Cadete





lunes, 6 de febrero de 2017

Hace falta un plan de lucha, porque no es lo mismo ser prudentes que cómplices por omisión

Agosto 2016 / ¿Febrero 2017?
Columna de opinión política de anoche en La otra.-radio. Para escuchar clickeando acá

Agosto 2016 - Acto en Ferro de la Corriente Federal de Trabajadores

Febrero 2017 - Los Panchos

A eso de la 1:40 del lunes a la madrugada, cuando todavía no es lunes otra vez, cuando la medianoche del domingo entra en la parte de la hondura, hice una breve columna política, de 6 minutos y 53 segundos, en La otra.-radio (FM 89,3 Radio Gráfica). Quería rescatar un momento de la política argentina reciente, no de los últimos días, sino de agosto de 2016, cuando en un acto en el estadio de Ferro se constituyó la Corriente Federal de Trabajadores, que nuclea a diversos sindicatos, como los Bancarios, los Aceiteros de San Lorenzo, la Federación Gráfica Bonaerense, los Sindicatos Gráficos de Córdoba y el Núcleo del MTA, entre otros. Después voy a decir por qué me remito a ese momento. Entre los discursos inteligentes y encendidos de esa tarde, recuerdo especialmente algunas frases:

"Hace falta un plan de lucha, porque no es lo mismo ser prudentes que cómplices por omisión."

"El discurso del gobierno es perverso: nos propone que haya más pobres para de esa manera llegar a la pobreza cero".

"Si estos tipos triunfan, no va a quedar nada".

"Hay que empoderar al movimiento obrero para que no sea de la dirigencia o de las componendas, sino de los trabajadores".

"El gobierno está viendo si nos matan de un tiro, con esta política de shock, o en cuotas".

"Vienen por todos, hay que luchar y nos hace falta la unidad para poner freno a esta política oligárquica".

"Decían que estábamos en guerra con el mundo, porque nuestra presidenta los denunciaba por terroristas financieros y ahora arreglaron con los fondos buitres y quieren poner bases militares".

"Los poderosos le dijeron al gobierno que van a venir a invertir si tenemos un peronismo que se rinde; puede haber dirigentes que se rindan, ¡pero el pueblo peronista no! ¡Jamás!".

"Los del gobierno piensan en los ricos, nosotros somos lo opuesto. No hay capital sin trabajo. La propiedad debe existir en función social".

"Somos los 30 mil, somos los ideales de aquellos que dieron la vida, somos Huerta Grande, somos la CGT de los Argentinos, somos los 21 puntos de Ubaldini...".

"Exigimos un programa para enfrentar a esta oligarquía moderna, que se junten todos los patriotas en ese programa".

"Hace falta un plan de lucha, porque no es lo mismo ser prudentes que cómplices por omisión".

Vuelvo a la frase del principio para hacer un loop con lo que me interesa remarcar. Si me remito a ese acto y esas proclamas, es porque ahora el triunvirato que dirige la CGT  decidió convocar a una marcha de algunos gremios industriales al Ministerio de Producción. Hay como una especie de tabú simbólico por el cual la CGT todavía no se anima a ocupar la Plaza de Mayo para hacer una protesta, va arrimándose con timidez, como quien quiere meterse en el agua hundiendo la puntita de un dedo pero no se anima a zambullirse. Ahora llaman a marchar, después de que el gobierno nos defraudó con promesas incumplidas de frenar los despidos por algunos meses, promesas de la llegada de la reactivación económica que luego iría a producir el famoso derrame... Pasaron así todo 2016, mientras subía el desempleo y bajaba el poder de compra de los sueldos, el macrismo reprimía protestas y encarcelaba a luchadores sociales, con la CGT tratando de averiguar de qué se trata en realidad el proyecto político y económico de este gobierno. Como si no supieran de qué se trata.

La Corriente Federal de Trabajadores forma parte de la CGT, pero el 22 de agosto pasado -cuando se constituyó el triunvigato, la alianza del moyanismo, el massismo y el barrionuevismo-, decidió abandonar el Congreso de la central sindical y rechazar cargos en la comisión directiva, por creer que esa conducción autodesignada no expresaba políticamente a todos los sectores gremiales. Al explicar los motivos de su retiro y su rechazo a ocupar cargos, los sindicalistas hablaron:

Dijo Héctor Amichetti, secretario general de la Federación Gráfica Bonaerense: “Nos vamos porque entendemos que hubiera sido necesario abrir esa conducción a sectores que hoy no están contemplados. La unidad no se da en esos términos, por eso no aceptamos los cargos que nos propusieron”.

Y Sergio Palazzo, de La Bancaria: “Es una mesa muy chica para una unidad tan grande. Han ofrecido la Secretaria de Finanzas y otras vocalías pero hemos dicho que no. Hay más de 100 gremios que no están representados, a eso hay que agregar una cantidad de trabajadores monotributistas y precarizados”.

Y habló Walter Correa, secretario general del Sindicato de Obreros Curtidores: “Nos levantamos porque nosotros como Corriente no tenemos lugar ni cabida. Proponemos un plan de lucha, un paro activo. Nos vamos a convalidar a un triunvirato cuando a nosotros no nos dan un lugar”.

Eso en agosto pasado. Estamos en febrero, medio año después. El triunvigato decidió amagar con que comienza un plan de lucha. En buena hora empieza. 

Si es que realmente empieza. 

Porque ya había empezado otro el 29 de abril pasado, hace 10 meses. Tuvieron una enorme convocatoria en el monumento de los trabajadores, en Paseo Colón e Independencia -no se atrevieron a hacerlo en Plaza de Mayo-. Al toque macri vetó la ley antidespidos que la CGT reclamaba en ese monumental acto y la CGT hizo mutis por el foro durante los meses siguientes. En septiembre el Trío Los Panchos, después de tres horas de debate, con la participación de 253 congresales, puso un paro sin fecha: La CGT confirmó un paro de 24 horas: "Ya está decidido"

Pero el paro, ustedes no se acordarán, claro, precisamente porque no se hizo, al final se levantó. Los Panchos aceptaron el convite del gobierno a la Mesa del Diálogo y la Sanata Intercompartimental. Es decir: la matriz del plan "Gran Movilización / Paro General" ya se lanzó y ya se abortó, entre abril pasado y ahora.

Así que, por fin, cuando el reloj corrió, las hojas del calendario cayeron y el número de trabajadores despedidos y suspendidos crecieron en cientos de miles, las familias que no llegan a cubrir la canasta básica de alimentos aumentaron dramáticamente, mientras el país se endeuda en millones de dólares, a un ritmo récord en la historia de la humanidad, cuando el macrismo ya empieza a apretar uno por uno a los gremios para que cedan a la flexibilización laboral que degrada las condiciones del trabajo y baja el "costo salarial", sacrificando los derechos sociales, mientras la agenda de discusión de los trabajadores retrocede hacia la era del preperonismo, ahora, en buena hora, por fin, la semana pasada, hace tres días, albricias, Dios quiera que la CGT sostenga un plan de lucha que no aborte con el primer telefonazo de mau. 

Esta semana la CGT se volvió a dignar a considerar la posibilidad de establecer las condiciones para evaluar si se hace necesario sentar las bases para tomar la decisión irrevocable de hacer un plan de lucha que desembocará, démoslo casi por descontado, quizás, en un Gran Paro General. Sin fecha. 

(A continuación, el editorial de anoche lo pueden escuchar clickeando acá).

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