente no se cuentan: se hablar√° del cuerpo del guardia partido en dos, de la fogata final (a Van Sant le gusta filmar fogatas, siempre cargadas de erotismo), de los padres separados o de la iniciaci√≥n sexual. Es improbable que se hable de c√≥mo el skater mira a Alex al invitarlo a que vayan juntos a un lugar m√°s apartado, o de la mirada de Macy cuando lo escanea al encontrarlo en el shopping leyendo el diario. Sin embargo, estos momentos son los eminentemente cinematogr√°ficos y Van Sant vuelve a ellos en su vaiv√©n... ¡espiralado!


Hay una escena al comienzo, cuando a√ļn no sabemos qu√© ha pasado (porque el film comienza cuando el episodio "delicitvo" ya ha pasado y termina sin que la cuesti√≥n judicial se haya resuelto), hay una escena, cargada de intencionalidad cin√©tica: el primer encuentro entre Alex y el polic√≠a Lou. Est√°n en un plano medio, sentado a ambos lados de la mesa. La c√°mara inicia un travelling hacia adelante que, a medida que se acerca, va dejando a ambos personajes al borde del cuadro, hasta que la c√°mara gira para el lado de Alex, y termina en un primer plano del chico en el que la proximidad de su cara es casi tactil. Se ve (literalemente se ve) que la c√°mara de Van Sant se debate en encontrar la distancia justa -y en este caso la distancia justa es muy corta. De esta forma se desliga de la distancia policial para acercarse m√°s y m√°s a Alex. Se est√° desarrollando el interrogatorio, cordial pero tenso, mientras la c√°mara cuenta otra cosa. En medio del di√°logo se oye, como asordinado, un alarido de dolor que no proviene del espacio donde los dos personajes se encuentran. Es Alex el que oye la voz. Paranoid Park es un film sobre la audici√≥n.

La primera vez que la película nos lleva hasta el parque Paranoid, mientras los skaters dibujan sus figuras en el aire, oímos algo así como un rumor electrónico entrelazado con susurros muy suaves en una lengua femenina y extranjera (extranjera para Alex: en francés). En la clase de Matemáticas Alex no oye la voz del profesor, pero sí oye cuando es llamado por su nombre a través del altoparlante. Cuando a la noche en el parque Alex decide aceptar la invitación del skater más grande, lo hace siguiendo el llamado de una mirada pro-vocativa y muda.

Alex, aturdido, oye voces

Cuando se produce el incidente en las vías y el chico vuelve aturdido hacia el coche que dejó estacionado lejos del parque, su cabeza embarullada escuchará fragmentos de voces desarticuladas (voces que son su propia voz) que intentan relatar lo ocurrido, frases truncas. Cuando se propone hablar por teléfono con su padre, corta la comunicación antes de decir nada. Al volver, entra en la ducha y se sumerge en una experiencia puramente sonora, sin palabras (alejar cualquier tentación de darle a la escena un sentido simbólico expiatorio).

Cuando tiene la primera relación sexual con su novia, Jennifer, la chica sale y él se queda tirado en la cama, escuchando como ella, ni bien sale, le cuenta a sus amigas que acaba de perder la virginidad. Jennifer no es para nada un ser deseable para Alex. Varias veces la chica le reprocha la poca onda que él le demuestra. Cuando Alex finalmente le dice que no quiere seguir el noviazgo, viene otra escena de reproches, pero van Sant silencia a la chica y pone en la banda sonora Amarcord de Nino Rota.

El consejo de Macy (la chica se da cuenta de que Alex tiene algo que decir y no tiene a quién y no sabe cómo decirlo) es que escriba una carta y siguiendo el hilo que Macy le tiende, Alex puede articular la voz: para escribir en su cuaderno tiene que aprender a escucharse. Es esa voz la que nosotros oimos en el presente en el que Alex la oye, en el pliegue de su recién conquistada intimidad. Esa voz es la que dicta lo que Alex escribe. El cuaderno después no hace falta, porque Alex ha logrado escucharse.

El eje de Paranoid Park reside en desoir la demanda de espectadores ávidos de culpa y punición.

Estas son notas al pie de Paranoid park, yo ya había escrito un análisis bastante extenso de la película en La otra 19, pero un anónimo me preguntó cuál es el eje sobre el cual la película se organiza. Atendiendo a gentil pedido.

martes, 21 de octubre de 2008

La palabra empe√Īada



Por Martha Silva

[A propósito de Entre la vida y la muerte (APPALOOSA)
Estados Unidos, 2008.
Dirección: Ed Harris
Guión: Robert Knott y Ed Harris, basado en la novela de Robert Parker

Intérpretes: Ed Harris, Vigo Mortensen, Jeremy Irons, Renée Zellweger, Ariadna Gil].

Imaginamos que pudo existir un cartel al comienzo de la proyecci√≥n que advirtiera: “Este film recrea situaciones que ya no tienen cabida en el mundo. Cualquier parecido con la vida real es una simple y triste coincidencia”.

1882. Appaloosa, un pueblo polvoriento de Nuevo México, es presa de un violento ranchero, Randall Bragg (Jeremy Irons), quien asesina con sus hombres al sheriff del lugar y a sus lugartenientes. Apoderándose de este modo del lugar.

Tres representantes de “las fuerzas vivas”, se quejan de que sus negocios son esquilmados y sus mujeres violadas. Por eso, para imponer la ley y el orden, son contratados Virgill Cole (Ed Harris) y Everett Hitch (Vigo Mortensen). El primero ser√° galardonado con la estrella de sheriff, el otro admitido en calidad de representante del primero, ocupando un lugar secundario. Ante la ausencia de leyes, Cole y Hitch piden garant√≠as totales. Lo que ellos hagan ser√° Ley. Miden sus fuerzas con el “malo” y no sin violencia, no sin vicisitudes y juicios, logran que la cosa se encamine.

A la vez, Cole y su lugarteniente son amigos incondicionales. Confían el uno en el otro plenamente y se entienden casi sin palabras.

Pero llega una mujer al pueblo, bella, manipuladora e infiel, y nada volver√° a ser igual: todo orden ser√° trastocado. Es elegante, toca el piano, habla bien y no es prostituta ni india, argumentar√° Cole, quien le dar√° todo y le pondr√° una casa como el mismo no tuvo jam√°s.

Este es el segundo film dirigido por Ed Harris. El primero fue Pollock, sobre el maestro de la pintura abstracta estadounidense. Y ahora este western t√≠pico, que no tendr√° el mismo nivel de antolog√≠a que los del maestro John Ford, con su talento sin par, pero que logra conmover profundamente. Quiz√°s porque el esp√≠ritu de esa gente y sus circunstancias ya han desaparecido totalmente. Que haya c√≥digos, que existan acciones √©ticas, que el mal y el bien est√©n claramente diferenciados, que la amistad y la palabra empe√Īada tengan peso, son cosas que pertenecen a un mundo precapitalista.

Pero ese orden irá perdiendo nitidez. Appaloosa cambia y ya nadie recuerda el pasado del villano que vuelve al poder subrepticiamente y es admitido nuevamente por su dinero y vinculaciones políticas. Alguien tendrá que dar un paso al costado, porque ya no habrá lugar para que todos habiten el mundo que se avecina.

El personaje de Vigo Mortensen tiene una evoluci√≥n inusitada. El propio Mortensen tiene un inusitado crecimiento actoral despu√©s de su experiencia en los films de David Cronemberg. En esta pel√≠cula termina poniendo los puntos sobre las √≠es y –no sin ajustar debidamente las cuentas- se plantea que tiene por delante un largo viaje y no deber√≠a tener que marchar de prisa. Con lo cual, resucita el cl√°sico final fordiano, ni m√°s ni menos.

domingo, 19 de octubre de 2008

Seniors y principiantes: un largo y sinuoso espiral



por Oscar A. Cuervo

«"Lo que me gusta de Paranoid son los pibes que hac√≠an skate ah√≠. Construyeron el parque ah√≠ mismo, de manera ilegal. Train-hoppers, guitarristas callejeros, skaters drogados, chicos abandonados. No importa lo mala que fuera tu vida familiar, la de ellos era mucho peor". Lo escribe en su cuaderno Alex, un chico de 15 de clase media de la anodina ciudad de Portland. Paranoid park es la manera como denominan a esa olla de cemento los chicos que se juntan all√≠ a practicar skate. No es exactamente un mundo paralelo, sino un pliegue del mundo en que vivimos. Puede ser que sus c√≥digos nos resulten impenetrables: los grafitis de dif√≠cil lectura, tan herm√©ticos como las inscripciones en las remeras de los chicos, las abstractas coreograf√≠as que despliegan surfeando en el aire, los pantalones ca√≠dos, los buzos con capuchas, los di√°logos lac√≥nicos siempre esquivando signos cruciales, en una voluntad de hermetismo que se comunica todo el tiempo. En ese rango, entre lo abierto y lo cerrado del mundo adolescente contempor√°neo, se cuela la mirada deseante de Gus Van Sant. Los chicos son tenazmente reacios a comunicar, no solo con los adultos sino a√ļn entre ellos. Cultivan una extrema desconfianza por la palabra √≠ntima, m√°s a√ļn, por cualquier signo verbal, y en cambio hacen signos de sus cuerpos. Es evidente en ellos una resistencia sorda que no llega a ser rebeli√≥n. Parecen dispuestos a fundar una utop√≠a muda, de posiciones suspendidas en el aire, cuerpos arqueados, cabeza gacha, brazos extendidos. No hay nada que les produzca m√°s deseo que mirarse y ser mirados por otros como ellos mismos.»



As√≠ empieza una extensa nota que publiqu√© en el n√ļmero 19 de La otra sobre Gus Van Sant, titulada "De Mala Noche a Paranoid Park".

Bueno, resulta que en un foro de discusión de esos que abundan en internet (http://foro.elaleph.com/viewtopic.php?t=35821&postdays=0&postorder=asc&start=50), a una lectora de La otra a quien no conozco se le ocurrió mandar mi nota. Estaban debatiendo justamente sobre Paranoid Park. Mi nota es larga, así que esta lectora, apodada Clío, la mandó en dos partes. Luego de algunos escarceos, los miembros del foro se largaron a opinar sobre mi nota y, a través de ella, sobre la película misma.

Como internet es, más que una red, una especia de parque Chas en el cualquier calle te lleva a parar a cualquier lado, de manera accidental llegué a esa discusión en la que se hablaba de mi nota y de esta película que tanto me gusta. A mí también me gusta mucho discutir, casi tanto como las películas de Van Sant, así que me afilié al club de los opinadores y dije: "buenas noches, mi nombre es...".

Aquí les reproduzco un tramo de estas conversaciones. La otra es un animal omnívoro que se alimenta de lo primero que encuentra. Así opinaban los foreros de El Aleph:

navegante, Miembro Senior
escribió:
Esper√© a que Clio pusiera la segunda parte del comentario de Cuervo porque supuse que en esa segunda parte seguir√≠a refiri√©ndose a Paranoid Park. Pero no; es una parte que Cuervo dedica por completo a declararle a Van Sant todo su amor. Por eso se hace dif√≠cil hacer una cr√≠tica de la cr√≠tica, porque lo que hace Cuervo es dejar bien sentado que √©l es un incondicional de Van Sant. Tal parece que cualquier cosa que filme en el futuro, le va a gustar a Cuervo. Y m√°s all√° de que no creo que una cr√≠tica merezca cr√≠tica, en este caso me interesa puntualizar mi desacuerdo porque Cuervo debe de haber visto otra Paranoid Park y no la que yo vi. Con un √©nfasis m√°s digno de un psicoanalista que de un cr√≠tico cinematogr√°fico, se mete cada rengl√≥n y medio con el deseo. El de Van Sant, el del protagonista Alex, el de los skaters de Paranoid Park; en lugar de no dejar t√≠tere sin cabeza, no deja t√≠tere sin deseo. Y no es que no est√© de acuerdo con que el deseo es un motor fundamental para el bicho humano, todo lo contrario; s√≥lo que me parece que en Cuervo, tanta alusi√≥n al deseo no hace m√°s que disfrazar el suyo: el deseo de que Van Sant sea el genio inconmensurable que √©l (Cuervo) supone que es. De paso y para que su cr√≠tica parezca profund√≠sima, se mete en un pantano del que me parece que no sale. Por ejemplo, √©l cree ver en los skaters la “intensi√≥n de fundar una utop√≠a muda”. Tom√° pa’vos, no s√© si te avivaste de lo inteligente que suena eso. Pero utop√≠a implica necesariamente futuro, y a los skaters el futuro les importa un soberano joraca. No digo que esto est√© bien o mal ni me meto con los motivos que tienen los skaters para interesarse s√≥lo por la tabla y las rueditas que tienen bajo los pies; digo que eso es lo que vio Cuervo y yo no vi. Por eso dec√≠a antes que, entre todos los deseos con los que se mete, Cuervo habla del suyo aunque sin nombrarlo. Cuervo “descubre” que Van Sant eligi√≥ no filmar un policial, sino otra cosa. Me parece que con esto se consagr√≥ como el inventor del agua caliente. Nuestro pich√≥n de Freud cree que Van Sant film√≥ esta pel√≠cula tal vez para encontrar una respuesta a la pregunta ¿qu√© soy? Dudas existenciales aparte, termina la primera secci√≥n de la cr√≠tica (me refiero a las partes en que la dividi√≥ Clio) afirmando que “… el film, se ha ido acercando en espiral hacia un centro que falta” . Sin embargo, en un p√°rrafo anterior hab√≠a dicho que Van Sant “… se va acercando a la escena primaria en un movimiento espiralado hacia el centro”. Independientemente de que, por definici√≥n, una espiral se aleja del centro y no a la inversa, ponete de acuerdo con vos mismo, Cuervo: o el centro falta o la escena primaria –el homicidio- est√° en ese centro. As√≠ justifica Cuervo ese final que, a mi parecer, es injustificable: la escena primaria est√° desplazada, el centro falta, no es un policial, etc. etc. etc. Y a √©l le parece que est√° bien que falte. Y no falta, pese a lo que quiera creer Cuervo, pero no es ese el final que yo le reclamo a Van Sant, porque para m√≠ est√° perfecto que no sea un policial. El final que le reclamo es uno m√°s coherente con la complejidad del personaje que nos vino mostrando durante una hora y media: tanto justificar el enquilombad√≠simo mundo de Alex y de todo lo que le pasa y por qu√© le pasa, y al final venimos a descubrir que la soluci√≥n estaba en un exorcismo f√°cil, digno de un manual de autoayuda. Esto le pasa desapercibido a Cuervo. Reafirmo lo que dije m√°s arriba: hay ciertos pantanos de los que no se sale.



Exidor, Miembro Senior,
escribió:
Bueno, ya que nuestro amigo Dante abandon√≥ el barco cual rata cruel, paso a dar mi opini√≥n. No tengo mucho que agregar a lo que dijo navegante ya que coincido plenamente. La cr√≠tica se cae cuando el autor no hace m√°s que regodearse en la obra de su amado. Por otro lado no analiza la parte m√°s importante de la trama que es ese final tan extra√Īo donde por lo menos a m√≠ no me qued√≥ claro si al pibe le import√≥ todo tres pepas y ya, o si van Sant buscaba dar alg√ļn otro tipo de "mensaje". No me asustan los finales abiertos, pero √©ste es demasiado amb√≠guo. Esperaba una cr√≠tica m√°s objetiva. No est√° mal admirar pero siempre y cuando uno mantenga una objetividad que le permita darse cuenta cuando el maestro la pifi√≥. Por otro lado, esa manera "Frankenstein" de analizar una obra nunca me gust√≥: eso de que van Sant tiene un poco de fulano, otro poco de mengano y una pizca de sultano... En fin, pobre don Cuervo, le hemos destripado su comentario bloguero y √©l sin poder decir ni p√≠o. Habr√≠a que invitarlo a que comente.

Therese, Miembro Senior
escribió:
* Por curiosidad: ¿Qui√©n es el Oscar Alberto Cuervo? A pop√≥sito, don nave, lo felicito por la cr√≠tica de la cr√≠tica.

Clio, Miembro Senior:
Hola.
Yo ahora estoy en un problema, porque estoy antojada (y no la consigo) de ver Mala noche, como para hacer un comentario global sobre el artículo, ya que las referencias a Paranoid Park y Mala noche, en la segunda parte del comentario son muchas.
Por allí, alguien pregunta quién es Cuervo. Bueno, lo conocí de casualidad cuando elegí una revista en un kiosco, mientras esperaba para hacer un aburrido trámite, dirige la revista La Otra, y aquí dejo el link del blog:
http://tallerlaotra.blogspot.com/
La nota no está en el blog. En cuanto a los comentarios, no sé, sí me parece un fanático de Van Sant, pero eso no quiere decir que, al menos para mí, no pueda retractarse cuando le encuentre a Van Sant algo que no le guste. Que en este comentario exagera (hablo solo por Paranoid Park), sí, de eso estoy segura; al menos por lo que a mí me transmitió la peli, me dejó con ganas, y no es que me asusten tampoco los finales abiertos, sino que tal como comentaron, el final es absolutamente abrupto y las preocupaciones del adolescente se resuelven en un instante, algo que por supuesto me dejó insatisfecha.
Lo voy a seguir a Cuervo en otros comentarios y sobre todo cuando se estrene la próxima película de Van Sant, allí creo que podré ser más contundente.
Besos.





oscar cuervo, Miembro Principiante
escribió:
Hola, soy, como habrán visto, el autor del comentario a Paranoid Park que citó Clio y que luego varios se dedicaron a sacar el cuero. Está bien, no pretendo que aprueben mi análisis, yo no lo escribí para ser aprobado por nadie, sino porque me gusta escribir, me gusta el cine y me gusta el cine que hace Gus Van Sant.
Decir esto √ļltimo quiz√° resulte inconveniente para algunos de ustedes, es decir, uno no podr√≠a escribir de una pel√≠cula que le gusta mucho, pero a m√≠ me parece que pensar de esta manera es propio de mentes estrechas. Lo de "incondicional" creo que es una forma f√°cil de sacarse de encima la necesidad de argumentar algo, se dice: "Fulano es incondicional de Van Sant"... a pesar de que apenas han le√≠do ¡un solo! comentario m√≠o, que se refiere a su primera pel√≠cula y a la √ļltima. Un tal "navegante" basa su cr√≠tica a mi cr√≠tica (a pesar de que dice que no le gusta hacer cr√≠tica de la cr√≠tica) en esa imputaci√≥n de "incondicional", pero no se molesta en confrontar lo que yo digo de la pel√≠cula con la pel√≠cula. Parece que a √©l le molest√≥ que el final sea abrupto y le parece que eso es incorrecto, √©l quiere que le sirvan las moralejas en bandeja, pero si conociera algo de la filmograf√≠a de Van Sant descubrir√≠a que ese final abrupto no es un accidente ni un defecto involuntario, sino una decisi√≥n est√©tica que Van Sant viene practicando en muchas de sus pel√≠culas. Despu√©s, hay una intenci√≥n de hacerse los listos con una definici√≥n de "utop√≠a" que es incorrecta, ya que "utop√≠a" no significa necesariamente "futuro" sino "no lugar", o "lugar que no existe" y se usa para designar mundos ideales y no necesariamente futuros. Despu√©s aparece otro, o el mismo, no me acuerdo, que dice que el espiral se mueve de adentro hacia afuera, otra arbitrariedad, ya que una forma espiralada, como cualquier otra forma, puede recorrerse en una direcci√≥n o en la inversa. As√≠ que "incondicional", "utop√≠a" y "espiral" es muy poca cosa para hacerse los listos sin necesidad de argumentar algo sobre la pel√≠cula misma, y tan s√≥lo quejarse, cual do√Īa Rosa reclamando su entrada en la boleter√≠a, porque no "les gust√≥" o "no entiendieron" el final.
Muchachos, traten de ponerse las pilas y de elaborar alguna idea que pueda sostenerse durante al menos veinte segundos.

Saludos
Oscar

exidor Miembro Senior
escribió:
Hola don Cuervo, bienvenido. Reconozco que quiz√°s nos entretuvimos demasiado con tu an√°lisis pero no es para tomarlo a la tremenda. Si no entendimos tu an√°lisis, creo que acusarnos de opiniones de do√Īa Rosa tampoco es algo muy acertado o no leiste los comentarios. Pero bueno, hay que tomarlo con calma; alguien dijo una vez que las opiniones son como los culos porque todos tenemos una. Sabias palabras. Por supuesto que hay que tomarlo con calma, de hecho yo nunca leo cr√≠ticas antes de ver una peli porque por lo general me la arruinan. Quiz√°s debimos haberte invitado a opinar ac√° pero bueno, es lo que tiene la exposici√≥n p√ļblica. Cuando alguien tira una opini√≥n se arriesga a que no se coincida. De todos modos escuchar voces distintas siempre es bueno. Saludos.

navegante, Miembro Senior,
escribió:
¡Sorpresa! Vuelvo del supermercado y me encuentro con que tenemos a Cuervo por aqu√≠. Bienvenido, che, ojal√° tengas ganas de quedarte.
Antes de referirme a otras cuestiones y ya que empez√°s por ah√≠, te pido que reveas –si quer√©s, claro- eso de que no escrib√≠s para ser aprobado por nadie, sino porque te gusta escribir. Si s√≥lo lo hicieras por el gusto de escribir bastar√≠a con hacerlo y guardarlo en un caj√≥n. Pero si hac√©s p√ļblicos tus comentarios y opiniones es ni m√°s ni menos porque intent√°s establecer alg√ļn tipo de comunicaci√≥n y est√° perfecto que sea as√≠, por lo tanto no te ningunees. Tus comentarios y opiniones valen como los de cualquiera y seguramente son importantes para otros. Tal vez este foro, donde dedicamos algunos renglones a comentar tu cr√≠tica, sea la mejor prueba de ello.
Estoy totalmente de acuerdo con vos en que el hecho de que te guste mucho una película no invalida lo que puedas escribir acerca de ella. De lo contrario jamás una crítica hablaría bien de ninguna obra. Bien por decir que eso es de mentes estrechas.
Con lo que no estoy de acuerdo es con algunas apreciaciones y afirmaciones que parecen hechas por alguien que toca de o√≠do. Te qued√°s en la definici√≥n etimol√≥gica, estrictamente literal, de utop√≠a. Efectivamente, deriva del griego y significa “no existe tal lugar”, eso aparece en cualquier diccionario medianamente serio; Borges lo cita al comienzo de uno de sus cuentos. Y ah√≠ par√°s, basta, utop√≠a es eso. No, mi querido Cuervo, utop√≠a no es eso hoy y ni siquiera era eso para los griegos (que de literales no ten√≠an nada) hace miles de a√Īos. El sentido que ellos le daban era el de lugar que no existe pero al que sin embargo queremos ir. Y eso implica futuro, lo mires por donde lo mires. Se ha empezado a usar en los √ļltimos a√Īos una palabrita que todav√≠a no est√° reconocida por la RAE: distop√≠a. Significa “un futuro peor” y se la usa para contraponerla a utop√≠a. As√≠ que, en materia de utop√≠a, saber lo que dice el diccionario no alcanza.
Dec√≠s que afirmar que la espiral se mueve de adentro hacia fuera es una arbitrariedad y pretend√©s abonar tu opini√≥n con el hecho de que una espiral (s√≠, “la” espiral, “una” espiral, es femenino, che) puede ser recorrida en cualquier sentido. C√≥mo pueda ser recorrida por alguien externo, ajeno a la espiral, a √©sta le importa un corno. Vos pod√©s situarte en la perspectiva que elijas y mirarla por donde quieras y en el sentido que quieras, pero la espiral se desarrolla desde el centro hacia fuera porque tiende al infinito y s√≥lo hay una forma de conseguirlo. Entonces la espiral es una cosa y la mirada de quien la recorre es otra muy distinta. Planos yuxtapuestos del lenguaje, que le dicen.
Supon√©s que no conozco nada de la filmograf√≠a de Van Sant y me ense√Ī√°s que, de conocerla, descubrir√≠a que ese final que vos supon√©s que me molesta por abrupto, no es un accidente sino una decisi√≥n est√©tica, frecuente en su obra.
En primer lugar: el final no me molesta por abrupto, sino por inconsistente.
En segundo lugar: ya aprender√°s, es de esperarse, que preguntar es mucho m√°s sano que suponer.
Y en tercer lugar: lo que llamás una decisión estética de Van Sant a mí me parece un uso muy trivial e infundado del concepto de la estética. Yo creo que se trata más bien de una decisión puramente intelectual. Y el intelecto está tan lejos de la estética como el sentimiento; la estética cancela a ambos. Hay que profundizar un poco en la teoría estética para hablar de estética.
Cualquier pelagatos (y te aclaro que no lo digo por Van Sant, que no sólo no tiene nada de pelagatos sino que me parece un artista serio) escribe o filma cualquier sarta de incoherencias y se cree el fundador de una nueva estética. En cuanto a que no me molesto en confrontar lo que vos decís acerca de la película con la película misma, me parece que estuviste leyendo otro foro.
¿As√≠ que te parece que me gusta que me sirvan las moralejas en bandeja? Segu√≠s suponiendo y suponiendo mal, porque es exactamente al rev√©s: creo que las moralejas est√°n muy bien para el catecismo, pero no para el arte.
Lo de Do√Īa Rosa no merece ni siquiera este rengl√≥n que le estoy dedicando.
_________________Que parezca un accidente





oscar cuervo, Miembro Principiante
escribió
Bien, voy contestando de a uno porque la respuesta requiere cierto tiempo y al día de hoy se le ha perdido una hora, llego a casa a las 5 pero ya son las 6.
Empiezo por exidor y en otro momento sigo con navegante.
exidor, no me lo tomo a la tremenda, la verdad es que me divirtió que gente que no conozco me estuviera sacando el cuero, llegué aquí de casualidad.
En este medio el límite entre la privacidad y la publicidad es bastante fluctuante, porque lo de ustedes se puede tomar como una charla informal entre conocidos (al menos entre conocidos de este foro), juzgando el escrito de alguien que no está presente y que no sabe que están hablando de él, a quien se dedican a desechar en un tono cancherito en un par de frases sobre Freud, el deseo, la utopía y el espiral, sin molestarse demasiado por analizar lo que dice, así como tampoco se parecen haber molestado por tratar de comprender por qué la película Paranoid es como es.
Simplemente "el final apresurado", "la resoluci√≥n f√°cil" "el final abrupto", juzgando como fallido algo que en realidad no se detuvieron a pensar. Si se detuvieron a pensarlo, en los mensajes que mandaron a este foro no se nota, lo √ļnico que aparece es que lo desaprueban. Cuando alegan algo al respecto, la pifian fiero, dicen que Van Sant resolvi√≥ la culpa del protagonista de una manera sencilla. No se les ocurre pensar otras posibilidades, otras razones, creen tener claro c√≥mo deben ser las pel√≠culas con finales "bien resueltos", como si se tratara de maestras que corrigen las tareas de los ni√Īos y que despu√©s de marcarle con rojo los errores, les dicen "alumno Gus, debes esmerarte m√°s". En realidad, la culpa del protagonista no es el eje sobre el cual Van Sant organiza Paranoid Park; tampoco el final "resuelve", ni la culpa ni nada.
No quiero ser injusto con todos los que opinaron, porque no todos hablaron de esa manera, este aire de perdonavidas sabihondo lo mostraron algunos, pero nadie en el foro lo cuestionó. Despues a alguien se le ocurrió mandar mi nota (cosa que yo no objeto para nada) y en seguida volvieron a salir los maestros ciruela subrayando las palabras incorrectas, lástima que el saber del maestro ciruela demostró no ser muy consistente y adjudicó a las palabras tachadas con rojo un significado que en realidad no tenían.
Creo que no se molestaron en analizar lo que yo escribí, les bastó con decir dos o tres giladas sobre "incondicional", "deseo", "empantanado", con aire canchero y pereza argumentativa. Quizá así sea la modalidad del foro, yo soy un recién llegado y no sé si ese es el código que manejan, el de cancherear con una cultura general aprendida rápido y mal.
Quizá eso está aquí bien visto, y desprecian con sorna a todo aquel que se siente a escribir un texto desarrollando un análisis. Puede que eso les parezca jocoso y les baste despachar este tipo de textos tratando de encontrar un posible error, para después pasar a otra cosa, a la que se despachará igualemente rápido. No lo sé.
Así que no tomo a la tremenda que me critiquen, como vos decís, yo publiqué mi opinión en una revista y estoy totalmente afín a que me critiquen, me divierte que me critiquen. Sólo que en este caso me gustó intervenir, decir lo mío y poder dirigirme en persona a los que estaban canchereando en mi ausencia.
Como vos decís, todos tenemos un culo y una opinión. Pero hay culos hermosos y otros que dan asco.
saludos!

viernes, 17 de octubre de 2008

Clásicos y novísimos

Este domingo a la medianoche en La otra.-radio (0:00 del lunes, FM La Tribu, www.fmlatribu.com), viene Sebasti√°n D√≠az Romero, el cantante de Jos√© Miel, a programar m√ļsica, cl√°sicos y nov√≠simos:

Clàsicos en versiones inéditas:
The lovers that never were, por Paul McCartney y Elvis Costello
You can only say godbye, Charly García y Fabiana Cantilo
Cuando el arte ataque, Luis Alberto Spinetta y Fito Paez (vamos a escuchar una versión que no es esta, la oficial):



(LUIS ALBERTO SPINETTA)-CUANDO EL ARTE ATAQUE - SPINETTA


Un rayo Cae, tema de El Ni√Īo Gusano, interpretado por Nacho Vegas
El día llegó, por Isol/Zypce
Florece, por The Flowers Orchestra

TFO

Y algo del Tucum√°n Under :
Multitud en soledad, por Topo Encinar
Deja, por Amanda (Luis Gomez Salas, Leandro Díaz Romero, Peca Vallejo)
Copla del agua, por Aca seca
Recuerdo Perdido, por Buda

Y un recuerdo para Miguel Abuelo.

Además: anticipamos cómo serán las Jornadas Kierkegaard de la semana próxima y contamos que está pasando en el Doc Buenos Aires.

jueves, 16 de octubre de 2008

"En la ciudad de Sylvia" este s√°bado a las 19:00 en el auditorio La tribu

Por Oscar A. Cuervo

Son fragmentos de un discurso amoroso. Es sentarse en la mesa de un bar a mirar una tarde de primavera a las mujeres hermosas que pasan. El aire es fresco y benévolo, la luz trasmite alegría de estar vivo y ánimo de amar. Esas cosas por las que uno no quisiera despedirse nunca de este mundo, porque seguirá habiendo tardes frescas y luminosas cuando uno ya no esté aquí, y qué pena de sólo pensarlo, y gracias que estoy aquí, que una tarde así, que una brisa como esta me haya sido permitida.

Sería posible enamorarse una y mil veces y mil veces más. Ese deseo luminoso es el que anima la visión de En la ciudad de Sylvia, que no es una película perfecta, sino algo mejor, que no voy a explicar aquí, en parte porque ya me dediqué a pensarlo en un texto que aparece en La otra 19. Pero sobre todo porque no hay nada como ver esta deliciosa película.

Y después de esa tarde en la que todas pueden ser Sylvia vendrán las sombras y las huellas de otra que no es ella.

Este sábado a las 19:00 en el auditorio La tribu, Lambaré 873, En la ciudad de Sylvia, de José Luis Guerin.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Mail de Willy desde Montevideo



Aca estoy bó, en la estacion Solymar. Montevideo existe o sea yo existo, menos mal. Otro día gris, de esos que más me gustan. Martín toca el bandoneón y yo miro a Chiche entrevistando a Buzzi, que trata de explicar por qué el nuevo lock out no salió tan bien como pensaban. A Buzzi no le creo nada y por la cara que pone me parece que él tampoco se cree.

Los diarios de aqu√≠ se ocupan de un caso policial en el que varios vigilantes ahorcaron en una comisar√≠a a Martins Moreira, un muchacho de 27 a√Īos que se hab√≠a resistido a las pi√Īas a ser arrestado. Los botones lo llevaron para adentro, lo esposaron, lo molieron y lo estrangularon. Al poli que denunci√≥ el caso acaban de amenazarlo de muerte."Te vamos a limpiar" le avisaron. Todos est√°n muy preocupados por la imagen de la polic√≠a y del gobierno. La ministra del interior, que tiene cara de rottweiler, dice que con este caso "hemos retrocedido much√≠simo".

Del muerto lo √ļnico que se dice es que hace un tiempo estuvo detenido por vender falopa y que a los 16 a√Īos habr√≠a tenido que ver con un asesinato. Al jefe de polic√≠a el tema le molest√≥ mucho y, con un gesto de fastidio, le dijo a los periodistas: "este hecho nunca tendr√≠a que haber ocurrido y ahora vamos a tener que rehacer un camino". Y agreg√≥ para tranquilidad de la poblaci√≥n: "debemos tratar esto como un hecho aislado; grave s√≠, muy grave, pero no significa que la mayoria del personal, cientos de ellos que trabajan en la calle, puedan verse salpicados".Las organizaciones pol√≠ticas todav√≠a no han reaccionado.

La pelea por la presidencia para el a√Īo que viene es entre Astori y Mugica y, como no se ponen de acuerdo, ahora se dice que Tabar√© est√° pensando en la reelecci√≥n. Miles de afiches en la 18 de Julio lo anuncian y el Presi no lo desmiente, pero todos se quejan por las declaraciones del argentino Eduardo Sigal. Sigal labura en la canciller√≠a, y expres√≥ su deseo de apoyar a Mugica. Cabe aclarar que todo el mundo sabe que Astori se lleva bien con los EEUU. "No es problema tuyo", titul√≥ La Diaria, uno de los matutinos de la costa charr√ļa.

Hay un aviso del Ministerio de Turismo que dice m√°s o menos as√≠: "Los turistas son nuestros amigos, los espa√Īoles son nuestros amigos" y sigue as√≠ hasta que llega a los argentinos: "y los argentinos son... (larga pausa), tambien nuestros amigos, m√°s que un amigo, un hermano!". No aclaren que oscurece.

Resulta que en Montevideo hay un sindicato de trabajadores municipales que se llama ADEOM. Este gremio lleva varios meses de conflicto por salarios con la Intendencia y la cosa parece ir para largo. Hace unos d√≠as los trabajadores tuvieron que concurrir a las oficinas del gremio para anotar a sus hijos en la lista de los que van a recibir regalos por las fiestas. ADEOM suele hacer buenos regalos a los ni√Īos, onda bicicletas y cosas as√≠. La sorpresa de este a√Īo es que los laburantes que no pararon no van a recibir ningun regalo para sus pibes, o sea que si a vos no te descontaron los dias de paro, fuiste. Aclaro que los gastos se hacen con la guita que le descuentan a todos los laburantes. ADEOM es el sindicato m√°s a la izquierda del Uruguay. Lo curioso es que una amiga "progre" me dec√≠a que estaba bien, que " a esos carneros no hab√≠a que darles nada", mientras la tele mostraba a los "esquiroles" entrando a laburar en el medio de una lluvia de insultos, botellazos, gargajos y botellas. Si este quilombo lo hubiera hecho Moyano o cualquiera de nuestros queridos bur√≥cratas sindicales peronistas, para mi amiga todo estar√≠a muy claro. Pero no es el caso.

En Cinemateca estan dando Help me Eros, de Lee Kang-sheng, ma√Īana la encaro.

Ahora me voy a dar una vuelta en bici por la costa, está saliendo el sol, que es sin duda mi Dios, y voy a tratar de aprender algo hoy de su sabiduría.



Por √ļltimo les cuento que las influencias de la revista La Otra llegaron hasta Alemania. Hace unos meses le regal√© un mont√≥n de revistas a mi amigo Mor√≥n, y √©l decidi√≥ llevarlas a la gira por europa que hizo con su banda La Abuela Coca. Hay un par de an√©cdotas en las que intervino la revista. La que tiene a Hitler en la tapa se perdi√≥ en Berlin Este y fue encontrada despu√©s de una lluvia espantosa en la calle, luego de un toque de la banda: parece que alguien la coloc√≥ frente al hotel donde se alojaron los abuela y esa cara asust√≥ a m√°s de uno. La otra que tiene a Lynch en la tapa inspir√≥ un hermoso tema que compuso Mart√≠n, que dice: "somos como la ara√Īa, tejemos nuestras vidas y vivimos en ella".

Salute a tutti

Willy Villalobos

El espécimen más oscuro


Por Fernando Velazco
Jon Klein fue, durante alg√ļn tiempo en los 80, un guitarrista admirado de la escena de rock underground londinense. Su banda Specimen fue una de las pioneras del g√©nero goth-rock, que hoy en d√≠a suele ser imitado por bandas como She Wants Revenge, INTERPOL o The Editors. Con Specimen s√≥lo lleg√≥ a editar un EP, Batastrophe, en 1983; dos a√Īos despu√©s la banda se disolvi√≥.
Sin embargo, no fue su EP el que logr√≥ que la banda tuviera cierta repercusi√≥n en su √©poca, sino sus constantes presentaciones en The Batcave, un famoso club de m√ļsica g√≥tica que hab√≠a sido fundado por Ollie Wisdom, cantante de Specimen. Gracias a ellos y al exc√©ntrico club que fue visitado por algunas celebridades como Nick Cave, Siouxsie y Robert Smith, el g√≥tico londinense pas√≥ a ser conocido por el nombre de batcave.
Finalmente, cuando el club cerr√≥, cada uno tom√≥ su propio camino. A qui√©n mejor le fue a Jon Klein. Comenz√≥ a tocar para Siouxsie and The Banshees y lleg√≥ a grabar tres discos con ellos. Luego trabaj√≥ en otros proyectos, entre los cuales cuentan sus participaciones con Sinead O’ Connor, Lucia Cifarelli y David Devant.
Con el advenimiento de la Internet, el mito de Specimen y el Batcave comenz√≥ a crecer. Su EP Batastrophe, dif√≠cil de conseguir durante a√Īos, se volvi√≥ un material accesible e indispensable para los consumidores de m√ļsica la oscura de los 80. El video de Kiss Kiss Bang Bang pud√≥ verse por You Tube. La banda, ya con Jon Klein como principal compositor, retorn√≥ el a√Īo pasado con un disco nuevo. Electric Ballroom se lo llam√≥; en √©l participaron Olli Wisdom y Jonny Slut, voz y teclado respectivamente de los Specimen originales, pero tambi√©n se incluyeron varios m√ļsicos nuevos.
Este a√Īo la banda con su formaci√≥n original deleit√≥ a sus fans en un concierto tributo a los 25 a√Īos del Batcave, donde comparti√≥ escenario con sus contempor√°neos Sex Gang Children. La banda de Klein ha grabado el concierto y planea lanzarlo en CD pr√≥ximamente. Pero para matar la espera del nuevo disco, que est√° vez promete ser m√°s corta, Jon Klein habl√≥ en exclusiva para La otra.


- ¿Qu√© record√°s de tu tiempo en Europeans?

-Yo era muy joven... ¡y fue hace mucho tiempo! Estaba entusiasmado de grabar mi primer disco, es dif√≠cil imaginarlo ahora, con todos grabando los cds en sus computadoras: un disco real, en vinilo, financiado por la banda. John Peel pas√≥ el single muchas veces y tuvimos un mejor contrato de grabaci√≥n. Esto me llev√≥ a mi primera experiencia en la TV nacional, en un show de m√ļsica pop con otra banda del sello llamada Korgis.
Desafortunadamente nuestro cantante estaba influenciado por uno de los Korgis, tomó el dinero y disolvió la banda.
Musicalmente √©ramos importantes, Steve Street, el bajista, era un gran, gran m√ļsico, √©l me impuls√≥ a trabajar duro en la improvisaci√≥n.
- ¿Pens√°s que hubo alguna banda de la escena del Batcave que no haya tenido el reconocimiento que merec√≠a?
- ¿Specimen? … ¡S√≥lo bromeaba!... Hab√≠a una banda llamada Lets Wreck Mother con Sophie Sexbeat)y Marcus Dormanu... Eran geniales en vivo, duros, sexys, divertidos y con grandes canciones… Hicieron un solo EP en Flicknife Records.
- ¿Por qu√© pens√°s que lugares como el Batcave y el CBGB cerraron?
- Bueno, cada caso es diferente. El Batcave nunca estuvo en un solo lugar, se mudó por los alrededores a menudo, porque el club perdía su licencia o tuvo que cerrar.
El Batcave termin√≥ porque los miembros fundamentales tomaron diferentes direcciones, y la cultura de m√ļsica Rave estaba copando Inglaterra... ¡los tiempos estaban cambiando!
Specimen en realidad toc√≥ en el CBGB en 1983... Fue cerrado a causa de un contrato de propiedad… ¡muy triste! Todav√≠a me siento triste en Londres cuando pienso en lo que en el pasado sol√≠a ser el Marquee Club… donde todos tocaron ¡incluyendo el show de Bowie de 1980!... Ahora es un restaurante elegante, al cual me llev√≥ un amigo; las comidas ni siquiera son tan buenas, ¡s√≥lo caras!
- Grabaste tres √°lbumes con Siouxsie and The Banshees, Peepshow, Superstition y The Rapture. ¿Cu√°l es tu favorito? ¿Por qu√©?
- Definitivamente Peepshow es mi favorito. La principal raz√≥n es la atm√≥sfera espeluznante. Yo realmente era nuevo y tal vez no ten√≠a mucho perfil en ese disco, pero a√ļn lleva a mi mente a lugares extra√Īos y ex√≥ticos cuando lo escucho. Todos est√°bamos en esta quinta grande y vieja en Halloween en un hurac√°n… Recuerdo una vez un altavoz incendi√°ndose solo ¡sin ninguna raz√≥n o explicaci√≥n!... ¡Horripilante!
Raw head y Bloody Bones, Killing Jar, Scare Crow y Last Beat of my Heart son mi favoritas
- ¿Por qu√© cre√©s que 2007 fue el a√Īo adecuado para lanzar Electric Ballroom? Contame sobre ese √°lbum.
- ¡No hab√≠a ning√ļn plan en absoluto!... La historia es que yo estaba en San Francisco un par de a√Īos antes , con mi amigo Stu muy enfermo. El muri√≥ antes del final de ese viaje, as√≠ que mis amigos viajaron en avi√≥n el a√Īo siguiente para verme y pasarla bien. Yo iba a improvisar un par de de temas de Specimen con la banda de Tim (el hab√≠a estado all√≠ desde que la banda se separ√≥). De todas formas la banda de Tim se separ√≥, pero el promotor estaba entusiasmado de que yo fuera, y me propuso hacer un set con canciones de Specimen, con un par de miembros de una versi√≥n tard√≠a de Specimen que viv√≠an en San Francisco. Tocamos bajo el nombre de Azoic.
Luego tuve una oferta para hacer un disco pero no quería despedir a la banda, así que el disco se volvió una colaboración. Estaba feliz con el disco, pero algunos de la banda no, por lo tanto no fue posible hacer conciertos en vivo.
Mientras tanto estuve trabajando con Ollie y todo march√≥ bien, como si eso hubiera sido ayer… ¡y no hace 20 a√Īos!
Ollie y yo estuvimos viajando, haciendo shows de Space Tribe, y me pidieron hacer una gira del Batcave por Am√©rica. Decid√≠ que solamente har√≠a esto con Ollie, ¡pero entonces nos sorprendimos de encontrar que toda la vieja formaci√≥n de 1983 estaba por ah√≠ cerca ese verano! (¡¡Ellos casi nunca est√°n en el mismo pa√≠s al mismo tiempo!!).
Adem√°s tuvimos una propuesta de hacer un Batcave en Londres este julio. En otra vuelta del destino, la gira por USA fue cancelada (algo bueno mir√°ndolo bien)… Y tuvimos m√°s tiempo para planear una fiesta especial por el aniversario 25 del Batcave. Hab√≠a una gran instalaci√≥n; un cruce entre Blade Runner y un tren fantasma. La reacci√≥n fue fant√°stica y la gente vino de todas partes del mundo.
Grabamos el show de esa noche, que ser√° lanzado pronto en CD… ¡Es la primera vez que la banda est√° en el escenario junta desde hace 25 a√Īos!... Nunca nos separamos por enojarnos o discutir, m√°s que nada se debi√≥ a que lentamente tomamos diferentes direcciones. √Čramos muy j√≥venes… ¡y somos todav√≠a buenos amigos! (¡en un sentido vil y descarado!).