Cadete





sábado, 21 de enero de 2012

La chica del dragón tatuado


por Oscar Cuervo

David Fincher es uno de los grandes sobrevalorados de la época. ¿Cuál es el misterio que se esconde detrás de la opinión muy extendida de que se trata de un cineasta "personal", que "sabe filmar como pocos" y que lleva a cabo "puestas en escena meticulosas"? La idea de saber filmar es francamente tonta. ¿En qué consiste saber hacerlo? ¿Y qué es una puesta en escena meticulosa? El meticulómetro, bien pensado, es el criterio del lenguaje publicitario. Es allí donde el mínimo aspecto y el detalle ínfimo adquieren una importancia crucial. No hay puestas en escena más meticulosas que las de los spots publicitarios. Pero en ese mundo, la meticulosidad tiene un fundamento: cada segundo de publicidad vale miles o millones de dólares, por eso es que la imagen publicitaria está asfixiada por el cálculo. Pero lo cierto es que, si bien podemos objetar la publicidad desde el punto de vista ideológico o estético, ningún director de cine publicitario se inquietaría por ello: porque el valor en juego en ese terreno es la eficacia en el mercado. Y no se puede negar que ese cálculo resulta ser bastante eficaz.

Otra cosa es el cine. La meticulosidad de un spot de 1 minuto no funciona cuando hay que estirarla hasta dos horas y media. Y es evidente que en La chica del dragón tatuado, por más meticuloso que sea en la composición de cada plano y cada corte de montaje, las carencias de Fincher quedan expuestas de un modo despiadado. La estrategia con que abordó la difícil tarea de trasladar una novela llena de peripecias y una película ya filmada a partir de ella, muestra que Fincher tiene una concepción pueril del cine. Por ejemplo: si hay que narrar muchos acontecimientos, si hace falta proveer de numerosos detalles argumentales en el fondo insignificantes pero distractores del vacío que habita en el el centro del film, entonces Fincher adopta el apuro de la sucesión de planos. Apuro no es ritmo, aunque el cine de Hollywood actual los confunda. Hay que hacer que pasen muchas cosas, que se explique todo el tiempo, que se añadan detalles irrelevantes en cada escena, para mantener la atención del espectador entretenida, para no darle tiempo a pensar que esos detalles no tienen la mínima importancia, que 10 detalles son la reproducción en serie de un detalle banal y que ese apuro por llegar antes a la estación Nada, termina por aburrir mucho antes de lo coveniente.

No leí la novela de base ni vi la película original. La mucha o poca fidelidad de Fincher respecto de sus antecesores me tiene sin cuidado: no sé si es peor o mejor que el libro o la película sueca: sé que lo que él hace aquí de todos modos es mediocre, que un guión así de esquemático y atiborrado de explicaciones, tan pobre en la concepción de personajes, tan poco interesante en el mundo que nos muestra, no podría llevar jamás a una película aceptable. Y que el aporte de Fincher a esas ideas ajenas es apelar a recursos vetustos y previsibles: el montaje alterno, el ritmo de las secuencias subordinado a la cantidad de información que es necesario mandar, el énfasis de la música, los subrayados fotográficos que dan a entender que el mundo es oscuro porque la iluminación es oscura y la lamentable idea de que si hay mucho que explicar, entonces hay que explicarlo rápido.

El resultado es un pastiche entre comic y policial de intriga (ese whodunit que tan bien desbarató Hitchcock en... ¡la década del 30!) que no termina de integrarse jamás en un todo consistente. ¿Hay algo interesante? El diseño visual del personaje de Lisbeth podría funcionar en manos de un director con cierto vuelo como Cristopher Nolan (y ojo que nombro a uno que no es santo de mi devoción), pero aquí queda como una incrustación fallida en el terreno de un enigma a resolver (quién es el asesino) cuya resolución no puede sino desilusionar: se sabe desde hace décadas que en los whodunit el asesino no debe ser nunca el que a primera vista parecía, por lo que generalmente toda la gracia está en que el asesino sea el que está en tercer o cuarto lugar en el ranking. Cosa que se adivina demasiado pronto.

La chica del dragón tatuado es un cine viejo (la estructura alterna tiene ya un siglo de vida) y mal resuelto. Que se elogie la magistralidad de una fotografía solo por ser oscura y virada al azul, que se destaque el uso de una música solo porque enfatiza la oscuridad de la iluminación, que el relato se prolongue por casi media hora una vez que el enigma ya está aclarado y sobre-explicado, demuestra que Fincher carece de la mínima autoconciencia de sus posiblidades y abunda en recetas mal aprendidas.

12 comentarios:

Lilián dijo...

No la vi aún Oscar, sí leí la novela y vi su versión sueca, la que me sorprendió gratamente, aunque ya los suecos no deberían ser sorpresa para mí. Por las críticas que leí de los que vieron ambas, Fincher no le llega a los talones...Ya ha sucedido con otras remakes, recuerdo sobre todo el desastre que hicieron en Hollywood con Déjame entrar, en fin...

Niño Errante dijo...

Yo también ví la versión sueca y no pienso gastarme en ir a ver una de las tantas remakes de jolivud.
Cordialmente,
Yo.

bernabó dijo...

Qué raro, Oscar! me sorprendió ver una crítica a una peli de este tipo en el blog.

alvaro fuentes dijo...

Oscar, nuevamente me encuentro en una posición divergente. Ayer vi la película de Fincher, y previamente había visto la primera de la saga sueca, de la que la norteamericana es prácticamente remake. Recién ahí leí tu nota para no entrar sugestionado al cine.
No leí las novelas tampoco, pero con ver la versión sueca alcanza para agarrarle el gusto a un policial que, como bien vos advertiste en la intención de Fincher, expresa la oscuridad de una Suecia con un trasfondo de mucha violencia, desmitificando que sea el país perfecto de occidente. La versión sueca es mucho más oscura que la de Fincher, que quizás pensó en un producto más adaptado para un público como el norteamericano. De todas formas, lo que sí se ve en Fincher es la fascinación por esa saga policial sueca, lo interesante de su película es el ejercicio de volver a contar desde su mirada una historia apasionante sobre oscuras mafias, neonazis y el trasfondo de una sociedad violenta. Me parece injusta la afirmación de que su película es mediocre. Respecto de la sobreabundancia de información, diría que es lo que le pasa a cualquier película que intenta adaptar una novela policial. A la versión sueca de Milenium por ejemplo también le pasa. Las sucesiones de planos que a vos no te gustan son un intento por pulir aspectos de la trama que en la sueca no funcionaban bien o quedaban sin explicar. Se ve un gran trabajo en Fincher por hacer más comprensibles aspectos importantes de la trama. El hecho de no ocultar quién es el asesino, no es del todo así dado que no se presenta como un policial de enigma, tipo Agatha Christie, sino como un policial negro, realista, donde importa más la proximidad del asesino que su ocultamiento. Respecto del final que se sale de la trama previa, ese es un elemento que agrega Fincher, que no está en la versión Sueca tan desarrollado y que sirve para mostrar una faceta de la personalidad de la chica, es un gusto que se da el director. Sirve además para cambiar un poco el registro de oscuridad que prevalece en el resto de la película. Un descanso para el espectador sin el recurso de cerrar así sin más el relato. Por último me parece injusta la afirmación de que Fincher malutiliza resabidas recetas del cine, teniendo en cuanta que es director de Seven, uno de los mejores policiales que ha dado el cine de nuestro tiempo. No digo que una película deba juzgarse sí o sí como remake de la otra, pero tal vez la mirada se vuelva más piadosa si se ve el trabajo que Fincher hizo basándose en la versión sueca. Un saludo.

Oscar Cuervo dijo...

Alvaro:
Reivindico mi posición inicial, para apreciar una película no hace falta compararla con otra, esto vale para el caso de que la re-make sea mejor o peor que el original. Lo mismo vale para la novela: una película funciona o no funciona, no importa la novela original.
La historia apasionante que vos notás yo no la veo. ¿Cómo percibís esa pasión? ¿Por la música enfática de Trent Reznor? ¿Porque cada plano dura 3 segundos eso es apasionante? ¿Porque los personajes se la pasan explicando a través de los diálogos lo que sucede? Quisiera saber dónde está la pasión.

"Respecto de la sobreabundancia de información, diría que es lo que le pasa a cualquier película que intenta adaptar una novela policial": no acuerdo. Primero, porque nadie está obligado a adaptar una novela al cine si no es capaz de hacerlo bien. Los tiempos ds una novela y los de una película son muy distintos. El lector puede interrumpir en cualquier momento la lectura y retomar después. No hay que meter cientos de páginas con fórceps a la duración media de un film comercial. Hay muchas películas que adaptan novelas policiales y no caen en esos fárragos explicativos. Si no, debiéramos pensar que el cine siempre corre con desventaja, sería un género menor que la literatura. Lo que el cine hace, si quiere adaptar una novela, es tomarla como pretexto para convertirla en términos cinematográficos. Si no puede, es por incapacidad cinematográfica o porque eligió mal la novela. Pero eso nunca puede disculpar al director. Hitchcock hizo decenas de adaptaciones de novelitas baratas que transformaba en obras maestras. No hacía falta leer las novelas para darse cuenta. Ni pretextar que tal escena es defectuosa porque había que resumir la novela.
Fincher no tiene que hacer más comprensibles aspectos de la trama de la novela, lo que tiene que hacer es una película. Lo importante no es que los datos sean comprendidos, sino que sean relevantes, que expresen algo significativo, conmovedor, dramático, misterioso, angustiante y no meros datos. La infinidad de detalles explicados en las escenas de su película en el fondo no tienen importancia más que para "cumplir" con lo que cuenta la novela.
Tampoc estoy de acuerdo con que sea un policial negro. Realista esta película no es, ya que en su tono se acerca por momentos al comic y en otros a una investigación donde lo importante es averiguar quién lo hizo. El policial negro no es un género que se distinga por "la proximidad con el asesino". Sería largo discutir en qué consiste este género, pero el noir está marcado no tanto por la pregunta de "quién lo hizo", no es una cuestión cognoscitiva, sino de climas, por lo cual no hacen falta tantas explicaciones. Además, el noir termina marcando la impotencia del investigador, porque descubre una trama de corrupción económica qu es un sistema social, por lo cual el investigador advierte que con descubrir al asesino no se resuelve nada. Nada de esto sucede en la de Fincher, en la que el mal está concentrado en unos pocos personajes connotados con todos los rasgos de la malignidad: violadores, nazis, perversos, sàdicos. No hay una corrupción sistémica. La clave reside entonces en el ingenio de los investigadores. Y también el final feliz es otro rasgo que desmiente que se trate de un policial negro (que la chica pase sola la navidad no tiene nada que ver con el asunto principal de la película y no hace al final menos feliz).

Oscar Cuervo dijo...

El alargamiento del último tramo, según vos "sirve para mostrar una faceta de la personalidad de la chica, es un gusto que se da el director" y "Sirve además para cambiar un poco el registro de oscuridad que prevalece en el resto de la película". Lo que muestra que no sirve para nada: si en dos horas de montaje acelerado no pudo mostrar las facetas de la personalidad de la protagonista, entonces es porque no sabe manejar el tiempo cinematográfico ; en cuanto a mostrar una registro de "no tanta" oscuridad, me pregunto qué necesidad hay de eso y si en todo caso es un fin lícito estéticamente. ¿Debería Shakespeare agregar un apéndice más luminoso en sus tragedias para "cambiar un poco el registro de oscuridad que prevalece"? ¿Deberían hacer eso las novelas negras o los filmes de terror? ¿Qué sentido tiene diluir el clima que durante dos horas se trató de construir? Vos decís que funciona para un descanso. nada me parece más lejano que esos últimos 30 minutos de "La chica" que un descanso. ¿Un descanso a las dos horas, que alarga la película introduciendo nuevas y complicadas explicaciones? El único descanso lógico para el espectador sería terminarla.
Seven no me parece una gran película, pero si lo fuera sto no serviría para demostrar que el remanido recurso del montaje alterno (que inventó Griffith hace 100 años) acá esté usado de un modo revitalizado, original o simplemente interesante. Nada de eso, la sensación es "esto yo ya lo vi antes, pero mejor".
Saludos

alvaro fuentes dijo...

Oscar, se podría seguir discutiendo por horas punto por punto en relación a todo lo planteado: si es más policial negro que de enigma, qué es el policial negro, si sobreabunda o no la información, para qué puso el final y si valió la pena. Aunque la verdad no era mi intención hacer eso sino dejar en claro que fue una película que me pareció interesante. Todos los aspectos que vos ves como negativos del film, yo les encontraba algo positivo. Y creo que en definitiva tiene que ver con el tema de la pasión que vos me preguntabas al principio. Así como Fincher yo creo que ama lo que hace, en mi caso particular como espectador y crítico aficionado veo con gran interés y particular predisposición películas de un género que me gusta mucho, el policial, y en este caso de un director a quien respeto. Creo que en el fondo el debate sobre cine debe permitirnos poner en claro desde dónde parte cada uno, para conocer y respetar lo que cada uno piensa. Te mando un saludo.

Oscar Cuervo dijo...

De acuerdo, Alvaro. El comentario no es una ciencia exacta. Pero yo por mi parte no amo géneros. Es un bloque de cosas demasiado grande y diverso como para ser amado en indiscriminadamente. Sería muy fácil hacer un film de género, no importa cómo, para que se haga merecedor de amor por el solo hecho de serlo Y creo que la crítica muchas veces disculpa defectos de las películas con el argumento de que son de tal género. Y en cuanto a Fincher, como dije antes, desconozco las razones por las que se lo considera valioso. Que ame lo que hace no me parece un motivo suficiente para considerarlo un gran autor.

Yukino M. dijo...

Oscar, no te conozco, ni te pienso leer de nuevo. Es desagradable estar ante la sola presencia de un ser que, bañado en evidente y burda envidia, intenta en un fulano blog, desprestigiar un buen trabajo y a un excelente director, que ha demostrado su valía con sus filmes, varios poco "holliwoodenses", como Se7en (que seguro querrás dilapidar también).

Intentas ser igual, agradar a las masas, pero tu crítica vacía no te abrirá camino.

Nada más inútil para un ego negro...

Ni te molestes en responder, no te pienso leer (aunque te reto a dejar esto colgado a tu "post").

Y Alvaro, excelente respuesta y argumentación.

Mariana Hernández dijo...

Me gustó la historia pero creo que el director ha hecho mejores trabajos. De hecho sigue la temática del productor Rudin, sobre genios informáticos, pero inadaptados, como La Red Social y la ahora serie de HBO Silicon Valley que parece mucho más entretenida y satírica que las anteriores producciones. Espero que sea una muy buena opción en la tele.

Edgar Nava Baralt dijo...

Amigos, sugestionarse es muy fácil, con tan solo el hecho de ver una versión antes que la otra y medianamente te guste, ya querrás criticar y desbaratar la versión que veas posteriormente. Yo vi primero la de Fincher, y hermanos, me quito el sombrero ante ese director, como en casi cada una de sus películas. No hay una que me desilusione, y sin duda es un director con estilo propio, y si es meticuloso por haber trabajado en publicidad, y lo aplaudo, me gusta gozar de films impecables, y eso es un film de Fincher. Otra cosa muy importante es el estilo, y creo que debes aprender a respetarlo y a entenderlo. Los que admiramos su visión, y su estilo, nos encanta ver una pelicula larga de David Fincher, porque la disfrutamos y no es tiempo perdido lo que vamos a ver. A diferencia de la versión Original, que en mi humilde y particular opinion, esta llena de sucesos infantiloides, resoluciones tipicas, que siendo sueca me imaginé que sería algo super oscuro, y pues para mi fue una desilusion ver la trilogia. Ademas, y creo q es algo impportante resalta, CLARAMENTE, Fincher hizo una depuración de la historia, y dejo por fuera cosas que la ensuciaban, por lo que estoy casi seguro q no saldra la parte 2, y quedará esa solamente, he ahí su duración. Lo mejor de esa historia en una sola pelicula, No hace falta 3. Es ridicula, absurda e infantil la existencia de ese hermano de "ACERO", manchan la historia totalmente. y por ultimo cierro con la dirección de foto; ampliamente es años luz mas conceptualizada que la de la original, explotando el rango dinamico de la Red y generando imagenes impecables con estilo, y que hablan por si solas, creo que hasta he redundado, pero es que lo amerita. Jeff Cronenweth es otro maestro. Esta es una pelicula seria señores, y Fincher es uno de los grandes y mejores directores de cine que hay en estos tiempo. te guste o no te guste. CHAO

Oscar Cuervo dijo...

Es gracioso: es una película mediocre, completamente irrelevante, tanto que después de verla y escribir esta nota ya la olvidé completamente. Mi intención no es compararla con otra versión porque no vi otra versión. Pero de vez en cuando alguien vuelve a entrar al blog a comentar esta película tan insustancial que ni me acuerdo cómo era...