viernes, 31 de julio de 2009

Versiones y perversiones

Este domingo a la medianoche en La otra.-radio



En este mundo, como sabemos
la tristeza viene y va
ahora vemos a la raza humana
dejando sus huellas en la faz de la luna

El satélite se fue para el cielo
pero no es tan lindo como lo ven tus ojos
uh, tomate un ratito
no, lo puedo ver por la tele
satélite del amor
satélite del amor
satélite del amor
satélite...



El satélite se fue para el cielo
cosas como estas me sacan de quicio
yo lo miré por un ratito
me gusta ver cosas en la tele

El satélite partió hacia Marte
pronto se va a llenar de estacionamientos
lo miro por un ratito
amo ver cosas en la tele
satélite del amor...



Me dijeron que te sarpaste
con Harry, Mark y John
lunes, martes, miércoles, jueves
Harry, Mark y John
el satélite subió para el cielo
cosas como esas me sacan de quicio
lo miré por un ratito
amo ver cosas en la tele
satélite de amor...


jueves, 30 de julio de 2009

Torrentes de amor



Uno de los más grandes cineastas de todos los tiempos en la que quizá sea su mejor película. Protagonizada por Gena Rowlands y el propio John, es decir: una de las mejores parejas de la historia del cine. O sea...

"Lo que a la gente le gusta es distinto de lo que quiere. Ven insinceridad y la odian –pero no dicen lo que realmente sienten. ¿Por qu√© la gente echa por la borda toda su manera de ver el mundo, todo lo que realmente siente, en nombre de una promesa –falsa– que les hizo la sociedad sobre c√≥mo se supone que todos tienen que vivir? Hay algo que se percibe en una audiencia cuando realmente entienden la pel√≠cula. Quiero decir, puede no gustarles, pero la entienden. No quiero hacer una pel√≠cula que sea como una comida que se evapora r√°pidamente. Pero siempre es dif√≠cil encontrar un lenguaje cuando la gente no quiere o√≠r lo que uno est√° diciendo. Es lo que se llama un p√ļblico duro. Pero una vez que uno penetra ah√≠, se lo gan√≥". (John Cassavetes)

Dijo Mar√≠a Moreno: «En esa pel√≠cula, John parece decir: el enamorado es animista a su modo; el dolor de amar se materializa all√≠, en el interior del cuerpo, en el oc√©ano de la sangre, de sus r√≠os adonde –seg√ļn la filosof√≠a hematol√≥gica– cada ser es √ļnico a pesar de sentirse intoxicado totalmente por el otro. El amor no podr√≠a alojarse en las v√≠sceras (continentes bajos), ni siquiera en el cerebro y en el coraz√≥n, que deben estar regados por la sangre para conservar su funci√≥n m√≠tica. El amor es un torrente... sangu√≠neo. Las met√°foras son precisas y vienen de lejos: “lo escribir√© con sangre”, “me has herido”, “quisiera abrir lentamente mis venas”, “El torrente para”, le dice el psiquiatra a Sarah Lawson (Torrentes de amor). Ella le dice que no, que no es posible. Si el torrente pasa, ya no queda aire en los pulmones, ni pensamiento en la mente, el cauce est√° seco. John suele filmar a Gena como una loca de amor, pero no desde el lugar de la ileg√≠tima o de la amante sino de la esposa, de alguien que sostiene el amor al extremo, el derecho a vivir como desollada viva o enhebrando uno tras otro momentos supremos en el interior de la familia».

Los a√Īos en sombras


«“¿C√≥mo pudo pasar esto? ¿Por qu√© un hombre como vos se vio llevado por sus demonios tan lejos, a tanta profundidad? Una pregunta absurda sobre todo viniendo de m√≠. S√© mejor que nadie lo que puede retroceder un alma y destrozar una mente. Lo que arrastra a los hombres hacia la oscuridad.” (Batman dos caras, crimen y castigo)

Bruce Wayne es un hombre disfrazado de murciélago, con una capucha que le cubre hasta la mitad del rostro, con endijas en los ojos, orejas y barbilla puntiagudas. El traje es una enorme capa azul o gris con terminaciones triangulares. En el pecho brilla la insignia de un murciélago. Batman es un hombre oscuro con un cinturón amarillo y una cuerda para colgarse y andar por los aires.
¿Por qu√© un murci√©lago? En la historia se repetir√° una y otra vez la escena nocturna de un murci√©lago que rompe los cristales de la ventana de una habitaci√≥n. Batman, que as√≠ se llama el hombre disfrazado, ser√° un caballero destinado a una cruzada contra el delito y el mal. En 1939 naci√≥ un comic que narraba sus aventuras pero tambi√©n empez√≥ a desarrollarse un √≠cono que se fue construyendo durante 70 a√Īos en una gran variedad de historietas, series animadas, series televisivas y pel√≠culas». (Este es el comienzo de la nota La ca√≠da del murci√©lago de Carmen Cuervo, publicada en el n√ļmero 21 de revista La otra).
«En junio de 1938, Superman apareci√≥ en la revista Action Comics, lo que gener√≥ un √©xito en ventas y el nacimiento de un nuevo g√©nero: "el heroico". Fue as√≠ que la divisi√≥n de National Publications (que luego fue DC Comics) solicit√≥ a j√≥venes escritores y dibujantes que profundizaran en ese estilo de comic para crear personajes que compitieran con el hombre de acero. Por eso, Bob Kane, quien ya ten√≠a una carrera en el mundo del noveno arte, convoc√≥ al escritor Bill Finger, para ense√Īarle los primeros bocetos de The Bat-man. El personaje parec√≠a una copia de Superman. Finger sugiri√≥ unos cambios radicales en su aspecto». (Este es el comienzo de la nota Los a√Īos entre las sombras de Juan Manuel Castro, publicada en el n√ļmero 21 de La otra).

miércoles, 29 de julio de 2009

Seducción


¿Qu√© ama el amor? El Infinito.
¿Qu√© teme el amor? Los l√≠mites.
S√łren Kierkegaard, Diario de un Seductor


por Liliana Pi√Īeiro
Si tomamos como referencia que toda seducci√≥n incluye un m√°s all√°, algo del orden del secreto que se resiste a ser revelado, podr√≠amos abordar el documental Marta Argerich, Conversaci√≥n nocturna, que Georges Gachot realizara en el a√Īo 2002 sobre la personalidad y la obra de la gran pianista argentina, bajo este aspecto.

Tan disfrutable como asistir a uno de los conciertos de Argerich, este documental hace hincapi√© en el milagro de la m√ļsica, que parece renovarse a cada momento. Gachot re√ļne algunas filmaciones de archivo: interpretaciones de distintos a√Īos (la primera, en 1957, donde ya se advert√≠a la precocidad de su talento) van apareciendo junto a un ensayo de 2001. Entre otros grandes compositores, se escucha a Piazzolla, Liszt, Ravel: toda la belleza se agolpa en los o√≠dos.

Pero algo pasa con la imagen. En primer plano, Argerich va desplegando una seducci√≥n irresistible. A trav√©s de su relato de recuerdos, de sus an√©cdotas con los maestros y con el p√ļblico, advertimos cierta picard√≠a en los ojos, alguna carcajada gozosa: ella revela y vela, al mismo tiempo, sus dones. Nos habla de su intimidad con Schumann, fantasea con los celos de algunos compositores si los interpreta juntos. Se trata del ejercicio de una pasi√≥n, que la c√°mara sabe mirar. Las manos sobrevuelan el piano, el rostro se transfigura de placer: a fuerza de intensidad, el espectador se siente convocado a ser testigo de una relaci√≥n amorosa.



Y como todo amor tiene sed de infinito, el documental juega su propuesta en el terreno de la seducci√≥n. Deja que Argerich esquive, de alg√ļn modo, los l√≠mites de la biograf√≠a y sostenga para siempre el secreto de su arte, dej√°ndonos fascinados, como buenos amantes, con el deseo abierto a m√°s y mejor m√ļsica.

martes, 28 de julio de 2009

Uh, terminé de escribir un libro


por oac

Acabo de eso. Después, otro día, les cuento con más detalle. Pero el asunto es que into the black, y esperando ver si aclara, acabo de escribir este párrafo, con el que concluye un libro:

"El análisis de la experiencia amorosa encuentra en Las obras del amor una sutileza y una profundidad que no se pueden suplir mediante una breve síntesis. Pero se hace evidente que esta problemática es un punto de confluencia de toda la obra kierkegaardiana. No es que este libro resuelva todos los dilemas que en el resto de la obra de Kierkegaard quedan como asuntos pendientes, porque el amor al prójimo no alcanzaría la densidad que presenta aquí si no fuera porque en las llamadas obras estéticas el autor ha explorado el callejón sin salida de la angustia ante la nada, la finitud, el enamoramiento, el tedio, las reglas comunitarias, el egoísmo, la desesperación y la percepción del sinsentido de la existencia. No es para anular esta problemática de la finitud que se apela a una sencilla fórmula del amor. La obra kierkegaardiana despliega todo el repertorio de los motivos por los cuales hay que desesperarse y deja en manos del lector la posibilidad de encontrar una puerta que estará abierta sólo para él o que se cerrará para siempre".

Uhmmm. No sé si está bien, pero sé que ya está.

Ya est√°.

La cosa negra

lunes, 27 de julio de 2009

All the flowers that you planted in the backyard, all died when you went away



Han pasado siete horas y quince días
desde que te llevaste tu amor.
Salgo todas las noches y duermo todo el día
desde que te llevaste tu amor.
Desde que te fuiste puedo hacer lo que quiera.
Puedo ver a quien yo elija.
Puedo cenar en un restaurant caro
pero nada,
dije nada, puede quitar esta tristeza,
porque nada se compara,
nada se compara a ti.

Hay tanta soledad sin ti aquí,
como un pájaro sin una canción.
nada puede detener estas l√°grimas solitarias que caen.
Dime, nene, ¿en qu√© me equivoqu√©?
Podría abrazar a todos los chicos que veo,
pero sólo me recordarían a ti.
Fui al médico, adivina qué me dijo,
Adivina qué me dijo.
dijo: querida, deberías divertirte,
no importa lo que hagas.
Pero él es un tonto
porque nada se compara,
nada se compara a ti.

Todas las flores que plantaste
en el jardín,
todas murieron cuando te fuiste.
sé que vivir contigo a veces fue difícil.
pero estoy dispuesta a intentarlo una vez m√°s
porque nada se compara,
nada se compara a ti.

domingo, 26 de julio de 2009

Pourquoi Prince?




- Acaba de sacar un CD triple (o quiz√° tres CDs simples):

MPLSound + Lotus Flower + Elixir

- Es el m√ļsico popular que podr√≠a ser descripto aproximadamente mediante la f√≥rmula:

sexy Duke Ellington
+ acid James Brown
+ black Sgt Pepper
+ tecno Jimmy Hendrix
+ Michael Jackson alive = Prince

- Les ense√Ī√≥ c√≥mo sonar a todos los m√ļsicos negros que hoy suenan bien.

- En un minuto de una canci√≥n suya hay m√°s m√ļsica que en casi toda la discograf√≠a editada en los a√Īos 80 + 90.

- Humille, maestro!

- Hizo esta canción:

Have U ever been so lonely
That U felt like U were the
Only one in this world?

Have U ever wanted 2 play
With someone so much U'd take
Any one boy or girl?

Anna Stesia come 2 me
Talk 2 me, ravish me
Liberate my mind
Tell me what U think of me
Praise me, craze me
Out this space and time

Between white and black, night and day
Black night seemed like the only way...
So I danced

Music late, nothing great
(Music late, nothing great)
No way 2 differentiate
I took a chance

Gregory looks just like a ghost
And then a beautiful girl the most
Wets her lips 2 say

"We could live 4 a little while
If U could just learn 2 smile
U and I could fly away, fly away."

Maybe, maybe, maybe I could learn 2 love
I mean the right way, I mean the only way
Perhaps U could show me, baby (show me, baby)

Anna Stesia come 2 me
Talk 2 me, ravish me
Liberate my mind

Maybe, maybe, maybe I could learn 2 love
If I was just closer 2 somethin' (closer)
Closer 2 your higher self
I don't know
Closer 2 heaven (Maybe)
closer 2 God (closer to God)

Save me Jesus, I've been a fool
How could I forget that U are the rule
U are my God, I am Your child
From now on, 4 U I shall be wild
I shall be quick I shall be strong
I'll tell Your story,
no matter how long

We're just a play in Your master plan
Now, my Lord I understand
(I understand)

Love is God, God is love
Girls and boys love God above


Que se puede escuchar ac√°:

Hoy a la noche + canciones de amor de La otra.-radio, FM La Tribu, 88.7.

s√°bado, 25 de julio de 2009

Ponyo, de Hayao Miyazaki

Hija, no puedes ser al mismo tiempo m√°gica y humana



por Carmen Cuervo

Acaba de estrenarse en Buenos Aires la √ļltima pel√≠cula del director japon√©s, realizada en el a√Īo pasado. Se me ocurren algunos pensamientos que escribo quiz√°s demasiado r√°pidamente.

La historia cuenta la existencia de un pez rojo con rostro de ni√Īa que se transforma en una ni√Īa humana que se transforma en pez rojo que se transforma en ni√Īa hasta que la mutaci√≥n se detiene. Cuando es pez tiene los mismos enormes y redondos ojos que cuando es ni√Īa (ojos japoneses de anim√©). Cuando es humana tiene patas de pollo en lugar de pies, pero tambi√©n tiene manos y pies humanos. Las im√°genes se encadenan y tienen sentido pero no se pueden contar con palabras.

La magia consiste en la transformación constante, inasible. La lógica humana indica que la transformación tiene que detenerse, que las cosas no pueden cambiar así, tan rápido. La película es mágica y no tiene ataduras humanas, porque está dirigida hacia la mirada infantil y los chicos son casi humanos pero no completamente humanos. Pero, de todos modos, hasta el final, la magia y la lógica humana seguirán luchando por prevalecer.

La naturaleza tampoco es humana y la naturaleza prolifera en esta película. Está el fondo del mar con todas las especies incluso aquellas que no podemos imaginar, miríadas de peces, algas, cangrejos... El mar que cambia su forma, que está vivo y se enfurece. Hay una tormenta impresionante. La ciudad entera queda bajo las aguas y la vida sigue, pero uno la ve con la distorsión que el agua produce en los ojos. Hasta la luna ataca con rayos a la tierra y está a punto de producir el fin del mundo.

Cuando alguien atrapa un pez rojo con rostro de ni√Īa sucede una desgracia.

Una anciana advierte sobre la leyenda : cuando alguien atrapa un pez rojo con rostro de ni√Īa sucede una desgracia.



Sosuke, el ni√Īo, encuentra a Ponyo, el pez rojo, y tambi√©n encuentra su destino. Inmediatamente los dos seres se declaran su amor. A partir de entonces Sosuke tiene una responsabilidad, una ocupaci√≥n, cuidar de “ella”.

Pero sucede la desgracia. La película termina y la magia desaparece. Un final por demás humano después de todo.

viernes, 24 de julio de 2009

La cara oculta de Manuel Puig


por Martha Silva

El notable autor de The Buenos Aires Affair, por la que debi√≥ exiliarse antes de la instauraci√≥n de la dictadura militar de 1976, tiene adem√°s de novelas y guiones en cantidad, una serie de obras de teatro que muestran un aspecto poco conocido de su personalidad art√≠stica. Esto no es extra√Īo, ya que una de las facetas m√°s destacadas de su producci√≥n fue precisamente lo dialectal: ten√≠a un preciso manejo dramat√ļrgico de la palabra. Lo que su p√ļblico no ignora es que existi√≥ El beso de la mujer ara√Īa, una novela que lleg√≥ a la pantalla de Hollywood.



No es tan conocido que Puig coleccionaba filmes en video. De uno de sus 4000 videos escogi√≥ la bell√≠sima Cat People (La mujer pantera), una verdadera obra maestra en blanco y negro de Jacques Tourneur, quien sol√≠a realizar esas joyas de clase B. En la versi√≥n dramat√ļrgica de esta novela, realizada el mismo Puig, Cat People ser√° el nudo del relato que uno de los personajes presos le hace al otro durante su cautiverio, con el fin de entretenerlo y, de paso, seducirlo. La idea central de este drama es la relaci√≥n que se entabla entre dos seres muy diferentes en un contexto represivo. En la pel√≠cula norteamericana (dirigida por H√©ctor Babenco), dos grandes actores se hicieron cargo de los papeles del preso com√ļn y del preso pol√≠tico: William Hurt y Ra√ļl Juli√°. La versi√≥n teatral de esta obra se est√° representando actualmente en un teatro del Abasto, con gran √©xito.


Pero hay otras obras teatrales de su autor√≠a. Una muy conocida es El misterio del ramo de rosas, que fuera protagonizada por Anne Bancroft –la c√©lebre Se√Īora Robinson de la pel√≠cula El graduado. En nuestro pa√≠s la obra fue representada en el a√Īo 2006, con Cristina Banegas y Dominique Sanda en los roles de paciente y enfermera respectivamente.

Puig incursion√≥ tambi√©n en el g√©nero policial –de una negrura llevada al l√≠mite- en Bajo un manto de estrellas, que no es dif√≠cil imaginarla dirigida por Javier Daulte, por la complicada e imaginativa puesta en escena que requiere.

Testigo de su nostalgia permanente por su país de origen, al que nunca regresó, es una versión inusual de pasajes de la vida de Carlos Gardel titulada Gardel, uma lembranca, melodrama con tangos escrito en Brasil. Allí su imaginación lo lleva a un supuesto amor del cantante, frustrado por su accidente fatal en Medellín.


Existen otras piezas, casi todas representadas en el exterior, como por ejemplo Triste golondrina macho, que fluct√ļa entre lo g√≥tico y la atm√≥sfera de cuentos de hadas; tambi√©n Un esp√≠a en mi coraz√≥n, parodia que rescata los g√©neros populares del espect√°culo, ubicada en la √©poca del tango Rosicler (Me llamaban Rosicler/ como el primer rayo del d√≠a). Esta obra contiene evidentes gui√Īos a un p√ļblico vern√°culo y, al introducir un robot y cient√≠ficos nazis en un √°mbito de delirante comicidad, se aleja del realismo m√°s que nunca, lo cual la torna tremendamente actual.

A M√©xico, quiz√°s el lugar que m√°s amara en su largo exilio, le dedic√≥ dos comedias musicales, g√©nero que tambi√©n cultiv√≥ con pericia. Uno de ellos se llam√≥ Amor del bueno, un homenaje al compositor Jos√© Alfredo Jim√©nez, por ende plet√≥rico de boleros. El otro musical es Muy se√Īor m√≠o, un verdadero reservorio de canciones y de gracia, con toda la est√©tica de la √©poca de Jorge Negrete.

En 2010 se cumplir√°n 20 a√Īos de la muerte de Manuel, lo que incrementar√°, sin duda, las investigaciones que se realizan en torno a su obra, en el mundo entero.

(El material citado se consigue en librerias, con el tomo recientemente editado: Manuel Puig, Teatro reunido. La obra El beso de la mujer ara√Īa se representa en el teatro El Cubo, Zelaya 3053).

jueves, 23 de julio de 2009

Fragmentos del discurso amoroso



No sólo de amor al prójimo vive el hombre. También está esa otra forma: vacilante, insidiosa, insistente, mortífera, divertida y maldita que es el amor enamorado (eso que Kierkegaard llama "amor estético).


 1) ¿Has amado alguna vez por la simple belleza del gesto? ¿has mordido ya la manzana con todos los dientes por el sabor del fruto, su dulzor y su c√°scara? ¿Te lo perdiste muchas veces? S√≠, ya he amado por la simple belleza del gesto. pero la manzana estaba dura, y me romp√≠ los dientes. Esas pasiones inmaduras, esos amores indigestos, me han asqueado a menudo. Los amores que duran hast√≠an a los amantes y sus besos demasiado maduros, nos pudren la lengua. Los amores pasajeros tienen f√ļtiles fiebres y su beso demasiado verde nos lastima los labios. Ya que al querer amar por la simple belleza del gesto, el gusano de la manzana se nos desliza entre los dientes. nos corroe el coraz√≥n, el cerebro y el resto. Nos vac√≠a lentamente. Pero a los que osan amar por la simple belleza del gesto, ese gusano de la manzana, que se les desliza entre los dientes les embalsama el coraz√≥n, el cerebro y no les deja su perfume dentro. Los amores pasajeros hacen f√ļtiles esfuerzos. Sus caricias ef√≠meras nos cansan el cuerpo. Los amores que duran hacen a los amantes menos bellos. Sus caricias, al desgastarse, le dan la raz√≥n a nuestra piel.  



 2) Es hielo abrasador, es fuego helado, es herida que duele y no se siente, es un so√Īado bien, un mal presente, es un breve descanso muy cansado. Es un descuido que nos da cuidado, un cobarde con nombre de valiente, un andar solitario entre la gente, un amar solamente ser amado. Es una libertad encarcelada, que dura hasta el postrero paroxismo, enfermedad que crece si es curada. Este es el ni√Īo Amor, √©ste es tu abismo. ¡Mirad cual amistad tendr√° con nada el que en todo es contrario de s√≠ mismo! 3)

"C√°sate, te arrepentir√°s; no te cases, tambi√©n te arrepentir√°s; te cases o no te cases, en ambos casos te arrepientes. R√≠ete de las locuras del mundo, te arrepentir√°s; llora por ellas, tambi√©n te arrepentir√°s; te r√≠as de las locuras del mundo o llores por ellas, en ambos casos te arrepentir√°s; o bien te r√≠es de las locuras del mundo o bien lloras por ellas, en ambos casos te arrepientes. Conf√≠a en una joven, te arrepentir√°s; no conf√≠es en ella, tambi√©n te arrepentir√°s; o bien conf√≠as en una joven o bien no conf√≠as en ella, en ambos casos acabas arrepinti√©ndote. Cu√©lgate, te arrepentir√°s; no te cuelgues, tambi√©n te arrepentir√°s; te cuelgues o no te cuelgues, en ambos casos te arrepentir√°s; o bien te cuelgas o bien no te cuelgas, en ambos casos acabas arrepinti√©ndote. Esto, se√Īores m√≠os, es la quintaesencia de toda sabidur√≠a".

Palestinos e israelíes

El conflicto de Medio Oriente en el cine



por Daniel Cholakian

"Hacia 2005, la intenci√≥n estadounidense de constituir un modelo de dominaci√≥n estatal permanente en Irak parec√≠a fracasar. Esto gener√≥ grietas en su pretensi√≥n hegem√≥nica. M√°s all√° de la fuerza militar, EEUU no pudo imponer un nombre y un sentido √ļnico a las diversos actores de la regi√≥n. Lo que no lograron fue imponer la idea de que toda resistencia iraqu√≠ se concentraba en Al Qaeda, ni establecer entre esta organizaci√≥n y Hezbollah o Hamas una identidad √ļnica y con ello diluir todas las otredades existentes. Esto se hizo particularmente evidente durante la invasi√≥n israel√≠ al L√≠bano.

"Entre esas fisuras en la hegemon√≠a discursiva, apareci√≥ el sujeto palestino, como un particular dentro de ese universal demonizado, como una identidad diversa entre tanto demonio indefinido. Y aunque aqu√≠ analizamos tal aparici√≥n en el cine, este no fue en el √ļnico espacio donde la misma se consum√≥.

"Hanna Arendt desarroll√≥ el concepto de aparici√≥n en relaci√≥n con la vida pol√≠tica. Con cada nacimiento, un ser diverso aparece frente a los otros siendo a la vez similar y diferente a ellos. El momento clave es aquel en que un grupo de humanos dice ‘nosotros’. En esa operaci√≥n de creaci√≥n de identidad y diferenciaci√≥n se enuncia el conflicto. En la medida en que grupos con identidades diversas establezcan relaciones entre ellos, en un marco donde se incluya la posibilidad de di√°logo, esas relaciones ser√°n relaciones pol√≠ticas. Para que un grupo humano pueda constituirse en ese espacio de aparici√≥n, es esencial hacerse visible ante los dem√°s.



"Si la aparici√≥n funciona como inicio de lo pol√≠tico, es evidente que el cine es un espacio privilegiado para esas apariciones. A partir de 2003 se han producido una importante cantidad de pel√≠culas en las que los palestinos asumen el lugar del emisor. All√≠ “aparecen”, en tanto pronuncian el “nosotros” arendtiano. Su misma aparici√≥n constituye una praxis pol√≠tica. Recuerdo a Edward Said: “En el plano internacional, cuando Palestina intenta narrar su historia y contar en t√©rminos dram√°ticos y cre√≠bles su historia interrumpida y su relaci√≥n con la historia de Israel, se le ataca sistem√°ticamente. Nunca ha habido una pel√≠cula importante sobre Palestina”. Frente a una larga lista de t√≠tulos de origen norteamericano que desde anta√Īo profundizan la indiferenciaci√≥n del “√°rabe terrorista”, hacia 2003 comienzan a distribuirse a nivel mundial pel√≠culas donde esa tendencia universalizante es claramente contradicha. A una operaci√≥n hegem√≥nica, se le opone una contra-hegem√≥nica. El impacto de esta aparici√≥n se evidencia en el hecho de que Domicilio privado llegara a ser candidata al Oscar, aunque finalmente fuera rechazada por cuestiones reglamentarias; Para√≠so ahora fue finalista en la candidatura, adem√°s de ganar el Globo de Oro". (Fragmento de la nota "La «aparici√≥n» de los palestinos en el cine como praxis pol√≠tica", publicada en el n√ļmero 21 de revista La otra)




por José Miccio

"En su celebrado autorretrato, Godard descubre una secreta simpat√≠a entre la estrella de David y una tecnolog√≠a de audio (el est√©reo). Especula, entonces, con un tri√°ngulo que se despliega dos veces: los nazis lo habr√≠an proyectado sobre el pueblo jud√≠o y luego el estado de Israel lo habr√≠a hecho sobre Palestina. Esta geometr√≠a volcada sobre la vida pol√≠tica certifica una equivalencia que es motivo de disputa permanente; por esta raz√≥n, Sivan y Khleifi [los directores del film Ruta 181] la asumen hasta el esc√°ndalo. As√≠, mueven las piezas, y ponen a Palestina en el lugar del pueblo jud√≠o y a su pel√≠cula en el lugar de Shoah. El cartel con que Lanzmann empieza su trabajo refiere la instalaci√≥n de colonos alemanes en zonas polacas y el cambio de top√≥nimos propio de las conquistas: Chelmno se convierte en Kulmhef, Lodz en Litzmannstadt, Kolo en Warthbr√ľcken. En los primeros minutos de Ruta 181, los directores insisten en hacer preguntas sobre los nombres de los lugares que visitan: Masmiye se ha convertido en Bnei Re’em, Qastina en Qiryat Mal’achi; el borrado de esos signos se resume en las palabras de una mujer √°rabe: “cambian todos los nombres”. En una gran escena, Lanzmann envuelve en travellings una f√°brica y hace que la marca de un cami√≥n -Saurer– ocupe la pantalla; edita esas im√°genes con la lectura –a su cargo– de un documento nazi que promueve algunos cambios t√©cnicos para los veh√≠culos que se usan como c√°maras de gas. Su intertexto en Ruta 181 es la visita que hacen los directores a la f√°brica que vende a Israel el alambre –que ning√ļn otro Estado usa, “tal vez por razones humanitarias”- para sus l√≠neas de demarcaci√≥n. Los polacos de Lanzmann, que ocupan las casas jud√≠as y a quienes el director pregunta por sus due√Īos anteriores, se convierten en los jud√≠os de Sivan, que ocupan las casas √°rabes y a quienes tambi√©n se les pide que hablen del pasado. Con la historia del gueto palestino de Lod se asocian las pol√≠ticas de Israel con las pol√≠ticas nazis. As√≠, una y otra vez, una imagen convoca a otra. Pero la correspondencia que –debido a la fama de su modelo– se destaca por sobre las dem√°s es la que se establece con la escena de Shoah protagonizada por el peluquero de Treblinka. Quien habla mientras usa las tijeras es ahora un palestino. Acusa, primero, a un general israel√≠ de mentir en sus libros: la poblaci√≥n de Lod no se retir√≥ por su cuenta; fue masacrada. Cuenta, enseguida, de casas confiscadas, robos y violaciones. Y luego, de c√≥mo fue obligado a cremar los cad√°veres de trescientas personas de su pueblo. La escena en realidad condensa dos testimonios de Shoah: visualmente, el del mencionado peluquero; verbalmente, el del hombre que trabajaba en los hornos de Auschwitz. En el cierre de este fragmento, tres planos de rieles -como los que Lanzmann filma hasta el dolor en el presente de Auschwitz- subrayan esto √ļltimo.

"Remisiones tan sistem√°ticas convierten al palestino en el jud√≠o del jud√≠o. «No hay que comparar sino lo que es comparable», advert√≠a Vidal-Naquet en un libro que Sivan seguramente conoce. Daba este ejemplo, entre otros: «…la expulsi√≥n de los palestinos no puede compararse con la deportaci√≥n nazi, y la matanza de Deir-Yassin por parte de los hombres del Irgpun y del grupo Stern (9 y 10 de abril de 1948) puede asimilarse a Oradour pero no a Auschwitz»". (Fragmento de la nota "Eyal Sivan. A contrapelo", publicada en el n√ļmero 21 de revista La otra)

miércoles, 22 de julio de 2009

Las canciones de amor: Prince


Este domingo en La otra.-radio. FM La Tribu, 88.7. A la medianoche.

Doubts of our conviction
Follow where we go
And when the world's compassion
Ceases still I know
4 your every touch I
Thank U so much
4 your every kiss I
I wish U love
I wish U heaven
I wish U heaven.

If I see 11
U can say it's 7
Still I wish U heaven
I wish U love
I wish U heaven
I wish U heaven.

martes, 21 de julio de 2009

Día mundial del enemigo




por oac

Evidentemente Nietzsche tiene un problema con Cristo que no termina de reducirse a su muy proclamado anticristianismo. Es interesante notar el esfuerzo de pensamiento que el querido Federico dedica a tratar de resolver el asunto. Su Zaratustra es un remedo neo-religioso construído en gran parte en base a inversiones de frases evangélicas. Incluso Ecce Homo cita, desde su título, un pasaje del Nuevo Testamento (Juan 18-29):

“Sali√≥ entonces Pilatos fuera donde ellos y dijo: ¿Qu√© acusaci√≥n tra√©is contra este hombre? (en la versi√≥n latina: “ecce homo”).

Cuando pocos meses antes de su colapso Nietzsche cree que ha llegado el momento de presentarse ante el mundo, decir qui√©n es y cu√°l es su misi√≥n, dice "Ecce Homo" para hablar de s√≠ mismo, asumiendo simult√°neamente las identidades de Pilatos y de Cristo. ¿Una broma?

Unos a√Īos antes hab√≠a escrito As√≠ habl√≥ Zaratustra, donde opone el amor al lejano al amor al pr√≥jimo predicado por Cristo. Dice Zaratustra en “Del amor al pr√≥jimo”:

“Vosotros os apretuj√°is alrededor del pr√≥jimo y ten√©is hermosas palabras para expresar ese vuestro apretujaros. Pero yo os digo: vuestro amor al pr√≥jimo es vuestro mal amor a vosotros mismos.

"Hu√≠s hacia el pr√≥jimo huyendo de vosotros mismos, y quisierais hacer de eso una virtud: pero yo penetro vuestro «desinter√©s».

"¿Os aconsejo yo amor al pr√≥jimo? ¡Prefiero aconsejaros la huida del pr√≥jimo y el amor al lejano!”.

¿Se trata de una verdadera inversi√≥n del mandato cristiano? ¿Contradice Zaratustra a Cristo? En apariencia. Nietzsche hace un juego de opuestos entre el pr√≥ximo y el lejano en un sentido espacial -el que est√° cerca y el que est√° lejos-, y parece que con esto da por abolido el mandato mediante una sencilla inversi√≥n. ¿Se sale de la √≥rbita cristiana al hacer este juego ingenioso entre lo lejano y lo cercano? ¿o agota todo su ingenio en una interpretaci√≥n simplificada de las palabras de Cristo? ¿Est√° el pr√≥jimo opuesto al lejano?

Cuando Cristo manda amar al prójimo como a ti mismo está citando un pasaje del Antiguo Testamento; en Levítico 19, 16-18 se puede leer:

No and√©is difamando entre los tuyos; no demand√©s contra la vida de tu pr√≥jimo. Yo Yaveh. No odi√©s en tu coraz√≥n a tu hermano, pero corrige a tu pr√≥jimo, para que no te cargues por pecado por su causa. No te vengar√°s ni guardar√°s rencor contra los hijos de tu pueblo. Amar√°s a tu pr√≥jimo como a ti mismo”.

En ese pasaje, el AT parece referirse a una relaci√≥n de proximidad: “los tuyos”, “tu hermano”, “los hijos de tu pueblo”. Amar al semejante, al amigo, al hermano, al que es como yo, en suma. ¿Esto implica que la necesidad de amor se agota en los “m√≠os”, los cercanos, los pr√≥ximos? Se tratar√≠a entonces de un amor de preferencia, prefiero a mi hermano antes que a un desconocido, prefiero al hijo de mi pueblo antes que al extra√Īo, a mi amigo antes que a mi enemigo. As√≠ el pr√≥jimo ser√≠a alguien a quien tengo que amar por su cercan√≠a y por su semejanza conmigo.

Pero unos renglones m√°s abajo (19, 33-34) en el mismo texto del AT, la cosa se complica:

Cuando un forastero resida junto a ti, en vuestra tierra, no lo molest√©is. Al forastero que reside junto a vosotros, le mirar√©is como a uno de vuestro pueblo y lo amar√°s como a ti mismo, pues forasteros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto”.

Ahora se trata de amar al forastero como a uno de los tuyos. Uno podr√≠a entender que esa obligaci√≥n radica en que el forastero ahora “reside junto a vosotros”, es decir, que se ha vuelto un vecino y que, en raz√≥n de esa vecindad, ahora est√° cerca y por eso se lo debe amar. Sin embargo, el motivo que alega Yaveh es que “forasteros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto”. Es decir: que la raz√≥n para amarlo no ser√≠a exactamente la cercan√≠a en que se encuentra el forastero, sino el hecho de que forasteros somos, o al menos podr√≠amos ser, todos.

Pero en el Nuevo Testamento estas relaciones de proximidad y lejan√≠a se complican de una manera inaudita. Hasta podr√≠amos decir: se alteran. Jes√ļs vuelve sobre esas antiguas palabras pero trastorna los significados lineales de proximidad y lejan√≠a, introduce la ajenidad entre los que se encuentran cerca, la extra√Īeza entre los conocidos, la discordia entre los parientes y el amor entre los enemigos. ¿Niega de esta manera lo que dec√≠an las escrituras antiguas? M√°s bien dir√≠a que hace estallar, mediante el uso de paradojas, el sentido habitual de estas palabras:

Mateo 10, 34-36: “No pens√©is que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada. S√≠, he venido a enfrentar el hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; y enemigos de cada cual ser√°n los que conviven con √©l”.

El cercano, el hermano, el próximo se han vuelto de pronto enemigos.

Y en Mateo 5, 43-47 está el pasaje que más cuestiona la interpretación espacial que hace Nietzsche de la projimidad como proximidad:

“Hab√©is o√≠do que se dijo: Amar√°s a tu pr√≥jimo y odiar√°s a tu enemigo. Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan para que seais hijos de vuestro Padre celestial. Que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si am√°is a los que os aman, ¿qu√© recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo tambi√©n los publicanos? Y si no salud√°is m√°s que a vuestros hermanos, qu√© hac√©is de particular? ¿No hacen eso mismo los gentiles?”.



No le alcanza con mandar a amar al enemigo, también necesita abolir los parentezcos familiares:

Mt 12, 46-50: “Todav√≠a estaba hablando a la muchedumbre, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera y trataban de hablar con √©l. Alguien le dijo: «oye, ah√≠ afuera est√°n tu madre y tus hermanos que desean hablarte». Pero √©l respondi√≥ al que se lo dec√≠a: «¿Qui√©n es mi madre y qui√©nes son mis hermanos?». Y extendiendo su mano hacia sus disc√≠pulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. Pues todo aquel que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre»”.

As√≠ que la cosa es un poco m√°s compleja que la mera necesidad de amar al pr√≥ximo, al vecino, a ese contra el cual estamos diariamente apretujados. Nietzsche denuncia la hipocres√≠a y la cobard√≠a que usualmente encierra esta bondad para con los tuyos: “Hu√≠s hacia el pr√≥jimo huyendo de vosotros mismos, y quisierais hacer de eso una virtud: pero yo penetro vuestro «desinter√©s».” Hace bien Nietzsche en sospechar de ese presunto desinter√©s que es huida de s√≠ mismo. Pero est√° lejos con esas palabras de haber cuestionado lo que dice Cristo.

El gran Friedrich Nietzsche le da vueltas y vueltas al asunto y se siente atraído por una salvaje y azul lejanía que termina por desquiciarlo.

En diciembre de 1888 empieza a mandar cartas extra√Īas a sus amigos: se propone organizar una liga de las naciones contra Alemania y derrocar al rey. Quiere poner fin a tantos siglos de locura criminal. El 3 de enero del 89 le escribe a una amiga:

“El mundo entero est√° transfigurado, dado que Dios est√° en la tierra. ¿No ven que todos los cielos se alegran? Acabo de tomar posesi√≥n de mi reino, arrojo al Papa en la c√°rcel y hago fusilar a Bismark.”

Y al día siguiente, le escribe una carta a su amigo danés Georg Brandes, el mismo que le había recomendado que leyera los libros de Kierkegaard. En esa carta Federico escribe:

“Despu√©s de haberme descubierto, no es gran cosa el encontrarme, ahora lo dif√≠cil ser√° perderme”.

Y firma: El Crucificado.

lunes, 20 de julio de 2009

Definitivamente



Un muchacho como yo,
que vive simplemente,
que confía en los demás
y dice lo que siente,
un muchacho como yo
precisa exactamente
una chica como t√ļ
definitivamente.

Una chica como t√ļ,
que sabe lo que espero,
que quiere de verdad
la cosas que yo quiero,
un muchacho como yo
precisa exactamente
una chica como t√ļ,
ah! porque eres diferente.



Un muchacho como yo,
que siempre estuvo triste,
que aprendió a sonreír
cuando t√ļ le sonre√≠ste,
un muchacho como yo
precisa exactamente
una chica como t√ļ
definitivamente.

Un muchacho como yo,
que vive simplemente,
que confía en los demás
y dice lo que siente,
un muchacho como yo
precisa exactamente
una chica como t√ļ
definitivamente
definitivamente
definitivamente.

domingo, 19 de julio de 2009

Is what comes better than what came before?



por Eduardo Benitez

Cat Power caus√≥ un delirio inmediato en el p√ļblico porte√Īo el jueves pasado en el Gran Rex. Qued√≥ demostrado que no es la ni√Īa fr√°gil y t√≠mida que, ella misma siempre acostumbra contar, sol√≠a ser en los comienzos de su carrera. Dej√≥ el alma en un recorrido de canciones de sus mejores discos: The Greatest, Moon Pix , Your Are Free. E incluso present√≥ temas de su √ļltimo EP (in√©dito en Argentina): una especie de remanente de esa cantera de covers alucinados llamado Jukebox, con canciones de Aretha Franklin y Creedence.



Come with me, my love to the sea, the sea of love.
I want to tell you how much i love you...
Do you remenber when we meet thats the day I knew you won my heart?
I want to tell you how much I love you.
Come with me to the sea of love.
Do you remenber when we meet thats the day i knew you won my heart?
I want to tell you how much i love you.
Come with me to the sea of love.


Algo de todo esto vamos a estar reviviendo el domingo a la medianoche en La otra.-radio / FM La Tribu, 88.7, domingo a la medianoche.

s√°bado, 18 de julio de 2009

El sol

por oac

Hace ya diez a√Īos que conozco a este hombre pero no me canso de verlo. En aquel momento fue algo fulminante para m√≠, a los siete minutos de haberlo visto ya estaba totalmente cautivado por la belleza de que era capaz y s√≥lo quer√≠a volver una y otra vez para encontrar lo mismo, con eso me conformaba.

Pero el asunto es que él volvía a aparecer y nunca era lo mismo. Una cosa fue Madre e hijo, una de las heridas más penetrantes que yo haya experimentado, algo difícil de olvidar para un muchacho como yo, definitivamente.

Pero después vino Moloch y era otra cosa, esa vez estaba muy raro y yo no sabía bien qué se traía entre manos, y tuve que esperar un tiempo para empezar a entender ese lado suyo, más distante, más odioso. Taurus ayudó a comprender su mirada sobre el poder, una de las pocas que tiene algo nuevo para mostrar que no sean lastimosos lugares comunes. Y El sol es la pieza que faltaba, la que le confiere a esta trilogía de los hombres poderosos del siglo pasado un volumen considerable.

Sokurov debe ser el genio vivo, el tipo capaz de desplegar su autor√≠a sin consideraciones secundarias. Hay que revisar el concepto de autor√≠a, no se trata de constantes tem√°ticas como dec√≠a malamente un redactor de El amante en ese programa choronga que lleva el mismo t√≠tulo que la revista. La autor√≠a no tiene nada que ver con constantes tem√°ticas. No es un truquito que sale bien una vez y se empieza a repetir hasta hartar. Esa es una noci√≥n muy est√ļpida de lo que puede ser un autor. Un autor es Fassbinder, que se despliega de una a otra pel√≠cula sin ning√ļn reaseguro. Si uno vio El amor es m√°s fr√≠o que la muerte eso no quiere decir que ya vio La angustia corroe el alma, ni Las amargas l√°grimas de Petra Von Kant, ni Alemania en oto√Īo. Y si vio todas esas, todav√≠a no vio Berlin Alexanderplatz ni Querelle. Y cuando ves Querelle ten√©s que reconfigurar la totalidad de la imagen que has ido construyendo de ese autor, porque el tipo no tiene una unidad dibujada en un papelito antes de ponerse a filmar, la sensaci√≥n que da es que cuando empieza cada pel√≠cula no sabe lo que va a hacer y que quiz√° la haga para no saber, para deshacerse del saber. Hay tanto maestro ciruela que cree que en el arte hay que saber.

Bueno, Sokurov en eso es lo m√°s parecido a Fassbinder. Una invenci√≥n formal despiadada de una pel√≠cula a la otra, Spiritual voices llev√≥ el documental a una l√≠nea de cota desconocida hasta ese momento, pero el tipo estaba perge√Īando mientras tanto El arca rusa. Y claro que hay una unidad, pero es una unidad que hay que pensarla a posteriori, porque de antemano uno no sabe con qu√© se va a encontrar.

La tem√°tica del poder ha ido apareciendo en sus eleg√≠as, las de los estadistas en su momento de intimidad, pero tambi√©n resuena secretamente en el almuerzo en la frontera tadj√≠ en Spiritual Voices y rima con el desayuno de la princesa Anastasia en El arca rusa. Y por eso una pel√≠cula como Moloch (Hitler en su momento declinante) se iba a subtitular "El misterio de la casa de la monta√Īa". No se llam√≥ as√≠, pero la que pas√≥ a llevar ese subt√≠tulo es Una vida humilde, que es otra casa, otra monta√Īa, otro misterio.

¿Es Sokurov un artista de la eleg√≠a? S√≠, pero hasta no ver sus pel√≠culas uno no ha terminado de aprender qu√© puede ser una eleg√≠a. ¿Es un tipo que filma planos secuencias? No, o s√≠, pero no necesariamente. ¿Habla en off? Bueno, muchas veces, pero no siempre. ¿Es un montajista consumado? Eso lo demuestra de vez en cuando, siempre que le resulte necesario. Hace El arca rusa porque dice estar harto del montaje, pero al mismo tiempo est√° filmando obras de un montaje exquisito, preciso, musical, ligero, como Padre e hijo o esta El sol.

Lo √ļnico que les digo es que El sol es un prodigio cinematogr√°fico, un manejo pasmoso de los tiempos, un regocijo de planos, una lecci√≥n de fotograf√≠a digital, un despliegue crom√°tico que no se parece a ninguna otra pel√≠cula ni antes ni despu√©s.

Y el Hirohito de Sokurov, el Dios que present√≥ la renuncia para terminar siendo un hombre, es uno de los personajes m√°s tiernos de toda su filmograf√≠a, mucho m√°s querible que el necio de Lenin o el idiota de Hitler. 

viernes, 17 de julio de 2009

La constitución travesti y Pablo Lezcano en La otra.-radio



Este domingo en La otra.-radio (0:00 hs. del lunes, FM La Tribu, 88.7) viene Sebasti√°n Duarte, miembro del staff de La otra, a hablarnos de su libro reci√©n editado, La constituci√≥n travesti. Sebasti√°n antes hab√≠a publicado Ricky de Flema. El √ļltimo punk, una apasionante biograf√≠a de uno de los grandes mitos del punk rock bonaerense. Para escribir La constituci√≥n travesti estuvo varios a√Īos habitando la vida nocturna en los boliches de Constituci√≥n. El ep√≠logo del libro, escrito por Mosquito Sancineto, dice:

"Quiero recorrer ya esas mismas calles, y, por qué no, también sentirme parte. Sí, la clave es Constitución. En ese particular mundo, que aquí se muestra en crudo, mutando y permutando todo el tiempo, en especial en los estados de ánimo, se registran la violencia, las drogas, la crueldad, la belleza, los cuerpos construidos, el sexo, la clandestinidad del amor, el crimen, el sabor de besos no vendidos. Salta, Europa, el color de piel, las amenazas, la ropa, los labios, los deseos, la prostitución; pero casi todo el tiempo existe la supervivencia como prueba de existencia, como se pueda, como se logre, como se obtenga. La piedad".

Sebasti√°n tambi√©n se encarg√≥ de entrevistar a Pablo Lezcano, el cantante de Damas Gratis, para una nota que sale en el nuevo n√ļmero de La Otra que ya est√° en la calle. Un fragmento de la nota a Lezcano:

- Estuviste internado por cuestiones adictivas durante un par de a√Īos, ¿c√≥mo manejaste tu retorno a la movida tropical?

- Fue mi familia la que me ayud√≥. El tratamiento dur√≥ dos a√Īos y medio. Fue dif√≠cil volver, hasta llegu√© a pensar que se hab√≠a terminado mi cuarto de hora. Iba a tocar y me miraban de otra manera, la gente se mostraba fr√≠a. La cumbia es distinta al rock. En el rock sac√°s un disco malo y tus fans lo compran igual, te la perdonan. En la cumbia, si algo no les cierra, enseguida te mandan al descenso. Ahora yo estoy tranquilo, llevo una vida con menos bardo. Antes esta casa era un quilombo. Llena de gente pasada de merca y todos con armas de fuego. Me pasaba por el forro del orto lo que pensara la gente. Llegaba do√Īa Norma y los pibes se escapaban por los techos. Era tal el descontrol que un d√≠a cay√≥ de golpe un operativo llevado a cabo por el Grupo Halc√≥n. Entraron por las ventanas, rompieron puertas, se pudri√≥ todo.

- ¿Fue ah√≠ cuando ca√≠ste preso y se hizo p√ļblica la noticia?

- S√≠, pero estuve s√≥lo 7 d√≠as encerrado, despu√©s me largaron. Aqu√≠ encontraron armas de guerra declaradas y una que llevaba encima era trucha, afanada. Por esa me guardaron. Igual qued√© escrachad√≠simo. Todo el tiempo la polic√≠a buscaba la vuelta para detenerme. Sal√≠a de mi casa en el auto y a dos cuadras ya el patrullero me deten√≠a. La ten√≠an fija conmigo. Ac√° en Tigre y San Fernando nadie me molesta hoy en d√≠a. Todos me conocen. Claro que siempre hay uno que otro envidioso de mierda. Yo me quedo con la frase de Zambayonny: “Soy Superman, que me chupen la pija”.




El domingo a la medianoche, La constitución travesti y Pablo Lezcano en La otra.-radio.

jueves, 16 de julio de 2009

Final de la m√°s extra√Īa historia del cine jam√°s contada



Raya Martin y Charlie Chaplin este s√°bado a las 19:30 en La Tribu



por oac

Cuando uno sale de ver una pel√≠cula, siempre necesita unos minutos para volver a la tierra. Ya que el cine es una experiencia cercana a lo on√≠rico, se trata de dejarse recapturar por la l√≥gica de la vigilia. M√°s a√ļn si la pel√≠cula que se acaba de ver fuerza los l√≠mites del cine conocido. M√°s a√ļn si se trata, por su hosquedad y su resistencia a las interpretaciones r√°pidas, de algo parecido a una pesadilla. De eso se trata, precisamente, Autohystoria, el tercer largometraje del filipino Raya Martin, la recordada irrupci√≥n del Bafici 2007.

Y bien, en eso de hacer pie andaba yo al terminar Autohystoria cuando al salir de la sala me encontr√© con un Nicol√°s Prividera que luc√≠a m√°s indignado de lo que est√° habitualmente. “A ver, estoy esperando que me digas algo sobre esto que acabamos de ver”. Yo le dije que me hab√≠a acordado de √©l en alg√ļn momento de la primera media hora de la pel√≠cula (lapso abarcado por un travelling que dar√≠a mucho que hablar). En un momento de ese travelling yo pens√© en Prividera, con quien ya hab√≠a tenido un encuentro en el festival de Mar del Plata a la salida de I don’ want to sleep alone, la pel√≠cula de Tsai Ming-liang. En aquella ocasi√≥n, Prividera luc√≠a indignado por lo que consideraba otra muestra de un international style -en el que inclu√≠a a Lisandro Alonso, como representante local de la "franquicia"-, un cine tan da√Īino “en su lobot√≥mica degradaci√≥n del lenguaje y el sentido del cine” como el de Hollywood; quiz√° m√°s da√Īino, ya que no escuch√© a Prividera manifestar una indignaci√≥n parecida acerca de una producci√≥n de Hollywood.

Al final de la de Tsai, Prividera sent√≠a ganas de culpar no tanto al cineasta taiwan√©s como a los que disfrutamos de esa tendencia del cine que a √©l le resulta intolerable (una de las tantas cosas que le resultan intolerables). As√≠ que en esa primera media hora de Autohystoria yo hab√≠a pensado: ¡c√≥mo se pondr√° Prividera si la ve!

De modo que, cuando sal√≠ de la sala y lo vi... ¡con cara de indignado!, supe que el reino de las explicaciones debidas me reclamaba. Y yo no pod√≠a decir mucho m√°s que: “durante la pel√≠cula me acord√© de vos”, ya que necesitaba meditar acerca de la experiencia por la que acababa de atravesar y no ten√≠a un argumento que pudiera calmar a Prividera. Pero eso fue suficiente para que √©l empezara con su ristra de amargos reproches: “ese sistema encontr√≥ una nueva cantera geopol√≠tica a la que explotar, luego de Ir√°n, Corea, Taiwan, en su desesperada busqueda de novedades. Es un estilo internacional que tiene franquicias en cada regi√≥n, incluso en la Argentina, como lo demuestra el caso de, etc., etc., etc.”. Ese fue el comienzo de una larga enemistad.

Mientras camin√°bamos por el pasillo del Hoyts nos cruzamos con Quint√≠n, quien al verme me levant√≥ el pulgar y repet√≠a: “Genial, genial, ¡acabamos de conocer a un cineasta!”. Yo no me hab√≠a expedido ante las demandas de Prividera, s√≥lo hab√≠a balbuceado algo as√≠ como “me parece cuanto menos una posibilidad interesante, dej√°melo pensar”. Pero ante su mirada ya Quint√≠n y yo ya est√°bamos configurando una m√°quina: √©ramos los representantes “de un sistema de legitimaci√≥n que crea y procrea monstruos para justificar su existencia, sin importarle el da√Īo que eso le hace al cine”. Ese fue el comienzo de mi corta amistad con Quint√≠n.

A los pocos metros nos encontramos con uno de los programadores del festival de Mar del Plata que se acopl√≥ a Prividera: “ustedes, no tanto Raya Martin, son un peligro para los j√≥venes cineastas que pueden terminar creyendo, gracias a su pr√©dica, que este es un camino posible para el cine”.

Y bien, yo no eleg√≠ dar esta batalla. Pero las circunstancias volvieron a ponerme como contendiente y no soy de rehuir a mi destino. Entonces me ha tocado levantar la bandera de Autohystoria, de Raya Martin, de un camino posible para el cine, para las j√≥venes generaciones. ¡De pronto soy una agente internacional de fuerzas corrosivas y peligrosas!

Ahora doy paso a mi breve ex-amigo, Q:

"Autohystoria es la historia de las Filipinas en unos diez planos y, posiblemente, el film más audaz de esta edición del Bafici. Una obra maestra, en mi opinión. Escuché decir que en Mar del Plata, la gente se iba de Honor de Caballería, mientras que en Buenos Aires es un gran éxito. Pero me parece que la intolerancia no tiene patria como veremos a continuación. La función de Autohystoria fue, ciertamente, muy movida. Paso a relatar:

"Empieza la pel√≠cula. Pantalla en negro, una cancioncita en off. Corte a un plano de un joven de camisa blanca caminando por una avenida transitada. Es de noche. La filmaci√≥n es en video, en blanco y negro, desde un veh√≠culo que va por la vereda de enfrente. El tipo camina una cuadra, dos cuadras, muchas cuadras. Pasan diez minutos y sigue caminando, atravesando cuadras m√°s iluminadas y otras m√°s oscuras. Parte del p√ļblico (la sala estaba llena) empieza a protestar en voz alta, a aplaudir en broma.

[El relato de Q sigue, media hora despu√©s...] "Corte. Color. Una plaza redonda con un obelisco en el medio. Plano fijo que se extiende a lo largo de varios minutos. El tr√°nsito hace un ruido infernal. El p√ļblico ruge y empieza a abandonar en masa la sala. Un grupo aplaude con sorna desde el centro de la sala. Desde la izquierda, adelante, una voz grita: “C√°llense, hijos de puta.” [Es el propio Q el puteador] Milagrosamente, los revoltosos se callan. Otros se siguen yendo. Corte".

[Y así relata Q la salida al final de Autohystoria] "Salimos de la sala con Castagna y Jorge García. Comparto la euforia con Martín Mainoli, gran cortometrajista y editor de Alonso y de Rejtman. En cambio, a Nicolás Prividera, director de M, la película no le gustó nada. Pienso que Autohystoria no solo habla de la represión en las Filipinas. Bien podría ser sobre la dictadura argentina. Es un film que toma partido por las víctimas. En diez planos. Pero es poco probable que alguien se animara a hacer una película semejante entre nosotros. El mensaje y el sermón serían imprescindibles".

Nicol√°s Prividera se indigna:

"Y si, no me gustó nada. Es más: salí indignado. No con el monstruo, que no tiene la culpa, sino con el Frankenstein que lo creo. Y no me refiero a la película ni al director, sino al sistema (el complejo crítica-festivales) que necesita encontrar Genios ocultos para alimentarse (y legitimarse).

“«Algo est√° pasando en Filipinas», dijo Q cuando nos cruzamos al salir de ver la pelicula. Y lo que esta pasando es previsible: ese sistema encontr√≥ una nueva cantera geopolitica (luego de Ir√°n, Corea, etc.) a la que explotar, en su desesperada b√ļsqueda de novedades. Que no son tales, porque no hacen m√°s que autoconfirmar la vigencia de un «estilo internacional» que puede ser (para el cine independiente) tan da√Īino como el de Hollywood. Que tiene franquicias en cada pa√≠s, e incluso en cada regi√≥n, como demuestra la catalana HONOR DE CAVALLERIA (Y eso no significa que no haya diferencias: al lado de Raya, Serra tiene la elegancia de un John Ford…).

"De la √ļnica dictadura de la que habla AUTOHISTORIA es de la de un sistema de legitimaci√≥n que crea y procrea monstruos para justificar su existencia, sin importarle el da√Īo que eso le hace al cine. Sea porque se se han resignado a su muerte o porque quieren ocultar el cadaver bajo la alfombra…

"Q. describe la pel√≠cula pero no explica por qu√© es una «obra maestra» (si es que tal cosa existe hoy, en el actual «estado de las cosas»…). De todos modos, el problema no es que haya o no obras maestras (hay que acabar con ellas, como ped√≠a -si no recuerdo mal- Artaud), sino que querramos verla en esta pel√≠cula primitiva (en todo sentido).

"Antes la palabra vanguardia evocaba nombres como Bu√Īuel o Vertov, hoy invoca a Raya Martin… As√≠ nos va"- culminaba NP, m√°s indignado que de costumbre.

Eso se discutía el 8 de abril de 2007. Yo sigo pensando básicamente aquello que escribí en ese entonces:

La indignaci√≥n es uno de los sentimientos m√°s sospechables, en cualquier orden de la vida, incluso en el cine. ¿Qu√© dice la indignaci√≥n de un espectador acerca de una pel√≠cula? No mucho, casi nada. En la indignaci√≥n el espectador indignado se mantiene “digno”, del lado del Bien, de un Saber que ya ha determinado de una vez y para siempre qu√© es el cine y que cualquiera que ose simplemente desconocer ese “qu√© es” ser√° arrojado fuera del Bien. Del otro lado hay un Maligno Sistema que intenta hacerle da√Īo al Cine Sabido. Una pel√≠cula puede, por ejemplo, estar m√°s all√° de este sistema de la Dignidad y la Indignidad, del Saber y del Bien. Una pel√≠cula como Autohystoria tambi√©n podr√≠a servir para pensar la indignaci√≥n de los espectadores dignos. Si tiene algo de inaceptable para los indignados profesionales, si a√ļn es posible que una pel√≠cula se vuelva intolerable, si puede ser rechazada como algo peligroso, si se la puede comparar con un monstruo, si despierta odios, entonces vale la pena verla y pensarla.

Yo la vi y la pens√© y me parece que Autohystoria (2007) es un aut√©ntico, √°spero, chirriante, inquietante film de horror del siglo XXI. Por eso me parece la mejor opci√≥n para cerrar esta historia del cine, la m√°s extra√Īa jam√°s contada.

Después, tuve oportunidad de cambiar impresiones sobre el cine de Raya Martin con Jean-Pierre Rehm, delegado general del Fesival Internacional del Documental de Marsella y colaborador habitual de Cahiers du cinéma. Y le pregunté:

- Tanto en Autohystoria como en Possible lovers (la siguiente pel√≠cula de RM) la oscuridad, la aspereza, la estridencia y la incertidumbre parecen conducir a una experiencia terror√≠fica. ¿Puede ser que este horror sea el rasgo m√°s propio de Martin como autor, m√°s all√° de que el tema que toque sea en un caso la historia pol√≠tica de Filipinas y en el otro una historia de amor?

- El comienzo del horror que somos capaces de soportar es la manera como una vez el poeta R. M. Rilke calific√≥ a la belleza- me respondi√≥ Rehm-. Y la belleza no tiene nada que ver con una perspectiva, sino m√°s bien con su capacidad de abarcar en un abrazo generoso tanto la Historia como los as√≠ llamados “destinos privados”. Short film... [la segunda pel√≠cula de Raya] comienza con la hermosa escena en la que esa pareja tiene problemas para descansar, para dormir, y as√≠ la totalidad del film puede ser vista como el sue√Īo que la mujer est√° construyendo a trav√©s de las palabras de su marido. Puede ser la relaci√≥n entre un pa√≠s y sus artistas. De modo que es al mismo tiempo una historia de amor y la Historia pol√≠tica. De hecho, es amor por la Historia, pero un amor que no es abstracto, que es muy sensual, muy f√≠sico, que se vale de las im√°genes no como superficies, sino como cuerpos realmente vivos, sudorosos, activos. Esta es la raz√≥n de que no se trata simplemente de oscuridad, sino de la noche: un tiempo espec√≠fico del d√≠a en el que la gente deambula, sue√Īa, duerme, hace el amor, tiene miedo, ve pel√≠culas, etc. En horas del d√≠a, a√ļn violentamente opuesto a la luz diurna y su firmeza tranquilizadora. La oscuridad no es solamente una met√°fora, un estado de √°nimo, es una noche real que la c√°mara capta (y entonces aparece esa rudeza del video –como si el video pudiera ser usado contra sus prop√≥sitos naturales, haciendo aparecer a la noche como tal; oscura, √°spera, irregular, etc. No ver en la oscuridad, sino ver a la oscuridad misma. Como en alg√ļn viejo film en blanco y negro). Y s√≠, estoy profundamente impresionado por la incre√≠ble ambici√≥n de Raya hacia la √©pica. Tambi√©n en ese horror que t√ļ se√Īalas, √©l est√° muy cerca de la tierra, muy espec√≠fico, como un amante verdadero, aun cuando nosotros perdamos muchos detalles, por falta de informaci√≥n- termin√≥ diciendo Rehm.

Este sábado a las 19:30 Autohystoria en la Tribu, Lambaré 873. En el mismo programa: Easy Street de Charlie Chaplin.

Muy bien


por oac

Finalmente todo salió a pedir de boca y la proyección de Plan B ofreció un marco inmejorable para la presentación de La otra 21. Se podía palpar en el clima que reinaba en un repleto auditorio La Tribu (haciéndole un corte de manga al paranoia influenza style y a la tarde de lluvia). Adentro todo era sonrisas y caricias. Al partir, un beso y una flor, toda la gente se veía feliz por haber disfrutado de tan grato momento. Y la gente era mucha.

Los planetas Tribu, Plan B y La otra se alinearon para dar un buen augurio al nacimiento de este ciclo de 10 pel√≠culas de amor, del que a√ļn quedan 9. La idea est√° puesta: esto no se hace sin amor, se puede hacer sin plata, sin cuit, sin know how, sin barbijos y sin pareja. Pero no sin amor.

Así que gracias a todos los que vinieron.

Y a los que no vinieron que se jodan.

Me voy pero les juro que ma√Īana volver√©.

miércoles, 15 de julio de 2009

Voz d`amor



TIEMPO Y SILENCIO

Una casa en el cielo
Un jardin en el mar
Una alondra en tu pecho
Un volver a empezar.

Un deseo de estrellas
Un latir de gorrion
Una isla en tu cama
Una puesta de sol.

Tiempo y silencio
Gritos y cantos
Cielos y besos
Voz y quebranto.

Nacer en tu risa
Crecer en tu llanto
Vivir en tu espalda
Morir en tus brazos.



Cesaria Evora y Pedro Guerra

Voz d`amor

por Eduardo D. Benitez

Alguna relaci√≥n debe haber entre ese archipi√©lago, esa geograf√≠a imprecisa colmada de islas llamada Cabo Verde y ese g√©nero musical que no ancla sus sentidos en ninguno de los g√©neros que recupera o fagocita; sino que m√°s bien los expande como perdigones, haci√©ndolos concurrir en una experiencia dolorosamente dulce de cuatro minutos promedio llamada morna. El tango, el fado, los choros brasile√Īos eternamente desplegados y tensados por ese decir caboverdiano, por esa amotinada reuni√≥n de violines, violas, guitarras, cavaquinhos y clarinetes.

Cuando este g√©nero se canta, lo hace con toda la potencia de una voz lastimera y elegante a la vez: la voz de Cesaria Evora. Esa impactante dama que hace alg√ļn tiempo visit√≥ Buenos Aires. Tambi√©n conocida como “la diva de los pies descalzos”, esta cantante africana nacida en 1941 tard√≥ varios a√Īos en hacerse conocer, y de esa forma expandir un g√©nero musical que estaba casi destinado a quedar velado para el resto del mundo.

La voz popular cuenta la historia de esta manera: que un m√ļsico caboverdiano radicado en Francia la escuch√≥ cantar en alg√ļn bar desperdigado por alguna calle de Mindelo, que qued√≥ repentinamente prendado e inmediatamente produjo su primer disco en 1988: La Diva aux pieds nus. A partir de ese momento inci√°tico, los discos producidos fueron diecisiete. Un recorrido aluvional que llega hasta la edici√≥n de Radio Mindelo, su disco n√ļmero dieciocho, que recoge sus primeras grabaciones en los a√Īos 60 para la Radio Barlavento, cuando apenas comenzaba a dejar de ser esa adolescente desangelada que cantaba en bares de mala muerte para poder sobrevivir.

De esa infancia sufrida quedan: la experiencia de cantar con asumida resignación al amor, la nostalgia, la noche, el alcohol, en clave de dialecto crioulo; una voz dispuesta a soportar las melodías más melancólicas de la tierra, o también una felicidad que se agita en el centro mismo del cuerpo caboverdiano, cuando la morna se acelera y se convierte en coladeira, ese derivación del género algo más juguetona.

Ir al encuentro de esos ritmos y de esa voz, los que continen discos como Caf√© Atl√Ęntico, Rogamar o Miss perfumado, es hacer un viaje sentimental sin parang√≥n. Un viaje sin pasaje de vuelta.

lunes, 13 de julio de 2009

La otra tapa





¿Cu√°les ser√°n las dos* tapas de La otra 21?
Hasta que reciba la revista de la imprenta, ni yo lo sé.
La revista se presenta el miércoles 15 a las 20:00 hs. en el Auditorio La Tribu (Lambaré 873), con ocasión del estreno de Plan B.

Mientras tanto, ahí van los nombres involucrados en La otra 21 (por orden alfabético).

AQUELE QUERIDO MÊS DE AGOSTO
ARENDT, HANNAH
BARRAQU√Č, JEAN
BATMAN
BENITEZ, EDUARDO
BERGER, MARCO
BORGES, JORGE LUIS
BOULEZ, PIERRE
CASTRO, JUAN MANUEL
CHECKPOINT
CHINASKY, EDUARDO
CHOLAKIAN, DANIEL
COL√ĀS, JORGE
CUERVO, CARMEN
CUERVO, OSCAR ALBERTO
CURTIS, SONNY
DAMAS GRATIS
DELEUZE, GILLES
D√ćAZ, ESTHER
DIOMEDI, MAXIMILIANO
DOMICILIO PRIVADO
DUARTE, SEBASTI√ĀN
FOUCAULT, MICHEL
GACITUA, JUAN FRANCISCO
GODARD, JEAN LUC
GOMES, MIGUEL
HOLLY, BUDDY
IEDVABNI, MANUEL
ISRAEL
KAGEL, MAURICIO
KANE, BOB
LANZMANN, CLAUDE
LEE, ARTHUR
LEZCANO, PABLO
LOVE
MANGIERI, JOS√Č LUIS
MART√ć, LUCAS
MENEGAZZI, DIEGO
MICCIO, JOS√Č
M√öSICA POPULAR URUGUAYA
PALESTINA
PALMA, DANTE
PANDOLFO, PALO
PARADISE NOW
PARADOR RETIRO
PLAN B
QUIROGA, JORGE
ROBIN
ROLDAN, LUCIANO
SAID, EDWARD
SILVA, MARTHA
SILVER, SHELLY
SIN ALIENTO
SIVAN, EYAL
SOLNICKI, GAST√ďN
STRAUSS, BOTHO
VELAZCO, FERNANDO
WAYNE, BRUCE
ZELARAYAN, RICARDO


* Homenaje a revista EL AMANTE

La Tigra, Chaco premiada en Karlovy Vary


por oac

La pel√≠cula argentina La Tigra, Chaco (Federico Godfrid y Juan Sasia√≠n, 2008), una favorita de La otra, acaba de ganar la Menci√≥n Especial del Jurado en el festival de Karlovy Vary. Un alegr√≥n, por el espaldarazo que le da a este hermoso filme, una de las revelaciones del √ļltimo cine argentino. Una pel√≠cula chiquita de presupuesto, con un coraz√≥n enorme. Ojal√° el premio sirva para que se estrene pronto por ac√°, porque merece ser vista por mucha gente. La Tigra, Chaco hace que lo m√°s dif√≠cil parezca sencillo: que una historia de amor, parecida a otras historias mil veces contadas, cobre vida en la pantalla una vez m√°s, que el cine vuelva a enamorarnos, que un beso sea el acontecimiento m√°s importante del universo. Ninguna descripci√≥n de la sinopsis de La Tigra, Chaco podr√≠a lograr este milagro que es de √≠ndole estrictamente cinematogr√°fica.

Que esto suceda en la semana en que La otra presenta en carácter de estreno otra película argentina reciente, Plan B (miércoles 15 a las 20:00 hs. en Lambaré 873), tiene para mí un sabor adicional. Pasa que las encuentro películas hermanas: forman parte de una nueva camada del cine argentino, que empieza a diferenciarse de eso que ya quedó etiquetado como NCA (Nuevo Cine Argentino). Pero la diferencia con la camada anterior no consiste en la consabida ruptura generacional, por la cual cada generación que se incorpora se quiere ganar un espacio vociferando contra la generación anterior, o reaccionando frente a todo lo que la otra tuvo de característico. Más bien parece que el NCA ha ganado una batalla, que logró legitimarse a fuerza de un riesgo artístico, una astucia productiva y una solvencia técnica que verdaderamente renovaron al cine nacional (lo que no quiere decir, por supuesto, que todas las películas que se presentaron bajo esta etiqueta fueran igualmente valiosas).

Si ahora empezamos a vislumbrar una nueva camada (podr√≠amos incluir a Parador Retiro, s√ľden, Una semana solos, La risa y varias otras) no es porque tengan un programa est√©tico compartido, ni intenciones destituyentes respecto de sus antecesores (Lucrecia Martel, Lisandro Alonso, Ezequiel Acu√Īa), sino porque, apoy√°ndose en la credibilidad art√≠stica y la agilidad productiva conquistadas por el NCA, estos nuevos cineastas pueden dedicarse simplemente a hacer su cine, a labrarse una fidelidad a sus deseos, a aguzar una mirada propia: Godfrid, Col√°s, Berger, Solnicki, Murga, Fund no se piensan como un colectivo fundado en un programa est√©tico pol√≠tico (no lo son!) sino que se entregan a hacer su cine sin m√°s pre√°mbulos. Ser√° tarea de cr√≠ticos o historiadores decir si hay entre ellos rasgos art√≠sticos o politicos que los vinculen.


Yo encuentro algunos rasgos comunes entre La Tigra, Chaco y Plan B. Cuentan dos historias de amor sin hacerse ning√ļn rollo ante el dilema cl√°sico vs. moderno; sin complejos de procedencia, no se sienten en la necesidad de posicionarse en una disputa entre escuelas que les resultar√≠a est√©ril. Ensayan una narrativa cl√°sica sin impostar clasicismo y sin quedar atrapadas en clis√©s gen√©ricos. Son naturalmente contempor√°neas porque est√°n pensadas por cabezas de hoy, innovan en la medida en que les resulta imprescindible hacerlo, sin obligaci√≥n de ser "novedosas".

Sin hab√©rselo propuesto, evidencian la impostura de la operaci√≥n Castro/Todos mienten. Yo aqu√≠, aqu√≠ y aqu√≠ expres√© las reservas que me generaba esta operaci√≥n, la de un demasiado calculado "asalto" al NCA en el que sus realizadores y productores (Pi√Īeiro, Moguilansky, Llin√°s) pretendieron erigirse como "lo Nuevo de lo Nuevo", desenterrando una modernidad que era nueva a la altura de Godard, Rivette o Hugo Santiago (¡hace 50 a√Īos!), operaci√≥n alambicada en base a gestos exteriores, a una idea mec√°nica de puesta en escena, a una insolencia representada pero nunca aut√©ntica. Los autores de La Tigra, Chaco y Plan B no quieren ser novedosos, no quieren hacer ruido: quieren hacer cine.

Hay algo m√°s que vincula a estas dos pel√≠culas: estas historias de amor se sit√ļan en una intimidad que no quita lo pol√≠tico. Ambas fluyen en situaciones √≠ntimas, sus personajes tienen que tomar decisiones que parecen √≠nfimas desde el punto de vista de la Historia Monumental, pero que son cruciales para ellos, porque tienen que hacer lo que siempre es lo m√°s dif√≠cil de todo: estar a la altura de sus deseos. Y el deseo es corrosivo aunque no responda a una √©pica revolucionaria: si las parejas protag√≥nicas de ambas pel√≠culas son capaces de erigir su amor en este mundo, van a generar trastornos de todo tipo a su alrededor.

Y este arrojo hacia la intimidad (que el cine argentino casi nunca supo resolver felizmente) descansa, en las pel√≠culas de Godfrid, Sasia√≠n y Berger, en una sorprendente eficacia en la direcci√≥n de actores. Entonces descubro una √ļltima y notable coincidencia, la m√°s inesperada para m√≠: tanto Godfrid y Sasia√≠n como Marco Berger tienen una formaci√≥n teatral. Cada uno de ellos tiene un trayecto hecho en esa disciplina, que se nota √ļnicamente en la organicidad de sus actores. Unicamente quiere decir: lejos de ser pel√≠culas "teatrales", La Tigra Chaco y Plan B basan sus logros art√≠sticos en una pericia espec√≠ficamente cinematogr√°fica: es decir, a fuerza de ritmo y de precisi√≥n en los puntos de vista (tanto narrativo como de c√°mara).

Ojalá La Tigra, Chaco se estrene pronto entre nosotros y, mientras tanto, este miércoles quedan todos invitados al estreno de Plan B.