domingo, 28 de junio de 2015

La campaña de Lousteau está financiada por la mafia de Ciencias Económicas que vació el Hospital de Clínicas: Graciela Ocaña no lo denuncia


Vale la pena difundir el video de esta investigación realizada por el periodista Alejandro Bercovich. Porque la información que proporciona acerca de las fuentes del financiamiento de la campaña de Martín Lousteau no encontró eco en los grandes diarios de la derecha. La campaña de Lousteau cuesta millones de pesos que salen del vaciamiento del Hospital de Clínicas. "La UBA -dice Bercovich- es el botín. Un grupo de dirigentes se lo viene repartiendo desde hace 20 años con testaferros, empresas fantasmas, remedios e insumos que no llegan. De esta forma fue vaciado el Hospital de Clínicas. El grupo ahora tiene un candidato a Jefe de Gobierno de la ciudad que gasta millones en su campaña". Si esta grave denuncia rozara a algún dirigente del kirchnerismo, sería tapa de La Nación y Clarín durante varios días. Las cámaras de Lanata y Telenoche recorrerían interminablemente los pasillos decadentes del Clínicas. Pero el beneficiario del vaciamiento, Martín Lousteau, es parte de la alianza opositora; entonces estas graves denuncias son directamente silenciadas en estos medios. Muchos porteños simplemente no saben qué personajes ominosos apoyan a Lousteau, así como desconocen las consecuencias que sus desfalcos tienen sobre un hospital público. Graciela Ocaña, denunciadora serial que comparte el espacio político de Lousteau apoyado por la mafia nosiglista de la Facultad de Ciencias Económicas, guarda en este caso un pesado silencio. A la "Hormiguita" le va a costar, con esta omisión cómplice, seguir sosteniendo su imagen de luchadora contra la corrupción, porque está asociada a grandes corruptos.



"Estamos hablando -dice Alejandro Bercovich-de un entramado contable digno de un orfebre de la contabilidad creativa. Todo para derivar fondos públicos de la Universidad de Buenos Aires hacia negocios privados que terminan insertos en la política nacional y en este caso en la elección porteña. (...) ¿Cómo se conectan la corrupción en la UBA y el vaciamiento del Hospital de Clínicas con el diputado que quiere gobernar la ciudad con el apoyo de las fracciones menos transparentes del radicalismo, como las que orientan el histórico operador radical Enrique "Coti" Nosiglia, el presidente de la UCR porteña y actual Secretario de Hacienda de la UBA Emiliano Yacobitti, (...) y José Luis Giusti, que fue hasta hace dos meses decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA y tuvo que renunciar a su cargo envuelto en un escándalo, luego de que su mujer lo denunciara por violencia de género, lesiones y presunto enriquecimiento ilícito. Antes de llegar a decano, Giusti fue Secretario de Hacienda de la UBA; también fue candidato a legislador por el PRO, pero cuando no entró a la legislatura se refugió de nuevo en la UBA con su amigo Yacobitti. (...) Giusti es un engranaje clave de esta maquinaria montada por funcionarios de la UBA para hacer negocios con la propia UBA. Es socio de Yacobitti y del ex-director de Asistencia Técnica y Pasantías de Ciencias Económicas, Gastón Ricardo, en media docena de empresas. Esas empresas son a su vez accionistas de otras, como se suele hacer cuando se quiere ocultar a los verdaderos dueños. El epicentro de los negocios es el Hospital de Clínicas [dependiente de la UBA]. (...) Yacobitti es uno de los principales impulsores de la candidatura de Martín Lousteau. Su nivel de vida no es compatible con el de un docente universitario".

Gabriel Beati, Enfermero Jefe del Hospital de Clínicas, dice: "El Hospital está en un estado calamitoso, que se viene acentuando tras muchos años de abandono de las distintas gestiones que gobernaron la UBA y en estos últimos dos años se ha profundizado. Encontramos un hospital arrasado, con asensores que no funcionan, con falta de insumos, con la cocina en un lugar que no debería estar, con falta de higiene. Esta semana nos faltaron guantes, camisolines, jeringas, antisépticos, toallas. El laboratorio Medipack es uno de los proveedores del Clínicas, junto con un abanico de otros laboratorios y droguerías. Yo estimo que el Hospital tiene tantos proveedores porque ,al ser un deudor moroso, llega un momento en que el proveedor no te quiere entregar".


Y Alejandro Bercovich agrega: "Medipack es una sociedad vinculada a directivos de la UBA: a Emiliano Yacobitti, José Luis Giusti y Gastón Ricardo, entre otros".

Beati responde: "Sí, nos enteramos que el [ex] decano de Económicas tenía una vinculación con una de las droguerías que proveen al Clínicas, que se caracterizan por los sobreprecios que le facturan al Hospital. Entre los trabajadores de Farmacia es muy común escuchar que un insumo se paga en el Clínicas diez veces más caro de lo que sale en el mercado".

Dice Bercovich: "La droguería Medipack, uno de los proveedores que le facturan montos millonarios al Clínicas, es propiedad de Gastón Ricardo, de otros directivos de la UBA y de testaferros de ellos. Los fondos que destinan estos directivos a comprarse medicamentos en sus propias droguerías son los que le faltan al Clínicas para funcionar en niveles elementales de dignidad. Lo mismo pasa en el Instituto Oncológico Ángel Roffo, también dependiente de la UBA".

Para cualquiera que haya visto, leído o escuchado las notas de Alejandro Bercovich queda claro que no se trata de un simpatizante del kirchnerismo. En su labor periodística es muy incisivo cuando le toca entrevistar a funcionarios kirchneristas. Su investigación está exenta de toda sospecha de ser una operación tendiente a favorecer al oficialismo. Si Bercovich conoce en detalle la trama de negociados que desde la Facultad de Económicas vació al Hospital de Clínicas es porque él mismo es docente de esta facultad. Al día siguiente de realizar su denuncia periodística, Bercovich fue amenazado por Juan Manuel Oro, ex-presidente del Centro de Estudiantes de Económicas y dirigente de la agrupación Nuevo Espacio, que responde a Yacobitti: "Como acostumbran a hacer los seguidores de Emiliano Yacobitti en Económicas, donde se manejan como amos y señores de una facultad a la que se debería ir a estudiar -dice Bercovich-, han amenazado a dos docentes allegadas a mí y les dijeron que me iban a hacer reventar como una rata por la investigación y las pruebas que presentamos ayer".

Yacobitti fue, junto a Juan Nosiglia (hijo de Coti) dirigente de Franja Morada. Fue también presidente del Centro de Estudiantes de Ciencias Económicas de la UBA y presidente de la Federación Universitaria Argentina. Durante aquellos años Yacobitti y Nosiglia Jr. acumularon denuncias políticas, penales y periodísticas. Se los acusa de apretar a opositores a su gestión con métodos patoteriles y de montar negocios alrededor de la venta de apuntes, el bar y el centro de estudiantes de la facultad (ver más acá).

Este informe del programa Punto Doc fue emitido en el año 2002. Allí ya se ve a Yacobitti, todavía estudiante, sospechado de corrupción.


Yacobitti junto a Terragno y Lousteau


Soy paciente del Hospital de Clínicas. Puedo atestiguar sobre la extraordinaria calidad de los médicos y enfermeros que hacen su trabajo con amabilidad y profesionalismo, pero también  acerca de la decadencia edilicia, la falta de higiene, los baños desprovistos de papel higiénico y jabón, las bolsas de residuos patológicos amontonados en los pasillos, cerca de las camas de los enfermos y de la cocina, los ascensores descompuestos, los techos y paredes descascarados por las filtraciones de humedad... El contraste entre la calidad del personal y el estado deplorable del Hospital deja un sabor agridulce. Esta nota de Bercovich me permitió enterarme de los responsables de ese deterioro y de sus vínculos con el dinero que financia la campaña de Martín Lousteau.

Yacobitti asesoró a Lousteau en el reciente debate en TN

Por estos días pude escuchar a unos cuantos simpatizantes kirchneristas que están especulando con el resultado de las elecciones para Jefe de Gobierno de la UBA. Ante la posibilidad de que Rodríguez Larreta no llegue a ganar en primera vuelta, estos amigos kirchneristas se entusiasmaban con votar a Lousteau, como un voto táctico para que el PRO pierda su principal enclave territorial. "Nos tenemos que librar de la mafia macrista", me dicen. Sería bueno que sepan que, si lo hacen, van a ayudar a que la ciudad quede en manos de esta otra mafia nosglista, aliada del macrismo y responsable del vaciamiento del Hospital de Clínicas.

1 comentario:

MÓNICA ROSANO dijo...

son los padrinos que él eligió. Antes boyó con Palito Ortega-Duhalde y terminó con Carrió, Sanz y Colombo