El siglo xx le cedió en herencia al xxi toda su abyección. Y un par de signos que todavía nos orientan.
Godard cumplió 90 hace poco.
Dylan hoy cumple 80.
Ellos marcaron como nadie más la época que termina.
Atravesaron con sensibilidad y clarividencia la pesadilla en que devino el sueño.
No sería quien soy sin sus obras.
Me ubicaron políticamente, poéticamente, me mostraron una ética, la fe y la belleza en medio del desastre.
Me dieron las pistas para orientarme en una tierra hostil.
No nací en el mejor momento sino en el único que pude.
Vivo en el mismo suelo que ellos pisan. No está mal.
Soy el enemigo de la traición, el enemigo de la pelea
soy el enemigo de una vida no vivida y sin sentido
no soy un falso profeta, sólo sé lo que sé
voy donde solo los solitarios pueden llegar.
Soy el primero entre los iguales, el segundo de nadie
soy el último de los mejores, pueden enterrar al resto
entiérrenlos desnudos, con su oro y su plata
pónganlos seis pies bajo tierra y recen por sus almas.
¿Qué estás buscando? No hay nada para ver
solo una brisa fría que me circunda
caminemos por el jardín, a lo largo y a lo ancho
podemos sentarnos en el borde umbrío de la fuente.
He buscado por todo el mundo el Santo Grial
canté canciones de amor, canté canciones de traición
no importa lo que bebí, no importa lo que comí
escalé montañas de espadas con los pies desnudos.
No me conocés querida, nunca lo sabrás
no soy nada de lo que mi apariencia fantasmal sugiere
no soy un falso profeta, solo dije lo que dije
estoy acá para vengarme con la cabeza de alguien.
Sacá la mano, no hay nada que sostener
abrí la boca, voy a llenártela de oro
oh, pobre diablo, si querés levantar la mirada
la ciudad de Dios está ahí en la colina.
Hola, forastero, hola y adiós
vos regís el mundo pero yo también
mula vieja y lujuriosa, tenés un cerebro envenenado
voy a engrillarte a una cadena y una bola.
Sabés querida la vida que vivo
cuando tu sonrisa se encuentra con la mía algo hay que ceder
no soy un falso profeta, no soy la novia de nadie
no puedo recordar cuando nací y olvidé cuando morí.
"False prophet", incluida en Rough and rowdy days, el disco que Dylan sacó hace menos de un año, es un blues áspero como los que suele hacer en sus discos del siglo xxi. La voz rota de Dylan juega a hablar de sí mismo y a la vez se esconde detrás de una máscara. El truco lo repite en "I contain multitudes" y sobre todo en "Murder Most Foul", el tema más largo de su carrera, diecisiete minutos, una cima de la canción popular detestada por su última camada de decepcionados a causa de su cúmulo de anomalías. No es fácil saber si Dylan se conduele muy tardíamente por el asesinato de John Fitzgerald Kennedy, si se refiere al momento en que empezó a declinar su nación o solo quiere recrear el ambiente de una audición radial de los años 60 en la que él como oyente le pide al disc jockey que pase los highlights de la música norteamericana, el legado de una civilización en decadencia, entre los cuales incluye varios curiosos anacronismos y hasta la canción que termina hablando de sí misma, como sucede en los conjuntos anormales.
Libertad, oh libertad, la libertad sobre mí
odio decirlo, señor, pero sólo los hombres muertos son libres
dame un poquito de amor, no me mientas
lanzá el arma al arroyo y sigue caminando
despertá, pequeña Susie, demos un paseo
crucemos el río Trinity, mantengamos viva la esperanza
encendé la radio, no toqués el dial...
Pasá “Misty” para mí y “That old devil moon”
Pasá “Anything goes” y “Memphis in june”
Pasá “Lonely at the top” y “Lonely are the brave”
Pasala para Houdini girando alrededor de su tumba
Pasá a Jelly Doll Morton, pasá “Lucille”
Pasá “Deep in a dream” y pasá “Driving wheel”
Pasá “Moonlight Sonata” en fa sostenido
y “A key to the highway” por el rey del arpa
Pasá “Marching through Georgia” y “Dumbartons drums”
jugá a que la oscuridad y la muerte vengan cuando vendrán
Pasá “Love me or leave me” por el gran Bud Powell
Pasá “The blood-stained banner”, pasá “Murder most foul”...
Cuando creés que lo encontraste en un lugar, él ya no está ahí. Acaso la voz que dice "yo" es un personaje mientras el narrador se oculta en la sombra. ¿Quién habrá sabido desde que hace 60 años Dylan subió al escenario de algún bar del Greenwich Village a tocar para unos parroquianos desatentos qué es lo que pasaba por su cabeza? ¿Le habrá dicho Bob a Woody Guthrie en el lecho de enfermo de su ídolo unas palabras que ya no volvió a repetir? ¿O al contrario, el colmo del disfraz, en cada canción abre completamente su alma herida?
En "False prophet" la banda suena cortante y clásica, con un riff que arolla desafiante. Lo que le quita rutina es que cada estrofa termina con una línea melódica descendente en la que su voz alarga la última sílaba como si estuviera cayéndose por una pendiente. ¿Se ríe? ¿Se nos ríe? ¿Está enojado? Nadie hizo canciones de rabia como Dylan. Su ingenio para la maledicencia es único y eso parece decir cuando se jacta de ser primus inter pares y segundo de nadie. Dylan es y no es el que vuelve para hacer rodar cabezas y a desafiar al que rige el mundo que él también rige a su modo. El horno no está para bollos.
Cuando era joven el tipo se resistió a ser la voz de una generación. Ahora, en un tema curiosamente llamado "Falso profeta" avisa: "no soy un falso profeta, solo sé lo que sé".
Dylan tuvo la suerte de ser esa clase de artistas que conocen un reconocimiento rotundo a la altura de su genio, desde que empezó hasta hoy. ¿Qué le faltaría alcanzar hoy que está dando su 80° vuelta alrededor del sol? ¿Qué podrá faltarle? Nadie lo puede saber. Nadie es Dylan. En la tercera década de un siglo del que se siente ajeno, puede ser que Dylan esté esperando la oportunidad de seguir con su Neverendig Tour. Capaz que vuelve a Buenos Aires.
Postdata del editor: Ya sin la elegancia poética de Saavedra en sus sonetos, quiero agregar unas apreciaciones de televidente. Me sometí durante unos minutos al programa que Tinelli conduce todas las noches en el canal de Clarín para medirle el aceite. Me impresionó su decadencia justamente en las especialidades en las que durante décadas parecía infalible. Vi un programa pesado, previsible, de una euforia anémica, imitadores sin gracia, panelistas sin interés y su propia figura de entretenedor mellada, no solo en su fallido recauchutaje facial, sino en su pérdida de feeling para atravesar la pantalla. Solo queda su peor cara, un operador político agreta, apostando a un poder de daño que tal vez esté perdiendo. Creído de que las normas no están hechas para gente como él, su descenso ya se puede adivinar: sin sanciones por violar sistemáticamente cada noche los protocolos sanitarios, sin multas por infringir las normas de comunicación en un contexto de pandemia, Tinelli se resbala en su propio ego, que no le deja ver que a su desfile de freaks ya no hay liftings que lo mejore. Será empujado al fondo de la tabla por productos tan idiotas como el suyo, pero que al menos nos alivian del disgusto de ver su mueca dura y su desesperacion de magnate imponente.
El sábado pasado hicimos nuestra columna en Patologías Culturales con Maxi Diomedi (FM La Tribu, 88,7, sábados a las 18) y Maxi me pidió que habláramos de L-Gante. Él había leído el par de posts que le dedicamos en La otra.
Antes de que saliera mi parte al aire Maxi le hizo una increíble entrevista a la gran Sofía Viola que recomiendo con exaltación y premura. En un momento Sofía dice: “Yo soy consciente del poder de la palabra, de que la palabra es transformadora en una sociedad. Yo no me puedo apartar en esta vida de esto que elegí. Es una responsabilidad. Lo dijo Atahualpa Yupanqui en 'Destino del canto': esta antorcha no es mía, es de la tierra que me ha señalado para mi sacrificio y no para mi vanidad. Más allá de lo que yo pueda sentir como individuo ante cualquier adversidad, no puedo apartarme de esto”. Hablan durante una hora y la entrevista es una bomba que pueden escuchar y leer en este link:SOFÍA VIOLA | El destino del canto.
Escuchando la cita que hace Sofía, me fui a buscar el poema de Atahualpa:
En Patologías y en La otra es un designio de Dios el recorrer los contornos de lo popular. En la entrevista Sofía habla de su fascinación por el backstage de la tele, que conoció de adolescente. Su vocación por el show, más allá del recato del cantautor del indie en el que a ella se la suele ubicar, la lleva a querer ser una diva del teatro de revistas: "Yo flasheo con ser una vedette. La vedette canta, baila, actúa... eso es más integral. La parte de ser cantautora me aburre un poco. Y me empiezo a poner las pestañas, un pelo postizo, me empiezo a montar, como dice Moria, me monto, ¿eh?, soy travesti, me encanta. Antes lo veía como '¡oh, qué exagerada!'. Pero ahora estoy también inspirada por el mundo queer, el mundo marica, siento que repercute en mi feminidad de decir 'sí, ok, ahora brillos y pestañas y peluca...'. Y después, que yo haya elegido el under, también se me dio de esa manera, porque en el mundo televisivo tenés que quedarte, mirá a los que hacen televisión, son esclavos de esa imagen y a mí eso no me representa. Yo quiero ser una diva del under (se ríe a carcajadas) que tenga mucho tiempo para dormir la siesta y tocar canciones".
Si siguen con atención la trayectoria del proyectil que sale de la foto de Spinetta, va por Atahualpa y su destino del canto, pasa por la vocación de vedette de Sofía, todo esto no puede conducir a otro lugar más que a L-Gante. En qué otro cielo se alínean estas estrellas. L-Gante ya es una especialidad de la casa, no porque acá curtamos todo el día el villarrap del muchacho de los trescientos millones de escuchas, sino porque en él encontramos algo que tiene que ver con el tiempo. Hay artistas en potencia por todas partes y hay oportunidades que se pueden abrir en cuanto se dan ciertas condiciones políticas como las que se dieron en la primera década de este siglo en Argentina. Tiene que ver con la micro-política familiar también, porque los mismos adultos ilustrados que aplauden las políticas inclusivas se enojan cuando sus hijos escuchan a L-Gante. Yo comparto estos posts en Facebook, en la página "Yo leía Expreso Imaginario" o en "Argenprog" y sale la abominación. Meto un dedo en la llaga: al padre le da por las pelotas que el hijo escuche "esa mierda" y le acerca un disco de Zappa para que el pibe sepa lo que es la música.
Un reputado crítico asocia el estallido artístico de L-Gante a la disolución social de los 90 y no se le da ni ahí por revisar el calendario, porque no le dan los números. Si hubiera nacido en los 90, L-Gante tendría 31 años, pero tiene 21 y cuando tenía 12 fue el gobierno de Cristina el que repartió las netbooks. Conectar igualdad, no disolución social. Si al pibe la cana lo hubiera masacrado a tiros en una calle de tierra del tercer cordón, por ahí estos viejos pondrían una foto en su Facebook, pero el chico está vivo y hace la música que escuchan sus hijos y eso les da rabia. L-Gante como todo poeta amasa la lengua y el habla y los críticos más entrenados en las progresiones armónicas de Spinetta se desorientan cuando escuchan que la poesía puede hacerse diferente en otros barrios. Escuchen la charla con Maxi:
Yo tengo un interés verdaderamente epistemológico por esto. Digo: qué fundamenta la escucha del crítico que se perturba tanto ante la persistencia de la cumbia atravesada por los modos del hip hop en las nuevas generaciones. Qué pasa con los melómanos incapaces de escuchar su propia escucha. Capaz el rock ya fue, hubo un tiempo en que fue hermoso y fue libre de verdad. Pero la necesidad humana de habitar poéticamente el mundo hoy suena de otras maneras.
Un estudio de investigadores de 14 investigadores del Conicet y de varias universidades coordinado por Guillermo Durán y Rodrigo Castro sobre los efectos de la presencialidad escolar las curvas de casos confirmados de CABA, PBA y GBA arroja las siguientes conclusiones:
"Con alta cantidad de casos, la suspensión temporal de la educación presencial en el Conurbano disminuyó la circulación viral y produjo una disminución más veloz y pronunciada de la cantidad de casos confirmados en el Conurbano si se los compara con CABA y el resto de la Provincia de Buenos Aires.
Los siguientes cuadros comparan el efecto de la virtualidad en la evolución de casos sobre la población total (el primer cuadro) y sobre el grupo de 5 a 11 años (en edad de escuela primaria, segundo cuadro). La línea verde, de descenso muy marcado, corresponde al Conurbano donde, en este período (21/4 al 28/4), se están dando clases virtuales. La línea rosada corresponde a CABA y la azul al interior de la provincia, donde a pesar de haberse establecido otras restricciones se siguen dando clases presenciales. El descenso es mucho más marcado en la línea de los chicos entre 5 y 11 años.
El informe concluye: "Tomando en cuenta todas las líneas de evidencia presentadas, la virtualidad no sólo parece haber reducido notablemente los contagios en la franja etaria 5-11, sino que también redujo los casos en la población general. La pendiente negativa fue mayor a partir del 22/04 en el Conurbano. Este efecto es aún más notable cuando se tiene en cuenta que la presencialidad en CABA y en el resto de la Provincia de Buenos Aires (Interior PBA) fue muy reducida durante la semana del 19/04 al 23/04".
Sin embargo, el informe sugiere que, a pesar del efecto benéfico de la virtualidad en el Conurbano, este efecto se puede deteriorar por la alta circulación de personas que existe entre CABA y el Conurbano. Al mantener la presencialidad en la ciudad, los efectos de la presencialidad promovida por Larreta se trasmitirán hacia el Conurbano:
"Es esperable que dicha disminución de la circulación viral en el Conurbano tienda a desaparecer, dada la constante circulación de personas (y generación d contactos) entre el Conurbano y CABA. La mezcla de poblaciones con incidencias diferentes siempre tiende a la homogeneización. En un contexto de alta incidencia viral y con circulación comunitaria de variantes más contagiosas como B.1.1.7 (Reino Unido), P1 (Manaos) y el linaje C.37 (variante Andina), la escolaridad presencial conlleva mayor riesgo de contagio. La suspensión temporal de la educación presencial disminuyela circulación viral y, aún con casos a la baja, este efecto fue claramente distinguible a pesar de que CABA y el resto de la PBA no tuvieron un alto porcentaje de presencialidad entre el 19/04 al 23/04".
El informe también compara la incidencia de la presencialidad en países del Hemisferio Norte, basándose en datos provistos por la UNESCO:
"Según datos de Unesco, en el año escolar 2021 (desde septiembre 2020), hubo 101 países (de 210) que dispusieron restricciones a la presencialidad en todos los niveles escolares. Los países del hemisferio norte tuvieron acelerados incrementos de contagios desde diciembre. En la mayoría se procedió al cierre de escuelas. En algunos, a nivel nacional y en todos los niveles, como Israel, Polonia, Austria, Alemania, Grecia, Irlanda, Inglaterra, Dinamarca, Portugal, Bélgica y Francia (Unesco, 2021). Algunos países cuentan con indicadores de riesgo que ponen límite a la continuidad de la presencialidad, según la cantidad de casos semanales detectados cada 100 mil habitantes. Austria, Francia y Bélgica disponen un valor máximo de 400 casos semanales cada 100 mil habitantes. En Italia el valor máximo es de 250 cada 100 mil y en Alemania la primera ministra Angela Merkel presentó un proyecto de ley que prevé un valor máximo de 165 casos cada 100 mil habitantes para suspender la presencialidad. El CDC de Estados Unidos considera que cuando hay más de 100 casos semanales por cada 100 mil se pasa a una fase de Alta Transmisión Comunitaria y sugiere la suspensión de presencialidad .
Las diferencias con los criterios aplicados por CABA son notables: "CABA inició sus clases del ciclo 2021 entre el 17 de febrero de este año y el 1 de marzo, con una incidencia de casos confirmados de aproximadamente 150 semanales cada 100 mil habitantes. La PBA las inició el 1 de marzo, con 100 casos por 100.000 habitantes en el Conurbano y 110 en el interior de la provincia. El 19/4 el gobierno de la provincia suspendió las clases presenciales en el Conurbano, con una incididencia de 475 semanales cada 100 mil habitantes. En ese momento, CABA tenía incidencia de 610 por cada 100.000 habitantes. También para esa fecha se mantienen las clases presenciales en casi todo el interior de la PBA, con una incidencia de casos en ese mismo indicador de 350 (para esta zona tomada como un todo)". Es decir, CABA mantiene las clases presenciales con una incidencia mucho mayor que la que cualquier país de los mencionados habría decidido suspenderlas. En el siguiente cuadro se compara el nivel de incidencia en el que diversos países aconsejan suspender la presencialidad con la insistencia de CABA por mantenerla:
El científico Ernesto Resnik (biólogo molecular y biotecnólogo argentino residente en Minnesota, EEUU, que trabaja en el desarrollo de anticuerpos monoclonales en una empresa de biotecnológica internacional) remarca la línea obstinadamente negacionista que sostienen el jefe de gobierno y el ministro de salud de CABA, Fernán Quirós, para simular una normalidad sanitaria en medio del colapso sanitario que sufre la Ciudad.
"La Epidemiología del rol de la apertura de escuelas en la pandemia no es problemática ni confusa: es bastante concluyente. No hay otro lugar en el mundo donde el gobierno diga que mantener las escuelas abiertas es una cuestión [atendible]". Las principales revistas científicas internacionales, dice Resnik, coinciden en que la mayor disminución de contagios se produjo en ciudades en los que se mantuvo la virtualidad escolar y cuando esas mismas ciudades reabrieron la presencialidad, los contagios volvieron a subir. "Cuando se produjo la segunda ola en países como Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia, Israel todavía están en esta situación en la cual las escuelas están cerradas. No hay en el mundo una ciudad que con los números de infecciones y de casos confirmados como tiene CABA y la región del AMBA mantenga sus escuelas abiertas".