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miércoles, 17 de febrero de 2021

La herrumbre no para: ¿el rock no morirá jamás?

¿Es mejor estallar que desvanecerse?


Hey hey, my my

El rock and roll no morirá jamás

Hay más en el cuadro de lo que puedes ver

Hey hey, my my

Fuera del azul y dentro de lo negro

Pagaste por esto, pero te dan aquello

Y una vez que te fuiste, no podrás regresar

Fuera del azul y dentro de lo negro

El rey se ha muerto pero no se ha olvidado

¿esta es la historia del Johnny Rotten?

Es mejor arder que desvanecerse

El rey se ha muerto pero no se ha olvidado

Hey hey, my my

El rock and roll no morirá jamás

Hay más en el cuadro de lo que puedes ver

Hey hey, my my

El rock and roll no morirá jamás

Hey hey, my my

El rock and roll no morirá jamás.

Rust never sleeps se llama el álbum de 1979 en el que Neil Young dio a conocer dos versiones de esta canción, una acústica y la otra eléctrica -acompañado por Crazy Horse- que es el ojo de una aguja por el que se puede enhebrar prácticamente toda la historia del rock. Me trataré de explicar. Neil tenía en ese entonces 34 años y estaba terminando, quizá sin que él lo supiera, las décadas de oro del rock. Los 80 vendrían todo mal, no para Neil, sino para la historia de la humanidad, por el ataque del neoliberlaismo, por el espíritu que el rock pretendía encarnar, la música de los jóvenes en disidencia con la picadora de carne. Los 80 iban a hacer carne picada con el rock, para transformarlo en el soundtrack del sistema. No sé si Neil lo supiera,  quizás sí, si prestamos atención a algunos de sus indicios.

El título del disco, por ejemplo, extraordinadio y funesto: la herrumbre no descansa, como decir: todo está oxidándose. Las dos versiones -"My my hey hey y "Hey hey my my"- son el corazón del disco. Hay otras canciones anteriores a esta, autocelebratorias del rock and roll, por lo que la frase "El rock and roll no morirá jamás" adquiere otra inflexión, más interrogativa y oscura que triunfal. Grabada en 1978, la canción hace referencia a la muerte de Elvis, ía ocurrida un año antes: "el Rey ha muerto pero no será olvidado". Todos saben que Elvis muere biológicamente cuando ya se había hundido en la decadencia prematura, hinchado de píldoras y alcohol, monito de los shows grasientos de Las Vegas, resentido porque Su Majestad había caducado prematuramente. La aparición de los Beatles dieron un vuelco alucinante a la historia de la música del planeta, a partir del que todo lo anterior empezó a sonar a prehistoria. Elvis nunca se repuso de ese desplazamiento, no tuvo la capacidad de reinventarse como artista maduro, no un reventado, aunque talento y voz no le faltaban. Pero el sistema lo programó para ser un ícono juvenil y esa pretensión no logró sostenerse ante el sacudón beatle. Presley se había prestado a la maquinaria bélica del imperio, hizo propaganda reclutándose para la guerra de Corea mientras los Beatles se manifestaron en contra del belicismo que el sistema les pedía, especialmente Lennon: en el 69 grabó "Give peace a chance" y devolvió a la monarquía británica su medalla de Miembro del Imperio, en repudio por la participación de Gran Bretaña en Viet Nam. Elvis quedó muy vetusto por ser el joven yanqui en Corea. Ese fue el fin de su juventud: un colaboracionista del imperialismo: a fines de los 70 eso en el rock ya no era aceptable.

Diez años después, el rey ha muerto y Neil escribe esta canción y en esa misma estrofa incluye al cantante de los Pistols "¿esta es la historia de Johnny Rotten?". ¿Acaso la arrogancia juvenil del punk que había estallado por esos mismos años podía terminar corriendo la suerte de Elvis? La canción no lo responde pero, para que se fije, Neil lo pregunta dos veces. Otra frase de la canción despierta una discusión brava: «it's better to burn out than to fade away», mejor estallar que desvanecerse, preferible arder antes que irse apagando, el ícono juvenil, no solo Elvis, sino cualquiera en su lugar, incluso el propio Neil.

Lennon tomó la frase literalmente y se enojó: «Lo odio. Es mejor morir como un viejo soldado que quemarse. Si estaba hablando sobre quemarse como Sid Vicious, olvídalo. No me gusta el culto a los muertos como Sid Vicious o James Dean o John Wayne. Es lo mismo. Hacer de Sid Vicious un héroe, o de Jim Morrison, eso es basura para mí. Yo adoro a las personas que sobreviven: Gloria Swanson, Greta Garbo. Dicen que John Wayne le ganó al cáncer, que lo fustigó como a un hombre. Ya sabes, lamento que haya muerto y esas cosas, lo siento por su familia, pero no le ganó al cáncer. El cáncer le ganó a él. No quiero que mi hijo adore a John Wayne o a Johnny Rotten o a Sid Vicious. ¿Qué te enseñan? Nada. La muerte. ¿Por qué murió Sid Vicious? ¿Podríamos rockear por eso? Digo, es pura basura. Si Neil Young admira tanto ese sentimiento, ¿por qué no lo hace? Porque él se desvaneció y volvió muchas veces, como todos nosotros. No, gracias. Me quedo con la vida y la salud». [Playboy, 1980]

Poco después Young le respondió: "El espíritu del rock'n'roll no es sobrevivir. Por supuesto, los que tocan rock and roll tienen que sobrevivir. Pero la esencia del espíritu del rock and roll para mí es que es mejor brillar en una llama antes que apagarse indefinidamente. Si lo mirás de forma madura, vas a pensar: "bueno, sí ... deberías irte apagando y seguir adelante". El rock and roll no llega a ver tan lejos, es ahora mismo. ¿Qué está pasando ahora? ¿Es brillante? ¿O está oscuro porque espera la mañana? Eso es lo que la gente quiere saber. Y esa es la razón por la que lo digo".
Cómo terciar en un debate que instalan dos de los tipos más importantes de la historia del rock.  A Lennon lo mata un fan poco después de que lo dijera y Neil vive y rockea espléndidamente a sus 75. El que tercia es Kurt Cobain. Estallando. En su carta de suicidio a los 27 (1994), reescribe no metafóricamente:  «better to burn out than to fade away». La turbulencia vuelve a empezar. La frase que Neil arrojó se la devuelve Cobain de manera real. Se dice que Young escribe la canción "Sleep with angels" refiriéndose a esa. En una entrevista dice:

- "Sleeps With Angels" tiene muchas perspectivas, diferentes situaciones. Muchas escenas tristes, nunca hablé de por qué hice ese álbum. No quiero empezar ahora. No quiero hablar de eso. Es mi decisión. Tomé la decisión de no hablar y me aferro a ella. 

- Entonces no hablemos de la muerte de Cobain. Pero ¿y su vida? ¿Su música te inspiró?

- Sí, realmente me inspiró. Fue tan genial. Maravilloso. Uno de los mejores, pero todavía más que eso. Kurt fue uno de los mejores de todos los tiempos para mí. (...) En los años 50 y 60, el rock and roll era grande pero solo grande para la gente que se ocupaba de él. Ahora es importante para las personas a las que no les importa. Entonces no pueden empezar a entenderlo. Simplemente hacen juicios mal informados sobre los artistas sin comprender. En los años 60 existía un vínculo entre los artistas y el público. Es más difícil de ver ahora porque gran parte de estos días se reduce simplemente a la proyección de imágenes. Las bandas pesimistas de hoy tienen una visión y una actitud que unifica a su generación, al igual que los grupos de paz y amor ayudaron a unificar a la generación de los 60.

Neil habla en los 90, hace treinta años. En esa decada el tema se hace hit en la versión de una bandabritpop, sin la densidad que la canción planteaba. En Argentina una tarde de 2001 tanto Oasis como Neil Young hacen sus versiones en un festiva, muy diferentes por cierto. Yo estuve ahí y vi la performance de Neil  y Crazy Horse, cerca mío los observaba con mucha concentración Gustavo Cerati. La Renga después hizo un cover traducido de la canción. Dice "Es mejor consumirse que dormir oxidado", lo que no llega a trasmitir el sentido original. El tema se vuelve un standard.

Más allá de las posiciones propiamente artísticas, la juventud y la perennidad

Creo que el asunto de fondo no fue resuelto. Hoy a las 21 lo hablamos con Andrés Mastrángelo en Ruido de miércoles, en el canal de youtube https://www.youtube.com/channel/UC34uRXYdqbXYq84zp8PwFNQ?



miércoles, 6 de enero de 2021

Nadie me dijo que viviría días como estos

(Sí, me lo había dicho John)









Todo el mundo habla pero nadie dice una palabra

Todo el mundo hace el amor y a nadie ya le importa

Hay nazis en el baño justo abajo de la escalera

Siempre está pasando algo pero no pasa nada

Siempre se está cocinando algo pero no hay nada en la olla

Están muriendo de hambre en China, así que terminá de comer lo que tenés en el plato


Nadie me dijo que viviría días como estos

Nadie me dijo que viviría días como estos

Nadie me dijo que viviría días como estos

Días extraños de verdad

días extraños de verdad.


Todo el mundo está corriendo y nadie se mueve de su lugar

Todos son triunfadores pero dicen que nadie pierde

Hay un pequeño ídolo amarillo al norte de Katmandú.


Todos están volados aunque todos se arrastran

Todo el mundo llora pero nadie hace ruido

Hay un papel para nosotros en las películas, solo tenés que esperar

Nadie me dijo que viviría días como estos

Nadie me dijo que viviría días como estos

Nadie me dijo que viviría días como estos

Días extraños de verdad

de lo más peculiares, mama


Todo el mundo está fumado pero nadie se eleva

Todos están volados pero nunca tocan el cielo

Hay ovnis sobre Nueva York y no me sorprende demasiado

Nadie me dijo que viviría días como estos

Nadie me dijo que viviría días como estos

Nadie me dijo que viviría días como estos

Días extraños de verdad

de lo más peculiares, mama.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Las voces: 7 cartas invisibles / 327 cuadernos / 3 voces

Voces en la radio para escuchar clickeando acá



Pienso detrás de lo que hay
peso tu resto en mí.
Ojo que entiende sombra se va y puede enfocar.
Se borra con los dedos la palabra y la magia,
amanezco sin mí.
Tejer el mar flecha que va peso tu suelo en mí,
hay nubes altas que en el mirar dejan su cielo en mí.
Serás del aire,
silencio que deja su huella en mí.
Sueño preguntas arrastro piel incendio sin querer.

Florencia Ruiz

El último programa de La otra.-radio. Escuchamos canciones del disco 7 cartas invisibles, grabado hace pocos meses por Florencia Ruiz en una tarde de domingo, en vivo, ella solita y su guitarra, ante una platea silenciosa de amigos, para ser editado en Japón. 7 canciones, 7 cartas dirigidas a personas reales, canciones delicadamente tejidas como las hace Florencia, quien este otro domingo nos mandaba su saludo desde Niigata.

Hablamos de 327 cuadernos, la película de Andrés Di Tella con Ricardo Piglia que se vio el sábado por la TV pública y sigue desde hoy todos los días en el Espacio Incaa Gaumont y los sábados y domingos en el MALBA. En el programa comentamos nuestras primeras impresiones sobre esta película que volveremos a ver en sala cinematográfica. DiTella, inspirado en Piglia juega al relevo de voces en primera persona, diario cinematográfico sobre un diario literario, para preguntar por la siempre fallida escritura de un yo que dé cuenta de una experiencia que se cuela entre las palabras o se esconde entre las hendijas de cada corte. ¿Quién habla? ¿Quién mira? ¿Quién vive?

Pedro Aznar el sábado pasado en el CCK dio un concierto solo, gran músico que llena solo el aire de una sala inmensa como la Ballena Azul. En el momento culminante, Pedro canta, sumando una tras otra, cada una de las tres voces que construyen la bellísima armonía de "Because" de Lennon, sobre una variación del Claro de Luna de Beethoven.

Durante el programa también escuchamos algunas de las nuevas canciones de Tame Impala (de su reciente disco Currents) y hablamos de los Holzwege de Heidegger, los caminos del bosque que no conducen a ninguna parte.

Todo esto se puede escuchar clickeando acá.

sábado, 22 de febrero de 2014

Los rincones oscuros del Album Blanco

ANTOJO Beatle, blanco e irregular: un programa para escuchar acá


El capítulo 11 de Antojo fue protagonizado por Pablo Vidal (La Perla Irregular), quien nos hizo conocer los rincones oscuros del Album Blanco de los Beatles. La tesis de Pablo, la que nos condujo a una escucha renovada del extraordinario Album Blanco, es que, en medio de una crisis grupal provocada por la guerra de egos y los intereses divergentes del los cuatro, el célebre disco del 68 no es una obra de cuatro solistas en la que cada uno de los otros oficia como músico de sesión, sino una auténtica obra en conjunto. A esas alturas ya cada uno parecía apuntar para lados diferentes, y así como Harrison recurría a Clapton para el solo de "While my guitar gently weeps", o Ringo abandonaba el grupo durante tres semanas sin que los otros se dieran cuenta, a la hora de armar las canciones, los aportes de cada uno a las ideas de los otros hacían brillar más el sonido grupal. Se trata no de un disco de retazos de discos solistas, sino de una cumbre de la colaboración beatle. Curiosidades: cuando Ringo estaba enojado, fue Paul quien tocó la batería en "Dear Prudence"; en "Helter Skelter" Paul quiere sonar más duro que los Who y pide tocar la guitarra eléctrica; John toca el bajo, para lo que no era precisamente un virtuoso. Si se escucha la parte de bajo de John aislada suena tosca y rudimentaria, imprecisa y por momentos fuera de tiempo (algo parecido a lo que pasa con la batería de Paul en "Dear Prudence"). Sin embargo, en la mezcla final del tema, la potencia del grupo suena formidable y logran sentar las bases del hard rock de la dècada sigiente. Parece que en ellos 4 (sí: en los 4) la genialidad pesa más que la carencia de virtuosismo. Y terminaron logrando uno de los mejores discos de todos los tiempos.

Por supuesto que en Antojo no nos privamos de votar, cada uno de los integrantes del staff, cuál es nuestro disco beatle preferido...




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Para escuchar el programa completo, clickear acá

lunes, 10 de septiembre de 2012

Vamos, John



Doctor, doctor, dígame la hora y el día
otra botella vacía
otro centavo gastado
El se dio vuelta y se alejó lentamente
le dispararon en la espalda y cayó.

Que brille tu luz, hazla seguir,
tu brillo es tan intenso, adelante John.

Desde los muelles de Liverpool
hasta la luz roja de las calles de Hamburgo
abajo en la cantera con los Quarrymen
tocando para las grandes multitudes
tocando para los asientos baratos
otro día en la vida, hasta que el viaje termine.

Que brille tu luz, hazla seguir,
tu brillo es tan intenso, adelante John.

Navegando a través de los vientos alisios
hasta la frontera del sol
con harapos en tu espalda como cualquier otro esclavo
te ataron las manos y amordazaron tu boca sujetada
¿no hay manera de salir de esa cueva profunda y oscura?

Que brille tu luz, hazla seguir,
tu brillo es tan intenso, adelante John.

Escuché las noticias hoy, oh chico
llevaron tu barco hacia la orilla
ahora la ciudad se puso oscura
ya no hay alegría
le arrancaron el corazón y le cortaron la médula.

Que brille tu luz, hazla seguir,
tu brillo es tan intenso, adelante John.

Prepara tus valijas
vete ya, no estás lejos de escapar
Cuanto antes te vayas, más rápido vas a volver
estuviste atrapado en una isla lejana demasiado tiempo.

Que brille tu luz, hazla seguir,
tu brillo es tan intenso, adelante John.

Reduce la velocidad, estás yendo demasiado rápido
Come together right now over me
tus huesos están cansados
estás a punto de dar tu último respiro
Señor, tú sabes lo difícil que puede ser...

Que brille tu luz, hazla seguir,
tu brillo es tan intenso, adelante John.

Adelante John, rueda bajo la lluvia y la nieve
dobla la carretera por la derecha
ve adonde los búfalos pastan libremente
te van a atrapar en una emboscada antes de que te des cuenta
es demasiado tarde para volver a casa.

Que brille tu luz, hazla seguir,
tu brillo es tan intenso, adelante John.

Tigre, tigre de luz brillante
le pido al Señor que cuide mi alma
en el bosque de la noche
cúbrelo y déjalo dormir.

Que brille tu luz, hazla seguir,
tu brillo es tan intenso, adelante John.

Roll On John by Bob Dylan on Grooveshark El nuevo disco de Dylan, Tempest, cierra con esta hermosísima canción dedicada a John.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Doble fantasía desnuda



Double Fantasy es el último disco oficial publicado en vida de John Lennon. Es un trabajo conjunto de John y Yoko, publicado pocos días antes del asesinato de Lennon.

Treinta años después, y en el año del cumpleaños nº 70 de Lennon, acaba de aparecer Double Fantasy - Stripped Down: un remixado del disco original que presenta una versión "desnuda" de los temas, lo que los vuelve inesperadamente actuales y a la vez clásicos.

Dice Yoko, co-responsable junto con el productor Jack Douglas de la nueva edición: "Nunca me gustó la forma en que los discos era mezclados en los años 70 y 80, con los tracks bien adelante y la voz medio atrás. En este Stripdown la voz de John surge poderosa. Su dicción aparece muy clara en este remix, como en aquel primer disco de la Plastic Ono band. El alma de John te atrapaba directamente en ese entonces. Ahora, está de vuelta en este Stripped Down, con su voz natural. El es brillante. Ningún otro rockero será capaz de acercársele en su pasión, su brilo y articulación".

domingo, 24 de enero de 2010

La política entre nosotros

Hoy sí: Néstor, 6,7,8, los oficialistas, los autocríticos, la oposición, los golpistas, Lucas Carrasco, la política entre nosotros y las canciones de rabia en www.fmlatribu.com a la medianoche.



I took my loved one out to dinner
So we could get a bite to eat
And though we both had been much thinner
She looked so beautiful I could eat her
Well, well, well, oh well
Well, well, well, oh well

I took my loved one to a big field
So we could watch the English sky
We both were nervous feeling guilty
And neither one of us knew just why
Well, well, well, oh well
Well, well, well, oh well
(repeat several times)

We sat and talked of revolution
Just like two liberals in the sun
We talked of women's liberation
And how the hell we could get things done
Well, well, well, oh well
Well, well, well, oh well

I took my loved one to a big field
So we could catch the English sky
We both were nervous feeling guilty
And neither one of us knew just why
Well, well, well, oh well
Well, well, well, oh well

domingo, 17 de febrero de 2008

Yoko, la Otra




Sí, soy una bruja, soy una puta,
no me importa lo que digas.
Mi voz es real, mi voz dice la verdad,
no encajo en tus modos.

No voy a morir por vos,
podrías animarte a encarar la verdad.
Me voy a quedar por acá todavía un rato más.

Cada vez que no decimos lo que queremos decir,
nos morimos.
Cada vez que cerramos nuestras mentes para sentir,
nos morimos.
Cada vez que nos atrevemos a hacer lo que queremos hacer,
revivimos.
Cada vez que nos abrimos a lo que vemos y oimos,
revivimos.

Te liberaremos de los ghettos de tu mente,
te liberaremos de tus temores y vendas.
Sabemos que querés que las cosas sigan como están
pero van a cambiar, nene.

Hacia 1967 el mundo entero estaba fascinado por los Beatles y no era para menos. Semejante confluencia de talentos no se había dado nunca en la música pop y creo que no se volvió a dar hasta hoy. Ellos hacían las mejores canciones y cada uno de sus discos desde Help en adelante era asombrosamente bueno. Pero algo más: había un pensamiento detrás del asunto. Y eso es imposible de imitar. Quiero decir: podés contratar a los mejores productores, podés escribir un estribillo pop delicado y perfecto, pero si no tenés algo más en la cabeza y en el corazón, difícilmente puedas conmover al mundo como los Beatles lo hicieron. Es verdad que entonces los vientos soplaban en esa dirección y que había un montón de gente, músicos, pero también poetas, directores de cine, críticos, sacerdotes, periodistas, profesores, estudiantes, a los que aún se les daba por buscar algo. La gente tenía las antenas paradas y los cuatro de Liverpool estuvieron a la altura de las circunstancias.

Pero en el momento de llegar al pico de su capacidad creativa, los Beatles estaban ya sometidos a una fuerte entropía interna. Puede ser que las expectativas del mundo centradas en un cuarteto musical terminen por producir una idolatría malsana, o quizá que esa fuerza vital que ellos generaban empezara a ser asimildada por el sistema sin que ellos pudieran hacer nada para evitarlo. La cosa es que el malestar ya era inocultable en el momento mismo de estar grabando el álbum blanco.

Hay una canción allí que es un síntoma: Todos tienen algo que ocultar excepto yo mi mono:

Vamos, vamos
el adentro es afuera
el afuera es adentro
todos tienen algo que ocultar
excepto yo y mi mono.

El mono era Yoko. Dice Paul en el libro Hace muchos años (su versión de cómo fueron las cosas) que él se sentía incómodo con John y Yoko porque estaban tan centrados el uno en el otro que excluían a todos los demás. Y agrega: “También el uso de drogas de ambos tornaba difícil la comunicación”. Ya tenemos todos los elementos para la leyenda negra: “Nos decepcionó que adoptara la heroína, porque en realidad no veíamos cómo podríamos ayudarlo”.

Podríamos poner “Yoko” donde dice “heroína”. De hecho, la referencia al mono en la canción puede ser leída de ambos modos. El escándalo con Yoko es que es japonesa; o que es fea; o que es unos años mayor que John; o que el arte conceptual que ella había cultivado desde antes de conocer a John es algo intragable. Por ese entonces era muy común una costumbre que todavía se practica aunque ya no tanto: si un ídolo pop tiene una pareja más vale ocultarlo, porque un soltero disponible para todas (aunque sea en el terreno de la imaginación) vende más que un hombre casado. John había estado casado con Cynthia Lennon y ella viajaba de incógnito en las giras de los Beatles. Pero cuando apareció Yoko en su vida, se ve que él ya no tuvo más ganas de esa tonta simulación. Entonces “John” pasó a ser “John y Yoko”. En todas partes.

En los ensayos que dieron lugar al documental y al disco Let it be, la crisis de los Beatles era terminal: “La filmación de los ensayos muestra la tensión palpable que pende en el aire cuando George, Paul y Ringo intentan completar una canción, mientras Yoko distrae a John besándolo o susurrándole al oido. A los camarógrafos les resultaba virtualmente imposible hacer una toma de ellos cuatro sin Yoko.” (Otra vez la versión Mc Cartney, en la cual Yoko distraía a John... ¡porque lo besaba!).

La versión del propio Lennon es algo distinta: “Escribían que ella tenía un aspecto lamentable en Let it be. Sentate vos a lo largo de 60 sesiones con la gente más engrupida y careta de la tierra (así es como John se refiere a los Beatles en 1971 en una extensa entrevista dada a la Rolling Stone) y vas a ver cómo mierda es, que te insulten solamente porque querés a alguien.”

Y también: “Resulta que tenía que casarme con ellos o con Yoko. Elegí a Yoko. Y acerté.”

Esto le ha valido a Yoko pasar a ser “la bruja” que hechizó a John, la principal responsable de la disolución de los Beatles. A nadie se le ocurre que el ensueño que producían los Beatles – con sus hermosas canciones, pero también con el arranque de una maquinaria de marketing global que en ese entonces estaba haciendo sus primeros pininos – tuviera que romperse necesariamente. Personalmente creo que John y Yoko, ahí, en medio de los ensayos, sin que los camarógrafos pudieran lograr un encuadre de los cuatro sin ella, Yoko y John, digo, eran un shock de realidad. Como el que producen al posar desnudos para la tapa de Two virgins, el disco experimental que editaron juntos, aún bajo el sello Apple. Los ejecutivos de la EMI, la discográfica que los comercializaba, objetaban no tanto la desnudez, sino que los cuerpos de ambos no fueran “estéticos”. O sea: que fueran reales. Los dichos del establishment acerca de su fealdad son el mejor argumento para comprender ese gesto político de la pareja, hoy, bajo el imperio del fotoshop, más desafiante aún que antes.

John y Yoko parecieron darse cuenta de que cualquier gesto suyo tendría una repercusión global. Y, tal vez por primera vez en la historia de la humanidad, dos artistas usaron el dispositivo de los medios masivos para producir intervenciones políticas a nivel global: la cama de la paz, el “War is over (if you want it)”, aquel “La mujer es el negro del mundo”...

Hacemos que se pinte la cara y que baile
si no quiere ser esclava nuestra decimos que ya no nos ama
si es real decimos que está tratando de ser un hombre
la mujer es el negro del mundo
y si no me creés mirá a la que tenés al lado.

...fueron otras tantas intervenciones políticas de repercusión mundial. Quizá se pueda ver de este modo: los Beatles habían llegado a un callejón sin salida, a pesar de todas las apariencias en contrario; sus canciones seguirían siendo muy bonitas hasta Abbey road, su última obra. Pero la continuación del efecto liberador que ellos habían logrado al principio estaba en serio riesgo, aún con sus gemas pop perfectas. O precisamente por ellas. Hay veces que el error puede resultar un acierto. John, al conocer a Yoko, con todo su background de experimentación y dadaísmo, percibió –lejos de estar atontado por las drogas, quizá haya sido el más despierto- que lo de los Beatles ya no le interesaba tanto como el universo que descubrió a través de Yoko. Que la perfección de Sgt. Pepper o Abbey road está muerta al lado de la cruda desnudez de Plastic ono band (un par de discos gemelos, con tapa casi idéntica, que editaron John y Yoko ni bien se separaron los Beatles) es una noticia que no podía caer muy bien en quienes estaban decididos a vivir muchos años de la gallina de los huevos de oro. No sólo que ella era japonesa y vieja y fea y cantaba mal, sino que era un aguafiestas.

Yoko: ¿Cree la gente que realmente soy una embaucadora? John duró sólo dos meses junto al Maharishi. Dos meses. Yo debo ser la embaucadora más grande del mundo, porque hace 13 años que vivo con John.

John: Quieren aferrarse a algo que nunca les perteneció. Cualquiera que afirme tener interés en mí como artista individual o aún como miembro de los Beatles, no ha entendido absolutamente nada de todo lo que yo dije si no ve por qué vivo con Yoko. Y si no son capaces de verlo, tampoco pueden ver nada. Se aferran a... mira, podría ser cualquiera, Mick Jagger o cualquier otro. Que se peguen a Mick Jagger, ¿no? Yo no necesito nada. Que persigan a Wings, que se olviden de mí. (de la entrevista concedida por ambos a Playboy en 1980, aparecida una semana antes del asesinato de John.)

Yoko Ono nació en Tokio en 1933, en una familia de banqueros (esta semana cumple 75 años). En 1951 la familia se trasladó al estado de New York. Cursó estudios en el Sarah Lawrence College. Se casó dos veces antes de conocer a John. Desde los años 50 se vinculó a artistas de la vanguardia neoyorquina. Como muchos de ellos, fue influida por John Cage, compositor de música experimental que a su vez tomó mucho del arte oriental. En 1961 Yoko hizo su primer concierto y un año más tarde se sumó al movimiento Fluxus, fundado por George Maciunas, del que también formaron parte artistas como La Monte Young, Oldemburg, y el videoartista coreano Nam June Paik. Se dice que la muerte de John la sumió en una profunda depresión a lo largo de 6 años, hasta que en 1986 retomó su labor artística.

En el período de su vida que compartió con Lennon, Yoko desarrolló una discografía que quedó inevitablemente opacada por el fulgurante brillo de su esposo. Ahí están los gemelos Plastic Ono Band como ejemplo: salieron simultáneamente, lo que habla del espíritu desafiante que la pareja encarnaba. El de John (aquel de Mother, God, Working class heroe, Isolation...) es una cumbre artística difícil de superar y casi cualquier disco que se le pusiera al lado iba a perder en la comparación. El arrojo estético de John consistía en publicar una obra confesional, de un dramatismo nunca visto en el pop. Su base instrumental es de un despojo radical, opuesto al barroquismo de las grabaciones de los últimos Beatles. Hoy ese disco sigue sonando como un desafío. El de Yoko, publicado simultáneamente, ha funcionado en la historia como un lado “b”, de esos a los que muy pocos prestan atención, pero que las bandas reservan para probar recursos arriesgados. Y vaya si lo es. Desde el comienzo, con esa descarga eléctrica de Why?, una banda en la que participan Eric Clapton, Klaus Vormann, Ringo Starr y el propio John sirve de marco para que Yoko extraiga de su voz áspera sonoridades que hasta ese momento estaban reservadas a la distorsión guitarrística. O ese increible En la mañana de Greenfield yo arrastré un cochecito de bebé vacío por toda la ciudad, que desde el propio título nos instala en un ánimo lejano al standard.

En su discografía Yoko ha alternado pasajes arduamente aleatorios; se hizo construir instrumentos capaces de hacer sonar “el aire” que según Lennon ella sabía tocar; también su voz se volvió de una dulzura frágil para entonar melodías chiquitas, con aires orientales, como la bellísima Toyboat o Good bye, sadness (ambas del disco Season of glass), la dramática Mrs Lennon (de Fly) y la profunda O’Sanity (del disco póstumo que compartieron con John, Leche y miel). Por la senda conceptual, Yoko llegó a momentos precursores del punk o a un pop danzable de peligrosas disonancias como Kiss, kiss, kiss (en Double Fantasy).

Es natural que, con el rechazo de parte de los fans de los Beatles primero y con el menosprecio con que se la trató como la “mujer de”, tuvieran que pasar muchos años hasta que encontrara oidos abiertos que revalorizaran el peso propio de su música. Es bastante lógico que la caída del antiguo prejuicio se haya concretado a partir de una nueva generación de músicos como The Flaming Lips, Peaches, Le Tigre, Cat Power, la banda coral Polyphonic Spree, Spiritualized, representantes de lo que la prensa suele clasificar como "vanguardia". Todos ellos se juntaron para recrear algunas de sus antiguas canciones, renovando el potencial creativo que ya tenían las versiones originales. Eso pasó hace un año, cuando se editó el CD “Yes, I’m a witch” (Sí, soy una bruja, canción publicada originalmente en el LP A story).

"Trabajar en un tema como «Kiss Kiss Kiss» hizo que me volviera a dar cuenta de cuán futurista, intrépida e inventiva ha sido Yoko en su acercamiento a la música", dijo Peaches, la artista que visitó Buenos Aires en 2003. Y Wayne Coyne, héroe de nueva psicodelia pop y lider de Flaming Lips acotó: "tomamos los gritos primales de Yoko y los gemidos de John del tema Cambridge 69 y los metimos dentro de una especie de melodía de Ornette Coleman... Tengo miedo de haber vuelto inofensiva a una de las obras de rock más inquietantes, performáticas, artísticas e improvisadas de la historia del género”.

Hace poco le preguntaron a Yoko si no tenía miedo de quedar a la sombra de John Lennon. Y contestó:

“Yo no quiero librarme de la sombra de John. Para mí, la idea de estar bajo su protección no es peyorativa. Siempre lo he sentido como un árbol que proyecta sobre mí su sombra y me da fuerzas. Así era cuando vivía y continúa siéndolo después de su muerte. Siento su presencia de alguna manera y quiero que siga siendo así. Me gusta esta sensación.”.

Feliz cumpleaños, Yoko.

L. O.