lunes, 1 de junio de 2015

Pregunté a todos mis conocidos y no conozco a nadie que vaya a votar a....

Encuestas y percepción social



Tendemos a desconfiar sistemáticamente de las encuestas, cuando en realidad -en ese terreno también - hay de todo. Sería tan lícito como desconfiar de todas las revistas o de todos los blogs. Dentro de ciertos contextos y sin darle nunca el valor de una predicción sobre un acontecimiento futuro, las encuestas dicen algo sobre una tendencia momentánea, más aún en los casos en que aparecen coincidencias entre encuestadoras de diversas tendencias.

Por ejemplo, no encontré kirchneristas que desconfíen de la alta imagen positiva de Cristina en la actualidad. ¿Cómo? ¿A esas sí les creemos? ¿Y cuando dan resultados que no nos agradan son todas truchas?

Por otro lado, yo desconfío mucho más de las inferencias inductivas que puedo extraer consultando a la gente que conozco: "Entre todos los conocidos que les pregunté nadie me dijo que...?" como si el conjunto de todos mis conocidos fuera una muestra representativa de la totalidad de la población argentina, cuando en realidad la mayoría son de un sector social cercano al mío, es decir: se parecen a mí. Si yo quisiera extraer consecuencias de lo que me dicen mis conocidos, mostraría un bajo nivel de autocrítica epistemológica. Hay grandes chances de que en una consulta así predomine una posición similar a la mía. Cualquier encuesta que emprenda de ese modo sería mucho menos confiable que una que haga Poliarquía (lo que no significa que la de Poliarquía sea 100% confiable). 

Para poner un ejemplo que tengo a mano: vivo en la ciudad de Buenos Aires, hablo con mucha gente cada día y converso de política habitualmente. Pero conozco a muy poca gente que me haya dicho que vota al PRO. Si me guiara por mi percepción social, jamás se explicaría que este partido venga ganando sistemáticamente las elecciones de 2007 a esta parte.

Esto vale en términos generales y también para evaluar la representatividad de las personas que participan en los debates de los blogs o simplemente leen las redes sociales. Una gran parte de los votantes no participa en estos debates en redes sociales, que se desarrollan en un ámbito predominantemente urbano, ilustrado y pequeño-burgués. Esto no implica ningún desprecio hacia ese sector, que es el mío y también el de los lectores de este blog. Pero quiero deslindar la visibilidad que ostentan de su peso en el presunto resultado de las elecciones.

Ya quisiera yo que La otra tuviera una masa de lectores transversal y federal. Pero las estadísticas del blog me indican otra cosa: la mayor parte de los que visitan esta página provienen de la zona metropolitana y de algunos otros puntos urbanos del planeta. Y el blog llega mucho más lejos de lo que yo personalmente podría llegar. Con lo que mi percepción social directa está bastante segmentada y no tengo fundamentos para hacer ninguna generalización sobre lo que yo percibo directamente.


7 comentarios:

Ģabriel Bas dijo...

Hola, hay un concepto que denominan "sesgo cognitivo " que se podría aplicar a lo que usted describe.

Carolina dijo...

Yo voy a recoger el guante, porque mencioné mi "tal vez acotado" entorno.
Lo hice porque leí en varios blogs, (probablemente también en este, pero puede ser un sesgo perceptivo de mi parte), críticas a las supuestas preferencias de muchos compañeros que no querrían votar a Scioli porque apelan al purismo y al kirchnerómetro y no estarían siendo peronistas sino bienpensantes y almas bellas.
La crítica, que yo sepa, no se basó en ninguna encuesta, sino en la percepción de los autores, cuyos compañeros habrían manifestado que antes de votar a Scioli se cortan la mano (opa, qué mal que estuve), es decir votan en blanco o votan a Macri, o vaya a saber que otras necedades.
Entonces, a una crítica tal vez poco fundada en datos macro, yo respondí con otra percepción.
Además, en otra percepción antojadiza, estoy casi segura de que los que te leen saben perfectamente que una percepción del entorno no es válida a nivel nacional.
Por otra parte, no subestimes la variedad socioeconómica de las personas que pueden formar un entorno, a veces los familiares, compañeros de trabajo o vecinos de uno no son taan parecidos a uno. Aunque sí es cierto que son una parte infinitesimal de un electorado nacional.
Respecto de nuestra interna, sería bueno que los que prefieren a Scioli lo justifiquen con otros argumentos que no sean "es el único que le gana a Macri", "bueno, pero fue leal todo este tiempo", "no importa, lo vamos a condicionar para que se porte bien", o el peor de todos: "los que votan a Randazzo son progres puristas incapaces de tragarse un sapo cuando hace falta".




Oscar Cuervo dijo...

Carolina, yo no invalido la percepción que uno tiene de su entorno. Digo que esa percepción, a la hora de saber qué piensa las grandes mayorías es irrelevante. Yo puedo creer conocer a mucha gente, pero hay zonas sociales masivas y!de una realidad territorial desconocida para mí. Ni hablar de los blogs. ¿Qué porcentaje de la población lee blogs políticos como este? Ínfimo, de los lectores de un blog o participantes de ha red social no se puede inferir ninguna tendencia nacional. Compara la variabilidad de los hashtags en twitter con el resultado de 2011 o de las próximas elecciones y después me contas...

Carolina dijo...

Oscar, estoy muy de acuerdo con vos en eso.
Pero como te dije, en mi caso surgió porque veo que las críticas también se basan en percepciones de que "ciertos compañeros" no quieren votar a Scioli.
Nunca supimos cuáles compañeros ni según qué encuestas o estudios.

m dijo...

Carolina, para muchos de los peronistas qe vamos a votar a Scioli, el hecho de sentir qe "bueno, pero fue leal todo el tiempo" no es poca cosa. Además ha piloteado la provincia de BsAs, qe es un verdadero fierro caliente, con mucha dignidad, qe tampoco es poca cosa. Pero para estos tiempos qe corren, para como estan las cosas, rescatar un valor peronista como la lealtad, no es una pavada. Muy cierto cuando dijo en aquel discurso qe dio con la foto de Nestor atras, qe el podia mirar esa foto sabiendo qe nunca habia traicionado, ni a Nestor, ni a Cristina, ni al proyecto, cuando en mas de una ocacion, nuestra propia Jefa lo desairó y tuvo mas de un destrato con el. Sin embargo ahi siguo, y eso, para mi humilde punto de vista, esta lejos de ser obsecuencia y sumision. Lo considero de alguien qe es un soldado, que sabe cual es su lugar dentro del movimiento y que fue paciente y espero su propia chance de ser presidente sin ensuciar y sin pisar ninguna cabeza de ningun compañero.
No me parecen poca cosa esos valores.
De Florencio se puede decir lo mismo? Que seguridad nos da que tampoco quiera, en algun momento, sacar los pies del plato?
Los qe estamos en este colectivo tenemos todo el derecho a elegir entre uno y otro, pero no podemos ser tan giles de dejar de encolumnarnos detras del qe gane la interna por qe estariamos cometiendo un error politico muy grave y lo peor de todo, dejariamos de ser peronistas.
En todo caso, con Scioli o con Randazzo, tenemos la responsabilidad de formar , en estos años venideros, verdaderos cuadros politicos kirchneristas qe representen esa tan buscada pureza qe ninguno de estos dos candidatos parece llevar en su adn.

abrazos,
martin,

Oscar Cuervo dijo...

Carolina, este post no estaba especialmente dirigido a algo que hayas dicho vos, tampoco a la interna entre Randazzo un Scioli, sino a una especie de dogma de fe que se viene imponiendo descalificando a toda encuesta (cuyo resultado no nos agrade) y refugiándose en el pequeño sector de población que conocemos.

Carolina dijo...

Oscar, bueno, me sentí aludida justo por el título del post, jeje.
Como dije, comparto tu apreciación.
Martín, por supuesto, Randazzo no me da ninguna seguridad, me da dudas, pero Scioli me da la certeza de que no va a profundizar las políticas de NK/CFK. Ojalá me equivoque. Igual, como venimos diciendo, obviamente lo voy a votar si gana las PASO.
La lealtad me parece un valor imprescindible, sí, pero con el coqueteo/consensualismo de Scioli, me hace pensar que más que lealtad, lo suyo es conveniencia. Hasta ahora siempre le convino estar adentro, porque junta más votos adentro que afuera.
La prueba está que si no fuera candidato del FPV, no lo votaríamos, o lo votarían muchísimo menos compañeros.