viernes, 13 de diciembre de 2013

Una noche perfecta


Hay que ahorrar adjetivos.

Es una tentaci√≥n muy grande abusar de ellos despu√©s de haber visto en vivo a Stevie Wonder, bajo el cielo perfecto de la noche de Liniers. Estuvimos frente a uno de los artistas principales de la √©poca y su paso por ac√° estuvo a la altura de su fama legendaria. No recuerdo haber visto otro show de semejante potencia, expresividad, precisi√≥n y belleza en todos estos a√Īos de gente.

Wonder es la flor m√°s exquisita de una venerable tradici√≥n del √ļltimo siglo largo: la de la toma del poder musical por parte de los negros en el mundo occidental. Que empieza en las zonas pantanosas del Mississippi, florece en los clubs donde tocaba la orquesta de Duke Ellington, estalla en mil colores en los estudios de Tamla-Motown en Detroit y gana las calles neoyorquinas con el hip hop, a mediados de los 70. Wonder los sintetiza a todos, les tributa a sus ancenstros y abre la puerta a los que vendr√≠an despu√©s: Michael Jackson, Prince, Kanye West o Frank Ocean.

La actuaci√≥n de Wonder en Buenos Aires ser√° recordada por a√Īos (aunque puede que sea la rutina habitual del artista y la repita varias veces a la semana en sus giras por el mundo). Porque son pocas las veces en las que uno toma contacto directo con un genio musical, que re√ļne en s√≠ mismo a un compositor osado de repertorio prodigioso y a un performer caliente que puede cantar y tocar sus canciones como nadie podr√≠a. La banda que Stevie trajo a Buenos Aires luci√≥ un ajuste r√≠tmico apabullante, puesto al servicio de estructuras musicales complejas y a la vez contagiosas. Es decir: lo m√°s bello de la negritud. Los m√ļsicos que acompa√Īaron a Wonder son para m√≠ desconocidos, pero desde el minuto en que subieron al escenario pusieron en marcha una m√°quina funk arrolladora. Si escuchar los grandes discos que Wonder grab√≥ en los a√Īos 70 sigue siendo motivo de asombro, ver a un combo haciendo esas canciones en estricto vivo, sin samplers ni tuneos, a pura sangre, directamente te rebana la mand√≠bula y te llena el coraz√≥n de gratitud.

Stevie fue en los 60 el ni√Īo prodigio de Motown, el gran sello de m√ļsica negra de la segunda mitad del siglo XX, una cantera inagotable de talentos. Pero la peque√Īa maravilla creci√≥ y rompi√≥ los moldes del g√©nero. Recuerdo haber tenido hace poco un debate con Gabriel Medina, quien reivindicaba el valor del g√©nero en el arte popular, en la medida en que el p√ļblico va al encuentro de ciertos rasgos estil√≠sticos que ya conoce. Por ello el cultivo del g√©nero (en m√ļsica o en cine) es una pr√°ctica necesariamente conservadora, que da lugar a dict√°mentes como "esto s√≠ que es rock" o "esto no es tango". Wonder pudo ser un m√ļsico de g√©nero, porque puede recorrer sin dificultad todos los clish√©s que hacen reconocible el funk o la m√ļsica soul. Pero en cuanto su relaci√≥n contractual con Motown se lo permiti√≥, Wonder dej√≥ de ser el ni√Īo prodigio del soul y se arroj√≥ a una b√ļsqueda arm√≥nica, mel√≥dica y t√≠mbrica que el g√©nero no le habr√≠a permitido. Puede que √©l sea uno de los m√ļsicos pop que menos les debe a los Beatles en la escena actual; sin embargo en algo se les parece: como ellos hab√≠an hecho en los 60 con el pop blanco, Wonder rompi√≥ el molde del pop negro en los 70. Pasaron m√°s de 40 a√Īos y la m√ļsica que ide√≥ sigue sonando fresca y nueva. 

En Argentina, Wonder ha sido una influencia silenciosa que se puede rastrear en la obra de Nebbia, de Charly, de Aznar, de Fito o Gonzalo Aloras, compositores tan beatlescos como wonderianos. Cuando anoche subieron Fabiana Cantilo primero y los Illya Kuryaki despu√©s a compartir unos minutos el escenario con √©l, imagino que estos m√ļsicos compatriotas habr√°n tocado el cielo con las manos: fueron rozados por el √°ngel de la historia. Pero adem√°s se cerraba un c√≠rculo. El de anoche fue el recital del a√Īo, quiz√°s de la d√©cada.

Bueno, algunos adjetivos se me escaparon.

5 comentarios:

Daniel dijo...

La voz de Stevie es √ļnica.

Lo subo a mi blog de m√ļsica.

Zcote dijo...

No creo que hayas exagerado con la nota. Fui al recital sin mucho entusiasmo, y me fui con la sensación de haber visto uno de los mejores shows que vi y que vaya a ver en mi vida. Stevie Wonder es de otro planeta.

Zcote dijo...

No creo que hayas exagerado con la nota. Fui al recital sin mucho entusiasmo, y me fui con la sensación de haber visto uno de los mejores shows que vi y que vaya a ver en mi vida. Stevie Wonder es de otro planeta.

Hernan Dardes dijo...

Oscar, te etiqueté en FCBK en mi crónica y si pasate un toque habrás visto que a mí me pasó lo opuesto a lo que cuenta Zcote, fui con altísimas expectativas. Y quedé anonado.

Oscar Cuervo dijo...

Creo que todos quedamos anonadados, independientemente de las expectativas conque hayamos ido.
El domingo a las 23 en FM La Tribu hablaremos del show con Gonzalo Aloras, que también quedó anonadado.