Cadete



lunes, 8 de septiembre de 2014

Cerati y Mariano

La otra.-radio para escuchar clickeando acá


La otra.-radio de anoche estuvo en gran parte dedicada a la música de Cerati, naturalmente.

A pesar de esa naturalidad que invoco, en los días previos dudé de hacer otro programa sobre Cerati. Y esto porque me parecía que los medios de comunicación y las redes sociales están saturados estos días de homenajes a él. Pensé entonces pasar un par de temas y dedicarle una breve alusión. Cuando el domingo a la mañana me puse a elegir los temas que pasaría en la radio a medianoche, empezó a imponerse una autoridad que pudo más que mi primera voluntad. Arranqué escuchando su último disco (que habíamos elegido "disco del año" en 2009: "creo que este año nadie hizo en Argentina un disco mejor que Fuerza natural. Cerati brilla aquí como cantante, guitarrista y compositor") y desde ahí fui retrocediendo en su discografía. Las posibles canciones a pasar se fueron apilando: todas lindas, muchas de ellas poco difundidas. Al final, decidí dedicarle todo el programa.

Nunca fui fan de Cerati. Cuando apareció Soda Stereo fui a verlos un domingo a La esquina del sol en Gurruchaga y Guatemala. En ese entonces convocaban a 200 personas. Obviamente la esquina desbordaba de gente y ya eran un "fenómeno" del underground. Con vocación de mainstream, se veía. Su música no me apasionó, pero me impresionó la pasmosa precisión de su sonido. Sonaban justos, limpios y potentes. Aún así, me parecían fríos. Cuando hicieron "Azulado" pensé que había una notoria filiación spinetteana en la manera de cantar y de tocar la guitarra de Cerati.

Por aquellos años mi primo Mariano se hizo fan de Soda. Yo estaba con Charly y Spinetta, a lo que Mariano replicaba: "viejos patéticos".

Con Canción animal entré en Soda, quizá porque ellos decidieron blanquear su filiación al rock argentino. Aunque ya antes me había prendado de "Corazón delator", que en ese momento me parecía una isla en un repertorio que yo desechaba por frívolo. Al poco tiempo sale Colores Santos, el disco de Cerati con Melero, y ahí me metí de cabeza. Me pasé 1992 escuchando en loop "Tu medicina" y "Vueltas por el universo".

Cerati en su comienzo quedaba muy lejos de la tradición de la que yo me sentía oriundo: la de "No pibe". Pero esa pared que me había separado de él la fue demoliendo a medida que él me asestaba canción tras canción. Soy de los que creen que su obra fue en permanente progreso. Y que eso lo hace único en el rock argentino. Para mí la mejor época de Spinetta va del 69 al 76; la de Charly del 82 al 96; la mejor época de Fito va del 83 al 92, Calamaro son los 90; los Redondos me aburrieron en el 92. Creo que Cerati es el único de esa línea que fue mejorando siempre.

Estuve una vez muy cerca de él, a un par de metros. Fue en 2001, en la última jornada del Hot Buenos Aires Festival, en el Campo Argentino de Polo. Esa tarde había tocado Oasis y el griterío de las chicas era ciertamente molesto. Después se largó un chaparrón y vino el frío, las fans gritonas no se quedaron a ver a Neil Young. Digamos que quedó un tercio o menos de público. Me pude acercar al escenario para ver a la leyenda viviente, uno de mis grandes héroes. Cerquita mío estaba Cerati, solo. Se ve que su status de estrella no era tan contundente como para impedirle estar mezclado entre el público sin que nadie lo molestara. Gustavo estaba muy atento a cada movimiento de Neil, a su manera de pisar el escenario, de sostener la viola y de tocarla. Yo miraba un poco a ambos, un rato a Neil y cada tanto volvía a Certati.

Mi primo Mariano en aquellas tardes de los 80 rascó la pared de mi jardín con una piedra y puso "Cerati". Estoy viendo esa escritura ahora a través de mi ventana. Los dos fueron, pero en mí son presencia.

Para escuchar el programa de ayer dedicado a Cerati, clickeen acá.

2 comentarios:

Daniel dijo...

Me parece increíble leerte y encontrar tanta coincidencia con lo que he sentido con Soda y Cerati. Hasta la alusión a "Corazón delator"!

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"...la mejor época de Spinetta va del 69 al 76"

También coincido, peeero... hay una joya en 1980 que es "Alma de diamante". Un álbum im-pre-sio-nan-te.

Oscar Cuervo dijo...

Daniel:
me alegro por las coincidencias.

Sobre Spinetta: es cierto, está Alma de diamante, y después en el 82 está Kamikase, que yo mismo elegí como el mejor disco de la historia del rock argentino. Y más adelante hay otra joya: Pelusón of milk. Así que mi frase solo señala una concentración inigualable de obras maestras entre el 65 y el 86. Pero hasta los discos más flojos de Spinetta son de una calidad altísima. Así que mi frase si se la toma literalmente puede sonar injusta. Así que valga la aclaración.
Saludos