viernes, 31 de mayo de 2019

Massa es un aliado tóxico




Con el embajador yanqui

Sergio Massa es políticamente un desesperado por exceso de posibilidad y ausencia de realidad, en términos kierkegaardianos.

Hay un solo acuerdo que atraviesa a la dirigencia política: Sergio Massa es el tipo menos confiable de la Argentina. Sus ocultamientos de intenciones, sus zigzagueos infinitos y su ambivalencia estratégica llegan a extremos patológicos. Algunos ven en eso su virtud: en un pícaro que siempre logra hacerse ver. No fue capaz de consolidar una opción perdurable, en pocos años dilapidó el capital político conquistado al derrotar al kirchnerismo bonaerense en 2013 y sus aliados más valiosos lo fueron abandonando, uno detrás de otro: Alberto Fernández, Daniel Arroyo, Facundo Moyano, Felipe Solá... Sólo le queda la energúmena de Graciela Camaño, que hoy alienta una ofensiva desde el Consejo de la Magistratura contra el juez Ramos Padilla.

Así que masita solo puede llamar la atención mostrándose tan versátil como para ser capaz de aparecer en cualquier lado, incluidas sus visitas a la embajada yanqui. En las últimas 72 horas se habló de él como candidato a presidente por una lista colectora con María Eugenia Vidal, como precandidato en las PASO de Alternativa Federal -unas primarias a las que hasta hace horas se le exigía participar a Roberto Lavagna- y como aliado secreto de la fórmula Fernández-Fernández. Todas estas especulaciones sonaban verosímiles y eso habla de su cualidad de anguila enjabonada.  Poder estar en cualquier parte es su rebusque para hacerse ver, ya que nunca formuló una estrategia política clara.

En Página 12 de hoy hay una nota de Fernando Cibeira sobre "los contactos" entre Alberto Fernández y Sergio Massa de estos últimos días. Estos trascendidos -se supone que relatados por uno de los interlocutores- alcanzan picos de ridículo:

“No me entendés, estoy preparando el terreno”, fue la explicación de Massa cuando le reprocharon su participación en ese encuentro [se refiere a la patética reunión del martes en Córdoba con Schiaretti, Pichetto y Urtubey] mientras mandaba a dos negociadores con Alberto Fernández. “No podés tratar de quedar siempre cubierto y jugar a dos bandas. Te tenés que poner de acuerdo y resolver qué querés hacer”, le habría reprochado el ex jefe de Gabinete. Ayer, según la misma versión, retomaron el contacto después del discurso en Parque Norte. “¿Viste que no te fallé, que lo iba a hacer?”, se jactó el líder del Frente Renovador. “No dijiste nada, sólo que querés formar parte de un frente opositor. Pero también decís que frente opositor es Alternativa Federal y que también somos nosotros. De nuevo te digo, tenés que resolver qué querés hacer”, le respondió Alberto Fernández. Intercambiaron un par de frases más y quedaron en seguir el diálogo hoy, luego del viaje a Uruguay.

El congreso del Frente Renovador de ayer parece coronar una secuencia de pasos en falso con una semi-rendición pronunciada con los labios apretados. Su vocación por desorientar y desalentar a quienes negocian políticamente con él lo convierten en un aliado tóxico. En algún momento no tan lejano quiso heredar los votos del kirchnerismo, pretendiendo simplemente que ella le cediera su espacio. "Sergio está convencido de que ella no se va a presentar". Cuando Cristina lanzó la sorpresiva fórmula FF que alteró todo el tablero político argentino, sus voceros alentaban la idea de que la candidatura a vice de Cristina era un paso temporario para después renunciar a ella, lo que haría que Alberto bajara a vice y él se quedara como candidato único de una ilusoria unión del kirchnerismo, el PJ y Alternativa Federal. Quería quedarse con los votos de Cristina por una concesión gratuita. No pareció evaluar que él es incapaz de retener el voto kirchnerista.

No conozco un solo kirchnerista que le tenga confianza ni aprecio. Creo que tampoco es apreciado por su tendal de ex-aliados. Si todavía algunos están pendientes de él, es por el poder de daño que conserva una potencial candidatura que juntaría unos puntitos en primera vuelta, para facilitarle a macri el acceso al balotaje. Esos puntitos podrían inclinar el fiel de la balanza. Massa se mueve como una segunda marca, sin que sea claro saber cuál es la primera. Un tacticismo tan mezquino parece incompatible con la ambición de llegar a ser presidente que él siempre declama. Massa solo podría ser líder por default, si otros liderazgos se toparan con obstáculos insalvables (en el caso de Cristina, su proscripción). 

Sigue Cibeira:

En el entorno de Alberto Fernández aseguran que ya exploraron todo el abanico de posibilidades de acuerdo. Por ejemplo, que compitiera como precandidato presidencial en las PASO, pero que Massa se negó. Pretendía que Cristina Kirchner se bajara también de su postulación a la vicepresidencia, algo inviable. Entonces le propusieron que fuera el candidato a gobernador en la provincia de Buenos Aires. Massa también lo rechazó, en más de una ocasión dijo que se había preparado para ser presidente y que no le interesaba la gobernación, un cargo venenoso para cualquier dirigente con aspiraciones de llegar a la Casa Rosada. Rápidamente, Cristina Kirchner buscó cortar las especulaciones al subir a las redes la foto de Axel Kicillof y Verónica Magario, horas después oficializada como la fórmula para la Provincia. Otra oferta fue la de encabezar la boleta de candidatos a diputados en la Provincia, pero Massa tampoco se mostró interesado.

Muchos conjeturan que su escena de ayer en Parque Norte fue un gesto de apertura hacia una alianza con el kirchnerismo y una ruptura con Alternativa Federal. Por supuesto que puede ser eso o todo lo contrario, porque tiene un exceso de posibilidad y una falta de realidad. Lo cierto es que ayer fue de nuevo incapaz de mostrarle a sus posibles votantes para qué lado patea. O carece de estrategia y solo quiere permanecer en la góndola de las ofertas o sus auténticos objetivos son inconfesables. Su eventual llegada al poder habilita los augurios de una decepción política masiva.

Si el Frente Patriótico que los Fernández están construyendo con tanta efectividad en estos días quedara envuelto en su telaraña, podría terminar contagiándose de esas indefiniciones que son su única distinción.

Alberto Fernández declaró hace pocas horas desde Uruguay que está dispuesto a competir en unas PASO con Massa. Parece la salida más limpia ante tanto histeriqueo.

jueves, 30 de mayo de 2019

Los caballos de Troya neoliberales


 ¡Troyanos, no creáis en el caballo! 
¡Sea de él lo que fuere, temo a los  griegos hasta  en sus dones!" [1]

por Lidia Ferrari

Temamos los dones del neoliberalismo. Después de habernos vendido el confort de lavarropas, automóviles, refrigeradores, de los cuales no podríamos prescindir, nos ofrece diseños atractivos en cosas que no sirven para nada y artefactos suntuosos que dan prestigio a sus poseedores. Pero no son dones, debemos pagar por ellos. Así como esos dispositivos que llevamos a nuestros espacios más íntimos, que deslizamos en nuestras ropas y acariciamos más que a un bebé o a nuestra mascota. Pero hay dones añadidos a estos dispositivos. No son tangibles. El neoliberalismo nos regala narraciones. Nos cuenta los cuentos que deseábamos escuchar. Aquellos más insólitos, los más anhelados. A un pobre ciudadano que desea adornarse con oropeles monárquicos le regala la fantasía de haber alcanzado el trono cuando se compró su primer O KM. A todos, absolutamente todos, nos han regalado Google y nuestros correos electrónicos gratuitos. ¡Éramos tan felices los que nos suscribimos primeros a Gmail! Nos sentíamos los más avanzados del reino. Por fortuna nuestro celular ya viene con esas aplicaciones que antes teníamos que descargar, porque decidíamos si tenerlas o no. Por fortuna ahora ya nos las regalan y, si bien nunca las pedimos, no podemos dejar de usarlas.  Hasta los televisores y su control remoto ya vienen con Netflix incorporado. Los dones son allí puestos para cada uno de nosotros, sin tener que hacer nada para obtenerlos. 

Estos contemporáneos “caballos de Troya” se introdujeron amablemente en nosotros como ofrendas de un Dios generoso y desinteresado. Visión paranoica de la realidad, se dirá.  Es lo de menos, como les sucedió a Laocoonte o a Casandra, los gritos encendidos a los troyanos ya no se escuchan porque es tarde. El caballo ya lo hicimos propio y los soldados griegos trabajan en nuestro interior. Lo que traen consigo estos caballos de Troya hi-tech no son armas de fuego y violencia guerrera, nos ofrecen las narraciones que queremos oír. Nos acercan una heroína de 15 años que lucha contra los grandes demonios patriarcales neoliberales por la defensa del ambiente. ¿Qué relato más acorde a nuestros deseos de emancipación que el de una niña adolescente luchando contra los trogloditas neoliberales? Organizan huelgas planetarias para la salvación del planeta y vamos contentos por la causa. A los defensores acérrimos de causas emancipadoras nos advierten de los infames fascistas que quieren adueñarse de nuestra voluntad. A los ávidos de orden, seguridad y statu quo del reino los azuzan contra los militantes de la emancipación. A los custodios de la propia avaricia los aguijonean con los inmigrantes y delincuentes. Dones por doquier para todos los gustos. Así, las puertas de Troya, que son las de nuestra casa, las de nuestra intimidad, se abrieron para dejar entrar dócilmente los relatos que mejor nos vengan. Si coincide con nuestra ideología es una causa venturosa y nos alivia el alma. ¿Cómo va a ser un caballo de Troya si coincide con nuestras ideas, con nuestros deseos?  

Nada nuevo bajo el sol si ya Homero y Virgilio nos relataban astucias legendarias de ese tipo en las guerras antiguas. Por cierto, hay diferencias con nuestra época, marcada por uno de los maestros de las astucias narrativas para vender: Edward Bernays. Bernays, el sobrino de Freud por parte de padre y madre, fue nominado como “padre de las relaciones públicas”, para no decirle “padre de la propaganda”, porque le bajaba el precio. No es tan famoso, aunque debería serlo, ya que su influencia ha sido muy superior a la de su tío Sigmund para la gestación del mundo en que vivimos. Un ejemplo entre cientos de la astucia publicitaria de Edward Bernays ocurrió en marzo de 1929. La American Tobacco Company contrató a Bernays para aumentar sus ventas. Como era mal visto que las mujeres fumaran, Bernays diseñó una estrategia para recuperar ese potencial 50% de consumidores femeninos de tabaco. En 1929, en el tradicional y muy celebrado evento de Pascua en Manhattan, pergeñó un asalto por parte de un grupo de jovencitas que, en cierto momento, encenderían sus cigarrillos como reivindicación de la potencia femenina y acto de restitución de derechos. Hábilmente, Bernays había advertido a la prensa que iba a suceder una manifestación feminista en la tradicional procesión, por lo cual, cuando las jóvenes encendieron sus cigarrillos estaba allí toda la prensa para mostrarlo al mundo. Las jóvenes de clase alta que participaron lo hicieron como un gesto libertario del derecho de las mujeres a fumar y, por lo tanto, como reivindicación feminista. El evento fue llamado “Antorchas de libertad”.  La prensa lo difundió ampliamente, las mujeres comenzaron a fumar y las ventas se multiplicaron. Innumerables campañas publicitarias fueron diseñadas por el habilísimo sobrino de Freud, algunas muy perniciosas, pero siempre en nombre de la Libertad. Si bien ya no existe Edward, que lucidísimo y audaz llegó a cumplir 103 años, ha dejado discípulos que continúan su tarea. A veces creemos estar transitando un sendero libertario cuando han sido ellos en trazarlo. 
    
[1] Virgilio, Eneida. Buenos Aires, Hyspamerica, 1987. pag. 34. 

miércoles, 29 de mayo de 2019

A mí me encanta esta consigna: vamos a volver (para ser mejores)

La otra.-radio del domingo pasado, primera parrte, para escuchar clickeando acá 


Vivimos en el reino del minuto a minuto, una forma de percibir la realidad como si se constituyera a partir de los trending topics de Twitter. Ese vértigo puede ser propio de la época, pero acá lo instauró el macrismo, así que se lo adjudicamos a él. Quedamos todos demasiado atentos a las "rápidas reacciones" de las redes sociales, que vienen a funcionar como espejo simbólico del "humor de los mercados". Twitter demuele una idea en cuestión de minutos, con un aluvión de burlas, o al menos eso quieren hacernos creer. Si Lanata tira su mierda maloliente en la tele del domingo a la noche, de pronto el TT escala, con la indudable ayuda del dispositivo propagandístico del régimen, sus trolls y sus bots. 

A veces vamos en el colectivo mirando los trending topics y no percibimos lo que se ve por la ventana, ni siquiera nos llama la atención estar rodeados de otros zombies que, igual que nosotros, llevan la mirada fija en sus celulares. Es una gran apuesta del régimen que esta batalla por la percepción se vuelva la decisiva. La brutal eficacia de la nueva derecha, para decirlo con las palabras del insigne José Natanson, se pavonea en los tts, simulando que de este modo se maneja la conversación pública. Para que la maniobra sea del todo eficaz hace falta que todos terminemos por creerlo .y aún así, habría que ver.

Como se instaló como tesis autoevidente el "techo" electoral del kirchnerismo -"la lenta agonía" de Natanson- o la invulnerabilidad del "núcleo duro" macrista, hasta que nosotros mismos lo termináramos repitiendo, últimamente se ensaya instalar que en realidad la eficacia brutal de la nueva derecha se evidencia en su carácter de máquina electoral invicta. Si se desmonta esta tesis, puede reconocerse la antigua falacia de generalización apresurada: "Marquitos Peña y su equipo son profesionales en las técnicas de ganar elecciones; podrán no saber hacer otra política, pero con eso les basta". Para aceptar esta conclusión hay que desestimar, por ejemplo, las sucesivas derrotas provinciales que vienen teniendo este año. Parece que ahí la máquina invicta no la hubieran puesto a funcionar. O bien hay zonas del territorio donde esa máquina no llega. 



Entonces el club de admiradores de la nueva derecha acota el alcance de su generalización a las ocasiones en las que el macrismo venció al kirchnerismo: la segunda vuelta de 2015 y la elección de medio término de 2017 en provincia de Buenos Aires. Una base empírica un poco magra para tomarse como fundamento de una ley universal -y eso sin tener en cuenta la singularidad de cada uno de esos dos resultados. Pero una parte de la eficacia de esta nueva tecnología de poder se juega en su capacidad para hacernos creer que son efectivamente invencibles, que no hay caso, que saben como hacerlo y nosotros no, que lo que se respira en la calle no cuenta, que la bronca y el dolor y el miedo y el frío se volvieron imperceptibles porque hoy vivimos en twitter y un tt vale más que una avenida cortada o una plaza llena. Así, la batalla se libra en nuestra subjetividad, cuando están a punto de convencernos de que es inútil, que nada que podamos hacer llega a rasgar su brutal eficacia, que el techo, el piso y la mar en coche, y entonces el desaliento y nuestra propia renuncia a la política terminan por asegurar su brutal eficacia.

Este esquema simplificado del mundo del siglo xxi es en ellos una voluntad de poder y en nosotros una resignación. Lo brutal de su eficacia es su pedagogía de la crueldad, el tratar de hacernos sentir basuras, residuos de un mundo en el ocaso. Es una proyección de la realidad que encuentra sus raíces filosófico-políticas en la voluntad de poder nietzscheana. Pero el sueño de Zaratustra engendra monstruos y, más precisamente, zombies.

Algo de esto hablamos en el programa del domingo en La otra, acerca del apresuramiento para caracterizar el sentido de cada instante cuando acaba de suceder como una forma empobrecida de habitar la polis. Las cosas no pasan tan rápido como cambian los trending topics, los zócalos de la tele y la medición del minuto a minuto. Es preciso pensar en esto también para nosotros. La fenomenal licuación de todas las relaciones, tal como el neocapitalismo se jacta en hacernos bailar a todos con esa música, es solo un movimiento falso, una inyección de botox en los cuerpos y las mentes, que apenas tapa la consolidación más férrea del viejo orden.

***



Mientras conversamos de cosas así, en la trasnoche radial nos dedicamos a escuchar una serie de voces cuyas texturas dicen tanto como las melodías que cantan o las palabras que pronuncian.

lunes, 27 de mayo de 2019

Lo mejor de Cannes 2019

Roger Koza desde Cannes en La otra.-radio, para escuchar clickeando acá



El contenido del texto que sigue está enteramente basado en el informe que Roger Koza nos envió desde Cannes, pocas horas después del cierre del festival. Su propia voz, el audio que emitimos durante nuestro programa de anoche, lo pueden escuchar clickeando acá.

Esta 72° edición del Festival de Cannes, nos dice Roger, ha sido una de las más memorables de los últimos años. "Cannes es el festival del Poder, no del consenso, sino el festival que pone las reglas del consenso, aún ligado a la cinefilia pero que, al mismo tiempo, en un doble juego perverso, devino en el festival de la industria".

Parasite: Las películas que ganan en Cannes se terminan estrenando en Argentina. Cannes vindica cánones y abre mercados. Eso es lo que tal vez vuelva a suceder con la notable película que ganó este año la Palma de Oro, Parasite de Bong Joon-ho (Corea del Sur). Bong mantiene el pulso del cine popular, pero además incluye una mirada sobre esta fase global del capitalismo que ordena la vida de los sujetos en base a una enorme descompensación entre los que tienen y los que no. Parasite cruza a dos familias, una de desocupados y otra de grandes posesiones materiales: el espacio es el ámbito donde su disputa se lleva a cabo. La película presenta grandes momentos humorísticos, otros dramáticos e incluso alguno muy conmovedor, con un pesimismo lúcido que logra incomodar al espectador. Esta, nos asegura Roger, es una de las obras maestras de Bong.

Entre las películas más interesantes de esta edición, quizá la mejor de todas, Koza señala a It must be heaven, la del palestino Elia Suleiman, "una de esas películas que renuevan la fe en el cine". It must be heaven arranca en Palestina, sigue en París y termina en Nueva York. El gran concepto que atraviesa la obra de Suleiman es que el mundo está regido por el absurdo, un absurdo que se vuelve la regla, hasta hacernos aceptar lo inaceptable. El propio director desempeña al personaje que no habla y observa a la distancia: en Palestina, un país al que no se le permite existir; en París, la falta de libertad, igualdad y fraternidad; en Nueva York, la presencia cotidiana y naturalizada de las armas. Con una idea muy precisa del lenguaje cinematográfico, Suleiman se muestra como un heredero directo de Jacques Tati.

Tarantino presentó esta vez Once upon a time in Hollywood, que no se llevó ningún premio, quizás porque la película está más allá de los premios. Koza sostiene que es hora de reivindicar a Tarantino respecto de algún sector de la crítica que le teme por el carácter lúdico o la violencia de sus películas. A partir de Bastardos sin gloria Tarantino produce un giro fundamental, cuando hace ingresar a la Historia a su cine, muchas veces a través de juegos de reescritura de esta Historia, para que lo que realmente sucedió adquiera una visibilidad distinta. Eso fue Bastardos sin gloria, también Django y Los ocho más odiados. En la nueva, el tema pasa por Hollywood. Situada a fines de los '60, durante el fin de la utopía hippie, con el descubrimiento de la crueldad y la locura que podía incubar a veces este movimiento, mientras a la vez se está produciendo una sustitución progresiva del cine por la televisión. La huella de lo real está dada aquí por el personaje de Sharon Tate, víctima de la famosa masacre perpetrada por el Clan Manson. Tarantino se permite muchas libertades hasta llegar a un punto de incorrección política donde parece no reconocer límite alguno. Sin embargo esta incorrección política está al servicio de una auténtica lucidez política. [NOTA: En este breve pasaje, Roger logra expresar con notable precisión el sentido del giro que tomó el cine de Tarantino, que a una parte de la crítica parece estar escapándosele]. Todo el elenco está muy bien, pero la actuación de Leonardo Di Caprio tal vez sea el mejor de su carrera. El final es inesperado y extraordinario. 

En Jeanne Bruno Dumont hace una segunda incursión sobre la vida de Juana de Arco. Después de Jeannette, su anterior película, un atípico musical sobre su infancia, aquí vuelve a narrarse su camino hacia la hoguera decretado por la Inquisición. Llena de recursos inesperados e insólitos, con algunos momentos musicales y gags, luce especialmente la extraordinaria escena de la coreografía de un grupo de caballos, absolutamente delirante y hermosa, que parece diseñada y filmada por el Altísimo. Dumont parece haber entendido por primera vez, después de antecedentes tan venerables como los de Dreyer y Bresson, cómo filmar la muerte de Juana  en la hoguera.

Albert Serra presentó en Cannes Liberté, que transcurre pocos años antes de la revolución francesa. Los libertinos han sido expulsados de la corte de Luis XVI y se reúnen en un bosque en el que viven una experiencia orgiástica colectiva en la que practican formas de placer sexual heterodoxas. Una ronda nocturna en el bosque, donde hombres y mujeres de la corte mezclados democráticamente con los sirvientes, llevan a cabo una celebración dionisíaca que intenta conjurar ese puritanismo que no es otra cosa que la decadencia. Es clave el concepto de penumbra que Serra sostiene a lo largo de todo el film, en el que la propia cámara se pone en una situación de espía generalizada.

Gracias a este informe de Koza, enviado desde Cannes, quedamos con muchas ganas de ver todas estas películas. El audio de esta parte del programa pueden descargarlo clickeando acá.

domingo, 26 de mayo de 2019

El Festival de Cannes en La otra.-radio desde la mirada de Roger Koza

Hoy a las 12 de la noche en La otra.-radio - FM 89,3 - Radio Gráfica - Online acá

Parasite, Bong Joon-ho

It must be heaven, Elias Suleiman


Érase una vez en Hollywood, Quentin Tarantino


Jeannne, Bruno Dumont

 Liberté, Albert Serra

Una de las mejores ediciones de los últimos años del Festival de Cannes es comentada esta noche a las 12 por Roger Koza en La otra.-radio. FM 89,3, Radio Gráfica. Online acá.

La intendenta massista de San Miguel del Monte apoyó a la bonaerense cinco días antes de la masacre

El massismo y el peligro de la negociación infinita



La política es uno de los rasgos distintivos, tal vez el rasgo distintivo, de la humanidad. Una articulación entre acción y pasión, entre razón y sentimientos, entre nuestros intereses y los de otros, entre nuestros principios y deseos de modificar la realidad y la necesidad de dar los pasos necesarios para lograrlo. La polis nunca termina de coincidir con nuestros principios ni deseos. En esa diferencia, en esa tensión, se abre el campo de la negociación. Los que pretenden desconocer la distancia entre intereses, principios y deseos y la realidad efectiva, los que no tienen en cuenta el peso del obstáculo como la fuerza decisiva a vencer, se recluyen en el mundo imaginario que renuncia al poder y se desliza por la política como espectador pseudo-inflexible. Puesto que no quiere reconocer el peso de la fuerza que se le opone, se dio por vencido en los actos aunque se muestre intransigente en el discurso. Simétricamente opuestos a esta renuncia a llegar al poder en nombre de principios irrenunciables, se ubican  los muy flexibles que olvidan los principios o carecen de ellos y reducen el arte de la política a una negociación infinita. tAmpoco se hacen cargo de la tensión de lo real: para ellos, todo es negociable y da lo mismo estar acá o allá, o simular que no se está en ninguna parte y que finalmente está en cualquiera.

Este planteo intenta volver a pensar el viejísimo dilema acerca del componente negociador de la política, sin el cual no es posible rasgar el statu quo, dado que la polis no se adecua nunca del todo a ninguna voluntad de poder: ¿hay un límite para esa negociación, el punto innegociable? ¿O la negociación es medio y fin último de toda política? Es una pregunta para nosotros y para estos días.

Si uno observa la trayectoria de massa, parecería que concibe la política como una negociación infinita, sin puntos innegociables. Quienes se postulan como realistas partidarios de esta flexibilidad indican que es una virtud oír "las demandas de la sociedad" -como si estas constituyeran una masa homogénea que emite mensajes fácilmente descifrables. Entre estos estetas absolutos del discurso político, la virtud del massismo fue incorporar en 2013 la "demanda social por más seguridad". Ni siquiera se plantean los límites y las contradicciones insalvables a que conduce esta razón voluble como el gran desafío de toda praxis política. No están para cambiar las relaciones de poder, sino solo para llegar al poder.

Si hay algo seguro sobre la seguridad, es que el capitalismo es esencialmente inseguro. Este sistema no solo produce sino que además necesita de la inseguridad para acrecentar su poder. Esto lo vuelve necesariamente violento. No se trata entonces de "incorporar las demandas de la sociedad acerca de la inseguridad" sino de detectar el punto en el que esa inseguridad esencial es el límite que nos impide la negociación infinita. La criminalización de la pobreza no es negociable. La violencia de género no lo es. El gatillo fácil no lo es. El permiso para que las fuerzas de seguridad del estado defiendan la propiedad de algunos por sobre la vida de los desposeídos no puede ser negociable, más allá de cualquier sofisma acerca de "incorporar las demandas de la sociedad". 

Postular que esos límites son negociables coloca a partir de ese momento a quien lo hace del lado de un estado que mata chicos pobres sin tener que dar explicaciones, que concede el permiso a que un cana con un fierro pueda matar a un pibe "sospechoso" sin ser molestado por los que defienden los derechos humanos. No estamos hablando de abstracciones: estamos hablando de las vidas segadas de Luciano Arruga, Rafael Nahuel, Ezequiel Demonty, Facundo Burgos y muchos otros menos notorios de los que el periodismo no tiene ni registro. macri y patricia bullrich expresan con descaro su desprecio por esas vidas sacrificables, porque está en la lógica funcional de la clase a la que pertenecen que los pobres mueran si esto es necesario para el acrecentamiento de su poder. massa pertenece a esa especie de políticos para los cuales el valor de esas vidas sacrificables es un bien difuso, al que se puede renunciar si "la sociedad" reclama una policía dura.

Esto explica que el sector que massa encabeza intente acrecentar su volumen incorporando las demandas de ciertos sectores por una policía dura. Populismo punitivista, enteramente funcional a la fase más violenta del capitalismo tardío: violencia contra los más débiles. Su complacencia con esa agenda lo pone como corresponsable del genocidio por goteo que la policía viene practicando en forma a veces velada y otras descaradamente en esta etapa. 

El massismo fue en estos años cómplice de las violaciones de los derechos humanos cometidas por las fuerzas de seguridad en defensa de los intereses de las clases dominantes y también emisor de una agenda promovida por los medios oficiales. La histeria mediática en torno a la seguridad y los sofismas construidos alrededor de "los derechos humanos de la gente y no los de los delincuentes" son parte de un mecanismo que facilita la consumación del genocidio por goteo e insensibiliza acerca de sus efectos. Esto también está en juego en las próximas elecciones y es tan decisivo como la protección del trabajo o una agenda de desarrollo. No hay trabajo protegido sin protección de las vidas y los derechos de los trabajadores, los subocupados y desocupados.

En esta semana se estuvo hablando mucho acerca de la necesidad de incorporar al massismo a un frente patriótico que impida el triunfo macrista en las elecciones de este año. Varias veces se dijo que massa tiene los votos para "que podamos ganar en primera vuelta". Se omite que parte de esos votos son los que se identifican con su promoción de políticas estatales violentas, en nombre la "inseguridad". El mismo massa se mostró en estos días ambivalente a más no poder acerca de en qué lado de la disyuntiva política se coloca: está con Alternativa Federal y dice que quiere ser presidente. Se dice -tardíamente -opositor a macri, a pesar de haber co-gobernado la provincia de Buenos Aires con vidal en estos años. Esta semana arreciaron dos tipos de versiones: 1) massa se avendría a plegarse al frente contra macri, si Cristina se baja de la vicepresidencia; o 2) massa podría ser candidato a presidente por Alternativa Federal llevando en su boleta a maría eugenia vidal como candidata a gobernadora. Algunos creen reconocer  en esa versatilidad extrema un rasgo de talento pragmático. Otros dicen que eso es el peronismo. Pero massa es un tipo que practica la negociación sin límites y eso hace posible que pueda terminar en cualquiera. Él juega su indeterminación con una crueldad que preanuncia lo que podría ser como presidente si llega: un tipo capaz de cualquiera. Hay quienes en nombre de un pragmatismo desesperado esperan que olvidemos esta ambivalencia: "la unidad hasta que duela". ¿Que duela qué?

Quiso la fatalidad, que siempre tiene poder revelador, que en la misma semana de los coqueteos de massa con todas las variantes de los armados políticos, en San Miguel del Monte una patrulla desorbitada de la maldita policía bonaerense asesinara a Camila López (13 años), Danilo Sansone (13), Carlos Aníbal Suárez (22) y Gonzalo Domínguez (14) y dejara en estado de máximo peligro la vida de Rocío Guagliarello (13 años). La brutalidad policial produjo una conmoción que atraviesa a toda la sociedad. No hace falta explicar lo que hasta los medios del propio régimen informan. Quizá vendría bien recordar que esta misma policía mata pibes todos los días en las villas sin que se produzca una conmoción semejante. La muerte de los jóvenes pobres es hoy política de estado y desde la oposición se encargan de señalar, con justicia, a patricia bullrich como la principal responsable de esto, un genocidio por goteo.

Sin embargo, hay una conexión que pasó inadvertida a la mayoría de los consternados. La intendenta de San Miguel del Monte se llama Sandra Mayol y llegó a ese lugar por el frente UNA, liderado en 2015 por massa. San Miguel del Monte es una ciudad que permite ser pensada en los más clásicos términos de una polis. El trayecto político de Sandra Mayol puede resumirse así:

• En el 2005 accedió al Honorable Concejo Deliberante con la boleta del Frente Para la Victoria.

• En el 2007 se pasó a Unión PRO.

• En el 2011 fue candidata a Jefa Comunal por Unión PRO.

• En el 2013 fue electa Concejal por el Frente Renovador.

• Ganó las elecciones de 2015 por Unidos por Una Nueva Alternativa (massa y stolbizer).

Apenas cinco días antes de la masacre, el miércoles 15 de mayo, la intendenta se reunía y apoyaba con entusiasmo los modos de operar de la bonaerense. No es un trascendido. Puede leerse todavía en la cuenta oficial de Facebook del Municipio. Se accede desde acá:


En su viaje tránsfuga por diversas fuerzas políticas, hasta acceder a la intendencia por el massismo, Mayol representa esa concepción de la política de la negociación infinita. Ahora conviene despegarse de la masacre porque su efecto mortífero sacude al país. Pero la primera reacción que tuvo fue recibir a los familiares de las víctimas acompañada nada menos que por el subcomisario Julio Franco Micucci, a cargo de la seccional, ahora desplazado y desde hace dos días detenido junto a otros siete integrantes de la fuerza. Cinco policías más fueron separados de sus cargos. Pero la primera reacción de Mayol fue declarar tres días de duelo en San Miguel del Monte y dar por buena, sin ordenar ninguna investigación, la versión del accidente que le sopló Micucci, hoy uno de los principales sospechosos del crimen. Solo cuando algunos vecinos cercanos al sitio donde se produjo la masacre atestiguaron haber escuchado los disparos y conservaron los cartuchos de las balas de 9 mm disparadas por la bonaerense empezó a saberse en todo el país que no había sido un accidente. Recién ahí Mayol elaboró una estrategia mediática para despegarse de la matanza y blanquearse ante la opinión pública. Su maniobra publicitaria puede convencer a todos los que no conozcan que horas antes Mayol felicitaba a la bonaerense por su modo de operar.

Mayol es también un claro ejemplo de cómo el massismo viene co-gobernando la provincia y su policía con vidal y ritondo, algo a lo que la prensa se le suele escapar cuando concentran toda la responsabilidad política en bullrich. Mayol estuvo tan próxima como pudo al gobierno bonaerense de cambiemos, no a pesar de sino facilitada por su adhesión al massismo. En junio pasado el portal INFOMONTE exponía sin recato esta co-habitación del poder entre macrismo y massismo. 


En esa nota, de un diseño muy expresivo del afecto mutuo y complicidad política, puede leerse:

Esta relación excelente de mayo pasado anticipa la proximidad de Mayol con la bonaerense apenas cinco días antes de la masacre de la que ahora quiere despegarse. Lo que todavía no puede adivinarse es su próxima voltereta política, ahora que su jefe vacila entre llevar en su boleta a vidal para evitar la derrota del pro o exigir que Cristina baje su candidatura a la vicepresidencia para saltar al frente opositor. La política como negociación infinita.

jueves, 23 de mayo de 2019

Giallo, género y electroshocks

La otra.-radio del domingo pasado, para escuchar acá y acá



El programa del domingo pasado estuvo atravesado por las tensiones, los sobresaltos y las mutaciones. Para anunciarlo en el blog tuvimos que pintarlo de amarillo. No sin un escozor. De la primera parte, acerca de los sobresaltos políticos por los que atraviesa la Argentina, ya hablamos e incluso subimos el audio. Acá.

Segunda parte: Lou con el pelo amarillo, para escuchar clickeando acá.

Lou Reed iba dejando transcurrir su carrera artística como si fuera un muñeco manejado por una extraña influencia. Como que no estaba ahí, a mediados de los 70, mientras grababa sus discos. Cuanto menos estaba, mejor le iba. No podía perdonar la terapia de electroshock a la que sus padres lo sometieron para que no fuera tan puto: "Te ponen esa cosa en la garganta para que no te muerdas la lengua y te ponen electrodos en la cabeza. Eso es lo que recomendaban en Rockland County para desalentar tus sentimientos homosexuales. El efecto es que perdés la memoria y te convertís en una planta. No podés leer un libro porque llegás a la página 17 y tenés que volver al principio".

¿No sabés que van a matar a tus hijos?
¿que van a ir matándolos, que los van a matar
van a ir matándolos, los van a matar
a menos que se escapen lejos?
Pero cuando te inyectan Thorazine con cristales
te ahogás como un hijo de puta.
¿No sabés que van a matar a tus hijos?
¿que van a ir matándolos, que los van a matar
van a ir matándolos, los van a matar
a menos que se escapen lejos?



Lou no les prestaba atención a los detalles del proceso de grabación de sus discos pero les salían terriblemente chulos. Tenía una reputación de músico de culto que defender pero dejaba todo a la deriva. A veces la crítica lo destruía, pero igual le iba bien.


Tercera y cuarta partes: libros y películas amarillas, mutaciones y desvíos, para escuchar clickeando acá

El giallo es un ¿género? ¿subgénero? ¿estilo cinematográfico?. Vaya uno a saberlo. Los expertos difieren. Todo puede contarse como si hubiera empezado con los libros de bolsillo de editorial Mondadori, pulp fiction, o con una corriente de películas entre la revisitación de aquellas tramas biliares o sangrientas en los años 60 y 70, aptas para consumo irónico o serio según cómo se mirara, entre el neoclásicismo o la modernidad. Esos años italianos eran así.

También puede contarse la historia desde el siglo xxi argentino, cuando aquellas películas se volvieron objetos de culto o de estudios académicos. Son mutaciones de la cultura postmoderna. Diecinueve autores escriben sus puntos de vista en uno de los pocos libros en castellano sobre el género, subgénero o estilo. El libro publicado por el Colectivo Rutemberg se llama Giallo. Crimen, sexualidad y estilo en el cine de género italiano. En el título aparecen las palabras sexualidad y género, pero no están usadas con la perspectiva de los estudios de género, sino más bien del cine de estudios. En el programa conversamos con uno de sus autores y compiladores, Alvaro Bretal.


Uno de los capítulos del libro, titulado "Tribulaciones", habla de las tribulaciones para publicar un libro sobre el giallo en la Argentina amarilla, con brutales devaluaciones y autores de empleos precarios. ¿Existen huellas de este presente de aprietes en la consideración de un género, mientras vuelve a rescatarse el cine de géneros? La pregunta en parte se responde en la charla que tuvimos con Bretal y en parte leyendo el libro. O viendo aquellas películas, si da.

Evolution, Lucile Hadžihalilović (2015)

Finalmente, en una coda no fortuita, mudamos nuestra atención hacia los modos de aparición del cuerpo de las mujeres bajo una mirada masculina en el cine de monstruos. Aquí ya hablamos de género no como quien habla de cine de género, sino de miradas de género. Las Mujeres Audiovisuales (MUA) hicieron unas jornadas y planean otras donde empezar a mirar la mirada de género en ciertos géneros del cine.

Si Jean-Luc Godard tuviera que explicarle a un extraterrestre qué es el cine, le diría -se lo dice a Alexander Kluge, que se lo pregunta- que necesitamos ese aparato para ver a la humanidad, así como necesitamos un telescopio para ver a lo lejos, o un microscopio, para ver de cerca, o lentes, para ver mejor. Mejor sería añadir a lo dicho por Godard que una mayoría de los cineastas que empuñaron el aparato hasta ahora fueron hombres, de modo que predominó la mirada de ellos. Algo que puede acabar.


El programa lo hicimos Carla Maglio, Paz Bustamante, Carmen Cuervo, Paula Sotelo, Maximiliano Diomedi y Oscar Cuervo. Y lo escuchan clickeando ahí arriba donde ya les indicamos.

martes, 21 de mayo de 2019

¿Por qué la izquierda en Italia debería votar al M5S en las elecciones europeas del 26 de mayo?


por Lidia Ferrari

En Italia veo que parte de la izquierda o movimientos progresistas están rechazando al reciente e inédito gobierno que se formó en 2018, con muchas dificultades. El pueblo italiano fue siendo vaciado en las tres últimas décadas de las conquistas que había obtenido desde la posguerra. El M5S como primer partido en esas elecciones (más del 32% de los votos) vino a reivindicar una opción de reconstrucción de esa Italia despojada.

Por diversas razones “debió” aliarse a la Lega para poder formar un gobierno (tema largo para explicar ahora). Hicieron un contrato programático donde cada uno planteó cuáles eran las medidas que debían realizarse para poder gobernar (no es una alianza y cada vez más se plantean dificultades, porque sus diferencias no dejan de presentarse a cada paso). En menos de un año el M5S ha llevado adelante una gran cantidad de lo que eran sus propuestas. De algunas de ellas se decía que serían imposibles de implementar porque iban en contra de las políticas de austeridad europeas: bajar la edad jubilatoria (movimiento contrario a lo que se produce en el mundo) y reddito di cittadinanza (asignación univesal para la mayoría de personas desvalidas y que puede llegar a aliviar la situación de 5 millones de italianos), entre otras. En menos de un año han llevado adelante muchas medidas contrarias a los designios del proyecto neoliberal. Pero aquí están, hostigados por la prensa hegemónica y los poderes del statu quo. De allí que una manera de atacarlos sea asociarlos directamente con la Lega, para mostrar un perfil “neo fascista” de un gobierno que no lo es. La Lega lleva adelante poco, pero es cierto que sus medidas desafortunadas son llevadas a primer plano mediático y parece ser, de acuerdo a la prensa internacional, lo único visible de este complejo gobierno. Hemos ya tratado en varias oportunidades cómo el cometido “antifascista” en muchos casos inventa un demonio para que las almas bellas repudien movimientos legítimamente democráticos y con aspiraciones populares, como es el M5S.

Cuando gente de izquierda reivindica a los movimientos populares que están naciendo fuera de Italia y critican ferozmente a este movimiento M5S no puedo dejar de verlos como los izquierdistas testimoniales que al interior de cada país no llegan al 2% pero tienen exigencias puristas para quienes gobiernan. En Italia y Francia hay intelectuales muy comprometidos con las luchas latinoamericanas, pero que en sus propios países o pertenecen al statu quo progresista o rechazan las experiencias de sus propios países que podrían asimilarse a las latinoamericanas. Esto no puedo dejar de verlo como algo de lo cual bien podemos hablar los argentinos: Siempre lo mejor está afuera.

Desde el progresismo ingenuo veo una adhesión a los relatos que denostan al M5S, lo cual no hace sino agigantar su distancia con lo popular, Esto evoca en mí al antiperonismo de izquierdas de Argentina.

El M5S es un movimiento cuya construcción debería ser tema de análisis de los que están sinceramente concernidos con la teoría política del populismo. Esa historia excepcional de invención de un movimiento que en poco tiempo logró llegar a ser gobierno está constituida por una mayoría de jóvenes que no vienen de la casta de los políticos, lo cual no es bueno ni malo en sí mismo, pero que en Italia tiene un valor notable, habida cuenta de la casta política cerrada que ha regido los destinos de las últimas décadas. Este M5S tiene la aprobación de un espectro amplísimo de la sociedad italiana, de manera transversal, de todas las clases sociales, los rangos de edad, las proveniencias culturales, con un masivo apoyo del sur de Italia, la Italia más postergada.

Cuando veo la crítica feroz al M5S, que lleva a no reconocer lo que hay del pueblo italiano ni que sus sinceras reivindicaciones no están en absoluto ligadas a las manipulaciones patrióticas de la derecha o del pseudo fascismo de la Lega, cuando veo esa dificultad para, al menos, intentar entender la política que está surgiendo allí, contestataria a la destrucción de los últimos treinta años, no puedo dejar de relacionarlo con el antiperonismo argentino. 

Veo a ciertas izquierdas que critican ferozmente al M5S en Italia se nutren de una fuerte ideología antiplebeya que no hace sino mostrar que lo popular es rechazado porque representa algo de sí rechazado. Observo que tanto italianos como argentinos comparten un menosprecio a lo propio, con una mirada idealizada de lo que viene de afuera. La propaganda norteamericana, que en sus filmes saturan las narraciones del mundo, hacen de cada país una caricatura que siempre muestra sus puntos flacos. Los otros: mexicanos, italianos, argentinos, alemanes, japoneses, rusos son siempre una caricatura donde se exacerban ciertos defectos. Esas identidades caricaturales -que carecen de la eficiencia de la caricatura para expresar un rasgo característico mediante exageraciones- lo que logran es exacerbar el carácter plebeyo y rústico de esos pueblos. Es cierto que no se puede recriminar a estas operaciones culturales la responsabilidad de la hegemonía de las ideologías antiplebeyas, pues estas dominan el mundo antes de que el capitalismo existiera. Lo que temo es que, mientras la izquierda guarde para sí misma -sin reconocerlo y hasta sin saberlo- estos rasgos antiplebeyos, ilustrados y esclarecidos, la derecha hará pie allí donde, por derecho propio, debería haberse aposentado primero.

El M5S está cumpliendo con sus promesas y muy rápido. Votarlo en las elecciones parlamentarias puede ayudar a que se pueda seguir sosteniendo. Si hubiera un masivo apoyo a la Lega, esto debilitaría a este movimiento y sus acciones políticas. Si hubiera un retroceso al Partido Democrático, sería el retorno de quienes han sido responsables de la debacle italiana en sus gobiernos de los últimos años. Si la derecha crece en sus diferentes expresiones -hasta Berlusconi senil se presenta- también será un duro golpe para este momento inicial de cambio muy interesante que se está dando en Italia. Por eso, considero que cualquier elector con ideas de izquierda o progresistas debería apoyar, en estas elecciones europeas, al M5S. Lo que se juega no es tanto lo que puede pasar en este Parlamento europeo, que es una figurita de ficción democrática de una Unión Europea que no lo es, sino lo que puede pasar al interior de Italia. Es sólo mi modesta opinión.

lunes, 20 de mayo de 2019

¿Por qué ella puede y los otros no?

Primera parte de La otra.-radio, para escuchar clickeando acá


Todas las semanas en la sociedad argentina ocurren varios sobresaltos que nos dan la sensación de un ajetreo constante al cabo del cual cada vez estamos muy parecidos a la vez anterior. Lo que nos lleva a pensar que esta hiperactividad puede que se trate de un movimiento falso por el que transcurre o permanece un empate histórico entre fuerzas antagónicas que cada sacudón no logra alterar. 

Es difícil en tiempo real, mientras está sucediendo, cuando acaba de suceder, saber reconocer que estamos asistiendo a un hito histórico. Pero esta vez, este fin de semana, el sobresalto pareció más grande cuando el sábado Cristina nos madrugó con su anuncio por todos inesperado del lanzamiento de la fórmula Fernández- Fernández, solo que ella es la que aparece en segundo lugar. 

Primero, todos sabíamos que algún momento ella tenía que definir por si o por no su candidatura, aunque los que se la saben todas descontaban que, siempre idéntica a sí misma, Cristina iba a dar a conocer su decisión a ultima hora, al borde del vencimiento de los plazos, como una forma de, según ellos, mostrar su egocentrismo y su usual desdén hacia los otros. Nadie esperaba que ella adelantara su decisión en varias semanas y menos aún que su planteo dejara a todos anonadados durante varias horas antes de reacomodarse con una frase de sus repertorios conocidos. Nadie esperaba que su anuncio dejara espacio para ser interpretado a la vez como un renunciamiento ("Cristina se bajó") y como un lanzamiento ("es candidata a vice"). Es el tipo de actos que despiertan amor en sus seguidores y odio en sus contrincantes. Ella puede y otros no. Después aparece Duhalde a decir que es un error solo comparable al cajón de Herminio o Julio Barbaro a declarar que pensaba votarla pero ahora no. Es su manera de reclamar un espacio a la sombra de ella.

Después vienen los expertos a explicar todos los detalles en los que ella se equivoca, a pesar de que con sus inteligencias no logran reducirla a un elemento residual del pasado, como hace más de diez años están intentando. ¿Por qué ella puede y los otros no? sería una pregunta que no sabemos responder, entra en la zona de eso incalculable que tiene la política

Lo cierto es que fue un sacudón inesperado para todos, con mezclas de algarabía, desencantos prematuros, desorientación y tentación a sobre-interpretar una jugada cuyo alcance preciso necesita del tiempo para decantar.

Cristina movió y hasta los que se las saben todas tuvieron que reconocer al menos que es fiel a sí misma en eso de jugar con la sorpresa y lograr sorprender, manteniendo así su centralidad. Después del shock, proliferan interpretaciones disímiles: va por todo, arrugó, todo sigue igual, está varios pasos adelante de todos, no está todo dicho, esto ya se sabía, tomó la decisión desesperada por las circunstancias, hace rato lo venía madurando, yo sabía, nunca se me ocurrió, siempre fiel a sí misma, no puede evitar tener a todos en vilo son solo algunas que todos leímos o escuchamos. 

Este grado de expectativa se lo proponen todos los políticos ambiciosos, solo que sus vacilaciones o su estudiado secretismo por lo general no mueve el amperímetro. Véase el caso Lavagna. Para envidia de los coacheados, de los rosqueros, de los que creen ver bajo el agua,f ueron varias las ocasiones en los últimos años en los que una decisión de ella alteró el tablero. ¿Cuántos, incluso entre los que hoy la siguen, declararon en algún momento que ella ya era el pasado y sin embargo sigue colocados varios pasos atrás de ella? 

El anuncio de este sábado, postulándose como vice de Alberto, se coloca entre las decisiones de consecuencias más incalculables, hasta para ella misma. Cuando alguien de la política se decide a pegar un giro que resulta tan inesperado por todos, hay ciertas variables que nadie, ni su principal responsable, puede prever.

Pero en estas horas después del shock algunos resultados -en La otra.-radio tenemos la ventaja de salir al aire cuando el domingo terminó y el lunes empieza, por lo cual ya escuchamos todas las interpretaciones y no pretendemos agregar algo más de todo lo que se dijo-, pueden considerarse no ya como predicciones audaces sino como certezas corroboradas: una serie numerosa de gobernadores a los que hasta hace poco se ubicaba como parte del "peronismo racional" o "alternativa federal" saludaron la decisión y varios de ellos ya se alinearon con la iniciativa que ella largó. Y además, domingo a última hora de la noche, sabemos que en La Pampa se verifica el primer resultado electoral posterior a su movida: la novena derrota consecutiva del oficialismo, una victoria rotunda del peronismo unido, que para colmo incluye al kirchnerismo y a un peronista tradicional como Carlos Verna, un ejemplo nítido del tipo de construcción que ella está proponiendo. Verna es un peronista tradicional, el gobernador saliente que nunca tuvo una relación fluida con el kirchnerismo. Precisamente él le pone la certeza más precisa a todas las conjeturas de estos dos días de sobresaltos:


“Me llamó Cristina y me felicitó y felicitó al pueblo”, dijo Verna. “Es la octava provincia donde el peronismo unido prácticamente arrasa en los votos. Lo que tratamos es que se replique a nivel nacional: que se arme un frente que agrupe a todos los que no están de acuerdo al modelo neoconservador de Macri. En ese frente deberían estar todos los peronistas. Si se ponen de acuerdo, como sucedió en La Pampa, habría una candidatura única. Y si no se ponen de acuerdo, están las elecciones primarias. Pero los peronistas deberían estar en todos en el mismo espacio. El buscar la separación, implica ir a favor del Gobierno”.

No creo que alguien pueda decirlo mejor.

En la primera parte del programa de anoche hablamos  del fin de semana del sobresalto y de qué estábamos haciendo cuando nos enteramos. Pueden escucharlo clickeando acá.

domingo, 19 de mayo de 2019

Sally bailaba en el piso pero ahora ya no puede bailar

Hoy medianoche Radio Gráfica FM 89,3, online acá


Hoy a las 12 de la noche en La otra.-radio con Maxi Diomedi vamos a seguir transitando nuestro 'Otoño con Lou Reed'. Entre otras cosas, hablaremos de su disco Sally can´t dance

Dato: para su lanzamiento, RCA hizo esta publicidad televisiva donde Lou -en dudoso estado- mira a cámara, mientras el locutor Don Pardo dice: "¡Canta con Lou!", y las pelotitas del karaoke dan la entrada a cada verso. Hallazgo.


Crimen, sexualidad y estilo en el aire

Hoy a las 12 de la noche en La otra.-radio, presentamos el libro colectivo sobre Giallo...



Este domingo a la medianoche en La otra.-radio - FM 89,3, Radio Gráfica, online acá- vamos a hablar con Álvaro Bretal, compilador del otro libro del momento: Giallo. Crimen, sexualidad y estilo en el cine de género italiano.


Giornata nera per l'ariete (Luigi Bazzoni, 1971)

"Con mucho más de cien películas en su haber, entre las que conviven obras maestras singulares con despropósitos igualmente particulares; extendiendo su dominio durante más de una década, justo cuando el mundo ingresaba en el panorama sombrío y de agónica incertidumbre que todavía nos acompaña —despidiéndose, acaso para siempre, del estado de bienestar y el optimismo que iluminaban la esperanza en cambios más radicales y profundos— el giallo, como cualquier otra creación humana, es un producto de su tiempo. El conjunto de libertades formales, de cruces desfachatados entre la lógica de producción de los filones y la experimentación más radical, el atrevimiento con que exploró sin prejuicios ni presupuestos teóricos aspectos controversiales de la sexualidad, el consumo paroxístico y exento de culpabilidad que hizo de los cuerpos tanto para enaltecerlos como para violentarlos, su impronta lúdica y la búsqueda desesperada de belleza como fuerza vital identitaria —que con un dejo de patetismo cobró expresión hasta en sus producciones más fallidas y banales— solo podría haberse dado en un país y en un tiempo histórico, político y social en el que la actividad cinematográfica, aún vista desde una perspectiva comercial, estaba principalmente orientada a cimentar un espacio de trabajo colectivo, asumiendo el riesgo como parte integral de cualquier emprendimiento. (...) 


Cosa avete fatto a Solange?, (Massimo Dallamano, 1972)

"“¡Basta! ¡Los curas son todos negros, negros, negros!”, dice un personaje de Cosa avete fatto a Solange? cuando la policía lo presiona para que distinga a un posible sospechoso entre una galería de curas pertenecientes a distintas órdenes. Aunque a la sotana se le sumaban aquí los clásicos guantes negros, el asesino resultó ser un falso sacerdote. Massimo Dallamano aprovecha de todas maneras el contexto para criticar la fuerte represión sexual promovida por la educación religiosa y denunciar los riesgos del aborto clandestino, que es precisamente lo que le habían hecho a Solange, dejándola idiota de por vida. También destaca entre estos giallos de vocación anticlerical Non si sevizia un paperino, de Lucio Fulci, película que proyecta el conflicto a una dimensión diferente, revelando la manera perversa en que los ideales de purificación espiritual son utilizados para justificar asesinatos de menores por parte de un sacerdote. Fulci preserva el misterio de las muertes hasta la magistral escena final, en donde alterna, bajo el delirio místico relatado en off por el cura, planos gore de su caída mortal contra las rocas verticales de un acantilado, junto a imágenes idílicas de niños jugando con inocencia al sol".
Carlos Pagés, “Pinta tu aldea (de amarillo): introducción al giallo” 

Tenebre, (Dario Argento, 1982)

“Cuando los recorridos del crimen se trasladaron del escenario político a los submundos de la crónica negra -ya sea ambientada en Estados Unidos o en países de la Europa continental asediados por divisiones e intrigas en plena Guerra Fría- surgieron exponentes más claros del giallo, tal vez incluso más puros, en los que el asesinato y la sangre se combinan con un erotismo perversamente lúdico que hace de la investigación criminal un territorio de permanentes sorpresas”. 

Paula Vázquez Prieto, "La mirada política en el giallo: del film noir al poliziesco


Los que anteceden son fragmentos de sendos artículos que componen el recientemente publicado Giallo..., uno de los pocos libros en castellano sobre este subgénero cinematográfico nacido en Italia a principio de los 60, cuya influencia llega a muchas películas contemporáneas. Editado en forma independiente, Giallo... contiene textos de 19 distintos autores e incluye una entrevista inédita a Darío Argento. 

Entrada la noche, Giallo... en La otra.

Deliria, (Michele Soavi, 1987)

sábado, 18 de mayo de 2019

Monstruosidad, metamorfosis y feminismos


El jueves pasado, MUA (Mujeres Audiovisuales) realizó en Casa Sofía su primera jornada audiovisual feminista, que llevó el título de este post. El texto que invitaba al encuentro decía:

La mujer caníbal, la bestia, la vampira. Mujeres animalizadas, monstruosas, metamórficas, subhumanas. 

“Como una táctica de supervivencia dentro de sistemas obligatorios, el género es una actuación con consecuencias decididamente punitivas. Los géneros diferenciados son una parte de lo que “humaniza” a los individuos dentro de la cultura actual; en realidad, sancionamos constantemente a quienes no representan bien su género” Judith Butler, El género en disputa, "Actos corporales subversivos". 

“Soy un ser violento, Ileno de rugientes tormentas y de otros fenómenos catastróficos. Por ahora, lo único que puedo hacer es comenzar y recomenzar de nuevo porque si quiero escribir tengo que comerme, como si mi cuerpo fuera comida” Kathy Acker, The End of the white men.

La mayoría de las películas de monstruos de la industria global, que perpetúan la mirada masculina, tienen como víctima esencial una mujer blanca, generalmente joven, imagen de la pureza, la fragilidad, la belleza, el deber ser de una buena piba (desde King Kong a Drácula). Otro es el caso de la víctima sexualizada, que es una provocadora que merece morir. El punitivismo del goce es un clásico del gore y de las películas de asesinos seriales y sobrenaturales como Jason, pero ¿qué pasa cuando la monstruosidad la encarna una mujer en el cine contemporáneo realizado por mujeres?


Cuestiones sugestivas, desafiantes, problemáticas, que vamos a abordar este domingo en La otra.-radio. 12 de la noche, FM 89,3, Radio Gráfica online acá o acá.

viernes, 17 de mayo de 2019

Una estrategia narrativa de la dominación


La función de lo que no engaña y el principio de la credibilidad general 

por Lidia Ferrari (1)

Estamos en este momento inmersos en un mundo donde hay cada vez más procedimientos técnicos para producir creencias haciendo creer lo que muchos creen.

Como dice Wittgenstein, por el hecho de vivir en comunidad, no se puede estar en estado de verificación permanente, pues se desarrollaría una posición paranoide insostenible para la vida cotidiana. No se puede verificar cada dicho de una persona en la cual se confía, en la cual se cree. Necesitamos una certeza, pero que no es la de la estructura psicótica sino esa certidumbre a la que se refiere Wittgenstein, la que nos permite “creer” y por lo tanto saber y descansar en que la tierra es redonda y que 2 + 2 = 4 (2). Lo que hará decir a Wittgenstein que “en el fundamento de la creencia bien fundamentada yace la creencia sin fundamentos” (3). La historia de la humanidad y sus enunciados no pueden ser verificados por cada individuo. No podemos dudar de todo, porque todo perdería sentido y sería imposible el lenguaje mismo.

De manera similar, Lacan destaca la función de lo que no engaña. ¿Qué es esta función de lo que no engaña que se presenta en forma diversa en diferentes culturas? Se trata del Dios que no puede engañarnos o de lo real, ese real que “no puede jugarnos sucio” pues es esencial a la constitución del mundo de la ciencia, por ejemplo, cuando dice Lacan: “nada se hace adrede para arruinar nuestros experimentos y reventar nuestras máquinas” (4) .

El otro en tanto sujeto puede mentir, pero el Otro “que está siempre en su lugar, el Otro de los astros, o si prefieren el sistema estable del mundo”, ese es el que no engaña. Esto significa la necesidad de que haya “un sistema de orientación de nuestra experiencia” (5) , dice Lacan.

Es en la vida cotidiana que cada tanto es preciso que se asista a la función de un Dios que no engaña. Se debe renovar cada vez la prueba de que en el horizonte y el medio en el que se vive hay algo que no engaña. En ciertos momentos culturales por razones de índole política o de cierto ordenamiento social este “Dios que no engaña” cumple su función a medias, o no las cumple, y lo que allí se resquebraja son ciertas formas de lazo social que muestran las heridas de los sujetos que se quedan sin ciertas matrices no engañosas de la realidad.

Cuando en política se apela a la ficción para mentir y engañar, el campo ficcional se oculta. Hay la ficción de que no es ficción.

El análisis de la creencia permite comprender cómo hasta las mentiras más evidentes y estúpidas pueden ser creídas. Los impostores, los cínicos y los políticos mentirosos se valen de la condición de ser crédulo de todo sujeto en tanto para habitar el mundo y poder relacionarse con los otros es preciso que haya algún tipo de certeza, ya sea fundada en la autoridad, como plantea Wittgenstein, en la función de algo que no engañe, según Lacan o en el principio de la credibilidad general analizada por Michel de Certeau.

Una de las conclusiones a que nos conduce esto es que quien se ubica desde una posición de privilegio y poder y desconoce escrúpulos éticos para la mentira y el engaño está en condiciones de atrapar en su red a quienes ocupan el lugar de incautos de la verdad.

Una de las inestables consistencias en las que se sostiene el mundo es precisamente la del sostén de la frontera entre realidad y ficción. Si aceptáramos que estas fronteras son tan laxas como para que desaparezcan las diferencias entre ellas, la lucha sería sólo por la hegemonía de los relatos que quieren aparecer como reales o verdaderos. En un siglo XXI dominado por los medios de comunicación como creadores de realidad, la lucha por la hegemonía no se jugaría tanto en el campo de las acciones políticas sino en la capacidad para dar a creer lo que se quiere hacer creer.

Quien se instala en el poder a través de la mentira y de la manipulación de los relatos es más poderoso que su incauta víctima, quien cree en la palabra del Otro. Todos aquellos que inescrupulosamente pueden manipular cierto orden de creencia pueden fácilmente ocupar una posición dominante sobre los demás, en particular porque la ética de la verdad no los limita.

¿Cuáles serían las consecuencias sociales y subjetivas cuando ciertos marcos que otorga la realidad en la que se vive no puede ya dar orientación sobre lo que es cierto y lo que no lo es, sobre la diferencia lábil y precaria, pero existente, entre mentira y verdad; cuando tambalea el parámetro que pueda servir de referencia para poder decidir lo que es falso y lo que no lo es?

En este sentido, dice Hannah Arendt que “el resultado de una consistente y total sustitución de las mentiras por la verdad factual no es que las mentiras vayan a ser aceptadas en adelante como verdad, y la verdad se difame como una mentira, sino que el sentido por el que establecemos nuestro rumbo en el mundo real y la categoría de verdad contra falsedad queda destruido”. Y agrega: “Para este problema no hay remedio” pues “No es más que la otra cara del incómodo carácter contingente de toda la realidad objetiva” (6) .

Desde ciertos lugares de poder que promueven el statu quo con voluntad imperialista, que atacan a las posibilidades de la democracia o a la voluntad soberana de los pueblos, han reparado en esta función de lo que no engaña y que en cada época es diversa. En este momento pretenden hacerla cumplir a través de los medios de comunicación. Como ella funciona en automático, ejercen la función de lo que no engaña, precisamente engañando.

NOTAS

1 - Lidia Ferrari, Decir de mujeres. Escritos entre psicoanálisis, política y feminismo, Capítulo Psicoanálisis y política, “Una estrategia narrativa de la dominación y la Verleugnung freudiana”.

2- Hanna Arendt, citando a Groot también dice, subrayando la fuerza de la verdad frente al poder político, que “Ni siquiera Dios puede lograr que 2 + 2 no sean 4”. Arendt, Hanna. Entre el pasado y el futuro. Ocho ensayos sobre la reflexión política, Barcelona, Península, 1996.199.

3 - Wittgenstein, Ludwig. Sobre la certeza. Barcelona, Gedisa, 2006. §251. Pag. 33c

4- Lacan, Jacques. El Seminario. 3. Las Psicosis. Buenos Aires: Paidós, 1991.p.97

5 -Lacan, Jacques. El Seminario. 3. Las Psicosis. Buenos Aires: Paidós, 1991. p.109

6- Arendt, Hanna. Ob. Cit. p. 285