jueves, 20 de julio de 2023

Si alguien cree que esto puede quedar atrás, se equivoca: hacen de cuenta que no pasó pero volverá reduplicado


Cristina abraza a Juan Grabois.
27 de agosto de 2022 - Juncal y Uruguay - Ciudad de Buenos Aires.

5 días antes del intento de magnicidio contra la vicepresidenta.
Esa misma noche los que intentaban asesinar a Cristina merodeaban esa esquina. En la mañana del sábado 27 la policía de Larreta había vallado varias cuadras a la redonda de la casa de Cristina para que la militancia no pudiera llegar. Juan Grabois estaba en la primera línea de la multitud que derribó las vallas y fue al encuentro de Cristina, quien bajó a la calle a dar un discurso a los militantes. En ese momento se produce el abrazo de Cristina y Grabois.

"Si la tocan a Cristina, qué quilombo se va a armar" cantó la militancia durante años. Pero cuando le pusieron un revólver en la cabeza a ella, no se armó ningún quilombo.

Pasaron unos meses pero parece que ese hecho hubiera pasado en otra era. Quizá pasó en otra era. Algo se terminó en Argentina la noche que quisieron matar a Cristina y milagrosamente salvó su vida.

¿Qué hizo el poder judicial? ¿Qué hizo el presidente? ¿Qué hizo la CGT? ¿Qué hizo la militancia? ¿En qué abismo cayó la sociedad argentina para borrar ese hecho horrendo de nuestra memoria?

¿Qué costo pagaremos por olvidarlo? ¿Cómo podemos recuperarnos de ese olvido?

lunes, 10 de julio de 2023

Chantología social

Un problema de las encuestas es que se basan en el método inductivo y argumentos analógicos, formas de razonamiento lógicamente inválidas, lo cual deja en la incertidumbre la veracidad de la conclusión, aún cuando los datos iniciales fueran verdaderos. Ese margen de indeterminación lógica lo llenan con opinión y favores al que paga la encuesta. El inductivismo no permite ver la singularidad de esta elección, irreductible a ejemplos anteriores. 

Más allá de la incógnita de los que se niegan a contestar, el diseño de una encuesta es atravesado por innumerables hipótesis auxiliares de imposible certeza: el carácter propio de cada candidato, el proceso por el que llegó, la historia de la identidad política previa del votante y su decisión de ser fiel a esa identidad o no, la variedad de los consultados en la muestra medida en relación con la totalidad del universo de los votantes, el carácter dinámico de las decisiones de votos que cambian hasta el día de las elecciones, los diversos grados de conciencia política e información de los votantes (factores no cuantificables): las barritas de color con las cantidades no dan cuenta de nada de eso.

Por ejemplo, Massa subió desde su nominación al doble de intención de voto que tenía antes: ¿es una tendencia en aumento? ¿ya está detenida? ¿la situación de Massa es comparable a la de Milei o Bullrich en relación a lo que todos ellos pueden hacer durante la campaña? 

La evolución posterior a la actual medición depende del carácter de cada candidato: Milei puede cambiar poco del proceso que empezó con el desgaste de su figura, Bullrich muestra un diseño estático dirigido a su grupo duro.

Juan Courel es un reputado consultor que continuamente se jacta en twitter de su experiencia como responsable de la campaña de Scioli en 2015 pero omite todo el tiempo el fracaso de su experiencia. Se adjudica el drástico cambio de la primera a la segunda vuelta a una estrategia de su consultoría. Es sabido que ese tramo de la campaña 2015 fue protagonizado por la militancia e implicó un cambio drástico respecto a la campaña anterior que Courel asesoraba, donde Scioli hacía cenas para empresarios y presentaba un gabinete derechista sobreactuando antikirchnerismo. Courel dice que el cambio de estrategia fue decisión de un comando de campaña. Cualquiera que haya estado entonces sabe que no fue decidido desde el comando. Tras sacar 36% en 1a vuelta, Scioli en vez de consolidarse viajó en secreto a Italia mientras la militancia salía a la calle (recordamos a Sbaraglia repartiendo volantes en los colectivos de avenida Corrientes, actitud colectiva que Courel no podría adjudicarse). 

"La agenda la sigue manejando Milei" afirma categóricamente en una nota concedida a la revista digital Urbe (link acá).

Courel también ironiza acerca de la eficacia de la inauguración del gasoducto (el caño, lo llama) como acto de campaña, como si toda la campaña se redujera a este acto inicial. Esta apreciación despectiva desconoce el escozor que el acto despertó en el macrismo, lo que muestra que el significado político es irreductible a "inaugurar un caño".

Otra singularidad de esta campaña que desaconseja tomarla como una serie que repite los contextos de las anteriores es el solapamiento de las diversas derechas que redundan y a la vez se contradicen en sus discursos de ajuste y represión. Las intenciones de voto de tanta derecha no suma aritméticamente. ¿Los votos a Bullrich, Milei y Larreta se suman? No es posible si no se recurre a otras hipótesis auxiliares que no han sido verificadas. No es previsible cómo se consolidará el electorado de cada postulante de derecha porque es incierto el orden que cada uno logrará en la PASO: Milei, Larreta y Bullrich ¿en qué orden saldrán? El orden alterará los alineamientos posteriores y hoy resulta imprevisible.

Ningún asesor puede anticipar el efecto de electorabilidad de aquellos candidatos que se reducen a prometer ajustes, represión, persecución y exterminio de disidentes: ¿cuánto pesa en la decisión de un votante que le prometan exterminar el sindicalismo o el kirchnerismo? ¿Puede imaginarse esa promesa como un programa de gobierno sostenible durante todo un mandato? ¿Cuántos electores, más allá del núcleo duro de Bullrich, van a votar motivados por una promesa de exterminio? ¿Cuántos pueden sostener su interés político en los dichos de Franco Rinaldi acerca de periodistas a los que "les arde la cola" o su anhelo de incendiar la villa 31? Es tan anómala esta propuesta como la candidatura de un ministro de economía que tiene más de 100% de inflación anual... ¿a la baja? ¿amesetada? ¿subiendo nuevamente? La singularidad de la situación la hace incomparable y no generalizable con respecto a cualquier contexto anterior.

Mientras Courel afirma que Milei sigue manejando la agenda de discusión política, otro consultor sostiene que el descenso de Milei se amesetó en más de 20% y otro dice que bajó a menos de 10% y sus votos fugan hacia Bullrich. Este último le adjudica a Bullrich el doble de votos que Larreta. Pero el segundo pone a Larreta arriba por algunos puntos. Además de que esos votos no son necesariamente sumables, es evidente que los tres no pueden estar en lo cierto, porque sus predicciones se excluyen una a otra. Ninguno de los tres presenta evidencia empírica, todos ubican sus encuestas en el período que termina el 7 de julio pasado, todos se adjudican presencialidad en el territorio nacional. Los tres resultados no pueden ser verdaderos, aunque es posible que los tres sean falsos. La suma de todas las encuestas demuestran su pseudocientificidad, porque no pueden pasar todas estas cosas a la vez y las diferencias entre ellas deberían poder contrastarse.

Otra anomalía que los encuestadores no toman en cuenta: si Massa asumió el ministerio de economía en el peor momento del gobierno de Alberto Fernández  y utilizó esa plataforma para proyectarse como candidato a presidente, estas decisiones son totalmente contraintuitivas para el criterio de un candidato convencional. ¿Qué les hace pensar a los consultores que durante la campaña se va a desempeñar como un candidato tradicional?

Contra lo que afirma Courel en esta nota, hay una evidencia directa de que "inaugurar un caño" es en este contexto mucho más que la literalidad con que lo expresa el consultor: el acto cambió la agenda de discusión en estos días. Toda la oposición salió a descalificar la inauguración del gasoducto, lo que muestra que hay algo en juego en "ese caño".

El macrismo pasó de desdeñar la importancia del gasoducto a reclamar la iniciativa de hacerlo. No sabemos cómo eso puede repercutir en la conversación pública, pero sí sabemos que la derecha se puso a la defensiva. No es entonces "un caño".

sábado, 8 de julio de 2023

Mañana yo me aparto de vos y me voy a pelear por algo mucho mejor

El Mató


Promesas que no voy a cumplir
Espero te enamores de mí
Soñamos con un mundo mejor
Hasta que el líder dijo: "me voy a rendir"
Contando todo lo que sobró
Nunca vas a ser millonaria, millonaria
Entiendo que no vas a aceptar
Que todo lo que viene es peor
Mañana yo me aparto de vos
Y me voy a pelear por algo mucho mejor
No quiero que me apartes de vos
Ya sé que no hay nada
Promesas que no voy a cumplir
Espero no te olvides de mí
Soñamos con un auto mejor
Hasta que vos dijiste: "me voy a rendir"
Contando todo lo que perdí
Nunca voy a ser millonario, millonario
Entiendo que no vas a aceptar
Que todo lo que viene es peor
Mañana yo me aparto de vos
Y me voy a pelear por algo mucho mejor
No quiero que me apartes de vos
Si sé que no hay nada, nada
Mañana yo me aparto de vos
Y me voy a pelear por algo mucho mejor
No quiero que me apartes de vos
Sé que no hay nada
Uh, hay una luz que arrasa con todo
Hay una luz que arrasa con todo
Hay una luz que arrasa con todo
Hay una luz que arrasa con todo
Mañana yo me aparto de vos
Y me voy a pelear por algo mucho mejor
No quiero que me apartes de vos
Ya sé que no hay nada
Uh, hay una luz que arrasa con todo
Hay una luz que arrasa con todo
Hay una luz que arrasa con todo
Hay una luz que arrasa con todo.