lunes, 29 de julio de 2019

Salame

La doctrina peronista en el siglo xxi, a 15 días de las PASO: La otra.-radio para escuchar clickeando acá  


El tiempo es veloz. Escena del siglo xxi, para más datos Argentina, dos semanas antes de las PASO. Un importante dirigente político del campo popular, Aníbal Fernández, objeto en 2015 de una infame operación política mediática, que tuvo como benefeciaria directa a María Eugenia Vidal -al cabo pésima gobernadora de la provincia de Buenos Aires, como consecuencia de esa operación- dice algo propio de un salame. Le preguntan a Aníbal si le confiaría sus hijos a Vidal y él dice que no lo haría, que antes se los dejaría al dentista  Barreda.

El tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos: Barreda se hizo notorio hace no tanto por asesinar a su esposa, su suegra y sus hijas, alegando que durante muchos años fue maltratado por ellas. Se convirtió para la sociedad argentina en emblema de algo. Unos cuantos, en su momento, todos ellos machos e incluso machas, aplaudieron a Barreda. Pero el tiempo es veloz. La sociedad atraviesa un proceso de avance de la conciencia y de la praxis de las mujeres, no sé si decirle "revolución" porque esa palabra la usa hasta el macrismo. Pero lo que está pasando es fuerte. Hay todavía quedos que pueden aplaudir la aberración de Barreda, pero hoy tienen que pagar un costo, porque el femicidio pasó decididamente al campo de lo intolerable y lo que ayer era amor se fue volviendo otro sentimiento. Es decir, decir Barreda era una cosa años atrás y hoy otra.

Cuando Aníbal dice que Barreda es preferible a Vidal, dice más que una frase inoportuna en medio de una campaña electoral donde el sistema mantiene activa una máquina de captura de las palabras que van a usarse en tu contra. Dice algo malo, que no puede ser celebrado sino por energúmenos. El femicidio es límite y parece que a Aníbal, animal político que a veces huele el cambio en el aire, esta vez no le da la nariz. O por macho herido apela a una canchereada propia de un salame.

Así es como lo caracteriza inmediatamente no la máquina de captura del sistema sino una militante del campo popular, del propio Frente de Todes, Ofelia Fernández, la candidata a legisladora por CABA más joven de la historia, que también ella está en la mira de la máquina por cada cosa que dice. Y Ofelia usa palabras precisas, no exagera ni consiente. Dice:


"Lamentable lo de Aníbal Fernández de comparar a Vidal con un femicida. Invisibiliza dos cosas: 1) nuestra pelea por dejar en claro quiénes y cómo nos matan 2) que lo que en realidad le hace la gobernadora a las mujeres es hambrearlas, endeudarlas y recortar presupuestos elementales para que podamos salir de situaciones de violencia. Por suerte estamos las feministas para ubicar a estos salames y pedirles poco amablemente que nos dejen la política a nosotras".


Una persona que piensa de este modo es necesaria para la política del siglo xxi, seas peronista o cadorna. Incorpora diversas dimensiones de problemas arduos, se mueve por un campo minado, teniendo que enfrentar al mismo tiempo a la máquina de captura de las palabras que el sistema hace funcionar full time y el resto decadente del machismo que puede salir de la boca de un dirigente que ha sido valioso. Después sale Axel Kicillof, que es un actorclave para lograr derrotar al macrismo en estas elecciones, y redondea la idea:

"La comparación de Vidal con un femicida es penosa. Desde el primer día mi campaña se trata de proponer y discutir ideas y prioridades. No quiero una campaña sucia ni de agresiones. No es mi forma de hacer política" dice Axel. Veamos si los cumpas que salieron a darle a Ofelia también lo tratan mal al hombre que tiene que vencer a Vidal y al macrismo entero.


Pero el camino es largo y sinuoso y Ofelia está en la mira no solo de la máquina de captura sino además de muchos integrantes del campo popular que se creen habilitados a pararle el carro a "esta mocosa de 19 años" que no tiene la trayectoria del entrañable compañero que ha sido y es atacado por el sistema. Las luchas políticas son varias y no siempre convergen en una sola línea, por lo que ponerse en alguna posición se vuelve complejo. Los peronistas (incluso las peronistas) que apelan a la jerarquía del militante de trayectoria al que una mocosa no puede faltarle el respeto, por joven y por mujer, son también parte del problema. Hay restos de un peronismo que en el siglo xxi no sobrevive bien. El recurso a la trayectoria de un compañero de años al que "se lo respeta" y no puede ser cuestionado por una mocosa es parte del patriarcado que está crujiendo. ¿Es oportuno señalarlo cuando la corporación mediática está pendiente de cada pequeño error de los militantes del campo popular para descontar una ventaja?

Es imperioso. No solo es tácticamente oportuno, eso sería lo de menos. Tácticamente, si la palabra de Aníbal queda flotando en el aire el daño es mucho mayor que si se lo pone en su lugar. Silenciar por presunto compañerismo la guarangada es sumir a todo el campo popular en el barro de la complacencia con el femicidio. Alguien dice, como bajándole el precio a los dichos de Aníbal, que vamos a morir de literalidad. Otros manifiestan su fastidio por el exceso de corrección política.

Pero en el presente algunas nociones del siglo xx ya no van. La incorrección política, por ejemplo, es la retórica del ultraje neoliberal. No podemos ser cínicos ni graciosos acerca de la corrección política. No es corrección. El machismo que lleva al femicidio es intolerable hasta en los chistes o en las metáforas ingeniosas. Si sos un piola que hace política con el gracejo popular, avivate de que los chistes sobre Barreda ya no dan gracia sino asco. Y si tenés una noción de compañerismo que te lleva a querer disimular una barrabasada que forma parte de un orden de cosas que naturaliza el femicidio, entonces revisá tu idea del compañerismo.

¿Es prudente callar? No, es malo callar. El que calla otorga. Hay instantes en los que es preciso hablar, bajo pena de que tu silencio quede del lado de la muerte. La doctrina que nos legó el General no alcanza para todo, porque hay cosas que ni él, que se anticipó a tantas cuestiones, pudo imaginar. Entonces es una suerte que una chica encuentre la palabra justa para caracterizar al compañero Aníbal: es un salame. 

En la primera parte de La otra.-radio estuvimos hablando de eso con la participación de algunos de los integrantes más jóvenes del staff. Con toda pertinencia nos detuvimos a escuchar una canción de la nueva camada de raperos que trabajan con mucha agudeza sobre el lenguaje. ACRU y WOSdicen con poesía filosa:

Zigzagueo en el humo hasta que taggeo el muro
Ataco con verdades así te masacro el rumor.


La primera parte de La otra de este domingo se puede escuchar clickeando acá.

8 comentarios:

Caro dijo...

Hola Ofelia!

Me llama la atención tu publicación. Sobre todo la parte donde pedís que "nos dejen la política a nosotras".

Rodolfo Walsh tenía una frase muy interesante. Decía que las clases dominantes tenían el dominio simbólico y que por eso la clase trabajadora no tenía historia. Cada lucha, entonces, parecía nueva, distinta, ajena a las anteriores. Todo debía empezar siempre de nuevo.

Creo que esa es tu (errada) lectura de la lucha feminista. Pensás que es una lucha específica, aislada. Te olvidás que el sistema patriaracal se encuentra amparado y sostenido por políticas socio económicas muy concretas, que se ponen en funcionamiento desde el Estado.

Quizás sos muy chica y no lo recuerdes, pero durante el kirchnerismo se sancionó la ley de identidad de gènero, el matrimonio igualitario,la jubilación para las amas de casa y la obligatoriedad de la ESI en todas las escuelas. Hoy, gracias a la ESI, mi hija de nueve años sabe no sólo sobre aspectos fundamentales de la biología de su propio cuerpo, sino también sobre auto cuidado. También aprendió acerca de distintas conformaciones familiares. Todo esto independientemente de la educación que yo le imparta desde casa.

Qué equivocada estás, Ofelia. Es una lástima que los cañones apunten a Aníbal y no a un gobierno que mete presas a compañeras por besarse en la calle. Pensás que el feminismo es una lucha aislada, discursiva, y por eso le das poder al enemigo que deberías estar combatiendo. Ese que intenta barrer con todas las conquistas y leyes ganadas a fuerza de sangre, sudor y làgrimas.

Unknown dijo...

Cuando vea y escuche el video de Aníbal Fernández diciendo lo que dicen que dijo, voy a creerles.... parece sanata de los trolls que van a repetir hasta el cansancio

Oscar Cuervo dijo...

Caro: este post no lo escribió Ofelia y probablemente tampoco lo lea. Si tenés algo que contestar a la nota, argumentá en base a lo que yo escribí.

Nicolás Ávila dijo...

Hay una cuestión que no termino de entender sobre la posición de este texto (y que refleja bastante las opiniones que escuché tanto bancando a Anibal como a Ofelia): a mi personalmente me molestan ambas cosas. Por un lado, me cayó mal el comentario de Anibal cuando lo escuché y por el otro, me molestó también que saliera otro dirigente a decirle "salame". Comparto que había que decir algo sobre el asunto y no dejarlo pasar. Pero ¿por qué a partir de descalificar así? Me parece que podría ser de otra forma. Pareciera ser que las opciones son bardearlo o dejarselá pasar. ¿Hablamos de que la corrección política es importante y al mismo tiempo defendemos que le diga salame? Es un poco limitado ese espectro y parece un contrasentido. Si hay una critica a lo que dijo uno u otro, te ponés automáticamente "del otro lado". En un contexto en donde ni siquiera hay una interna, se supone que deberían trabajar juntos. Se supone que son personas que trabajan en función de la representación política que tienen para esa representación, no individuos aislados que discuten en un café. Nada de lo que dicen o hacen los concierne de manera individual, sino como expresiones públicas de un dirigente que debe trabajar para un conjunto. Nos terminan forzando a tomar partido por uno u otro en un contexto en donde lo que hay que decidir es otra cosa. Podrían haberlo resuelto como compañeros. Salvo que ya no se consideren compañeros, lo cual pone al espacio político que plantea "la unidad de la oposición" en una posición dificil. ¿Son compañeros o no?

Oscar Cuervo dijo...

A mí me parece que Ofelia encontró la palabra justa: Aníbal, al decir lo que dijo, fue un salame. Ni un infame, ni un sarcástico, ni un un compañero intachable, ni un triple homicida. Yo le hubiera dicho gil, pero me parece que Ofelia encontró una palabra mejor. Salame.

Nicolás Ávila dijo...

No es esa mi inquietud, para mi también Anibal fue un salame por decir eso. Mi inquietud es política, ¿a donde quiere llegar con esto? Porque no creo que sume nada plantearlo publicamente en esos terminos. Es algo que podría decir yo que no le debo explicaciones a nadie, y que no tengo la responsabilidad de representar un espacio politico, ella (asi como Anibal y todos los politicos) si.
Si Ofelia en nombre del colectivo que representa (en el mismo espacio que Anibal), hubiera salido a decir que fue un comentario ofensivo e intolerable, y hubiese exhortado a Anibal a que pida disculpas por hacerlo (porque, tampoco es cuestión de ir a crucificarlo en plaza pública. Con un reconocimiento del error y un pedido de disculpas me parece que es una cuestión saldada) no estaríamos teniendo que plantear este debate. También la respuesta de Axel me parece tonta, diferenciandosé dentro del espacio. Con la diferencia de no tener ningún exabrupto y encima enorgullecerse de eso. "Lo cortés no quita lo valiente". Yo agregaría que la reflexión sobre las propias acciones tampoco. Pero para poder hacer eso tenemos que reconocernos como compañeros, sino será imposible.
Ahora tenemos que tomar posición (como hiciste vos en tu respuesta a mi comentario) y yo te diría que cualquier imbécil puede salir a decirle "salame" a alguien. Espero más de nuestros dirigentes. La diferencia es que yo espero más de los tres, y pareciera que vos esperás más de Anibal solamente.
Ahora bien, si no son compañeros, si un pedido de disculpas no es suficiente, y si no hay posibilidad de conciliación y de trabajo conjunto, entonces no estamos del mismo lado realmente. No seamos caretas.

Oscar Cuervo dijo...

Yo creo que la respuesta de Ofelia surtió efecto, porque lo ubicó a Aníbal y a todos los machoperonistas que salieron a retarla "callate, mocosa". Esto marca que las luchas convergen y divergen, porque en el seno de la sociedad hay un núcleo horriblemente machista que celebró y probablemente aún celebra a Barreda, aunque ya paga costos políticos (preguntale a Aníbal, que no se arredra ante nada y esta vez se llamó a silencio después de su horrible pifie). Es muy buena noticia que estas giladas ahora tengan costos políticos, porque no solo es necesario ganarle a macri, sino frenar los femicidios y a sus cobardes apologetas.
Es muy bueno un movimiento en el que los conflictos salen a la luz y no siguen el instructivo que les manda por wassap marcos peña. Ofelia no viene de la tradición política de Aníbal, pero se supone que ambos quieren ir para el mismo lado (aunque Aníbal, reponiendo el escenario de la derrota de 2015, parece no acertar a percibir el cambio de escenario).
Preocupan los militantes del campo nacional y popular que creen que pesa más la palabra de un viejo militante peronista que el de una chica de 17, eso es todo un límite político que el enemigo explota. Es mucho mejor que la desautorización venga del propio campo y no de Majul o Leuco.
Por otro lado, este blog no forma parte de ningún comando electoral pero sí de un movimiento, antes y después de las elecciones. Desde ese lugar, lo mejor que podemos aportar desde aquí es meter el dedo en la llaga.
No es para nosotros un asunto de disculpas porque no concierne a dos personas sino a una sociedad e incluso a un movimiento popular que necesita ponerse a la altura de la historia y no apelar una y otra vez a los códigos sectarios donde los trapitos se lavan adentro y los viejos saben más que las jóvenes.
Hay que revisar el concepto de compañerismo que vos manejás. El compañerismo no debe impedir que salga a la luz el conflicto doloroso. La peor solución sería que después de la barrabasada de Aníbal "por compañerismo" todos hagamos silencio. El que calla otorga.

Nicolás Ávila dijo...

¿Por qué crees que el concepto de compañerismo que yo manejo tiene que ver con callar o que te estoy pidiendo (a vos o a Ofelia) que hagan silencio? Nunca dije eso, y nunca lo pediría. Tampoco nunca dije que fuera una cuestión de edad. Ni tampoco dije que Anibal hubiera estado bien. Intenté explicarlo claramente, voy de nuevo: el concepto de compañerismo que yo manejo y que no creo que deba revisarse es el de la construcción colectiva de un movimiento. El movimiento peronista, que siempre tuvo diferencias internas. Mí objeción es con la forma en la que salió a cuestionarlo, que me pareció (humildemente y en mí opinión personal) un despropósito. Yo no quiero impedir que salga a la luz ningún conflicto doloroso. Si me lo preguntás, lo que yo quisiera es que si hay compañeros machistas dejen de serlo. Y eso me parece que se construye desde otro lugar, no desde la denuncia. Persuadiendo, no ordenando. Creo que me estás respondiendo cosas que no dije, y me estás poniendo en un lugar en el que no estoy. No entiendo por qué me respondés como si estuviera atacando a Ofelia por creer que fue un error salir a decir eso de la manera en que lo hizo. Es una crítica, justamente porque no me gusta que la gente que (por lo menos se supone) trabaja políticamente en el lugar donde estoy ubicado (como un simple militante) se equivoque. El intento fue contribuir al debate desde otra perspectiva. Me pareció, simplemente, una situación mal manejada por todos y me interesaba tu opinión porque no quise ser prejuicioso con lo que yo entendí del texto. Lamento que después del intercambio pienses que apelo a códigos sectarios y que creas que le otorgo más peso a la palabra de uno que de otro cuando claramente mí crítica fue muy puntual y no dije nada de eso que mencionás. Te mando un abrazo.