domingo, 18 de diciembre de 2016

La música del año / Un hombre que no supo a dónde ir

La otra.-radio, último programa del año: hoy a la 0:00 hs en FM 89,3, Radio Gráfica, online


Invitados: Edgardo Castro (La noche) y Gabriel Zaragoza (Un hombre que no supo a dónde ir).

sábado, 17 de diciembre de 2016

¿El día de los Santos Inocentes se arregla todo?

Comprando gobernabilidad barata



Dice LPO: "El problema común es que por ahora el Gobierno no mostró otro texto y nadie sabe que propondrá (sic) Quintana y Rogelio Frigerio ese día [el lunes en la Casa Rosada], cuando legisladores y sindicalistas lleguen expectantes. En Diputados hablan de una sesión para el 28 de diciembre para sancionar la ley, pero aun no la convocaron.

"Pero tal vez la incógnita mayor es cómo cumplirá su objetivo de no excederse de los 35 mil millones de impacto fiscal, cuando las negociaciones pasan por aumentar los beneficios y excluir los impuestos aprobados en el proyecto de Diputados, como la renta financiera y las retenciones a la minería". ("Ruptura en la CGT por la negociación de Ganancias", ver completo acá)

Ninguna solución al entuerto Ganancias afectará la estructura férrea del proyecto de la derecha gobernante: 10 mil millones más o menos en el presupuesto anual no harán variar la orientación de un modelo económico que viene condonando deudas, transfiriendo ingresos y quitando retenciones en favor de los sectores más concentrados, cuyos intereses son defendidos por los propios titulares desde sus cargos ministeriales.

Lo que el gobierno se juega al fin de su primer año es una imagen de firmeza para proyectar hacia afuera (los inversores trasnacionales que ya van a llegar) y hacia adentro (las clases dominantes locales, preocupadas por los signos de ingobernabilidad que puedan escalar en tan pocos meses). 

¿Cuánto cuesta la pax social? ¿A qué sectores el macrismo está dispuesto a cederles algo de guita o protagonismo para seguir la transferencia hacia arriba sin sobresaltos? ¿Con cuánta guita arreglar a las orgas sociales, a los burócratas sindicales, a los gobernas, a políticos colaborativos como Pinochetto? ¿De qué lado queda Massa, el tipo menos confiable del sistema político argentino? Es la búsqueda de la fórmula del menor costo lo que la derecha está tanteando: ganaron las elecciones, alinearon a todo el establishment, pero ahora tienen que vencer el trauma de volver gobernable a una sociedad contenciosa.

El costo fiscal de la gobernabilidad es un asunto pendiente de la disputa entre los bloques dominantes. En algún momento en que la solidez del proyecto político se muestre más firme que hoy ese tema va a recrudecer y los ultras van a exigir una baja drástica del déficit fiscal. Hoy es el turno del ala negociadora, después de que el ala comunicacional demostró su absoluta incapacidad para domar al potro con fotos de timbreos y trending topics. Se diluye la zaraza duranbarbista y marcospeñista y crecen frenéticamente los tanteos de Monzó (el que se la vio venir) y Frigerio (el que se había ido). Las canchereadas de Prat Gay desdibujan su rol en los momentos fuleros.

El test político que está rindiendo el oficialismo en estos días de sofocones depende de su capacidad para hallar las zonas débiles de la resistencia popular: ahí donde los intereses del pueblo están sub-representados o quedaron en manos de traidores estructurales. A ver cuáles son los comprables, qué le da Carolina al Chino, qué le da la AFA a Hugo, cuántos puntos le ceden Triaca y Quintana a Daer y Acuña, cómo se neutraliza a Schmid y Pablo Moyano, cómo se arregla con Massa el co-gobierno con Vidal, como seducir a intendentes y asustar a gobernadores. La derecha busca una ecuación exacta para tantos dilemas: compar gobernabilidad barata.

Pero nada indica que si se adorna con guita a los chanchos adornables, se logre comprar la docilidad de sus bases. La sub-representación no es infinitamente elástica y ahí donde los representantes se vendan, los (no)representados van a buscar la hendija para colar su furia.

La única salida digna de la CGT, que le hizo 4 paros generales a Cristina con la bandera de Ganancias, es exigir que el senado apruebe el proyecto del aborrecido Kicillof u otro muy parecido. Si se enredan en el lazo de Pinochetto, entran en una maraña de dilaciones por las cuales el cenador se mantendría al frente de su bloque (lo que hoy está peliagudo), Massa seguiría pretendiendo conducir al peronismo residual, el gobierno ganaría un tiempo y lograría enganchar Ganancias con Paritarias. 

El problema es que son muy mentirosos y eso ya quedó en evidencia. La reparación histórica a los jubilados, la lluvia de inversiones, los brotes verdes, el acta de intención antidespidos se fueron mostrando como versos miserables. Hay que volverse miserable también para seguirles creyendo.

Si el gobierno mentiroso encuentra cómplices, va a dejar de repudiar a la vieja política para pactar con ella, se muestra dialoguista, aisla al kirchnerismo, compra tiempo y ciega a los trabajadores con humareda colorida.

Al vandorismo se le estrecha el espacio de maniobra. El amor espera y ya es primavera y la mesa cera y la vela nada.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Algunos argentinos y un par de uruguayos

Fernando Cabrera, El Príncipe y nosotros en el penúltimo programa de 2016 de La otra, para escuchar clickeando acá



La vida es eso, niño
lo diga yo o cualquiera
que pase por tu vida
la vida es eso, insisto
hay un lote de infelices
y un par de listos.

La muerte es eso, creo
no importa quién lo dude
¿acaso alguien regresa?
la muerte es eso, canto
cien ventanas en tinieblas
y un par no tanto.

¿Ves la fugaz melodía que ocupa mi voz?
Yo soy apenas su estela, su brillo de paso
su motivo de siempre, buscar emoción
mi destino es canción y es fugaz por si acaso
y es fugaz por si acaso.

La vida es eso niño
lo diga yo o cualquiera
que pase por tu vida
la vida es eso, insisto
hay un lote de infelices
y un par de listos.

El penúltimo programa del ciclo 2016 de La otra.-radio se lo dedicamos a un par de uruguayos que nos gustan mucho a algunos argentinos.

Uno afortunadamente vivo, Fernando Cabrera, al que nunca nos cansamos de agradecer sus bonitas canciones, su palabra precisa, su métrica perfecta, su vocecita. No le conozco un solo verso de una única canción que no sea excelente. El sábado lo vimos en Vinilo de cerca y eso bastó para desatarnos oleadas de fervor oriental.

El otro uruguayo partió en 2004 pero afortunadamente Willy Villalobos se cruzó con él y fue su amigo en sus últimos meses en la Tierra. Cuando El Príncipe no estaba tan acompañado como ahora se presume. De su encuentro quedó un registro que es película y así pervive la última obra que Gustavo Pena nos legó. La cocina, la película, que Willy la hizo junto al Príncipe, encontró escollos para exhibirse, es el destino de toda albacea entorpecer el legado del artista. Ahora ya está liberada en la web para todo el que quiera conocer ese puñado de canciones hermosas que a través de la escucha y la mirada de Willy nos dejó a todos.


LA COCINA from Guillermo Villalobos on Vimeo.

También hablamos algo de política local, inevitablemente nos referimos al entuerto del impuesto a las ganancias que sirvió para contarle las costillas a la alianza política que nos gobierna. El final de la rencilla desatada todavía está abierto y como quiera que termine no será un rotundo triunfo del pueblo, sino más bien una ecografía de las complicidades que hicieron posible la seguidilla de reformas estructurales regresivas que el macrismo les deja a esta y las siguientes generaciones. No hay épica del mínimo no imponible, que en mayor parte puede favorecer o perjudicar a los sectores mejor remunerados de los trabajadores, es solo la exhibición impúdica de los límites políticos de la derecha al mando lo que resulta interesante.

Es el penúltimo programa de este ciclo. El domingo que viene, el último. Después un receso de un par de semanas y volvemos el 8 de enero a la medianoche en FM 89,3, Radio Gráfica. Si quieren escuchar, clickeen acá.

Sully, hazaña en el Hudson


Hace décadas que Eastwood ensaya modulaciones del Héroe Americano, con cierta mala conciencia porque intenta restaurar algo que esta muy rajado. A veces se despierta más facho, a veces más progre, a veces se sacrifica para dejarnos a todos extrañándolo, a veces nos dan ganas de que se mate en serio y no joda más. Pero, como comando de elite o como piloto de avión, siempre quiere hacernos sentir culpables de su extinción merecida.

Ma si, morite.